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Mes: febrero 2023 (página 4 de 10)

Acusan a Reino Unido del desplazamiento forzoso de la población de Chagos

El desplazamiento forzoso de los habitantes del archipiélago de Chagos entre 1963 y 1973 por parte de Reino Unido constituye un crimen contra la humanidad, asegura Human Rights Watch, que el miércoles presentó un informe titulado “That’s when the nightmare started”.

El objetivo del desplazamiento de la población autóctona era construir una base aérea y naval estadounidense en el atolón de Diego García.

Human Rights Watch exige un juicio contra los responsables de la deportación de los chagosianos. Pero algunos fallecieron y los pocos supervivientes están al final de sus vidas. En su momento, Reino Unido conservó las islas a petición de los estadounidenses cuando negociaba con Mauricio la concesión de su independencia. Oficialmente, eran necesarias para las telecomunicaciones. De ahí la creación del Territorio Británico del Océano Índico (BIOT) tras la expulsión de sus habitantes a Mauricio y las Seychelles.

Reino Unido ha cometido otros dos crímenes contra la humanidad. Uno es que negó a sabiendas a los chagosianos el derecho a regresar al archipiélago a pesar de la decisión del más alto tribunal de la ONU de que su ocupación del archipiélago era ilegal. Por otra parte, ha perseguido a los chagosianos por motivos raciales, la mayoría de los cuales descienden de esclavos de origen africano. Human Rights Watch afirma que los habitantes de Chipre, las Islas Malvinas y las Islas Sandwich recibieron un trato diferente por parte de las autoridades británicas.

La ONG exige reparaciones para los chagosianos. Estados Unidos y Reino Unido tienen el deber de indemnizar a las generaciones afectadas por la deportación de los habitantes del archipiélago -una dependencia mauriciana en medio del Océano Índico- entre 1963 y 1973 para dejar sitio a una base aérea y naval estadounidense en Diego García.

Mientras que los chagosianos que desembarcaron en Mauricio recibieron una indemnización, no ocurrió lo mismo con los de las Seychelles. Algunos murieron en la más absoluta indigencia. El informe de Human Rights Watch cita a chagosianos que afirman que los niños murieron a causa de las dificultades económicas, mientras que los adultos fueron arrastrados por el dolor de haber sido sacados de sus islas de origen.

En un reportaje de vídeo proyectado el miércoles en Mauricio con motivo de la presentación del informe, un chagosiano de segunda generación hablaba de la discriminación y el racismo que tuvo que soportar su pueblo.

Cuando finalmente recibió un pasaporte británico en 2002, muchos de sus conciudadanos se vieron obligados a permanecer en el aeropuerto de Gatwick durante una semana antes de encontrar alojamiento. El gobierno británico no ha hecho lo suficiente para apoyar a la comunidad chagosiana. El informe, por su parte, menciona la discriminación en el acceso a la vivienda y al trabajo.

En los documentos oficiales se hace referencia a los chagosianos como “Viernes”, en referencia al personaje del libro Robinson Crusoe, una prueba más del racismo contra los isleños.

Olivier Bancoult, dirigente del Grupo de Refugiados de Chagos, declaró: “La lucha que hemos estado librando estaba justificada y este informe lo demuestra. El pasado noviembre, Reino Unido aceptó devolver las Chagos a Mauricio; las negociaciones siguen en curso”. Pero Human Rights Watch exige una garantía de Estados Unidos y Reino Unido para financiar el regreso de los chagosianos a sus islas. También exige una disculpa del rey Carlos III a las personas actualmente dispersas en Mauricio, Reino Unido y las islas Seychelles.

Bancoult lamenta que su pueblo siga sin poder vivir en el archipiélago mientras hay filipinos, entre otros, viviendo y trabajando en la base militar y naval de Diego García. “Allí es fácil levantar casas prefabricadas. Los chagosianos vivían a 45 minutos de la base de Diego García. Tiene que haber una forma de que los chagosianos vuelvan a vivir al atolón y encuentren trabajo en la base militar”, declaró Bancoult.

Una encuesta realizada por el gobierno británico reveló que el 99 por cien de la comunidad chagosiana desea volver a vivir en el archipiélago.

Olivier Bancoultl mantuvo que había obtenido la garantía del Primer Ministro mauriciano, Pravind Jugnauth, de que participaría en las negociaciones entre Londres y Port Louis para el retorno de Chagos bajo bandera mauriciana.

China denuncia el bloqueo del mercado de semiconductores

En la Conferencia de Seguridad de Munich el jefe de la diplomacia china, Wang Yi, ha lanzado un violento ataque contra Washington. Ha denunciado su proteccionismo económico en materia de semiconductores. El reto para Washington es mantener su hegemonía y limitar los avances chinos en este campo introduciendo nuevas normas internacionales para limitar las exportaciones de chips a China.

A pesar de las promesas de Estados Unidos y China de mejorar las relaciones bilaterales en la cumbre del G20 celebrada en Indonesia en noviembre, las tensiones entre las dos superpotencias siguen siendo elevadas. Wang Yi arremetió violentamente contra Washington, recalcando ayer que las restricciones estadounidenses a las exportaciones de semiconductores fabricados por empresas chinas eran proteccionismo al 100 por cien. Estas restricciones son “100% egoístas y 100% unilaterales”.

“Estados Unidos utiliza todos sus medios para reprimir y insultar a China y anima a otros países a hacer lo mismo”, afirmó. “No tememos la competencia, pero queremos una competencia justa y basada en normas. Estados Unidos no lo está haciendo”, afirmó Wang Yi.

En nombre de la “seguridad nacional”, en octubre Estados Unidos anunció nuevos controles a la exportación destinados a limitar la capacidad de Pekín para comprar y fabricar chips de alta gama con el pretexto de que se utilizan en aplicaciones militares. Pero la política de Washington es dificultar a Pekín el desarrollo de su propia industria de semiconductores.

Los semiconductores son objeto de una encarnizada batalla. Estados Unidos quiere preservar su dominio tecnológico y acusa regularmente a China de espionaje industrial y amenazas a su seguridad nacional, al igual que sus aliados. Por ejemplo, la empresa holandesa ASML, actor clave en la construcción mundial de microprocesadores, anunció recientemente que estaba investigando la apropiación indebida por un antiguo empleado del grupo en China de información confidencial relativa a una tecnología patentada. “Estamos investigando el asunto. Basándonos en nuestras conclusiones iniciales, no creemos que la apropiación indebida sea importante para nuestro negocio”, declaró. ASML es el único fabricante que construye máquinas EUV (Ultravioleta Extremo) del tamaño de un autobús, con las que se fabrican los chips más avanzados.

ASML se encuentra en plena ofensiva de Washington, que pide a Holanda y Japón que se sumen a sus restricciones a la exportación a China. Estos últimos figuran en un acuerdo multilateral firmado por unos 40 países, entre ellos Estados Unidos y Países Bajos, que regula el control de las exportaciones de tecnologías de doble uso civil y militar. Washington, La Haya y Tokio han llegado a un acuerdo para aplicar nuevas normas que endurezcan las restricciones a la exportación a China. Los gobiernos tardarán varios meses en redactarlas y promulgarlas.

A mediados de diciembre, el gobierno estadounidense anunció que añadía 36 empresas chinas, principalmente fabricantes de semiconductores, a su lista negra que les exige obtener una aprobación para poder utilizar tecnología estadounidense en sus productos. Se trata de los principales fabricantes chinos, Yangzte Memory Technologies (YMTC), así como su filial japonesa, y Hefei Core Storage Electronic Limited.

Las empresas incluidas en esta lista deben obtener autorización para beneficiarse de transferencias de tecnología o exportar productos específicos de Estados Unidos o de sus empresas.

Para Washington se trata de limitar “los esfuerzos [de China] para obtener y explotar tecnologías avanzadas, incluida la inteligencia artificial, en la mejora de sus capacidades militares y la violación de los derechos humanos”, justificó el Departamento de Comercio en un comunicado.

China anunció en diciembre que iba a denunciar a Washington ante la Organización Mundial del Comercio por sus restricciones. El Ministerio de Comercio chino acusó en diciembre a Estados Unidos de “obstruir el comercio internacional normal de mercancías, incluidos los chips, y amenazar la estabilidad de la cadena de suministro industrial mundial”. Por ejemplo, el gigante estadounidense Apple se planteó durante un tiempo integrar chips fabricados por YMTC en sus iPhones vendidos en China, antes de dar marcha atrás en esta decisión a mediados de octubre.

Para Pekín se trata de una nueva limitación de las posibilidades de importación de productos tecnológicos de Estados Unidos, tras los controles impuestos a los chips de gama alta por las autoridades americanas en octubre. Para los estadounidenses, las normas de la OMC no se aplican cuando está en juego la seguridad nacional. Pocos días antes de esta decisión, el Departamento de Defensa de Estados Unidos ya había incluido a 13 empresas chinas en su lista negra, entre ellas DJI, empresa de cabecera en el mercado de drones.

Una joya del complejo militar industrial: el caza F-35

La joya de la corona de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, el caza F-35, lleva años plagado de averías y sobrecostes. Sin embargo, el Congreso sigue encargando nuevas unidades. Esta chapuza ilustra el peso del complejo militar-industrial en la política estadounidense.

El poder adquirido por las empresas armamentísticas, entre ellas Lockheed Martin, explica el consenso bipartidista que prefiere financiar las armas a instaurar una mínima protección social.

El pasado mes de diciembre, unas espectaculares imágenes del accidente de un avión Lockheed Martin F-35B en una base de las Fuerzas Aéreas en Fort Worth, Texas, circularon por internet. En el vídeo, de 37 segundos de duración, se ve cómo el avión planea sobre una pista, aterriza, rebota y la rueda de morro se desprende, lo que hace que el avión caiga de morro y empiece a girar en sentido contrario a las agujas del reloj. Incapaz de recuperar el control de la aeronave, el piloto acabó eyectándose, pero sufrió heridas graves. Este trágico accidente es sólo el último de una larga serie de choques de F-35. El año pasado se registraron otros dos, uno de ellos en octubre en una base de las Fuerzas Aéreas en Utah.

Si las imágenes se hicieron virales fue por la desconcertante y absurda forma en que se produjo el accidente: el F-35 parece más un avión de papel lanzado por la brisa que una pieza tecnológica de 100 millones de dólares. Además, el F-35 se ha convertido en un símbolo de las equivocadas prioridades políticas de Estados Unidos: la prisa, tanto de republicanos como de demócratas, por financiar herramientas de guerra en lugar de hacer otras cosas socialmente más productivas con fondos públicos, como desarrollar viviendas asequibles, abordar la desigualdad, introducir bajas por maternidad y guarderías… Visto así, los fracasos del F-35 se convierten en un espejo de la eterna incapacidad de Estados Unidos para mirar hacia dentro en lugar de hacia fuera para resolver sus problemas.

Las innovaciones bélicas son necesarias para satisfacer la ansiedad sobre la “competencia” con China, así como sobre el futuro de la supremacía estadounidense.

“Nos hemos gastado 1,7 billones de dólares en el F-35”, tuiteó el comentarista Kyle Kulinski en respuesta al accidente. No es cierto; ésta cifra es el coste total previsto para 66 años, por lo que todavía no es real. Pero una cifra tan elevada -equivalente al importe del proyecto de ley de gastos aprobado recientemente por el Congreso para mantener en funcionamiento el gobierno federal el próximo año y al total de la deuda estudiantil en forma de préstamos federales- dice mucho de la mala gestión financiera del Pentágono. Sin embargo, el F-35 no puede resumirse en su exorbitante coste. Su historia es emblemática del complejo militar- industrial estadounidense.

Los traficantes de armas mandan más que los diputados

La saga del F-35 comenzó hace más de veinte años. Tras la Guerra Fría, las fuerzas aéreas querían sustituir los cazas F-16, que se habían quedado obsoletos. Tras recibir ofertas competitivas de Lockheed y Boeing, el Pentágono hizo un pedido a Lockheed de un nuevo caza en 2001. El F-35 debutó en 2006. Pero en los más de 15 años transcurridos desde que el F-35 salió de la cadena de producción, han surgido un problema tras otro: el peso del avión, su informática e incluso su capacidad para maniobrar correctamente. En 2015, después de más de una década de inversión, cuando todavía se esperaba que el avión costara menos de un billón de dólares, el F-16 seguía rindiendo mejor.

Sin embargo, los problemas que afectan al F-35 no son una anomalía. El F-35 es el típico producto de la forma en que funciona el sistema de defensa estadounidense, el proceso de adquisición a grandes monopolios y la relación público-privada entre el ejército, los contratistas de defensa y el Congreso. Un sistema que se puso en marcha al principio de la Guerra Fría.

Las historias sobre los fallos de funcionamiento del F-35, los sobrecostes para solucionar esos problemas y las audiencias del Congreso que reprenden -con cierta ligereza, cuando no simpatía- al Pentágono y a los ejecutivos de los contratistas de defensa por esos retrasos y gastos excesivos, recuerdan al C-5A Galaxy. Ejemplo paradigmático del “despilfarro” del ejército estadounidense en la Guerra Fría, el C-5A tenía el tamaño de un campo de fútbol. No era un caza avanzado como el F-35, sino un avión de transporte diseñado para mover 90 toneladas de carga. Lockheed Martin consiguió el contrato para el C-5A en los primeros meses de la guerra de Vietnam en 1965, un contrato de 3.000 millones de dólares que se convirtió en un gasto de 9.000 millones para el gobierno federal a principios de los años setenta. El C-5A tenía grietas en las alas y finalmente resultó ser incapaz de cumplir su propósito, pues sólo conseguía transportar aproximadamente la mitad de la carga para la que había sido diseñado. Lockheed gastó millones más para solucionar los problemas, pero no consiguió nada.

Cuando salvaron al traficante de armas de la quiebra

Debido a su ineficacia y coste, las Fuerzas Aéreas redujeron sus pedidos del C-5A en 1970, dejando a Lockheed en un aprieto. En 1971 los sobrecostes del C-5A, así como los del avión comercial L-1011 TriStar, llevaron a Lockheed al borde de la quiebra. En la primavera de 1971, los bancos privados dejaron de conceder préstamos a Lockheed y era probable que la empresa quebrara.

Sólo el gobierno podía salvarla. La empresa solicitó al Congreso un rescate en forma de garantías de préstamo por un total de 250 millones de dólares. Si no obtenía esos fondos, Lockheed se hundiría y se llevaría consigo entre 25.000 y 30.000 puestos de trabajo en treinta y cuatro estados de Estados Unidos, por no hablar de su importancia para la seguridad nacional estadounidense. La petición de Lockheed era, pues, un ultimátum al Congreso. Lockheed se convirtió así en una de las primeras empresas “demasiado grandes para quebrar”.

Tras un polémico y reñido debate en el Senado -que tuvo lugar en el momento álgido de la oposición pública a la guerra de Vietnam-, se aprobaron las garantías de préstamo solicitadas por Lockheed. El Congreso no quería perder su inversión en el avión, ni quería recortar puestos de trabajo mientras la economía entraba en recesión y aumentaba la inflación. Así que el C-5A continuó operando en los conflictos provocados por Estados Unidos, siendo finalmente reequipado y modernizado al C-5B y luego al C-5C. Ahora vuela como C-5M.

Al igual que con el C-5A, las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos están revisando su compromiso con el F-35 y considerando la posibilidad de reducir sus compras previstas de este avión. ¿Es posible, entonces, que el F-35 sea el sucesor del C-5A en el sentido de que sus sobrecostes lleven a Lockheed a la insolvencia (una vez más), y obliguen a un examen minucioso e incluso a una reevaluación del complejo militar-industrial? Por desgracia, esto parece muy poco probable.

Quienes desean recortar y reformar el presupuesto de defensa y cancelar programas como el F-35 -por no hablar de desmilitarizar la economía estadounidense- se enfrentan a varios obstáculos. El más obvio es el argumento del empleo, la afirmación de que detener el F-35 enviará a los estadounidenses directamente al paro. La producción del avión C-5A había afectado principalmente a los trabajadores de un puñado de estados: Georgia, California y Wisconsin. Las piezas del F-35, en cambio, se fabrican en cuarenta y cinco estados y Puerto Rico. Incluyendo a los diversos subcontratistas que trabajan en el F-35, da un total de unos 300.000 puestos de trabajo. Es cierto que no es una cifra enorme comparada con los 163 millones de estadounidenses en activo. Pero la dispersión de los puestos de trabajo por todo el país frena una campaña de movilizaciones contra este tipo de despilfarro militar.

Las ventas de F-35 a países extranjeros también son fundamentales para la forma en que Estados Unidos lleva a cabo su actividad diplomática. Estados Unidos ha autorizado la venta de F-35 a países como Polonia y está considerando la posibilidad de venderlos a Turquía para contener la influencia rusa en ese país. Estas ventas -y la perspectiva de más- han cobrado aún más importancia para los intereses de la política exterior estadounidense desde el inicio de la Guerra de Ucrania en febrero del año pasado. Además, la explosión del comercio mundial de armas desde la década de 1970 ha convertido al F-35 en una herramienta central para la construcción de alianzas, que son claves para sostener su hegemonía.

La privatización de la industria de defensa

Luego está el papel que desempeñan los contratistas de defensa en la economía. En un artículo de 2019 para el New York Times, la periodista Valerie Insinna reveló que Lockheed Martin ejerció su influencia -directa pero discreta- sobre el futuro presupuesto del F-35, y que el proceso de contratación permitió a Lockheed gestionar libremente un producto gubernamental. En cierto modo, los zorros vigilaban el gallinero. Uno de los factores que ha desviado continuamente el rumbo del programa F-35 es el nivel de control que Lockheed tiene sobre el programa. La empresa produce no sólo el propio F-35, sino también el equipo de entrenamiento para pilotos y técnicos de mantenimiento, el sistema logístico del avión y su equipo de apoyo, como carros y plataformas. Lockheed también gestiona la cadena de suministro y es responsable de gran parte del mantenimiento del avión.

Esto da a Lockheed un poder significativo sobre casi todas las partes de la empresa del F-35.

“Después de mis primeros 90 días, tuve la impresión de que el gobierno no estaba a cargo del programa”, dijo el teniente de la Fuerza Aérea Christopher Bogdan, quien asumió la supervisión del programa en diciembre de 2012. Parecía “que todas las decisiones importantes, ya fueran técnicas, sobre el calendario o contractuales, las tomaba realmente Lockheed Martin, y el departamento gubernamental a cargo del programa se limitaba a observar”. El F-35 de Lockheed, a diferencia del C-5A, se está produciendo en un momento en que la industria de defensa se ha ido privatizando cada vez más desde la década de 1970. La privatización de las fuerzas armadas en las últimas décadas fue un proyecto político decidido tanto por rígidas posiciones ideológicas a favor de la empresa privada como por la búsqueda interesada de mayores beneficios mediante la absorción de recursos y funciones gubernamentales.

Si a esto añadimos el actual clima de política exterior, en el que el temor a una guerra con China hace cundir el pánico entre los estadounidenses, los cazas F-35 se convierten en herramientas necesarias para desplegar en caso de que los chinos decidan invadir Taiwán. Los oficiales de las Fuerzas Aéreas también se aferran al potencial del F-35, más que a sus capacidades actuales, creyendo que las deficiencias del F-35 pueden corregirse a su debido tiempo.

Estos diversos ingredientes son una receta perfecta para el continuo despilfarro del dinero de los contribuyentes. Pero desde el punto de vista de Lockheed, esta receta es un éxito. Porque mientras el F-35 es objeto de burlas en internet, Lockheed también se mofa de su abultada cuenta bancaria.

Austria se niega a adiestrar a los soldados ucranianos en el manejo de los tanques Leopard

A principios de este mes, la Unión Europea decidió intensificar su apoyo militar a Kiev con la puesta en marcha de un nuevo fondo europeo de 500 millones de euros y 45 millones adicionales para la Misión de Asistencia Militar de Apoyo de Ucrania (Eumam Ucrania), con el objetivo de aumentar a 30.000 el número de soldados ucranianos entrenados por los Estados miembros.

Pero no todos los Estados miembros de la Unión Europea están en la misma onda. Austria quiere mantenerse al margen de cualquier ayuda militar a Ucrania, aunque ello no le impide participar en el apoyo financiero a Kiev. El gobierno de Viena no participará en el entrenamiento de los soldados ucranianos, especialmente de aquellos llamados a utilizar los tanques Leopard 2 prometidos por Alemania, Polonia, Noruega, que anunció la donación de 8 ejemplares el 14 de febrero, así como por otros Estados miembros de la Unión Europea y de la OTAN.

El ejército austriaco tiene 48 tanques Leopard 2, desplegados por el Panzerbataillon 14.

La negativa a entrenar a soldados ucranianos es una “decisión soberana” tomada “en el marco de la ley”, argumentó Claudia Tanner, ministra austriaca de Defensa, según el diario Kurier. Se debe a la neutralidad de Austria, impuesta desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Desde el comienzo de la Guerra de Ucrania la neutralidad se ha visto socavada. Suecia y Finlandia tienen la intención de renunciar a ella en cuanto se les abran las puertas de la OTAN, y hasta Irlanda se ha ofrecido a formar a los artificieros ucranianos.

Austria, por su parte, se ha abstenido de suministrar armas o servicios militares a países en guerra. En cuanto a Suiza, recientemente se negó a permitir que España entregara a Ucrania cañones antiaéreos de fabricación suiza.

La posición del gobierno cuenta con el apoyo de la oposición, incluido el Partido Socialdemócrata Austriaco [SPÖ]. “Debemos tomarnos en serio el principio de neutralidad. No suministramos armas a las partes beligerantes, sería absurdo ofrecer ahora formación en sistemas de armas como carros de combate”, comentó Robert Laimer, su portavoz para asuntos de defensa.

Polonia, que ha prometido proporcionar 14 tanques Leopard 2 a Ucrania, acaba de recibir su primer contingente de soldados para iniciar las tareas de adiestramiento.

Estados Unidos financia la buena imagen de la OTAN en la sociedad finlandesa

Estados Unidos va a financiar el alineamiento de Finlandia con la política de la OTAN. El país escandinavo perdió su autonomía política al perder su neutralidad militar, un frágil equilibrio obtenido tras la Segunda Guerra Mundial, debido a su condición de aliado de la Alemania nazi. Ahora Finlandia repite los mismos errores.

Como muchos otros países europeos, durante la Segunda Guerra Mundial Finlandia se alió con los nazis. Al final de la guerra llegó a un acuerdo y, a cambio de su autonomía política, aceptó su neutralidad militar. En 1948 se firmó un Tratado de Amistad con la Unión Soviética, que estipulaba que Finlandia no participaría en ninguna coalición militar occidental.

El compromiso de Finlandia se erosionó con la caída de la URSS. En 1994 se estableció la cooperación entre la OTAN y Finlandia, obviamente en nombre de la paz en la llamada “Asociación para la Paz”. De este modo, Finlandia viola el tratado de 1948, siendo Rusia el continuador legal de la URSS. Pero en los años noventa, Rusia tenía otras cosas de las que preocuparse, ya que ella misma se encontraba en la resbaladiza pendiente de la claudicación.

Con el paso de los años, la integración de Finlandia se va produciendo poco a poco y aprovechando la reacción de Rusia en Ucrania, olvidando que la OTAN lleva años preparando a Ucrania para la guerra, encuentra la excusa adecuada: ha llegado el momento de convertirse en miembro de pleno derecho de la OTAN. Turquía está arrastrando un poco los pies para ganar ventaja política, pero cuando llegue la orden, se estrellará como los demás.

Estados Unidos comprende que, más allá de la casta política, que ya se ha vendido, también es necesario trabajar sobre la sociedad, para que acepte lo que conlleva la entrada en la OTAN. Se ha asignado un presupuesto de 200.000 dólares a la embajada estadounidense en Finlandia para este fin.

Los proyectos presentados deben contener elementos de la cultura estadounidense y expertos estadounidenses. Aquí encontramos la lógica imperial estadounidense hacia sus colonias. Es su concepción de la “comunidad internacional” y una “cooperación” que, en última instancia, es unilateral.

Se presta especial atención a la imagen de la OTAN, que sin duda la necesita. Los proyectos sobre la clarificación del trabajo y el papel de la OTAN son bienvenidos.

No se trata de poner en marcha una gran maquinaria, que no es necesaria, ya que en la sociedad finlandesa se trabaja en profundidad desde hace mucho tiempo. Se trata más bien de crear una red de fieles seguidores, financiados a bajo coste, en la sociedad civil, en el mundo periodístico, empresarial o en los círculos académicos, a los que se apunta especialmente en este caso.

Polonia registra la mayor caída del PIB entre los países de la Unión Europea

A finales del año pasado el flanco oriental de la Unión Europea registró la mayor recesión económica. Uno de los que batió el récord fue Polonia, y con una gran diferencia, según el diario polaco Rzeczpospolita.

En el cuarto trimestre del año pasado, el PIB polaco cayó un 2,4 por cien. Sus vecinos más cercanos, la República Checa y Hungría, cuyas economías también estaban en recesión, cayeron sólo un 0,3 por cien y un 0,4 por cien respectivamente.

El desplome del PIB del país tiene un carácter un tanto “misterioso”, dice Rzeczpospolita. Los demás indicadores económicos no confirman un descenso de la actividad en la economía polaca. En particular, el mercado laboral se mantuvo estable y la producción en la industria y la construcción aumentó un 3 por cien en el cuarto trimestre en comparación con el tercero.

Una caída tan acusada del PIB no se corresponde con la situación de otros países de la eurozona. Allí se registró un ligero crecimiento medio del 0,1 por cien.

A pesar de los evidentes problemas de la economía, Polonia ha evitado formalmente una recesión técnica, es decir, un descenso de los indicadores económicos durante al menos dos meses consecutivos, ya que el PIB creció un 1 por cien en el tercer trimestre de 2022, tras un descenso del 2,3 por cien en el segundo.

En cuanto a la economía europea en su conjunto, ha escapado de la recesión a duras penas, como preveían muchos expertos, manteniendo un ligero aumento del producto interior bruto. La mayoría de los países de la Unión Europea han logrado hacer frente a los problemas causados por la subida de los precios de la energía anduras penas.

Reino Unido, se encuentra en la misma situación que sus antiguos socios europeos. También está al borde de la recesión. La pandemia y la Guerra de Ucrania han puesto de manifiesto los fallos estructurales de la economía del país.

Recientemente, la Oficina Nacional de Estadística ha publicado la primera estimación trimestral para finales de 2022. El trimestre anterior había registrado un crecimiento negativo muy ligero, por lo que si esta última publicación hubiera mostrado algo similar, se habría considerado que Gran Bretaña estaba en recesión. En cambio, las últimas cifras mostraron que la economía la había evitado por muy poco.

Rusia ha inutilizado las conexiones satelitales de la OTAN en los campos de batalla

En el lado ucraniano de la línea del frente parece estar produciéndose un avance importante, aunque lento. Durante meses, la única razón por la que los ucranianos han podido contener a los rusos es que su acceso, a través de internet móvil, a los datos de los satélites de la OTAN y a la información analítica ha permitido a sus sistemas de artillería y cohetes apuntar con precisión a los equipos y tropas rusas. Esto obligó a los rusos a actuar con rapidez: se colocaron en posición, dispararon una salva contra un objetivo ucraniano y se alejaron antes de que esa posición pudiera ser atacada.

Los datos proceden de los 20.000 terminales de internet por satélite Starlink de Elon Musk, repartidos a lo largo de los 1.000 km de la línea del frente. Como suele ocurrir, la forma más eficaz de tecnología suele ser la contratecnología: dispositivos baratos pero eficaces que convierten tecnología avanzada muy cara en un trasto inútil. Esto es precisamente lo que está ocurriendo ahora gracias a los esfuerzos de jóvenes y brillantes ingenieros y científicos rusos que trabajan en la planta militar de Sestroretsk.

Han conseguido algo que los diseñadores estadounidenses de los terminales Starlink creían imposible. Su nuevo sistema montado en camión del tipo Borschevik es capaz de localizar terminales Starlink activos en un sector de 180 grados y un radio de 10 km con una precisión de 5 metros. Se trata de un sistema pasivo, lo que significa que no puede ser descubierto por la señal que emite, ya que no emite señal. El camión es un pequeño blanco móvil y el sistema realiza su trabajo en dos minutos si está parado y en 15 minutos si se desplaza de un punto a otro, apuntando a un máximo de 64 terminales Starlink a la vez. La información se transmite automáticamente a las baterías de artillería y misiles.

Hasta ahora, los resultados han sido muy positivos: Borshchevik ha sido capaz de localizar no sólo emplazamientos de artillería cuidadosamente camuflados, sino también concentraciones de mercenarios extranjeros (que son, sin duda, adictos a internet) y destacamentos de infantería ucranianos (que no pueden luchar sin que la OTAN les diga dónde ir y en qué dirección dirigir sus disparos). Estas posiciones fueron entonces arrasadas utilizando sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes o sistemas de misiles guiados como el Krasnopol.

Con la ayuda de Borschevik, las tácticas rusas cambiarán. Mientras que hasta ahora tenían que “disparar y huir” para evitar el fuego de represalia, ahora podrán empezar destruyendo todas las terminales Starlink de la zona, luego desplazarse a la línea del frente con camiones llenos de munición y seguir disparando hasta que nada se mueva en el lado ucraniano, y sólo entonces avanzar con infantería, despejando y estableciendo nuevas posiciones. Sin Starlink, las tropas ucranianas se limitarán a esperar sentadas las órdenes de la OTAN, sin saber adónde ir ni dónde disparar y esperando una oportunidad para rendirse. Una vez que haya suficientes camiones equipados con Borschevik a lo largo del frente, los ucranianos no tendrán más remedio que dejar sus terminales Starlink apagadas la mayor parte del tiempo y encenderlos periódicamente para recibir nuevas órdenes, aunque para entonces puede que sea demasiado tarde para ejecutarlas o que sean atacados y destruidos antes de que puedan hacerlo.

Este es el talón de Aquiles del plan estadounidense de atacar a Rusia utilizando un ejército proxy de marionetas en su mayoría teledirigidas, y los rusos lo han descubierto y han encontrado una forma de explotarlo: cortar sus comunicaciones con la OTAN, y está prácticamente hecho. ¡A ver!

—https://cluborlov.wordpress.com/2023/02/03/is-the-ukrainian-front-about-to-crumble

Han muerto 142 personas de frío en la provincia canadiense de Quebec entre 2017 y 2022

Entre 2017 y 2022 han muerto 142 personas de frío en la provincia canadiense de Quebec (1). La mayoría de los contratos de alquiler expiran el 30 de junio. La alegría de tomar el suave viento y el sol para los que van a ser desalojados coincide con la afluencia de anuncios de pisos en alquiler. Y el número de viviendas disponibles desciende a medida que sube el precio del alquiler, porque no sólo se abusa de los alquileres subiéndolos, sino que se convierten en ganancias de turistas: los invasores AirBNB.

Según un estudio de Jennifer Comb, Danielle Kerrigan y David Wachsmuth, de la Universidad McGill, en Canadá hay unas 31.000 viviendas reservadas para alquileres temporales. En Montreal, hay al menos trescientas (2).

Tras años sufragando con el alquiler los gastos de electricidad, calefacción, reparaciones e impuestos de propiedad, y proporcionando ingresos a los propietarios, los inquilinos están siendo estafados por los especuladores.

El alcalde de Montreal quiere reducir los alquileres de corta duración. Es una decisión excelente. Sin embargo, para resolver realmente un problema social que no hace más que agravarse, sería deseable añadir una cláusula a la posibilidad de obtener un certificado con este fin: ¡el acuerdo de los ocupantes! (3).

Los especuladores inmobiliarios y los turistas nunca deberían prevalecer sobre los ciudadanos de la ciudad en cuestión.

En cualquier lugar, incluso en una zona “permitida”, ningún inquilino, independientemente de su edad, ingresos y años de ocupación, debería ser desalojado de su piso en favor de un operador de alquiler temporal.

Incluso el Tribunal de Administración de Alquileres sólo está fomentando la compra de viviendas de alquiler para convertirlas en condominios, propiedades libres y alojamientos turísticos.

Aunque los periódicos han sido discretos al respecto, hace unos años una docena de personas del Gran Norte de Quebec murieron durante el invierno tras ser desalojadas del lugar donde se reunían. El caso de Clément Robitaille es patético. Le desahuciaron de su casa en enero, cuando había pocas viviendas disponibles o le habrían costado el doble de lo que pagaba antes. Lo encontraron muerto en su coche unos meses después (4).

Los alquileres no dejan de subir, en beneficio de unos pocos grupos de inversores que compran edificios, desahucian a los inquilinos a precio de saldo, hacen reformas cosméticas y exigen el doble del precio anterior. Y nuestros dirigentes conocen al Grupo Sonder, esa falsa cadena hotelera.

Es urgente rechazar las conversiones de pisos en arrendamientos de corta duración, cuando la gente vive allí y tiene derecho legal a permanecer. Si se les obliga a abandonar sus hogares, ya sea en una zona «autorizada» o no, aumentamos la pobreza y la falta de vivienda para satisfacer los mezquinos beneficios de unos pocos explotadores. Además de los precios actuales de los alquileres, permitir los AirBNB es cómplice de graves consecuencias. Es imperativo que los miembros de todos los ayuntamientos dejen de legalizar estos sin techo, cuyos autores «indirectos» rara vez son cuestionados.

Ya sea usted inquilino, propietario o miembro de un comité de vivienda, ¡intervenga! Exija la ilegalidad de desahuciar a un residente en beneficio de especuladores y turistas.

(1) https://www.journaldemontreal.com/2022/02/12/142-quebecois-morts-de-froids
(2) https://journalmetro.com/actualites/national/2344974/airbnb-retire-31-100-logements-du-parc-locatif-au-canada-selon-une-etude
(3) https://journalmetro.com/actualites/montreal/2352782/hochelaga-maisonneuve-contrer-residences-tourisme-illegales
(4) https://www.lesmaisons.co/trucs-et-astuces/un-homme-age-meurt-apres-avoir-ete-evince-de-son-appartement-a-montreal

Maryse Laurence Lewis https://www.mondialisation.ca/canada-les-sans-abris-touristes-involontaires-dans-leur-propre-ville/5675134

Las sanciones no han impedido que Rusia aumente sus importaciones de alta tecnología

Las sanciones se aprobaron para arruinar a Rusia no sólo económicamente, sino también tecnológicamente, según el conocido anuncio de la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock. Las prohibiciones de suministro de productos electrónicos debían paralizar la industria armamentística rusa.

Pero tampoco sucederá: Rusia también ha conseguido burlar las sanciones en el sector tecnológico. Es más, importa más microprocesadoses y semiconductores que antes de la guerra.

El suministro de microprocesadores y semiconductores a Rusia está sujeto a sanciones. Grandes empresas del sector como Intel, AMD, el gigante taiwanés TSMC y la empresa holandesa Nexperia cesaron sus actividades en Rusia casi de la noche a la mañana.

A finales de marzo Biden estaba exultante. Anunció que Rusia regresaba “camino del siglo XIX” debido al ataque a Ucrania. En septiembre la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, añadió por su cuenta que la industria rusa estaba en ruinas. “El ejército ruso utiliza chips de lavavajillas y frigoríficos para reparar sus equipos militares, porque ya no hay semiconductores”, dijo en un discurso ante el Parlamento Europeo.

El semanario alemán Die Zeit asegura, remitiéndose a un informe oficial, que las sanciones occidentales no han reducido en absoluto las importaciones rusas de componentes electrónicos, sino todo lo contrario. El año pasado Rusia importó incluso más procesadores y semiconductores que antes de la guerra. En total, las importaciones en este segmento aumentaron de 1.800 millones de euros a 2.450 millones.

Las importaciones rusas cayeron sólo un 16 por cien a lo largo del año. En noviembre fueron sólo un 15 por cien inferiores a la media mensual de 2021. A principios del año pasado, poco después del inicio de la guerra, los “expertos” seguían pronosticando una caída de al menos entre el 30 y el 40 por ciento.

La capacidad de Rusia para sortear las sanciones se debe a países como China, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, que se han apresurado a llenar los huecos dejados por las multinacionales occidentales. También sirven de emplazamiento a intermediarios rusos que compran tecnología occidental a través de empresas pantalla. Al mismo tiempo, están llenando con sus propios activos los huecos dejados por las sanciones y la retirada de los grandes monopolios occidentales.

El socio comercial más importante para Rusia es ahora China. Las importaciones procedentes del país asiático aumentaron un 13 por cien en 2022. Sin embargo, muchas empresas occidentales como Apple o Ikea habían abastecido el mercado ruso antes de retirarse de las fábricas chinas. Esta caída se ha compensado. Las empresas chinas suministran ahora la mayoría de los coches nuevos y smartphones, ordenadores, pero también equipos pesados como maquinaria de construcción y camiones. Solo las exportaciones de camiones de China se han más que triplicado en 2022. Las importaciones de equipos de construcción se han duplicado.

Sin embargo, las importaciones de chips electrónicos son probablemente las más importantes desde la perspectiva rusa. Junto con Hong Kong, China suministró semiconductores por valor de 900 millones de dólares en 2022, más del doble que en 2021.

—https://zuerst.de/2023/02/10/die-naechste-sanktions-blamage-russland-importiert-mehr-mikrochips-als-vor-dem-krieg/

Aviones de la OTAN intentan interceptar un globo frente a las costas de Rumanía

El sistema de vigilancia aérea de la Fuerza Aérea Rumana detectó un pequeño objetivo aéreo el 14 de febrero hacia las 12.30 horas. Sus características eran similares a las de un globo meteorológico, que se desplazaba a unos 11.000 metros de altura en el espacio aéreo nacional, al norte del condado de Constanța, en la costa del Mar Negro. Dos aviones MiG-21 Lancer despegaron de Fetesti (67 km al oeste del objetivo) bajo mando de la OTAN y se dirigieron a la zona donde se había informado del objetivo aéreo. Las tripulaciones de ambos aviones no confirmaron la presencia del objetivo aéreo, ni visualmente ni en los radares de a bordo.

La zona donde volaba el objetivo no identificado corresponde al perímetro del Centro Nacional de Entrenamiento de Defensa Aérea, es decir, el aeródromo de Capu Midia. Los militares del Centro sueltan globos llenos de helio para determinar la situación meteorológica antes de disparar misiles en el campo de tiro. Estos globos son de goma comerciales de 1 m de diámetro, que no pueden soportar la diferencia de presión de los 11.000 m de altitud y estallan. Y cuando estallan, sus restos no pueden ser detectados por los radares de los aviones ni visualmente por los pilotos.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de todo esto?

1. El globo se escapó accidentalmente de un edificio sin ninguna acción humana. La probabilidad de que esto ocurra es muy baja.

2. El globo fue lanzado de acuerdo con el procedimiento, pero el Centro de Entrenamiento de Defensa AA no informó a los oficiales de vigilancia aérea de la Fuerza Aérea Rumana. La probabilidad de que esta situación se produzca en el contexto de un conflicto armado en la frontera rumana está casi excluida. Hasta el momento, no se ha producido ningún cambio en el jefe ni en sus adjuntos de la cúpula de la Fuerza Aérea Rumana, que se supone son los responsables del incidente.

3. Toda la operación fue un ejercicio planeado de antemano, con la aprobación de los dirigentes de la OTAN, para poner a prueba la capacidad y la rapidez de respuesta de las Fuerzas Aéreas rumanas. En el pasado se han realizado con frecuencia comprobaciones de la preparación para el combate, pero no se han hecho públicas para no infundir miedo a la población civil.

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