El domingo está convocada una manifestación en Bruselas a escala continental contra la acelerada militarización de Europa y a los recortes en los servicios públicos. Las consignas son “Bienestar, no guerra” e “Invertir en la vida, no en la guerra”.
La movilización se opone al creciente gasto militar en Europa, los recortes en el gasto social para financiarlo y los intentos políticos de avivar la fiebre belicista que se extiende por toda Europa para justificarlo.
La protesta está convocada por la campaña europea Stop ReArm Europe, junto con la campaña belga Stop Militarisation. Habrá un bloque internacional especial para mostrar la fuerza y unidad del movimiento en Europa. A la manifestación seguirá por la noche una asamblea de Stop ReArm Europe.
La organización convocante se fundó el año pasado. Cuenta con el apoyo de más de 800 organizaciones en Europa y ha estado haciendo campaña contra el rearme europeo, que exige un gasto militar adicional de 800.000 millones de euros.
El año pasado, los convocantes encabezaron una campaña pidiendo a los miembros del Parlamento Europeo que rechazaran el presupuesto de la Unión Europea para este año y trasladaran el dinero de la guerra a la paz. Este año, Stop ReArm Europe vuelve a hacer campaña en el período previo a la votación sobre el presupuesto de la Unión Europea para el año que viene, que se celebrará en octubre.
La manifestación europea en Bruselas cuenta con un amplio apoyo, lo que refleja preocupaciones generalizadas sobre la orientación de Europa hacia los preparativos para la guerra. Europa ya está experimentando en Ucrania su mayor guerra desde 1945, ahora en su quinto año, cuya causa fue el intento de expandir la OTAN a las puertasa de Rusia.
Estados Unidos está aumentando el despliegue de armas nucleares en los estados de Europa central y el Báltico. Seis países de la OTAN ya han sido aprobados para albergar bombarderos nucleares estadounidenses: Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos, Turquía y Reino Unido.
La mayoría de los estados europeos de la OTAN están invirtiendo grandes recursos en este impulso bélico, recortando el gasto social y los servicios públicos para financiarlo a costa de los trabajadores.
Alemania, que ya tiene el mayor presupuesto militar, está experimentando una enorme expansión de su ejército y está introduciendo el servicio militar obligatorio. Junto con los demás Estados europeos, está coordinando sus programas de rearme con Estados Unidos.
Además, la Unión Europea está ayudando a mejorar la infraestructura y las regulaciones militares en toda Europa, de modo que los sistemas de carreteras, ferrocarriles y puentes puedan soportar una movilización militar a gran escala contra Rusia. Los requisitos de los planes de la OTAN incluyen la capacidad de transportar hasta 800.000 tropas alemanas, estadounidenses y de otro tipo hacia el este, hasta la línea del frente con Rusia.
A pesar de que la mayoría de los gobiernos europeos apoyan la continuación de la guerra en Ucrania, las encuestas y elecciones muestran una creciente oposición entre las poblaciones de países clave de la OTAN. Las encuestas muestran que la mayor parte de la población de seis países (Reino Unido, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia y España) prefieren negociar la paz con Rusia en lugar de prolongar guerra. Esto oscila entre el 29 por ciento en Reino Unido y el 56 por ciento en Italia.
Incluso en Reino Unido y Dinamarca, los únicos dos países de los seis donde las encuestas otorgan mayoría a los partidarios de la guerra (46 por ciento y 49 por ciento respectivamente), los partidarios de la paz tienen un respaldo significativo: 29 por ciento y 32 por ciento.
En Europa, la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán es muy impopular. Una reciente encuesta que abarca 11 países europeos (Bélgica, Francia, Alemania, Reino Unido, Hungría, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, España y Suecia) indica que la abrumadora mayoría de la población opina que su país debería evitar involucrarse militarmente en esa guerra.
En Europa, la abrumadora oposición popular a la guerra contra Irán, junto con un apoyo significativo a una paz negociada en Ucrania, proporciona una base para construir amplios movimientos de masas contra la guerra imperialista.
Para el 20 de junio la Coalición Stop the War también está organizando una Conferencia Internacional Contra la Guerra en Londres.