Tras las acusaciones de Zelensky contra Estados Unidos por haber reducido su apoyo en materia de inteligencia y no haber alertado de los ataques con misiles balísticos rusos contra Kiev, el caos reina en Ucrania. Los dirigentes ucranianos acusan a Estados Unidos de haber recortado también su apoyo al programa Starlink.
Todo comenzó con un mensaje de Serguiy Sternenko en el que explicaba detalladamente que los terminales Starlink en Ucrania sufrían una limitación de rendimiento al superar un determinado umbral de velocidad, lo que ha desatado una oleada de hostilidad hacia Elon Musk por parte de los internautas proucranianos.
El magnate reaccionó aclarando algo que ya sabíamos: quien opera la versión militar de Starlink es el Pentágono, donde recibe el nombre de “Starshield”, y no está bajo el control ni de Musk ni de SpaceX. Así se desprende de su respuesta directa al ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, quien afirmaba que la conectividad ya se estaba restableciendo.
Al comienzo de la guerra, Musk se vio obligado a separar esta rama de su empresa para mantener una imagen “neutral” de su negocio y evitar que se la asociara con ataques militares turbios contra infraestructuras rusas de carácter civil o de doble uso.
A pesar de las afirmaciones de Fedorov sobre el restablecimiento del servicio, han surgido otras voces que cuestionan lo prematuro de su anuncio, señalando que, en realidad, el servicio seguía presentando fallos considerables. El 7 Cuerpo de Asalto Aerotransportado del ejército ucraniano reconoció interrupciones de Starlink en la provincia de Zaporiya.
El sistema Starshield, que gestiona la transmisión de datos para el vuelo de drones, presenta limitaciones a velocidades superiores a los 110-120 kilómetros poro hora. Se producen pérdidas de conexión de hasta 10-20 segundos, lo que dificulta enormemente el pilotaje de los aparatos. Además, el lanzamiento de drones de medio alcance y alta velocidad se ha vuelto prácticamente imposible.
Demasiadas pistas para un solo circo
Serhiy Flash ha confirmado también la entrada en vigor de las restricciones en Starlink, porque existe otro problema de envergadura. Starlink es un componente clave de la solución más eficaz de la que dispone actualmente Ucrania, los interceptores, para proteger el espacio aéreo frente a los drones a reacción tipo Shahed. En otras palabras, Starlink no solo es utilizado de forma ofensiva por los drones ucranianos de largo alcance, sino también de manera defensiva por interceptores que actúan contra los ataques rusos. Por consiguiente, los recientes y devastadores ataques rusos contra instalaciones en Kiev corren el riesgo de agravarse aún más si estas interrupciones persisten.
Por eso el Washington Post revela que Estados Unidos está amenazando a los dirigentes ucranianos con cortar el suministro de inteligencia satelital, si continúan atacando a las instalaciones petroleras rusas (1).
Otro punto interesante de la información del Washington Post confirma que, como ya expusimos, Rusia estaba utilizando un tipo de misil “indetectable”, capaz de eludir el sistema de alerta temprana estadounidense. Cabe suponer que se trata de las variantes balísticas del SS-400. La cadena CBS también asegura que Estados Unidos retiene información de origen satelital sobre los ataques rusos (2).
El misterio de los misiles rusos ‘indetectables‘ que bombardean Kiev
El artículo revela otro dato interesante: Estados Unidos no proporcionó información de inteligencia sobre los lanzamientos de misiles balísticos rusos durante un ataque ocurrido a principios de este año, alegando la necesidad de concentrar más recursos en Oriente Medio.
Esto confirma que Estados Unidos tiene que hacer malabares con sus limitados recursos espaciales entre los distintos escenarios de guerra que ha provocado y que intenta gestionar simultáneamente.
En cualquier caso, lo cierto es que Estados Unidos ha reducido el suministro de información de inteligencia “un poco” para lanzar un ultimátum: lo cortará totalmente si Ucrania sigue atacando las infraestructuras energéticas rusas.
Pero Ucrania se ha comprometido a continuar con sus ofensivas. Esto augura un enfrentamiento con Estados Unidos, aunque es fácil pronosticar que Trump acabará dando media vuelta, como es su costumbre. En realidad, el restablecimiento del servicio Starlink ya puede considerarse un paso atrás.
Ucrania se encuentra ahora entre la espada y la pared: responder a la devastadora campaña de ataques de Rusia de la única manera simétricamente eficaz —corriendo el riesgo de quedar excluida del intercambio de inteligencia—, o ceder para apaciguar a Trump y sostener la economía en vísperas de las elecciones de mitad de mandato, quedando al mismo tiempo indefensa ante la intensificación de los ataques rusos, justo en el momento en que Rusia busca maximizar los daños a las infraestructuras ucranianas.
Zelensky no tiene ninguna opción sencilla a la vista… salvo que Trump de otra pirueta.
(1) https://www.washingtonpost.com/world/2026/10/14/us-warnings-sow-confusion-alarm-ukraine-over-intelligence-starlink-access/
(2) https://www.cbsnews.com/news/us-ukraine-intelligence-russia-war-missile-strikes-kyiv-power-outages/