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Categoría: Salud (página 67 de 88)

Pfizer vigilará durante dos años los efectos adversos de su vacuna a largo plazo

Si la pandemia tiene un recorrido de once meses llenos de trampas, las vacunas no le van a ir a la zaga, por más que los medios lancen las campanas al vuelo, como acostumbran.

Los datos sobre la vacuna Pfizer se publicaron en un comunicado de prensa y no en una revista científica, por lo que los “expertos” de los platós de televisión vuelven a quedar en evidencia, una vez más.

El comunicado menciona que 43.538 cobayas participan en el experimento (*), de los que sólo 94 han confirmado desarrollar el covid, lo que supone un que sólo un 0,2 por ciento de los participantes ha dado positivo en el test de coronavirus.

Como ya hemos expuesto, con un número tan reducido es difícil generalizar que la vacuna tenga una eficacia superior al 90 por ciento, porque algunas cobayas pueden haber estado expuestas al virus con mayor frecuencia o durante un período de tiempo más largo.

En consecuencia, no hay ninguna prueba de que la vacuna sea segura ni eficaz, y el resultado inicial de más de un 90 por ciento de eficacia puede cambiar a medida que el ensayo continúe, como así ha ocurrido. Los últimos comunicados de Pfizer hablan de una eficacia del 94 por ciento.

Ninguno de los comunicados de Pfizer explican si las cobayas se quedan confinados en su casa, o si llevan mascarillas, o si practican el distanciamiento social.

Tampoco mencionan ningún efecto secundario, pero los hay, incluso a corto plazo, e incluso graves. Se limita a asegurar que continuará “acumulando datos de seguridad” durante dos años, durante los cuales seguirá observando la evolución de las cobayas que participan en el ensayo.

(*) https://www.pfizer.com/news/press-release/press-release-detail/pfizer-and-biontech-announce-vaccine-candidate-against

Un tribunal portugués levanta el confinamiento porque las pruebas PCR no son fiables

El Tribunal portugués de Apelación ha ordenado levantar el confinamiento porque las pruebas PCR no son fiables. Es ilegal imponer el confinamiento a las personas basándose en el resultado positivo de uno de esos tests.

Sobre la base de las pruebas científicas actualmente disponibles, dice el tribunal (1), la prueba PCR no es hábil, por sí misma, para establecer sin lugar a dudas si la positividad es compatible con una infección de coronavirus, por varias razones, dos de las cuales son de importancia primordial: la fiabilidad de la prueba depende del número de ciclos utilizados y de la carga viral.

El tribunal se apoya en los estudios científicos para concluir que si una persona da positivo en una prueba de PCR recurriendo a 35 ciclos o más, como es la regla en la mayoría de los laboratorios de Europa y Estados Unidos, la probabilidad de que esa persona esté infectada es inferior al 3 por ciento y, por lo tanto, la probabilidad de que el resultado sea un falso positivo es del 97 por ciento.

El tribunal también señala que se desconoce el valor de corte de los ciclos utilizados para las pruebas de PCR que se realizan actualmente en Portugal.

Toda prueba de diagnóstico debe interpretarse, añade el tribunal, en el contexto de la probabilidad real de la enfermedad evaluada antes de que se realice la prueba propiamente dicha.

En la epidemiología actual existe una probabilidad cada vez mayor de que las pruebas de coronavirus den resultados positivos falsos, lo que tiene importantes consecuencias para las personas, el sistema de atención de la salud y la sociedad, concluyen los jueces portugueses.

“Dadas las dudas científicas expresadas por los expertos, es decir, los que tienen un papel que desempeñar, en cuanto a la fiabilidad de las pruebas de PCR, dada la falta de información sobre los parámetros analíticos de las pruebas y en ausencia de un diagnóstico médico que demuestre la presencia de infección o riesgo, esta jurisdicción nunca podrá determinar si C era efectivamente portador del virus del SARS-Cov-2 o si A, B y D tenían un alto riesgo”, resuelve.

El gobierno australiano también ha admitido oficialmente que las pruebas de coronavirus no son nada fiables, como ya hemos expuesto en una entrada anterior (2).

Del mismo modo, las instituciones sanitarias de Finlandia también cuestionaron los protocolos de análisis aprobados por la OMS. La jefa de sanidad, Mika Salminen, no siguió las recomendaciones de la OMS diciendo que dicho organismo no comprende las pandemias, que su protocolo de pruebas es ilógico y no funciona (3).

El sistema sanitario finlandés comenzó a limitar las pruebas de coronavirus a los grupos más vulnerables y al personal sanitario únicamente, porque realizar pruebas a personas con síntomas leves es un desperdicio de recursos sanitarios.

En una buena parte del mundo, la ficción de una segunda ola se ha construido sobre la base de los “contagios” y, por lo tanto, de las pruebas de detección de coronavirus, la mayor parte de las cuales se llevan a cabo mediante la técnica PCR, que se consideran como “más fiables” que las serológicas.

Como hemos expuesto aquí muchas veces, la evidencia científica existente no concede fiabilidad a dichas pruebas, lo que incluso han denunciado los epidemiólogos en medios de información general.

Un criterio clínico erróneo ha dado lugar, además, a que el confinamiento y demás medidas restrictivas se hayan impuesto con carácter general, es decir, tanto a los positivos como a los negativos, lo cual nunca había ocurrido en la historia.

(1) https://tribunal-relacao.vlex.pt/
(2) https://mpr21.info/el-gobierno-australiano-admite-oficialmente-que-las-pruebas-de-coronavirus-no-son-nada-fiables/
(3) https://greatgameindia.com/finland-says-whos-coronavirus-protocol-doesnt-work/

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Los fabricantes de bulos de la agencia Efe se han lanzado contra esta noticia asegurando que es falsa.

https://www.efe.com/efe/espana/efeverifica/es-falso-que-un-tribunal-portugues-levante-el-confinamiento-por-dudas-con-las-pcr/50001435-4399899

Los falsos son ellos y reiteramos la veracidad de la misma en su integridad, para lo cual no hay más que leer la sentencia del tribunal portugués. Los cabecillas de la agencia Efe y sus becarios tienen la cara muy dura. Un medio de propaganda franquista creado en la posguerra para defender los crímenes y los campos de concentración no tiene ninguna categoría moral ni profesional para hablar de que son los demás, y no ellos, los que difunden bulos.

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Relacionado:
– Sancionan a los jueces portugueses que levantaron el confinamiento de 4 turistas por la escasa fiabilidad de las PCR

Más información:
– La OMS reconoce, por fín, que los tests dan falsos negativos y también falsos positivos
– El gobierno australiano admite oficialmente que las pruebas de coronavirus no son nada fiables
– Deshojando la margarita de las pruebas de coronavirus: ¿positivo, ¿negativo?, ¿los dos?, ¿ninguno?
– ‘Es terrible’: más científicos confirman que las pruebas de coronavirus no son nada fiables

El virus no es ningún problema pero el confinamiento ha provocado un desastre en Nigeria

Con 200 millones de habitantes, Nigeria es el país más poblado de África. A la pandemia se le imputan un número insignificante de fallecimientos: 1.163 personas, 6 por millón de habitantes. Allá el virus no es ningún problema, pero un confinamiento absolutamente delirante ha sumido en el hambre a millones de personas.

En junio el Programa Alimentario Mundial de la ONU (PAM) dijo que más de 3,8 millones de personas, principalmente del sector informal, podrían perder su trabajo y la cifra podría aumentar a 13 millones si el confinamiento continuaba por un período de tiempo más largo. “Eso sumaría a los casi 20 millones (23 por ciento de la población activa) que ya están desempleados”, añadió Elisabeth Byrs, portavoz del PAM.

Se estima que en Nigeria 90 millones de personas, casi la mitad de la población, dependen del sector informal para alimentarse a sí mismos y a sus familias.

El cierre de escuelas ha impactado en unos 39 millones de niños y jóvenes, con enormes implicaciones para el aprendizaje, la salud y la nutrición de los escolares.

El confinamiento impide que la población se pueda bastar a sí misma y tenga que depender de la caridad internacional, es decir, que refuerza la dependencia. Los programas de alimentación se han tenido que multiplicar.

Desde mayo el PAM aumentó su asistencia para llegar a 3 millones de hambrientos en Nigeria, incluido el apoyo a los sistemas gubernamentales de protección social en las ciudades de Abuja, Kano y Lagos. El PMA trabaja para ayudar a 1,2 millones de personas mediante la distribución de alimentos en las tres metrópolis nigerianas.

El organismo de la ONU recurre a la red de escuelas para alimentar a los niños y para distribuir, a traves suyo, paquetes de comida. El objetivo es llegar a 9 millones de niños en 3 millones de hogares en los 36 estados del país.

La respuesta caritativa se ha centrado en los pobres de las zonas urbanas, como el barrio de Makoko. Entre los asistidos se encuentra Marceline Wanu, 25 años, madre de cuatro hijos, que vende pescado en el barrio. “Cuando el gobierno dijo que nadie tenía que ir a ninguna parte”, ya no pudo ir al mercado. “Pero al no poder ir al mercado, tampoco había dinero para alimentar a mis hijos a veces y es muy doloroso. Mis hijos solían recibir comida cuando iban a la escuela, pero cuando sus escuelas cerraban, se convertía en una carga extra. Pero desde que dieron los alimentos, nos ha ayudado un poco”.

A causa del confinamiento los suicidios han aumentado un 57 por ciento en Malawi

Un grito de dolor le despierta en medio de la noche. En este tranquilo suburbio de Lilongwe, la capital de Malawi, Paul Kaonga se viste de prisa y corre a la casa vecina para ofrecer su ayuda. La familia, estremecida por las lágrimas, cuenta que Kondwani Botha, de 31 años y padre de una niña de 2 años, se ha suicidado con veneno para ratas. Luchaba por salvar su empresa de construcción después de endeudarse durante el coonfinamiento. “Tenía problemas financieros y hacía lo mejor que podía. Todos en el funeral estuvieron de acuerdo en que debería haber aguantado, porque la crisis nos afecta a todos”, dijo el pastor Kaonga a su regreso del funeral.

Es el tercer suicidio en su vecindario en dos semanas. Unos días más tarde, otro vecino, lleno de deudas, se suicidó. Para Paul Kaonga, la crisis económica, agravada por el confinamiento, es la verdadera parca. “La gente está utilizando a los usureros para arreglárselas y pagar a sus empleados”, dice. “Deben más dinero del que pueden devolver”, añade.

Malawi ha registrado oficialmente 185 muertes atribuidas al coronavirus. Ya era uno de los países más pobres del mundo cuando el confinamiento golpeó al país, debilitando aún más su economía. La mitad de sus 19 millones de habitantes viven por debajo del umbral de pobreza y 1,1 millones de malawianos cayeron por debajo del umbral de pobreza sólo este año. La mayoría de sus habitantes sin litoral del África meridional viven del comercio informal y de trabajos ocasionales que requieren viajar. El confinamiento ha obstaculizado la forma habitual de hacer negocios, dice el economista Betchani Tchereni, estimando que cerca de 3 millones de malawianos han perdido parte de sus ingresos este año.

Esto ha dado lugar a un creciente número de suicidios, según la policía. Entre enero y agosto, aumentaron un 57 por ciento en comparación con el año pasado. La gran mayoría eran hombres. Disputas familiares, enfermedades crónicas, depresión y grandes deudas son los principales factores, dijo el portavoz de la policía Peter Kalaya.

Los médicos y los cuidadores también están alarmados por esta oleada de depresión. La psicóloga Beatrice Chiphwanya, que tiene un consultorio privado en Blantyre, la capital económica, está alarmada por el número de pacientes a los que ha ayudado a ahuyentar los pensamientos oscuros este año, claramente relacionados con las consecuencias de la pandemia. “La ansiedad y la incertidumbre en varios frentes… He tenido más gente con pensamientos suicidas. Lamentablemente en Malawi, pocos tienen acceso a asesoramiento psicosocial. No es asequible, y demasiada gente está actuando”, dice.

Los centros públicos de salud mental carecen de personal y fondos suficientes para atender debidamente a quienes lo necesitan, tendencia que se ha visto exacerbada por la epidemia. El personal psiquiátrico de los hospitales públicos suele estar “en préstamo” en departamentos superpoblados, especialmente los de maternidad y pediatría, dice Immaculate Chamangwana, una responsable del Ministerio de Salud.

La ola de histeria ha aumentado el sufrimiento de las personas psicológicamente frágiles que son discriminadas o estigmatizadas, dice Gerald Namwaza, investigador de la ONG MentalCare: “En Malawi, y probablemente más ampliamente en África, a menudo se ríen de ellas y las marginan. Son vulnerables. Así que cuando se les pide que se aíslen debido a la epidemia, el riesgo de suicidio aumenta: es el doble castigo”.

La vacuna de Pfizer no es adecuada para inocularla masivamente a los europeos

La primera vacuna contra el coronavirus que la Agencia Europea de Medicamentos ha mencionado para su posible inoculación a mediados de enero, la de Pfizer, “no es adecuada para una vacunación en masa”, según Anne Senequier, codirectora del observatorio de la salud Iris.

La doctora fue entrevistada ayer por CNews, donde dijo que dicha vacuna “es una técnica muy innovadora que utilizará ARN mensajero, una copia transitoria y efímera de material genético. Vamos a inyectar este ARNm, que dictará la producción de antígenos”.

Eso permitirá al sistema inmunológico “crear anticuerpos por sí mismos”. En las demás vacunas, esa fase de generación de anticuerpos es algo que ocurre en el laboratorio, añadió Senequier.

Sin embargo, hay dos razones principales por las que la vacuna de Pfizer “no es realmente adecuada para la vacunación masiva”. En primer lugar, porque el proceso es muy caro, lo que crearía problemas para la distribución de la vacuna, ya que fabrica de manera deslocalizada, en países periféricos, para que las farmacéuticas puedan obtener los máximos beneficios posibles.

La otra razón es que el ARN mensajero es muy inestable y requiere ser mantenido en frío continuo, lo que a su vez puede también sería un obstáculo para su transporte y distribución masiva.

Recientemente la Agencia Europea de Medicamentos declaró que estaba lista para dar luz verde a la primera vacuna contra el coronavirus a finales de este año, pero la Comisión Europea aún no la ha aprobado.

El director de la Agencia, Guido Rossi, ha anunciado que “más de la mitad” de la población europea necesita ser vacunada para amortiguar la pandemia, lo que supone 500 millones de dosis en Europa por lo menos.

El gran misterio de una vacuna efectiva al 90 por ciento

Como otras, la empresa Pfizer trabaja en la elaboración de una vacuna experimental contra el coronavirus que está en la fase 3, es decir, que se está probado en 43.538 cobayas humanas, de las cuales sólo la mitad están siendo vacunadas efectivamente; el resto reciben placebo.

El anuncio de que dicha vacuna es efectiva al 90 por ciento lo ha llevado a cabo la multinacional cuando 94 de las cobayas desarrollaron al menos un síntoma característico de esa enfermedad que han llamado Covid-19.

Es importante tener en cuenta que las vacunas en las que trabajan las farmacéuticas no previenen ni el contagio ni la enfermedad sino que se limitan a aliviar los síntomas de los contagiados. Las vacunas no van a frenar la pandemia. Seguirá habiendo más contagiados y los enfermos seguirán estando enfermos. La única eficacia de la vacuna es que la enfermedad sea más leve.

Hasta este momento, Pfizer no ha informado cuántos de los 94 infectados han recibido la vacuna y cuántos placebo.

Hay que recordar que cuando Rusia anunció su vacuna, le llovieron las críticas porque la experiencia se había llevado a cabo sobre un número muy reducido de cobayas, por lo que los medios de comunicación del mundo entero tratan de manera muy distinta las vacunas según procedan o no de una multinacional como Pfizer.

También hay que recordar que los “expertos” dijeron lo mismo, mientras que está vez se han callado como perros porque tanto unos (medios de comunicación) como otros (“expertos”) sirven a los mismos intereses, lo cual ya no es ninguna sorpresa.

Tampoco sabemos cuánto tiempo dura el efecto de la vacuna de Pfizer. Sólo sabemos que la vacuna ha sido efectiva 28 días después de la segunda de las dos dosis recibidas.

Aunque los manuales de vacunación exigen una eficacia de al menos el 70 por ciento, la FDA, que es el Vaticano en este tipo de asuntos, la ha reducido en este caso hasta un 50 por ciento. Pfizer lanzó su anuncio a bombo y platillo para que la FDA autorice su vacuna con carácter excepcional para empezar a fabricarla inmediatamente, en lugar de realizar pruebas más exhaustivas.

De esa manera las bolsas del mundo entero, que hasta entonces estaban sumidas en la depresión, entraron en una fase de euforia.

Al principio Pfizer, que forma parte de la Operación Velocidad Punta, había anunciado que tendría los resultados del comienzo de la fase 3 en octubre, es decir, justo en el momento crucial de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, lo que hubiera favorecido la victoria de Trump.

Luego cambió de opinión porque -según dijo- el experimento se había llevado a cabo en un número muy reducido de cobayas, lo que ha levantado toda clase de sospechas y especulaciones.

Como vemos, las vacunas no sólo cotizan en bolsa sino también en las urnas con unos porcentajes de efectividad que también son muy elevados.

En otra entrada hemos expuesto que las primeras etapas del ensayo de Pfizer han revelado algunos efectos secundarios que, a diferencia de lo que ocurrió con la de AstraZeneca, no han suspendido la carrera.

Se trata de una vacuna experimental que utiliza una técnica novedosa de ARN mensajero y sus efectos a largo plazo son desconocidos.

Más información:
– 6.000 millones de dólares de dinero público en la carrera por las vacunas contra el coronavirus (Operación Velocidad Punta)
– Los efectos adversos de la nueva vacuna de Pfizer contra el coronavirus
– Los fraudes sanitarios jalonan la historia de la multinacional farmacéutica Pfizer
– Muere de covid una de las cobayas que participaba en los ensayos de la vacuna contra el covid
– ‘La bolsa o la vida’ (las vacunas no se inventan para salvar vidas sino para especular en la bolsa)

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