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China considera que Palestina es el centro de la crisis de Oriente Medio

La gran sorpresa se produjo el miércoles de la semana pasada, cuando los ministros de Asuntos Exteriores de Qatar y Emiratos Árabes Unidos viajaron a Pekín, donde negociaron la crisis interna de los países del Golfo.

Las preguntas son todas obvias: ¿qué papel juega China en Oriente Medio?, ¿por qué a Pekín y no a Washigton?

La respuesta es que mientras Estados Unidos es parte del problema de Oriente Medio, China se ofrece como una solución, al menos posible, ya que trata de ejercer una mediación.

La conclusión también es una constatación muy obvia: los problemas de Oriente Medio ya no pasan por las manos de Washington.

En Pekín los cancilleres árabes se encontraron con una propuesta de su colega chino Wang Yi que contenía tres puntos, según el comunicado oficial del Ministerio. El primero es resolver las diferencias entre las partes por vías políticas. La segunda es defender una “solución árabe” en el marco del Consejo de Cooperación del Golfo, mientras los demás países deben respetar los principios de no injerencia. El tercero es la iniciación de negociaciones entre todas las partes implicadas, empezando por un rechazo del terrorismo.

China ha ofrecido su mediación, tanto a Emiratos como a Qatar, lo cual ha sido muy bien recibido porque sus propuestas se basan en la seguridad, la estabilidad y el mantenimiento del “statu quo” regional.

Otro aspecto importante es que China se preocupa por destacar que no tienen las manos atadas por nada ni por nadie, en el sentido de que sus propuestas son absolutamente independientes de las rusas, las iraníes y las turcas, aunque en ningún caso contradictorias con ellas.

Lo mismo cabe decir de las iniciativas adoptadas por Estados Unidos: China se preocupa por destacar que no tiene ninguna intención de sabotearlas.

El gobierno de Pekín toma, pues, parte activa en la crisis del Golfo, lo mismo que en toda la situación en Oriente Medio, cuya inestabilidad puede repercutir seriamente en otras regiones del mundo.

“La cuestión palestina está en el origen de los problemas de Oriente Medio”, dice un rotundo comunicado oficial del Ministerio chino de Asuntos Exteriores. “La paz y el desarrollo de toda la región dependen del arreglo justo y apropiado de la cuestión palestina”.

Así se explica la visita de Mahmud Abbas a Pekín la semana anterior y la propuesta de cuatro puntos del Presidente Xi Jinping en persona para avanzar en la solución del contencioso palestino, la principal de las cuales es que la solución política en Palestina pasa por la creación de dos Estados.

China pretende que la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU se ponga en funcionamiento de manera efectiva y que se paralice inmediatamente la construcción de nuevos asentamientos sionistas en los territorios ocupados por Israel.

Además, Xi Jinping propuso un mecanismo trilateral de negociaciones con Palestina e Israel, a los que incluye dentro del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda.

Lo interesante no es sólo que China ha dejado de “mirar y ver” para mostrarse activa, con iniciativa, sino que además sus propuestas son estratégicas.

Para acabar: estamos ante otra muestra de que las potencias occidentales empiezan a ser marginales en Oriente Medio.

El jefe del Estado Mayor del ejército francés fue uno de los defensores de los genocidas ruandeses

El general François Lecointre
“Todo por la patria”. Cada ejército es custodio de sus mejores proezas nacionales. La del español se esfuerza por preservar el espíritu fascista del 18 de julio de 1936; el francés guarda las matanzas coloniales como su tesoro más preciado.

En 1994 el actual Jefe del Estado Mayor del ejército galo, el general François Lecointre, fue uno de los defensores de los genocidas ruandeses. En aquel momento, el general, que entonces era capitán de infantería de marina, estaba presente en el país de los Grandes Lagos, dentro de la Operación Turquesa que los colonialistas franceses llevaban a cabo en la región.

El general Lecointre ha sustituido a la cabeza del ejército francés a otro alto oficial, Pierre de Villiers, que dimitió de su cargo con la llegada de Macron con muy malas maneras, algo inédito en los anales de la V República.

¿Motivo? Los recortes del presupuesto castrense, que dejan a Francia “indefensa” y desafían las exigencias de rearme a ultranza de Trump. Son lentejas: en 2013 Francia aprobó unos proyectos militaristas que no puede pagar. Es así de simple.

El genocida Alfred Musema
Su sucesor es más cutre, del estilo de Millán Astray o Franco, un “africanista” a quien el pasado le salpica. Durante el genocidio de Ruanda, el general colaboró con Alfred Musema, director de una fábrica de té que en julio de 1994 albergó a las tropas francesas desplegadas en la región.

¿Quién es Musema? Uno de los condenados en enero de 2000 a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional como autor, entre otros, del genocidio de 1994.

Una carta dirigida por Lecointre el 18 de julio [¡será casualidad!] de 1994 a Musema muestra una enorme familiaridad entre ambos. Presente sobre el terreno en el mismo momento de la gran matanza, el general francés no muestra ninguna intención de impedir las actividades de su amigo, e incluso colabora con él, como dice Jacques Morel en el diario L’Humanité.

El ejército francés está metido hasta el cuello en el genocidio. Además de Lecointre, también participaron el actual subjefe de Estado Mayor, Grégoire de Saint-Quentin, así como el general Bruno Guibert, comandante de otro despliegue del ejército francés en África: la Operación Barkhane en Mali, donde controlan la extracción de uranio para las plantas nucleares francesas.

La prensa israelí lamenta la derrota de Estados Unidos y sus peones yihadistas en Siria

El peor momento de los fracasos es cuando se tienen que verbalizar y argumentar explícitamente. Así, ayer el diario israelí Haaretz anunciaba la derrota de Estados Unidos en Siria, un país al que acusa de “ofrecer Siria en bandeja de plata a Irán y a Rusia”.

El artículo aludía a la decisión de Trump de suspender la ayuda militar de la CIA a los “rebeldes sirios” como un regalo a los rusos y a los sirios.

El fracaso, pues, se extiende también a Israel, lo que ha encendido la ira de un diario de los que se pueden considerar como “templados”. Ellos hubieran preferido la victoria de Al-Qaeda o del Califato Islámico.

El diario evoca la desmoralización que se ha extendido entre los yihadistas, tras sentirse abandonados por sus patrocinadores porque la decisión de Washington acarrea la de sus lacayos, es decir, los países del Golfo. Sin esa ayuda los yihadistas no son nada; nunca lo fueron.

Todo comenzó con la derrota en Alepo, dice Haaretz, que inutilizó militarmente a los yihadistas, con los que tampoco cuenta nadie en el terreno político.

Incluso el gobierno de Obama se había dado cuenta de ello. El ataque al aeródromo de Shayraat fue un espejismo; los acontecimientos iban en la dirección opuesta.

“Aunque es verdad que los americanos siguen sosteniendo a los kurdos de Siria frente al Califato Islámico en el norte, no es menos cierto que en el sur son Irán y Rusia los que se encargarán de garantizar la seguridad, instaurar la zona de distensión y, sobre todo, de tomar la iniciativa política”, afirma el diario.

Queda saber lo que harán las monarquías del Golfo con las tropas yihadistas, una vez que Estados Unidos se ha desentendido de ellas. Posiblemente sigan sosteniéndolas, añade Haaretz, a pesar de la deserción de Washington.

Pero esa no es la cuestión fundamental para Israel. Lo que les preocupa a los sionistas es la escalada de la tensión entre Estados Unidos y Turquía. Tanto para el Pentágono como para la OTAN, que un agencia de noticias turca haya publicado los emplazamientos de las bases militares en Rojava es una “traición”.

El creciente rearme de los kurdos con equipos militares muy sofisticados está desatando la reacción de los turcos, cada vez más distantes de Estados Unidos. En Ankara nadie duda de que dichas armas se volverán contra Turquía tarde o temprano y que la pertenencia de Turquía a la OTAN no les otorga ningún beneficio: Estados Unidos ha preferido a los kurdos antes que a sus “socios” de la OTAN.

Pero si a Turquía no le sirve para nada su alianza con Estados Unidos, a los kurdos tampoco. Tarde o temprano los kurdos acabarán por recurrir a Irán o a Rusia, si quieren obtener alguna de sus reivindicaciones, añade Haaretz.

El análisis del fracaso acaba así: en Siria todas las miradas se vuelven hacia Irán y Rusia porque Estados Unidos ha “desertado” del escenario. La iniciativa la tienen esos dos países, tanto en el terreno militar como en el político, concluye el diario israelí.

Rusia alcanza un acuerdo con los yihadistas para un alto el fuego duradero en Siria

Mohamed Alush en Astana
Ayer Rusia alcanzó un acuerdo en El Cairo con los grupos yihadistas para crear una zona de distensión en el enclave de La Ghouta oriental, cerca de Damasco, según anunció el Ministerio ruso de Defensa en un comunicado oficial.

Los límites territoriales de dicha zona han sido definidos por ambas partes de mutuo acuerdo y dentro de ellos se producirá un despliegue de fuerzas encargado de garantizar el alto el fuego.

También ha existido acuerdo para abrir rutas de aprovisionamiento y ayuda humanitaria para las zonas de distensión, de las que podrán beneficiarse tanto las poblaciones que la habitan como los propios yihadistas.

En los próximos días se espera la llegada del primer convoy humanitario para evacuar a los heridos más graves hacia centros hospitalarios.

A comienzos de este mes, las conversaciones multilaterales de Astana no habían logrado un acuerdo para crear varias zonas de distensión y alto el fuego duradero en Siria.

En ellas se planteó la posibilidad de desplegar fuerzas de mantenimiento de la paz en cuatro zonas de Idlib, la provincia de Homs, la Ghouta oriental y otra al sur de Siria.

Otro de los aspectos fundamentales que se negociaron en Astana se refería a la creación de un centro de coordinación y vigilancia del alto el fuego, así como un “mandato” dirigido a fuerzas extranjeras para que aseguraran las zonas de distensión, a las que se dotaría del derecho de recurrir a la fuerza.

La última semana de agosto está prevista otra reunión en Astana de los grupos yihadistas con delegados turcos e iraníes.

El comunicado del Ministerio ruso de Defensa no concreta con qué grupos ha alcanzado el acuerdo, ni qué tropas extranjeras asegurarán el alto el fuego en las zonas de distensión.

Se dispara el número de accidentes laborales a causa de la precariedad en el empleo

Un total de 246 trabajadores han fallecido de enero a mayo de 2017 en los 535.713 accidentes laborales que se han producido en este periodo, un 2 por ciento más que el año anterior. El aumento continuo de la siniestralidad laboral es una muestra más de la precariedad del empleo, de la subcontratación y el incremento de la explotación.

De enero a mayo de 2017 se han producido 10.548 accidentes laborales más que en el mismo periodo del año pasado. Del total de accidentes laborales, 237.570 fueron con baja (un aumento del 5 por ciento respecto al año anterior) y 298.143 fueron sin baja (un descenso del 0,2 por ciento).

Las condiciones de trabajo son cada vez más precarias y el capital tiende a reducir costes que hacen recaer de manera exclusiva en los trabajadores, haciendo que el empleo sea cada vez más inseguro y nada saludable.

Según gravedad del accidente, de los 205.454 accidentes de trabajo con baja en jornada laboral, se registraron 1.528 accidentes graves en jornada de trabajo, 87 más que en el mismo periodo del año anterior (+6 por ciento), y un total de 203 accidentes mortales en jornada de trabajo, 17 más que en igual periodo del año anterior (+9 por ciento).

Un total de 143.870 accidentes de trabajo con baja en jornada laboral (un 70 por ciento) afectaron a hombres, mientras que 61.584 (un 30 por ciento) afectaron a mujeres. Registrándose un aumento en el total de accidentes respecto al mismo periodo del año anterior del 6,7 por ciento para los hombres y del 1,2 por ciento para las mujeres.

En cuanto a la edad, destaca la elevada siniestralidad en los jóvenes. Del total de accidentes producidos en jornada laboral en este periodo de tiempo 56.667 (28 por ciento) han sido sufridos por un trabajador o trabajadora con menos de 35 años. De ellos, 266 han sido accidentes graves y 18 los mortales.

El 59 por ciento de los trabajadores/as accidentados en jornada laboral tenían una edad comprendida entre los 35 y 54 años, con un total de accidentes de 120.754. De ellos 865 han sido accidentes graves y 110 mortales. Los trabajadores y trabajadoras mayores de 54 años, han sufrido un total de 28.033 accidentes laborales en jornada laboral, un 14 por ciento. De ellos 397 han sido graves y 75 mortales.

La causa principal de los accidentes con baja sigue siendo los sobreesfuerzos físicos sobre el sistema músculo esquelético, con 79.325 casos. En segundo lugar, se sitúan los choques o golpes contra objeto inmóvil como caídas o tropiezos que registra 50.998 accidentes. La tercera causa más frecuente de accidente con baja es el choque contra objetos en movimiento, generando un total de 28.879.

Estos tres tipos de formas o contactos abarcan un 77 por ciento del total de los casos. Todas estas causas son fácilmente evitables si las empresas dejaran de considerar la prevención como un gasto en lugar de una inversión, e implantasen medidas de seguridad adecuadas en los centros de trabajo.

Del total de fallecimientos, 203 ocurrieron durante la jornada de trabajo y 43 fueron in itinere. Se registra un incremento de 17 muertes en los accidentes ocurridos durante la jornada laboral (9 por ciento) y un descenso de 17 fallecimientos en los accidentes in itinere (-28,3 por ciento), comparando estos datos con los de mayo de 2016.

Las principales causas de fallecimiento durante la jornada laboral siguen siendo los infartos y derrames cerebrales con 96 fallecimientos, un 1,1 por ciento más que en 2016, seguidos de los accidentes de tráfico (31 fallecimientos) y quedar atrapados, ser aplastado o sufrir una amputación (30 fallecimientos).

En cuanto al índice de incidencia del total de los accidentes de trabajo con baja laboral, es de 275 accidentes por cien mil trabajadores al mes, lo que supone un 1,1 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. Por otra parte, las industrias extractivas es la sección de actividad que presenta el mayor índice de incidencia, siendo este de 730,5 accidentes por cien mil trabajadores, seguido de Construcción con un índice de 594,4. Los índices de incidencia que más se incrementan son los correspondientes a la Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca con (40,0 por ciento); Construcción con (35,9 por ciento) y la industria manufacturera con (13,1 por ciento).

Por otra parte, el índice de incidencia de los accidentes mortales asciende a 0,272 accidentes mortales por cada 100.000 trabajadores. El agrario es el sector con el mayor índice de incidencia relativo a accidentes mortales siendo de 0,859, seguido muy de cerca de la construcción (0,742), y de la industria con un índice de 0,429, en último lugar como viene siendo habitual, se sitúa el sector servicios con un índice de 0,170 puntos, el único por debajo de la media.

El gobierno de Kiev envía a los perros fascistas a ‘limpiar’ los barrios del Donbas

El gobierno de Kiev ha enviado unidades adicionales fascistas y de servicios de seguridad de Ucrania a los barrios de Donbass que se encuentran en la primera línea del frente, según ha anunciado Eduard Basurin, subcomandante de las fuerzas armadas de la República Popular de Donetsk.

Los fascistas necesitan “depurar” los pueblos que están bajo control de las fuerzas armadas de Ucrania de los simpatizantes de la República Popular. Al barrio de Krasnogorovka ha llegado una unidad de “voluntarios”, que forman parte de la organización fascista “Sector Derecho”.

Segun Basurin, la “depuración” del territorio se inició antes de la llegada de los fascistas. En los tres últimos días 40 personas han desaparecido, todos ellos civiles de barrios situados en primera línea del frente bajo el control del ejército ucraniano. La “limpieza” tiene como fin poner fin a la filtración de información sobre la ubicación y movimientos de las fuerzas armadas ucranianas.

“Nuestra inteligencia observa las detenciones de civiles en Tonenkoe, Netailovo, Krasnogolovka, Peski por agentes de servicios de seguridad ucranianos desde el 30 de junio. Los civiles informan sobre la desaparición de más que 40 personas en total en estas localidades en tres últimos días. Tiene que ver con la intención de las fuerzas armadas ucranianas de depurar dichos territorios de civiles indeseables que informan sobre la acumulación del armamento prohibido de las fuerzas armadas de Ucrania”, dijo Basurin.

La detección de civiles leales a la República Popular de Donetsk se realiza supuestamente por medio de escuchas de conversaciones telefónicas. A su vez, las autoridades de la República Popular de Donetsk instan a los habitantes de los territorios controlados por las fuerzas armadas de Ucrania a minimizar el uso de canales de comunicación abiertos. Se conocen casos de intentos de reclutamiento de los militantes de las Fuerzas Armadas de la República Popular de Donetsk por agentes de servicios de seguridad de Ucrania a través de la tortura de sus parientes que están en el territorio bajo control ucraniano.

Las hostilidades en el territorio de las Repúblicas Populares de Donetsk y de Lugansk se iniciaron en 2014. Tras el golpe de Estado en Ucrania, los habitantes de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk se negaron a reconocer el gobierno ucraniano, que había llegado al poder en medio de un baño de sangre.

En abril de 2014 el presidente de Ucrania Petro Poroshenko inició las hostilidades contra la población de Donbass. Las Fuerzas armadas de Ucrania fueron reforzadas con vehículos blindados, helicópteros y artillería.

Según la ONU, solo en diciembre de 2016 hubo 32.856 víctimas de la guerra en el este de Ucrania, de los que 10.056 resultaron muertos. Más de un millón de personas se han refugiado en otros países.

http://canarias-semanal.org/not/20688/el-gobierno-de-ucrania-envia-a-los-fascistas-a-depurar-los-barrios-de-donbass/

Malcolm X: El lento despertar de un dirigente único

El libro “Malcolm X. Una autobiografía contada por Alex Haley” vio la luz en 1964, un año antes del asesinato de Malcolm X, y fue resultado de más de cincuenta entrevistas que concedió al veterano escritor y periodista Alex Haley, famoso por el bestseller Raíces, quien se encargó luego de seleccionar el material y dar forma a la obra, aunque la revisión final de la mayor parte de ésta corrió a cargo del propio Malcolm. El libro muestra en detalle la biografía y la lenta maduración del pensamiento de un personaje esencial de las luchas negras de los 60’ en EEUU, un líder inteligente y carismático que no dejó apenas obra escrita.

Malcolm vino al mundo en 1925 en Omaha (Nebraska), séptimo de los ocho hijos de Earl Little, un ministro baptista, y cuarto de los que éste tuvo con Louise Norton, una mulata antillana nacida de una violación. Su padre militaba en la UNIA de Marcus Garvey, que predicaba el retorno a África como respuesta a la segregación. La familia vivió después en Milwaukee y en Lansing (Michigan), donde en 1929 su casa fue quemada por la Legión Negra, una variante del Ku Klux Klan. Los bomberos miraban mientras se consumía, y luego la policía se afanó sólo en buscar la pistola con que su padre había disparado a los incendiarios. Dos años más tarde Earl Little fue asesinado por blancos segregacionistas, final que también tuvieron cinco de sus hermanos.

Empieza entonces una época aún más difícil. Con demasiadas bocas que alimentar, la madre se derrumba y en 1937 ha de ser internada en un psiquiátrico. Malcolm, adoptado por una familia amiga, gana fama de gamberro y con trece años es enviado a un centro de rehabilitación en Mason (Michigan), donde estudia en un instituto y trabaja de lavaplatos. No hay muchos negros en su entorno y los blancos suelen ser amables con él, pero no deja de sentirse una especie de mascota a la que no se atribuyen plenas capacidades humanas. Es una época marcada por el orgullo de ser uno de los primeros de la clase, el empeño de mantener la relación con sus hermanos y dramáticas visitas a la madre internada.

En el verano de 1940 visita a su hermanastra Ella, bien situada en Boston. Allí descubre que los negros pueden llegar a realizarse como personas en América mucho más de lo que había visto hasta entonces, pero esto mismo hace que de regreso en Mason, la escasez de horizontes le deprima. Al terminar el curso, logra que Ella se lo lleve con ella a Boston. El libro nos ilustra sobre la compleja sociedad negra de Nueva Inglaterra, dividida entre la marginación y una aceptación a medias que Malcolm acabará percibiendo como una traición. Tras conseguir trabajo de limpiabotas en la sala de baile Roseland, lustra los zapatos de gente como Benny Goodman, Duke Ellington o Count Basie, al tiempo que hace sus pinitos como alcahuete y pequeño traficante. Como no podía ser menos, conoce los placeres del güisqui y la marihuana, compra a crédito y se estira y tiñe el cabello.

Buscando nuevos horizontes, “Red”, que es como nombraban al apuesto mulato pelirrojo en que se había convertido, deja los betunes por la bandeja de camarero. Baile y chicas son su pasión, y sus crueldades con ellas terminan distanciándolo de Ella. Tras el ataque a Pearl Harbor encuentra trabajo vendiendo bebidas y helados en los trenes que van hacia el sur, y pronto se establece en Harlem, que se convertirá en su hogar. Despedido del tren por su mal carácter, viaja a Lansing, donde sus trajes y modos causan furor y hasta firma autógrafos. Más tarde, de camarero en Harlem, conoce en la barra la historia del barrio y se gradúa magna cum laude en un curso teórico sobre las formas más variadas de delincuencia. La galería de tipos que describe no tiene desperdicio.

Cuando es despedido por ofrecer una prostituta a un soldado de permiso que resultó ser un espía del ejército, el que ya es apodado “Red de Detroit” comienza a proveer de marihuana a sus amigos músicos. Así vive unos meses hasta que, hostigado por la policía, decide utilizar su tarjeta de empleado del ferrocarril para viajar por el país suministrando hierba a las orquestas de gira. Sólo tres cosas le aterrorizan en esta época: la cárcel, el trabajo o el ejército, y cuando es convocado a la oficina de reclutamiento, monta un hilarante número de paranoico polidrogadicto con el que consigue ser declarado inútil para el servicio.

Corre 1943 y Red, expulsado de los ferrocarriles tras una trifulca, se convierte en ladrón y atracador, usando cocaína para ponerse en forma. Tras un susto, trabaja en la lotería clandestina y luego en las apuestas, haciendo de guía para blancos adinerados que buscan experiencias especiales en Harlem y traficando con güisqui de matute. Las drogas arrastran a Red en su irrealidad destellante, y tras un viaje al filo de la muerte, es rescatado por un amigo que lo lleva a Boston. Allí pronto organiza una banda de desvalijadores de casas, reclutando para ello a Sophia, una rubia que es su amante desde su primera época en la ciudad y otros conocidos viejos y nuevos. Dan unos cuantos golpes, pero pronto son detenidos.

La conciencia de la negritud

En febrero de 1946 Malcolm es condenado a diez años de cárcel. Comienza a cumplirlos en Charlestown, donde es “Satanás”, un inadaptado que blasfema y reniega de todo hasta que un compañero de reclusión respetado por sus conocimientos consigue animarlo a estudiar: inglés, latín. Pronto es capaz de escribir cartas legibles y más o menos correctas. En 1948 es trasladado a Concord, y a finales de ese mismo año, por influencia de Ella, a la colonia penitenciaria de Norfolk, de régimen mucho más laxo.

En Norfolk, a través de su hermano Reginald, llegan a oídos de Malcolm las doctrinas de Elijah Muhammad, el mensajero de Alá, líder de la Nación del Islam: El hombre negro fundó la civilización, pero fue sometido con toda clase de violencias por el hombre blanco, una raza diabólica creada por selección genética. Esta raza finalmente ha falsificado la historia y ha lavado el cerebro del hombre negro. El cristianismo es la religión impuesta a los negros, que les obliga a aceptar su postración y a adorar a un dios extranjero, de piel blanca. El islam es la religión que libera al hombre negro, destinado a derrotar en breve la maldad de sus opresores. El objetivo político de Elijah no es la integración en la sociedad blanca que defienden la mayor parte de los líderes negros, sino la creación de un estado propio para los negros americanos.

Estas ideas producen una conmoción en Malcolm, que ve en ellas la respuesta a todas sus preguntas. “Durante los años siguientes estuve en soledad casi total. Nunca había estado tan ocupado. Todavía me maravillo del modo en que cambié de mentalidad, mis viejas costumbres caían en el vacío como la nieve se desliza de los tejados. Era como si alguien -a quien yo no conocía muy bien- hubiera vivido del delito. Y me sorprendía cada vez que recordaba mi anterior personalidad”. Necesita expresar lo que siente y escribe cada día a Elijah, que a veces le contesta. Su afán de aprender no tiene límites, y devora los libros de la biblioteca. La historia universal le transmite como un leitmotiv la maldad esencial del blanco que ha esquilmado y oprimido a todos los pueblos del planeta. Decide dedicar su vida a propagar esta verdad.

Malcolm es liberado en 1952 y se establece en Detroit, donde vive con su hermano Wilfred y su familia, también conversos al islam. En septiembre viaja a Chicago y allí conoce personalmente a Elijah Muhammad. A partir de entonces se vuelca en el proselitismo y cambia su apellido paterno “Little” por la “X” que simboliza su auténtica y olvidada estirpe africana. Comienza a dirigirse a la comunidad en las reuniones semanales y en el verano de 1953 es nombrado ministro ayudante del templo. Sus desgarradas arengas expresan la revuelta contra siglos de opresión y mentira. Pronto decide dejar su trabajo y dedicarse por entero a predicar sus ideas. Su primer logro es reclutar tantos fieles en Boston como para abrir allí un templo. Su hermanastra Ella asiste conmovida a los sermones, pero tardará cinco años en convertirse.

Su siguiente destino es Filadelfia, donde consigue inaugurar otro templo, y después es nombrado ministro del de Nueva York. La ciudad es un reto difícil, pero trabaja las calles y sabe agudizar la contradicción de los negros cristianos, que practican la religión que los blancos les impusieron y consolida su opresión. Gracias en gran parte a los esfuerzos de Malcolm, la Nación del Islam progresa mucho en esta época, con nuevos templos en Springfield, Hartford y Atlanta. En 1956, Elijah pone a su disposición un Chevrolet para sus continuos desplazamientos. El libro nos instruye sobre los usos, dogmas y rituales de unos musulmanes atípicos, que por ejemplo no admitían una vida después de la muerte, en abierta contradicción con el Corán.

En enero de 1958 Malcolm se casa con Betty X, enfermera y seguidora también de la Nación del Islam; la primera de las seis hijas que tendrán nace ese mismo año. El siguiente, la firmeza de los musulmanes ante un caso de brutalidad policial en Harlem aumenta enormemente su popularidad y pronto programas de televisión y estudios académicos analizan el movimiento. La cólera del blanco contra los que “incitan al odio” no se hace esperar. A este respecto dice Malcolm: “Qué sentido tiene que el blanco pregunte al negro si le odia? Es como si el violador o el lobo preguntaran a sus víctimas: ‘¿Me odias?’ El blanco carece en absoluto de autoridad moral para acusar de odio a nadie”.

Ágil y correoso, debate con periodistas muchas horas y pronto su voz es conocida en todo el país, mientras las universidades más prestigiosas se disputan como orador al “demagogo de moda”. Contra los negros que defienden la integración, afirma que es insensato, además de imposible, integrarse en una sociedad en decadencia, abismada moralmente y condenada a la destrucción. Donde quiera que lo llamen, transmite fielmente las enseñanzas de Elijah Muhammad, que ahora viaja en su avión privado para presidir los actos multitudinarios de la Nación del Islam.

Madurez interrumpida

La relación de Malcolm X con la Nación del Islam se terminó rompiendo. Había sufrido una gran decepción cuando supo que Elijah Muhammad, apóstol de la honestidad, iba dejando un reguero de secretarias embarazadas y amedrentadas, pero siguió cumpliendo sus cometidos con plena dedicación. En esa época, su rol esencial en el movimiento despertaba la envidia de otros dirigentes, y al fin, tras el asesinato de J. F. Kennedy, el líder lo condenó a noventa días de silencio por un comentario bastante anodino sobre la responsabilidad última del clima de violencia que vivía el país. Le ayudó en este trance su amigo Cassius Clay, que invitó a toda su familia a Miami, donde preparaba el crucial combate contra Sonny Liston. Malcolm fue su guía espiritual esos días y en la hora crucial en el Convention Hall de la ciudad, donde conquistó el cetro de los pesos pesados.

Pronto llegan a Malcolm noticias de los primeros complots de sus viejos compañeros de lucha para asesinarlo, y sólo entonces toma la decisión de volcar toda su energía en forjar un movimiento, no exclusivamente musulmán, que pelee por los derechos humanos del negro americano con mucha más contundencia y proyección política que la Nación del Islam. Al mismo tiempo, comienza a plantear la liberación de la comunidad de color en términos de autodeterminación, y no de separación territorial, como había defendido hasta entonces. Realiza un primer acto en el centro de Harlem, en el hotel Theresa, donde planea fundar una mezquita, pero la complejidad de la situación creada lo anima a peregrinar a la Meca en busca de inspiración.

Tras visitar El Cairo, donde queda sorprendido de la pujanza industrial que observa, vive con entusiasmo los ritos seculares de la ciudad sagrada, rodeado siempre del afecto y admiración de todos hacia el famoso “musulmán norteamericano” amigo de Cassius Clay. El rey Faisal lo admite en audiencia y lo exhorta a predicar en Occidente una versión auténtica del islam, fiel a sus fuentes originarias. La solidaridad de razas existente en el mundo musulmán le hace ver con claridad que la fraternidad entre los seres humanos es posible. El odio al blanco deja paso entonces al odio a unas estructuras de explotación, y el islam se convierte para él en el instrumento más idóneo para alcanzar esa hermandad entre todos los hombres.

El viaje continúa luego con intensas visitas a Nigeria y Ghana, donde Malcolm toma conciencia de la importancia de mantener una comunicación sincera y afectiva con los líderes negros africanos, pues estos sin duda trabajarían por el fin de la segregación en los EEUU si fueran conscientes de su brutalidad. Ve allí también en acción la nueva esclavitud que imponen los que codician las riquezas de aquellas tierras, y comprende que las de las dos orillas del Atlántico son en realidad manifestaciones de una única y eterna lucha de liberación.

De regreso en EEUU, Malcolm X es usado como cabeza de turco durante las revueltas negras de 1964 y 1965 y acusado de instigar a las masas a la violencia. Él por su parte defiende el derecho de los oprimidos a combatir con todos los medios disponibles, al tiempo que condena el sustrato ideológico de los opresores, el cristianismo, que ha impuesto el racismo en todo el planeta. Se convierte de este modo dentro del movimiento por los derechos civiles de los negros, que alcanzaba su clímax en aquel momento, en el polo opuesto a la noviolencia que preconizaba el reverendo Martin Luther King.

Malcolm X, consciente de los riesgos de su lucha, nunca pensó que fuera a llegar a viejo, pero en sus últimos meses sentía la inminencia del final. Fue ésta una época marcada por una actividad frenética para difundir sus ideas y hacer progresar la organización política que había fundado, demasiado violenta para unos y moderada en exceso para otros, y por un acoso implacable por parte de la Nación del Islam, que incluyó un ataque a su casa con bombas incendiarias. Por fin, el 21 de febrero de 1965, cuando se disponía a hablar en el Audubon Ballroom de Manhattan, varios hombres se levantaron de la primera fila y le dispararon “en lo que parecía un pelotón de fusilamiento”. Murió casi instantáneamente.

El arsenal de la memoria

En un epílogo de la obra Alex Haley nos narra sus primeros contactos con Malcolm X cuando aún militaba en la Nación del Islam, la gestación de los artículos sobre él, de la famosa entrevista en Playboy de mayo de 1963 y finalmente de la propia autobiografía. Ésta arrancó con dificultad, pero la paciencia y el buen hacer de Haley consiguieron que los recuerdos de la niñez, del hampa y de la cárcel se convirtieran en una catarsis para el líder ajetreado y absorbido por las trifulcas cotidianas, al tiempo que dejaban para la posteridad un testimonio único de superación y lucha contra la alienación del ser humano.

Leyendo el libro descubrimos a un hombre que gustaba de averiguar la etimología de las palabras y cuya mayor emoción fue cuando los hermanos lograron sacar a su madre del manicomio y que viviera con la familia de uno de ellos; alguien capaz de meter la pata y reconocerlo luego, como cuando declaró alegrarse de la muerte de más de cien norteamericanos blancos de Georgia en un accidente de avión en París. El afán de perfeccionamiento y autocrítica de alguien siempre consciente de sus limitaciones fue la clave de su éxito como comunicador, sin olvidar su inteligencia, su indomeñable voluntad y su enérgica y hábil dialéctica.

Malcolm X supo trascender el instinto de supervivencia del delincuente del gueto y alcanzar una percepción lúcida de la explotación sufrida por la población negra. Y esta visión no hizo más que aquilatarse a lo largo de su corta vida, con el rechazo a cualquier forma de racismo y la búsqueda de tácticas políticas integradoras basadas en el activismo y la presión implacable desde la calle.

Jesús Aller http://www.jesusaller.com/malcolm-x-una-autobiografia-contada-por-alex-haley/

China y Rusia llevan a cabo maniobras navales conjuntas en el Mar Báltico

Según la agencia de prensa iraní Tasnim, el viernes Rusia y China iniciaron unas sorprendentes maniobras navales conjuntas en aguas internacionales del Mar Baĺtico, bautizadas “Joint Sea 2017”, una exhibición de fuerza para contener a la OTAN en una región en la que los imperialistas concentran un dispositivo militar cada vez más importante.

China nunca había aparecido en un escenario tan alejado de sus costas y el hecho de que las maniobras se celebren en el mar marca la pauta de su nueva estrategia militar, volcada hacia la Marina de Guerra, su gran asignatura pendiente.

Nada de lo que está ocurriendo es casualidad. A medida que Estados Unidos aprieta el dogal, los vínculos entre China y Rusia se estrechan cada vez más, desde el Mar Amarillo hasta los confines nórdicos de Europa oriental, donde la tensión con la OTAN es máxima.

Las maniobras navales quieren poner de manifiesto que el Mar Báltico no son aguas jurisdiccionales de la OTAN y que Rusia no puede dejar sus fronteras bajo la influencia de una alianza militar que da muestras continuas de hostilidad en la zona.

Los ejercicios se desarrollarán en dos etapas. En una primera, que durará el verano, se emprenderán misiones de defensa antiaérea y defensa antisubmarinos. La segunda acabará a mediados de setiembre en los Mares Ojotsk y de Japón.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltemberg, ha declarado que seguirán atentamente la evolución de los ejercicios militares en el Báltico y que pedirán explicaciones sobre otras maniobras militares entre Rusia y Bielorrusia previstas para el mes de setiembre próximo.

Desde su misma fundación, los planes militares de la OTAN han contado con un control absoluto sobre zonas marítimas vitales para Rusia, como el Báltico y el Mar Negro, o para China como el Mar de China Meridional. Preo si este último es para China una zona vital de tránsito, el Báltico es un eslabón débil desde los tiempos de la guerra civil en Rusia de 1919 a 1922.

Una tradición de calumnias contra Rusia

Manuel E. Yepe

Un enjundioso trabajo periodístico de Edward S. Herman, que publicó la revista Monthly Review en su edición de julio-agosto de 2017, proporciona abundantes datos acerca de la campaña por la demonización de Rusia que ha sido un objetivo central del New York Times y de la prensa de Estados Unidos en su conjunto desde hace un siglo.

Falsear noticias sobre Rusia es una tradición que se remonta, al menos, a los tiempos de la Revolución de Octubre de 1917. En un estudio acerca de la cobertura del New York Times y la prensa convencional (mainstream media o MSM) de Estados Unidos, sobre la revolución rusa, los entonces prestigiosos periodistas Walter Lippmann and Charles Merz, ambos conservadores, escribieron en el neoyorquino New Republic en marzo de 1920, que “desde el punto de vista del periodismo profesional, la divulgación sobre la revolución rusa ha sido poco menos que un desastre”.

Lippmann y Merz demostraron que el fuerte sesgo editorial en las noticias evidenciaba que los editores querían la derrota de los comunistas y en función de esa imagen denunciaron atrocidades que no ocurrieron y pronosticaron el derrumbe inminente de los bolcheviques por lo menos 91 veces. Hubo una acrítica aceptación de los partes oficiales y de confianza en las declaraciones de unas no identificadas “autoridades superiores”.

Esta manipulación mentirosa de las noticias que se hizo práctica habitual en el New York Times entre 1917 y 1920 fue repetida a menudo en los años subsiguientes. La Unión Soviética se convirtió en el objetivo enemigo hasta la Segunda Guerra Mundial, y el New York Times fue siempre hostil a Rusia. Al finalizar la II Guerra Mundial y siendo ya la Unión Soviética una importante potencia militar que pronto habría de ser rival de EEUU en materia del uso de la energía nuclear para fines bélicos, se inició la guerra fría.

Según el profesor emérito de la Universidad de Pennsylvania Edward S. Herman, “el anticomunismo se convirtió en la religión estadounidense y la Unión Soviética comenzó a ser acusada de aspirar a conquistar el mundo y necesitada de contención. Con esta ideología puesta a punto y bien establecidos los planes de Estados Unidos para su propia expansión global, la amenaza comunista ahora serviría para justificar el sostenido crecimiento de su complejo militar-industrial y de sus repetidas intervenciones, para hacer frente a las supuestas agresiones del imperio del mal”.

Uno de los primeros y más flagrantes casos de mentiras sobre este tipo de amenaza rusa fue la utilizada para justificar el derrocamiento del legítimo gobierno progresista de Guatemala en 1954 por un ejército mercenario financiado, organizado y dirigido por Estados Unidos que invadió el país desde Nicaragua, entonces gobernada por la dictadura de los Somoza, fieles lacayos de Estados Unidos.

Herman explica que  la acción fue provocada por las reformas del gobierno de Jacobo Arbenz que tuvo la osadía de aprobar una ley que permitía la formación de sindicatos, y planeaba comprar (en valoraciones de la tasa de impuesto) y distribuir a los campesinos algunas tierras no explotadas que eran propiedad de la United Fruit Company y otros grandes terratenientes. Estados Unidos, que había apoyado la anterior dictadura de José Ubico durante sus 14 años de duración, no pudo soportar este desafío democrático y el gobierno electo, encabezado por Jacobo Arbenz, fue enseguida acusado de una serie de villanías, y acosado por haber propiciado la toma del gobierno de Guatemala por Moscú.

Al finalizar la II Guerra Mundial y siendo ya la Unión Soviética una importante potencia militar que pronto habría de ser rival de EEUU en materia del uso de la energía nuclear para fines bélicos, se inició la guerra fría.

Tras el derrocamiento de Arbenz y luego de la instalación de una dictadura de derecha fiel a los dictados de Washington en el país, el historiador Ronald Schneider, tras estudiar más de 50.000 documentos incautados de fuentes supuestamente comunistas en Guatemala, demostró ante una corte que no sólo los comunistas nunca controlaron el país, sino que la Unión Soviética estaba demasiado preocupada por sus problemas internos para preocuparse por los de América Central.

En 2011, más de medio siglo después, el Presidente del país, Álvaro Colom tuvo que pedir disculpas por el “gran crimen del derrocamiento violento del gobierno de Arbenz en 1954”, pero jamás ha habido disculpa o incluso reconocimiento de Estados Unidos por su papel en el gran crimen, ni de los editores del New York Times por su complicidad. En los tiempos de la guerra contra Vietnam hubo infinidad de noticias falsas y engañosas en el New York Times y la prensa estadounidense en general, cuyas líneas editoriales eran sistemáticamente de apoyo a la política de guerra.

La situación recientemente creada en torno a supuestos nexos con Rusia de la campaña de Trump indica que el Pentágono, la CIA, los liberal-demócratas y el resto de los que integran el partido guerrerista han ganado una importante escaramuza en la lucha a favor o en contra de la guerra permanente, afirma Herman.

http://www.alainet.org/es/articulo/186977

Seis años de guerra le han costado a Siria 226.000 millones de dólares según el Banco Mundial

Los seis años de guerra le han costado a Siria 320.000 muertos. La mitad de la población ha perdido su vivienda y, además, los daños económicos y la destrucción de infraestructuras suman un total de 226.000 millones de dólares, según cifras publicadas el lunes por el Banco Mundial.

El valor de la destrucción multiplica por cuatro veces el PIB de Siria en 2010, el año anterior a la guerra, ha manifestado Hafez Ghanem, subdirector regional del Banco Mundial en Oriente Medio.

Como consecuencia de la destrucción del sistema hospitalario, morirán más personas tras la guerra que en el transcurso de seis años de combates.

Cada año de guerra se han perdido más de medio millón de puestos de trabajo. Un 75 por ciento de los sitios en edad de trabajar (nueve millones de trabajadores) han quedado en el paro. El 27 por ciento de los alojamientos han desaparecido y casi la mitad de los centros médicos y educativos.

Pero la destrucción va mucho más allá de esos datos, asegura el Banco Mundial, “haciendo trizas el tejido social y económico del país”. La guerra ha destruido las instituciones y sistemas que son necesarios para poner en marcha la sociedad y la economía sirias. Reparar el funcionamiento de estas instituciones será un desafío mayor que la reconstrucción de las infraestructuras.

Si la guerra finalizara hoy, en cuatro años el PIB podría recuperar el 41 por ciento del nivel que tenía en 2010.

Hoy los representantes diplomáticos sirios ante la ONU han exigido que Estados Unidos y sus aliados paguen por las destrucciones causadas y por bombardear ilegítimamente objetivos civiles.

Además, Siria sigue exigiendo la detención de los ataques aéreos de los imperialistas que no apartan nada a la victoria sobre el yihadismo, masacran a la población civil y destruyen infraestructuras vitales.

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