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Lo que no hace la izquierda, lo hace Netflix

Recientemente, se ha estrenado la serie “Asalto al Banco Central” en la plataforma Netflix. El pasado 20 de diciembre de 2023, con motivo de los 50 años del asesinato del almirante Carrero Blanco, se estrenó en Movistar TV un documental que daba una segunda versión- bastante consistente- del atentado contra el que era entonces Presidente del Gobierno, nombrado por Franco.

Pocas semanas antes, un documental de TVE analizaba la desaparición de El Nani: el primer desaparecido de la democracia. Y si echamos la vista atrás, en 2014 el periodista Jordi Évole presentó el documental Operación Palace, donde se analizaba el 23-F.

Aparentemente, todas estas producciones tratan temáticas muy diferentes pero todas ellas tienen un denominador común: episodios polémicos de la historia española donde no sabemos toda la verdad.

Todas estas producciones tratan hechos ocurridos hace 40 ó 50 años, con lo que la repercusión o la trascendencia que puede tener en la actualidad es nula. Es decir, ¿quién se va a preocupar de pedir explicaciones por el asesinato de El Nani? ¿A quién le preocupa, en 2024, el 23-F?

Las productoras tienen vía libre para tratar un temas de los que no se conoce toda la verdad, generando una posverdad: una versión interesada de los hechos. En el imaginario popular quedará que, no sólo hubo poca información, sino que 40 ó 50 años después hubo unos valientes cineastas que trabajaron en pro de la verdad para que el pueblo español conozca lo ocurrido. Generaran una versión de los hechos que no pondrá en peligro el status quo, porque para poner en peligro al status quo del estado español emanado del franquismo: estas producciones se tendrían que haber hecho en el momento en que ocurrieron y no décadas después.

La valentía de estos cineastas radica en que no van a correrles consecuencias. ¿Acaso a alguien le preocupa- ahora- si a Carrero Blanco lo mató ETA o los servicios de inteligencia?

Estos problemas surgen cuando la izquierda abandona los que han sido sus espacios clásicos: la calle, el trabajo militante y analítico. Esto ocurre cuando se deja en manos del estado y sus medios el análisis y la contrastación de datos, que es lo que ha hecho la izquierda española prácticamente desde la muerte de Franco.

No es casual que allá donde el discurso de la democracia no caló o tardó en instalarse (como ocurrió en el País Vasco), hayan existido medios de información que mantenían una línea analítica y consecuente. Medios que, debido a su actividad, fueron objeto de la persecución de este estado emanado del franquismo.

Echemos la vista a la década del 80: las drogas saliendo de los cuarteles de la Guardia Civil en el País Vasco, guardias civiles y policías en tramas de narcotráfico, terrorismo de estado, etc. Aquellos periódicos que se atrevieron a denunciarlo desde sus líneas: sufrieron cierres, sus periodistas eran detenidos (cuando no sufrían extraños accidentes), amenazas de bomba de grupos fascistas o eran señalados por la prensa generalista…

Esos periódicos ya no existen. La izquierda no está en la calle y la Naturaleza odia el vacío. Ahora, ese vacío lo ocupa Netflix.

La Guerra de España no terminó en 1939 (II)

Pocos o muchos, mal armados y peor alimentados, estos grupos de combatientes eran la República, eran la libertad. Eran ellos los continuadores de la voluntad heroica de los millares de combatientes caídos en los campos de batalla. Dolores Ibárruri («La Pasionaria»), 1948.

En junio de 1956, el Comité Central del PCE- con Santiago Carrillo e Ibárruri a la cabeza- emiten un manifiesto en el que muestran su disposición «a contribuir sin reservas a la reconciliación de los españoles» y «a terminar con la división abierta por la Guerra Civil mantenida por el general Franco». 

¿Por qué el PCE pasa de apoyar abiertamente la lucha guerrillera a defenestrar a sus más acérrimos defensores?: 1) ¿Qué ha pasado en este tiempo para que cambie tanto la política mantenida por el PCE? y 2) ¿Cómo pueden reconciliarse- por ejemplo- las mujeres a las que los grupos de falangistas torturaban introduciéndoles barras de hierro candente en la vagina, con sus verdugos? Difícil reconciliación, ¿verdad?

Durante los primeros años de la década del 40, Europa estaba inmersa en la lucha contra el nazismo y los movimientos populares antifascistas dieron alas a pensar que en España ocurriría lo mismo: el avance de los aliados sobre España sería cuestión de semanas. La derrota de los nazis en Stalingrado, la rotura del cerco de Leningrado, Moscú o Kursk animaban a los antifascistas españoles. El franquismo, al igual que el nazismo, tenía las horas contadas.

Es llamativo un documento de los maquis del Comité Regional de Galicia el 25 de noviembre de 1949 que le hacen llegar a Stalin: «Miles de kilómetros separan esta Galicia mártir, indómita y luchadora del Moscú feliz y socialista, pero los comunistas de las ciudades y aldeas y de los destacamentos de guerrilleros queremos hacer llegar a usted, el testimonio del cariño que todo nuestro pueblo le profesa, nuestro saludo de combate y con ello asociarnos al homenaje que en su 70 aniversario rinde el gran pueblo soviético a su jefe y maestro y todos los pueblos del mundo al primer constructor del comunismo, defensor de los oprimidos y primer guardián de la paz.»

El PCE elimina a sus militantes díscolos.

La admiración que profesan los partisanos españoles por la URSS, pero también es recíproca. La URSS entrena a los mejores combatientes para enviarlos a España. Combatientes que se habían destacado tras las filas de la Werhmacht y que habían sido condecorados por sus acciones heroicas. Muchos de estos combatientes fueron apartados por la dirección del PCE, denunciados y finalmente, acababan con el peor de los finales: asesinados o entregados a la policía franquista, como parece que ocurrió con Julián Grimau o Joan Comorera.

Es el caso- por ejemplo- de Pelegrín Pérez Galarza, un mando del XIV Cuerpo Guerrillero que llegó al grado de capitán en el Ejército Rojo. En 1946 llegó a España para ayudar a la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) pero murió en extrañas circunstancias en un tiroteo, aparentemente, con la Guardia Civil. Gracias a investigaciones fuera del PCE se ha podido saber que a Pérez Galarza lo asesinó el militante del PCE alias Capitán, jefe de la AGLA.

A este militante no se le puede preguntar por qué asesinó a su compañero porque- aparentemente- también lo asesinó la Guardia Civil en un tiroteo en Cañizares (Cuenca) en 1949. Otro caso es el del antiguo militante comunista Gabriel León Trilla- quien había sido acusado por Ibárruri y Carrillo- del fracaso de la invasión del Valle de Arán. Trilla era admirado por numerosos combatientes soviéticos y brigadistas internacionales. Fue asesinado en 1945 por dos militantes del PCE y desnudado en el Campo de las Calaveras de Madrid por orden de Carrillo. Sus ejecutores fueron detenidos por la policía franquista y ejecutados.

Toda iniciativa tomada fuera de las esferas de la dirección del PCE era vilipendiada. La acción sobre el Valle de Arán en 1944 fue duramente denunciada por la cúpula del PCE y acabó con el cabecilla de los maquis Jesús Monzón. Expulsado del PCE, Monzón fue detenido por la policía franquista, condenado a pena de muerte, finalmente se le conmutó por 30 años de prisión cumpliendo 13 en los campos de exterminio franquistas. Durante su estancia en prisión jamás delató a ninguno de sus compañeros.

Otro caso es el de Heriberto Quiñones, esposo de la militante comunista mallorquina Aurora Picornell (asesinada por un pelotón de falangistas en 1937). Aunque su nombre era español, se cree que nació en Bessarabia (Moldavia). Muy vinculado a los comunistas soviéticos y a los brigadistas internacionales que vinieron a España, fue miembro de los servicios de inteligencia republicanos y del XIV Cuerpo Guerrillero junto con Pérez Galarza.

Detenido en 1941. Fue fusilado al año siguiente en silla de ruedas al no poder mantenerse en pie por las torturas recibidas. El PCE lo defenestró y expulsó del partido por haber intentado reestablecer el partido comunista en el centro de España sin esperar las órdenes de los que estaban en un exilio dorado en Méjico o Francia.

Eliminación de arriba abajo.

Se ha hablado de las cúpulas. Pero si descendemos a cotas más bajas, podemos encontrar casos similares. Desde donde escriben estas líneas en la provincia de Guadalajara, actuaron las partidas de Amador Méndez de la Cruz (Amador) y Carlos Blanco Manso (Pepito de Guadalajara). Partidas que mantuvieron en jaque a la Guardia Civil hasta 1949. Supeditados al AGLA, parece que también fueron objeto de ataque por el PCE y, en concreto, por su jefe: Capitán. Un panfleto encontrado a un maqui del AGLA en Guadalajara el 7 de noviembre de 1949, dice sobre ellos:

«Sabemos también que muchos de vosotros habéis sido victimas de algunos elementos sin control, degenerados y sin escrúpulos, que, usando el nombre de guerrilleros, sorprendieron vuestra buena fe para dedicarse a una vida de lujo, de placeres, de borracheras. Tal es el caso de dos individuos que se hacían llamar “el Pepito y el Méndez”, a los que nuestra AGRUPACION ahorcará sin contemplaciones el día que caigan en sus manos por los crímenes que han cometido contra vosotros y por haber usado el glorioso nombre de nuestra AGRUPACION para actos tan viles.»

La Guerra de España no la terminó el franquismo.

Fuente:

Asesinado a manos de sus camaradas | El Norte de Castilla

El maquis en sus documentos. Francisco Aguado Sánchez.

 

Volkswagen cierra tres fábricas y despide a miles de trabajadores

Volkswagen quiere eliminar decenas de miles de puestos de trabajo, el cierre de tres fábricas en Alemania y recortes salariales ante la crisis que atraviesa, afirmó ayer el comité de empresa, que habla de una sangría sin precedentes en más de 80 años de historia del primer grupo automotor europeo.

Los recortes de Volkswagen se producen en un momento en el que la economía alemana se tambalea, con una recesión y un paro galopante. La multinacional ha eliminado unilateralmente el acuerdo de garantía de empleo vigente desde hace treinta años para los trabajadores alemanes.

Volkswagen emplea a 120.000 personas en Alemania. El plan de la multinacional prevé una reducción del 10 por cien de los salarios y su congelación en 2025 y 2026, como confirmó ayer el diario económico Handelsblatt. El comunicado de prensa también habla de traslados al extranjero de muchas actividades y departamentos del holding.

“La dirección quiere cerrar al menos tres plantas de Volkswagen en Alemania y también pretende reducir el tamaño de todas las plantas restantes en el país”, reveló en un comunicado la presidenta del comité de empresa del grupo, Daniela Cavallo.

Según el diario Handelsblatt, el holding pretende ahorrar 4.000 millones de euros a costa de los trabajadores. “La próxima reunión para las discusiones salariales está prevista para el miércoles y es un hecho que Volkswagen se encuentra en un momento crucial de su historia, la situación es grave y la responsabilidad de los interlocutores sociales es enorme”, dice el periódico.

Por primera vez en sus 87 años de historia, la empresa va a cerrar plantas de producción en la propia Alemania. La marca sufre una caída de la demanda en varias regiones del mundo, en particular en China, su principal mercado, así como la caída de los vehículos eléctricos, cuyas ventas vienen cayendo desde hace meses.

Sólo preocupan los genocidios cuando ya no tienen remedio

En junio Annalena Baerbock, dirigente de los Verdes y ministra de Asuntos Exteriores del gobierno de Alemania, pronunció un discurso sobre las antiguas colonias africanas (1). Afirmó que su país tenía la “responsabilidad histórica” por el “genocidio infligido al pueblo herero y nama” en Namibia a principios del siglo pasado.

Baerbock, una ministra con ancestros nazis, considera que el famoso “holocausto” es el peor crimen que el mundo haya conocido. Alemania debe afrontar su pasado, dice la ministra, aunque el presente es otra cosa. Los genocidios actuales no cuentan y hasta dentro de cien años no aparecerá la mala conciencia, las culpas y los remordimientos.

En lo que va de siglo el peor crimen que ha conocido la humanidad es el de Gaza, pero el problema de los crímenes actuales es que no son historia y para expiar las culpas tienen que dejar de ser política. Sólo se asumen cuando son inofensivas, cuando ya no se puede hacer para evitarlos. Nunca antes.

Hoy Alemania es corresponsable de los crímenes de guerra que Israel está cometiendo en Gaza. En los últimos tres meses el gobierno al que pertenece Baerbock ha aprobado envíos de armas a Israel por valor de más de 100 millones de dólares.

Alrededor de un tercio de las armas importadas por Israel entre 2019 y 2023 procedieron de Alemania. Sólo Estados Unidos ha sido un mayor proveedor externo de armas a Israel durante ese período.

En público los Verdes dicen -hipócritamente- que no van a aprobar más entregas de armas a Israel y -en el colmo de los rídículos- exigen una garantía por escrito de que las armas alemanas no se utilizarán para cometer un genocidio en Gaza.

Por su parte, el canciller alemán Scholz dice una diferente: su gobierno continuará enviando armas a Israel, sin necesidad de garantías escritas ni verbales. Los Verdes no se han opuesto a su canciller, al menos en público.

Además, Alemania está protegiendo a Israel de la acusación de genocidio. Cuando Sudáfrica acudió al Tribunal Internacional de Justicia denunciando que Israel estaba cometiendo un genocidio en Gaza, el gobierno de Berlín se apresuró a indicar que intervendría en nombre de Israel. La propia Baerbock dijo en enero que no veía que Israel estuviera cometiendo un genocidio en su guerra contra los palestinos de Gaza, que describió como “autodefensa”.

En una entrevista con Deutsche Welle en noviembre del año pasado, Baerbock explicó que “estamos decididos a cumplir con nuestra responsabilidad como alemanes”. Es la mala conciencia que han fabricado en la Alemania de la posguerra, donde Israel es una extensión de la propia República Federal santificada por la expresión “la seguridad de Israel es la razón de Estado de Alemania” (3).

En resumen, los nazis alemanes han sustituido el uniforme marrón por el verde.

(1) https://www.auswaertiges-amt.de/en/newsroom/news/rede-kolonialismus/2660400
(2) https://www.middleeasteye.net/live-blog/live-blog-update/germany-approves-over-100m-arms-exports-israel
(3) https://www.dw.com/en/baerbock-israel-has-to-protect-its-population/video-67512516

Batalla judicial entre las farmacéuticas por el mercado de las vacunas de ARNm

Hace seis meses la farmacéutica británica GSK (GlaxoSmithKline) inició una batalla judicial contra Pfizer por la patente sobre la vacuna contra el “covid” y ahora emprende otra igual contra Moderna por el mismo motivo.

A su vez, Moderna también demandó a Pfizer por la patente de ARNm. Lo que está en juego es el reparto de un mercado mundial de vacunas que es cada vez más suculento: 72.000 millones en 2021 y 100.000 millones al año siguiente.

GSK acusa a Moderna de infringir varias de sus patentes en el diseño de sus vacunas de ARNm contra el “covid” y el virus respiratorio sincitial. Gracias al premio gordo del “covid”, cada vez hay más litigios entre las multinacionales farmacéuticas.

El juicio ha comenzado en Delaware, alegando que Moderna utilizó tecnologías de formulación de lípidos patentadas por GSK sin autorización. Estas tecnologías son fundamentales para la estabilidad de las vacunas de ARNm, incluidos productos emblemáticos como Spikevax, la vacuna de Moderna, y mRESVIA, su vacuna contra el virus respiratorio sincitial recientemente aprobada.

Moderna utilizó nanopartículas lipídicas en la fabricación de ambas inyecciones. Permiten administrar ARNm que, como se degrada rápidamente, debe protegerse desde el momento de la preparación hasta la formulación, el almacenamiento, la manipulación, la administración e incluso dentro del cuerpo después de la inyección.

Según la demanda, GSK adquirió un trabajo fundamental sobre este enfoque en 2015 tras la compra de una gran parte del negocio de vacunas de Novartis y lo publicó. Moderna comenzó a investigar sobre la encapsulación y administración de lípidos para vacunas de ARNm mucho después de la publicación de este trabajo.

GSK acusa a Moderna de haber robado conocimientos técnicos relacionados con el uso de las vacunas de ARNm al contratar a varios antiguos empleados de Novartis y GSK. La multinacional quiere dinero, aunque está dispuesta a conceder licencias sobre sus patentes, pero sólo “en términos que considere comercialmente razonables”.

Un portavoz de GSK confirmó las demandas y reafirmó que la empresa estaba dispuesta a tomar todas las medidas necesarias para defender sus intereses tecnológicos. Moderna, por su parte, reconoció la existencia del litigio y declaró que tenía intención de defenderse enérgicamente.

La vacuna contra el el virus respiratorio sincitial podría generar más de 10.000 millones de dólares para los fabricantes. En cuanto a las vacunas de ARNm contra el “covid”, las ventas han experimentado un descenso significativo. El año pasado Moderna obtuvo 6.700 millones de dólares en ingresos por su vacuna Spikevax y Pfizer ganó 11.200 millones de dólares por su vacuna Cominarty.

GSK ya demandó a Pfizer en abril por la vacuna contra el “covid” y en agosto por las vacunas contra el virus respiratorio sincitial, en particular Arexvy y Abrysvo, que fueron desarrolladas utilizando tecnologías patentadas por la multinacional.

Irán ha llevado a cabo su primera prueba nuclear subterránea

Irán ha llevado a cabo recientemente su primera prueba nuclear subterránea. Pronto podría anunciar que posee armas nucleares, lo que sería una sorpresa para muchos, pero no para Estados Unidos e Israel.

Una estación armenia ha detectado un seísmo de magnitud 4,6 en la escala de Richter en Irán, que no era un terremoto sino una onda sísmica de compresión, propia de un ensayo nuclear.

La onda se inició en la provincia desértica de Semnan, a unos 10 kilómetros bajo la superficie y cerca de una central nuclear iraní. La profundidad del terremoto y su proximidad a una instalación nuclear preocupa a Estados Unidos e Israel.

Los registros sísmicos son idénticos a los que obtuvo la misma estación en 1998, durante las pruebas nucleares subterráneas de Pakistán. Había estallado un dispositivo de plutonio con una capacidad de 20 kilotones equivalentes a TNT en el desierto de Kharan.

Si Teherán dispone de armas nucleares y si Estados Unidos e Israel están al corriente de ello, los acontecimientos que están ocurriendo en los últimos meses en Oriente Medio adquieren mucha coherencia. Israel ha intensificado sus acciones militares en la región en un intento de crear pretextos para lanzar ataques masivos con misiles y bombas, no sólo contra Hamas, sino también contra Líbano, Siria, Yemen y, sobre todo, Irán.

El 24 de junio el New York Times advirtió: “Mientras el resto del mundo está distraído por las guerras en Gaza y Ucrania, Irán se ha acercado más que nunca a poder producir múltiples armas nucleares, aumentando drásticamente la velocidad a la que puede producir combustible nuclear en las últimas semanas en una instalación enterrada a tanta profundidad que es prácticamente impermeable a las bombas destructoras de búnkeres”.

El 3 de octubre el Times publicó que para abril del año que viene Teherán podría adquirir una docena de ojivas nucleares listas para su uso en combate. El antiguo subdirector de la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica), Olli Heinonen, explica en el periódico de Londres: “Es posible que Irán ya haya obtenido la primera copia de un dispositivo nuclear. Para abril de 2025, podría tener diez ojivas nucleares, potencialmente listas para su uso […] Irán ha aumentado sus reservas de uranio enriquecido al 60 por ciento a casi 165 kilos, 20 kilos más de lo que informó el observador de la ONU en mayo”.

Esta misma semana 39 diputados iraníes pedían cambiar la doctrina que prohíbe al ejército el uso de armas nucleares, según RT. Es posible que Irán mantenga su bomba sólo como una baza en las negociaciones. Israel está vigilando las medidas de Irán para crear una bomba nuclear y aparentemente está preparando un ataque preventivo disfrazado de acto de represalia.

A partir de ahora, en posibles negociaciones con Irán, Occidente tendría que bajar el tono, como ya ocurre con Corea del norte.

El Eje de la Resistencia apoyará a Irán en caso de guerra con Israel

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, acaba de anunciar que están totalmente preparados para la guerra. “La República Islámica de Irán no quiere aumentar las tensiones y la guerra; aunque no le tenemos miedo a la guerra, estamos muy preparados si quieren poner a prueba nuestra voluntad, como dije, pueden hacerlo”, dijo Araqchi.

El ejército iraní ha desarrollado al menos 10 planes de acción en caso de un ataque israelí. Ha identificado todos los objetivos necesarios. Sin embargo, el ministro señaló que la política de Irán es poner fin al conflicto y lograr un alto el fuego justo y acordado.

Al mismo tiempo, Irán ha redactado un borrador de pacto de resistencia con un círculo de estados y movimientos de liberación de Oriente Medio, que implicaría asistencia militar, política y económica en caso de un ataque por parte de Israel o Estados Unidos.

La industria europea del automóvil exige la suspensión de las políticas verdes

Los medios europeos ya no ocultan que corren “vientos de pánico” en la industria europea y, singularmente, en el sector de los fabricantes de automóviles. Además de la guerra comercial con China, las normas para reducir las emisiones de CO2 pueden acabar con el sector y miles de trabajadores irán a la calle.

La Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (ACEA), el grupo de presión del sector en Bruselas, ha pedido a la Unión Europea que active un procedimiento de emergencia para posponer dos años la aplicación, prevista para 2025, de las normas para reducir las emisiones de CO2.

La agencia Bloomberg ha publicado el documento, que no está apoyado por Stellantis, uno de los grandes monopolios del sector, con marcas como Fiat, Chrysler, Peugeot, Citroen o Lancia. Su redactor ha sido Luca de Meo, el presidente de Renault.

Los fabricantes se refieren a una norma denominada CAFE (Corporate Average Fuel Economy), que fija un umbral medio de emisiones de CO2 para todos los vehículos vendidos, bajo pena de multa. Para lograr este aplazamiento, “aboga por el uso de una disposición poco conocida, el artículo 122.1 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que permitiría diferir en la urgencia de aplicar un reglamento, evitando la intervención del Parlamento de Estrasburgo.

Para cumplir los nuevos objetivos, los fabricantes tendrían que vender de media un coche eléctrico por cada cuatro vehículos térmicos, con el fin de compensar el exceso de emisiones de gases.

Sin embargo, el mercado eléctrico europeo lleva más de un año estancado en menos del 15 por cien para los turismos y del 7 por cien para los vehículos utilitarios. Las sanciones podrían alcanzar los 13.000 millones de euros para los turismos y los 3.000 millones para los vehículos comerciales.

Los objetivos son diferentes para los turismos y para los utilitarios, prueba de que incluso en Bruselas son conscientes de que electrificar los vehículos profesionales es tarea imposible… al menos de momento.

Los trabajadores de Boeing votan en masa a favor de la huelga

El jueves decenas de miles de trabajadores de Beoing votaron contra una propuesta de acuerdo entre la empresa y el sindicato que habría aumentado significativamente sus salarios. Aproximadamente la plantilla de la multinacional la integran unos 150.000 trabajadores en todo el mundo.

Alrededor del 96 por cien de los miembros de la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales del Distrito 751 (IAM) votaron a favor de la huelga, muy por encima de los dos tercios necesarios para provocar un paro laboral.

La huelga es un duro golpe para Boeing, una empresa que ha pasado la mayor parte del año controlando los daños, de una crisis a otra. El paro corre el riesgo de descarrilar la recuperación del gigante aeroespacial, que se enfrenta a desafíos financieros y problemas de seguridad. Podría costarle a la empresa con problemas de liquidez alrededor de mil millones de dólares a la semana.

El impacto más directo se produce en las plantas de ensamblaje de Boeing en el estado de Washington, particularmente en Everett y Renton. Un paro laboral prolongado también podría afectar a los proveedores de Boeing y potencialmente reducir su participación en el mercado aeroespacial.

Los obreros de Seattle dijeron que la huelga estaba en el orden del día desde hacía mucho tiempo.

La dirección de Boeing dijo el viernes que volvería a la mesa de negociaciones. “El mensaje fue claro: el acuerdo de principio alcanzado con los líderes de IAM no era aceptable para los trabajadores”, reconoció la empresa en un comunicado. “Seguimos comprometidos a reparar nuestra relación con nuestros empleados y el sindicato, y estamos listos para regresar a la mesa de negociaciones para llegar a un nuevo acuerdo”, añadían.

Después de una serie de largas negociaciones durante las últimas semanas, IAM y Boeing anunciaron el 8 de septiembre que habían llegado a un acuerdo de principio por cuatro años, que incluye un aumento salarial del 25 por ciento en cuatro años y una mejora de la salud y la jubilación. Si los trabajadores hubieran votado a favor del acuerdo antes del convenio actual, Boeing se habría comprometido a construir sus próximos aviones en el estado de Washington, una demanda clave de los sindicatos.

El optimismo, sin embargo, duró poco. El lunes 9 de septiembre, Jon Holden, cabecilla del sindicato, reconoció que probablemente los trabajadores rechazarían el convenio. La oposición creció a medida que los trabajadores realizaron manifestaciones y recurrieron a las redes sociales para expresar sus frustraciones con la propuesta de Boeing. Una octavilla pedía a los afiliados rechazar el mal convenio de Boeing. Se distribuyó en muchas de las fábricas de la empresa.

“Tenemos mucha influencia, ¿por qué desperdiciarla?”, dijo Joe Philbin, un mecánico que trabaja en estructuras de aviones, afuera de la sala de votación en Renton el 12 de septiembre. Ha trabajado para la empresa durante seis meses y quiere que se cambien las normas relativas a las horas extraordinarias obligatorias.

Varios miembros del sindicato, transportados en autobús desde la cercana planta de Renton, dijeron que votarían para rechazar el comvenio porque querían mayores aumentos salariales. “Cuatro años [con el 25 por cien] no son suficientes para compensar los últimos 16 años”, dijo Roger Ligrano, un trabajador de Boeing, antes de votar. Añadió que votaría a favor de la huelga.

Harold Ruffalo, que ha trabajado en Boeing durante 28 años, dijo después de que se anunciaran los resultados de la votación que la empresa era demasiado codiciosa y que los trabajadores necesitaban más dinero para vivir en un momento en que la inflación, especialmente en alimentos y vivienda, afecta salarios reales.

El gobierno de Biden está al acecho

El gobierno de Biden está al acecho. La secretaria de Trabajo en funciones, Julie Su, está en contacto con ambas partes.

Los ejecutivos de Boeing pasaron gran parte de la semana tratando de salvar el comvenio, instando a los miembros del sindicato a dejar atrás las quejas del pasado. “Trabajando juntos, sé que podemos volver a encarrilarnos”, dijo. “Pero una huelga pondría en peligro nuestra recuperación conjunta, erosionaría aún más la confianza de nuestros clientes y perjudicaría nuestra capacidad de determinar nuestro futuro juntos”.

Pero los trabajadores rechazaron su llamamiento a la colaboración. “Quiero que la empresa sea justa con nosotros”, dijo T. E. Sue, quien ha trabajado en Boeing durante más de 35 años y dijo que era el “peor convenio” de su tiempo. «Somos el pan de cada día de la empresa».

La empresa está preocupa por la duración de la huelga. Muchos trabajadores no han olvidado rondas anteriores de negociaciones en las que Boeing obtuvo concesiones, incluido el fin del tradicional programa de pensiones, para mantener la producción de aviones en el estado de Washington.

En negociaciones anteriores, Boeing amenazó con trasladar la producción de aviones a otros estados donde hay poca o ninguna presencia sindical para obtener concesiones del sindicato.

La última huelga de los miembros de IAM fue en 2008, con una huelga de 57 días que le costó a Boeing alrededor de 1.500 millones de dólares al mes. La empresa volvió a la mesa de negociaciones en dos ocasiones, en 2011 y 2013, y obtuvo grandes concesiones de los sindicatos.

La empresa se confiesa culpable de fraude criminal

Boeing ha estado luchando por recuperarse de importantes reveses financieros, averías y litigios, que comenzaron en enero cuando un panel de la puerta de un 737 Max se separó del fuselaje en pleno vuelo, dejando un enorme agujero. Múltiples investigaciones sobre este desastre han descubierto graves deficiencias en los sistemas de control de seguridad y fabricación de la empresa. La Administración Federal de Aviación ha limitado el número de aviones 737 Max que Boeing podía construir hasta que cumpliera ciertos objetivos de calidad y seguridad.

En mayo de 2024 el Departamento de Justicia anunció que Boeing había incumplido los términos de un acuerdo que la protegía de un proceso penal en relación con el accidente del Boeing Max de 2018 en Indonesia y un segundo en 2019 en Etiopía, que dejó 346 muertos. Boeing acordó declararse culpable de fraude criminal en el proceso de certificación del 737 MAX.

La empresa también ha sufrido importantes reveses con su programa espacial Starliner, que ha estado plagado de retrasos y sobrecostos. La cápsula espacial regresó a la Tierra a principios de este mes, pero sin los dos astronautas que había llevado a la Estación Espacial Internacional. La NASA decidió que era demasiado arriesgado utilizar la nave Boeing.

Comienza la segunda fase de la guerra comercial de Estados Unidos contra China

Después de la primera ofensiva de Trump, ha comenzado la segunda guerra comercial entre China y Estados Unidos. Los aumentos de aranceles estadounidenses anunciados por Biden a mediados de mayo sobre las importaciones procedentes de China entrarán en vigor el 27 de este mes para los vehículos eléctricos y el 1 de enero para los semiconductores. La Casa Blanca indicó en mayo su intención de aumentar los aranceles sobre 18.000 millones de dólares en mercancías chinas compradas por estadounidenses.

Se ven afectados el acero, el aluminio, las grúas instaladas en los puertos, algunos productos médicos, pero también los paneles solares, semiconductores, baterías y los vehículos eléctricos producidos por Pekín. Los aranceles pueden ser del 25 por cien para los metales, del 50 por cien para los microprocersadores e incluso del 100 por cien para los vehículos eléctricos.

Las razones de esta agresividad por parte de Estados Unidos son claras. También allí han perdido el pulso con China: “Las prácticas comerciales desleales de China en transferencia de tecnología, propiedad intelectual e innovación amenazan a las empresas y trabajadores estadounidenses. China también está inundando los mercados mundiales con sus exportaciones artificialmente baratas”, explica el comunicado de prensa de la Casa Blanca publicado la pasada primavera (*).

Evidentemente, no se puede ignorar el aspecto político de esta decisión. Los demócratas quieren atraer votos en los Estados que probablemente votarán por Trump en las elecciones presidenciales del 5 de noviembre. El candidato republicano pretende ir mucho más lejos que los demócratas gravando las importaciones chinas hasta un 60 por cien si regresa a la Casa Blanca.

En Washington están de acuerdo en que se trata de evitar que China se fortalezca más. Estados Unidos es también, por delante de India, el país que ha adoptado un mayor número de medidas comerciales para cerrar la puerta a las mercancías chinas. Su objetivo es proteger a sus propias empresas para construir una industria fuerte, particularmente en tecnologías verdes, al abrigo de la competencia china.

El golpe no es preocupante. Más bien parece simbólico. Las mercancías objeto de las sanciones estadounidenses forman un mercado pequeño. Sólo el 4 por cien de las importaciones chinas se ven afectadas. Las importaciones estadounidenses de vehículos eléctricos procedentes de China son casi inexistentes y, por lo tanto, el aumento de los aranceles sólo impedirá que los empresarios chinos tengan presencia en Estados Unidos en el futuro. Para las baterías, las consecuencias son más graves a corto plazo. Casi el 70 por cien de las baterías de iones de litio utilizadas en Estados Unidos provienen de China.

La regla general es que un aumento de 1 punto porcentual en los derechos de aduana provoca una caída del 2 por cien en el comercio. Con un aumento de los aranceles del 7,5 al ​​25 por cien, las ventas de las empresas chinas de baterías a Estados Unidos podrían caer alrededor de un tercio, con 5.000 millones de dólares perdidos en cifra de negocio.

China continúa invirtiendo más en industrias de alta tecnología, “las nuevas fuerzas productivas” en la terminología de Xi Jinping. El plan no parece querer aumentar la proporción del consumo en el PIB y reducir la de la inversión. Las ventas minoristas crecieron sólo un 3,7 por cien en China durante la primera mitad del año, un ritmo más lento que el crecimiento del PIB, mientras que la inversión industrial creció un 9,5 por cien durante los primeros seis meses del año.

Pekín sigue basando su crecimiento en la demanda externa e intenta exportar su deflación. Por lo tanto, las tensiones comerciales sólo pueden aumentar en el futuro. El papel dominante de China en la industria genera una sobreproducción que aumenta las tensiones comerciales con Occidente y los mercados emergentes. Esto significa que la inversión de China en alta tecnología no puede continuar indefinidamente, dada la débil demanda interna y un entorno externo menos favorable.

(*) https://www.whitehouse.gov/briefing-room/statements-releases/2024/05/14/fact-sheet-president-biden-takes-action-to-protect-american-workers-and-businesses-from-chinas-unfair-trade-practices/

China desplaza a Francia en los proyectos de obras públicas en África

Francia, que alguna vez fue una importante potencia colonial en África, ha dominado durante mucho tiempo los mercados de infraestructuras en el continente. Gracias a sus vínculos históricos y su influencia diplomática, sus empresas se han apoderado de muchos sectores, desde la energía hasta los transportes y las telecomunicaciones. Este control ha dado lugar a lucrativos contratos para la construcción de puertos, centrales eléctricas y redes de carreteras en varios países africanos.

Sin embargo, la presencía francesa se ve hoy sacudida por la aparición de nuevos actores, en particular China que, en 2008 se convirtió en el primer socio comercial de África, y los intercambios siguen creciendo.

El proyecto de la autopista Nairobi-Malaba ilustra perfectamente este cambio. Adjudicado inicialmente en 2019 a un consorcio francés formado por Vinci y Meridiam, este proyecto titánico acaba de ser asumido por China, por decisión del presidente keniano, William Ruto. El anuncio, realizado durante el IX Foro de Cooperación China-África, es un duro golpe a los intereses franceses en la región.

Esta infraestructura estratégica, valorada en más de mil millones de euros, prevé la construcción de una carretera de dos carriles que unirá la capital de Kenia con la frontera con Uganda. Su importancia va mucho más allá, ya que tiene como objetivo facilitar el transporte de mercancías a Uganda, Ruanda, la República Democrática del Congo y Sudán del sur. Se basaba en un sistema de peajes que permitiría a las empresas francesas rentabilizar sus inversiones durante tres décadas.

El giro de Kenia a favor de China es parte de una importante tendencia observada desde hace varios años. Pekín se ha establecido como un socio esencial para muchos países africanos, al ofrecer financiación masiva y, a menudo, tiempos de finalización más cortos que sus competidores occidentales. En Kenia, la huella china ya es visible a través de logros emblemáticos como la autopista Thika, la autopista de Nairobi y la línea ferroviaria Mombasa-Nairobi.

La decisión de William Ruto es tanto más sorprendente cuanto que parece contradecir sus promesas de campaña. De hecho, el presidente keniano criticó la excesiva dependencia de su país de las inversiones chinas y prometió diversificar las asociaciones. Este cambio pone de relieve la complejidad de las cuestiones geopolíticas y económicas que subyacen a los grandes proyectos de infraestructuras en África.

Para Francia, la pérdida de este importante contrato plantea la cuestión de su estrategia de influencia en el continente africano. Frente a la competencia china, pero también a la de otras potencias emergentes como Turquía o la India, Francia retrocede. Las empresas francesas tienen dificultades para adaptarse a las nuevas realidades del mercado africano.

El episodio de la autopista Nairobi-Malaba ilustra los desafíos que enfrenta el neocolonialismo francés en África. En un contexto de mayor competencia, la capacidad de mantener su influencia y al mismo tiempo adaptarse a las nuevas dinámicas del continente será crucial para el futuro de las relaciones franco-africanas. La época en la que Francia podía dar por controlados ciertos mercados parece haber terminado, abriendo el camino a una reconfiguración de los mercados en el continente.

Cero aranceles a las mercancías africanas

El jueves, durante el Foro de Cooperación, Xi Jinping anunció un plan audaz: la aplicación de un trato arancelario cero a todas las importaciones procedentes de los países menos desarrollados (PMA) que mantienen relaciones diplomáticas con China. La decisión afecta a 33 naciones africanas y marca un punto de inflexión en la política comercial china hacia el continente.

El impacto potencial de esta medida es considerable. Al eliminar las barreras arancelarias, China está abriendo las puertas de su inmenso mercado a los productos africanos. Esta iniciativa estimulará la diversificación de las economías africanas, fomentando el desarrollo de sectores con mayor valor añadido. Para los empresarios africanos, es una oportunidad única de ingresar al mercado chino sin recargas en los precios, brindando la oportunidad de competir de manera más favorable con los productos locales.

Esta decisión es parte de una estrategia más amplia de China para redefinir sus relaciones con África. Más allá del aspecto comercial, Pekín muestra su deseo de contribuir al desarrollo de la Zona de Libre Comercio Continental Africana. Es un planteamiento a largo plazo, en el que China ya no se contenta con ser un simple comprador de materias primas, sino que se convierte en un socio en la construcción de un África económicamente integrada e industrialmente desarrollada.

El gesto de China no es aislado. Se trata de una serie de medidas adoptadas en los últimos años, como la aplicación gradual de un trato arancelario preferencial a diferentes países africanos. Sin embargo, la escala de esta nueva decisión –que abarca el 100 por cien de las líneas arancelarias de todos los PMA que mantienen relaciones diplomáticas con China– no tiene precedentes. Posiciona a China como el primer gran país en desarrollo y la primera gran economía en tomar tal iniciativa.

El camino hacia una asociación con China no va a ser fácil para los países africanos. Necesitará importantes inversiones en infraestructura de producción y logística en África.

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