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Categoría: Represión (página 54 de 67)

La Unión Europea adiestra a los policías del Magreb en técnicas de desinformación en las redes sociales

La Unión Europea es cómplice de la represión política en los países del Magreb, ya que adiestra a los policías de dichos países en técnicas de vigilancia, incluida la recopilación de datos de las redes sociales y los teléfonos móviles.

Los instructores europeos enseñaron a los policías argelinos a crear falsas identidades en línea -que se han vinculado a la difusión de información errónea y a la propaganda del gobierno en el país- como parte integrante de cursos sobre los métodos de inteligencia de código abierto (Osint) celebrados en el momento culminante de las protestas populares del año pasado.

A los policías les han instruido para crear y mantener cuentas duplicadas ficticias, comprar tarjetas SIM para publicar contenidos fuera del horario de trabajo, evitando tanto las redes privadas como las profesionales, inventar bulos para difundirlos por internet y manejar programas informáticos para gestionar múltiples identidades falsas al mismo tiempo.

El curso se celebró en abril del año pasado en Argel y se llamó “Osint, darknet y técnicas de investigación”. También enseñaron a los miembros de la Gendarmería argelina a usar de herramientas de búsqueda que les permiten rastrear la ubicación de dispositivos electrónicos específicos.

El instituto de formación de las policías europeas (Cepol) impartió cursos similares a la policía de Marruecos, centrados en la recopilación de información a través de las redes sociales.

Los europeos también enseñaron a los policías marroquíes a registrararse en Twitter como desarrolladores para obtener un acceso más amplio  a los datos de los usuarios.

Pero Twitter prohíbe a los desarrolladores compartir información con “un usuario final del gobierno cuya función o misión principal es llevar a cabo la vigilancia o recopilar información de inteligencia”.

Adiestraron a los policías para extraer datos de los dispositivos incautados, utilizando un programa creado por una empresa israelí de programas informáticos de vigilancia, que incluye contenido que el teléfono recoge sin que el usuario actúe, y a veces sin su conocimiento.

La Cepol también enseña a las policías de Túnez, Jordania, el Líbano y Turquía mediante un programa regional de instrucción en materia de “lucha contra el terrorismo” financiado por la Unión Europea.

El curso de formación en Argelia se impartió a veinte policías del 21 al 25 de abril del año pasado, pocas semanas después de la dimisión forzosa del presidente del país, Abdelaziz Bouteflika, tras una movilización masiva de miles de personas en las calles.

Según la Cepol, es uno de los cuatro cursos que se imparten en Argelia a 85 funcionarios de policía.

En octubre del año pasado una delegación de policías argelinos también visitó la sede de la Cepol en Budapest.

El año pasado, durante el levantamiento de Argelia, la policía detuvo a muchos manifestantes. Los informes policiales revelan que su actividad en las redes sociales era vigilada por “una brigada especializada en la lucha contra la ciberdelincuencia”.

Las cuentas de muchas personas en las redes sociales, como Facebook y Twitter, han sido cerradas y el gobierno de Argel las inunda con su propia propaganda.

https://www.middleeasteye.net/news/algeria-morocco-european-union-trained-police-data-harvesting

El Presidente chino Xi Jinping propone al G20 un sistema mundial de identificación sanitaria

En la cumbre del G20, que se ha celebrado en línea, el Presidente chino Xi Jinping ha propuesto un sistema mundial de identificación sanitaria basado en los códigos QR con el fin de impulsar el comercio y los viajes internacionales.

Los códigos QR sanitarios deberían ser mundialmente reconocidos.

“Mientras contenemos el virus, necesitamos restaurar el funcionamiento seguro y sin problemas de las cadenas industriales y de suministro mundiales”, dijo el dirigente chino en la cumbre virtual del G20 que se celebró ayer, al tiempo que abogaba por la necesidad de “reducir los aranceles y las barreras” y liberalizar el comercio de suministros médicos esenciales.

También pidió la creación de mecanismos que simplifiquen el “movimiento ordenado” de personas en todo el mundo. Estos mecanismos podrían tomar la forma de códigos QR que contengan información sobre la salud de los viajeros, dijo Xi.

Paralelamente la ONU ha anunciado el lanzamiento de un documento digital biométrico para identificar y controlar a sus propios funcionarios.

Los datos biométricos comprenden las huellas dactilares, rasgos faciales, raza, sexo iris, enfermedades, discapacidades o genoma, entre otros.

Uno de los organismos especializados de la ONU, la Organización de Aviación Civil Internacional, también está avanzando hacia un documento digital de viaje reconocido internacionalmente.

Además, las compañías aéreas van a exigir a los pasajeros que firmen un pasaporte sanitario que incluya un certificado digital de vacunación contra el coronavirus para poder volar.

El sistema será de naturaleza similar al previsto por Ticketmaster, la empresa de venta de billetes en línea para espectáculos deportivos o culturales (*). A mediados de este mes la empresa anunció que va a exigir a los compradores que demuestren que han sido vacunados o que han dado negativo en las pruebas de coronavirus antes de permitirles comprar los billetes.

Más tarde Ticketmaster aclaró que la decisión final sobre estas medidas va a recaer en los organizadores de los espectáculos y que aún estaba considerando la implementación del mecanismo de control.

Las aerolíneas quieren seguir este modelo. Tres alianzas mundiales que representan a 58 aerolíneas presionan a los gobiernos para que realicen pruebas masivas de coronavirus a los pasajeros, en lugar de las actuales restricciones de viaje por cuarentena, que según las aerolíneas son ineficaces y han acabado con los viajes.

Es probable que el sistema se organice bajo los auspicios de CommonPass, un programa patrocinado por el Foro Económico Mundial.

Uber y otras empresas también están empezando a denegar servicios a las personas que no cumplen las restricciones del toque de queda.

El universo de los “sin papeles” se va a convertir en una pesadilla en la “nueva normalidad”. Cada aspecto de la vida privada de las personas será centralizado digitalmente usando la biometría y, en muchos casos, la cadena de bloques (blockchain).

Surgirá una casta inferior de apestados, ciudadanos de segunda división, que quedarán condenados al arresto domiciliario. No podrán trabajar, no podrán viajar, no podrán asistir a un concierto, no podrán relacionarse con otros…

(*) https://www.axios.com/ticketmaster-digital-health-pass-coronavirus-airlines-7898b5ee-5eef-4cbc-9de5-00a84e243ade.html

El PSOE y Podemos facilitaron al TC su pronunciamiento sobre la Ley Mordaza al retrasar su derogación

Prácticamente desde su aprobación, el PSOE y Podemos prometieron que si llegaban a la Presidencia del Gobierno, derogarían la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como Ley Mordaza, y que es a su vez una reforma de la antigua Ley Corcuera de 1992. Se trata de una ley que ha permitido al Estado una recaudación en cinco años de más de 400 millones de euros. Leer más

Disturbios y saqueos en Chile durante una manifestación por la amnistía para los presos políticos

Ayer miles de personas se manifestaron en el centro de Santiago de Chile para pedir la liberación de los presos encarcelados durante el estallido social contra la miseria que comenzó en octubre del año pasado, así como la dimisión del presidente del país, Sebastián Piñera.

La manifestación, que se alargó durante varias horas, derivó en enfrentamientos con la policía, destrozos de mobiliario urbano y saqueos.

La protesta fue convocada a través de redes sociales de manera anónima, haciendo un llamamiento a protestar con todos los medios posibles para exigir la amnistía para los presos y echar a Piñera.

Durante el desarrollo de la protesta, un grupo de personas saqueó una sucursal del banco Scotibank cercana a La Moneda, lanzaron cócteles molotov contra la policía e incendiaron una parada de autobuses.

También levantaron barricadas incendiarias y, según la emisora de radio local Cooperativa, un hombre de unos 50 años fue golpeado por manifestantes bajo la sospecha de que era un policía infiltrado.

La circulación de vehículos en las calles tuvo que ser cortada y varias paradas de la red de Metro fueron cerradas por precaución.

Carabineros lanzó gases lacrimógenos y chorros de agua a presión para dispersar la manifestación.

Las protestas sociales de Chile comenzaron en octubre del año pasado y aglutinaron a decenas de miles de personas contra la miseria que asola al país, con incendios, destrozo de mobiliario y saqueos, dejando una treintena de muertos y miles de heridos.

Las manifestaciones volvieron al final del confinamiento con diferentes reivindicaciones, como la amnistía para los presos políticos y la dimisión de Piñera.

Desde octubre del año pasado, la Fiscalía ha procesado a un total de 5.084 personas acusadas de diversos delitos cometidos en las manifestaciones, de los cuales 648 se encuentran en prisión preventiva y 725 ya fueron condenados.

Hasta el momento, el gobierno ha rechazado indultar a quienes cometieron delitos durante la ola de protestas.

Los antivacunas son ‘terroristas peligrosos’ (en Gran Bretaña la guerra sicológica también se prepara)

El responsable británico de la lucha antiterrorista, Neil Basu, no admite que las personas critiquen las vacunas contra el coronavirus, porque se trata de desinformación que amenaza la vida humana.

La libertad de expresión ya no importa porque la pandemia lo devora todo, hasta la vergüenza. El más mínimo asomo de duda al respecto es un caso que incurre en la etique de “extremismo”.

No se escapa nadie, aunque Basu aún no ha llegado a exigir abiertamente la aprobación de una ley que prohiba criticar las vacunas. Se limita a pedir “un debate nacional” para ir calentando el ambiente contra los antivacunas.

El miércoles durante una rueda de prensa, el campeón de la lucha antiterrorista se metió donde no le llaman para expresar su preocupación por el “fuerte aumento del material extremista en línea en los últimos años”.

El IRA se ha acabado, pero no la necesidad de buscar enemigos por donde sea. En Gran Bretaña ha surgido una “nueva y preocupante tendencia de radicalización de los jóvenes”, dice Basu. Los extremistas islámicos y los grupos de extrema derecha recurren a “falsas afirmaciones sobre el coronavirus” para radicalizar a sus seguidores.

Basu va tan rápido a la yugular que hasta los medios de comunicación han reaccionado en su contra. Se ha pasado de rosca y si la criminalización de cualquier clase de crítica a las vacunas no se dosifica lo suficiente, puede resultar contraproducente.

Hasta los partidarios de las vacunas han empezado a quejarse en las redes sociales. Hay razones completamente legítimas para criticarlas, dicen algunos. Otros admiten que la decisión de vacunarse es (debe ser) una decisión personal, y no una imposición. Finalmente, muchos han quedado horrorizados porque Basu trate de liquidar la libertad de expresión, “sin importar las opiniones”. “¿Soy el único que encuentra esto más preocupante que el propio virus?”, pregunta un usuario en Twitter.

Pero Basu no habla por su cuenta. El orfeón de políticos, funcionarios y “expertos” que piden la censura e incluso la criminalización de los antivacunas empezó a cantar hace varias semanas. A principios de esta semana el Partido Laborista exigió al gobierno la adopción de una legislación de emergencia para imponer sanciones civiles y penales a las redes sociales que no eliminen inmediatamente los mensajes que cuestionen el axioma de que “las vacunas salvan vidas”.

A pesar de que aún no se aprobado ninguna vacuna, el Secretario de Salud en la sombra del Partido Laborista, Jonathan Ashworth, exigió al gobierno que “se ocupe de algunas de las peligrosas tonterías y disparates contra la vacuna que hemos visto difundirse en los medios sociales, que erosionan la confianza en la vacuna”.

Mientras tanto, el gobierno estudia la posibilidad de imponer códigos QR a las personas que se vacunen para poder asistir a actos multitudinarios, como los deportivos o culturales.

200 manifestantes detenidos en Berlín durante una manifestación contra el toque de queda

Ayer 10.000 personas se congregaron en Berlín para protestar contra el toque de queda del gobierno. Para autorizarla el gobierno puso como condición que los manifestantes respetaran la distancia social y el uso de mascarillas.

Entre la multitud se podían ver pancartas que mostraban a los políticos alemanes, incluida la canciller Merkel, vestidos de presos y con un letrero de “culpables”. Otro grupo llevaba una foto de Gandhi.

Los manifestantes trataron de acceder en la zona de seguridad del Bundestag, lo que impidió la policía que, además, al no respetar la distancia social ni usar de mascarilla, dispersó a los manifestantes con cañones de agua al mediodía.

La portavoz del gobierno, Ulrike Demmer, declaró que los manifestantes no cumplían con las normas de distancia social ni uso de mascarillas, que son irrenunciables. Los límites a este tipo de protestas son precisamente el respeto de esas medidas, añadió.

Los manifestantes respondieron lanzando botellas, piedras y petardos a la policía, lo que provocó peores disturbios. Durante las tres horas que duraron los enfrentamientos, la policía detuvo a 200 manifestantes.

Ayer las dos cámaras del Parlamento alemán aprobaron nuevas medidas represivas con el pretexto de la propagación del virus.

Alemania prohíbe las manifestaciones contra el toque de queda delante del Parlamento

Ayer Alemania prohibió las manifestaciones contra el toque de queda convocadas delante del Parlamento. El pretexto del Ministerio del Interior es que “interrumpen” la labor de los diputados del Bundestag en Berlín.

El gobierno ha invocado también la manifestación del 7 de noviembre en Leipzig, Alemania, contra las mascarillas, que terminó en fuertes disturbios entre los participantes y la policía.

El objetivo real es otro: el movimiento contra el toque de queda es cada vez más extenso, ha adquirido un carácter político que no han podido paralizar tachándolo de “ultraderecha”. Hoy estaba convocada otra manifestación frente al Bundestag.

El ayuntamiento de Berlín ha rechazado doce solicitudes para protestar ante las dos Cámaras Legislativas. “La autorización sólo se concede si no hay razones para temer que sean obstaculizadas las actividades del Bundestag o el libre acceso a sus edificios […] y estas condiciones no se cumplen”, dice el comunicado oficial.

Pero no se trata sólo de la prohibición de un derecho constitucional, sino de su criminalización, es decir, de la transformación de un derecho en un delito. La policía investiga si las convocatorias tienen como fin interrumpir las labores propias del Bundestag.

En toda Europa la pandemia está arrasando con los derechos políticos más básicos con la complicidad de una “izquierda” que se ha posicionado abiertamente a favor de la represión.

Una ley mordaza a la francesa provoca enfrentamientos con la policía en París

Ayer comenzó en la Asamblea francesa el debate parlamentario sobre un proyecto de ley mordaza a la francesa, oficialmente llamado “ley de seguridad general” y los sindicatos de periodistas y otros defensores de los derechos constitucionales convocaron una manifestación nocturna en París.

El proyecto de ley restringe la libertad de expresión con el manoseado pretexto de “la seguridad general” y otorga nuevas prerrogativas incluso a la policial municipal y los matones de la seguridad privada.

El artículo 24 castiga con un año de cárcel y una multa de 45.000 euros la difusión de la “imagen del rostro o cualquier otro elemento de identificación” de un policía o un gendarme en acto de servicio.

Miles de manifestantes salieron a la calle a protestar delante de las puertas de la Asamblea. Entre ellos destacaban los estudiantes y los chalecos amarillos.

Poco después del inicio de la manifestación se produjeron enfrentamientos después de que los antidisturbios trataran de dispersarla lanzado gases lacrimógenos y chorros de agua a presión en su contra.

Es lo que el proyecto de ley trata de impedir: que los periodistas y cualquier persona pueda filmar a los antidisturbios cargando, apaleando o disparando contra los que se movilizan en las calles.

En la manifestación se mostraron pancartas y carteles que decían “La policía mata”, “Contra la represión: rebelión” y “Alto a la banalización del estado de excepción”. Los motivos son evidentes: la excepción se ha convertido en la norma, una veces con pretextos políticos y otras sanitarios.

También había manifestaciones convocadas en otras ciudades, como Marsella, Nantes y Aix-en-Provence. En Lyon 700 personas participaron en una concentración frente a la prefectura. En Toulouse el número de manifestantes fue de 1.300, según la policía, que cargó y lanzó con gases lacrimógenos para dispersarlos.

La votación final del proyecto de ley se llevará a cabo el próximo martes.

Imagen de la manifestación en Nantes contra la ley mordaza

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