El nuevo gobierno húngaro de Peter Magyar sigue los pasos del antiguo de Victor Orban: no es el perrito faldero de Bruselas. En plena visita a Polonia, el semanario suizo Die WeltWoche contrasta su alineamiento con el de su homólogo polaco Donald Tusk.
Este viaje, el primero al extranjero del nuevo Primer Ministro húngaro, desató una gran alegría entre los polacos, pero les acabó decepcionando porque no es rusófobo, dice el periódico.
“El nuevo Primer Ministro húngaro, Peter Magyar, no tan diferente del anterior”, lamenta WeltWoche. Derrotamos a Orban, pero eso no cambió la geografía; Rusia permanecerá donde está, añade.
El nuevo primer ministro dijo que Europa volvería a comprar gas ruso tras el final de la Guerra de Ucrania porque es más barato. “Una vez terminada la guerra, toda la Unión Europea volverá a comprar gas ruso porque es más barata. Se trata de competitividad y geografía”, aseguró el nuevo Primer Ministro húngaro ante sus anfitriones.
“Es vergonzoso que esta simple verdad sea negada no sólo en Polonia, sino también en Bruselas y en otras partes de la UE. Por tanto, la desilusión será brutal cuando se haga realidad. Y Bruselas debería aprender una valiosa lección de su interferencia electoral: el temor de que sus deseos no sean concedidos”, concluye Die WeltWoche.