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Israel no puede aceptar que le impongan una guerra de desgaste

A menudo la táctica israelí de decapitación selectiva se presenta como un ejemplo de eficacia, aunque su alcance estratégico sea muy limitado, excepto para provocar a toda costa una amplia escalada regional, e incluso internacional.

El año pasado los asesinatos de varios altos dirigentes libaneses de Hezbollah, incluido Hassan Nasrallah, no permitieron a Israel derrotar militarmente a la organización libanesa, ni tampoco que ocupara la capital libanesa, Beirut, o al menos el sur del Líbano.

Lo mismo ocurre con la eliminación de varios dirigentes palestinos de Hamas, tanto políticos como militares. No permitió que Tel Aviv pudiera tomar bajo control la Franja de Gaza, un territorio de poco más de 300 kilómetros cuadrados. Ni siquiera lo ha logrado con las masacres masivas de civiles palestinos.

La única opción para que el eje Washington-Tel Aviv-Londres derrote a Irán es una operación de invasión terrestre a gran escala, lo cual es casi inimaginable. La tríada ni siquiera puede permitirse una invasión de ese tipo para aplastar a los huthíes de Yemen.

En cuanto a la red de traidores internos que colaboran con el enemigo, a pesar de su experiencia en el sabotaje, no está en condiciones de derrocar al gobierno iraní, como se demostró en 2022.

En lo que se refiere a la respuesta de Irán, tiene la fuerza suficiente para hacer mucho daño no sólo a Israel, sino también a sus cómplices: Estados Unidos, Reino Unidos, la Unión Europea y los aliados de la región.

A diferencia de Ucrania, Israel no puede aceptar que se le imponga una guerra de desgaste y cree que las decapitaciones fulminantes pueden resolver en un instante lo que nunca han logrado ganar en un campo de batalla.

Un general israelí pronostica la derrota de su ejército

El general israelí Amos Gilad predice que la guerra contra Irán podría resultar en una derrota estratégica para Israel. En declaraciones al Canal 12, Gilad dijo que estaba preocupado por el deterioro de la situación y cuestionó la entrada en una guerra sin el apoyo militar de Estados Unidos. “El sitio de Fordow, enterrado en las profundidades del subsuelo, requiere ayuda de Estados Unidos”, explica el general israelí.

Si Israel quedara aislado, Irán podría acelerar su programa nuclear porque su ejército no puede desmantelar las instalaciones nucleares de Irán por sí solo.

Irán no retrocederá sin luchar, añade Gilad, quien señala que el choque podría durar mucho tiempo y dañar la base estratégica de Israel. “Los iraníes tienen la intención de seguir lanzando misiles, y tienen los medios para hacerlo. Países como China y Rusia también podrían aliarse con ellos”, comenta.

Una continuación de la guerra sin coordinación internacional es un peligro estratégico, advirtiendo que una agresión mal calculada podría aislar diplomáticamente a Israel y debilitarlo estratégicamente.

Tercer caza F-35 derribado

El sábado los medios públicos iraníes informaron de la destrucción de un tercer avión de combate israelí F-35 en el espacio aéreo iraní, después de dos destrucciones previas y la captura de un piloto. El aparato fue derribado por los sistemas de defensa antiaérea terrestres, el piloto sobrevivió y fue capturado.

Military Watch ha comprobado la veracidad de las afirmaciones iraníes. La gran mayoría de los escuadrones de combate israelíes están obsoletos, por lo que tienen que confiar en los F-15 y F-16, que sólo disparan misiles a distancia.

Los F-35 son los únicos que tienen cierta capacidad de supervivencia en misiones de penetración en el espacio aéreo profundo iraní. Pueden sobrevolar objetivos, como centrales nucleares, para lanzar bombas gravitacionales de gran diámetro, cuya capacidad de penetración es muy superior a la de los misiles aerotransportados. Eso es imprescindible contra objetivos subterráneos fortificados, como la central nuclear de Natanz.

‘Una destrucción sin precedentes’

Durante la noche Irán ha lanzado una salva de misiles y drones hacia el corazón de Israel, alcanzando varios objetivos en Tel Aviv, Bat Yam y Rishon LeZion. El más importante de estos ataques afectó directamente al Instituto Weizmann, uno de los principales centros de investigación estratégica de Israel y una piedra angular de su complejo militar-industrial.

Los medios de comunicación israelíes informan que los colonos israelíes expresan “miedo, caos y confusión” después de que varios misiles iraníes alcanzaran edificios en las regiones centrales por la noche, causando una destrucción masiva.

Michael David, que dirige el comando del frente interno en Tel Aviv, dijo a Ynet que se trataba de “un evento de una magnitud sin precedentes”.

La alcaldesa de Bat Yam, Tzvika Brot, confirmó que 61 edificios resultaron dañados, seis de los cuales serán demolidos debido a el colapso de su estructura.

En Rishon LeZion, el impacto fue igual de severo. Según los informes de los medios de comunicación israelíes, dos personas fallecieron y al menos otros 19 resultaron heridos cuando los misiles impactaron en zonas residenciales. Además, decenas de vehículos fueron destruidos, los techos colapsaron y Los escombros cubrieron las calles.

Una capa de polvo en un automóvil llevaba el mensaje: «¿Cuánto tiempo más?»

Baruch, un anciano colono israelí que participó en la Guerra de los Seis Días, le dijo al periódico Maariv: “Nunca había visto algo así en toda mi vida […] Estoy muy asustado”.

La censura impuesta por el ejército israelí a las imágenes de los sitios atacados, con el pretexto de que el enemigo las analiza para mejorar su puntería, alimenta la especulación sobre la magnitud de los daños y el número de víctimas.

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El objetivo es acabar con Irán lo mismo que han acabado con Irak, Libia o Siria

Irán ha iniciado una nueva operación contra infraestructuras militares e energéticas israelíes. El ataque ha utilizado los últimos misiles hipersónicos Fattah-1, que tuvieron un impacto dramático en Tel Aviv y el norte de Israel.

Entre los objetivos estaba la refinería de Haifa, en el norte del país, que proporciona más del 60 por cien del combustible al ejército israelí, desde gasolina y diesel hasta queroseno de la fuerza aérea. La aviación israelí se enfrentará pronto a la escasez.

El ataque es un golpe estratégico a la infraestructura económica y militar de Israel, que guarda silencio y ha impuesto una censura estricta sobre las imágenes de la devastación.

El centro de investigación israelí Weizmann también fue dañado por un misil balístico iraní durante los ataques contra el centro del país, dice el New York Times. El edificio se encuentra en Rehovot, al sur de Tel Aviv, y produjo un incendio en uno de los edificios del laboratorio.

Por su parte, Israel ha golpeado el campo de gas natural más grande de Irán, el South Pars, que es el más grande del mundo. El campo está cerrado y el campo petrolero Shahran está en llamas. Varias refinerías de petróleo iraníes han sido incendiadas.

Los israelíes quieren acabar con las exportaciones de crudo y gas natural de Irán, la mayoría de las cuales están destinadas a China. Además, los bombardeos provocarán escasez de gasolina y diésel en Irán, así como un aumento de los precios del petróleo y el gas natural cuando los mercados se abran mañana.

Unas muestras evidentes de impotencia

La primera ronda de ataques israelíes ha causado muchos menos daños de lo esperado. En la planta de Tabriz sólo uno o dos pequeños edificios fueron dañados y en Natanz, una instalación gigantesca, unos pocos transformadores de potencia y una subestación.

Las afirmaciones sobre la superioridad israelí en el aire ha demostrado ser un mito y la mayoría de las imágenes de los ataques israelíes contra instalaciones terrestres iraníes han sido señuelos.

La mejor prueba de la falsificación de los ataques israelíes es que, dentro de dos o tres meses, Netanyahu protestará porque Irán ha vuelto a alcanzar el 90 por cien de enriquecimiento de uranio.

La única operación exitosa ha sido el asesinato de los dirigentes militares iraníes, así como de científicos nucleares clave.

Arrastrar a Estados Unidos a la guerra

Israel es incapaz de destruir la centrales nucleares de Irán y por eso está pidiendo ayuda a Estados Unidos. No tiene grandes bombas capaces de penetrar en los búnkeres, ni tampoco bombarderos estratégicos para infligir daños reales a las principales instalaciones subterráneas de Irán.

Este fin de semana se han convocado reuniones urgentes en el Pentágono para debatir la petición de Israel de que Estados Unidos vaya a la guerra contra Irán. Los países occidentales esperan la respuesta de Trump que, como expusimos ayer, será negativa… salvo que la guerra ponga a Israel al borde del desastre.

El programa nuclear iraní es un pretexto. Desde el principio el plan israelí ha consistido en incitar al gobierno de Teherán a desatar una respuesta descabellada que obligara a Estados Unidos a sumarse a la guerra. El objetivo es acabar con Irán, lo mismo que acabaron con Irak, Libia o Siria y la promoción de levantamientos civiles en todo el país, como los de 2022, financiados y armados por la CIA y el Mosad para asesinar a los actuales dirigentes iraníes.

El MEK y otros representantes ya han sido entrenados y preparados y están listos para su despliegue. Comenzarán con ataques con coches bomba y ataques terroristas que asesinen a civiles a gran escala. El Califato Islámico reaparecerá y hará su trabajo habitual para sus amos de la CIA y el Mosad.

Es el modelo sirio: el país será balcanizado, las divisiones étnicas serán avivadas por actores extranjeros. La CIA, el Mosad y los títeres del Golfo financiarán la destrucción y luego la posterior reconstrucción.

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Una herramienta al servicio de los intereses de Israel: la OIEA

Los documentos sobre el programa nuclear israelí obtenidos recientemente por los servicios de inteligencia iraníes, revelan una colaboración estrecha entre Tel Aviv y el director de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, contra Irán.

El jueves el canal de televisión iraní en árabe, Al Alam, informó que los documentos capturados muestran que Grossi coopera estrechamente con los dirigentes israelíes y cumple sus órdenes íntegramente. Varios científicos nucleares iraníes de alto nivel fueron finalmente asesinados por Israel debido a que la OIEA divulgó sus nombres.

Durante la Guerra de Siria la OIEA ya demostró su servilismo hacia las potencias occidentales, lo que plantea dudas sobre su neutralidad e independencia. Otro reportaje reciente de la agencia de noticias Fars también afirmó que la OIEA se había convertido en una herramienta al servicio de los intereses del gobierno de Tel Aviv.

“Estos documentos demuestran claramente que, en lugar de desempeñar un papel neutral, el OIEA se ha convertido en un instrumento al servicio de los objetivos del régimen sionista”, declaró la agencia de noticias Fars.

Las cartas confidenciales enviadas por Irán a la OIEA, que contenían información sensible, fueron transmitidas a las agencias de espionaje israelíes a través de canales secretos. El ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Jatib, había declarado anteriormente que la transferencia de esa documentación requería medidas de seguridad.

“Por supuesto, los acuerdos de transferencia serán confidenciales, pero se espera que los documentos se revelen pronto”, declaró Jatib, a la televisión iraní.

“Hablar de miles de documentos sería quedarse corto”, continuó el ministro. “La vasta colección de documentos estratégicos y sensibles [israelíes] incluye planes y datos sobre instalaciones nucleares” israelíes, según Jatib.

“También incluyen otros documentos sobre las relaciones con Estados Unidos, Europa y otros países, así como documentos de inteligencia que fortalecerían el poder ofensivo de Irán”, añadió.

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A Trump le corresponde recordar a Israel quién es el patrón y quién el cliente

El ataque israelí contra Irán durante la madrugada del viernes se produjo 48 horas antes de que los negociadores estadounidenses, encabezados por Steve Witkoff, se reunieran en la sexta ronda de conversaciones sobre el programa nuclear.

Ha sido un intento de sabotear las negociaciones nucleares con Estados Unidos. Los sucesivos gobiernos estadounidenses de ambos partidos siempre han buscado resolver la disputa nuclear por la vía diplomática.

Netanyahu espera que una escalada arrastre a Estados Unidos a la escalada y lo sumerja en una guerra regional, justo cuando ha surgido un consenso bipartidista a favor de un repliegue en Oriente Medio a zonas más estratégicas, como el Extremo Oriente.

Tras la votación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) condenando a Irán, Trump reafirmó su compromiso con una solución diplomática: “Irán no puede tener un arma nuclear. Más allá de eso, quiero que triunfen. Quiero que sean grandes. Los ayudaremos a triunfar. Comerciaremos con ellos. Haremos lo que sea necesario”. Horas antes del ataque, Trump declaró: “Quiero un acuerdo con Irán. Estamos muy cerca de un acuerdo”.

Israel ha querido socavar la diplomacia de Estados Unidos, obligando a Washington a entrar en otra guerra en Oriente Medio. Ahora a la Casa Blanca le corresponde recordar a Israel quién es el patrón y quién el cliente. Debe decidir si están dispuestos a verse arrastrados a otra guerra en Oriente Medio.

Las acciones unilaterales y agresivas de Israel no solo han socavado la diplomacia estadounidense, sino que ponen en peligro la vida de estadounidenses. Aproximadamente 40.000 soldados estadounidenses están estacionados en la región del Golfo Pérsico. Irán ha comenzado a tomar represalias contra Israel. El peligro es que, si los iraníes toman represalias, probablemente, involuntariamente o no, ataquen a las tropas estadounidenses u otros intereses directos de Estados Unidos, lo que desencadenaría una respuesta de Washington.

‘Estados Unidos no participa en ataques contra Irán’

Marco Rubio es consciente del peligro y ha asegurado que Estados Unidos “no participa en ataques contra Irán y que nuestra máxima prioridad es proteger a las fuerzas estadounidenses en la región”. El secretario de Estado advirtió que “Irán no debe atacar intereses ni personal estadounidense”.

Antes del ataque Trump enfatizó que el Departamento de Estado había comenzado a evacuar a su personal de Bagdad, mientras que el Pentágono hacía lo propio en sus bases en Oriente Medio.

La operación israelí se desata tras las reiteradas declaraciones de Trump, tanto públicas como en reuniones privadas con Netanyahu, en las que le advirtió que una provocación israelí podría hundir el acuerdo. La Casa Blanca debe tomar el control de la situación lo antes posible y, para ello, debe condenar la agresión israelí, distanciando a Washington claramente de los bombardeos de ayer.

Aunque algunos especulan que Estados Unidos apoya secretamente este ataque, sería un grave error estratégico. Biden permitió que Netanyahu descarrilara su presidencia al involucrarse en una escalada cada vez más sangrienta en Gaza. Trump haría bien en evitar la misma suerte.

Algunos cómplices de la agresión israelí

El ataque israelí fue posible gracias a la destrucción de Irak y Siria, una operación a largo plazo que ha sido llevada a cabo por el ejército de Estados Unidos desde 1991 en beneficio de Israel.

Irak y Jordania abrieron su espacio aéreo a los cazas de combate israelíes camuflados. Estas aeronaves sobrevolaron Jordania e Irak antes de lanzar misiles balísticos aéreos como el Monolith o el Golden Horizon, un sistema basado en el Silver Sparrow y el Blue Sparrow. Estos sistemas de lanzamiento son rápidos y de largo alcance. Lanzado desde territorio irakí por un centenar de cazas israelíes F-15 y F-16 o camuflados como aeronaves israelíes, podían alcanzar la mayoría de los objetivos en Irán.

Los F-15, F-35 y F-16 dispararon municiones aire-tierra sobre el norte de Irak, cerca de la frontera iraní, como parte de un ataque “fuera de área” utilizando, entre otros, misiles balísticos aéreos Blue Sparrow ALBM y varios misiles de crucero. Las primeras oleadas se dirigieron a los barrios donde viven los generales iraníes; la segunda a infraestructuras específicas y la instalación nuclear de Natanz.

Los F-15, F-35 y F-16 regresaron sin incidentes y no entraron en el espacio aéreo iraní.

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Israel ha asesinado a cuatro generales iraníes en el bombardeo de varios centros militares

Esta madrugada Israel ha atacado numerosas instalaciones militares en Irán, asesinando a tres altos cargos militares: los generales Hossein Salami, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria (IRGC), Mohammad Bagheri, jefe del Estado Mayor del ejército iraní y Gholam Ali Rashid, estratega militar y comandante superior de la Guardia Revolucionaria.

Otro de los generales asesinados es Amirali Hadjizadeh, comandante de las fuerzas aeroespaciales, junto a su Estado Mayor cuando se encontraban reunidos en su cuartel general subterráneo.

Salami había nacido en 1960 y combatió en la guerra entre Irán e Irak (1980-1988). Se unió a la Guardia Revolucionaria al comienzo de la guerra. Se desempeñó como segundo al mando de la Guardia durante nueve años y fue nombrado su comandante en 2019, lo que le reservó un puesto en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, encabezado por el presidente Massoud Pezeshkian.

Al menos seis científicos nucleares murieron en los ataques, informó la agencia de noticias iraní Tasnim. Entre los seis se encuentran Mohammad Mehdi Tehranchi, presidente de la Universidad Azad de Irán, y Fereydoun Abbasi, antiguo director de la Organización de Energía Atómica de Irán (OIEA).

Irán ha confirmado once muertos al margen de la cúpula militar y otros 121 heridos por los ataques. Aproximadamente 95 personas fueron trasladadas a doce hospitales de distintas provincias. De ellos, al menos 35 son mujeres y niños.

Trump fue advertido con antelación sobre los ataques. Declaró a Fox News que era consciente de que Israel lanzaría ataques contra Irán y que Teherán no debe obtener armamento nuclear. No obstante, “esperamos volver a la mesa de negociaciones”, añadió.

En una llamada telefónica de 40 minutos con Netanyahu, Trump le exigió que no lanzara sus propias incursiones contra el complejo nuclear iraní. A pesar de sus buenas palabras, Estados Unidos sigue amenazando con atacar sitios nucleares iraníes, para lo cual ha emplazado siete bombarderos B2 de largo alcance en el atolón Diego García.

El ataque se produjo cuando el domingo estaba prevista una nueva ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

Para el gobierno de Teherán los ataques israelíes subrayan la necesidad de continuar desarrollando el enriquecimiento de uranio y su fuerza de misiles. “Solo se puede hacer frente a un régimen tan depredador con el lenguaje de la fuerza”, declaró en un comunicado. “El mundo ahora comprende mejor la insistencia de Irán en su derecho al enriquecimiento, la tecnología nuclear y el poder balístico”.

La planta de enriquecimiento de uranio de Fordo, al igual que la planta de conversión de Isfahán, no se vio afectada por los ataques israelíes, aseguró el director de la OIEA, Rafael Grossi, que previamente había hablado con los iraníes.

El ataque a la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz no causó contaminación nuclear, según la agencia de noticias iraní, IRNA.

El Ministerio del Petróleo iraní aclaró en un comunicado que no se habían producido daños en las instalaciones de refinamiento ni en los depósitos de petróleo del país, y actualmente, las operaciones en estas instalaciones y el suministro de combustible continúan sin interrupciones a todas las regiones del país.

Las bolsas se desploman y el petróleo dispara su precio

Inmediatamente después de conocer la noticia del ataque, las bolsas asiáticas se desplomaron y el petróleo disparó su precio más de un 12 por cien. Ayer por la mañana el precio del petróleo ya se había disparado, incluso antes de que se difundiera la noticia de la ruptura de la ronda de negociaciones con la OIEA.

Ante el riesgo de guerra todos los mercados asiáticos registraron pérdidas. Al inicio de la jornada, ocurrió lo mismo en las bosas europeas. La de Frankfurt cayó un 1,47 por cien y la de Londres un 0,66.

Previamente el ejército iraní prometió una “respuesta contundente” y pocas horas después de los primeros ataques, el ejército israelí anunció que intentaba interceptar aproximadamente 100 drones lanzados desde Irán.

Las fuerzas armadas iraníes aseguraron el viernes que no tendrán límites en su respuesta a Israel. «Ahora que el régimen terrorista que ocupa Al-Quds (Jerusalén en árabe, nota del editor) ha traspasado todos los límites», la respuesta a este crimen no tiene límites, declaró el Estado Mayor del Ejército en un comunicado.

En un comunicado televisado el general israelí Effi Defrin confirmó que su ejército estaba intentando interceptar unos 100 drones lanzados desde Irán. El general amenazó a Irán diciendo que estaba alcanzando “un punto sin retorno”, en referencia a los esfuerzos de Teherán iraní para producir miles de kilogramos de uranio enriquecido en instalaciones subterráneas.

El ejército israelí también informó que sus aviones de guerra estaban realizando ataques “en diversas regiones de Irán”.

Por su parte, Irak y Jordania han cerrado su espacio aéreo e inmovilizado todas las aeronaves en tierra como “medida de precaución” y Arabia Saudí calificó los ataques israelíes como una “agresión y una flagrante violación del derecho internacional”.

El ejército jordano anunció la interceptación de los drones y misiles que violaban su espacio aéreo. “Aviones y sistemas de defensa aérea de la Real Fuerza Aérea interceptaron varios misiles y drones que entraron en el espacio aéreo jordano el viernes por la mañana”, declaró en un comunicado. Previamente, sonaron las sirenas en Amán, y el gobierno instó a la población a permanecer en sus casas.

Qatar condenó los ataques israelíes, afirmando que obstaculizan los esfuerzos para reducir las tensiones y alcanzar soluciones diplomáticas, según informó la agencia oficial de noticias QNA.

Pakistán también ha condenado enérgicamente los ataques israelíes. El ministro de Asuntos Exteriores, Ishaq Dar, denunció los ataques como “injustificados” y una “violación del derecho internacional”, expresando su “solidaridad con el gobierno y el pueblo iraníes”.

Hamas calificó los ataques como una “peligrosa escalada que amenaza con explotar la región”. Refleja la insistencia del gobierno israelí en “arrastrar la región a una confrontación abierta”, declaró en un comunicado.

Los huthíes condenaron la agresión israelí y afirmaron apoyar el pleno y legítimo derecho de Irán a la autodefensa y al desarrollo de su programa nuclear.

Muchas aerolíneas han suspendido sus vuelos sobre el espacio aéreo de Israel, Irán, Irak y Jordania. Los aviones han sido desviados o devueltos a sus puntos de origen. En el momento en que se anunciaron los ataques, varios vuelos comerciales operados por aerolíneas como Emirates, Lufthansa y Air India sobrevolaban Irán.

Tras los ataques, Emirates, la mayor aerolínea de Oriente Medio, que tiene su sede en Dubai, ha anunciado esta mañana la cancelación de sus vuelos hacia y desde Irak, Jordania, Líbano e Irán.

La Doctrina Begin

Netanyahu ha implementado estrictamente la “Doctrina Begin”, según la cual Israel debe mantener el monopolio nuclear en Oriente Medio e impedir por todos los medios que un país adquiera armamento nuclear.

Con este pretexto, Israel atacó las instalaciones nucleares iraquíes construidas con ayuda francesa en 1981, así como contra una central nuclear construida por Corea del norte en el norte de Siria en 2007.

En lo que respecta a Irán, su ejército ha dispersado sus instalaciones nucleares, enterrándolas a gran profundidad para protegerlas de los ataques aéreos.

En Israel los hospitales están en estado de máxima alerta. El tráfico en el aeropuerto Internacional Ben Gurión, cerca de Tel Aviv, se ha suspendido hasta nuevo aviso. Los aviones estacionados en el aeropuerto se han reubicado para evitar daños. Las autoridades han lanzado una campaña mediática instando a la población a permanecer cerca de los refugios antiaéreos.

Muchos israelíes han acudido a los almacenes para abastecerse. El peligro de ataques con drones o misiles probablemente durará varios días, o incluso semanas. “La población podría verse obligada a tomar estas precauciones durante más tiempo del habitual”, ha advertido Netanyahu.

Las fuerzas estadounidenses, que tienen tropas en la región, así como sistemas de defensa antiaérea en una base en territorio israelí, se han abstenido de intervenir para proteger el territorio israelí.

Esta mañana la radio del ejército israelí ha revelado que los comandos del Mosad han logrado introducir drones explosivos en Irán, que se utilizaron en las últimas horas simultáneamente con los ataques aéreos israelíes para neutralizar parcialmente varias bases de lanzamiento de misiles y sistemas de defensa iraníes.

De manera parecida al ataque del 1 de junio contra los aeródromos rusos, varios comandos de espías israelíes se infiltraron cerca de las instalaciones militares iraníes para operar los drones sin ser detectados por los servicios de seguridad.

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El ejército israelí aún no ha logrado controlar ningún barrio en los centros urbanos de Gaza

Rompiendo el alto el fuego, el 18 de marzo Netanyahu inició una sorpresiva campaña de ataques aéreos contra la Franja de Gaza, que ha asesinado a cientos de civiles palestinos. Posteriormente emitió un comunicado al respecto, afirmando que su ejército había “regresado a la lucha con fuerza”, amenazando con que los mortíferos ataques aéreos contra zonas civiles densamente pobladas eran solo el comienzo.

Desde entonces los israelíes han amenazado con una inminente invasión terrestre, afirmando que asestaría el golpe final y “destruiría a Hamas”. Las amenazas continuaron, pero lo único que se materializó fueron los ataques aéreos contra civiles.

El 4 de mayo el gabinete israelí aprobó oficialmente la reanudación de la operación terrestre en Gaza. Se limitó a proferir amenazas, mientras continuaba el bombardeo de infraestructura civil y los medios israelíes fantaseaban con todas las posibles estrategias que se implementarían en lo que comenzaron a llamar la “fase 2” de la guerra.

El 16 de mayo, tras una escalada en las masacres diarias, el ejército israelí finalmente anunció el inicio de la operación. Primero hubo una serie intensificada de incursiones contra objetivos civiles. Luego, el anuncio de un nombre ridículo para la operación (“Tanques de Gedeón“) destinado a tranquilizar a la población israelí y echar más leña al fuego de la propaganda mediática israelí. Finalmente, se realizaron pequeñas e insignificantes incursiones en las zonas circundantes a las zonas urbanizadas (ahora casi completamente destruidas) para simular que la operación terrestre estaba en pleno apogeo.

Casi un mes después, el ejército israelí finalmente comenzó a realizar incursiones en zonas urbanas del norte de Gaza y jan Yunis, pero con cada avance, fue atrapado casi de inmediato en complejas emboscadas. Las pérdidas fueron cuantiosas y fueron ocultadas por la censura militar israelí.

La fuerza del ejército israelí en Gaza representa solo una pequeña fracción del contingente movilizado antes del alto el fuego de enero. Entre 20.000 y 60.000 reservistas han sido llamados a filas en la Franja de Gaza. Es difícil saber cuántos soldados de reserva adicionales se reportaron realmente, ya que incluso las cifras reportadas de reservistas llamados a filas varían considerablemente.

Aunque los israelíes han destruido la gran mayoría de la infraestructura civil de Gaza e invadido la mayor parte del territorio costero asediado durante la guerra, aún no controlan ningún barrio en los centros urbanos de la Franja de Gaza. Incluso en la llamada zona de amortiguamiento, emboscadas ocasionales se cobran la vida de sus soldados.

La misma ‘guerra política’ de siempre

La llamada “Operación Tanques de Gedeón” careció claramente de estrategia desde el principio y fue simplemente un medio para continuar el genocidio, repitiendo los mismos errores cometidos por el ejército israelí durante la “fase 1” de la Guerra de Gaza. La única diferencia es que sus soldados están cansados, peor equipados, muchos de ellos se niegan a presentarse al combate y existe un sentimiento general de desánimo, según filtraciones a los medios israelíes.

El antiguo jefe de Estado Mayor del ejército israelí, Moshe Yaalon, incluso declaró lo siguiente sobre la operación en curso: “En todos mis años de servicio y mi participación en las discusiones del gabinete, no recuerdo un solo caso en el que el gabinete aprobara una operación militar sin predeterminar su objetivo, o, en otras palabras, el resultado esperado. Estamos librando la guerra más larga de nuestra historia sin un objetivo claro, más allá del ilusorio lema de ‘victoria total’, que en realidad no es más que una eterna guerra política”.

Con el paso de los días, Israel parece estar haciendo todo lo posible para sembrar el caos y perseguir su ilusión de victoria a toda costa. Netanyahu sigue afirmando que aspira a la victoria total en su “guerra de siete frentes”, pero los resultados son escasos. Sigue esencialmente donde estaba hace un año, sumido en una guerra perdida y perpetuando el genocidio con la esperanza de que la victoria recaiga sobre sus hombros.

Las victorias pírricas en Líbano

Las victorias tácticas obtenidas por las tropas israelíes en Líbano mediante sus ataques terroristas con buscapersonas y el asesinato de altos dirigentes de Hezbolah han perdido su brillo. Han jugado sus cartas de triunfo en Líbano y han perdido todas las ventajas obtenidas tras años de esfuerzo.

Los bombardeos indiscriminados en los suburbios del sur de Beirut no tienen ningún impacto sobre el terreno. De hecho, las acciones tomadas desde el alto el fuego, con más de 3.000 violaciones y la continua ocupación del sur del país, no hacen más que subrayar la necesidad de que Líbano desarrolle una resistencia armada para defender el país.

El colapso del gobierno sirio puede haber sido un duro golpe, pero incluso con la invasión y ocupación ilegal del territorio del sur de Siria, el ejército israelí carece de una estrategia clara para acabar con el compás de espera. La resistencia popular podría estar aún formándose lentamente. Si bien la situación es impredecible, no es necesariamente favorable para Israel a largo plazo.

La “Operación Tanques de Gedeón“ en Gaza ha fracasado visiblemente, dejando a Israel con una única opción real para escalar la guerra: la búsqueda desesperada de una “victoria total” atacando a Irán. Sin embargo, esta opción podría conllevar costos mucho mayores que las posibles ganancias.

Temiendo el combate, reducidas a apoyar a grupos armados vinculados al Califato Islámico y utilizando el hambre como arma de guerra contra una población civil torturada, las fuerzas israelíes están atrapadas, incapaces de encontrar una solución exitosa. Poner fin a la guerra ahora sería una admisión de derrota para Israel, lo que llevaría al colapso de la coalición de Netanyahu. Pero continuar la ofensiva podría ser fatal.

Robert Inlakesh https://english.almayadeen.net/articles/opinion/the-wheels-fall-off-of–gideon-s-chariots–in-gaza

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Irán no descarta bombardear las bases militares del Pentágono en Oriente Medio

Después de cinco rondas de conversaciones desde abril, Irán y Estados Unidos no han logrado llegar a un acuerdo nuclear, a pesar de la intervención de Omán y la tensión vuelve a dispararse. Ayer Teherán lanzó amenazas explícitas contra instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio.

El ministro de Defensa iraní, Aziz Nasirzadeh, adoptó un tono particularmente beligerante, advirtiendo que las bases militares estadounidenses en la región se encontraban dentro del alcance de los ataques iraníes. También sugirió que Washington debería considerar abandonar la zona, insinuando que Irán estaba preparado para infligir pérdidas significativas en caso de guerra.

En respuesta a la escalada, Estados Unidos anunció su intención de reducir el personal de su embajada en Irak por razones de seguridad, una decisión que refleja la creciente preocupación de Washington por la seguridad de su personal diplomático y militar en una región con una fuerte influencia iraní, especialmente a través de sus aliados locales.

La agencia británica de transporte marítimo (UKMTO) emitió una advertencia sobre la intensificación de las tensiones regionales, advirtiendo de los riesgos de una escalada militar que podría afectar directamente al transporte marítimo. La advertencia destaca el posible impacto de una guerra en las rutas comerciales estratégicas de la región.

Trump expresó un creciente pesimismo sobre las posibilidades de éxito de las negociaciones, afirmando haber perdido la confianza en la capacidad de ambas partes para alcanzar un acuerdo. Acusó a Irán de estancamiento y de falta de voluntad para concretar un acuerdo diplomático.

Las conversaciones se han estancado principalmente por la cuestión del enriquecimiento de uranio, que Irán actualmente alcanza al 60 por cien, un nivel muy por encima del 3,67 por cien permitido por el acuerdo de 2015. Estados Unidos exige el abandono total del programa nuclear iraní, una exigencia que Teherán considera inaceptable.

La OIEA filtra información secreta a Israel

Mientras, sigue coleando la captura por parte de Irán de información secreta sobre el armamento nuclear en poder de Israel. Como informamos, para tapar el bochorno del gobierno de Tel Aviv, la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) dijo que los documentos se los habían robado a ellos.

La información revela la coordinación entre ambos, que no sorprende nada: “Los documentos obtenidos revelan que mensajes oficiales y secretos de Irán y la OIEA, que contenían información sensible, fueron transmitidos a agencias de espionaje afiliadas a la entidad sionista a través de canales secretos”, afirman las fuentes iraníes.

“En lugar de ser neutral, la OIEA se ha convertido en una herramienta al servicio de los objetivos de la entidad sionista”, añaden los iraníes. El Comandante en Jefe del Ejército iraní, el general Abdolrahim Mousawi, señaló que “esta operación de inteligencia es un logro valioso, otra bofetada a la entidad sionista y una señal de esperanza para la erradicación de este tumor canceroso en el mundo”.

Como ya comentamos, el lunes el director de la OIEA, Rafael Grossi, le dio la vuelta al caso de espionaje y, para tapar el programa nuclear israelí, puso el foco en las instalaciones iraníes. La OIEA no acusa a Irán de desarrollar armas nucleares, pero le preocupan los niveles actuales de enriquecimiento, que, según él, requieren atención y verificación internacional.

“No estamos diciendo que [los iraníes] posean armas nucleares. No estamos diciendo que tengan un programa militar —lo que llamamos la ‘posible dimensión militar’ (PMD)—, por lo que esta discrepancia de criterio queda a la discreción de cada país”, afirmó.

Añadió que el nivel de enriquecimiento alcanzado por Teherán “no se puede ignorar”.

“El enriquecimiento de uranio en sí no es una actividad prohibida, algo que mis homólogos iraníes me repiten constantemente”, explicó Grossi. “Pero cuando se acumula y se sigue acumulando […] una cantidad muy, muy cercana a la necesaria para un dispositivo explosivo nuclear, entonces no podemos ignorarlo”.

“No tiene ningún uso médico ni civil. Por eso es importante para nosotros”, añadió.

Una ‘guerra de inteligencia’

Por su parte, el comandante de la Guardia Revolucionaria (CGRI) afirmó que ahora el ejército iraní podrá atacar con mayor precisión posibles objetivos israelíes tras obtener abundante información sobre las instalaciones nucleares sensibles del régimen israelí.

El general Hossein Salami hizo estas declaraciones en una carta fechada el lunes al ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, felicitándolo por el éxito de la operación de espionaje, cuyos primeros detalles han comenzado a conocerse. Irán ha accedido a un enorme arsenal de documentos israelíes relacionados con sus instalaciones nucleares, militares, de seguridad y de infraestructura.

Entre los objetivos comprometidos se encontraban emplazamientos israelíes vinculados al programa nuclear clandestino de Tel Aviv, que ayudó a Israel a adquirir cientos de misiles no convencionales. “Sin duda, esta información sensible hará que los esfuerzos para acelerar la aniquilación del régimen de ocupación sionista sean más efectivos y aumentará la precisión de los ataques con misiles iraníes”, escribió Salami.

El año pasado Irán atacó una serie de objetivos israelíes estratégicos en dos operaciones de represalia a gran escala llevadas a cabo en respuesta a las agresiones contra el territorio iraní. El ejército iraní lanzó cientos de misiles balísticos y drones contra los objetivos previstos con una precisión del 90 por cien.

El Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) de Irán también mencionó la ventaja obtenida gracias a la captura de los documentos, advirtiendo que Irán atacaría las instalaciones nucleares secretas de Israel si cometía otro acto de agresión en su contra.

Salami describió el éxito como “asombroso” y un “motivo de gran orgullo” en la “guerra de inteligencia” que libran ambas partes. “Destruyó una vez más la ilusión y la afirmación de que la República Islámica de Irán se ha visto debilitada en la región” y “expuso la realidad de la supuesta fortaleza de inteligencia y seguridad del régimen sionista”.

La operación, añade, demuestra el poder de infiltración de Irán en las “capas ocultas e invisibles” de la infraestructura del régimen sionista. Según Salami, el éxito disipa los mitos sobre el espionaje israelí, provocando una nueva “conmoción e inestabilidad”.

El dirigente militar iraní promete, además, que el golpe no será el último que asestará Irán al sionismo.

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Desde 1948 el Estado de Israel sobrevive gracias a un baño de sangre permanente

El victimismo es la coraza que protege a los sionistas que, a su vez, se hacen pasar por los únicos representantes de los judíos del mundo que, a su vez, fueron las únicas victimas de los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Los ataques a los sionistas, que son ataques al colonialismo plenamente legítimos, se reconvierten en ataques a los judíos, criminalizados como “antisemitismo”, a pesar de que muchos de los ataques “antisemitas” fueron obra de los sionistas y su objetivo era forzar la emigración a Palestina, esto es, el sionismo.

En la retórica oficial, el antisemitismo es propio de la “extrema derecha” a pesar de que, como vemos cada día, esa “extrema derecha” defiende a Israel a capa y espada.

Por arte de magia, han dado la vuelta a la historia por completo, convirtiendo a los verdugos en víctimas y hasta el derecho a la resistencia se lo conceden a ellos y no a los palestinos.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, si se hubiera aceptado el derecho internacional, Palestina se hubiera descolonizado, convirtiéndose en un nuevo Estado. Pero por presiones del imperialismo, la ONU ordenó una de las primeras limpiezas étnicas, creando dos Estados separados: uno de los colonos y otro para los colonizados.

La orden de la ONU nunca se cumplió, de manera que sólo se creó un único Estado, el de Israel. Antes y después de su creación, los sionistas desataron una formidable campaña terrorista, haciendo estallar hoteles y residencias, bombardeando y destruyendo la embajada británica en Roma y asesinando a soldados y funcionarios británicos.

El Estado de Israel se creó en medio de un baño de sangre, pero los sionistas no se conformaron con eso. La historia no mejoró después y las víctimas no fueron sólo los vecinos. El 8 de junio de 1967 los israelíes atacaron al Liberty, asesinando a 34 tripulantes e hiriendo a otros 171. Como todos los años, los supervivientes se reúnen este fin de semana en Norfolk, Virginia.

El ataque fue seguido por otra mascarada, un encubrimiento que demostró claramente que los presidentes de Estados Unidos, entonces Lyndon B. Johnson, querían a Israel más que a su propio país.

El asalto de dos horas al Liberty fue, en realidad, el peor ataque jamás perpetrado contra un buque de la Armada estadounidense en tiempos de paz. Fue un ataque sorpresa claramente dirigido a destruir el buque de inteligencia que operaba en aguas internacionales y recababa información sobre la Guerra de los Seis Días entre Israel y sus vecinos árabes.

Los israelíes, cuyos aviones habían ocultado su Estrella de David para culpar a Egipto, atacaron el barco varias veces desde el aire y con cañoneras desde el mar. Al recibir la señal de socorro del barco, el portaaviones Saratoga envió cazas de combate para rescatarlo, pero fueron llamados de vuelta por orden de Johnson.

Los israelíes y sus secuaces políticos y mediáticos siempre afirmaron que el ataque fue un trágico error. El oficial al mando del buque, el capitán William McGonagle, recibió la Medalla de Honor del Congreso por su heroico papel en mantener el barco a flote, aunque Johnson rompió con la tradición y se negó a celebrar la ceremonia de entrega de medallas en la Casa Blanca, así como a entregarla personalmente, delegando esa tarea en el Secretario de la Armada en una ceremonia no pública en el Astillero Naval de Washington. Las medallas adicionales otorgadas a otros tripulantes tras el ataque convirtieron al Liberty en el buque más condecorado en la historia de la Armada.

La tripulación del Liberty se vio obligada a guardar silencio sobre el incidente. Aunque no había nada que investigar, se creó la típica comisión de investigación dirigida por el almirante John McCain, que siguió las órdenes de la Casa Blanca como un perrito faldero. El ataque fue una equivocación.

Posteriormente el asesor de la comisión, el capitán Ward Boston, declaró que fue “un intento deliberado de hundir un barco estadounidense y asesinar a toda su tripulación”. Añadió que “el presidente Lyndon Johnson y el secretario de Defensa, Robert McNamara, le ordenaron concluir que el ataque fue un caso de ‘identidad errónea’ a pesar de la abrumadora evidencia de lo contrario”.

Las conclusiones de la comisión fueron luego falsificadas y reescritas para eliminar las secciones relativas a los crímenes de guerra israelíes, incluido el ametrallamiento de balsas salvavidas.

El hijo del almirante John McCain, que tenía el mismo nombre, fue senador y miembro de los Comisión de las Fuerzas Armadas. Siempre utilizó su cargo para impedir cualquier reapertura de la investigación que volviera a examinar las pruebas. Fue uno de esos perros rabiosos del imperialismo que se hizo famoso por patrocinar la “guerra contra el terrorismo” en Afganistán, Irak y Siria.

La mayoría de los documentos relacionados con el incidente del Liberty nunca se han hecho públicos, a pesar de los 58 años transcurridos desde el ataque.

Israel es el único país de Oriente Medio que posee armas nucleares. Su arsenal se compone de entre 200 y 300 bombas nucleares robadas a Estados Unidos, que hizo la vista gorda. ¿Alguna vez alguien ha escuchado en algún medio alguna denuncia sobre el armamento nuclear de Israel?

Esta semana Estados Unidos ha vuelto a vetar en el Consejo de Seguridad de la ONU una votación, por lo demás unánime, para exigir un alto el fuego inmediato en Gaza, apoyando así los crímenes de Israel, como viene haciendo desde el baño de sangre de 1948.

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Oriente Medio

‘Al Qaeda está de nuestro lado en Siria’

Hasta hace muy poco la versión oficial sobre la Guerra de Ucrania decía que era un choque entre Rusia y Ucrania y que los demás países del mundo eran ajenos, especialmente Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN.

Lo mismo cabe decir de la Guerra de Siria, que oficialmente fue un levantamiento popular contra un gobierno despótico de Bashar Al Assad, en el que las potencias imperialistas no tenían nada que ver y los yihadistas tampoco. Incluso las potencias imperialistas rondaban por Oriente Medio para acabar con Al Qaeda, el Califato Islámico y similares.

El antiguo embajador estadounidense en Siria, Robert Ford, ha empezado a cambiar las arengas de los medios de intoxicación al confesar sus entrevistas con el dirigente yihadista Ahmed Al Sharaa, a pesar de que no le había dado muestras de arrepentimiento.

Ford explicó que acudió a la reunión con Al Sharaa invitado por una “organización no gubernamental británica especializada en resolución de conflictos” para “ayudarlos a sacar a este tipo [Al Sharaa] del mundo terrorista y llevarlo a la política regular”. El 22 de mayo Independent Arabia reveló que se trata de Inter-Mediate, una empresa privada fundada en 2011, al comienzo de la Guerra de Siria, por Jonathan Powell, jefe de gabinete del antiguo primer ministro británico Tony Blair entre 1997 y 2007 (1).

En noviembre del año pasado, pocos días antes de que los yihadistas tomaran el poder en Siria, a Powell lo nombraron asesor de Seguridad Nacional de Keir Starmer, para coordinar “la política exterior, seguridad, defensa, asuntos europeos y económicos internacionales de Reino Unido desde el número 10 de Downing Street” (2).

En 2003 Powell estuvo estrechamente involucrado en la criminal invasión de Irak por parte de Estados Unidos y Reino Unido, lo que Blair calificó como “intervencionismo liberal”. Lo mismo que Al Sharaa, Powell tampoco se ha arrepentido, ni de aquella guerra, ni de las mentiras que la ampararon (3). Mantiene las mismas convicciones hoy en día porque Saddam Hussein “era un dictador despiadado que oprimía a su pueblo” y, como es natural, el papel de los británicos es el de liberar al mundo de tales personajes.

La ‘guerra contra el terrorismo’ empieza en Irlanda y sigue en Irak

Powell fundó la empresa para “compartir las lecciones aprendidas de las conversaciones de paz de Irlanda del norte y ayudar a otros dirigentes que enfrentan dilemas similares”. El objetivo declarado de la empresa es “promover la resolución de conflictos y la reconciliación mediante el diálogo y la mediación para lograr soluciones duraderas a conflictos violentos y complejos”. Se jacta de su capacidad para aprovechar los recursos “de gobiernos e instituciones internacionales que gastan miles de millones de dólares anualmente para abordar las consecuencias de los conflictos”.

Inter-Mediate afirma que promueve “el diálogo entre las partes en conflicto”, no “impulsa la agenda de ninguna de las partes”, mientras busca “soluciones sostenibles a largo plazo para los conflictos mundiales”, fomentando la participación de todas las partes clave en los procesos de diálogo. La empresa también se compromete a garantizar la confidencialidad en todo momento, “dada la naturaleza sensible de muchos conflictos”. Reconoce que, “en circunstancias inestables […] el coste potencial de las negociaciones, tanto políticamente como en términos de la seguridad personal de los involucrados”, significa que “a menudo es necesario un proceso confidencial para que se lleven a cabo las conversaciones iniciales”.

Sería un propósito maravilloso si se hubiera puesto en marcha en 2011 para promover una negociación entre el gobierno de Al Assad y los yihadistas. Pero las negociaciones que Inter-Mediate quería promover eran entre los yihadistas y sus padrinos occidentales para acabar con el gobierno legítimo de Siria.

Una máscara del MI6

En marzo de 2012, un correo electrónico interno enviado a Jake Sullivan, asesor principal de Clinton, reveló que Jonathan Powell era “el fundador de una nueva ONG que ya ha iniciado algunas actividades muy interesantes entre bastidores” y que buscaba vender sus servicios a altos funcionarios del Departamento de Estado.

El correo electrónico indica que Inter-Mediate era una de las máscaras del MI6, la inteligencia exterior británica. En una carta adjunta Powell declaró que Inter-Mediate había establecido “canales encubiertos entre insurgentes y gobiernos” en varios países y se preparaba para trabajar en Birmania, Somalia, Siria y Yemen.

Powell añadió que Inter-Mediate estaba colaborando estrechamente con el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, el Consejo de Seguridad Nacional y el MI6. El personal de la empresa no solo está compuesta por antiguos diplomáticos, sino que, además, recibió más de 4 millones de libras esterlinas entre 2010 y 2020 del Ministerio de Asuntos Exteriores (4).

El hecho de que Powell ofreciera los servicios de su empresa al Departamento de Estado estadounidense en Siria en ese momento demuestra claramente que, más de una década antes de la caída de Basahar Al Assad, Inter-Mediate buscaba derrocar a su gobierno para sustituirlo por las hordas yihadistas.

Un correo electrónico enviado el mes anterior por Sullivan a Hillary Clinton, la antigua secretaria de Estado estadounidense, demuestra que las potencias occidentales conocían muy bien a las fuerzas que luchaban contra el gobierno de Bashar Al Asad en su nombre: “AQ [Al-Qaeda] está de nuestro lado en Siria” (5).

El destacado papel del gobierno británico en la desestabilización de Siria

Gracias a la larga relación del MI6 con los yihadistas a través de Inter-Mediate, Reino Unido fue el primer país occidental en darles la bienvenida cuando llegaron al poder en Damasco. Keir Starmer recibió con entusiasmo la noticia, afirmando que la toma de control por el grupo implicaba “un papel más activo” para Londres en la región. En diciembre de 2024, diplomáticos británicos se reunieron formalmente con los yihadistas, aunque HTS aún era una organización terrorista prohibida por la legislación británica.

El 19 de febrero The National reveló que el gobierno británico ejercía una influencia considerable en la Siria posterior a la caída de Bashar Al Assad, mediante una combinación de conexiones políticas, operaciones benéficas y una diáspora de repatriados bien conectada.

Powell es una pieza clave de esa red, con sólidas conexiones en el país que se remontan a antes de la guerra iniciada en 2011. Su hermano, Charles Powell, es un cabecilla de la Fundación Said, del filántropo británico-sirio Wafic Said, quien se reunió con Al Sharaa a mediados de enero en el palacio presidencial de Damasco. Estas conexiones personales y la labor de la Fundación Said le han proporcionado a Powell las llaves de Siria, según The National (6).

Entre los contactos del espionaje británico en Siria se encuentran los Cascos Blancos, otra máscara creada por la inteligencia británica. Tras una reciente visita a Damasco, Hamish de Bretton-Gordon, un agente del MI6, propuso que los Cascos Blancos gestionaran los servicios de emergencia en todo el país. HTS “no necesita que le digamos lo qie tiene que hacer” dentro del gobierno sirio, pero “necesita orientación y recursos” para lograr sus objetivos. “La revolución que derrocó a la vieja guardia en Damasco nació en el noroeste de Siria, y el presidente interino […] parece ser un dirigente viable. Sirios cercanos a mí, algunos de los cuales trabajan estrechamente con el nuevo equipo, me dicen que son sinceros. Gran Bretaña está en una posición privilegiada, gracias a la diáspora sirio-británica, para marcar una diferencia real, y la apertura de la embajada británica en Damasco no tardará en llegar”, escribió Bretton-Gordon.

Al menos desde 2013, este espía británico participó en una operación del MI6 para sacar ilegalmente muestras de suelo de Siria y demostrar al gobierno estadounidense que las fuerzas de Al Asad habían utilizado armas químicas, con la esperanza de desencadenar una intervención a gran escala contra Damasco. Un informe de prensa sobre estas actividades, publicado seis días después del ataque químico en Guta en agosto de ese año, citó a una “fuente occidental de alto rango” anónima que afirmaba que “el MI6 desempeñó un papel fundamental” en la recolección de muestras: “El ejército estadounidense quiere más pruebas antes de concluir que Asad se pasó de la raya al utilizar armas químicas. La pregunta es qué hará Occidente ahora. Si nadie reacciona, las pruebas habrán servido de poco”.

El complot para llevar al poder a los yihadistas sirios se orquestó desde Londres. De esa manera el MI6 evitó desencadenar una invasión militar al estilo irakí organizando ataques químicos con la ayuda de Bretton-Gordon, los Cascos Blancos y otros sicarios parecidos.

(1) https://beeley.substack.com/p/the-blair-bush-project-in-syria-that
(2) https://www.independent.co.uk/news/uk/politics/politics-explained/jonathan-powell-national-security-adviser-starmer-b2643829.html
(3) https://web.archive.org/web/20241127050356/https://morningstaronline.co.uk/article/media-silence-over-jonathan-powells-bloody-hands
(4) https://www.declassifieduk.org/former-un-envoy-to-yemen-linked-to-mi6-a-party-to-the-war/
(5) https://wikileaks.org/clinton-emails/emailid/23225
(6) https://www.thenationalnews.com/news/mena/2025/02/19/britains-influence-spreads-through-new-syria/

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Hamas sigue resistiendo al ejército israelí en Gaza 600 días después

Tras 600 días de bloqueo, bombardeos y asesinatos masivos, la determinación de la resistencia palestina permanece intacta y que el pueblo de Gaza es su fuerza motriz, escribe el israelí Amir Bohbot para el sitio web de noticias “Walla”.

Hamas resiste y continúa reforzando sus filas, incluso después de 600 días de implacable agresión israelí contra la Franja de Gaza. La campaña relámpago que el ejército israelí pretendía se ha estancado, sin lograr sus objetivos estratégicos.

Hamas no solo ha mantenido sus posiciones, sino que trabaja activamente para restablecer su infraestructura militar y fortalecer su estructura política en la Franja de Gaza. Israel trata de eludir al gobierno de Hamas en la Franja mediante supuestas iniciativas humanitarias, incluida la distribución directa de ayuda, considerada por muchos como un intento de fragmentar la sociedad civil palestina e imponer una autoridad alternativa.

A pesar de la destrucción sin precedentes, las decenas de miles de muertes y el terrible sufrimiento infligido a la población civil de Gaza, Hamas no ha abandonado su exigencia fundamental: el cese total de las hostilidades como requisito previo para la liberación de los 58 prisioneros israelíes, con garantías internacionales vinculantes. Además, las esperanzas de Israel de que la manipulación de la ayuda y la ocupación militar debilitarían la resistencia palestina no se han materializado.

Bohbot señala que el ejército israelí aún considera a Hamas desde una perspectiva institucional obsoleta, evaluándolo según criterios militares y de gobernanza tradicionales, mientras que el movimiento palestino continúa adaptándose, preservando sus combatientes y armas, y operando tanto dentro como fuera de Gaza.

El reportaje de Bohbot refleja una tendencia creciente en los círculos militares israelíes de que son los propios palestinos quienes constituyen la verdadera fuerza impulsora, quienes siguen apoyando a Hamas como una forma de expresar su determinación frente al bloqueo y la ocupación.

“Mientras no se rompa el vínculo entre Hamas y la calle, no habrá posibilidad de colapso interno”, reconoce Bohbot, citando la evaluación del Estado Mayor israelí. El reportaje admite que la fuerza de Hamas no proviene de estructuras de mando convencionales, sino de profundos lazos sociales, compromiso ideológico y legitimidad popular.

“No hay vacío en la Franja de Gaza. El espíritu militante de Hamas está en auge”, declaró un alto funcionario de defensa israelí durante un foro privado. El movimiento, señala el informe, está reclutando a miles de nuevos miembros, nombrando comandantes y asignando puestos de mando, asegurando así la sucesión a pesar de los incesantes bombardeos.

Bohbot también destaca las deficiencias internas del aparato de seguridad israelí. Las operaciones israelíes en el sur no han sido comparables a las llevadas a cabo contra Hezbolah en el norte. Si bien las ofensivas anteriores han atraído la atención mundial, la campaña de Gaza ha puesto de manifiesto las limitaciones de la estrategia militar israelí y las profundas vulnerabilidades de su Comando Sur.

Mientras el ejército israelí intenta extender su control sobre tres cuartas partes de Gaza e imponer programas de ayuda para obtener rédito político, algunos militares creen que Hamas podría estar reteniendo prisioneros como moneda de cambio para asegurar su supervivencia política. Mientras tanto, Israel se divide y hay preocupación por la moral de los reservistas, las dificultades económicas y el creciente número de soldados de carrera que abandonan el ejército.

Si las iniciativas diplomáticas, en particular los intentos estadounidenses de avanzar en las negociaciones, fracasan, el ejército israelí se verá obligado a acelerar e intensificar los combates para lograr algún resultado.