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La inteligencia de Estados Unidos niega que Rusia prepare un ataque contra Occidente

Los medios de comunicación llevan meses difundiendo declaraciones de la OTAN, de Estados Unidos y de países europeos en las que sus dirigentes aseguran que Rusia planea atacar a Occidente y que Ucrania es la primera línea de defensa.

En diciembre del año pasado Biden dijo que “si Putin toma Ucrania, no se detendrá ahí […] Continuará. Lo dijo muy claramente. Si Putin ataca a un aliado de la OTAN, bueno, como miembros de la OTAN estamos comprometidos a defender cada centímetro de territorio de la OTAN. Entonces tendremos algo que no buscamos y que no tenemos hoy: tropas estadounidenses luchando contra las tropas rusas”, dijo Biden.

Los constantes aspavientos sirven a los jerifaltes occidentales para justificar ante sus votantes el rearme y el despilfarro económico para apoyar a Ucrania. El choque (militar, político, económico y diplomático) con Rusia, además de prolongado, será muy costoso. Exigirá sacrificios, es decir, despidos, rebajas de salarios, aumentos de jornada, recortes presupuestarios…

En diciembre Putin desestimó las acusaciones, calificándolas de “completamente absurdas”. Rusia no quiere ir a la guerra, ni con la OTAN, ni con Estados Unidos, ni con Europa. “Rusia no tiene ninguna razón, ningún interés -geopolítico, ni económico, político o militar- en luchar con los países de la OTAN”, respondió Putin.

En su informe anual, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos confirma las declaraciones de Putin. “Rusia no quiere un conflicto militar directo con las fuerzas estadounidenses y la OTAN y continuará sus actividades asimétricas por debajo de lo que considera el umbral de un conflicto militar a escala mundial”.

La evaluación fue presentada a los dirigentes estadounidenses a principios de febrero, pero se hizo pública el lunes (*).

La Oficina enumera las herramientas que Estados Unidos espera de Rusia para promover sus intereses, que van desde “usar la energía para intentar coaccionar la cooperación y debilitar la unidad occidental en Ucrania”, hasta la intimidación militar, la influencia maliciosa, los ataques informáticos, el espionaje y el subterfugio.

El informe admite que a pesar de los enormes daños “internos y externos” derivados de la guerra en Ucrania, Rusia “sigue siendo un adversario resistente y capaz en una amplia gama de áreas y busca proyectar y defender sus intereses en el plano mundial, escalar y socavar a Estados Unidos y Occidente”.

La Oficina destaca su preocupación por la mayor cooperación ruso-china, una eventualidad que los viejos especialistas de la política exterior estadounidense, como Henry Kissinger y Zbigniew Brzezinski, siempre destacaron y propusieron evitar.

“El profundo compromiso económico de Moscú con Pekín ofrece a Rusia un mercado importante para su energía y materias primas, una mayor protección contra futuras sanciones y un socio más fuerte contra Estados Unidos”, dice el informe.

China es, con diferencia, el socio comercial más importante de Rusia, con un comercio bilateral que alcanzó más de 220.000 millones de dólares el año pasado, superando ya en un 15 por cien su volumen total de 2022, añade el documento.

En el frente económico, la ODNI espera que el PIB de Rusia registre un crecimiento modesto este año. El FMI espera que aumente un 2,6 por ciento, frente al 1,5 por ciento esperado el otoño pasado, y destaca que sus vínculos económicos con países no occidentales seguirá fortaleciéndose.

Además, la inteligencia estadounidense espera que Moscú mantenga un “importante apalancamiento energético”, incluso en Europa, donde siguió siendo el segundo mayor proveedor de gas licuado hasta la primera mitad del año pasado, a pesar de las sanciones de Bruselas.

Tras asegurar que la Guerra de Ucrania “ha implicado costes significativos y duraderos para Rusia”, la ODNI admite, no obstante, que la estrategia defensiva adoptada por Moscú ante la contraofensiva estival de Kiev “favorece las ventajas militares estratégicas de Rusia y desplaza cada vez más la dinámica a favor de Moscú”. La industria de guerra de Rusia se ha comprometido a “aumentar significativamente la producción de una serie de armas de ataque de largo alcance, municiones de artillería y otras capacidades que le permitirán sostener una guerra larga y de alto impacto”.

Mientras tanto, Moscú ha logrado avances continuos en el campo de batalla desde finales del año pasado y se beneficia de las incertidumbres sobre el futuro de la asistencia militar occidental, dice el informe. Rusia, China, Irán y Corea del norte son los cuatro principales actores públicos que “participan en comportamientos competitivos que amenazan directamente la seguridad nacional de los Estados Unidos”, con China específicamente incluida como una potencia que “apunta a superar a Estados Unidos en términos de poder y seguridad nacional mundial”.

Irán está catalogado como una amenaza a “los intereses, aliados e influencia de Estados Unidos en el Medio Oriente” y como un país que “tiene la intención de consolidar su estatus emergente como potencia regional mientras minimiza los riesgos”.

En cuanto a Corea del norte, la ODNI espera que Kim Jong Un “continúe buscando capacidades militares nucleares y convencionales que amenazan a Estados Unidos y sus aliados”, fortaleciendo los lazos económicos, diplomáticos y de defensa con China y Rusia, que tienen que ayudar a Pyongyang a lograr la “aceptación internacional” de su estatus como potencia nuclear.

(*) https://www.dni.gov/index.php/newsroom/press-releases/press-releases-2024/3789-odni-releases-2024-annual-threat-assessment-of-the-u-s-intelligence-community

La OTAN prepara las mayores maniobras militares en Europa desde el final de la Guerra Fría

Europa se ha convertido en un campo de batalla y nadie parece interesado en calmar los ánimos. Más bien al contrario, las amenazas y la retórica belicista son una constante. En ellas hay que encuadrar las próximas maniobras militares de la OTAN, las mayores desde el final de la Guerra Fría.

Los ejercicios militares, que deben durar hasta el 31 de mayo, se enmarcan en la Operación Steadfast Defender 24, que están a medio camino entre un desfile militar y una feria de armamento.

La OTAN pretende movilizar a 90.000 efectivos de 32 países diferentes, con 1.100 vehículos blindados, así como 166 tanques de combate.

Polonia, Noruega y Alemania, Rumanía, los países bálticos, Finlandia, Eslovaquia, Grecia y Suecia nunca habían movilizado tantas tropas en tan poco tiempo desde 1988, fecha en la que 125.000 soldados participaron en unos ejercicios similares.

El objetivo es asustar a Rusia con el despliegue. Si inicialmente la OTAN se negó a nombrar a Rusia como objetivo de sus ejercicios para evitar una escalada, desde entonces la situación ha cambiado. Es necesario enseñar los dientes más a menudo.

La Alianza tiene previsto organizar varias pruebas y misiones, en particular el ejercicio Dragon 24, que consiste en trasladar tropas de Europa occidental a Oriente lo más rápido posible.

La OTAN se ha empeñado en dar la razón a Putin, que justificó la Guerra de Ucrania por la expansión de la Alianza. No hay día en la que los imperialistas no hagan de las suyas, dentro y fuera de Ucrania. La incorporación de Suecia, materializada la semana pasada, era la última… hasta la fecha.

Rusia, Irán y China responden con maniobras navales

En respuesta a la intensificación de las amenazas de la OTAN en Europa, Rusia, Irán y China han decidido realizar ejercicios conjuntos en el Mar Arábigo. Estas maniobras, denominadas “Cinturón de Seguridad Marítima 2024”, comenzarán con la llegada de un destacamento de la Flota rusa del Pacífico al puerto iraní de Chabahar.

El objetivo de estos ejercicios es promover la seguridad de las actividades económicas marítimas en esta región estratégica. La iniciativa ha atraído la atención de muchos países, con la presencia de observadores internacionales de países como Pakistán, Kazajistán e India.

Los misiles rusos Iskander destruyen dos sistemas Patriot de fabricación estadounidense

Rusia juega con la OTAN al gatón y al ratón. Prueba sus últimas armas en Ucrania como si se tratara de unas maniobras militares. También prueba las del adversario que, por lo demás, no muestran gran resistencia.

Ayer los nuevos misiles Iskander han destruido dos sistemas Patriot de fabricación estadounidense que formaban parte del equipamiento de las tropas ucranianas en Donetsk.

El Ministerio de Defensa ruso ha anunciado hoy el ataque con misiles Iskander. Los datos preliminares sugieren que el ataque destruyó un sistema de misiles SS-300 de las tropas ucranianas cerca de la ciudad de Pokrovsk y la prensa rusa ha difundido imágenes de la destrucción de tres sistemas de misiles.

Un análisis de seguimiento ha revelado que el vídeo no muestra sólo la eliminación de un SS-300 sino que dos de los tres vehículos destruidos por el ataque eran sistemas de misiles Patriot.

El sistema de misiles tácticos Iskander es un arma de alta precisión con un alcance de disparo de hasta 500 kilómetros. La ojiva del misil puede destruir casi cualquier objetivo: puestos de mando enemigos, columnas de equipos o defensas aéreas.

Puede estar armado con proyectiles balísticos y alados, que crean falsas interferencias electrónicas cuando se acerca al objetivo y se vuelven prácticamente invulnerables a los sistemas de defensa aérea enemigos. Los misiles de crucero pueden volar a altitudes ultrabajas y bordear el terreno.

Estados Unidos envió sistemas de defensa aérea Raytheon a Ucrania la primavera pasada, pero tuvieron dificultades para interceptar los proyectiles rusos y ellos mismos fueron atacados.

En enero de este año un asesor del Mando de la Fuerza Aérea ucraniana admitió que las defensas aéreas proporcionadas por la OTAN nunca habían logrado interceptar ni siquiera uno de los 300 misiles de la serie Kh-22 que los aviones de combate rusos habían lanzado contra Ucrania desde 2022.

En mayo del año pasado el Ministerio de Defensa ruso anunció que sus tropas habían destruido un Patriot estacionado en Kiev con un misil hipersónico Kinjal. El Ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, anunció un ataque exitoso contra otro Patriot dos semanas después.

Los países occidentales han estado proporcionando a Ucrania equipo militar desde que comenzó la guerra en febrero de 2022. El apoyo ha evolucionado desde municiones de artillería más ligeras y entrenamiento hasta armas más pesadas, incluidos tanques. Ucrania finalmente comenzó a presionar para la adquisición de aviones de combate de fabricación occidental, algo a lo que sus donantes extranjeros se han resistido durante mucho tiempo.

El Kremlin ha advertido constantemente contra los continuos envíos de armas a Kiev, afirmando que esto conduciría a una escalada de la guerra.

En abril de 2022 Rusia envió una nota diplomática a todos los países de la OTAN sobre la cuestión del suministro de armas a Ucrania. El Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, advirtió que cualquier envío que contenga armas con destino a Ucrania se convertiría en un objetivo legítimo para los ataques rusos.

Occidente marcha hacia la militarización total porque no puede derrotar a Rusia

Occidente marcha hacia la militarización total porque no puede derrotar a Rusia, afirmó ayer el presidente serbio, Aleksandar Vucic, durante una visita al Instituto Técnico Militar de Belgrado.

“Todos pensaban que sería fácil derrotar a Putin, pero ahora van por una militarización completa, porque no es fácil derrotarlo”, dijo el dirigente serbio citado por el periódico Vecherje Novosti.

El Presidente de Serbia visitó el Instituto Técnico Militar del distrito de Zarkov en Belgrado, donde se reunió con el equipo de investigación del organismo y con representantes de la industria de defensa de la República.

El 31 de enero, el Financial Times, citando al Ministro de Finanzas belga, Vincent Van Peteghem, informó que la Unión Europea había cambiado su prioridad de gasto del medio ambiente a la defensa. Según el político belga, la nueva prioridad de gasto para la unificación europea era “la autonomía estratégica, la competitividad y la defensa”.

El mismo día, Alexey Chepa, primer vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma rusa, declaró a Izvestia que la Unión Europea ha emprendido el camino de la militarización de la economía debido a la crisis en los países miembros.

En las condiciones actuales, la Unión Europea no encuentra otro camino de desarrollo, enfatizó Chepa.

La marina de guerra china construye su primer portaaviones nuclear

Entre las flotas más grandes, domina la Armada de los Estados Unidos con su vasto arsenal de portaaviones, submarinos nucleares y destructores avanzados, lo que refleja su capacidad para proyectar su fuerza mucho más allá de sus fronteras.

Siguiéndolos de cerca, Rusia y Reino Unido también mantienen formidables armadas, equipadas para operaciones mundiales. Sin embargo, el rápido ascenso de China como potencia naval es innegable. Pekín está ampliando rápidamente su flota para apoyar sus intereses estratégicos, especialmente en el Mar de China Meridional y el Estrecho de Malaca.

El progreso de China, ilustrado por la expansión de su gama de portaaviones y la adopción de tecnologías avanzadas, demuestra su deseo de proteger su presencia en los mercados internacionales y las vías de navegación.

La Armada china se prepara para iniciar la construcción de su cuarto portaaviones, sugerido por Yuan Huazhi, su comisario político. Durante un intercambio con la prensa al margen de la Asamblea Popular Nacional, Yuan descartó dificultades técnicas importantes en la construcción de portaaviones, sugiriendo avances inminentes, en particular en lo que respecta a la propulsión nuclear del futuro buque, mencionado bajo el nombre de Tipo 004.

Los avances realizados desde la adquisición del Liaoning, el primer portaaviones de la flota, atestiguan el plan chino de ampliar sus capacidades de aviación naval. Inicialmente un proyecto soviético inconcluso, el Liaoning fue transformado por China para convertirse en una parte clave de su estrategia marítima, aunque limitada por su diseño. Tras esta primera adquisición, el Shandong, la primera creación íntegramente china, marcó un progreso con prestaciones ligeramente superiores, a pesar de limitaciones similares debidas a su arquitectura de despegue.

La introducción del Fujian, el tercer portaaviones de la flota y el primero equipado con catapultas electromagnéticas para el despegue de aviones, marca una revolución en las capacidades de la aviación naval china. Este avance tecnológico coloca a China a la par de las tecnologías más modernas, abandonando los pasos intermedios tradicionales para aumentar la capacidad.

El desarrollo anunciado del Tipo 004 genera especulaciones sobre una mejora significativa en las prestaciones de la Marina de Guerra china. El este futuro portaaviones podría competir con los más recientes buques estadounidenses gracias a innovaciones como un caza a bordo de nueva generación y una posible propulsión nuclear, aumentando considerablemente su autonomía.

En 2015, en el momento clave de la Guerra de Siria, la Armada china ya envió un portaaviones al puerto de Latakia para defender al gobierno de Damasco.

Yuan Huazhi insistió en que el rearme tiene como objetivo proteger la soberanía y la integridad territorial de China, en lugar de desafiar directamente la supremacía naval de Estados Unidos. Este enfoque es parte de una visión a largo plazo destinada a fortalecer la presencia china en aguas estratégicas y extender su alcance más allá de las zonas costeras.

Además de estos esfuerzos para desarrollar sus portaaviones, China continúa fortaleciendo sus capacidades anfibias con la construcción de portahelicópteros Tipo 075 y, potencialmente, un nuevo Tipo 076 con capacidades de portaaviones.

Una base aérea en Albania es el centro de operaciones de la OTAN en los Balcanes

Albania se convirtió en miembro de la OTAN en 2009, al mismo tiempo que Croacia. Desde entonces es uno de los perritos falderos más sumisos: siempre quiso instalar una base estadounidense en su territorio y, por fin, ahora su sueño se ha cumplido.

“Creo que debemos enviar un mensaje contundente: que los Balcanes Occidentales son una región orientada a Occidente y que compartimos y debemos proteger los mismos principios y valores […] Creemos que es hora de que Estados Unidos establezca una presencia en Albania”, declaró Olta Xhacka, entonces ministra de Defensa albanesa, en 2018.

Unos meses más tarde, el Presidente del Gobierno, Edi Rama, anunció que la OTAN iba a invertir 50 millones de euros para rehabilitar la base aérea de Kuçova, situada en el centro del país, a 80 kilómetros al sur de Tirana. Seis años después, este proyecto se ha hecho realidad.

El 4 de marzo Albania reabrió oficialmente la base aérea de Kuçova, “después de transformar esta base construida hace varias décadas en una plataforma moderna para futuras operaciones aéreas de la OTAN”, anunció la Alianza en un comunicado de prensa.

Se espera que la base se convierta en una importante plataforma aérea de la OTAN, que continúa fortaleciendo su presencia en los Balcanes Occidentales, “una región de importancia estratégica”, explicó Dylan White, portavoz de la Alianza.

A pesar de que el gobierno de Tirana pretende formar la “gran Albania”, nombre que pone a la anexión de Kosovo, la OTAN le da la vuelta a la tortilla por completo y Rama habló de “las ambiciones neoimperialistas de la Federación Rusa”, durante el discurso pronunciado con motivo de la inauguración de la base.

Construida en 1952, en una época en la que la ciudad de Kuçova se llamaba “Stalin”, esta base ya fue renovada entre 2002 y 2004, cuando Tirana decidió prescindir de los aviones de combate. A partir de entonces, la fuerza aérea albanesa no es mañs que una decena de helicópteros, incluidos dos MH-60 Black Hawk suministrados por los Estados Unidos, y tres drones tácticos Bayraktar TB-2 de fabricación turca.

Es obvio que Albania no necesita para nada una base aérea. Seguro que la población tiene otras carencias, mucho más importantes.

Ucrania recibirá 800.000 obuses financiados por una coalición de 18 países

Ayer el presidente checo, Petr Pavel, anunció que dentro de «unas pocas semanas” Ucrania recibirá 800.000 obuses adquiridos a terceros países por una coalición de 18 países.

“Hemos recaudado el importe para comprar las municiones”, dijo Pavel a la prensa, sin concretar la cantidad. “Si no hay problemas fundamentales, las municiones podrían entregarse a Ucrania en unas pocas semanas”, añadió Pavel, que es un antiguo general de la OTAN.

Junto con otros socios de la OTAN, incluidos Dinamarca y Canadá, la República Checa identificó “medio millón de municiones del calibre 155 y 300.000 municiones del calibre 122” disponibles en terceros países. Luego fue necesario recaudar 1.380 millones de euros para financiar la compra.

La iniciativa tenía como objetivo compensar las deficiencias de la industria de defensa europea, que lucha por satisfacer la demanda ucraniana de proyectiles de artillería ante los avances rusos.

Entre los países contribuyentes se encuentran Bélgica, Gran Bretaña, Dinamarca, Francia, Alemania, Lituania, Países Bajos, Noruega y Suecia. La Unión Europea se había comprometido a enviar a Kiev un millón de proyectiles para marzo, pero sólo se entregó una tercera parte.

El portavoz del gobierno alemán, Steffen Hebestreit, no cuantificó con precisión la suma que Alemania pretende aportar. Calificó de “muy buena” una iniciativa destinada a paliar la actual escasez de proyectiles de artillería en Ucrania y las dificultades de la industria de defensa europea, que es incapaz de aumentar rápidamente su producción.

Bruselas quiere impulsar el rearme de los 27

El martes la Comisión Europea dijo que quería impulsar el rearme. Bruselas propone financiar parte de las compras de armas decididas conjuntamente por los 27, como ya se ha hecho con las municiones.

“La amenaza de guerra puede no ser inminente, pero no imposible”, afirmó Ursula von der Leyen la semana pasada en Estrasburgo, pidiendo a los europeos “despertar urgentemente”. Es esencial “reconstruir y modernizar las fuerzas armadas de los 27”, después de décadas de recortes presupuestarios tras el fin de la Unión Soviética a principios de los años noventa.

El programa de compra de municiones Asap permitirá, según el comisario europeo Thierry Breton, aumentar la capacidad de producción europea anual hasta dos millones de proyectiles para el año que viene, frente a menos de una cuarta parte de esta cifra antes del ininio de la Guerra de Ucrania.

El programa reproduce lo que se hizo durante a pandemia con las vacunas, es decir, firmar un contrato marco por el cual la Comisión adelanta el dinero, permitiendo a los Estados miembros relanzar su industria para optar al contrato.

A largo plazo la Comisión quiere lanzar grandes proyectos europeos de defensa en ámbitos como la informática, el espacio y la protección de los fondos marinos tras el sabotaje de los gasoductos en el Mar Báltico en septiembre de 2022.

La UE se pone el casco de guerra y nos encamina al abismo

Los vientos de guerra sacuden Europa con fuerza creciente.

Tras la más que previsible derrota de la OTAN en Ucrania a manos de Rusia se reproducen las declaraciones, tanto del secretario general de la Alianza, Jens Stoltemberg, como de todos y cada uno de sus vasallos gobiernos de la UE. Como loros, reiteran que la derrota de Rusia es indispensable para la seguridad y estabilidad de Europa, que la guerra con Rusia es inevitable y que es necesario prepararse para ella a corto plazo. La propaganda de guerra más ramplona repite machaconamente desde los grandes medios de comunicación, propiedad de las grandes corporaciones, que Rusia, encabezada por el malvado Putin, va a invadir Europa.

La realidad es que el imperialismo sionista anglosajón (estructura de poder poder político, económico, militar, mediático y cultural que representa los intereses de la oligarquía integrada por los grandes fondos de inversión, bancos y multinacionales) con la complicidad de los gobiernos de la UE, se dispone a acometer, en suelo europeo, su objetivo estratégico desde hace más de un siglo: desmembrar y dominar Rusia, para después adueñarse de China. El momento ha llegado y el tiempo les apremia cuando la crisis capitalista se ceba sobre todo en unos EEUU y en una UE que ven cómo sus intereses, basados en la política de las cañoneras, se ven confrontados por otro tipo de alianzas dirigidas precisamente por un país con enormes recursos y avanzada tecnología armamentística, como Rusia, y por otro que aúna recursos y un poderoso desarrollo industrial y bvccomercial, China.

La preparación del ataque que la OTAN proyecta contra Rusia, verdadero leitmotiv de la creación de la Alianza hace ahora 75 años, se ha venido gestando por EEUU desde la desaparición de la URSS, en torno a tres procesos:

— la incorporación a la Alianza de los países de la órbita de la URSS, iniciada por decisión del presidente Clinton, vulnerando acuerdos oficiales con Rusia (1)

— el golpe de Estado del Maidán, la violación de los Acuerdos de Minsk, la provocación a Moscú para que entrara en la guerra de Ucrania y el bloqueo a las conversaciones de paz en Turquía en abril de 2022.

— y, sobre todo, la cancelación de las históricas y profundas relaciones económicas y comerciales de los países de la UE, sobre todo de Alemania, con Rusia.

Este último asunto es la gran victoria que puede apuntarse el imperialismo anglosajón, representante de la oligarquía occidental. La destrucción de empresas provocada deliberadamente por la pandemia Covid, mediante un injustificable – desde el punto de vista epidemiológico – cierre de la economía, se ha continuado mediante decisiones políticas, obviamente intencionadas, tales como:

— la elevación de los tipos de interés para combatir una inflación en buena medida creada artificialmente

— el brutal aumento de los precios de la energía, consecuencia directa del sabotaje de los gaseoductos que proporcionaban gas ruso, barato y de calidad, perpetrado por el mismo imperialismo anglosajón y que la UE se ha negado a investigar

— las políticas “verdes” de la UE que subvencionan con los Fondos Next Generation a grandes multinacionales para la transición energética y multan a quienes no pueden incorporar la tecnología controlada por esas mismas corporaciones

El resultado ha sido la desindustrialización de la UE, sobre todo de Alemania, acelerada también por el traslado de grandes empresas europeas a EE.UU buscando menores costes financieros y energéticos e incentivada por la subvenciones previstas por Washington a empresas que allí se radiquen mediante la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) (2). A ello se ha unido la destrucción masiva de pequeñas y medianas empresas con la correspondiente centralización y concentración de capital, dirigida y planificada desde la UE y ejecutada servilmente por los gobiernos, al tiempo que transferían a manos llenas fondos públicos, los Next Generation, a las grandes multinacionales.

Esas son exactamente las políticas contra las que legítimamente protestan los agricultores, ganaderos y pescadores y que son las mismas que, con la complicidad activa de gobiernos y grandes sindicatos, destruyeron la mayor parte de la industria pesada, la minería, los astilleros, la agricultura y la ganadería, durante la “reconversión” de los años 80 y 90. El gran sarcasmo esgrimido entonces como justificación fue que todo ello, junto a la incorporación de España a la OTAN, era el peaje necesario para entrar en “Europa”, el paraíso de los derechos sociales y laborales. Una vez comprobado en qué consiste realmente ese edén, el mantra usado ahora para justificar políticas cuyo objetivo es engordar los beneficios de las grandes corporaciones mientras destruyen las condiciones de vida de la inmensa mayoría de los seres humanos, es “la protección de la naturaleza” que esas mismas multinacionales destruyen.

La economía de guerra: recortes sociales, grandes negocios y corrupción

Sobre esta Europa en fase acelerada de autodestrucción y otra vez vendida por sus gobiernos a los intereses de potencias extranjeras (antes rindió vasallaje a Hitler y ahora al imperialismo anglosajón), se cierne otra vez la amenaza de guerra mundial. Sin poder esgrimir justificación creíble alguna – nadie en su sano juicio puede creer que Rusia vaya a tacar a un país de la OTAN – los líderes europeos, compitiendo entre sí en servilismo y estupidez, llaman a los pueblos a “prepararse para la guerra”.

Mientras la pobreza se extiende en los barrios obreros, los desahucios prosiguen ejecutados por los mismos bancos que fueron rescatados con decenas de miles de millones de dinero público y los suicidios muestran el rostro más terrible del sufrimiento humano, los gobiernos de la UE, incluido de forma destacada el del PSOE- Sumar, declaran la economía de guerra.

Pero, ¿qué es la economía de guerra? La economía de guerra significa que la prioridad absoluta de toda la sociedad es destinar recursos a la industria militar, todo ello cuando ya en 2023 el gasto militar se incrementó en un inédito 25%, alcanzando los 28.000 millones de euros que es más de un tercio del gasto sanitario público. Quiere decir que van a recortar, aún más, el gasto social en pensiones, desempleo, sanidad, educación, servicios sociales, etc., para destinarlo a la compra de armamento y suministros militares. Supone preparar grandes ejércitos y volver al servicio militar obligatorio, cuyo establecimiento se debate abiertamente en los diferentes países de la UE (3). Significa que el complejo militar industrial, los fabricantes de armas y de todo tipo de tecnología militar, incluida la industria farmacéutica, empresas privadas en su totalidad que de forma mayoritaria son propiedad de las grandes multinacionales anglosajonas del sector, van a multiplicar sus ya fabulosas ganancias. Al mismo tiempo los poderosos grupos de presión de la industria armamentística, que controlan los puntos clave del poder, van a influir decisivamente para que la guerra, su gallina de los huevos de oro, siga bien alimentada, mientras nos encaminan al precipicio.

Una confrontación abierta y directa de la OTAN con Rusia, que probablemente ésta sola no pudiera soportar, supondría que ante una amenaza directa para su existencia – como ya ha anunciado el Kremlin – utilizaría sus armas nucleares. Esas armas nucleares tácticas llegarían a países europeos, los cuales a su vez responderían, dando lugar al uso de armas nucleares estratégicas con capacidad de ocasionar la muerte a centenares de millones de personas. Este es el siniestro juego al que tienen la intención de abocarnos estos gobiernos lacayos, aprendices de brujo con casco de guerra.

Todo este engranaje anida sobre un enorme conglomerado de corrupción política que sirve al mismo tiempo para engrosar los negocios y para establecer mecanismos de control social que cada vez se parecen más al fascismo.

Por ejemplo:

— La coerción a la vacunación con fármacos experimentales, estuvo precedida en la UE por la compra de miles de millones de dosis de Pfizer y otras multinacionales, decidida mediante contratos hasta hoy secretos, por la presidenta de la Comisión Europea Úrsula Von der Leyen. Esta mujer, acusada formalmente de corrupción por la compra de vacunas, está casada con un alto cargo de Pfizer y su hijo era a su vez directivo de la empresa McKinsey que diseñó la propaganda mundial para imponer la vacunación.

— La misma Von der Leyen, antes de ser presidenta de la Comisión Europea, fue ministra de Defensa en Alemania y sigue investigada por corrupción. Tras las elecciones europeas pretende seguir en el cargo cinco años más para, entre otras cosas, reforzar la industria militar, nombrar un Comisario Europeo de Defensa y que la UE realice, con los fondos rusos depositados en bancos europeos y bloqueados por las sanciones, compras militares conjuntas, ya que “hay que gastar más y gastar mejor”. Las acusaciones repetidas de corrupción contra ella, no parecen representar obstáculo alguno.

— A escala local, el gobierno PSOE – Podemos, ahora con Sumar en el Ministerio de Sanidad y los gobiernos de las CC.AA. apoyados por las izquierdas institucionales y extraparlamentarias, impusieron las mascarillas obligatorias, sin informe técnico que sustentase su utilidad, mientras una red mafiosa que incluye varios ministerios y gobiernos autonómicos, hacía su agosto con su venta, con la correspondiente cadena de sobornos.

La subcontratación de la censura y el refuerzo del control social

Como la historia nos enseña, el recurso del capitalismo a la destrucción y a la guerra para gobernar sus crisis, genera situaciones de desestabilización social que podrían poner en riesgo los poderes establecidos.

En estas situaciones que suponen objetivamente una agudización de la lucha de clases, la preparación para la guerra implica un reforzamiento excepcional de los mecanismos de control social. A ese objetivo deben servir, si consiguen aprobarlo en mayo de este mismo año, el Tratado de Pandemias y las Enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional de la OMS que en esencia pretende erigir a su director en autoridad sanitaria mundial con potestad para imponer las medidas implementadas durante la pandemia como normas de obligado cumplimiento a escala mundial.

Además de la Ley de Servicios Digitales, una nueva vuelta de tuerca se prepara para reforzar la censura y la manipulación informativa de cara a las elecciones europeas del 9 de junio. En el “paraíso de las libertades” hace tiempo que además de la dictadura del dinero -sólo la burguesía tiene grandes medios de comunicación- se ha pasado a la restricción de derechos fundamentales como el derecho a la información y a la libertad de expresión utilizando mecanismos de censura coordinada entre los grandes medios –ya implementados durante la pandemia– y reforzados con la guerra en Ucrania. Para dar idea del sometimiento de las fuerzas políticas baste mencionar que la decisión de censurar en la UE a Rusia Today y Sputnik, o la creación en 2022 por el gobierno PSOE – Podemos de un Foro contra la Desinformación dirigido por el general Ballesteros, no han suscitado ninguna reacción política.

Este año 2024 tendrán lugar tres elecciones ante las que, a pesar de que pudiera parecer que la oligarquía tiene todo controlado, empieza a hablarse de adoptar medidas excepcionales.

En Gran Bretaña, en fecha aún por fijar, habrá elecciones generales y en EEUU, presidenciales en el mes de noviembre. La probabilidad creciente de que D. Trump pudiera ganarlas, el trastocamiento de alianzas y objetivos que ello pudiera ocasionar, especialmente en relación con Rusia, alimenta los rumores de que pudieran suspenderse las elecciones, hecho inédito en la historia de EEUU, con el pretexto de la “injerencia rusa”.

Ante las elecciones europeas, entre las élites gobernantes, empieza a crecer el miedo a que, tal y como está sucediendo con los agricultores (en Bruselas embistieron con sus tractores las vallas de protección durante una reunión del Consejo de Ministros de la UE y Macron fue duramente increpado en una feria agrícola), del malestar social cobren fuerza organizaciones políticas que rechazan la OTAN y el incremento de los gastos militares. Ante este riesgo, la supuesta Europa democrática se arranca otra careta. Una empresa estadounidense, de Silicon Valley, Meta, propietaria de Facebook, Instagram y Threads, se dispone a ejercitar el control y la censura en las elecciones al Parlamento Europeo, al parecer de motu proprio, pero obviamente con la aquiescencia de la Comisión Europea. Sin el menor pudor, a cara descubierta, Meta cuenta cómo se prepara para ello (4).

Esto es lo que dice sobre sus preparativos:

“A medida que se acerquen las elecciones, activaremos un Centro de Operaciones Electorales para identificar amenazas potenciales y contrarrestarlas en tiempo real […] Hemos firmado un acuerdo tecnológico para combatir la difusión de contenido engañoso de IA en las elecciones. Después de haber intervenido en 200 elecciones en todo el mundo, según dicen. Desde 2016, hemos invertido más de 20 mil millones de dólares en seguridad y protección y cuadriplicamos el tamaño de nuestro equipo global que trabaja en este área hasta alrededor de 40 000 personas. Esto incluye 15.000 revisores de contenido que revisan contenido en Facebook, Instagram y Threads en más de 70 idiomas, incluidos los 24 idiomas oficiales de la UE”. Por si cabía alguna duda, cuentan cómo trabajan: “No permitimos anuncios que incluyan contenido desacreditado. Tampoco permitimos anuncios dirigidos a la UE que disuadan a la gente de votar en las elecciones; poner en duda la legitimidad de la elección; contener afirmaciones prematuras de victoria electoral; y poner en duda la legitimidad de los métodos y procesos de elección, así como su resultado. Nuestro proceso de revisión de anuncios tiene varias capas de análisis y detección, tanto antes como después de que un anuncio se publique”.

Por si alguien se olvidó, las redes sociales son empresas privadas, no son independientes, no son nuestras. Lo relativamente nuevo, lo que pone de manifiesto cómo se pisotean los supuestos derechos fundamentales, es que, al igual que ocurrió con el Covid, después con la guerra de Ucrania y ahora con las elecciones europeas, los gobiernos incorporan a un emporio estadounidense como Meta, a las tareas de censura y manipulación informativa en redes sociales que ya venían haciendo de forma especializada empresas como, en el Estado español, maldita.es y newtral- Ana Pardo – La Sexta.

Estos mecanismos que, habitualmente, llevan a cabo los servicios secretos, ahora se subcontratan con empresas privadas extranjeras. Verdaderamente, los fenómenos, en su desarrollo, muestran su propia esencia. La UE expresa cada vez más su naturaleza de burocracia oligárquica contra los intereses populares y que, al servicio de una potencia extranjera, está decidida a provocar una guerra mundial. Los pueblos, casi a tientas, empiezan a vislumbrar el abismo al que la oligarquía burguesa los conduce, a la espera de que surja con la fuerza necesaria una organización política que represente una alternativa socialista al capitalismo imperialista, que en todo caso debe partir de la salida de la UE y la OTAN. Esa tarea sólo puede llevarla a cabo una clase obrera -hoy obnubilada y maniatada por el reformismo otanista, político y sindical– que sea consciente de su misión histórica de acabar con el sistema capitalista que, en su agonía, es más criminal que nunca. En su éxito nos va la vida.

— ¿Y usted no cree que la verdad, si es tal, se impone también sin nosotros?
— G. Galilei: No, no y no. Se impone tanta verdad en la medida en que nosotros la imponemos. La victoria de la razón sólo puede ser la victoria de los que razonan.
(Galileo Galilei. Bertolt Brecht)

(1) https://nsarchive.gwu.edu/document/16116-document-05-memorandum-conversation-between
(2) La Ley de Reducción de la Inflación (IRA), en vigor desde marzo de 2023, destina hasta 369.000 millones de dólares (más de 341.000 millones de euros) en créditos fiscales, reembolsos directos y subvenciones para ayudar a las empresas a invertir y producir tecnología verde, como turbinas eólicas, paneles solares, bombas de calor y vehículos eléctricos.
Esas cuantiosas ayudas, que se repartirán a lo largo de los próximos diez años, sólo se concederán si estos productos se procesan y ensamblan mayoritariamente en Norteamérica.
(3) https://www.dw.com/es/europa-debate-el-regreso-del-servicio-militar-obligatorio/a-65858730
(4) https://about.fb.com/news/2024/02/how-meta-is-preparing-for-the-eus-2024-parliament-elections/

El monstruo de las galletas arroja la toalla

Las ratas abandonan el barco. La dimisión de Victoria Nuland es un reconocimiento de la derrota de Estados Unidos en la guerra que inició contra Rusia en 2014 con un Golpe de Estado en Ucrania, repartiendo galletas en la Plaza Maidan, algo absolutamente insólito en los anales de la diplomacia.

Con sólo 62 años, Nuland es demasiado joven para jubilarse, pero le pusieron al frente del Departamento de Estado con un plan en el que gastó miles de millones de dólares inútilmente.

El periódico británico The Guardian ha escrito el obituario político de Nuland: es el momento de asumir la derrota y sentarse en la mesa de negociaciones; cuanto antes mejor.

Además de la guerra, dice el Guardian, las sanciones también han fracasado “estrepitosamente”, perturbando el comercio mundial. “Puede que incluso perjudiquen a alguien –en particular a los consumidores de energía británicos–, pero no han devastado la economía rusa ni les han hecho cambiar de opinión. Este año se espera que la tasa de crecimiento de Rusia supere la de Gran Bretaña”, concluye el periódico (*).

Funcionaria de carrera del servicio diplomático, Nuland fue asesora de seguridad nacional del vicepresidente Dick Cheney durante los dos primeros años de la Guerra de Irak.

Luego la nombraron embajadora de Estados Unidos ante la OTAN. Fue una de las primeras en impulsar la expansión de la Alianza militar. En la Cumbre de Bucarest de 2008 presionó para incorporar a Ucrania y Georgia. Los gobiernos alemán y francés se opusieron al plan estadounidense. Pero sus presiones contribuyeron a la guerra de agosto del mismo año entre Rusia y Georgia y sentó las bases del choque posterior entre Rusia y Ucrania.

Como subsecretaria de Estado para Europa en los tiempos de Obama, Nuland organizó el Golpe de Estado de 2014 en Ucrania que derrocó al gobierno electo de Yanukovich. Su llamada al entonces embajador de Estados Unidos en Kiev, que se filtró a los medios, también pasará a la historia de la diplomacia. Cuando el embajador puso reparos a sus planes, Nuland exclamó: “Al diablo con la Unión Europea”.

La prolongada presencia de Nuland como alto cargo de la Secretaría de Estado durante tres presidencias diferentes es otra muestra de que en la política exterior estadounidense no predomina la diplomacia sino la fuerza bruta.

(*) https://www.theguardian.com/commentisfree/2024/mar/05/nato-ukraine-russia-germany-military-leak

El tránsito del gas ruso por Ucrania es un negocio de muy alto riesgo

Rusia habría podido enviar gas a Europa por tres vías. Por el norte el gasoducto fue destruido. Por el sur la tubería se acaba en Turquía. Sólo queda la tercera vía: Ucrania, aunque a finales de este año expira el contrato firmado en 2019 con Rusia. El gobierno ucraniano no está dispuesto a prorrogarlo ni a firmar uno nuevo.

Sin embargo, no quieren perder los derechos de tránsito por completo y el primer ministro, Denys Chmyhal, está dispuesto a mantener el grifo abierto si así lo solicitan los países europeos. Pero pone algunas condiciones.

“Si los países europeos actúan como un consorcio o si uno de los socios europeos se convierte en transportista de su propio gas, entonces estamos preparados para ofrecer ese servicio, como lo hemos hecho hasta ahora”, dice Chmyhal. “La iniciativa corresponde a la Unión Europea”, añade. Los ucranianos no tienen intención de negociar con Moscú, pero están dispuestos a hacerlo con los europeos.

El tránsito de gas ruso hacia Europa occidental puede continuar incluso sin necesidad de firmar un nuevo contrato a largo plazo, mediante subastas. La Unión Europea forma sus reservas de gas por días, meses, trimestres o incluso un año. Ucrania ya ha convocado antes subastas de este tipo, en las que participó Gazprom, cuando era necesario suministrar a los europeos volúmenes de gas superiores a los contratos. Para continuar con las entregas cuando acabe el año basta, pues, con organizar subastas.

Los ucranianos quieren revalorizar su papel a los ojos de Bruselas… jugando con el gas ruso. La creación de un consorcio significa que Ucrania no quiere negociar con los países europeos uno por uno, sino con un consorcio de países europeos, para que la Unión Europea se presente como un comprador único y dirija las negociaciones con Rusia.

Pero lo más importante es lo siquiente: Kiev pretende que los europeos -y no Gazprom- actúen como garantes del tránsito de gas para que no ocurra como con el gasoducto Nord Stream. Los riesgos no los asumirían ni los ucranianos ni los rusos. En consecuencia, tampoco ellos pagarían el precio, que pesaría sobre las espaldas de las empresas europeas.

A pesar de que circule por el territorio ucraniano, el gas no deja de ser ruso, hasta que llega al centro gasístico de Baumgarten, en la frontera con Austria, momento en el gas ruso pasa a ser propiedad de los compradores europeos. Para que un país europeo actúe como transportista de gas ruso en lugar de Gazprom, es necesario trasladar el punto de recepción a la frontera ruso-ucraniana. Entonces Gazprom sólo suministrará el gas hasta la frontera con Ucrania, donde podría pasar a ser propiedad de un operador europeo.

Rusia dejaría de ser responsable del suministro de gas al territorio ucraniano y la responsabilidad pasaría a los europeos y ucranianos. Por lo tanto, Gazprom ya no pagará a Ucrania por el tránsito del gas; lo tendrán que hacer los europeos. Es lo que Ucrania ha venido pidiendo desde 2019, pero ni Rusia ni Europa lo aceptaron entonces, por lo que se firmó el contrato actual a largo plazo de 5 años.

A Rusia aquello no le interesó porque habría tenido que modificar contratos a largo plazo con empresas europeas. Sin embargo, la razón principal fue que los europeos no querían asumir los riesgos del tránsito. El atentado contra el Nord Stream les ha dado la razón.

A partir de este año a Rusia le resulta indiferente quién compre el gas ruso en Europa. Si Europa está dispuesta a asumir riesgos adicionales asociados con el tránsito ucraniano, entonces Gazprom suministrará el gas hasta la frontera con Ucrania. Pero es poco probable que los europeos acepten tales condiciones, ya que no quieren asumir el riesgo de una nueva voladura.

En pocas palabras: las empresas europeas no quieren asumir un riesgo que durante más de 50 años ha asumido Rusia. Es una patata caliente, sobre todo a la vista del incremento de las tensiones internacionales. Que Rusia asuma la responsabilidad del transporte del gas es una invitación a nuevos atentados contra los gasoductos.

Ucrania lo vuelve a tener muy complicado porque no puede chantajear como antes, cuando por sus tuberías pasaban 40.000 millones de metros cúbicos. Ahora sólo pasan 14.000 millones. Tampoco puede negarse a convocar subastas. La única posibilidad es imponer una sanción directa contra Gazprom para impedir que acuda a las subastas.

Los europeos están dispuestos a comprar el gas ruso que circula por Ucrania hasta 2027, según ha reconocido la comisaria europea de Energía, Kadri Simson. No existe ninguna prohibición para el transporte de gas ruso por Ucrania.

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