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Mes: febrero 2023 (página 3 de 10)

La OTAN ha salido desgastada de la guerra de desgaste en Ucrania

Es posible que lo único cierto que ha dicho Jens Stoltenberg, el Secretario General de la OTAN, en un año entero de manifiestos y declaraciones a los cuatro vientos, es que en Ucrania se libra una guerra de desgaste. Le faltaba añadir que la OTAN ha quedado desgastada, a pesar de que aún no ha terminado.

Los medios de comunicación, incluso los más fieles altavoces de la OTAN, empiezan ya a reconocerlo, lo que anticipa un cambio en el relato que pronto llegará a las redacciones como un aviso para navegantes.

Es el caso de la agencia de noticias Associated Press, que ha pasado de la celebración triunfalista por la “inevitable victoria” del ejército ucraniano, a una seria advertencia sobre una derrota más que posible.

La agencia difunde un artículo sobre el “conflicto” con China (“La guerra de Ucrania determina la planificación de Estados Unidos para un conflicto en China”) (1) que, a su vez, se basa en un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) (2).

La explicación es la siguiente: la estrategia de guerra del Pentágono se fundamenta en que el ejército de Estados Unidos debe ser capaz de luchar en una guerra mientras disuade en otra, lo que trasladado a la actualidad significa que antes de emprender una guerra contra China, Estados Unidos tiene que triunfar en Ucrania.

Por lo tanto, la Guerra de Ucrania condiciona el próximo enfrentamiento con China y, además, no va bien. China se puede librar de un choque frontal con Estados Unidos gracias a la victoria de Rusia en el frente ucraniano.

La Guerra de Ucrania no va bien, afirma Associated Press, porque “Ucrania está ejerciendo una intensa presión sobre los arsenales de defensa estadounidenses y europeos y dejando al descubierto que ninguno de los dos estaba preparado para un conflicto convencional de gran envergadura”, algo que Stoltenberg también ha tenido que admitir recientemente.

El informe del CSIS concluye que “se podrían necesitar cinco años o más para reponer las existencias de [obuses de] 155 mm, [misiles] javelin y stinger”.

En Occidente hay una crisis militar-industrial que impide cualquier enfrentamiento abierto con quienes han sido declarados oficialmente como los principales enemigos de la OTAN. Naturalmente, esa crisis se suma a las demás crisis, como la económica, la política o la internacional.

En cuanto a las existencias europeas, concluye Associated Press, no queda mucho por enviar, y muchos países se están apresurando a firmar nuevos contratos con la industria para reponer los arsenales.

Los imperialistas se tendrán que conformar con algún tipo de compromiso. No hay forma de que puedan vencer a Rusia en esta guerra de desgaste de la que han salido desgastados.

(1) https://apnews.com/article/russia-ukraine-taiwan-politics-china-8a038605d8dd5f4baf225bdaf2c6396b
(2) https://www.csis.org/analysis/first-battle-next-war-wargaming-chinese-invasion-taiwan

Manual de instrucciones para destruir un Estado hasta los cimientos: Somalia

Mientras Somalia luchaba por celebrar sus primeras elecciones nacionales auténticas desde el colapso del país en 1991, Estados Unidos y sus aliados fomentaron el separatismo y socavaron la democracia para dominar militarmente el país y saquear sus recursos.

Se está produciendo un conflicto armado entre secesionistas y sindicalistas en la ciudad de Lasanod, donde las fuerzas separatistas del Estado de Somalilandia han disparado contra civiles, matando al parecer a más de 82 personas. Los sindicalistas somalíes han tomado las armas para defenderse y han declarado que Lasanod debe ser administrada desde Mogadiscio, la capital de Somalia.

Los recientes enfrentamientos se sitúan en el contexto de la batalla mucho más amplia para reconstruir la nación somalí y celebrar elecciones nacionales desde la desestabilización total del Estado en 1991. Occidente está librando su propia guerra para mantener a Somalia débil y fragmentada.

Las 2.100 millas de costa son tan ricas en recursos y estratégicamente importantes que una Somalia verdaderamente soberana es un anatema para Estados Unidos y sus aliados occidentales. Por eso Estados Unidos ha llenado el país de tropas, lo ha atacado con drones, ha impuesto un cordón militar en su capital, ha supervisado una fallida operación de “mantenimiento de la paz” de la ONU, ha apoyado a un gobierno títere para que lo dirija y ha organizado la alianza militar Africom y una patrulla naval de la Unión Europea a lo largo de la costa somalí.

El país ha sufrido durante décadas un saqueo desenfrenado de pescado y vertidos tóxicos. Algunos inversores creen que Somalia posee las mayores reservas costeras de petróleo sin explotar del mundo. Está cerca del estrecho de Bab-El Mandeb y del estrecho de Ormuz, por donde pasa cada día el 40 por cien del petróleo mundial. También cuenta con cinco puertos en la interfase entre África, Oriente Medio y Asia.

La interrupción de la cadena de suministro causada en 2021 por el buque portacontenedores varado en el Canal de Suez fue sólo un atisbo de lo que podría ocurrir si estallara una guerra en estas aguas.

Los Estados miembros federales

Somalia se encuentra en medio de una lucha entre secesionistas y unionistas, que también se identifican como nacionalistas. Los dirigentes de los seis estados miembros federales se resisten en cierta medida a la autoridad federal. Los movimientos políticos más separatistas se encuentran en Jubalandia, Puntlandia y, sobre todo, Somailandia, aunque esta última envía representantes al parlamento federal de Mogadiscio.

Los funcionarios de Hergeisa, la capital de Somalilandia, llevan 30 años buscando el reconocimiento de su independencia, pero ni la ONU ni ninguno de sus 193 Estados miembros han accedido. Se dice que el sentimiento a favor de la secesión de Somalilandia es más fuerte en la capital del estado, Hergeisa.

Una sección de la Ley de Autorización de la Defensa Nacional de Estados Unidos de 2023 reconoce extraoficialmente la independencia de Somalilandia al esbozar un plan de cooperación militar directa entre Estados Unidos y el Estado escindido. La violación de la soberanía de Somalia por parte de Estados Unidos es tan flagrante que los autores de la ley se esforzaron en afirmar que no lo era: “Nada de lo dispuesto en esta ley, incluido el requisito de presentación de informes en virtud de la subsección (a) y la realización del estudio de viabilidad en virtud de la subsección (b), se interpretará como un reconocimiento por parte de Estados Unidos del Estado Federado de Somalia o Somalilandia como entidad independiente”.

El Mando de Estados Unidos en África (Africom) parece haber superado su base militar en Yibuti, que también arrienda terrenos para bases militares a China, Francia, Japón, Italia y Arabia Saudí. Sólo para atracar un portaaviones, una ciudad flotante de 5.000 hombres, necesita un gran espacio.

Los sindicalistas somalíes están furiosos por el plan de pasar por encima del gobierno nacional.

La lucha por el voto popular

El voto popular es esencial para la lucha de los sindicalistas, razón por la cual Estados Unidos y sus aliados han impedido que Somalia introduzca el sistema electoral de «una persona, un voto» que se practica en Occidente. Estados Unidos y sus aliados lo hicieron maquinando la derrota del presidente Mohammed Abdullahi Mohammed, alias Farmaajo, el presidente masivamente popular que intentaba construir un ejército capaz de defender la soberanía somalí y expulsar a las fuerzas extranjeras, incluidas las tropas estadounidenses, de suelo somalí.

Durante la mayor parte de los últimos 32 años, Somalia no ha tenido un gobierno capaz de asegurar su territorio o sus costas. Ahora Somalia sólo es una sede de la ONU y una bandera.

El federalismo ha fragmentado el país hasta el punto de que ha perdido cualquier pretensión de soberanía. Es el concepto equivocado, en el lugar equivocado, para la gente equivocada, practicado por los dirigentes equivocados, por las razones equivocadas.

Sin embargo, también afirmó que si Somalia fuera capaz de celebrar unas elecciones nacionales de una persona, un voto, sus parlamentarios títeres y su presidente títere, Hassan Sheij Mohammed, serían barridos, y el ex presidente Farmaajo sería elegido con gran éxito.

Anne Garrison https://thegrayzone.com/2023/02/14/us-crushed-struggle-somali-nation/

Multan a Pfizer por estafar a los pacientes que consumen sus fármacos

En mayo de año pasado a la multinacional Pfizer le volvieron a pillar con las manos en el tarro de la mermelada. Le multaron con 290.000 dólares por engañar deliberadamente a 5.000 pacientes en Estados Unidos.

Les obligó a gastar más dinero para comprar los medicamentos que fabrica (1).

Entre 2014 y 2018 el gigante farmacéutico estadounidense ofreció vales a las pacientes pobres con el fin de ayudarles a comprar medicamentos para combatir los síntomas de la menopausia.

En los vales en cuestión, sin embargo, se decía muy claramente que las beneficiarias no gastarían más de la cantidad indicada en el vale. Era completamente falso. La investigación judicial demostró que se trataba de una estafa: pagaron mucho más dinero.

El caso dio lugar a un procedimiento judicial que finalmente fructificó, ya que el laboratorio estadounidense fue multado con la suma de 290.000 dólares. En cualquier caso, en Colorado, Pfizer tendrá que pagar 107.000 dólares para compensar a unos 1.500 pacientes estafados.

Además, un comunicado de prensa publicado el 20 de mayo por la oficina del Fiscal General de Colorado informó de que la farmacéutica también había sido condenada a pagar 30.000 dólares para reembolsar las costas del pleito (2).

El pago de la multa no supone un gran quebranto para Pfizer, cuyos ingresos se estiman en varios miles de millones de dólares desde hace dos años gracias a la venta masiva de sus vacunas contra el “covid” en casi todos los países del mundo en unas condiciones inusuales de falta absoluta de transparencia.

En Europa los dirigentes de los grupos parlamentarios se han negado categóricamente a permitir que Von der Leyen, la Presidenta de la Comisión Europea, testificara públicamente sobre la negociación de los contratos de vacunas que firmó con Pfizer.

Nadie va a rendir cuentas después de haber recibido miles de millones de euros de dinero público. No es de extrañar que las farmacéuticas sean las empresas más multadas porque operan con una opacidad total.

Tampoco debería extrañar que las multas sean un paripé: merece la pena estafar porque es mucho más barato. Las indemnizaciones nunca superan los beneficos obtenidos.

(1) https://www.denverpost.com/2022/05/20/pfizer-coupon-consumer-refund-colorado/
(2) https://coag.gov/press-releases/5-20-22/

‘Hemos arrasado todas las ciudades de Corea del norte’

El gobierno de Corea del norte siempre llega señalado por su extraordinaria hostilidad militar. ¿Por qué los dirigentes de Pyongyang señalan con el dedo a Estados Unidos cada vez que prueban otro misil o bomba atómica? Setenta años después de que Estados Unidos incendiara todas las ciudades de Corea del norte, el ejército estadounidense bombardeó o destruyó simultáneamente siete países que no tenían armas nucleares. Estados Unidos realiza maniobras militares con Corea del Sur frente a las costas del Norte dos veces al año.

Estados Unidos prueba regularmente misiles nucleares de largo alcance Minuteman-3 desde la base aérea de Vandenberg, en California, que podrían alcanzar y aniquilar Pyongyang. Varios gobiernos estadounidenses han calificado a Corea del norte de “malvada”, de Estado “patrocinador del terrorismo” y de “amenaza”. Los militares estadounidenses han calificado al pequeño Estado norcoreano de “amenaza primaria” para la seguridad de Estados Unidos. Corea del Norte tiene motivos para estar preocupada.

En el libro de Robert Neer de 2013 “Napalm”, el autor relata que el general Lemay escribió: “Fuimos allí, hicimos la guerra y finalmente quemamos todas las ciudades de Corea del Norte de una forma u otra, dijo el general estadounidense Curtis LeMay. “En un período de unos tres años, matamos, ¿cuánto?, ¿el 20 por cien de la población?” añadió.

El libro cita al oficial químico del Octavo Ejército, Donald Bode, diciendo que, como promedio, un “buen día” los pilotos estadounidenses en la Guerra de Corea arrojaban 70.000 galones de napalm: 45.000 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, de 10.000 a 20.000 por su Marina, y de 4.000 a 5.000 por los Marines, que llamaban “aceite de cocina” a la gasolina gelatinosa ardiente.

Neer descubrió que en Corea se utilizaron 32.357 toneladas de napalm, aproximadamente el doble de lo que se lanzó contra Japón en 1945. En Corea se lanzaron más bombas que en todo el teatro del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, 635.000 toneladas frente a 503.000 toneladas. “En Pyongyang, una ciudad de medio millón de habitantes antes de 1950, sólo dos edificios quedaron intactos después de la guerra”, escribió Neer. Esto sigue siendo un recuerdo vívido en Corea del norte.

En su libro “A People’s History of the United States”, Howard Zinn escribió: “Tal vez dos millones de coreanos, del norte y del sur, fueron asesinados en la Guerra de Corea, todo en nombre de la oposición al ‘imperio de la fuerza’”.

Bruce Cumings explica en su libro “The Korean War” que “de los más de 4 millones de bajas, al menos 2 millones fueron civiles. Las bajas norcoreanas se estiman en 2 millones, de las cuales cerca de 1 millón eran civiles”. También se calcula que 900.000 soldados chinos perdieron la vida en combate.

Después de que Truman destituyera al general MacArthur en mayo de 1951, el antiguo Comandante Supremo declaró ante el Congreso: “La guerra de Corea ya casi ha destruido esta nación de 20 millones de habitantes. Nunca he visto tal devastación. He visto, creo, tanta sangre y desastre como cualquier hombre vivo, y la última vez que estuve allí, se me heló el estómago. Después de ver esos escombros y esos miles de mujeres y niños […] vomité”.

Dos candidatos demócratas a la presidencia afirmaron en 2007 que retirarían de la mesa la amenaza de un ataque nuclear, en referencia a su incomodidad con la idea de la destrucción masiva deliberada de la bomba. En abril de 2006 a Hillary Clinton le preguntaron en una entrevista televisiva sobre su postura respecto a Irán. Respondió: “He dicho públicamente que no hay que descartar ninguna opción, pero desde luego yo retiraría las armas nucleares de la mesa. Este gobierno [Bush] ha estado muy dispuesto a hablar del uso de armas nucleares de una forma que no hemos visto desde los albores de la era nuclear. Creo que es un terrible error”.

El 2 de agosto de 2007 Obama declaró: “Creo que sería un grave error que utilizáramos armas nucleares en cualquier circunstancia”, haciendo una pausa antes de añadir “que implicara a civiles”. Obama se retractó rápidamente de la declaración: “Permítanme borrar eso”, pero su intención era clara y debe repetirse: la antigua amenaza de Estados Unidos de “mantener todas las opciones abiertas”, es decir, su disposición a utilizar armas nucleares contra seres humanos, debe ser abolida. Las bombas H no pueden utilizarse sin matar indiscriminadamente a cientos de miles, si no millones, de civiles, crear una mortífera lluvia radioactiva que se traslada a zonas no conflictivas, todo ello en violación de las leyes de la guerra, la Carta de la ONU y las Convenciones de Ginebra.

La crítica pública de los ataques nucleares por parte de Clinton y Obama es a la vez rara y audaz por sus implicaciones para el empleo de armas nucleares. Al menos una docena de antiguos planificadores de guerras nucleares -Kissinger, Jimmy Carter, Melvin Laird, los generales George Butler, Charles Horner, Andrew Goodpaster, y los almirantes Stansfield Turner, Noel Gayler y Hyman Rickover, entre otros- han denunciado las armas nucleares y han pedido su eliminación.

En la posguerra Ucrania será carroña para los buitres

Las oportunidades que presenta Ucrania no han pasado desapercibidas. Desde BlackRock (a quien Zelensky ha dado oficialmente la bienvenida) hasta los fondos europeos, el país está siendo observado por los gigantes financieros y por las organizaciones internacionales, decididas a imponer un clima favorable a la inversión privada. El menú es la desregulación, las privatizaciones y una “fiscalidad eficaz”.

El gobierno ucraniano no ha esperado al final de la guerra para aplicar esas reformas.

El final de la guerra no será el final del calvario para Ucrania. En los últimos meses, el jugoso asunto de la reconstrucción de la Ucrania de posguerra ha abierto el apetito.

El pasado noviembre Zelensky firmó un memorando con BlackRock que permite al Consejo financiero de la empresa -una unidad de consultores diseñada para trabajar en países en crisis- asesorar a su ministro de Economía sobre una hoja de ruta para reconstruir el país. En palabras de BlackRock, el objetivo del acuerdo es “crear oportunidades para que inversores públicos y privados participen en la futura reconstrucción y recuperación de la economía ucraniana”.

En el comunicado de prensa del Ministerio, los funcionarios son más directos y explican que quieren “atraer principalmente capital privado”. El acuerdo formaliza una serie de conversaciones mantenidas el año pasado entre Zelensky y el presidente de BlackRock, Larry Fink, durante las cuales el ucraniano subrayó la necesidad de que el país sea “atractivo para los inversores”. Según un comunicado de la oficina del presidente, BlackRock ya había asesorado al gobierno ucraniano “durante varios meses” a finales de 2022.

Ambas partes acordaron centrarse en “coordinar los esfuerzos de todos los posibles inversores y participantes” en la reconstrucción de Ucrania y “canalizar las inversiones hacia los sectores más relevantes y prometedores”. No es la primera vez que el Consejo financiero de BlackRock actúa así. BlackRock es un asesor de los Estados en materia de privatizaciones, “muy activo a la hora de contrarrestar cualquier intento de regularlas”. La empresa utilizó la crisis de 2008 -a su vez resultado de los valores respaldados por hipotecas basura en los que Larry Fink se había convertido en un maestro- para aumentar su poder e influir en los responsables políticos, a través de conflictos de intereses, puertas giratorias entre los sectores privado y público y tráfico de influencias.

En Estados Unidos, BlackRock ha suscitado una considerable controversia por su gestión del programa de inversión en el mercado de bonos de la Reserva Federal durante la pandemia, que dio lugar a que la mitad de los fondos del programa se invirtieran en… BlackRock.

Ucrania ya se encontraba en una dinámica favorable para la inversión extranjera. En diciembre del año pasado, cuando Kiev y BlackRock ya llevaban varios meses negociando, el Parlamento ucraniano adoptó una legislación favorable al desarrollo inmobiliario que había sido bloqueada antes de la guerra. Su objetivo es desregular la legislación urbanística en beneficio del sector privado, que ha estado codiciando la demolición de lugares históricos.

Se suma a los anteriores ataques del Parlamento a la legislación laboral ucraniana, heredada de la era soviética, que legalizó los contratos de 10 horas, debilitó el poder de los sindicatos y sumió al 70 por cien de la población activa en la informalidad. Estos cambios legislativos no habían sido sugeridos al Parlamento por BlackRock, sino por el Ministerio de Asuntos Exteriores británico y apoyados por el partido de Zelensky. Este último argumentaba: “La regulación extrema del empleo contradice los principios del mercado autorregulado […] crea barreras burocráticas a la autorrealización de los empleados”.

“Estos primeros pasos hacia la desregulación y la simplificación del sistema fiscal son emblemáticos de medidas que no sólo han resistido el impacto de la guerra, sino que se han visto aceleradas por ella”, dijo The Economist. “Con un público nacional e internacional a favor de la reconstrucción y el desarrollo de Ucrania”, suponía el periódico, las reformas se acelerarían después de la guerra, anticipando una mayor desregulación que “suavizaría el flujo de capital internacional hacia la agricultura ucraniana”. La receta para el éxito, afirmaba, era una mayor privatización de las “empresas públicas deficitarias” que “pesan sobre el gasto público”. Esta fase final de la privatización, señalaba amargamente The Economist, “se había detenido con el estallido de la guerra”.

Sin embargo, The Economist no debería haberse preocupado. La privatización es una de las principales prioridades de la Ucrania de posguerra. El pasado mes de julio, una miríada de grandes empresas europeas y funcionarios ucranianos asistieron a la Conferencia de Reconstrucción de Ucrania, diseñada para medir el progreso de la privatización del país, impuesto por Occidente tras el Golpe de Estado de 2014.

Como dejó claro el boletín de conclusiones políticas de la Conferencia, el Estado de posguerra no necesitará a BlackRock de su lado para llevar a cabo este plan de los especuladores y buitres. Entre las recomendaciones políticas se encuentran “un menor gasto público”, “un sistema fiscal eficiente” y, más en general, un avance hacia la “desregulación”. Aconseja seguir “reduciendo el tamaño del gobierno” mediante nuevas privatizaciones, una mayor liberalización de los mercados de capitales para crear un “mejor clima de inversión, más acogedor para la inversión directa de Europa y del mundo”.

La lectura de estos documentos evoca la voracidad capitalista más descabellada. Ucrania se presenta como una empresa emergente favorable a los negocios, en gran parte gracias a los nueve reactores nucleares estadounidenses de la empresa Westinghouse. No tiene nada que envidiar al lema “un país en un smartphone”, propuesto por el propio Zelensky hace tres años.

Un país en crisis que acude a gobiernos e instituciones financieras en busca de ayuda. La historia no es nueva. Luego llega la fase en la que descubre que los fondos que necesita desesperadamente se obtienen al precio de condiciones cada vez menos deseables. Entonces comienzan las reformas destinadas a desmantelar la inversión pública en la economía, abrir el mercado nacional al capital extranjero y aumentar el sufrimiento de la población.

Se trata de la repetición de un escenario que Ucrania ya ha vivido. Tras el Golpe de Estado de 2014, el FMI y representantes occidentales, como Biden, entonces vicepresidente de Estados Unidos, instaron al gobierno de Kiev a llevar a cabo reformas estructurales, como recortar las subvenciones al gas para los hogares ucranianos, privatizar miles de empresas estatales y levantar la antigua moratoria sobre la venta de tierras agrícolas. Durante la pandemia, bajo una intensa presión financiera, Zelensky aprobó esta última petición.

Por desgracia, es probable que el final de la guerra desencadene nuevos asaltos en Ucrania, dirigidos no por hombres con uniforme militar, sino con trajes de tres piezas.

De la diplomacia de las catástrofes naturales a la batalla de los terremotos

Desde Grecia ofreciendo ayuda al enemigo turco y Armenia abriendo sus fronteras con el mismo enemigo histórico, pasando por las llamadas telefónicas del presidente egipcio Al-Sissi y del rey Abdalá II de Jordania al presidente Bashar Al-Assad, hasta el aterrizaje del avión saudí en Alepo, etc., las líneas de demarcación se están rompiendo a un ritmo acelerado según el concepto que los especialistas denominan “diplomacia de las catástrofes”.

Se trata de una diplomacia basada en el principio de superar las rencillas y diferencias ante el horror de una catástrofe natural, y luego aprovechar esta superación para lograr una situación mejor y sostenible sin desenterrar los hechos del pasado. Sin embargo, el terremoto que sacudió Siria y Turquía en la madrugada del 6 de febrero pasará a la historia como el primer fenómeno de lo que podría denominarse las “batallas de las catástrofes naturales”.

Mientras un gran número de sirios recuperaban los cuerpos maltrechos de sus seres queridos de debajo de los escombros y todos los sirios se enjugaban las lágrimas para correr en ayuda de sus hermanos, una brillante idea se estaba gestando en las mentes de los expertos de la OTAN. La idea de explotar el terremoto para conseguir lo que no pudieron obtener durante los años de guerra y asedio. En otras palabras, han decidido librar la “batalla del terremoto” en lugar de practicar la diplomacia de las catástrofes naturales.

Una voluntad claramente manifestada en los últimos días en el marco de una vasta campaña mediática y diplomática dirigida por el Occidente colectivo con el único objetivo de obligar al “régimen” sirio a aceptar, bajo la presión de una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU, la apertura de pasos adicionales con Turquía, además del paso abierto en Bab Al-Hawa.

Es importante recordar que la cuestión de los pasos fronterizos se remonta a julio de 2014, cuando el Consejo de Seguridad adoptó por unanimidad la Resolución 2165 presentada por Jordania, Australia y Luxemburgo. En la práctica, permite a las organizaciones humanitarias de la ONU y a sus socios entregar ayuda a través de las fronteras de Siria sin el consentimiento del Estado sirio.

“La resolución 2165 ha abierto cuatro pasos sin que el régimen sirio tenga que aprobar el acceso humanitario”, declaró encantada Samantha Power, la representante estadounidense, mientras Bashar Al-Jaafari, el representante sirio, acusaba a algunos Estados miembros del Consejo de Seguridad de utilizar la ayuda humanitaria para poner en práctica sus agendas expansionistas en Siria y Oriente Próximo.

A lo largo de los últimos años de guerra despiadada, la campaña maliciosa del Occidente colectivo se ha centrado en el aspecto humanitario para justificar la violación de la soberanía siria. Sin embargo, entre 2014 y 2023 la situación ha cambiado tanto dentro de Siria como a escala internacional. Esto permitió a Damasco, con el apoyo del aliado ruso, lograr una serie de éxitos diplomáticos, empezando por la resolución de mantener abierto un único paso fronterizo en la frontera turca, el de Bab Al-Hawa, no lejos de Idleb, y luego reducir la validez de esta resolución de 12 a 6 meses.

Con la adopción de la Resolución 2165 en 2014, y sus sucesivas renovaciones, el Consejo de Seguridad estableció un mecanismo transfronterizo que permitía a las agencias de la ONU y a sus socios utilizar los pasos de Bab Al-Salam, Bab Al-Hawa (ambos de Turquía), Al-Ramtha (de Jordania) y Al Yarubiyah (de Irak), para entregar ayuda humanitaria, sin el consentimiento de Damasco. Sin embargo, el mecanismo se redujo considerablemente en 2020 y 2021, con un único paso abierto, Bab al-Hawa (resoluciones 2504, 2533 y 2585), tras los vetos de Rusia y China.

La última prórroga de esta resolución sobre el paso fronterizo de Bab Al-Hawa fue adoptada por el Consejo de Seguridad el 9 de enero de 2023 sin sobresaltos y en calma; algunos observadores atribuyeron este hecho al enfrentamiento ruso-occidental en Ucrania, que prohibiría la apertura de nuevos frentes.

Entonces la tierra tembló y el terremoto se les apareció a los dirigtentes del Occidente colectivo como una oportunidad para volver atrás en el tiempo. Sobre todo desde que la magia se volvió contra el mago, al quedar al descubierto su práctica del doble rasero debido a su tibia respuesta a la catástrofe siria en comparación con su afán por ayudar a Turquía, y también, tras el descubrimiento de los desastrosos efectos de las sanciones y, más concretamente, de las medidas coercitivas unilaterales e ilegítimas contra Siria, sobre las posibilidades de supervivencia de las víctimas atrapadas en un clima gélido bajo los escombros.

Ante este hecho, se han alzado voces para exigir el levantamiento efectivo de las llamadas sanciones contra Siria. Voces procedentes de actores internacionales como Rusia y China, de asociaciones humanitarias, eclesiásticas, populares y mediáticas. Voces que se hacían eco del sufrimiento de los sirios, tanto en el mundo árabe como en el campo occidental, para oponerse a las sanciones internacionales y luego al levantamiento parcial y temporal anunciado por el Departamento del Tesoro estadounidense.

El 9 de febrero la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que forma parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, anunció la emisión de la Licencia General 23 (GL23) para Siria con el fin de “ayudar en los esfuerzos de socorro tras el terremoto”.

La licencia afirma: “La GL23 autoriza durante 180 días todas las transacciones relacionadas con la ayuda tras el terremoto que de otro modo estarían prohibidas… para que quienes prestan asistencia puedan centrarse en lo más necesario: salvar vidas y reconstruir… Los programas de sanciones estadounidenses no se dirigen a la ayuda humanitaria legítima… Esta nueva autorización se suma a las amplias autorizaciones humanitarias ya existentes para las ONG, las organizaciones internacionales (OI) y el gobierno estadounidense… Si bien el alivio de las sanciones por sí solo no puede revertir los desafíos estructurales de larga data y las tácticas brutales del régimen de Assad, puede garantizar que las sanciones no impidan la asistencia vital tras este desastre”.

El levantamiento de la prohibición de transferir fondos a Siria, tal y como se presenta en el artículo y el texto de la GL23, no se aplica al Estado sirio ni a ninguna de sus instituciones o sucursales, incluido el Banco Central Sirio, tampoco se aplica a ninguna empresa o asociación controlada por el Estado sirio, directa o indirectamente, dentro o fuera de Siria, ni a ninguna persona que trabaje para cualquiera de estas entidades.

La siniestra ironía del apartado (b) de la GL23, que amplía la prohibición de importar petróleo sirio y sus derivados a Estados Unidos, cuando este país y sus afiliados controlan el 90 por cien de los pozos petrolíferos de Siria. Gran parte del crudo robado se envía al norte de Irak, donde se vende a bajo precio, a veces hasta 15 dólares el barril. Después se refina y se utiliza localmente o se mezcla con petróleo local para ser comprado por Turquía, donde se consume una parte y otra se exporta a diversos destinos, entre ellos Israel. En otras palabras, Estados Unidos de América es la fuente del petróleo sirio robado, no el importador. A través de la GL23, Estados Unidos simplemente intenta salvar su imagen de defensor de los derechos humanos y absorber la creciente presión popular para que se levanten las sanciones o, más exactamente, el hermético bloqueo impuesto a Siria.

Occidente trató entonces de retomar la iniciativa humanitaria, bien a la manera de la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, que afirmó que las excavadoras de socorro no podían ser entregados a los sirios porque el “régimen ha cerrado las fronteras”, ignorando las consecuencias de las sanciones estadounidenses adoptadas por su país, o mediante el uso de la fuerza militar planeando un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad, que se adoptaría en virtud del Capítulo VII y obligaría al Estado sirio a abrir todos los pasos transfronterizos, de lo contrario es la guerra y, como mínimo, la continuación de la propaganda asesina.

El propósito de esta última maniobra en el Consejo de Seguridad es un nuevo chantaje dirigido a la soberanía siria bajo el pretexto humanitario de proteger esta vez a los sirios del noroeste del país de la ira de la naturaleza. El noroeste sirio está ocupado por Turquía y los terroristas del Frente Al-Nosra y compañía.

De ahí la propaganda que difunden los medios de comunicación, las redes sociales y los llamados “revolucionarios sirios”, tanto en Occidente como en cierto mundo árabe. Una propaganda inicua que equivale a decir: “las víctimas del terremoto son víctimas de Al-Assad, el Estado sirio no está capacitado para hacer frente a la catástrofe, unas veces por falta de voluntad, otras por falta de competencia y otras por ausencia de sentido de la responsabilidad”.

Lo anterior permite comprender la decisión adoptada por el gobierno sirio “de acuerdo con la ONU” y los departamentos implicados: la apertura de dos pasos fronterizos adicionales en Bab Al-Salam y Bab Al-Rai por un periodo de tres meses. Como resultado, los planificadores occidentales, que no esperaban tal medida, salieron decepcionados de la reunión del Consejo de Seguridad celebrada a puerta cerrada el 13 de febrero, en la que la parte rusa se apoyó en la decisión siria para decir, en esencia: “No hay necesidad de una resolución internacional”. El acuerdo del gobierno sirio de abrir dos pasos adicionales es suficiente. Se trata de territorio sirio reconocido por todos los miembros del Consejo de Seguridad, territorio sobre el que el Estado sirio tiene derecho a ejercer su soberanía.

Por lo tanto, gracias a un acuerdo bilateral entre el gobierno sirio y la ONU, Damasco ha desbaratado la trampa tendida por sus enemigos y ha logrado un doble objetivo. En primer lugar, apoyar la ayuda urgente a las poblaciones del noroeste de Siria preservando al mismo tiempo la soberanía del país de una resolución restrictiva y extremadamente peligrosa. En segundo lugar, dejar claro que el terremoto es una circunstancia excepcional que no puede sufrir la continuación de las sanciones occidentales ni el cierre continuado de ciertos pasos transfronterizos. En otras palabras: circunstancias excepcionales requieren procedimientos excepcionales.

Sólo podemos esperar las réplicas de la batalla del terremoto porque, ahora que Occidente ha perdido su batalla política, son previsibles tensiones adicionales. Y aún no hay rastro de una excavadora alemana que venga a rescatar a las víctimas sirias de la terrible tragedia…

Aktham Suleiman https://www.mondialisation.ca/syrie-de-la-diplomatie-des-catastrophes-naturelles-a-la-bataille-du-seisme/5675226

Una consultora estadounidense dirigió la creación del partido de Macron

En varias ocasiones hemos hablado aquí de la consultora estadounidense McKinsey, que dirigió las campañas de vacunación en varios países, entre ellos en Francia, lo que conduce a una conclusión bastante evidente: la vacunación no se guió por motivos médicos sino publicitarios.

El gobierno francés no lo niega, pero se niega a informar sobre la remuneración de la consultora. El caso es hay un Estado paralelo: el de los funcionarios de carrera y el de los “asesores exernos”, que cumplen la misma función con el doble de gasto.

La pericia médica de la consultora también es conocida: en febrero de 2021 fue condenada a pagar 573 millones de dólares por su papel en la crisis de los opioides que ha llevado a la muerte por sobredosis a 400.000 estadounidenses.

Entre McKinsey y Macron hay una larga historia. En 2016 la consultora fue uno de los pilares de la creación del partido ¡En Marche! de Macron o, dicho en otras palabras, Macron es un político de plástico, uno de los productos publicitarios de la consultora estadounidense.

La relación entre McKinsey y Macron empezó a gestarse en 2007, cuando fue nombrado ponente adjunto de la Comisión Attali, que tenía por objeto proponer reformas económicas a Sarkozy, el anterior Presidente francés.

“El joven desconocido [Macron] impresionó a los cerca de cuarenta miembros, todos ellos grandes jefes o expertos influyentes. Entre ellos, Eric Labaye, entonces director de McKinsey en Francia, y Pierre Nanterme, su homólogo en Accenture”, señala el diario Le Monde (*).

“Nos reuníamos por la tarde hasta medianoche en una sala del Senado con Attali y Macron”, recuerda un miembro de la comisión. “En los asientos del público, había tres o cuatro jóvenes de McKinsey. Estaban haciendo simulaciones en Excel. Normalmente, no se permite hablar a los consultores, pero su cabecilla era tan brillante que le escuchamos como si fuera un miembro de pleno derecho”.

Aquel cabecilla es Karim Tadjeddin. En aquel momento tenía 32 años. Pasó por dos de las más grandes escuelas de la República, la politécnica y la de ingenieros de caminos. Sabe cómo funciona el Estado, ya que pasó cuatro años en el Ministerio de Economía. Participó en la creación de la Agencia de Participaciones Estatales y en la apertura del capital de EDF, antes de ser cazado por McKinsey, dice Le Monde. Tadjeddin fue el autor de un capítulo del libro “El Estado en modo empresa emergente”, prologado por Macron.

En 2010 Tadjeddin y el actual presidente de Francia entraron a formar parte del consejo de administración del equipo de análisis “En Temps Réel”. Fueron reclutados por un miembro del consejo, Stéphane Boujnah, un banquero que había trabajado en la oficina de Dominique Strauss-Kahn en Bercy.

El diario francés señala la intervención de McKinsey en la creación del partido ¡En Marche! Es una empresa llamada LMP la que se encargará de recoger y tratar los datos y políticas del nuevo partido, es decir, el puerta a puerta por toda Francia para recoger quejas y deseos sobre una candidatura.

La empresa LMP es propiedad de un estrecho colaborador de Macron llamado Guillaume Liegey, también exempleado de McKinsey. Posteriormente, los especialistas de McKinsey se encargaron de dar formato a las políticas del nuevo partido.

A pocas semanas del anuncio de la candidatura de Macron, las reuniones se sucedieron. En cada reunión había expertos de McKinsey. “Emmanuel Macron aún no ha anunciado su candidatura, pero en el verano de 2016 ya se crearon grupos de trabajo para elaborar su programa. Nos reunimos con Thomas Cazenave, pero también con una docena de empleados de McKinsey. Trabajan tanto en economía como en cuestiones gubernamentales. En McKinsey, Guillaume de Ranieri dirige la práctica encargada de la defensa y el sector aeroespacial. Se une al grupo de trabajo en cuestión”, revela el periódico.

Tras su victoria de Macron en las elecciones de 2017, Macron no dudó ni un segundo en reclutar a los cachorros, trepas y sicarios de McKinsey para su gobierno.

(*) https://www.lemonde.fr/m-le-mag/article/2021/02/05/de-la-creation-d-en-marche-a-la-campagne-de-vaccination-mckinsey-un-cabinet-dans-les-pas-de-macron_6068833_45000

La policía rusa impide un ataque terrorista del Califato Islámico en Moscú

El FSB, la policía rusa de seguridad, ha frustrado un ataque terrorista planeado contra una instalación química en la región de Kaluga, matando a dos miembros del Califato Islámico.

“Se frustró un atentado terrorista en la región de Kaluga, donde dos personas originarias de Asia central planeaban utilizar un artefacto explosivo improvisado e incendiario para prender fuego a tanques que contenían combustible y lubricantes en una instalación química”, dice el comunicado oficial.

“Los autores habían jurado lealtad a la organización terrorista internacional Califato Islámico y planeaban partir hacia la zona de conflicto armado en Siria después de cometer el crimen», dice también el comunicado.

Cuando fueron detenidos, los autores ofrecieron resistencia armada y sufrieron heridas mortales. No hubo víctimas entre la policía ni entre la población civil. En el piso franco de los autores se descubrió un laboratorio de explosivos, así como un artefacto explosivo de gran potencia ya preparado, cócteles molotov, armas de fuego y munición.

Los tribunales han abierto una causa penal por la preparación de un atentado terrorista.

Con anterioridad a este suceso, la policía informó también de la detención de un hombre a la entrada de la estación de ferrocarril de Kursk, en Moscú, supuestamente con granadas. Le incautaron varias minas y un artefacto explosivo a la entrada de la estación.

“Varias minas, espoletas y un artefacto explosivo fueron incautados a un hombre detenido en la estación de tren de Kursk”, dijo la policía. La zona de la estación fue acordonada y la policía inspeccionó el lugar.

El general Andrey Mordvichev ha sido nombrado comandante del distrito militar central, según el Ministerio de Defensa ruso, que el viernes informó sobre el nombramiento de cuatro comandantes de los distritos militares rusos.

En enero de este año el general Serguei Kuzovlev fue nombrado comandante del Distrito Militar Sur, mientras que el teniente general Yevgeny Nikiforov pasó a ser comandante del Distrito Militar Oeste. El teniente general Rustam Muradov fue nombrado comandante del distrito militar oriental en agosto del año pasado.

Más de 10 países llaman a las puertas del bloque Brics

Sudáfrica, el país ostenta la presidencia del bloque de países Brics, ha declarado que más de 10 países, entre ellos tres africanos, han llamado a la puerta de la organización y que el bloque tiene previsto debatir la admisión de nuevos miembros este mismo año.

Según Anil Sooklal, embajador de Sudáfrica ante el bloque, el grupo Brics debe desempeñar un papel a la hora de garantizar una arquitectura mundial más equitativa, inclusiva y transparente.

“Estamos bastante avanzados en la consideración de otro grupo de nuevos miembros”, declaró en una entrevista publicada el 15 de febrero.

El Brics, que incluye a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que asumió la presidencia rotatoria del grupo el 1 de enero de este año, estudiará las solicitudes de países como Argentina, Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Egipto, Bahrein e Indonesia.

El diplomático sudafricano también ha revelado las solicitudes de dos países de África Oriental y uno de África Occidental, cuyos nombres no se facilitaron. Además, en el pasado, Irán y Arabia Saudí también han manifestado su interés por ingresar en el bloque.

Expulsan a una diplomática israelí de la cumbre de la Unión Africana

Una alta diplomática israelí fue expulsada ayer a la fuerza de la cumbre anual de la Unión Africana que se celebra en Etiopía, en un momento en que se agrava la disputa sobre la acreditación de Israel ante la organización.

La foto de portada muestra al personal de seguridad de la Unión Africana enfrentándose a la diplomática Sharon Bar-Li en la ceremonia de apertura de la cumbre antes de que abandonara el auditorio.

“Israel no ve con buenos ojos el incidente en el que la directora adjunta para África, la embajadora Sharon Bar-Li, fue expulsada de la sala de la Unión Africana a pesar de su condición de observadora acreditada con distintivos de entrada”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Ebba Kalondo, portavoz del presidente de la Comisión de la Unión Africana, declaró que la diplomática fue expulsada porque no era una embajadora debidamente acreditada en Etiopía.

Israel culpa del incidente a Sudáfrica y Argelia, dos naciones clave en el bloque de 55 países, afirmando que tenían secuestrada a la Unión Africana y que les mueve el odio.

El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí dijo que el encargado de negocios de la embajada sudafricana sería convocado para una reprimenda. “El intento de cancelar el estatus de observador de Israel no tiene base en las leyes de la organización”, declaró el Ministerio.

Sudáfrica rechazó la afirmación, afirmando que la solicitud de Israel del estatus de observador en la Unión Africana no había sido decidida por el bloque.

“Hasta que la Unión Africana no tome una decisión sobre la concesión del estatus de observador a Israel, el país no puede sentarse a mirar”, declaró Clayson Monyela, jefe de diplomacia pública del departamento de relaciones internacionales de Sudáfrica.

“Así que no se trata de Sudáfrica o Argelia, es una cuestión de principios”.

El partido gobernante de Sudáfrica ha sido históricamente un firme defensor de la causa palestina, lo mismo que Argelia.

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