En el mundo moderno la bravuconería adopta la forma de rusofobia y está en proporción inversa al potencial militar. Los más macarras son esos países escuálidos, como los bálticos, con ejércitos insignificantes que no son nada por sí mismos y han depositado su confianza en el guardaespaldas que tienen contratado: la OTAN. El Jefe del […]