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Día: 5 de mayo de 2025 (página 1 de 1)

La Comisión Europea entrega 5.000 millones de euros a 5.000 ONG

En abril la Unión Europea publicó un informe sobre la financiación concedida a las miles de ONG. Redactado por el Tribunal de Cuentas, el documento es una crítica de las prácticas de financiación actuales. Sin embargo, no cuestiona en ningún caso el principio de estas donaciones, en un momento en que Bruselas y los gobiernos nacionales intentan imponer recortes drásticos en el gasto público en todas partes.

Durante el período de 2021 a 2023, la Comisión Europea entregó a las ONG 3.400 millones de euros de financiación gestionados directamente para políticas internas, así como 1.400 millones de euros para acciones gestionadas indirectamente a través de sus socios. Estas cantidades fueron percibidas por 5.000 ONG.

Pero, aparte de la Comisión, hay más fondos nutriendo a las ONG, con un total que llega hasta los 7.000 millones de euros entregados a 12.000 ONG entre 2021 y 2023.

En ocasiones, la Unión Europea ha creado sus propias ONG, verdaderos caballos de Troya, para defender sus políticas en países cuyos gobiernos no resultan del agrado de Bruselas.

El informe apoya la necesidad de continuar con los subsidios, aunque señala la ausencia de controles sobre la fidelidad a los “valores europeos” de las asociaciones beneficiarias. Lo que preocupa en Bruselas es la falta de transparencia de las decisiones, de los procedimientos y de los controles.

Sin embargo, en términos de transparencia, el documento del Tribunal de Cuentas no es realmente ejemplar. Por ejemplo, sería en vano buscar en el texto ejemplos de nombres o de razones sociales de colectivos parasitarios que se benefician de las subvenciones de Bruselas. No citan a ninguno.

Por otra parte, el alcance de la generosidad queda al descubierto. El informe recuerda que la mayor parte de la financiación concedida por la Unión Europea a las ONG adopta la forma de subvenciones a las que pueden optar distintos tipos de parásitos.

La Comisión Europea desvió fondos a las ONG climáticas

La Comisión Europea desvió fondos destinados a la “lucha” contra el cambio climático para financiar a las ONG ambientalistas en una operación encubierta para silenciar a los colectivos que niegan el cambio climático.

El antiguo muñidor de la histeria climática en Europa, Frans Timmermans, fue quien adjudicó los contratos con las ONG ambientalistas. Los fondos procedían del programa Life, destinado a financiar programas verdes y que desde 2014 cuenta con un presupuesto de 9.000 millones de euros.

El programa es un instrumento de financiación dedicado a proyectos ambientalistas y de acción climática, aunque una parte de los fondos se han utilizado para atacar los llamados “negacionistas”, según un reportaje del periódico austriaco eXXpress publicado en abril.

La Comisión Europea admitió el fraude, que calificó como “una actividad inapropiada de cabildeo”. Según documentos internos, las campañas específicas se diseñaron en cooperación entre las instituciones de la Unión Europea y las ONG climáticas, incluida la planificación de las personas que debían denostar.

Según la Comisión Europea, es necesario introducir cambios en el programa Life para evitar futuros “excesos”, que es como califican a la manipulación de las polémicas climáticas.

Las directrices que prohíben el cabildeo subvencionado por parte de las instituciones de la Unión Europea ya se introdujeron en otoño del año pasado, pero es ahora cuando la manipulación aparece públicamente.

Sólo un tercio de las organizaciones y ONG que recibieron subvenciones del programa Life revelan abiertamente sus ingresos y cómo se utilizan los fondos, lo que ha generado críticas por falta de transparencia.

Los contratos con las ONG incluían planes que detallaban objetivos, lo cual significa que la Comisión Europea no sólo financiaba sino que también dirigía los ataques contra determinadas organizaciones y colectivos denostados como “negacionistas”.

La Comisión Europea ordenó a las ONG que se centraran en los críticos del New Green Deal que se resistían a la Agenda 2030 y la descarbonización. Por ejemplo, la Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB), una importante red de ONG, está acusada de influir en las decisiones del Parlamento Europeo atacando a diputados que se oponen a normas medioambientales.

Cada año se envían a las ONG unos 15,5 millones de euros del programa Life para reforzar los ataques contra los “negacionistas”. La financiación de muchas de estas ONG por parte de la Comisión Europea estaba sujeta al requisito de alinear sus campañas con los objetivos políticos de la Comisión Europea, silenciar a la oposición mediante grupos de presión en la sombra y desarrollar campañas para que la población europea apoyara el New Green Deal.

Las campañas fueron subcontratadas por la Comisión Europea a grandes ONG, como la EEB, que luego fueron llevadas a cabo por colectivos más pequeños.

Tras la derrota de la OTAN en la Guerra de Ucrania, lOS sabotaje a la infraestructura submarina del Mar Báltico y los cambios en la política exterior estadounidense bajo la presidencia de Trump, el New Green Deal va a ser abandonado por la Unión Europea.

El dinero destinado a las ONG climáticas se va a destinar al rearme. El debate en Europa sobre la derogación del New Green Deal no ha hecho más que comenzar.

China se pone a la cabeza de la producción de energía nuclear

China tiene actualmente 102 reactores nucleares en funcionamiento, en construcción o aprobados para su construcción, con una capacidad instalada combinada de 113 millones de kilovatios, según un informe publicado ayer por la Asociación de Energía Nuclear de China.

Es la primera vez que la capacidad general de generación de energía nuclear de China encabeza la clasificación mundial, según el informe. Los planes nucleares están a cargo de tres empresas estatales: China General Nuclear Power (CGN), China National Nuclear (CNNC) y State Power Investment.

Hasta el momento, China tiene 28 reactores nucleares en construcción, con una capacidad instalada total de 34 millones de kilovatios, lo que la convierte en la central eléctrica más grande del mundo durante 18 años consecutivos. Además, el país cuenta con 58 reactores nucleares comerciales operativos con una capacidad instalada total de 61 millones de kilovatios.

La industria de energía nuclear de China está en camino de convertirse en la primera del mundo en capacidad de energía nuclear operativa para 2030. Si China mantiene el ritmo, en 2040 su parque nuclear podría rozar los 200 gigavatios, lo que equivaldría a cerca del 10 por cien de toda la producción energética local.

China está invirtiendo fuertemente en tecnología nuclear, incluyendo reactores de tercera y cuarta generación, como los Hualong One y proyectos de refrigeración por sales fundidas. Lo mismo que Rusia, busca posicionarse como exportador de tecnología nuclear.

—https://m.thepaper.cn/newsDetail_forward_30730887

El Escuadrón Normandía-Niemen renace sus cenizas

En una declaración a la agencia de noticias Tass, el miércoles Putin aseguró que “los ciudadanos franceses están luchando en el frente junto a Rusia” en una unidad llamada “Normandía-Niemen”. Acogiendo con satisfacción el compromiso de los ciudadanos europeos con Rusia, añadió que “siempre ha habido gente en Francia que comparte los valores de Rusia” y se mostró satisfecho de que “tales ciudadanos todavía existan hoy”.

El nombre “Normandía-Niemen” alude a un escuadrón de pilotos franceses enviados por De Gaulle al frente oriental de la Segunda Guerra Mundial para luchar contra los nazis junto al Ejército Rojo.

Originalmente nació del coronel Luguet, agregado militar en la embajada de Francia en Moscú, y del capitán Mirlesse, piloto de origen ruso comprometido con la Fuerza Aérea Francesa Libre (FAFL). Ambos convencieron al general De Gaulle de enviar pilotos a la URSS para luchar contra los nazis.

62 voluntarios franceses (incluidos 14 pilotos) se unieron al Ejército Rojo para entrenarse con aviones rusos y aprender el idioma. Compartieron la vida de los soviéticos e intercambiaron técnicas y costumbres militares.

Después de tres campañas junto a las tropas soviéticas para liberar Europa, el Escuadrón Normandía-Niemen totalizó 273 victorias aéreas oficiales y más de 4.354 horas de vuelo, convirtiendo a la unidad en una leyenda de la Segunda Guerra Mundial.

Tras el final de la guerra, el Escuadrón siguió en activo en la segunda mitad del siglo XX, dentro del ejército francés. La Guerra Fría acabó por disolverlo.

El nombre del legendario Escuadrón reapareció el año pasado cuando el ucraniano Serguei Munier publicó un vídeo en las redes sociales para anunciar su renacimiento. Armado y acompañado de dos soldados enmascarados, presentó al nuevo Regimiento en varios idiomas. Francia debía unirse a Rusia en nombre de los “valores europeos comunes” y en contra de Estados Unidos.

El vídeo mostraba decenas de ataques con drones contra soldados del ejército ucraniano.

Nacido en Lugansk, Munier se trasladó a Francia a una edad muy temprana en compañía de su madre, antes de servir varios años en el ejército francés. Regresó a Ucrania en 2014, en el momento del Golpe de Estado fascista en Kiev y la Guerra del Donbas. Se unió entonces a las fuerzas antifascistas que hicieron frente a los golpistas.

A partir de 2023, se entrenó junto a otros soldados rusos en el manejo de drones y mantiene el nombre y el escudo del antiguo Escuadrón, que reúne a un contingente de varias decenas de franceses, a menudo militares de carrera.

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