Batallas campales en las ciudades francesas en defensa de la libertad de expresión

Al menos 81 personas fueron identificadas y detenidas ayer en Paris durante la batalla campal que siguió a una multitudinaria manifestación contra el proyecto de ley de seguridad general, una norma equivalente a la ley mordaza en España.

En Nantes la policía detuvo a otros 16 manifestantes y en los registros practicados encontró bombas incendiarias.

En la capital las cargas policiales comenzaron hacia las 18:00 de la tarde en las inmediaciones de la Plaza de la Bastilla, el destino de la marcha protagonizada por decenas de miles de personas que salieron desde la Plaza de la República con consignas en rechazo a la política represiva del gobierno de Macron.

Los enfrentamientos con la policía estallaron al caer la tarde, en un escenario que por momentos pareció un campo de batalla, con humo y gases lacrimógenos.

Los manifestantes quemaron contenedores y automóviles. Se produjeron varios incendios, uno de ellos en la sede del Banco de Francia en la Plaza de la Bastilla.

62 policías resultaron heridos por proyectiles, según las últimas informaciones oficiales del Ministerio de Interior, de los cuales 39 fuera de París a causa de los linchamientos de algunos de ellos.

Algunos periodistas también fueron identificados y golpeados por los manifestantes, especialmente los colaboradores de la Agencia France Press y Reporteros Sin Fronteras.

Según datos oficiales del gobierno, 46.000 personas se manifestaron en París y 133.000 en toda Francia, mientras los organizadores de las movilizaciones aseguran que llegaron al medio millón.

En Francia comenzaron desmantelando los derechos de los trabajadores y luego han seguido con las libertades políticas. El Estado creado en 1945 tras la derrota del fascismo ya no existe.

El proyecto de ley preocupa sobre todo en los barrios obreros y de inmigración, que periódicamente son objeto de asaltos nocturnos por hordas de policías que maltratan a los que pillan por la calle. La policía quiere operar impunemente y que sus crímenes permanezcan en la oscuridad.

Ayer fue el segundo sábado consecutivo en el que los franceses salieron a las calles en defensa de la libertad de expresión y para demandar la derogación de la ley de seguridad general.

El artículo 24 de la nueva ley prohíbe la divulgación de imágenes de policías y gendarmes en plena acción, bajo el argumento de proteger su integridad física y psíquica, postura considerada por sus detractores un ataque a la libertad de informar y un obstáculo para la documentación de actuaciones impropias, como las filmadas en los últimos días.

La ley también obliga a los periodistas a dispersarse cuando la policía se lo exija, impidiéndoles así cubrir el desarrollo de los acontecimientos.

Además, quiere habilitar a la policía para que utilice drones en la vigilancia aérea de las personas que acuden a las manifestaciones.

Esta semana causaron conmoción la evacuación por la fuerza de un campo de inmigrantes en la Plaza de la República, donde protestaban por sus pésimas condiciones de vida, y la brutal paliza propinada por la policía al productor musical negro Michel Zecler.

Las manifestaciones se celebraron en las 70 ciudades más importantes de Francia. En algunas de ellas también se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías, que utilizó cañones de agua para dispersarlos.

Imágenes del incendio de la sede del Banco de Francia

comentario

  1. Y qué importa que la raza del tal productor musical al que pegaron? El texto da a entender que le pegan por ser negro. Ya está bien de seguirle el rollo a los de BLM, voy a terminar siendo racista de tanto ataque.

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