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Cero emisiones para cero industria: los países europeos cierran las fábricas

British Steel ha cerrado sus altos hornos de carbón, con un plan para reconvertirlos a tecnología de arco eléctrico para finales de 2025. Pero la red eléctrica británica dice que la producción de “energía limpia” no estará disponible antes de 2032. El titular de una revista económica, Energy Live News, anuncia: “Acero ecológico en Reino Unido: el cambio a hornos eléctricos se retrasa hasta 2032 (1).

Ahora bien, si la red eléctrica se compromete a suministrar la electricidad necesaria para 2032, cuando llegue el término se revisará para volverla a retrasar hasta 2045 o incluso más allá. Para entonces las fábricas de British Steel habrán estado cerradas durante demasiado tiempo como para esperar su repertura gracias a la electricidad “verde” prometida.

La economía británica se quedará sin una empresa siderúrgica emblemática.

Pero eso no es todo. “Reino Unido cierra su última central eléctrica de carbón”, titulaba CBS News el 30 de septiembre (2). Así, el gobierno de Londres ha puesto fin a la carrera por alcanzar su objetivo de reducción de las emisiones de CO2.

Lo mismo ocurre en Alemania, donde hace años que se está llevando a cabo una rápida desindustrialización para lograr las cero emisiones. “ThyssenKrupp reexamina sus planes de producción de acero ecológico, las acciones caen”, titula Reuters (3).

El monopolio siderúrgico había planeado convertir una de sus plantas siderúrgicas alimentadas con carbón a hidrógeno “verde”, que a su vez procedería de turbinas eólicas y paneles solares.

Pero el plan no es factible y ThyssenKrupp ha suspendido una inversión de 3.300 millones de dólares en un proyecto basado en el hidrógeno porque, dice Reuters, la planta que lo debía producir en Duisburg “podría costar más de lo esperado inicialmente”.

El cuento de la lechera ha vuelto a fallar.

Lo mismo que en Reino Unido, una fábrica de acero ha quedado paralizada, a pesar de que es la materia prima de muchos sectores productivos.

La historia misma del capitalismo enseña que las energías no son sucesivas sino acumulativas. Las más recientes no sustituyen a las anteriores, sino que su añaden a ellas. Por eso el consumo de carbón no se redujo cuando llegó el petróleo, sino que siguió creciendo.

Por más que se empeñen, las energías llamadas “renovables” no van a eliminar a las llamadas “fósiles” sino que se van a sumar a ellas. Los chinos parecen ser los únicos que lo han entendido.

(1) https://www.energylivenews.com/2024/10/07/uk-green-steel-switch-to-electric-furnaces-delayed-until-2032/
(2) https://www.cbsnews.com/news/united-kingdom-coal-fired-power-station-last-plant-closes/
(3) https://www.reuters.com/markets/commodities/thyssenkrupp-reviews-plans-green-steel-production-2024-10-07/

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Inglaterra padece su peor cosecha en 40 años a causa del frío y la humedad

Este año Inglaterra ha padecido su peor cosecha en 40 años a causa de un implacable clima frío y húmedo. Las fuertes lluvias del invierno pasado tuvieron un efecto demoledor en la producción de los cultivos clave: el trigo, la avena, la cebada y la colza, según datos oficiales del Departamento de Alimentación, Medio Ambiente y Asuntos Rurales.

Aparte de la etapa de la pandemia de 2020, las cosechas cayeron a su volumen más bajo de los últimos 40 años. Los agricultores se han arruinado. Podrían perder 600 millones de libras esterlinas (716 millones de euros) solo en esos cuatro cultivos.

Colin Chappell, un agricultor de Lincolnshire, dijo que su negocio ahora estaba “al borde del abismo”. Algunos cultivos en el sur de Inglaterra han perdido sus cosechas por segundo año consecutivo. Muchos dependen ahora del trigo de primavera una vez más este año, que solo produce aproximadamente la mitad que el trigo de invierno.

Para muchos agricultores, la temporada de siembra de este año ha tenido un comienzo incluso peor que el del año pasado, después de una lluvia récord en gran parte del sur, centro y este de Inglaterra.

La cosecha de trigo inglesa será de 10 millones de toneladas, lo que supone un 21 por cien menos que el año pasado. La cebada de invierno fue un 26 por cien menor que el año pasado y la cosecha de colza un 32 por cien menor.

En comparación con el promedio de cinco años, la cosecha de colza fue un 38 por cien menor. En total, la cosecha de trigo, cebada de invierno y primavera, avena y colza fue un 15 por cien menor que el año pasado y un 18 por cien menor que el promedio de cinco años.

Los aumentos en la producción de cebada y avena de primavera no lograron compensar las importantes caídas en los otros cultivos.

La industria vinícola de Inglaterra, que está creciendo rápidamente, se vio particularmente afectada. Los productores estiman que sus cosechas se redujeron entre un 30 y un 75 por cien, según la región.

Ahora aumentan los temores por el impacto que pueda seguir teniendo la caída de las temperaturas el año que viene.

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El abandono de los combustibles ‘fósiles’ es una fantasía, según la OPEP

La demanda de petróleo seguirá aumentando al menos hasta 2050, según un informe publicado el martes por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La demanda aumentará un 17 por cien entre 2023 y 2050, de 102,2 millones de barriles por día (mb/d) a 120,1 mb/d al final del período.

El cártel está revisando significativamente al alza su proyección para 2045, hasta 118,9 mb/d, frente a los 116 mb/d de la edición anterior de su informe sobre las perspectivas de la demanda mundial de petróleo, cuya última versión se dio a conocer el martes.

“Estas previsiones subrayan que la fantasía de una salida gradual del petróleo y del gas no es coherente con la realidad”, subraya la organización encabezada por Arabia saudí, muy crítica con las políticas de transición energética.

Estas previsiones van en contra de las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que prevé un pico de demanda de todos los combustibles llamados “fósiles” (petróleo, gas y carbón) en los próximos años de la década en curso, gracias al salto a las energías “renovables”.

El presidente de la AIE, Fatih Birol, subrayó en una entrevista reciente que el crecimiento de la demanda mundial “se está desacelerando a menos de un millón de barriles por día este año”, una tendencia que se espera que continúe en 2025. Entre los motivos mencionó la desaceleración de los chinos y la electrificación del transporte.

La OPEP no está de acuerdo con esas previsiones. La demanda de carbón se reducirá, pero no ocurrirá lo mismo con el petróleo y el gas, a pesar de que el consumo de energía eólica y solar se multiplique por cinco en el período 2023-2050.

La evolución de la demanda de petróleo es muy heterogénea. Su crecimiento está impulsado por los países no pertenecientes a la OCDE, en primer lugar India, mientras que disminuirá a partir de 2030 entre los países de la OCDE (principalmente los países desarrollados). Sólo India vería aumentar su demanda en 8 mb/d durante el período 2023-2050.

A pesar del aumento de los coches eléctricos, la OPEP cree que los vehículos térmicos “deberían seguir dominando el transporte por carretera”.

El cártel destaca varios “obstáculos” para el desarrollo de vehículos eléctricos: redes eléctricas, capacidad de fabricación de baterías y acceso a minerales esenciales.

El informe de la OPEP se publica un día después del anuncio de 1.600 recortes de puestos de trabajo en el gigante sueco de baterías Northvolt, en particular debido al hundimiento de la demanda de vehículos eléctricos en Europa.

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Los tópicos seudoecologistas no engañan por más que se repitan hasta la saciedad

La semana pasada Meteored publicó un artículo que es una colección de tópicos seudoecologistas, empezando por las pertinaces sequías y acabando por el agotamiento de los acuíferos de Ibiza (1).

Para sostener que los acuíferos de la isla se están secando, primero hay que identificar cuántos acuíferos hay, segundo calcular la cantidad de agua que hay en ellos, tercero, las entradas de agua, y cuarto, las extracciones.

Los tópicos seudoecologistas inciden en acusar a un “consumo excesivo”, imposible de cuantificar, seguido de unas “sequías recurrentes” que no son capaces de recargar el volumen de agua de los acuíferos.

Pues bien, a pesar de lo que dice el artículo, en Ibiza la pluviosidad ha aumentado en los últimos años y a comienzos de este mes la Agencia Estatal de Meteorología activó la alerta naranja por tormentas y lluvias torrenciales. Se formaron inundaciones en varios puntos de la isla, como en Puig d’en Valls, muy cerca de la capital.

Si miden ahora el volumen de agua que contienen los acuiferos de la isla, deberían estar al máximo.

En la isla la agricultura ha retrocedido hasta desaparecer casi en su totalidad, por lo que la extracción de agua se ha reducido. También se ha reducido a causa de la construcción de tres desaladoras. Sin embargo, paralelamente han aumentado las extracciones a causa de los más de tres millones de turistas que cada año recibe la isla.

Ibiza tiene seis sistemas con varios acuíferos cada uno de ellos, que estan interrelacionados ente sí, ya que el agua sale de unos y va a parar a los otros.

Según las investigaciones científicas que se han llevado a cabo (2), sólo uno pierde agua: el de la capital. En los de San Carlos la recarga se produce por infiltración en el terreno de agua de lluvia, alcanzando valores anuales cifrados en 3 hectómetros por metro cúbico. La extracción por bombeo es de 0,3 hm3/a, y el flujo subterráneo hacia otras unidades asciende 0,4 hm3/a. Por lo tanto, el acuífero gana importantes volúmenes de agua.

Sistema acuíferos entrada (hm3/a) salida (ídem)
Sant Miquel 2 2,6 0,8
Sant Antoni 2 5 4,6
Santa Eularia 2 4,4+0,4 4,7
San Carlos 2 3 0,3+0,4
San Josep 3 1,5 0,4
Ibiza 2 6,9 8

Las desaladoras han permitido dejar de extraer 1,3 millones de metros cúbicos de los acuíferos. Además, han reducido su salinidad. Lo mismo cabe decir de las depuradoras de aguas residuales.

El consumo de agua desalada en Ibiza alcanzó el año pasado otra cifra récord, con 12,4 hectómetros cúbicos de agua consumida (3).

No obstante, hay quien, como el Institut d’Estudis Eivissencs y otros, se opone a una cuarta desaladora en la isla, aduciendo problemas medio ambientales (4).

(1) https://www.tiempo.com/noticias/actualidad/los-turistas-se-van-y-la-isla-sufre-las-consecuencias-los-acuiferos-de-ibiza-se-estan-quedando-sin-agua.html
(2) https://www.researchgate.net/publication/322696924_La_intrusion_marina_en_los_acuiferos_costeros_de_la_isla_de_Ibiza
(3) https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2024/02/26/consumo-agua-desalada-ibiza-alcanza-98646333.html
(4) https://www.noudiari.es/local-ibiza/los-ecologistas-del-gen-tachan-de-irresponsabilidad-construir-una-cuarta-desaladora-en-ibiza/ https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2024/02/28/ibiza-institut-agua-desaladora-sostenibles-evitar-98793349.html

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Kirguistán construye una gigantesca estación de esquí en Asia central

Si las nieves y los glaciares se retiran de las montañas, como dicen los verdes, no tiene sentido que las empresas inviertan cada vez más dinero en el turismo de invierno. En todos los continentes, incluso en Asia central, la nieve atrae, tanto al viajero como al dinero.

El gobierno de Kirguistán va a invertir 165 millones de euros en la construcción de tres complejos turísticos de invierno, cerca de la ciudad de Karakol, a la entrada del valle de Jyrgalan. Las instalaciones tendrán cerca de 7.000 habitaciones en total, suficientes para acoger a 850.000 turistas al año.

El gobierno ha reservado más de 1.600 hectáreas en las montañas circundantes para el proyecto. Las empresas kirguises serán responsables del desarrollo de los edificios y las infraestructuras, y una empresa europea especializada, S3V (Sociedad de los Tres Valles), se encargará del diseño de la estación.

Las futuras pistas de esquí “Tres Cumbres” recorrerán 200 kilómetros, con una treintena de remontes, el equivalente a la estación suiza de Zermatt. Además está prevista la construcción de hoteles, apartamentos, campamentos, restaurantes, spas, centros comerciales…

El gobierno kirguís espera que las obras comiencen en el verano del año que viene, con vistas a recibir a los primeros esquiadores en diciembre de 2026.

Casi completamente cubierto de montañas y cubierto de nieve desde mediados de noviembre hasta mediados de abril, el territorio kirguís tiene algunos de los paisajes montañosos más espectaculares del mundo y la estación der esquí está en los alrededores del lago Issyk Kul.

La zona ya atrae visitantes regionales en verano. Con el esquí Kirguistán quiere que también lleguen turistas en invierno, sobre todo extranjeros, especialmente rusos, chinos e indios. Dos aeropuertos internacionales, en Bishkek y Almaty, dan servicio a la zona a cinco o seis horas en coche, y se espera que una línea de tren conecte el país con China dentro de unos años.

En el noroeste de Kirguistán el gobierno ha iniciado la construcción de otra gran estación de esquí, esta vez a cargo de una empresa rusa, y está estudiando otro proyecto con Uzbekistán.

Evidentemente, el gobierno kirguís no cree que la nieve desaparezca de sus montañas, como pronostican los ambientalistas en Europa.

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El frío y la lluvia han arruinado la producción francesa de miel

Ha sido un año negro. Por primera vez, en algunas regiones los apicultores franceses han pedido indemnizaciones por la pérdida de la producción de miel a causa del frío y la lluvia de esta primavera.

El frío y la lluvia impiden que las abejas se alimenten y este año la producción ha caído a veces hasta el 80 por cien. “Para que haya una oleada de néctar en las flores, es necesario tener 17 grados. Pero allí hacía mucho más frío. Las abejas tenían dificultades para alimentarse”, explica Pascal Dessenne, apicultor y presidente de GDSA 46 (Bee Health Defense Group).

“No tenemos miel de primavera. Sin embargo, este es el tipo de miel dulce que a todos les encanta. Realmente somos los más afectados por los acontecimientos climáticos”, lamenta Romain Duvivier, apicultor de “Bee in Lot” en las alturas de Payrignac con 120 colmenas.

La primavera es un período crucial para las abejas. Es cuando generan nuevos recolectores. Con el frío el ciclo se ralentizó.

“Durante seis semanas, las abejas no buscaron alimento. Perdí dos colonias al comienzo de este período difícil”, afirma Duviver. Les dio azúcar a sus insectos para mantenerlos con vida. Pero no había que darles demasiada glucosa, para evitar que afectara a la miel.

El apicultor perdió casi la mitad de su producción. A pesar de ello, Duvivier señala un elemento positivo: “La ola de frío ha sido buena para los avispones. Solemos decir que a partir del 15 de julio llegan. Aquí, hasta finales de agosto, no salieron. ¡Las abejas sufrieron, pero también los avispones!” Es un consuelo.

Los apicultores de Lot han presentado una solicitud de indemnización al fondo de compensación ISN, que regula las pérdidas de producción relacionadas con el clima. “Es similar a lo que experimentan los viticultores durante los períodos de heladas”, explica Émilie Le Dantec, de la Confederación Campesina, que presentó la solicitud.

Las pérdidas de cultivos se calculan a escala de un ciclo de producción completo. Están sujetos al ISN por un 30 por cien de las pérdidas relativas a la apicultura.

—https://www.ladepeche.fr/2024/08/31/on-se-prend-de-plein-fouet-les-evenements-climatiques-une-annee-noire-pour-les-apiculteurs-12166494.php

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La última tonteoría es adaptar la producción industrial a las inclemencias meteorológicas

Alemania está demostrando que renuncia plena y deliberadamente a su papel de “locomotora” económica de Europa, para adoptar un papel subordinado. Primero renunció a la energia nuclear y luego al gas ruso, lo que ha comprometido seriamente su industria. Las empresas se ven obligadas a instalarse en otros países. No hay energía suficiente y la que se importa tiene precios por las nubes.

Las energías alternativas no lo son. En julio el Ministerio de Economía y Clima propuso a las empresas adaptar su producción a la fuerza del viento y a la duración del sol, para aliviar las redes eléctricas, puestas a prueba por la intermitencia de las energías llamadas “renovables”.

El Ministerio lo llama “señales locales”: si se inyecta poca energía eólica y solar en un momento dado en una región determinada, quien reduzca su producción será recompensado y castigado en caso contrario, a través de variaciones locales en los precios de la energía, que -según se supone- reflejan “la escasez o excedente de electricidad” en el lugar en cuestión.

Cuando una zona está congestionada, el precio es más alto hasta que la situación se calma, y viceversa. El plan es “aliviar la red”, que estaría muy bien servida cuando sopla el viento y brilla el sol, pero con poca potencia cuando no se cumplen las condiciones meteorológicas.

Si se aplicara tal medida, la producción industrial se parecería bastante a la agraria: para poner las máquinas en marcha habría que esperar a que el clima fuera propicio.

Los capitalistas han puesto su grito en el cielo. “En ningún otro país industrializado las empresas se enfrentan a un suministro de energía fluctuante e impredecible”, escribe el consejo económico de la Unión Demócrata Cristiana en una carta enviada hace unos días a Robert Habeck, el ministro de Economía y Clima.

El proyecto es “completamente loco”, afirmó indignado el lunes el presidente de la asociación de medianas empresas BVMW, Christoph Ahlhaus, afirmando que “las máquinas necesitan electricidad fiable y asequible las 24 horas del día, los 365 días del año” (*).

Con la eliminación de la energía nuclear el año pasado y el descenso en el suministro del gas debido a las sanciones contra Rusia, Alemania tiene cada vez menos electricidad controlable, es decir, de la que su producción no depende del clima. Esto promete empeorar, mientras que los ambientalistas se felicitan por alcanzar el 80 por cien de energía renovable en el suministro eléctrico de aquí a 2030 y eliminar progresivamente el carbón de aquí a 2038.

Dado que la electricidad se almacena mal, Alemania va a tener que adaptar constantemente el consumo a la producción, y por tanto al sol y especialmente al viento.

Sin embargo, en el país, la instalación de aerogeneradores está muy desequilibrada geográficamente: más del 80 por cien de la producción surge del norte, porque allí los vientos son mayores, mientras que encontramos muchas industrias de uso intensivo de energía en el sur. El abandono de la energía nuclear agrava esa asimetría, ya que la mitad sur pudo contar durante mucho tiempo con numerosos reactores atómicos para generar electricidad.

Alemania está muy retrasada en la inversión en las redes de transmisión de electricidad que atraviesan su territorio. No puede enviar toda la electricidad producida en el norte al sur de forma instantánea y sin intermediarios. Eso crea un problema que los operadores de redes llaman los “flujos de bucle”.

Como las redes alemanas no están dimensionadas para transportar la producción desde el norte hasta el consumo en el sur, una parte de ella debe pasar por países vecinos, como Francia, Países Bajos, Luxemburgo, Bélgica, Austria o incluso Polonia, antes de regresar a Alemania. Es un fenómeno físico inevitable: la electricidad pasa sin que los intercambios comerciales lo planifiquen.

Los flujos en bucle generan costos adicionales para los operadores de las redes eléctricas de los países afectados, ya que tienen mucho menos “espacio” para sus propios flujos transfronterizos. De esa manera limitan la capacidad de exportación e importación. Las capacidades de intercambio no son infinitas: los cables están dimensionados para transportar una cantidad limitada de electricidad y cada vez más se encuentran saturados.

El descabellado plan de las “señales locales” supondrá aumentar el consumo de las empresas del norte y limitar el del sur. El gobierno no tiene otra opción, ya que una norma de la Comisión Europea le exige limitar los flujos en bucle y el 70 por cien de las redes transfronterizas deben utilizarse para flujos comerciales entre países.

Una posible solución sería invertir en el desarrollo de redes eléctricas de calidad, lo cual requeriría una cantidad tan grande de dinero que ni siquiera Alemania sería capaz de desembolsar.

Sin embargo, no hay que perder la esperanza de que Alemania siga siendo la locomotora económica de Europa y arrastre a Europa en su estrepitoso hundimiento.

(*) https://www.bild.de/politik/inland/voellig-gaga-solar-plan-von-habeck-behoerde-empoert-wirtschaft-66cc48052e96240be0bb9f17

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En el desierto del Sáhara las lluvias aumentarán exponencialmente

En el desierto más seco del planeta, el Sáhara, en los últimos 35 años las precipitaciones han aumentado (1) y las previsiones indican que durante los meses de agosto y septiembre la cantidad habitual de lluvia se podría multiplicar por cinco (2).

El Sahara es de una aridez extrema. En muchas regiones, las precipitaciones anuales no superan los 25 litros por metro cuadrado, y en algunos lugares puede pasar un año entero sin registrar una sola gota de lluvia.

La aridez está provocada por la célula de Hadley, que crea un sistema de alta presión atmosférica que hace que el aire descienda allí. Este fenómeno seca la atmósfera e impide la formación de nubes y lluvia.

Sin embargo, ahora tendrá lugar un episodio lluvioso que promete traer importantes cantidades de precipitaciones en el desierto. Tiene su origen en un cambio de ubicación de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), una franja de alta humedad y precipitación que rodea el Ecuador, donde se encuentran los vientos alisios de ambos hemisferios.

Este encuentro genera un ascenso del aire, la formación de nubes y lluvia. Ahora la ZCIT se ha desplazado mucho más al norte de lo habitual, lo que ha permitido que los sistemas de tormentas se desplacen hacia el Sahara. Este desplazamiento ha introducido aire húmedo en una región conocida por su extrema aridez, lo que ha provocado lluvias inesperadas en el desierto.

Los modelos meteorológicos como el GFS y el ECMWF estiman que algunas zonas desérticas el volumen de precipitaciones multiplicará por cinco la media mensual normal. Podría recibir en unos días la cantidad de lluvia que recibiría normalmente en varios años.

Los modelos muestran que el fenómeno meteorológico podría ser uno de los más importantes de las últimas décadas. Las proyecciones indican que algunas regiones del Sahara podrían multiplicar por diez las precipitaciones medias.

El modelo GFS predice precipitaciones generalizadas durante los próximos 16 días, mientras que el ECMWF sugiere que las lluvias podrían persistir incluso hasta principios de septiembre. Los modelos sugieren que el evento actual podría ser uno de los más importantes en décadas, con precipitaciones que superan las cifras históricas para el desierto.

Para entender el fenómeno, los científicos han analizado los datos de precipitaciones en el Sahara durante los últimos 53 años. Solo en cuatro ocasiones se ha producido una fuerte anomalía que haya provocado precipitaciones significativas en agosto, lo que sugiere que eventos como el pronosticado ocurren menos de una vez por década.

En septiembre la situación es aún más inusual. Solo se observó un evento similar en 1994.

El Sáhara no siempre fue un desierto árido. Hasta hace 5.000 años estuvo cubierto de ríos y vegetación tropical.

(1) https://www.nature.com/articles/nature22069
(2) https://www.severe-weather.eu/global-weather/unexpected-rainfall-event-sahara-desert-2024-anomaly-fa/

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Nieva en el ‘estado del sol’ en pleno verano

California es conocido por ser el estado soleado por antonomasia, caracterizado porque todo el año hace “buen tiempo”, o sea, calor. Sin embargo este fin de semana el Servicio Meteorológico de Hanford esperaba la llegada de la nieve en pleno mes de agosto.

Una tormenta del Pacífico inusualmente fuerte y fría para esta época del año, golpeaba la costa. Existe la posibilidad de que se acumule nieve en la alta Sierra por encima de los 2.500 metros, incluido el terreno más alto del Parque Nacional de Yosemite, una zona que no ha visto nevadas en agosto en al menos 20 años.

Por lo general, las nevadas regulares comienzan a finales del mes de octubre.

“En California cualquier posibilidad de nieve en agosto es bastante rara y tiene el potencial de aumentar los impactos para los viajeros y excursionistas el viernes por la noche [y] el sábado”, dijo el Servicio Meteorológico.

El Servicio Meteorológico incluyó un gráfico con la publicación que muestra la probabilidad de tasas de nevadas de 24 horas superiores a más de un centímetro y advirtió que la visibilidad se podría reducir considerablemente durante el mal tiempo.

Recomendó a los automovilistas que modificaran sus planes de viaje si fuera necesario en las áreas afectadas y que estuvieran preparados para “condiciones invernales”.

El clima más frío durante las últimas dos semanas, junto con las afluencias de humedad, han amortiguado la temporada de incendios en partes del oeste, y la lluvia significativa calmará aún más el riesgo de incendios en algunas áreas.

Los estados del Medio Oeste, el Noreste y el Noroeste del Pacífico esperan temperaturas máximas diarias más comúnmente asociadas con el clima otoñal por la llegada de un frente frío.

Algunas temperaturas serán hasta 15 grados inferiores a la media para esta época del año. Además del frente frío, un sistema de tormentas se está moviendo desde el noroeste hacia California, lo que trae la amenaza de nevadas en medio del verano.

El meteorólogo Dan Harty dice que en California las temperaturas serán alrededor de 10 grados inferiores a la media. En algunas áreas de gran altitud del estado, una tormenta de fin de semana podría producir nieve.

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El consumo mundial de carbón alcanza su máximo registro histórico

Si dejamos al margen la deportación masiva de mendigos de las calles, el gran espectáculo de los Juegos Olímpicos fueron las imágenes de los atletas durmiendo a la intemperie. Los organizadores les quitaron el aire acondicionado de sus habitaciones para reducir las emisiones de carbono y salvar al planeta. Los deportistas ocuparon el lugar de los menesterosos en los jardines, las plazas y los bancos de París.

Las paranoias “verdes” son tipicas de los países occidentales. En el resto del mundo la ciencia debe ser diferente porque en China e India siguen abriendo nuevas minas de carbón a un ritmo vertiginoso y construyendo más centrales eléctricas con una materia prima que aumentará las emisiones de CO2 a la atmósfera.

China e India son los mayores consumidores de energía del mundo y su principal fuente de producción es el carbón. Unos cierran las centrales térmicas mientras otros las abren.

El consumo mundial de carbón ha alcanzado un nivel máximo, impulsado por la demanda de la región de Asia y el Pacífico, según el último informe del Instituto de Energía (*).

En Europa los burgueses son parásitos con la tripa llena, mientras que en otros países, como los asiáticos, necesitan crecer y desarrollarse, para lo cual hay que empezar por la energía, y el carbón es la mejor alternativa.

El carbón es abundante, mientras las fuentes de energía llamadas “renovables”, como la solar o la eólica, no son suficientemente estables ni baratas para satisfacer las necesidades energéticas de las economías de los países en desarrollo.

Para impedir ese desarrollo y acabar con la competencia, las potencias occidentales han iniciado una cruzada “verde” dirigida contra las empresas, como las chinas y las indias, a las que califican de “contaminantes”.

A los países asiáticos no les ha quedado otra que comprometerse a reducir sus emisiones, pero “ad kalendas graecas”. China ha puesto el objetivo de cero emisiones netas en 2060 y la India diez años después. Lo más probable es que para entonces los europeos hayan olvidado sus paranoias.

Mientras tanto, ambos países seguirán utilizando el carbón porque a fecha de hoy no se puede alimentar una red eléctrica con energías llamadas “renovables”, aumentando el riesgo de cortes de energía y subiendo los precios de la electricidad.

Si en Europa hay amplios sectores sociales que no puede pagar la factura de la luz, cabe imaginar lo que puede ocurrir en un país, como India, que careciera de energía barata.

Los altos costos de la energía se han convertido en una carga importante para las empresas en Europa, amenazando su viabilidad. Una multinacional como Volskswagen ya ha anunciado que abandona Alemania y traslada su sección de investigación y desarrollo a China. La Federación de Pequeñas Empresas de Reino Unido asegura que sus socios han experimentado un aumento promedio e su factura de la luz de más del 400 por cien entre 2021 y 2023.

Como hemos explicado en entradas anteriores, en Australia un invierno gélido está provocando numerosos cortes del suministro eléctrico. El gobierno quiere alejarse de los combustibles “fósiles”, pero este año la energía eólica es muy escasa y presiona sobre las reservas de gas, que han estado subexplotadas durante años a causa de las paranoias “verdes”.

(*) https://www.energyinst.org/statistical-review