Los países de la OTAN y la Unión Europea presionan a España y Grecia para que suministren misiles Patriot a Ucrania. Se trata principalmente de misiles PAC-2. Las solicitudes ya se llevaron a Madrid y Atenas durante el verano. Como posible solución, también se habla de que Noruega compre los misiles y luego se los entregue a Ucrania.
Los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores de la Unión Europea se están reuniendo en Dublín. También está previsto un intercambio con representantes de Ucrania, Reino Unido, Noruega, Islandia y Suiza.
España y Grecia tienen mayores existencias de misiles interceptores Patriot, cuyo período de almacenamiento está cerca de caducar. Grecia ha rechazado hasta ahora las presiones, citando sus propias necesidades de defensa frente a las tensiones con Turquía.
Ante el aumento de los ataques aéreos rusos, Ucrania busca urgentemente defensas aéreas adicionales y los misiles Patriot son particularmente solicitados. Las existenencias actuales no son suficientes para que Kiev pueda repeler los ataques.
Otros aliados tampoco quieren enviar misiles a Ucrania, siempre con el mismo pretexto. Las existencias estadounidenses han disminuido debido a la guerra de Irán y Alemania dice que no puede reducir más su propia capacidad de defensa.
Además de las entregas esperadas de sistemas de defensa aérea a través del programa PURL de suministros prioritarios de la OTAN en los próximos meses, los países de la Unión Europea estudian si permiten a Ucrania financiar la compra de misiles Patriot con el préstamo de 90.000 millones de euros. A través de PURL, los estados de la OTAN también están comprando armas estadounidenses para Ucrania.
Los miembros de la Unión Europea deben votar sobre el uso de los fondos del préstamo el próximo lunes. Francia e Italia están haciendo campaña para financiar preferiblemente el sistema europeo de defensa aérea SAMP/T, mientras que otros países miembros ven esto como desventajas potenciales para Ucrania.
Paralelamente, la capacidad de producción de ciertos misiles se incrementará en Estados Unidos. El Pentágono ha firmado un contrato para un plazo de siete años que debería ampliar la producción de componentes importantes de misiles y acelerar su entrega. Según el Pentágono, los componentes de los programas de defensa de misiles THAAD y Patriot PAC-3 MSE se ven afectados.