Categorías
Noticias

La caza de brujas en la Audiencia Nacional no descansa

Joseba Ginés, acusado de gestionar la web BurlataHerria, será juzgado en el tribunal de excepción el 11 de diciembre por un supuesto delito de “apología de terrorismo”, con una petición de 2 años de cárcel. La página web fue clausurada en junio del 2013.

La Audiencia Nacional será escenario la próxima semana de un nuevo juicio contra la libertad de expresión. La persona acusada de gestionar la clausurada web BurlataHerria se sentará en el banquillo de los acusados por haber cometido, supuestamente, un delito de “apología de terrorismo”, penado con hasta 2 años de cárcel. Esta es precisamente la petición fiscal en su contra.

El cierre de la web por parte de la Audiencia Nacional se produjo en junio del 2013. Los argumentos del tribunal de excepción español para decretar esta medida fueron que BurlataHerria había dado cobertura informativa a actos de carácter político como manifestaciones legales, ruedas de prensa públicas o la difusión de imágenes de recibimientos a presos y presas de la localidad navarra de Burlata. También se le acusa de haber utilizado términos como “presos políticos” o “represión”.

“Estamos ante un claro ataque a la libertad de expresión, y la razón de cerrar BurlataHerria es la censura pura y dura, tratar de quitar la voz a quien piensa diferente”, denunciaban desde la web tras su clausura y a la vista de los motivos expuestos por la Audiencia Nacional.

BurlataHerria se creó 2007 con la ambición de constituirse en una herramienta de comunicación local, en la que sobre todo se recogían iniciativas, actividades o acontecimientos que tenían lugar en la localidad, de tipo cultural, municipal, reivindicativas, medio ambientales, sociales, juveniles… Por ello consideraron que este cierre también era un ataque a todos esos colectivos populares que se habían valido de la web para difundir su actividad.   La imputación de Joseba Ginés por “apología del terrorismo” y el cierre de la web venía a engrosar una larga lista de ataques a la libertad de expresión. Con los precedentes de Egin y Egunkaria, Egin Irratia, Ardi Beltza y Kale Gorria, en los últimos años las clausuras de medios se han centrado en el ámbito de internet. En este sentido, recordar los cierres de Apurtu.org, Ateak Ireki y el portal de la organización Ernai y el acoso a Gaztesarea y otros medios de comunicación.

Desde BurlataHerria reivindicaban la libertad de expresión. “Todas las personas tenemos derecho a emitir información y opinión, y para ello es necesario que cesen los ataques a medios y las coacciones contra las personas que trabajan en ellos”, decían en el manifiesto firmado por periodistas, organizaciones sociales y políticas y medios de comunicación. En este mismo manifiesto pedían “la reapertura inmediata de BurlataHerria y el archivo de la causa abierta contra su colaborador”. Además, consideraban que el cierre de esta web suponía también “una amenaza para decenas de proyectos informativos”, por lo que llamaban a toda la sociedad, y muy especialmente al sector de la comunicación, “a unir nuestras voces para detener esta caza de brujas”.

Precisamente, la busca de apoyos llevó a los responsables de BurlataHerria a solicitar el amparo del pleno de la localidad, aunque en hasta dos ocasiones UPN, PSN y PP han impedido que esto ocurriera.

Desde Burlata, y con el objetivo de acompañar a Joseba Gines y llevar hasta la Audiencia Nacional la «repulsa ante este ataque a la libertad de expresión» se ha organizado un autobús que saldrá de Burlada a las 4.30 de la madrugada del jueves día 11 y regresará después de comer. El precio del autobús será de 15€ por persona.

Así mismo, a convocatoria de un grupo de vecinos de Burlata, el próximo 10 de diciembre a las 19:00 tendrá lugar en la plaza de las Askas de Burlata una concentración con el lema: “Adierazpen askatasuna-libertad de expresión. Burlataherria libre”.

Fuente: http://www.ahotsa.info/albistea/burlataherria-un-nuevo-juicio-contra-la-libertad-de-expresion-en-la-audiencia-nacional
Categorías
Noticias

Los islamistas matan a los islamistas a cuchilladas en Xinjiang

El imán Jume Tahir
La semana pasada se produjo un atentado terrorista  en una calle comercial de Yarkand, en Xinjiang (China) en el que los fundamentalistas lanzaron varios artefactos explosivos y atacaron a la multitud con cuchillos. El balance fue de 15 muertos y otros tantos heridos. De ellos 11 eran terroristas que fueron abatidos a tiros por la policía china, según la televisión pública CCTV.

Yarkand es una ciudad cercana a la frontera china con Kirguistán y Tayikistán, un nudo comercial que el gobierno de China ha elegido como centro industrial de la región de Kashgar.

El día anterior el ministro tayiko de Interior, Ramazon Rahimzoda, se había entrevistado en Dushambé, la capital de Tayikistán, con el viceministro chino de Seguridad Ma Wei para coordinar la lucha contra lo que calificaron como «las tres plagas» de la región: el separatismo, el extremismo y el terrorismo. El tráfico de drogas, otro de los problemas candentes de la frontera, fue otro de los puntos tratados por ambos ministros.

Tras la relativa calma alcanzada después de la ola de ataques fundamentalistas desatados por los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, desde el pasado año han vuelto los atentados.

En julio, justo antes del final del Ramadán, otro asalto en Yarkand causó la muerte de casi 100 personas, de los que 37 eran civiles, 35 chinos y 2 uigures, y 59 formaban parte de los asaltantes. El choque fue seguido de la detención de 215 uigures acusados por la policía china de terrorismo.

Los fundamentalistas atacaron una comisaría de policía y otros edificios oficiales armados con cuchillos. Además, detuvieron algunos vehículos que circulaban por la calle y acuchillaban a sus ocupantes, obligando a algunos peatones a particular en el acuchillamiento.

Entre los asesinados estaba Jume Tahir, imán de la mezquita de Kashgar, la más grande de China. Dos de los asesinos fueron luego abatidos a tiros por la policía y dos días cayeron otros nueve terroristas en Hotan.

El imán Tahir, que tenía 73 años de edad, se había destacado por sus feroces críticas a los fundamentalistas y a la espiral de crímenes que estaban cometiendo en Xijiang. Era miembro del Congreso Nacional Popular de Pekín y presidente de la Asociación Islámica de China.

A pesar de las acusaciones dirigidas contra Pekín por impedir la práctica del Islam en la región, los imanes de las mezquitas cobran un sueldo del Estado, aunque no hay homogeneidad entre ellos, ya están divididos entre uigures, kazajos y otras corrientes que tienen motivaciones nacionales, más que religiosas.

Otra explicación de la oposición de los imanes al terrorismo fundamentalista es similar a la de Chechenia, donde la población islámica también es de confesión sufí y se opone al wahabismo que procede de Arabia saudita.

No es el único imán al que han atacado los takfiristas en Xinjiang:

– En 1993 dos terroristas del Movimiento del Turquestán Oriental apuñalaron y mataron al imán Abliz Damolla de la Gran Mezquita de Yecheng.

– Tres años después mataron a tiros a Hakimsidiq Haji, ayudante del imán de la mezquita de Aksu, y acuchillaron al imán Aronghan Haji de la mezquita de Id Kah, que sobrevivió con cortes en la cabeza, las manos, la espalda y las piernas. El agresor, Nurmamat, había sido educado en el panislamismo y el panturquismo en una madrasa ilegal a que le enviaron sus padres cuando tenía cinco años de edad.

– En 1997 Muhammat Tursun disparó al imán Yunus Sidiq Damolla en su mezquita de Baicheng.

– Al año siguiente un exiliado uigur disparó contra el imán Abliz Haji en Yecheng.

– El año pasado fue asesinado a puñaladas frente a su casa el imán Abdurehim Damaolla, de 74 años de edad, de la mezquita de Kazihan.

Categorías
Noticias

Rosón: el azote fascista de Galicia

Solidaridad Obrera

Los herederos de la familia de ese fascista que fue Juan José Rosón, militante falangista de pro, Gobernador Civil de Madrid de 1976 a 1980 y Ministro del Interior de 1980 a 1982, se han especializado en perseguir a todos aquellos que aireen su pasado de criminales fascistas.

En esta situación se encuentra ahora el compañero Alfredo Grimaldos por su libro «La sombra de Franco en la Transición», que desde este sindicato hemos recomendado a nuestros afiliados y a todos los trabajadores.

En 1978, la revista Interviú publicó el reportaje titulado, “Los Rosón, azote de Galicia”, en el que se relataban las hazañas de Antonio Rosón Pérez, durante los meses inmediatamente posteriores al golpe de Estado fascista del 18 de julio de 1936. Como alférez de complemento, actuó de jefe militar de los sublevados en la zona de Becerreá, en Lugo, a lo largo de ese periodo crítico.

Antonio Rosón se convirtió, muy poco después, en el primer presidente de la Xunta de Galicia y su hermano Juan José Rosón era gobernador civil de Madrid en el momento que Interviú publicó el reportaje.

Los Rosón utilizaron entonces todos sus recursos políticos para conseguir que se secuestrara la revista en dos ocasiones.

Pues bien, treinta años después, los Rosón atacan de nuevo, en esta ocasión los herederos de Antonio y Juan José Rosón Pérez, fallecidos ambos en 1986. Han presentado una demanda de protección al derecho al honor por las alusiones que se hace a este clan caciquil lucense en un capítulo del libro de Alfredo Grimaldos.

Están empeñados en que no se conozca la historia de su familia.

Entonces, en 1978, el pleito judicial se resolvió, en primera instancia, con una sentencia favorable a Interviú dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona, pero luego, en casación, un Tribunal Supremo cuajado de jueces franquistas y del que formaba parte incluso un cuñado de los Rosón, revocó la sentencia dándoles la razón a ellos.

Ahora quieren callar a Alfredo Grimaldos. La base de la investigación sobre Antonio Rosón incluida en su libro son artículos laudatorios hacia él publicados en el diario El Progreso, de Lugo, entre julio y septiembre de 1936.

Es lo que decían los propios fascistas de la actividad represiva del mayor de los Rosón. En Lugo no hubo guerra civil, se produjeron escasos focos de resistencia a favor de la legalidad republicana, aplastados por las tropas franquistas, que avanzaron con facilidad y, en pocos días, controlaron toda la región. Los asesinatos en las cunetas y las condenas a muerte dictadas por los tribunales militares tuvieron como víctimas a republicanos que defendían la constitución vigente y que, en su mayoría, no habían tenido siquiera la posibilidad de participar en ningún hecho de armas.

Antonio Rosón encabezó la “limpieza” de la zona de Becerreá, durante los primeros meses posteriores al alzamiento militar, según publica El Progreso en varias notas. Por ejemplo, en el ejemplar del 23 de agosto de 1936, se puede leer: “Es de señalar la labor altamente patriótica que están desarrollando los señores D. Antonio Rosón, jefe militar en esta villa; don Fermín Pérez Rosón, médico de Los Nogales y jefe de Falange; D. Luis Rosón y D. Manuel Pérez Rosón, jefes locales en Becerreá y Cervantes, respectivamente, quienes, con su alma de gigantes, están haciendo una labor magnífica en defensa de la Patria. Con su gran olfato policiaco, van directamente a las madrigueras en donde se esconden los huidos, causando verdadero terror entre estos”.

En el libro no se afirma que Antonio Rosón participara personalmente en ningún asesinato, no hay pruebas de eso, pero sí en la persecución y el encarcelamiento de antifascistas, como parece obvio. Algo que él mismo reconoce, quitándole hierro, por supuesto, en unas declaraciones a la revista Cambio 16 publicadas el 7 de mayo de 1978:

“Al llegar a Lugo se me comisionó para que fuera con la Guardia Civil a mi pueblo, y con otros grupos de gente armada que había en los cuarteles de San Fernando, con objeto de que desaparecieran las barricadas y los registros domiciliarios.
Volvimos produciendo un poco de ruido, para que la gente se marchara, ¿comprende?”

Sólo un poco de ruido, en días de fusilamientos indiscriminados y criminales ajustes de cuentas.

Está claro que él era quien mandaba en la zona, como vuelve a señalar El Progreso del 19 de septiembre de 1936: “Debido a la actividad del jefe militar en esta villa, el alférez de complemento D. Antonio Rosón, son muchas las armas recogidas en este partido judicial, calculándose en más de cien las armas largas y aproximadamente las cortas en unas cincuenta, muchas de ellas tan antiguas que ni las marcas se les conoce”.

Mientras tanto, empiezan a publicarse a diario, en el mismo periódico, los nombres de los que son “pasados por las armas” después de consejos de guerra sumarísimos sin las más mínimas garantías jurídicas.

Aún no se sabe donde están enterrados los cadáveres de la mayoría de esos antifascistas asesinados por los hombres que estaban bajo el mando de Antonio Rosón.

A partir de octubre de 1936, el hermano mayor de este clan caciquil participa en las farsas judiciales franquistas en su calidad de abogado y militar. A los detenidos se les acusa de un delito de “rebelión”, por haberse mantenido fieles a la legalidad. El día 7 de octubre, El Progreso se encarga de despedirle y de recordar sus méritos: “Fue destinado a Lugo el distinguido abogado, alférez de complemento, D. Antonio Rosón. Hasta la fecha prestó los servicios militares en esta villa, en donde actuó como comandante militar desde el principio del Movimiento, desempeñando su cometido con gran acierto. Sentimos la marcha de tan buen amigo”.

Juan José Rosón, por su parte, después de desarrollar una larga carrera política durante el franquismo, vistiendo la camisa azul con el yugo y las flechas, fue el responsable de numerosos asesinatos de militantes antifranquistas en la calle a manos de las fuerzas policiales que él mandaba. Y llegó al Ministerio del Interior en 1980, el año más sangriento de la Transición, en el que la extrema derecha y los grupos parapoliciales provocaron dos docenas de asesinatos.

Casi setenta años después del parte oficial de guerra del 1 de abril de 1939, todavía sigue siendo muy difícil indagar en la represión franquista de la guerra y la posguerra. Esa es una consecuencia de la pervivencia del Estado franquista a lo largo de la Transición, un periodo que también estuvo marcado por una fuerte actividad represiva del poder contra los movimientos populares. Los enjuagues de la Transición están en el origen de los problemas que seguimos teniendo ahora para recuperar nuestra memoria histórica.

No sólo se miente sobre lo que sucedió entre 1936 y 1939 y, después, durante toda la dictadura franquista. También sobre hechos mucho más recientes. La imagen oficial de la Transición se ha construido sobre el silencio, la ocultación, el olvido y la falsificación del pasado. No se ha purgado el franquismo en esta sociedad. Los asesinos que aún viven, y sus herederos, están crecidos. Se revuelven como fieras ante cualquier indagación sobre el pasado.

Las dificultades que tenemos todavía son consecuencias de la Transición, en la que se pactó la amnesia colectiva. Una sumisión al franquismo que supuso un nuevo crimen contra las víctimas de ese régimen de terror.

Hay que recordar que más de 100 antifascistas perdieron la vida en las calles, entre 1976 y 1980, a manos de las fuerzas policiales mandadas por Martín Villa y Rosón. Y en atentados de la extrema derecha instrumentalizada desde el poder. La mayoría de ellos tenía alrededor de 20 años. La historia oficial se ha olvidado deliberadamente de todos ellos. Hay que reivindicar permanentemente su memoria.

La Transición supuso una Ley de Punto Final del Franquismo, nos dejó al Borbón en el trono, muchos muertos sin rehabilitar y a los asesinos sin condenar. Los tribunales de justicia aún se siguen oponiendo a la revisión de los consejos de guerra franquistas, auténticas aberraciones jurídicas.

Aquí no ha habido ninguna reconciliación: han querido imponernos la rendición de la memoria. Pero a pesar de las demandas de protección del derecho al honor de los verdugos, no vamos a renunciar a nuestra propia historia. Es fundamental seguir trabajando para romper la barrera tejida por la intoxicación, la mentira y el olvido.

La saga de los Rosón, sus herederos y las reclamaciones judiciales
El Solidario, Solidaridad Obrera, pgs.48 y 49
www.solidaridadobrera.org/downloads/solidario/el_solidario13.pdf

El calvario del periodista Alfredo Grimaldos comenzó en 2004 con la publicación del libro «La sombra de Franco en la Transición» y en 2012, ocho años después, continuó con la condena por parte del Tribunal Supremo por atentar contra el honor del clan Rosón.

Pues bien, señores del Tribunal Supremo: ese mismo año en el que Ustedes dictan su sentencia inquisitorial, el clan familiar cuyo honor defienden seguía haciendo de las suyas y la policía detuvo a Javier Eduardo Rosón Boix, involucrado en la Operación Emperador que desarticuló la mafia china de Gao Ping.

Rosón Boix trabajaba en una sucursal de Madrid del Banco Sabadell como abogado especialista en el lavado de dinero negro y la evasión fiscal. Había organizado su propia red con la ayuda de Frederic François Mentha, un gestor de la banca suiza. La policía registró dos domicilios ligados a él e intervino su vehículo, un Mercedes SL500. Le relacionan con una española de origen israelí, Malka Mamman Levy, alias La Sobrina, auténtica cerebro de la banda criminal de blanqueo de dinero.

Es el hijo pequeño de Juan José Rosón, antiguo cacique gallego, antiguo gobernador civil de Madrid, antiguo ministro del Interior en los tiempos de UCD…

Este es el «honor de la familia Rosón» que defienden los jueces españoles.

Para descargar el libro ‘La sombra de Franco en la Transición’ de Alfredo Grimaldos:
http://www.transicion.sbhac.net/Vanguardia/TRAN_AlfredoGrimaldos_FranquismoSinFranco.pdf
Categorías
Noticias

¿Tienen uñas las hormigas? (y II)

N.B.

El dadaísta título de arriba -como el de mi anterior entrega: «¿Tienen sed los peces?»– pretende hacer vislumbrar lo bizantino de pueriles discusiones del llamado, entonces, cada vez menos desde que ETA abandonó la lucha armada, «problema vasco» cuando, en realidad, lo que hay, a juzgar por la copiosa prosa que a continuación voy a enumerar, es un «problema español». Se habla de España, decía yo, no ya como tema, sino como género, casi un estilo, un relato.

Veamos, pues, una corta relación de la producción libresca escrita y pergeñada por ortodoxos y heterodoxos en distintas épocas e inspirada en qué cosa sea eso que llaman «España» y que parece cogida con imperdibles y casi por los pelos. Muchos nombres ya no dicen nada, o casi nada, y otros sí, pero todos estaban animados por la misma inquietud, otrosí, las Españas. Del iniciático Campillo y Cosío, ministro liberal del siglo XVIII con Felipe V, tenemos el kilométrico «Lo que hay de más y de menos en España para que sea lo que debe ser y no lo que es» (1741) y «España despierta» del mismo año. Damos un brinco cronológico y nos topamos con Federico Jiménez Losantos, aquejado estos días de un virus estomacal o no se  sabe qué, y su exitoso best-seller en 1979 «Lo que queda de España», significativo título. De Lucas Mallada, el célebre «Los males de la patria». Picavea le dio vueltas al asunto en «El problema nacional». Ortega (y Gasset) piensa que España se tibetaniza en «España invertebrada»; piensa que España se desconcha (lo de las autonomías no es de hoy; ya, por ejemplo, se le otorgó a Puerto Rico cuando todavía era colonia española y antes de ser Estado Asociado de los USA). Claudio Sánchez Albornoz, aquel que dijo que España empieza, no en los Pirineos, sino en el País Vasco, escribe en su famosa polémica con Américo Castro y su «La realidad histórica de España», escribe, digo, «España, un enigma histórico». La orteguiana y malagueña María Zambrano redacta «España, sueño y verdad». Ya después de la guerra civil, el médico Pedro Laín Entralgo escribe «España como problema» (punto de vista falangista). Rafael Calvo Serer, en respuesta, pergeña «España sin problemas» (punto de vista opusdeísta). El indocumentado y pelín pirao Ángel Ganivet (a quien Azaña pusiera en su sitio), «Idearium español». Fernando Sánchez Dragó, que ya suena más, se forra con su delirante y desopilante «Gárgoris y Habidis, una historia mágica de España» (1979). José Luis L. Aranguren, «Memorias y esperanzas españolas». Jovellanos, ilustrado del siglo XVIII, redacta «Informe sobre la ley agraria» (y, después, también el regeneracionista Joaquín Costa ya en el siglo XIX, principios). Feijoo, en el XVIII, «Teatro Crítico Universal». El integrista Marcelino Menéndez Pelayo, «Historia de los heterodoxos españoles» con aquella España «martillo de herejes y centinela de Occidente» que tan bien le vino a la intelligentsia franquista. Estos «heterodoxos» serían extraespañoles a fuer de españolísimos de fuero interno pero desaforados; los afrancesados, por ejemplo. Mayans tiene «Orígenes de la lengua española» y, termino, Juan Pablo Forner (quien escribiera en 1792 «Discurso sobre la perplejidad de la tortura», en plena decadencia de esta ominosa práctica, y se entendía que había que erradicarla, o sea, igual que ahora, hay que joderse. . . ), «Exequias de la lengua española». Hay más, pero es suficiente. En lenguaje de hoy, se podría decir que son gente de «derechas» quienes escriben sobre «Espain».


La lista es heteróclita y no todos los autores coinciden ni en la época ni en pensamiento ni en intenciones. Hay quien hace alharacas y se siente alharaquiento. También bordes de pórfido y quien, a falta de charol, se la menea pero medra, que de eso se trata (hay «escuela vasca» en este menester). No faltan esforzados costaleros ni, ay, sobran gentes sinceras, preocupadas, afrancesadas o no, alumbrados o arbitristas, hasta que apareció la casta inconsútil de los rastacueros parvenus facedores de «bucles melancólicos» (Jon Juaristi) y su «ècole juaristiano» con sus mediocres epígonos.

Como decía el poeta, ¿hay «dos Españas»? De momento, como decía Alfonso Sastre, «España son ellos». Los de siempre, los puros, los castos, los putos amos de la barraca y la Banca.

Categorías
Noticias

Escenas montañesas. Fascistas santanderinos en Montejurra 76

Los sucesos de Montejurra en 1976, también conocidos como
“Operación Reconquista”, continúan siendo históricamente el mayor y mejor
ejemplo de íntima colaboración entre organizaciones fascistas extranjeras
(croatas, argentinos, italianos…), las fuerzas represivas españolas y los
variados grupos de ultraderecha “civiles”, poniendo en práctica un plan
diseñado cuidadosamente y que coordinaba a efectivos de diversa orientación
política  bajo la dirección superior de
militares españoles y de los servicios de inteligencia del Estado. Tal vez haya
que esperar unos meses, hasta los asesinatos de la calle Atocha en enero de
1977, para encontrar de nuevo en su criminal acción  la estrecha colaboración de fascistas
italianos y de la policía española, incluyendo 
el uso y cesión de armamento y las labores logísticas de cobertura. Si
la existencia de una Internacional Fascista era un recurso periodístico mas
bien confuso, lo cierto es que los fascistas presentes tenían procedencia
internacional, en su mayoría perseguidos y exiliados, residentes en España bajo
la protección y el paraguas de los servicios de inteligencia de la reciente y
democrática monarquía.
Pero la participación española fue naturalmente la más
abundante. Y en proporción, Santander tuvo elevada participación en aquella
enorme y criminal provocación  montada
por los aparatos del Estado a mayor gloria del Borbón. Y no sólo porque una de
las víctimas, Aniano Gimenéz, militante de la HOAC y residente en el barrio de San Román de la Llanilla, fuera
santanderino. La vecindad de Santander con Euskadi y su carácter de base de
descanso para los grupos fascistas que actuaban en territorio vasco  explican la numerosa asistencia de fascistas
encuadrados dentro de la “Operación Reconquista.
La concentración fascista en Montejurra, organizada por el
Gobierno a fin de que la habitual concentración carlista (con sus tendencias
izquierdizantes y democráticas) no supusiera un peligro para la débil y
reinstaurada monarquía juancarlista, reunió a elementos de diversas provincias.
Sin embargo, como dice “El libro negro de
Montejurra
”, (obra de donde se han extraído las guías fundamentales de
estas líneas)”…el grupo mas compacto, mas
organizado y de agresividad demostrada se encontraba en Santander…”.
El “Libro Negro…” atribuye a un nazi ya
fallecido, Juan Luis Pacheco Pérez (y no “José
Luis
”, como le denomina el libro), ex -divisionario azul, ex – legionario
honorífico, que residía en el número 36 de la calle San Fernando, la jefatura,
tal vez simbólica por su edad, de este compacto grupo, del que formaría también
parte otro Pacheco mas joven, su hijo Luis. Los tres autobuses de aguerridos
matones de salón y Club Marítimo fueron contratados en  Viajes Incavisa, extremo que el que escribe
estas líneas conoció de fuentes directas, siendo esa contratación realizada sin
mucho disimulo de las bélicas intenciones 
de los excursionistas.
Las armas se reparten el día anterior, sábado 8 de mayo de
1976, en plena Plaza Porticada, lugar que hasta no hace mucho reunía, junto a
otras instituciones administrativas, las sedes de la policía, del Gobierno
Civil y  del Gobierno Militar, por lo que
no dejaba de ser un lugar simbólico. El “Libro Negro de Montejurra” achaca (sin
dar mas datos)  a este grupo
santanderino, junto a los inevitables guardias civiles y policías de paisano,
muchos de los abundantes atentados, agresiones 
y ataques nocturnos que durante el verano de 1976 se dieron en Euskadi,
cuyas calles se llenaban todos los días de mareas  humanas pidiendo amnistía y enfrentándose a
las fuerzas represivas. Si que da datos de algunos de los participantes en el
grupo juvenil del fanático Pacheco, al que pertenecía por ejemplo el “destacado integrante” Javier Cabrero
Abascal y su hermano José Antonio, a los que fijaba su residencia en la Calle Castelar, 15, zona
“nacional” por excelencia de Santander. Estos dos elementos, hijos de un
profesor de Matemáticas  al que
recordarán para bien muchos antiguos alumnos, fueron acusados por el Partido
Carlista de formar parte de las bandas parapoliciales (mas ‘policiales’ que
‘para’) que durante días enteros asolaron las calles de San Sebastián, con
posterioridad a la muerte del fascista presidente de la Diputación de Guipúzcoa,
Juan María Araluce (también presente en Montejurra), en octubre de 1976. Años
después, alguno de los dos hermanos tuvo intereses hosteleros en algún bar del
centro de la ciudad, no lejos de la plaza de Cañadío, y también se les  puede ver participando y organizando  rancias procesiones religiosas. Participación  que, curiosamente, y saliéndonos del guión, era
también un “entretenimiento” de otro elemento fascista santanderino, el
empresario Miguel Ángel Fuentes, que hace veinticinco años fue encontrado en un
apartado lugar de Colombia con las manos atadas a la espalda con alambre y
varios tiros. Tal vez no eran las procesiones su único entretenimiento. Antonio
regenta en la actualidad un establecimiento en Santillana del Mar. Curiosamente,
y para que no falte nadie, la familia Cabrero está relacionada por matrimonio
con la familia del ex presidente Aznar, y también con algún descendiente del
escritor costumbrista José María de Pereda.
La comitiva de Sixto de Borbón. De izquierda a
derecha, Narciso Cermeño; Ignacio Fernández Guaza, colaborador policial, quien
el 23 enero de 1977 asesinaría a Arturo Ruiz en Madrid; enarbolando un mástil
de bandera, el santanderino Javier Cabrero; Sixto de Borbón con boina y
gabardina cruzada blanca; el personaje con traje oscuro y gafas era conserje
del madrileño Hotel Wellington, y encargado de seguridad de Fuerza Nueva; y,
finalmente, José Luis Marin García-Verde, con gabardina blanca y boina, el
asesino de Ricardo García Pellejero y Aniano Giménez Santos.
En el informe que los carlistas redactaron sobre los sucesos
señalan a otros individuos como miembros del santanderino grupo armado fascista,
tales como José María Mazarrasa, alias “Toñón”,
nieto de los condes de las Forjas de Buelna; el conocido Marcos Ruiloba, chulo
de guateque, omnipresente en todo sarao fascista que se preciara; un tal Manuel
López del Río, y  el veterano pediatra
Celestino Ortiz Pérez, que se dedicaba a tomar los pulsos (y esto no es broma)
durante los éxtasis de las videntes de la virgen en el pueblito de Garabandal,
allá por 1962. También es nombrado un tal Arruza Pajares, que reside ó residía
en Santander en la calle Reina Victoria. La lista de nombres y apellidos podría
alargarse notablemente, políticos y empresarios hosteleros incluidos. Pero la
falta de pruebas nos obliga a repetir únicamente lo que se demostró. Hay que
tener en cuenta que hablamos de una plaza en la que el ex alcalde del Partido
Popular entre 1995 y 2007, Gonzalo Piñeiro y García-Lago, presumía en su
juventud de formar parte de los valientes grupos agresores. Como los años
pasan, dicen las malas lenguas que durante estos últimos años practicaba
aquellas artes marciales con su mujer, viva imagen de la resignación.
A la tropa santanderina en la que formaban estos bizarros
elementos se le encargó ocupar la llamada explanada de Iratxe, conjuntamente
con varias compañías de la Guardia Civil,
según el “plan de guerra” concebido por el trío dirigente de la Operación Reconquista:
el ministro de Gobernación, Manuel Fraga Iribarne, el director general de la Guardia Civil, ex requeté, ex
divisionario azul, el teniente general nazi Ángel Campano López (quien sería
hasta su pase a la reserva en 1981 capitán general en Valladolid y Zaragoza) y
el “aspirante” a dirigente carlista, el ultraderechista Sixto Enrique de
Borbón, la cabeza visible de aquel engendro operativo montado a mayor gloria de
la monarquía fascista de Juan Carlos de Borbón y Borbón. 
Pero la alegría bélica deja paso a la prudencia, aun cuando
se esté respaldado por una ametralladora que el día anterior había sido montada
en la cumbre del monte con ayuda de la Guardia
Civil
, el mismo cuerpo que el día anterior  había supervisado la descarga de armas para
pertrechar a las fuerzas fascistas, con testigos que no dieron mas importancia
al hecho precisamente por la presencia de los picoletos.  A eso de las 10 de la mañana del 9 de mayo de
1976 una masa de mas de 15.000 personas comienza la ascensión a la cumbre,
defendida por una cohorte de Guerrilleros de Cristo Rey, militares,
legionarios, italianos de Ordine Nuovo, ustachis croatas, miembros de los
servicio de orden de Fuerza Nueva, oligarcas como los Oriol Urquijo, y una
abigarrada tropa de dementes y terroristas. Y la multitud que subía no tenía
intención de parar. El grupo de Santander dirigido por Juan Luis Pacheco, que,
como se ha indicado tenía la misión de controlar la campa de la base, debió de
considerar una prudente salida de escena,a la vista del gentío. Tanto desfile
vitoreando a la Guardia Civil
para nada. Efectivamente tal vez las fuerzas se les fueron en esos vítores.
Las órdenes que reciben desde la cumbre los chicos de Fuerza
Nueva madrileños de “atacar por la espalda” a la multitud son también
pospuestas para un análisis mas detenido. Los niños del Opus Dei, cuando
empiezan a ver la sangre, consideran que aquello no va con ellos y también
inician una retirada táctica. En esas discusiones y encontronazos, en el camino
a la cumbre, son asesinados Ricardo Garcia y Aniano Jiménez, a manos del
comandante retirado y falangista José Luis Marín García-Verde, que se hizo
famoso como “el hombre de la gabardina
blanca
”, tal como fue fotografiado durante los hechos. La total pasividad
de la Guardia Civil
ante las agresiones quedó como testimonio gráfico de cuales eran sus órdenes.
La “Operación Reconquista” fue un fracaso para sus
organizadores, si bien la envergadura del armamento proporcionado por el
Estado  bajo la supervisión de  la Guardia
Civil
a los asesinos podría haber causado una auténtica
masacre, dada la masa de gente en el lugar y la catadura de quien recibió las
armas. Antonio María de Oriol y Urquijo, presidente del Consejo de Estado,
igualmente participante en la organización de los hechos,  abandona rápidamente el escenario. Siete meses
después sería secuestrado por un comando de los GRAPO, como contrapartida de
exigencia de libertad para los presos políticos.
Poco dirán a las generaciones más jóvenes  aquellas polémicas entre diversas ramas del
carlismo. Poco significa ya un movimiento decimonónico de resistencia a la industrialización,  desde una perspectiva reaccionaria e
integrista. Su rama progresista, nacida al calor de las luchas contra el
franquismo, irá desapareciendo con los años. Sobre los sucesos de Montejurra se
vertió el típico manto de silencio y ocultamiento, procediendo como siempre a
la criminalización y persecución judicial de periodistas (como Ricardo Cid
Cañaveral) e investigadores gracias a los cuales se puso en claro la trama
auténtica, que fue presentada cínicamente  por Manuel Fraga Iribarne como “una pelea
entre hermanos”. Otros indeseables lanzaron la habitual desinformación,
clasificado a Montejurra76 como “una operación contra la democracia”, cuando lo
que estaba claro es que era una operación para afianzar la esencia del régimen,
ante el peligro potencial que para la figura del  pelele entronizado suponía una querella
dinástica. 
Categorías
Noticias

El gobierno del PP extiende la ley antiterrorista a toda la población

El Ministerio del Interior podrá intervenir las comunicaciones en la investigación de los delitos de especial gravedad, sin pedir autorización previa del juez, como es necesario en la actualidad en casi todos los delitos excepto en los de terrorismo.

La novedad represiva figura en el capítulo de la interceptación de las comunicaciones telefónicas, telemáticas y de correspondencia escrita y telegráfica que contempla el anteproyecto de ley orgánica de modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que ha aprobado el gobierno.

El gobierno quiere que el ministro del Interior e incluso el secretario de Estado de Seguridad, puedan acordar «la medida de investigación pertinente» consistente en la intervención, siendo suficiente que se lo comuniquen luego al juez dentro del plazo máximo de 24 horas.

En la comunicación el ministro o el secretario de Estado deben hacer constar «las razones que justificaron la adopción de la medida, la actuación realizada, la forma en que se ha efectuado y su resultado», según el artículo 588 bis d 4 del anteproyecto elaborado por el Ministerio de Justicia en el caso de las comunicaciones telefónicas y telemáticas.

La previsión es que el ministro de Interior pueda ordenar interceptar este tipo de comunicaciones «cuando las investigaciones se realicen para la averiguación de delitos cometidos en el seno de organizaciones criminales, delitos de terrorismo, delitos contra menores o personas con capacidad modificada judicialmente u otros delitos que, en virtud de las circunstancias del caso, puedan ser considerados de especial gravedad, y existan razones fundadas que hagan imprescindible la intervención».

En todo caso, el juez competente tendrá que resolver si revoca o confirma tal actuación en un plazo máximo de 72 horas desde que fue ordenada la medida.

Además de las intervenciones telefónicas y telemáticas, el ministro del Interior podrá también acordar la detención y apertura de la correspondencia escrita y telegráfica sin autorización previa de ningún juez.

El anteproyecto establece que la intervención de las comunicaciones esté siempre relacionada con la investigación de delitos concretos y prohíbe las «intervenciones prospectivas sobre la conducta de una persona o grupo», es decir, prohíbe el control indiscriminado de las comunicaciones, que es una tarea propia los servicios secretos.

Pero esa limitación es falaz porque de antemano la policía no puede saber ni tiene competencia para decidir si una conducta es delito o no. Por consiguiente, no existe ningún límite.

La reforma también contempla que los «terminales o sistemas de comunicación» que sean objeto de intervención «han de ser aquellos ocasional o habitualmente utilizados» por la persona investigada, por lo que con la excusa de la investigación de una persona la policía puede intevenir el teléfono de otra distinta, argumentando que suele utilizar su teléfono «ocasionalmente».

Precisamente ahora que ya no hay terrorismo la legislación antiterrorista se extiende a toda clase de personas que, si el anteproyecto finalmente se aprueba, verán anulados otro de sus derechos fundamentales. Antiguamente se justificaban ese tipo de medidas represivas por la gravedad de los delitos, de los que el terrorismo siempre fue el prototipo. Ahora ya no tienen ninguna clase de excusas para seguir con la represión y no solamente la misma no remite sino que aumenta.

Categorías
Noticias

En Ucrania algunos perros de la guerra son islamistas

Según informa la agencia de prensa rusa Regnum, Samantha Lewthwaite, también conocida como «La Viuda Blanca», buscada desde el año pasado por la Interpol, resultó muerta a finales de octubre como consecuencia de los disparos de un francotirador ruso cerca de la frontera de Ucrania con las Repúblicas Populares de Lugansk y Donetsk.

«La Viuda Blanca» combatía como fracotiradora en las filas del batallón Aidar, en apoyo al gobierno fascista de Kiev y fue muerta por un disparo certero de otro francotirador ruso que combate en defensa de las Repúblicas Populares de Lugansk y Donetsk.

Lewthwaite era de origen inglés: había nacido hace 30 años en Irlanda del norte. Era hija de un soldado británico y creció en las afueras de Londres, convirtiéndose al Islam con 17 años. En 2002 cursó estudios religiosos en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de Londres y unos meses después se casó con el terrorista Lindsay Germaine, de origen jamaicano. En 2004 nació su primer hijo.

Su marido fue uno de los cuatro autores del atentado suicida con bomba contra el metro de Londres en 2005 en el que 56 personas fueron asesinadas. En ese momento la joven estaba embarazada y dio a luz a su segundo hijo poco después.

Tras la muerte de su marido, se incorporó a la rama somalí de Al-Qaeda, llamada Shebab. La Interpol le buscaba por su participación en el ataque terrorista el año pasado contra el centro comercial Westgate de Nairobi (Kenia), donde murieron 67 personas. Estados Unidos había ofrecido una recompensa de 5 millones de dólares por cualquier información sobre su paradero. Recientemente, algunos medios habían informado de que se encontraba combatiendo en Siria contra el gobierno de Damasco.

Al mismo tiempo que Lewthwaite caía abatida, la policía rusa detenía a la banda GTA, un nombre que utilizan los medios de comunicación rusos para referirse a una asociación de criminales. Uno de sus integrantes murió en un tiroteo y otros diez fueron detenidos en una urbanización cerca de Moscú.

La banda sembraba de clavos las carreteras cercanas a Moscú y mataban a los ocupantes de los vehículos cuando se detenían para cambiar las ruedas. Unas 20 personas murieron de esa manera. Según fuentes de la policía moscovita, los miembros de la banda eran originarios de Asia central y pertenecían a los movimientos wahabitas radicales.

La policía de la capital rusa sostiene que ese tipo de crímenes servían de entrenamiento antes de enviar a los miembros de la banda a cometer atentados terroristas en Irak y Siria.

El analista polaco Mateusz Piskorski, fundador del Centro de Análisis Geopolíticos, confirma las afirmaciones de la policía rusa y, además, sostiene que ese tipo de bandas criminales y terroristas están organizadas por Estados Unidos y sus aliados (*). Cometen numerosos asesinatos, atentados suicidas, secuestros y ejecuciones de oponentes políticos, principalmente en Oriente Medio y Ucrania.

Según Piskorski es razonable comparar las actividades de Pravy Sektor y las fuerzas de policía que sostienen al gobierno de Kiev con las del Califato Islámico y otras organizaciones que operan en Oriente Medio. Tanto sus objetivos como sus métodos son muy similares, y a veces los combatientes son los mismos.

Mercenarios de todas las regiones del mundo combaten junto al ejército de Kiev, tanto originarios de Europa occidental como de países musulmanes o de las provincias del este de China.

«Alguien podría pensar que se trata de una alianza exótica, pero está claro que denominador común es el poder central, que es la parte contratante y organizadora de las acciones. Es evidente que las mismas organizaciones y Estados influyentes están detrás del incendia que asola Oriente Medio y Ucrania».

En Ucrania es muy activa una empresa militar privada, llamada «Private Military Corporations». Como «Academy», para la que trabajan los mercenarios polacos. Su soldada ronda los 500 dólares. En países muy diferentes es una paga muy atractiva para los «perros de la guerra». El problema de los mercenarios polacos -dice Piskorski- es que son soldados de élite de las fuerzas especiales, por lo que han debido de obtener previamente permiso del Estado Mayor del ejército de su país.

Estas informaciones priueban que las fuerzas polacas están implicadas directamente en la guerra de Ucrania, en la que se han producido graves crímenes contra la humanidad. En el futuro Polonia se puede ver involucrada en esos crímenes, entre otras razones porque organizaciones fascisrtas como Pravy Sektor aparecieron en Polonia por vez primera.

Hay numerosas pruebas que demuestran que las personas asociadas a Pravy Sektor ya estaban presentes en los distritos de la provincia de Podkarpacie, en Polonia, donde llevaron a cabo varios operativos. «En Polonia a ninguno de nosotros nos gustaría tener que lidiar con grupos de este tipo», añade Piskorski. «Son grupos que han recurrido a la violencia, y no hay que descartar que un día ejerciten este tipo de violencia en el territorio de Polonia».


(*) Islamist Dogs of War in Ukraine, 2 de diciembre, http://journal-neo.org/2014/12/02/islamist-dogs-of-war-in-ukraine/
Categorías
Noticias

El Califato Islámico es otra criatura de la CIA

En una declaración oficial el jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, Massud Jazayeri, confirmó ayer con documentos en su poder que el Califato Islámico fue creado por la CIA.

«Aunque Washington pretende combatir al Daesh [Califato Islámico en árabe], tenemos documentos que prueban que este grupo es un producto de la CIA», dijo el general iraní.

Según el oficial, el hecho de que desde un principio las Fuerzas Armadas de Estados Unidos hayan suministrado armas y municiones al Califato Islámico, demuestra la naturaleza falaz de las declaraciones de Obama sobre su lucha contra el terrorismo takfirista.

Por el contrario, Irán hace todo lo posible por aportar su ayuda al pueblo irakí por un deber humanitario e islámico para erradicar el terrorismo en el país vecino, dijo el general Jazayeri en una entrevista emitida por la cadena de televisión iraní Al-Alam, que emite en árabe.

Jazayeri recordó que Irán rechazó formar parte de la coalición internacional dirigida por Estados Unidos. «Irán estima que al golpear exclusivamente desde el aire, la coalición, además de ineficaz, sirve a los objetivos occidentales, que consisten en derrocar al poder en Siria», dijo.

Al principio el Emirato Islámico actuaba en Siria principalmente, donde combatían a las tropas gubernamentales. Después esta organización takfirista se activó en Irak, apoderándose de importantes territorios, de los que actualmente ha perdido la mitad gracias al ejército irakí y a las fuerzas populares.

Desde agosto, Estados Unidos y sus aliados de la coalición bombardean las posiciones takfiristas en Irak, que el 23 de setiembre extendieron a Siria.

Categorías
Noticias

Los eufemismos no abandonan Afganistán

El pasado 30 de septiembre el nuevo presidente afgano, Ashraf Qani Ahmadzai, firmó un «acuerdo» con Washington y la OTAN para prolongar la ocupación militar con casi 10.000 soldados estadounidenses a partir de año que viene. Lo de calificarlo como un «acuerdo» es un eufemismo para referirse a una nueva imposición por parte del imperialismo contra Afganistán.

Donde dije digo… El «acuerdo» contraviene otro «acuerdo» alcanzado en 2010 durante la cumbre de la OTAN de Lisboa para traspasar la seguridad de Afganistán a las fuerzas locales, proceso que debía concluir este año.

En virtud del nuevo «acuerdo» entre el gobierno del Afganistán y Estados Unidos, los imperialistas podrán mantener una parte de sus tropas en Afganistán durante otros dos años más «como máximo», que seguramente será otro eufemismo con el que Obama quiere decir que se irán cuando les de la gana.

El 22 de noviembre pasado el New York Times era un poco más explícito. Hablaba de un «decreto confidencial» firmado Obama que amplía la presencia de las tropas imperialistas en Afganistán. El decreto autoriza a las unidades estadounidenses a organizar operaciones «contra el movimiento talibán y otros grupos armados que representan una amenaza para las tropas de EEUU o el Gobierno de Afganistán». También permite el uso de la aviación estadounidense -cazas y drones- en los operativos de las fuerzas de seguridad afganas.

Según el New York Times, la decisión de ampliar la misión fue «fruto de largos y acalorados debates que agudizaron las discrepancias» internas entre los partidarios de retirar las tropas para no poner en riesgo las vidas de los soldados y el Pentágono que exigía que las tropas estadounidenses finalizaran su misión.

También hay que escuchar lo que dicen fuera de Washington. Ayer representantes de más de 60 países se reunieron en Londres para abordar la situación del país asiático, la sociedad civil, la corrupción y las reformas políticas, entre otros, en una gestión de apoyo “al primer traspaso de poderes democrático de la historia” de Afganistán.

Más eufemismos: ¿traspaso de «poderes»?, ¿«democrático»?

Al término de la Conferencia el nuevo presidente afgano se flageló la espalda diciendo que “somos nosotros los responsables” de lo que ocurre en el país”, lo cual es sorpredente para un país que padece una ocupación militar desde hace 35 años. “En nuestra larga historia, los afganos sólo hemos necesitado apoyo militar directo en los últimos 30 años. Esperamos no necesitarlo nunca más”.

¿Sólo? ¿Le parecen pocos 30 años a Qani?

Lo que nadie quiere reconocer en público es que, además de tropas, el nuevo «acuerdo» autoriza a Estados Unidos a mantener y reforzar las 200 bases militares actualmente existentes y crear otras nuevas.

Tampoco nadie quiere reconocer en público que el «acuerdo» autoriza a las fuerzas especiales estadounidenses a irrumpir en los domicilios privados de la población afgana, una claúsula a la que -por cierto- se opuso Karzani.

El «acuerdo» tampoco menciona la presencia de empresas privadas de seguridad, es decir, de mercenarios cuyo número, posiblemente, no esté contabilizado en el «acuerdo».

Tampoco es posible saber si con la salida de las tropas, Obama se va a llevar las plantaciones de opio para cosecharlas en el jardín de la Casa Blanca o si las dejará tal cual están para seguir financiando la ocupación con la venta de heroína por todo el mundo.

Eso sí: a finales de año los telediarios del mundo entero mostrarán «urbi et orbi» las imágenes de las «ultimas tropas» estadounidenses abandonando sus bases en Afganistán. No se lo pierdan.

Categorías
Noticias

Cómo funciona la cadena de mando del imperialismo

En marzo de este año la Fiscalía de la Audiencia Nacional abrió diligencias penales contra el diario El País y el periodista Ignacio Cembrero, antiguo corresponsal del periódico en el Magreb, tras la presentación de una denuncia penal por el Primer Ministro marroquí el 20 de diciembre del año pasado. El gobierno marroquí acusó al diario español de enaltecimiento del terrorismo en relación a una entrada de Cembrero en su blog, albergado en la página web de El País, en septiembre de 2013. La entrada de blog contenía un enlace a un vídeo publicado en internet por la rama magrebí de Al-Qaeda.

Las imputaciones contra el diario español se llevaron a cabo en vísperas de la primera visita oficial de John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos a Marruecos, un importante aliado del imperialismo en el norte de África. La historia que vamos a contar demuestra, pues, que las presiones contra la libertad de expresión siguen esta línea:

Estados Unidos + Marruecos > España > Fiscalía > Audiencia Nacional > periódico > periodista

Marruecos ya anunció su intención de denunciar a El País el 17 de septiembre de 2013, el mismo día que Alí Anouzla, director de la edición en árabe del portal digital de noticias Lakome, fue detenido en relación con el mismo caso. Un artículo de Lakome que trataba sobre el terrorismo y la corrupción en Marruecos hacía mención al vídeo y contenía un enlace a la entrada de Cembrero en su blog, titulado Orilla Sur. El blog, a su vez, contenía un enlace al vídeo, subido a YouTube con el título «Marruecos: reino de la corrupción y el despotismo».

El vídeo, de 41 minutos de duración, fue objeto de múltiples menciones en los medios marroquíes. Muestra a un dirigente de Al-Qaeda en el Magreb, Abdelamalek Drukdal, aconsejando a unos jóvenes marroquíes que se unieran a su grupo en lugar de «emigrar a España en patera». El gobierno de Marruecos lo considera como el primer vídeo de Al-Qaeda dirigido a la sociedad marroquí.

Llegó la cascada de censuras. El mismo día de la denuncia, El País retiró el enlace de su sitio web el 17 de septiembre. Posteriormente, el vídeo también fue retirado de YouTube, a petición de Marruecos. YouTube declaró que había retirado el enlace porque incumplía su normativa sobre la violencia.

A pesar de la censura, el gobierno de Marruecos no se queda a gusto y denuncia tanto a los periodistas como a las publicaciones donde trabajan. Tras la denuncia de Marruecos la Fiscalía se puso en conctacto con El País para solicitar información sobre dicho enlace. Pedro Zuazua, director de comunicación de El País, dijo que «es obvio que El País no ha ayudado a Al Qaeda y que no teníamos ningún tipo de fines propagandísticos. Nos hemos limitado a transmitir información veraz con y de interés público».

Como toda agresión a la libertad de expresión, además de su carácter represivo, es discriminatoria, es decir, arbitraria, dice el corresponsal: «El vídeo atribuido a Al-Qaeda en el Magreb Islámico permaneció enlazado en varios sitios web, entre ellos muchos portales en inglés especializados en terrorismo, y Marruecos no ha iniciado ningún proceso judicial contra ellos».

En efecto, la edición en francés de Lakome publicó un artículo el mismo día que la edición en árabe e incluyó un enlace directo al vídeo de YouTube. El sitio web en francés es dirigido por Aboubakr Jamai, periodista residente en Alemania que recibió un Premio Internacional a la Libertad de Prensa en 2003. Jamai no ha sido objeto de ninguna denuncia penal ni de hostigamiento en relación con su artículo.

Jamai calificó la decisión de la Fiscalía  de la Audiencia Nacional como «problemática ya que se trata de una decisión ad hoc, pues en España se han publicado innumerables vídeos de Al-Qaeda sin que el gobierno español jamás haya abierto un proceso penal». Los ataques a la libertad de expresión siempre son así: se dirigen contra unos y no contra otros, es decir, siempre van contra los mismos. Otros disfrutan de patente de corso.

A la voracidad persecutoria de la Fiscalía de la Audiencia Nacional le sigue los pasos el propio periódico, que en lugar de asumir la defensa de la información y del informador, se convierte a su vez en censor: el 5 de febrero El País destituye a su corresponsal, que deja de trabajar en la cobertura informativa del Magreb y lo reubica en el suplemento dominical: «No lo puedo demostrar, pero no tengo ninguna duda de que la decisión del periódico de reubicarme está vinculada directamente a la denuncia de Marruecos», manifestó el periodista represaliado.

Marruecos puso en libertad bajo fianza al periodista Anouzla el 25 de octubre del año pasado, a raíz de un llamamiento en favor de su excarcelación por parte de organizaciones de defensa de la libertad de prensa. Pero siguió procesado por el delito de «defender acciones que equivalen a delitos de terrorismo» y «proporcionar asistencia a responsables o cómplices de actos de terrorismo», según la Fiscalía marroquí.

Lo mismo que en los países más caciquiles del mundo, en España el terrorismo tapa todos los agujeros; sirve para cualquier cosa, incluida la censura de la prensa. Lo peor es que, además, la censura empieza por arriba (gobierno) y acaba en cualquier periodicucho de mala muerte, como es El País, pasando por toda clase de siniestras oficinas jurídicas, togas y picapleitos.

Por fin, no perdamos de vista la manera rastrera en que España se somete dócilmente a la cadena de mando del imperialismo, incluso aunque las instrucciones procedan de un país tan subalterno como Marruecos. Tan increíble como cierto.

Termómetro de la libertad de expresión:
https://mpr21.info/p/blog-page_3.html