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Estados Unidos participa en maniobras militares en el Estrecho de Magallanes (segunda parte)

Argentina ha llevado a cabo ejercicios de entrenamiento conjunto con un contingente del ejército de Estados Unidos en el sur del país. Milei no notificó el ejercicio al Congreso como exige la Constitución.

Las maniobras se realizan cuando la tensión entre Reino Unido y Argentina se han intensificado en las últimas semanas por el control de las Islas Malvinas, frente a la costa sureste de Argentina.

Las fotos de los soldados de la infantería de marina de Estados Unidos circularon por las redes sociales y la Armada de Argentina tuvo que confirmar su presencia en la provincia sureña de Tierra del Fuego. Los soldados tomaban parte en un ejercicio conjunto con el 4 Batallón de Infantería de Marina en Ushuaia, dentro de un intercambio de “experiencias en climas fríos”. El ejercicio comenzó el 8 de septiembre y finalizó el 22.

La Constitución argentina exige que el gobierno solicite la autorización del Congreso para introducir de tropas extranjeras en el territorio y el despliegue de fuerzas nacionales fuera del mismo. Por lo tanto, Milei ha violado la ley al no notificar a los diputados el ejercicio.

Milei hace cualquier cosa que Trump le pida

Los ejercicios militares con Estados Unidos están generando preocupación en Tierra del Fuego, en el sur de Argentina, donde se están llevando a cabo. No es la primera vez que las tropas estadounidenses entran en Argentina bajo el gobierno actual. Anteriormente, el gobierno de Milei autorizó dos entradas por decreto: la primera en septiembre del año pasado, para ejercicios conjuntos en la región sur como Ushuaia y el despliegue de tropas locales en Chile; y la segunda en abril de ete año, para permitir el despliegue de fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos, Comando Sur y equipos navales.

Lo que destaca en esta tercera visita es la alineación que Milei mantiene con su homólogo norteamericano en el marco de la cooperación bilateral. Trump defiende sus propios intereses en el Atlántico Sur y aprovecha las afinidades que tiene con la reacción latinoamericana para obtener concesiones, en detrimento de la soberanía. En este caso, Milei estaría dispuesto a hacer cualquier cosa que Trump le pida.

La disputa sobre las Islas Malvinas con Reino Unido

Más allá de cuestionar la legalidad de la presencia de tropas estadounidenses en Tierra del Fuego, su llegada en medio del contexto geopolítico actual en la región también está levantando las ampollas.

Las Islas Malvinas son un archipiélago de más de 700 territorios ubicado a 700 kilómetros al este de Tierra del Fuego, en el Océano Atlántico sur. Es un territorio argentino que abarca más de 12.000 kilómetros cuadrados usurpado por Reino Unido. Es una puerta de entrada a la Antártida y son ricos en hidrocarburos y pesca.

En 1833 los británicos ocuparon por la fuerza las islas y expulsaron a los argentinos que vivían allí. Posteriormente, el 2 de abril de 1982, estalló una guerra entre los dos países que duró 74 días y resultó en la muerte de 649 argentinos, 255 británicos y tres civiles de la isla. Argentina firmó su rendición y Reino Unido sigue ocupando el territorio.

El pasado 4 de septiembre Milei anunció que Argentina impondría sanciones a todas las empresas petroleras que operan sin permiso argentino en el archipiélago. Además, anunció la ampliación del presupuesto para seguir construyendo la Base Militar en Ushuaia. Por su parte, Gran Bretaña reaccionó ordenando la modernización de las instalaciones militares en la base de la Fuerza Aérea en Monte Pleasant, incluida la sustitución de aviones de combate.

El despliegue de aviones militares británicos en las Islas Malvinas es una provocación directa y una amenaza para toda la región, ya que implica una escalada injustificada en la militarización del Atlántico Sur, violando flagrantemente los compromisos de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS). El gobierno de Londres busca consolidar una fortaleza militar para proteger el saqueo de los recursos pesqueros y de hidrocarburos que pertenecen a Argentina.

Los británcios ha publicado un documento titulado “Haciendo negocios con las Islas Malvinas” para defender la pesca y la explotación petrolera que podría tener lugar en la zona en disputa en los próximos años.

¿De verdad nadie está perdiendo el sueño?

El ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, buscó aliviar las tensiones con Reino Unido diciendo a la prensa que “la reclamación [de las Islas Malvinas] se está llevando a cabo a través de canales diplomáticos y pacíficos”. Además, afirmó que “nadie está perdiendo el sueño» por la posibilidad de una escalada militar en la disputa sobre el archipiélago”. La alianza con Estados Unidos “nos posiciona para lograr la integridad territorial”.

Las Islas Malvinas tienen una posición geográfica que proporciona acceso al control del Paso Drake y el Cabo de Hornos, las únicas rutas de navegación natural entre los océanos Atlántico y Pacífico.

Debido a su gran valor estratégico, el proyecto de Base Naval Integrada en Ushuaia está alcanzando un hito decisivo. La construcción comenzó en marzo de 2022 bajo el gobierno de Alberto Fernández como infraestructura estratégica y ha sido reorientado por el de Milei.

Ahora, el gobierno ha decidido asignar más dinero para acelerar el desarrollo del sitio, pero redefiniendo su función. La base ha pasado de ser un proyecto autosuficiente a convertirse en un centro logístico clave para la cooperación estratégica en el Atlántico Sur.

Una infraestructura estratégica al sur del Océano Atlántico

El proyecto afecta a una infraestructura específica para la defensa nacional, orientada hacia las funciones soberanas del Estado, como patrullar, controlar los espacios marítimos y el paso bioceánico, y salvaguardar la vida en el mar (búsqueda y rescate). Incluye la creación del Antarctic Logistics Hub, una iniciativa con una impronta civil, científica y comercial, estructurada bajo un modelo de gestión público-privada.

Ambos proyectos tienen como objetivo salvaguardar la soberanía y la seguridad argentinas en un paso marítimo clave para el comercio mundial, y operar como un motor de desarrollo económico y servicios internacionales de excelencia.

En septiembre el gobierno de Milei envió un borrador de presupuesto al Congreso para el año que viene que incluye un aumento del 24,4 por cien en el presupuesto de guerra en comparación con el año anterior, así como la autorización para incurrir en deuda de hasta 3.500 millones de dólares para adquirir tres submarinos y dos fragatas para la Marina.

Presti dijo que estas adquisiciones apuntan a “fortalecer nuestro sistema de defensa” y que no están “relacionadas con otros problemas internacionales”, disociando la medida de la disputa sobre las Islas Malvinas.

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