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Pandemia: el rodaje de la película se está acabando en Nueva York, los focos se apagan y el escenario queda vacío

Hospital de campaña de Central Park
Un hospital de campaña instalado en Central Park, en el mismo núcleo de Nueva York, para decorar la pandemia, cierra sus puertas, según anunció el sábado la organización caritativa que prestó el escenario, Samaritan’s Purse.

El rodaje de la película está acabando. Los medios que iniciaron la escalada, ya están de “desescalada”. Hay que plegar velas, pasar a otros rodajes. Quitar los decorados, limpiarse la cara de maquillaje y guardar el vestuario hasta la próxima superproducción.

Samaritan’s Purse es un tinglado evangélico que a finales de marzo se dio un baño publicitario instalando una docena de tiendas de campaña equipadas con respiradores artificiales en un rincón del famoso parque de Nueva York, justo enfrente de un hospital de verdad.

La instalación se llevó a cabo al más puro estilo Hollywood, con cámaras de televisión, conexiones en riguroso directo, entrevistas y seguimiento pormenorizado de los reporteros. Las donaciones a Samaritan’s Purse se multiplicaron exponencialmente, mucho más que los enfermos que metieron en las tiendas: 191 “contagiados”.

En un comunicado oficial Samaritan’s Purse dice que a partir de hoy ya no aceptarán más “contagiados” en sus tiendas y que los que están ahora serán despedidos en el plazo máximo de dos semanas.

El anuncio se produce dos días después de la salida del gigantesco buque hospital militar USNS Comfort, que llegó al puerto de Manhattan en pleno rodaje de la pandemia. Pero ya no hay cámaras de televisión y su presencia tampoco es necesaria para seguir manteniendo la farsa. Llegó en medio de un alboroto y se va de puntillas.

Todo cierra. Los focos se apagan. El plató desaparece. Otro hospital de campaña que cierra se instaló en el centro de conferencias del New York Javits Center, con una capacidad de casi 3.000 camas. La próxima semana apaga las luces.

Los “científicos puros” no son capaces de explicar por qué se inicia la pandemia ni tampoco por qué se va. Si no hay un remedio ni una vacuna, ¿cómo se acaba una plaga?, ¿por qué se acabó el SARS en 2003 si aún no se ha descubierto una cura?
A falta de ciencia los académicos recurren a contar películas que acaban así: han muerto muy pocos enfermos, muchos millones menos de los pronosticados, gracias a que reaccionamos pronto y bien, gracias al confinamiento, al ejército, al toque de queda, al distanciamiento social, a las mascarillas… Pero estuvimos al borde del abismo… ¡De buena nos hemos librado! Lo hemos pasado mal, pero hemos superado la prueba. No tenemos trabajo pero nos sentimos felices y contentos.

China elimina al dólar de las transacciones bursátiles

El sábado el gobierno chino sorprendió al mundo decidiendo eliminar el dólar en las transacciones bursátiles y comerciar oficialmente con yuan chino en su lugar, un paso audaz e importante en la historia económica de China (1).

El dólar ha desaparecido del comercio chino, por lo que su cotización caerá bruscamente frente al yuan y podría alcanzar a los mercados mundiales, que quedaron estupefactos por la decisión.

La BBC reconoció que es “una guerra económica que puede llevar al mundo a una guerra devastadora”. El siguiente paso es comprobar la reacción de Estados Unidos. Entonces comprobaremos que no estamos en la fase de desescalada sino en la opuesta.

La declaración de pandemia es parte integrante de esa guerra económica, como lo demuestra la campaña de los medios, fundamentalmente en Estados Unidos y Alemania, exigiendo reparaciones y compensaciones económicas.

Estados Unidos ha acusado a China de practicar deliberadamente una “guerra biológica” y lo propio ha hecho China con Estados Unidos.

La pandemia ha sacado las tropas a la calle, ha militarizado a la población y ha esparcido un lenguaje típicamente cuartelero: derrota (victoria), escalada (desescalada)… Además del patrioterismo característico de cualquier situación bélica.

El Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha hablado de la pandemia como “Tercera Guerra Mundial” y, si no lo es, estamos ante lo más parecido a una guerra mundial que cabe imaginar.

La OMS ha declarado una pandemia para cerrar los mercados mundiales, sacar a China de ellos y repartirse los despojos. China es un país muy dependiente del comercio exterior y esta ofensiva una continuación de lo que hemos venido viendo desde hace años, con campañas como la de los “campos de concentración para musulmanes de Xinjiang”, la desestabilización de Hong Kong y la ofensiva contra Huawei.

Desde luego que eso que un día calificaron como “globalización” se ha acabado, al menos de momento. Cuando se reabran las fronteras veremos hasta qué punto se reanuda el tráfico, con qué países y bajo qué formas.

Veremos quién gana el pulso. Hay muchas cosas en juego, como el futuro papel del dólar en el comercio internacional, en general, y en el petróleo en particular.

De momento China ya ha lanzado su propia moneda digital: el RMB (renminbi o yuan digital) que ha empezado a circular de manera experimental en cuatro grandes ciudades chinas (2).

Pero no cabe olvidar otros datos importantes de esta guerra. El primero es que mientras Estados Unidos sólo tiene deudas, China tiene dinero, el único dinero que existe en el mundo, que es el oro.

El segundo es que Estados Unidos debe dinero a China, que es el mayor poseedor de su deuda pública. No nos cabe duda que en el futuro también veremos cambios en este capítulo.

(1) https://cadenanoticias.com/internacional/2020/05/china-decide-cancelar-el-dolar-en-las-transacciones-bursatiles

(2) https://amp.theguardian.com/world/2020/apr/28/china-starts-major-trial-of-state-run-digital-currency

Más información:
– ¿Le interesa a China poner el yuan en el lugar del dólar?
 

La persistente manipulación de las cifras de la pandemia por el servicio británico de salud

Como en otros lugares, en Gran Bretaña hay numerosos informes de “contagiados” que se han sometido a pruebas repetidas de coronavirus y nunca han dado positivo.
De ahí que el NHS (Servicio Nacional de Salud) haya recomendado lo siguiente acerca de las pruebas de PCR: “Cuidado con las muestras falsas negativas de las vías respiratorias superiores si el cuadro clínico es típico” (1).

De la recomendación se desprenden dos cosas. La primera ya la sabemos: las pruebas de coronavirus, incluida la PCR, fallan más que una escopeta de feria.

La segunda es consecuencia de la anterior: como las pruebas fallan, si son negativas y el paciente tiene “síntomas típicos de coronavirus”, es un falso negativo y no se debe tener en cuenta.

De esa manera los casos negativos se reconvierten en positivos por arte de magia de los “síntomas típicos de coronavirus”, que son típicos de numerosas enfermedades comunes que nada han tenido que ver nunca con el coronavirus: fiebre, tos, dificultad para respirar…

Esto conduce a los médicos a repetir las pruebas de una manera cabalmente seudocientífica: ignorando selectivamente aquellas que arrojan resultados negativos. Si la prueba es positiva, es correcta; si es negativa también es positiva porque las pruebas fallan.

De esta manera miles de pacientes con resfriado, gripe o infecciones respiratorias menores se han incorporado a la lista de casos de coronavirus y de esa manera la pandemia se alimenta de sus propias consignas.

A lo que venimos repitiendo sobre las pruebas de detección se le pueden añadir cuantas chapuzas uno sea capaz de imaginar. Por ejemplo, en Gran Bretaña han descubierto un lote de ellas contaminadas con… coronavirus (2).

En 2003, durante el brote de SARS, se descubrió en Canadá que las pruebas de PCR reaccionaban a todos los coronavirus, no sólo al SARS-Cov (3).
    
En un informe que -por cierto- rechazaba la “reinfección”, el CDC de Corea del sur dijo que las pruebas de PCR daban falsos positivos porque no diferenciaban entre un virus activo y otro inerte (4), añadiendo que los pacientes podían seguir dando positivo durante meses después de que sus sistemas inmunológicos hubieran reaccionado favorablemente frente a él (5).

Estos cambios continuos y esta descarada manipulación de los datos estadísticos sólo se explica por el silencio cómplice de los medios de comunicación. Si nadie protesta, ¿por qué esforzarse un poco más en maquillar las cifras? Nadie se va a quejar nunca (excepto los negacionistas de siempre).

(1) https://www.england.nhs.uk/coronavirus/wp-content/uploads/sites/52/2020/03/C0216_Specialty-guide_AdultCritiCare-and-coronavirus_V2.pdf
(2) https://myfox8.com/news/coronavirus-test-kits-meant-for-the-uk-found-to-be-contaminated-with-covid-19/
(3) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2095096/
(4) https://news.sky.com/story/coronavirus-scientists-conclude-people-cannot-be-infected-twice-11981721
(5) https://www.independent.co.uk/news/world/asia/coronavirus-south-korea-patients-infected-twice-test-a9491986.html

Más información:
– Para paliar los errores de los tests, Estados Unidos quiere duplicar las pruebas de detección
– La OMS reconoce, por fín, que los tests dan falsos negativos y también falsos positivos

– ‘Es terrible’: más científicos confirman que las pruebas de coronavirus no son nada fiables 
– Las pruebas para detectar el coronavirus fallan más que una escopeta de feria

‘Es imposible establecer con precisión el número de víctimas de coronavirus en Francia’, admite Le Monde

“Seamos claros: hoy en día es imposible establecer con precisión el número de víctimas de coronavirus en Francia”, admite el diario Le Monde (1). En casi todos los países han impuesto un toque de queda “a ojo de buen cubero”.

Las cifras en tiempo real presentadas aquí y allá, reconoce Le Monde, son o bien supuestos que pueden ser anulados una vez que la epidemia haya terminado, o bien la adición de muertes atribuidas con poca o ninguna certeza al virus.

En Francia, las formas de hacer el recuento también se modificaron sobre la marcha en cuanto vieron que no cuadraban. Hasta finales de marzo la DGS sólo contaba la mortalidad en los hospitales, transmitiendo el número de muertes comunicadas cada día por los hospitales a la organización de seguridad sanitaria Salud Pública de Francia (SPF) a través del sistema Si-Vic (información para el seguimiento de las víctimas de situaciones sanitarias excepcionales), creado tras los atentados de 2015.

A principios de abril cambiaron la contabilidad para inflar las cifras. Empezaron a sumar las muertes en asilos de ancianos dependientes (Ehpad) y otras instituciones sociales y médico-sociales, que se han registrado utilizando un sistema equivalente al Si-Vic establecido durante la epidemia. Cerca de 7.200 instituciones, incluyendo 4.500 Ehpad, de las aproximadamente 10.000 que hay en el país, han presentado datos al SPF. Al 1 de mayo se registraron 9.225 muertes en los asilos; los 3.215 residentes que murieron después de ser trasladados al hospital se cuentan como muertes en el hospital.

Al recuento quieren añadir además la parte de león: las muertes en el hogar, también en base a las mejores ciencias exactas: “a ojo de buen cubero”. El sindicato de médicos generalistas de MG France propone el número de 9.036 muertes entre el 1 de marzo y el 19 de abril mediante una pura extrapolación procedente de las cifras proporcionadas por 2.339 médicos generalistas (de un total aproximado de 55.000 en Francia).

Es muy sencillo, dicen los médicos generalistas. Basta una simple regla de tres…

Como no saben encajar las cifras, la DGS ha abandonado los métodos anteriores y ahora opta por otra vía diferente: las cifras de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE), que normalmente sólo las divulga una vez al año.

Esta estadística es fiable pero tiene una pega: no proporciona información sobre la causa de la muerte. Por lo tanto, sabemos que 106.732 personas murieron en Francia entre el 1 de marzo y el 19 de abril de 2020 (incluyendo 25.514 en su casa), en comparación con 84.927 (incluyendo 20.055 en su casa) durante el mismo período del año pasado. Pero 21.805 muertes de un año a otro (incluyendo 5.459 en casa) no significa 21.805 muertes de Covid-19: “El aumento está vinculado a la epidemia, sin que sea posible estimar la parte exacta atribuible hasta la fecha”, señala SPF.

¿Ciencia o magia? Hace unos días el virólogo belga Steven Van Gucht decía en el mismo periódico: “Para calcular el verdadero número de muertos multipliquemos las cifras por dos”. No, mejor multipliquemos por tres. O por cuatro, o por… treinta. ¿Por qué no?

(1) https://www.lemonde.fr/planete/article/2020/05/02/coronavirus-en-france-avoir-un-bilan-final-prendra-plusieurs-mois_6038434_3244.html
(2) https://www.lemonde.fr/international/article/2020/05/02/coronavirus-pour-estimer-le-vrai-nombre-de-morts-multiplions-les-chiffres-par-deux_6038438_3210.html

Fracasa un intento de secuestrar a Maduro por una unidad de boinas verdes y mercenarios

Unos 300 mercenarios fuertemente armados iban a infiltrarse en Venezuela desde el extremo norte. Por el camino, atacarían las bases militares del país y comenzarían una rebelión popular que llevaría al secuestro de Maduro.

El plan era simple y queda detallado en un reportaje de la agencia Associated Press (*).

El cabecilla del complot, un ex boina verde, está ahora encarcelado en Estados Unidos por tráfico de drogas. Estados Unidos y Colombia lamentan su papel y, sobre todo, que haya salido a la luz. Docenas de mercenarios desesperados que han acudido en masa a los campos de entrenamiento secretos en Colombia han dicho que se han visto obligados a valerse por sí mismos en medio de un toque queda.

El intento fallido de iniciar un levantamiento se derrumbó bajo el peso colectivo de una planificación deficiente, la rencillas entre los políticos de la oposición y una fuerza mal entrenada que difícilmente podía vencer al ejército venezolano.

“No vas a eliminar a Maduro con 300 hombres hambrientos y sin adiestrar”, dijo Ephraim Mattos, un ex SEAL de la Marina de Estados Unidos que entrenó a algunos de los mercenarios en primeros auxilios.

Esta extraña y no revelada historia de un llamamiento a las armas que murió antes de ser emitido, está extraído de entrevistas con más de 30 opositores a Maduro y aspirantes a golpistas que estuvieron directamente involucrados en su planificación o que están familiarizados con sus detalles. La mayoría habló anónimamente por miedo a las represalias.

Cuando las pruebas de la conspiración salieron a la luz el mes pasado, los medios públicos venezolanos la presentaron como una invasión de la CIA, como el fiasco de Bahía de Cochinos en Cuba en 1961.

(*) https://apnews.com/79346b4e428676424c0e5669c80fc310

Más información:
– El golpista Guaidó firmó un contrato con los mercenarios de la CIA para invadir Venezuela militarmente 

– Estados Unidos y la Unión Europea planearon el secuestro de Maduro 

Fauci cambia las pruebas de los antivirales para aprobar un fármaco contra el coronavirus de la multinacional Gilead

Anthony Fauci: el Corleone de la salud pública
Los científicos a sueldo del gobierno de Estados Unidos cambiaron sobre la marcha el sistema de medición de la eficacia de los antivirales para aprobar el remdesivir que fabrica la multinacional Gilead. El cambiazo se hizo público el 16 de abril en el sitio web oficial del gobierno (1).

Se trata de aplicar el remdesivir a los “contagiados de coronavirus” sí o sí. Es como funciona eso que ahora llaman “ciencia”. Si las pruebas salen bien, magnífico; pero si salen mal, cambiamos las pruebas cuantas veces haga falta hasta que el fármaco entre en el mercado con todas las bendiciones de los expertos.

¿Cuándo un fármaco es eficaz? Depende de la vara de medir. Pero si se demuestra que no lo es, basta cambiar la vara y lo que parecía ineficaz se convierte en su contrario. Las multinacionales como Gilead obran la magia, a no ser que tengan mala suerte y sus chanchullos aparezcan en la prensa generalista. Entonces a los expertos todo se les escapa de las manos. Se “politiza”.

El Corleone de la salud pública estadounidense, Anthony Fauci, es quien dirige la orquesta, una vez más. Les escribió a los investigadores que realizaban el ensayo que, naturalmente, no pudieron rechazar la oferta del Gran Capo. Les faltó tiempo para mostrarse partidarios del cambiazo.

En lugar de contar el número de personas que tomaban el fármaco y que se mantenían vivas con respiradores o morían, entre otras medidas, Fauci dijo que hay que juzgar al fármaco principalmente en función de un resultado: el tiempo que tardaban los pacientes supervivientes en recuperarse.

¿Se dan cuenta? La muerte y otros efectos negativos del fármaco pasan a un secundo plano; se seguirán vigilando, pero ya no serán la medida principal de la eficacia del remedio.

Los mercenarios de la ciencia justifican el cambiazo diciendo que “refleja la cambiante comprensión científica de la naturaleza evolutiva del virus y las incertidumbres sobre cómo se revelan los efectos letales en los pacientes”.

Ya ven que los expertos sólo aparentan seguridad y confianza cuando se dirigen a los neófitos. En cuanto les aprietas un poco las clavijas su dogmatismo estrecho se viene abajo; se llenan de dudas y no vacilan en reconocer sus “incertidumbres”.

El viernes la FAD (institución reguladora de los alimentos y las drogas en Estados Unidos) autorizó el antiviral con carácter urgente para que se pueda administrar con carácter inmediato a los “contagiados de coronavirus”.

Por resumirlo de una manera sencilla: el remdesivir no sirve para nada, algo que ya sabíamos (2), pero se venderá mucho en Estados Unidos y las acciones de Gilead seguirán cotizando al alza en Wall Street.

La chapuza “plantea muchas preguntas y requiere muchas respuestas”, confiesa Walid F. Gellad, profesor de políticas de la salud de la Universidad de Pittsburgh, “sobre todo cuando la gente empieza a decir que esto se ha convertido en el estándar de atención, y todo lo que hemos visto es un comunicado de prensa de un ensayo que se cambió hace dos semanas”. Es “realmente sorprendente” (3).

¿Sorprendente? A nosotros no nos sorprende nada que proceda de Fauci, los CDC, la FDA, la OMS y demás.

(1) https://clinicaltrials.gov
(2)

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31022-9/fulltext

(3) https://www.washingtonpost.com/business/2020/05/01/government-researchers-changed-metric-measure-coronavirus-drug-remdesivir-during-clinical-trial/

¿Se aleja la revuelta?

Podríamos decir que se ha pasado de la etapa de la Trilateral como bloque hegemónico no homogéneo, a la Pentalateral bloque hegemónico también no homogéneo, lo cual aleja todavía mucho más la perspectiva de un avance revolucionario a nivel mundial
(Cambios en la geopolítica mundial, Josep Cónsola, octubre 2015)

De una punta a la otra del planeta, las élites mundiales productoras y controladoras del mercado, de las superproducciones, de la contaminación, y del deterioro social, se han puesto de acuerdo en la realización de un gran macro-test que sirva de preludio para disponer de los mecanismos de control social ante próximas agresiones en todos los ámbitos de la vida.

Las alabanzas, tanto por parte de supuestos comunistas de pacotilla, como de gobiernos extremadamente despóticos y ultraconservadores, de la manera como la República Popular China ha actual ante una variante de la gripe estacional llamada Cv-19, recluyendo en arresto domiciliario a 11 millones de personas, con control total de sus movimientos, poniendo en práctica las supuestas “virtudes” de la tecnología 5G, tiene que servir, como mínimo para reflexionar qué futuro nos ofrece la nueva configuración Pentalateral del capitalismo mundial (EE.UU. – UE – Japón – China y Rusia).

Así como las “teorías biológicas y antropológicas de la dominación tienden normalmente a afirmar la orden existente, y en su versión extrema, exigir otro todavía más autoritario” (“Subjektlose Herrschaft”, Robert Kurz, Krisis, núm 13, 1993), estamos entrando en esta última etapa caracterizada por un afán desmesurado de control social amparado en las potencialidades tecnológicas de última generación para mantener y asegurar el desarrollo sin freno de la sociedad capitalista productora de mercancías y de plus-valor. Ya no se trata solo de mantener el control social por medio de los “contratos de trabajo” ya sean estos de los llamados “dignos” o “desecho”.

“… De este modo la sociedad se ‘prisioniza’ cada vez más, se convierte en un gigantesco campo de concentración para el control ‘científico’ de la población… El capitalismo monopolista extiende los sistemas ‘duros’ de control social fuera de los muros de las prisiones. Antes el capital solo podía disponer de la fábrica o la prisión para regular el mercado o imponer la disciplina. Fuera de estas esferas, el individuo quedaba fuera del control público, lo cual generó de idea del ‘derecho a la intimidad y a la inviolabilidad del domicilio’… Hoy, normas como la Ley Corcuera (corregida y aumentada por la llamada Ley Mordaza) demuestran que se trata de imponer la disciplina en la calle… El control social se ha convertido en un control total, en fascismo puro y duro” (“Función social de la marginación” Juan Manuel Olarieta Alberdi, 13 abril de 2012). No se puede desconocer que la “Ley mordaza” fue impugnada por el PSOE ante el Tribunal Constitucional cuando era a la oposición, con argumentos bastante coherentes, ahora no solo no ha retirado el recurso, sino que esta es la ley que se está aplicando para sancionar a quién no obedezca el confinamiento actual.

Pero este encarcelamiento, amparado en estos momentos bajo la aparente humanitaria voluntad de preservar la salud, no es otra cosa que la fabricación del consentimiento, “fabricación que implica la manipulación y la formación de la opinión pública. Se establece la conformidad y aceptación en la autoridad y la jerarquía social. Se busca el desempeño de un orden social establecido. La fabricación del consentimiento, es la presentación a la opinión pública, de la principal narrativa de los medios de comunicación, sus mentiras y sus falsedades” (“Fabricando disidencia”, Michel Chossudovsky, Global Research, 26 de septiembre de 2010).

¿Quién en este momento hace de portavoz de la reestructuración económica a nivel global? No son los “hombres de negro” del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Central Europeo y Organización Mundial del Comercio, sino los “hombres de blanco” de la Organización Mundial de la Salud, organismo financiado por las grandes multinacionales de la industria químico-farmacéutica-militar de varios países. Y ha sido este organismo, que sin estar avalado por estadísticas fiables y constatables en comparación con los efectos de la “influenza” (nombre internacional de la gripe estacional) y otros coronavirus de años anteriores en todo el mundo, ha declarado pandemia mundial, y Huawey y Microsoft han puesto los instrumentos para el control social de la población.

¿Por qué?, ¿Quién financia la OMS y a que se dedica el dinero que recibe? Por un lado hay las llamadas “cuotas”, es decir, la participación de los diferentes países en el presupuesto general. De estas cuotas, que representan un 51% del presupuesto, un 76% se dedican al pago de nóminas del personal contratado. Pero, la otra parte de la financiación es lo que se denomina “Contribuciones Voluntarias Específicas” que solo se pueden dedicar a finalidades específicas acordadas entre los “donantes” y la Secretaría General de la OMS. Así pues, como podemos ver en el cuadro relativo a los principales donantes que por ejemplo EE.UU., siendo el principal contribuyente, la parte correspondiente a la “cuota” representa tan solo un 20% del total de su contribución, que quiere decir, nada más y nada menos que el 80% de la misma se dedica a financiar proyectos decididos no por la OMS sino por el gobierno de EE.UU. y sus corporaciones farmacéuticas. Aun así, los cerca de 600 millones, del ejercicio 2016-2017 donados por la Fundación Bill-Mellina Gates se dedican a las finalidades al servicio de programas específicos diseñados por esta institución. Del mismo modo la contribución de la “Alianza GAVI para la vacunación y la inmunización”, la cuarta en importancia, se dedica a finalidades al servicio de ésta, que curiosamente la mencionada Fundación Gates es la principal contribuyente. Pero la Fundación Gates, es al mismo tiempo accionista y tenedora de “bonus” corporativos de las grandes multinacionales farmacéuticas: Pfizer, Novartis, Gilead Sciencies, Glaxo SmithKline, Abott Laboratories, BASF, Roche, Novo Norisdick ASB y Merck, todas ellas fabricantes de vacunas.

La ofensiva del capitalismo global, en proceso de continua reestructuración, ya sea eliminando competencia, ya sea incrementando la explotación, ya sea destruyendo países enteros para reconstruirlos, dejarlos fuera del sistema global de producción de mercancías o sencillamente apropiarse de sus recursos naturales e intelectuales, tiene en estos momentos una perspectiva a medio plazo de gran cambio del patrón tecnológico, semejante al realizado a principios del siglo XX cuando se cambió la energía basada en el carbón por el petróleo.

Este cambio tecnológico, iniciado ya hace cuarenta años con la introducción de la microelectrónica y robótica dentro de todo el proceso productivo ha roto unas pautas generales que se mantenían constantes desde la introducción de la máquina de vapor y de las primeras máquinas “self-acting”, pautas en que la innovación de procesos comportaba un incremento enorme de la desocupación, pero la innovación de productos hacía necesaria la incorporación de fuerza de trabajo con el cual la ocupación aumentaba. La revolución microelectrónica iniciada junto con la ofensiva llamada neoliberal caracterizada por la victoria electoral de los programas económicos de Margaret Tatcher en Gran Bretaña y de Ronald Reagan en EE. UU., que tuvo como lema “There is no Alternative” supuso un punto de inflexión en el cual la innovación de procesos con un incremento extraordinario de la productividad hizo que la innovación productos, a pesar de ser enorme, no repercutiera en un aumento de la ocupación industrial, pero sí a un incremento exponencial de la tasa de explotación por persona ocupada (tasa de plusvalía).

Ahora, a la microelectrónica y la robótica, se le añadirá la “inteligencia artificial” y los ordenadores cuánticos con lo cual, el proceso de incremento de la productividad se verá ultra-multiplicado. Todo, en un contexto en que existe una constante de sobre-producción mundial global, sin demanda solvente que la pueda absorber plenamente, lo cual requiere de ajustes periódicos de «destrucción», más o menos cruentos.

Esta perspectiva del capitalismo mundial hacia un cambio de patrón tecnológico de sustitución de las energías fósiles ha ido precedido de toda una campaña de intoxicación, iniciada por el que fue vicepresidente de EE. UU. Al Gore, miembro del consejo de administración de Appel Inc., asesor senior de Google y miembro de la empresa de capital-riesgo Kleiner Perkins Caufiels & Byers que ha invertido en más de 200 empresas y gestiona un fondo de 1.200 millones de dólares e invierte en compañías como Amazón o Netscape. Las compañías relacionadas con KPCB están agrupadas dentro de dos grandes ramas: Salud (biotecnología y medicamentos) y Ciencias de la Información (software) (https://www.baquia.com/emprendedores/kpcb-algo-mas-que-un-saco-de-dinero).

Otra vez nos encontramos dentro de un círculo que, tal como apuntaba al inicio de este escrito, el binomio “salud-control” se hace patente dentro de la proyección hacia grandes cambios que el capitalismo mundial está llevando a cabo. No podemos olvidar a los grandes medios de comunicación, todos ellos subordinados a los dictados de las grandes corporaciones multinacionales, así el triste espectáculo llevado a cabo el año pasado mediante una chica sueca, Greta Thunberg, emulando el personaje de ficción “Pipi Calzaslargas” creado por la también la escritora sueca Astrid Lindgren en 1945, haciendo el mismo papel de muchachita traviesa peinada con dos colitas, vestida “informal” y caracterizada como “anarquista”. Habiendo configurado un inteligente producto de marketing fruto de la estrategia de fondo de las grandes corporaciones, dotándola de la aparente candidez para hacerla conectar con la gente joven, y con un discurso de unos «pretendidos tirones de orejas» a gobernantes, para infundirles “reivindicatividad”. ¿O alguien se puede cree que si no dispusiera del aval de sectores estratégicos muy influyentes se le brindarían los auditorios que le han dado altavoz?

Esta puesta en escena del llamado cambio climático, singularizando la culpabilización en el Dióxido de Carbono de todos los males de la humanidad sin el suficiente rigor científico de los efectos acumulativos de los factores concurrentes, en una operación para esconder el efecto mortal sobre las personas de las emisiones de Monóxido de Carbono, Dióxido de Nitrógeno, de los xenón-estrógenos, de los agro-tóxicos, de una farmacología desmesurada que debilita el sistema inmune, y de las emisiones de los depósitos de residuos industriales, todo en el camino de los cambios previstos a medio plazo.

Cualquier cambio de esta magnitud comporta unos peligros debidos a la oposición de una parte de la población el resultado de los cuales es difícil de predecir. Pueden darse situaciones parecidas a las del siglo XIX que desembocaron en la quema y destrucción de maquinaria textil (destacar las destrucciones en Camprodón y Alcoy) que comportaron el redactado de la Real Orden de 24 de junio de 1824 en la que se cita: “… Los tristes resultados que padecieron las fábricas de Alcoy, Segovia y otras, por iguales causas de anteponer los jornaleros su interés y subsistencia a la utilidad pública” y continua ordenando a los ayuntamientos y párrocos a insistir “del bien que trae el uso de las máquinas y de la conveniencia de emplear en caminos y obras públicas de la provincia y otras labores análogas a estos brazos que claman por ocupación, y abrigan, aunque callen, la inquietud y descontento a la par de su miseria mientras no se les proporciona útiles tareas” (J. Patricio Saiz González: Legislación Histórica sobre Propiedad Industrial en España 1759-1929. Real Orden de 24 de Junio de 1824. pág 39. Ed. Miner, 1996).

Reiterándose la paradoja de que las virtudes de los “adelantos” científicos técnicos, que se vuelven a calificar como “de utilidad pública”, son antagónicos con la subsistencia y la miseria de los trabajadores, y donde estas cuestiones se tiene que prescindir por mayor productividad y acumulación del capital.

Este miedo del capital hacia la reacción del proletariado ante escenarios en los cuales se menguan cualquiera de los llamados “derechos humanos” hizo que durante muchísimos años la reacción fuera básicamente la represión brutal, pero a medida que el proletariado empezó a organizarse primero en sindicatos combativos y después en partidos proletarios comunistas, la represión no era suficiente. La apuesta del capital fue la cooptación de los miembros de estos sindicatos y partidos destinando inmensas cantidades de dinero para la destrucción sistemática de las organizaciones obreras como inversión para el futuro. Pero los efectos han tenido como resultado un hecho contradictorio: Por un lado se ha desactivado la militancia proletaria, pero por el otro, la pérdida de credibilidad y la corrupción de los grupos dirigentes de estas organizaciones hace que no sean capaces de “mantener la orden en sus filas” a pesar de las enormes sumas que constantemente se transfieren de los presupuestos estatales a sindicatos y partidos obreros ya sea en forma de subvenciones por las estupideces más inimaginables, ya sea por las subvenciones en función de los resultados electorales y cobro de buenos sueldos de los miembros electos a todos niveles.

¿Quién controlará las reacciones espontáneas, si se da el caso? Los partidos socialistas y comunistas no disponen de “militantes” tan solo se los quedan votantes. Los grandes sindicatos se han convertido en vulgares gestorías.

Qué hacer? El capital tiene que buscar nuevos mecanismos de control social para prever futuras revueltas que, a carencia de organización pueden estallar en cualquier momento, a pesar de que los efectos de las mismas, hoy por hoy, no tendrán un nexo de continuidad, pero sí que pueden abrir los ojos a la necesidad de organizar de nuevo, al nuevo proletariado y al conjunto de trabajadoras y trabajadores derivados de los cambios que se avecinan.

De ahí, las pruebas de control social que se están llevando a cabo por todas partes, hoy concretamente amparadas por los burócratas de la OMS al servicio del gran capital transnacional. Salud y nuevas tecnologías que podrían estar al servicio del proletariado y sectores populares para vivir mejor, para liberarlo de la explotación, en cambio su utilización es para controlarlo, domesticarlo y hacerlo cada vez más dependiente y sumiso a los dictados de la economía de mercado.

Epílogos

“Quizás podemos imaginarnos lo que sucedería si nos desposeen ahora de algo que sabemos que es propio de nuestra condición, por ejemplo el aire (ojo, que esto lo sabemos por el puro y simple vivir, sin ciencias ni científicos que nos lo descubran, como antes, nuestros prehistóricos antepasados, sabían muchas más cosas de la vida que ahora, en cambio, no sabemos). Vamos a imaginarnos, pues, que nos desposeen del aire y lo convierten en una propiedad privada en manos de unas autoridades que lo “parcelan”, lo envasan y nos lo dan a cada cual con una escafandra para que respiremos.

Estaríamos agradecidos que nos dieran lo que necesitamos para vivir, como si fuera un acto de generosidad de la autoridad competente, puesto que nos habrían ocultado la desposesión previa.

En principio, la operación de desposesión se justifica diciendo que es para administrar los recursos y para distribuir el oxígeno adecuadamente. Con el paso de unas generaciones, nadie recuerda que hubo un tiempo en que el aire estaba aquí y se respiraba sin necesidad que nadie lo envasara y lo distribuyera.

El ejemplo no resulta absurdo cuando pensamos que la tierra, que hoy es toda propiedad privada y está parcelada, antaño era como el aire” (Casilda Rodrigáñez, El asalto al Hades, pág.72)

“En el periodo de acumulación originaria, cuando la burguesía emergente descubrió que la “liberación de fuerza de trabajo” –es decir, la expropiación de las tierras comunes del campesinado-, no era suficiente para forzar a los proletarios desposeídos a aceptar el trabajo asalariado. A diferencia de Adán de Milton, quien al ser expulsado del Jardín del Edén, marchó alegremente hacia una vida dedicada al trabajo, los trabajadores y artesanos expropiados no aceptaron trabajar por un salario de forma pacífica. La mayor parte de las veces se convirtieron en mendigos, trotamundos o criminales. Haría falta un largo proceso para producir una fuerza de trabajo disciplinada. Durante los siglos XVI y XVII, el odio hacia el trabajo asalariado era tan intenso que muchos proletarios preferían arriesgarse a acabar en la horca que subordinarse a las nuevas condiciones de trabajo. Esta fue la primera crisis capitalista, mucho más seria que las crisis comerciales que amenazaron los cimientos del sistema capitalista durante la primera fase de su desarrollo. La respuesta de la burguesía fue la multiplicación de las ejecuciones, la construcción de un verdadero régimen de terror” (Silvia Federici. Calibán y la Bruja. pág.101-102).

Aún no se ha acabado la histeria y ya nos amenazan con una ‘segunda reinfección’

Juan Manuel Olarieta

Estamos en plena histeria por la mayor obra de ingeniería social que ha conocido la humanidad y a los “expertos” les parece poco: “habrá más epidemias y serán más peligrosas”, nos amenaza José María Martín Moreno, catedrático de la Universidad de Valencia (*). Es evidente que no nos van a dejar tranquilos con sus tonteorías.

El miedo no puede acabar y es posible que, en el futuro, cada vez que haya una crisis capitalista, una huelga o una lucha, se inventen otra pandemia como la actual, consecuencia de una nueva “enfermedad emergente”, cada una de las cuales es “más peligrosa” que la anterior.

Este es el tipo de gente que habla en nombre de una “ciencia” que se han sacado de la manga como el mago saca sus conejos de la chistera.

Dice el catedrático que la epidemiología “estudia la frecuencia, distribución y otros factores determinantes que generan salud o enfermedad”, lo cual es falso. Eso que llaman epidemiología es una ideología que se dedica a ocultar las verdaderas causas de ciertas enfermedades, calificadas como “contagiosas”, y en medicina cuando se ocultan las verdaderas causas, las personas mueren o son sometidas a tratamientos de choque, como el actual.

La epidemiología se llena la boca hablando de “contagiados” pero no nos aclara lo que entienden por ello. No sabemos si un contagiado tiene alguna enfermedad, si está sano o si es una tercera condición que se han inventado, al viejo estilo de la Edad Media, para fabricar enfermos y, en consecuencia, para ampliar el mercado sanitario y farmacológico.

Tampoco nos aclara por qué si un virus es tan pernicioso para la salud, la mayor parte de sus portadores están sanos. Si el coronavirus ha estado circulando entre los seres humanos desde hace décadas, antes de esta histeria, ¿por qué nadie cayó enfermo?, ¿por qué entonces el virus pasó desapercibido y ahora no?

El catedrático recurre a todos los tópicos habidos y por haber para justificar las pandemias, como “el tráfico de animales”, una práctica que data del neolítico y subsiste en las ferias de ganado, que aún se celebran en muchos pueblos, sin que jamás los tratantes hayan caído enfermos a causa de ello.

En este planeta no hay ni un milímetro cúbico de agua, aire, suelo o subsuelo que no esté poblado por billones de virus. Ya los había antes de que aparecieran los seres humanos en él y jamás fueron un obstáculo para su evolución, por lo que seguir sosteniendo, a estas alturas, la relación entre las enfermedades y los virus (“patógenos”) es una aberración seudocientífica.

Tanto la OMS, como Pedro Sánchez y los charlatanes disfrazados de “expertos” vienen advirtiendo de una “segunda ola” de la pandemia que será tan fraudulenta o más que ésta. Posiblemente se saquen de la chistera otro virus distinto porque a éste lo han quemado demasiado. El catedrático necesita seguir manteniendo la rueda en marcha para que aumenten los fondos destinados a la “formación y apoyo a la epidemiología”, pero no por “el bien de todos”, como dice, sino porque ese dinero va a los bolsillos de quienes se prestan a ejercer de “expertos” en grandes manipulaciones de masas.

Si el fraude les está saliendo bien hasta ahora, si muchos siguen tragando que aquí está la ciencia y que no hay nada diferente que decir, entonces es lógico que sigan con sus pandemias, una detrás de otra. Es la mejor manera de que las calles sigan vacías, que desaparezcan por fin los Primero de Mayo, las huelgas, las reuniones y las manifestaciones para “mantener la distancia social”.

Los catedráticos dan verdadera vergüenza y la famosa “izquierda” sigue dando síntomas de estar tan domesticada como en la transición, por lo que ya hemos dicho en otra entrada: la nueva normalidad es la nueva transición.

(*) https://elpais.com/especiales/2020/coronavirus-covid-19/predicciones/habra-mas-epidemias-y-seran-mas-peligrosas/

El capital, el virus y el arte de la guerra (una lectura militar de la pandemia)

Josep Cónsola

“La mejor victoria es vencer sin combate”
(Zun Tzu, El arte de la guerra”)

«Sí, hoy es viernes en el calendario, pero en estos tiempos de guerra o crisis, todos los días son lunes. El esfuerzo no cesa por el día del calendario… Ayer hablé de disciplina en esta rueda de prensa; tengo que felicitar a todos los españoles por la disciplina que están mostrando, todos los ciudadanos comportándose como soldados en este difícil momento… demostremos que somos soldados cada uno en el puesto que nos ha tocado vivir”
(declaraciones del general Villarroya, 20 Minutos, 20 de abril de 2020)

A estas alturas ya podemos entrever como las corporaciones multinacionales del crimen (financieras, químicas, farmacéuticas, informáticas,..) han estudiado, aprendido y aplicado las enseñanzas de Zun Tzu, pues la guerra declarada al conjunto del proletariado mundial, y el nuestro, lo están ganando sin guerra, sin ninguna pérdida. Han aplicado muy bien lo que el autor del arte de la guerra plantea como primer “factor fundamental” que es “la Doctrina”, definida cómo aquello que hace que el pueblo esté en armonía con sus gobernantes, de forma que los siga allí donde sea.

La observación, a partir del mes de marzo hasta ahora, de la respuesta popular en esta guerra, ha estado de espaldarazo total a los dictados de los gobernantes, siguiendo al pie de la letra sus consignas y denunciando aquellos que las querían transgredir. Podemos concluir que esta guerra de clases está teniendo un claro ganador sin sufrir ninguna baja a su bando.

No es la primera guerra escondida o blanda que las grandes corporaciones multinacionales financian en todo el mundo, pues hay los precedentes de las libradas siguiendo el esquema elaborado por Gene Sharp a partir de “Politics of Nonviolent Action” (1973) y redondeado en el año 1993 con “From Dictatorship To Dmocracy”. Guerras en las cuales los muertos nunca correspondieron al bando de los “no violentos”, sino que al revés, a modo de ejemplo las decenas de asesinatos en la sede de los sindicatos de Odesa o por las calles de Kramatorsk.

Guerras que primeramente se realizaron en países individualizados (China, Ucrania, Bielorrusia, Birmania, Yugoslavia, Irán, Tailandia, Venezuela…) a corte experimental y con tan buenos resultados por parte de los denominados no violentos que, a partir de 2010 esta estrategia militar fue trasladada en el mismo periodo temporal a un grupo de países en las llamadas “Primaveras árabes”, también con resultados satisfactorios, a excepción de Siria.

Control militar de las poblaciones, destrucción de los tejidos productivos autóctonos, incremento de las deudas, penetración de las grandes corporaciones, cambios culturales, sanitarios, alimentarios… Y, el siguiente paso no podía ser otro que intentar lo mismo, pero de golpe a nivel mundial. ¿Cómo hacerlo?, teniendo en cuenta que no era posible atribuir la “carencia de democracia” a los lugares que forman parte del centro del sistema imperialista mundial. ¿Qué hacer?, para reducir a la mínima expresión los supuestos “derechos individuales” que se utilizan como anuncio luminoso de las “democracias parlamentarias”.

“… el verdadero poder, el poder de crear la información, esconde la terrible realidad que nos sentimos lozanos de no verlo”… centenares de miles de personas votando a favor de los derechos de sus mascotas –olvidando, no tan solo los derechos del sus congéneres, sino incluso los propios -, nos dan una visión de la deriva antisocial que se está apoderando del mundo; que se ha apoderado de nosotros. Se está –estamos-, construyendo una sociedad infantilizada, servil con los poderosos y cruel con los desfavorecidos… Todos podemos sentirnos víctimas y todos podemos llegar a ser verdugos. Es el efecto del Miedo, donde germina el Totalitarismo” (Del manual de Gene Sharp al síndrome de Sherwood. Punto Crítico. AUSAJ, 22 de Abril de 2019).

Buscar un elemento que, invisible, y como espejismo, atribuirle todos los males que en otras latitudes se atribuyen a los sistemas políticos. Elemento microscópico al cual se le declara la guerra y en función de esto buscar el consenso social necesario para llevarla a cabo. Al igual que las revueltas de “colores” diseñadas por Gene Sharp, son un engaño, la actual guerra contra unos pedazos de ARN también lo es.

El arte de la guerra se basa en el engaño

Así lo plantea Zun Tzu, argumentando que “cuando se es capaz de atacar se tiene que aparentar incapacidad” (Arte de la guerra, capítulo I), y de este modo se rebaja el grado de culpabilidad, pues si se es incapaz, no se puede atribuir maldad. Y, curiosamente, cayendo en esta trampa, las suaves o duras críticas que se hacen a los gobernantes de todas partes es precisamente “de incapacidad” para abordar una supuesta pandemia. Pero no es incapacidad, es el engaño pintado de incapacidad.

“Golpear” al enemigo cuando está desordenado, es otro consejo que da a los gobernantes, y precisamente en la actualidad el enemigo a batir –el proletariado -, está más desorganizado, fragmentado y desordenado que nunca. También advierte que si las tropas enemigas se reorganizan, hay que intentar desorganizarlas. Y la propuesta de unos nuevos pactos de la Moncloa van en esta dirección.

“Con una evaluación cuidadosa se puede vencer, sin ella, no”. Así, de las muchas informaciones que van saliendo a la luz desde el otoño de 2019 (Event 201. A Global Pandemic Exercise.  Johns Hopkins Center for Health Security in partnership with the World Economic Forum and the Bill and Melinda Gates Foundation)  se va sabiendo que se realizó esta evaluación en previsión de la ofensiva que se llevaría a cabo unos meses después.

Recomienda Zun Tzu a los gobiernos que “una vez empezada la batalla, aunque estén ganando, en caso de continuar por mucho de tiempo, se desanimarán las tropas y se embotarán las espadas”, así vemos que ahora nos hablan de “des – confinamiento”, todo y teniendo abatido al proletariado mundial y el nuestro, pues hay el peligro que incluso aquellos más adictos se cansen o incluso se rebelen pues “Nunca es beneficioso para un país, dejar que una operación militar se alargue demasiado en el tiempo” (capítulo II).

“Haced que pierdan el ánimo y la dirección, de forma que aunque el ejército enemigo quede intacto, sea inservible” (capítulo III). También podemos ir comprobando que todo el mundo recluido en casa, desanimado, desorientado, acobardado, pero intacto para continuar explotándolo dentro de pocos días, con más intensidad que antes de su reclusión y encima dando gracias por haberlo “salvado”.

“Las victorias no son debidas a la suerte, ni a las casualidades, sino que son debidas al hecho de haberse situado previamente en posición de ganar con seguridad” (capítulo IV). Ya se ha hecho mención a la actividad Event 201 que forma parte de este análisis previo de una macro operación que ha sido capaz de encerrar en sus casas a dos mil millones de personas sin que estallara una revuelta a nivel mundial.

“Los expertos son capaces de vencer al enemigo creando una percepción favorable en ellos” (capítulo V). Tenemos suficiente ejemplo en los expertos que a todas horas han creado el pánico (con honrosas excepciones) al conjunto de la población mundial. Expertos a sueldo de las “farmafias” multinacionales y otros ingenuamente, sin pensar a qué intereses sirven.

“Cuando los adversarios están se posición favorable hay que cansarlos, si están muy alimentados, cortar los suministras, cuando están descansando, ponerlos en movimiento” (capítulo VI). Y es precisamente esta táctica la que se ha estado empleando desde el comienzo de los estados de excepción a nivel mundial junto al miedo y al aislamiento. Continúa Zun Tzu, “haz que los adversarios vean como extraordinario el que es ordinario para ti, haz que vean como ordinario lo que es extraordinario para ti”. Aviones llenos de bozales viniendo desde la otra parte del mundo como si fuera un maná en pleno desierto, “tests” inoperantes por miles también venidos de la otra parte del mundo, pero que han hecho subir las acciones de Guangzhou Wondfo Biotech Co Ltd, de 45$ la acción el 2 de diciembre a 92$ el día 22 de abril (https://es.investing.com/equities/guangzhou-wondfo-biotec-co-ltd)

“La victoria sobre multitudes por medio de formaciones precisas, tiene que ser desconocida por las multitudes” (capítulo VI). Cuál es la formación precisa que han adoptado, quien, cuándo y dónde será difícil de saber por el momento, a pesar de que ya se van abriendo rendijas a medida que se indaga y comparan las propuestas futuras con los comportamientos anteriores.

“Un ejército muere si no está equipado, si no tiene provisiones o si no tiene dinero” (capítulo VII). En el caso de España y tal como han declarado sus generales, está equipado, dispone de provisiones y de mucho dinero, solo hay que dar un vistazo a los presupuestos de Defensa liquidados el 2018 del orden de 19.926 millones, un 6,08% de los Presupuestos del Estado y un 1,67% del PIB. (http://www.centredelas.org/es/base-de-datos/presupuesto-militar-en-espana/gasto-militar-de-espana). Del total del gasto en los Presupuestos de 2019, España dedicó a Sanidad, 4.251 millones, el 1,15% (https://datosmacro.expansion.com/estado/-presupuestos/espana?sc=pr-g-f-31).

“Utiliza muchas señales para confundir el enemigo y hacerle tener miedo de tu poder militar” (capítulo VII). Esto lo confirman las apariciones de los jefes militares tanto del ejército como de la Guardia Civil, la prepotencia de las policías tanto estatales como autonómicos, las multas, las amenazas, las identificaciones por la calle, el cacheo de las bolsas de la compra y la presencia del ejército en la calle.

“Cansa a los enemigos manteniéndolos entretenidos, sin dejarlos respirar” (capítulo VIII). Tal vez la carencia de respiradores obedece a esta propuesta de Zun Tzu, al igual que los bozales que algunos de nuestros políticos quieren hacer obligatorios para evitar respirar un aire que, desde que ruedan menos coches es más saludable. Del entretenimiento ya se cuidan bastante los tertulianos televisivos y otros payasos vía internet.

“Si el enemigo ve una ventaja y no lo aprovecha, es que está cansado” (capítulo IX). Después de dos meses de prisión domiciliaría se hace patente el cansancio y aunque se abren rendijas, como se apuntaba anteriormente, no se tiene la capacidad ofensiva necesaria para hacer frente y dar respuesta contundente a los estados de excepción y a los abusos derivados de este.

“Como norma general, para poder vencer, todo el estamento militar tiene que tener una sola intención y todas las fuerzas militares tienen que colaborar” (capítulo X). Policía Nacional, Guardia Civil, Ejército, Mossos d’Esquadra, Policía Local, van a la una en cuanto a la vulneración de los derechos elementales que dicen defender: La sacrosanta Constitución.

“Corresponde al General ser tranquilo y reservado… puede mantener sus soldados sin información y en cumplida ignorancia de sus planes” (capítulo XI). Seguramente esto es lo que se está llevando a cabo pues la obediencia ciega es una de las características del estamento militar a todos niveles, por tanto no es de extrañar la irracionalidad de las varias fuerzas, pues ignorantes de los planes preconcebidos, tan solo actúan impulsados por un autoritarismo derivado del no pensar con cabeza propia. Tal como expresó el general Villarroya, orgulloso de haber convertido a todos los ciudadanos en soldados.

“Un gobierno no moviliza sus tropas cuánto no hay ventajas a obtener, ni actúa cuando no hay nada a ganar” (capítulo XII). ¿Qué ventajas obtendrá el gobierno español –y catalán-? Esto lo iremos sabiendo con el tiempo, del mismo modo que hemos podido comprobar lo que se denominan “puertas giratorias” a través de las cuales han ido pasando presidentes, ministros, consejeros, etc., de los gobiernos a las sillas de los consejos de administración de las grandes empresas del IBEX35.

“Nadie es tratado con tanta familiaridad como los espías, ni a nadie se le otorgan recompensas tan grandes como a ellos” (capítulo XIII). Hemos podido comprobar sobradamente en los últimos años como, por ejemplo, el que ha sido secretario general de la central comisiones obreras, Fidalgo, resulta que era un destacado reaccionario que ahora ocupa el lugar merecido en la organización FAES junto a su maestro José María Aznar y destacados miembros de VOX. Solamente para poner otro ejemplo significativo, el máximo responsable sindical de la extinta Seda de Barcelona y de la unión general de trabajadores del Baix Llobregat, José Luis Morlanes, que tuvo un papel clave en su cierre, ahora es el Consejero Delegado de IQOXE, empresa química en la cual la explosión del mes de Enero dejó tres muertos.

Esta valoración de carácter militar de la supuesta pandemia, tiene como objetivo poner en tela de juicio todo el entramado que se ha montado a su alrededor, con el objetivo de tantear el terreno para conocer las posibles reacciones populares ante una de las muchas agresiones del capital, pero esta vez de una magnitud internacional, y poder disponer de los instrumentos de control amparados con las nuevas tecnologías.

Hace falta pues pensar, estudiar, analizar la estrategia de nuestro enemigo de clase para poderle hacer frente, reventar el aislamiento a que nos quieren someter, y reencontrar las formas organizativas colectivas más adecuadas para preparar también nosotros nuestras defensas y poder pasar al ataque hasta acabar con la única pandemia mortal que es el capitalismo.

Anexo post scriptum

Después de escribir este texto, he realizado un somero análisis de las fluctuaciones bursátiles de las 10 mayores multinacionales farmacéuticas y, he detectado que desde Enero de este año sus acciones caían en picado hasta llegar a los mínimos el día 11 de Marzo, lo que significa que no crecían las ventas, con lo cual podemos deducir que el número mundial de enfermos estaba bajo mínimos. Pero curiosamente el día 11 de Marzo, la OMS declara pandemia mundial y a continuación las acciones de estas empresas en la bolsa empiezan a subir desaforadamente.

¿Será casualidad?, ¿O será que la OMS se rige por las órdenes dadas por dichas corporaciones?  Esto lo dejo a su consideración una vez examinados los datos que adjunto.

Porcentaje de caída y aumento del precio de las acciones en febrero-abril de las mayores 10 farmacéuticas (valor en dólares)

ROCHE HOLDING    19/2/20 – 351,1    12/3/20 – 247,4    % – 29
JOHSON&JOHNSON    21/2/20 – 149,8    12/3/20 – 110,6    % – 26,3
GILEAD            20/2/20 – 67        12/3/20 – 68        % – 1,4
AMGEN            13/2/20 – 223        12/3/20 – 182        % – 18,3
GLAXO            10/2/20 – 1657        12/3/20 – 1404        % – 15,2
NOVARTIS        12/2/20 – 95        12/3/20 – 83,9        % – 11,6
MERCK            13/2/20 – 122,7    12/3/20 – 89,5        % – 27
SANOFI            18/2/20 – 93,7        12/3/20 – 73,4        % – 21,6
ABBVIE            13/2/20 – 64,5        12/3/20 – 74,2        % + 15
PFIZER            11/2/20 – 38,09    12/3/20 – 30,1        % – 21,2

La Organización Mundial de la Salud, declaró una pandemia global el 11 de Marzo de 2020.

ROCHE HOLDING    12/3/20 – 274,4    28/4/20 – 352,7    % +28,5
JOHSON&JOHNSON    12/3/20 – 110,6    24/4/20 – 154,86    % +40
GILEAD            12/3/20 – 68        29/4/20 – 83,14    % +22,2
AMGEN            12/3/20 – 182        27/4/20 – 242        % +32,9
GLAXO            12/3/20 – 1404        30/4/20 – 1698        % +20,9
NOVARTIS        12/3/20 – 83,9        27/4/20 – 88,03    % +5,8
MERCK            12/3/20 – 88,5        30/4/20 – 108,55    % +22,6
SANOFI            12/3/20 – 73,4        27/4/20 – 93,4        % +27,2
ABBVIE            12/3/20 – 74,2        29/4/20 – 83,76    % +12,8
PFIZER            12/3/20 – 30,1        29/4/20 – 38,12    % +26,7

(Fuente: https://es.investing.com/equities)

¿Declaró la OMS la pandemia mundial a cambio de una suculenta donación de fondos de Bill Gates?

Tedros Adhanom Ghebreyesus
La OMS declaró la pandemia mundial a cambio de una suculenta donación de fondos de Bill Gates, sugiere un artículo publicado en el periódico Washington Times y titulado “Bill Gates y sus conflictos de intereses con el coronavirus”.

Según el artículo, publicado el 2 de abril de este año, Bill Gates presionó a la OMS para que declarara la actual pandemia, ya que antes se había negado a reconocerla como tal.

La declaración oficial se llevó a cabo al día siguiente de una importante donación a una empresa asociada a la OMS. El dinero procedía de la Fundación Bill y Melinda Gates y el periódico de Washington sostiene que no es una coincidencia:

“De hecho, la OMS sólo anunció el coronavirus como pandemia el día después de que Gates -que había querido que la OMS declarara el coronavirus como pandemia durante algún tiempo- o más bien el día después de que Gates hiciera una donación muy importante a una causa que beneficia a la OMS”.

El murmullo no ha surgido ahora. Fue Bill Gates quien puso al etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus al frente de la OMS en 2017, a pesar de que era sabido que era un tipo corrupto. Unas semanas antes de su nombramiento, el New York Times le acusó de encubrir un brote de cólera en su país (2), lo cual sólo es una novedad para quienes no saben que las epidemias se quitan y se ponen por decisiones puramente políticas.

El 10 de marzo Business Insider denunció (3) que Bill Gates había sido el primero en declarar la pandemia por coronavirus, para presionar a una OMS que aún se resistía al ridículo por la mala experiencia pasada durante la gripe porcina de 2009.

Un anexo al artículo principal de Business Insider anunciaba que “la Fundación Gates, Wellcome y Mastercard han destinado 125 millones de dólares a empresas que desarrollan tratamientos para el nuevo coronavirus” y que “la financiación se utilizaría para acelerar los tratamientos contra el coronavirus a las personas infectadas”.

En un mensaje propio en línea, la Fundación Gates reconoció que su parte en la donación era de 50 millones de dólares.

Por lo tanto, como es de sobra sabido, Gates y la industria farmacéutica ya estaban trabajando en “tratamientos” contra el coronavirus antes de la declaración oficial de pandemia.

La empresa que recibió el dinero se llamaba precisamente Acelerador Terapéutico Covid-19 y la Fundación Gates escribió entonces en una publicación oficial: “El Acelerador Terapéutico Covid-19 trabajará con la Organización Mundial de la Salud, los donantes y las organizaciones de los sectores público y privado, así como con las instituciones mundiales de reglamentación y formulación de políticas”.

Un día después el sicario etíope de Gates hacía el anuncio oficial en una rueda de prensa: “Así que hemos hecho la evaluación de que el Covid-19 puede ser caracterizado como una pandemia”. Los lameculos son todos iguales en todas partes: no hacen otra cosa que corroborar las palabras de sus jefes a cambio de limosnas.

Para que vean hasta qué punto son rastreros estos estos monaguillos: en enero del año pasado el periódico británico The Guardian acusó a “un alto dirigente” de la OMS de gastar el dinero destinado a la epidemia de Ébola en comprar vuelos de avión para que su novia viajara por el mundo.

La salud de la humanidad está en manos de miserables como Gates, Fauci, Tedros y otros de la misma calaña.

(1) https://www.washingtontimes.com/news/2020/apr/2/bill-gates-and-his-coronavirus-conflicts-of-intere/
(2) https://www.nytimes.com/2017/05/13/health/candidate-who-director-general-ethiopia-cholera-outbreaks.html .
(3) https://www.businessinsider.com/gates-foundation-wellcome-mastercard-commit-125-million-to-covid-19-drugs-2020-3
(4) https://www.theguardian.com/global-development/2019/jan/18/senior-world-health-organization-official-accused-of-using-ebola-cash-to-pay-for-girlfriends-flight-corruption-racism-sexism

Más información:
-Las grandes multinacionales dictan la política sanitaria mundial a la OMS
– El término ‘pandemia’ fue sinónimo de corrupción hasta hace muy poco tiempo
– El fraude del virus del Zika
– El fabuloso negocio de las enfermedades y sus cómplices enfermos
– Vacunas, ciencia, Bill Gates y otras vergüenzas
– La Organización Mundial de la Salud está podrida hasta la médula
 

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