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Mes: febrero 2023 (página 10 de 10)

Croacia habla con voz propia contra la Guerra de Ucrania

El Presidente de Croacia, Zoran Milanovic, ha denunciado la entrega de armas a Kiev. En una rueda de prensa ha manifestado que sólo sirve para prolongar la guerra en Ucrania (1).

Tras adoptar recientemente el euro como moneda e incorporarse al espacio Schengen, Croacia está adoptando posturas sobre la guerra de Ucrania que podrían meterl al gobierno en problemas en un futuro próximo. Recientemente el gobierno se negó categóricamente a unirse a una misión militar europea de apoyo a Ucrania.

No es la primera vez que Milanovic desentona en el concierto europeo. Hace poco dijo que la guerra de Ucrania es una guerra por delegación que la OTAN ha declarado a Rusia.

Menos de un mes después, el Presidente croata vuelve a la carga, atacando la entrega de armas a Kiev. Milanovic no se anduvo con rodeos en lo que respecta a la entrega de armas a Ucrania. “Estoy en contra de enviar armas allí [a Ucrania]. Sólo prolonga la guerra”, dijo, antes de formular una serie de preguntas. “¿Cuál es el objetivo? ¿La desintegración de Rusia? Algunos hablan incluso de cortar Rusia en mil pedazos. Esto es una locura”, sentenció.

Las palabras de Milanovic no han dejado indiferente a Kiev, sobre todo después de que declarara recientemente que Crimea nunca volverá a Ucrania (2). “Consideramos inaceptables las declaraciones del Presidente de Croacia, que cuestiona la integridad territorial de Ucrania”, criticó Oleg Nikolenko, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano.

El 15 de enero Milanovic saltó a los noticiairos al dar su opinión sobre la guerra en Ucrania y sus palabras tuvieron una repercusión mundial, sobre todo porque son contrarias a la postura oficial de la Unión Europea, a la que pertenece su país.

“Washington y la OTAN están librando una guerra por poderes contra Rusia con el apoyo de Ucrania”, afirmó claramente (3). En cuanto a las sanciones impuestas a Rusia por Occidente, su postura también es clara. “El plan no debe ser derrocar a Vladimir Putin. El plan no debe consistir en sancionar. Las sanciones son absurdas y no conseguimos nada utilizándolas”, defendió Milanovic.

(1) https://apnews.com/article/politics-croatia-government-ukraine-zoran-milanovic-europe-3fbc3daf4bf87c4979ddedc4c00fad98
(2) https://www.reuters.com/world/europe/kyiv-berates-croatian-president-saying-crimea-wont-return-ukraine-2023-01-31/
(3) https://tass.com/world/1562555

Ucrania no tiene una autoescuela para enseñar a conducir tanques ni submarinos

Una fuerza de tanques moderna, no la variedad surtida de vehículos inferiores, es muy compleja en términos de entrenamiento, práctica y combate. Requiere “netcentricidad” (*), comunicaciones, distribución de objetivos, actualización de objetivos (reasignaciones), visión nocturna, FLIRS (imágenes infrarrojas prospectivas) y similares.

Por eso, por ejemplo, Rusia cuenta con academias especializadas en tanques, como la Escuela Superior de Mando de Tanques de Kazán y la Escuela Superior de Guerra Blindada, convertida en Escuela Superior de Guerra de Armas Combinadas. Los rusos enseñan muy seriamente a sus futuros comandantes de tanques y el curso completo dura 5 años, 6 días a la semana. Uno de los graduados de la Escuela Superior de Kazán es el Jefe del Estado Mayor Valery Guerasimov, a quien todos conocemos.

Ahora imagina lo que cuesta dominar un… submarino moderno. Un submarino moderno es la encarnación mortífera de la avanzada tecnología moderna y la destreza científica e industrial de un país. Para manejar estas avanzadas máquinas se requieren conocimientos militares y científicos del más alto nivel. Pero esto no intimida a los políticos ucranianos.

Pero, al parecer, en la lista de la compra de Ucrania hay armas aún mayores y más sofisticadas que los misiles de largo alcance, los carros de combate principales y los cazas a reacción. El Viceministro de Asuntos Exteriores, Andrij Melnyk, que fue noticia esta semana por exigir reactores cuando aún se estaba secando la tinta del acuerdo sobre los tanques, centró su atención en el poder naval. Hablando de la ambición de Ucrania de expulsar a Rusia del Mar Negro, el diplomático se refirió a la clase alemana de seis submarinos de ataque diesel-eléctricos 212A, pidiendo uno de ellos, así como una fragata alemana, la Lübeck, que fue retirada del servicio el mes pasado. Los submarinos 212A se consideran pequeños y sigilosos, y utilizan pilas de combustible de hidrógeno para alimentar un motor eléctrico de funcionamiento silencioso bajo el agua. “¿Por qué no enviar uno a Ucrania?”, dijo Melnyk.

Obviamente, la destreza antisubmarina de Melnyk en el teatro de operaciones del Mar Negro es impresionante, pero algo me dice que cualquiera que sea el submarino -imaginemos por un segundo un escenario fantástico- o submarinos que se transfieran a lo que pasa por país naval 404, sólo durarán lo que tarde el 3M14 Kalibr en volar hasta la base donde ese submarino o submarinos estén “aparcados”. Por supuesto, no hay que pasar por alto el impresionante componente ASW que puede desplegar la Flota rusa del Mar Negro, que va desde los últimos SSK pr. 636 y componentes ASW de superficie y aéreos.

Pero aquí hay un problema mayor. Ucrania simplemente no tiene comandantes navales competentes para dirigir una maldita lancha neumática, y mucho menos un submarino moderno, y mucho menos una tripulación que tardará… años en entrenar y desmantelar.

Haría falta otro libro para describir todas las dificultades de la formación de un oficial de marina decente, aunque no muy bueno, haciendo hincapié en el servicio de submarinos. Y aquí, amigos míos, estamos hablando de un submarino avanzado con AIP. Es cierto que es alemán (e italiano) y tiene un armamento de torpedos bastante convencional. ¿Se imaginan lo que cuesta hacer funcionar un SSK de la Armada rusa armado con sistemas de armas avanzados, por no hablar de integrarlo en la red? Pero qué sé yo, Washington está desesperado y… es totalmente incompetente.

Mientras tanto, un gilipollas alemán, concretamente Friedrich Merz, jefe de la CDU (otra colección de gilipollas), transmite apasionadamente este mensaje en la revista Focus: “¿Estamos en guerra con Rusia? ¡No, Frau Baerbock!” Y luego se queja de que la declaración de Baerbock sobre la guerra contra Rusia da… munición a la “propaganda” del Kremlin.

Pues bien, Herr Merz, Baerbock, de hecho, sin querer, claro, porque es una barbi ignorante e inculta -el único perfil admisible en la política alemana- ha dicho la verdad. Alemania está en guerra con Rusia y si el gran jefe de la CDU no lo sabía, desde luego está completamente fuera de lugar y es un mentiroso de pacotilla como su antigua jefa Frau Merkel.

Este asqueroso ni siquiera entiende que el procedimiento para los diplomáticos rusos que siguen en Alemania, a saber, el uso de un desinfectante serio y posiblemente un tratamiento antibiótico, debería establecerse después de cualquier apretón de manos pro-forma con la mayoría de los políticos alemanes. Rusia ha acabado con Alemania, por fin. Allí no hay nadie con quien hablar. Gracias, Analena Baerbock, por ser franca cuando importaba.

Andrei Martyanov https://smoothiex12.blogspot.com/2023/01/you-think-tank-formations-are-complex.html

(*) Netcentricidad es la capacidad de recibir y transmitir información a través de una red digital, especialmente imágenes de vídeo.

Los generosos donantes de armas a Ucrania quieren que alguien pague la factura

En Bruselas crece el resentimiento, aunque las lamentaciones sólo se oyen en los pasillos, cuando no hay micrófonos enfrente. Washington se está llevando la mejor parte de la guerra y Europa paga la factura, decía Político el 24 de noviembre (*). La Unión Europea compra gas estadounidense a un precio cuatro veces superior al que solía comprar a Rusia y tiene los arsenales de armas vacíos, lo que le obliga a comprar armas estadounidenses a un coste extremadamente elevado.

Los altos cargos de la Unión Europea acusan a Estados Unidos de enriquecerse con la guerra. Además, Biden va a conceder subvenciones masivas a las empresas que operen en su suelo. Europa teme que cientos de empresas abandonen el Viejo Continente para instalarse en la otra orilla del Atlántico.

Rusia ha acertado. A finales de octubre Lavrov reveló claramente la estrategia estadounidense: desindustrializar Europa e inundarla de armas estadounidenses. “Cada vez más economistas, no sólo en Rusia sino también en Occidente, han llegado a la conclusión de que Estados Unidos está intentando agotar y desindustrializar la economía europea”, afirmó.

“Los alemanes están deslocalizando gran parte de sus cadenas de producción a Estados Unidos, con todas las consecuencias que ello implica para Europa. A Washington le interesa debilitar militarmente a Europa, obligarla a permanecer en estado de alerta, inundar Ucrania de armas y llenar los arsenales militares europeos con armamento estadounidense”, añadió Lavrov.

Para el diplomático ruso, los europeos son los grandes perdedores de la guerra. “Los europeos sufren mucho más que Estados Unidos las sanciones económicas”.

Al principio Kiev sólo recibió sistemas antitanque y artillería, pero ahora ha conseguido tanques y reclama aviones e incluso submarinos. Europa es incapaz de satisfacer la demanda de armas, mientras Estados Unidos monopoliza el mercado. Cuanto más material de guerra europeo se recicle en Ucrania, más beneficios para la industria militar estadounidense.

No es nada personal, sólo negocios. No hay ninguna solidaridad europea con Ucrania. La ayuda no es desinteresada. Algunos de los países donantes exigen compensaciones a la Unión Europea para comprar nuevas armas, que sólo Estados Unidos puede suministrar.

Polonia exige que la Unión Europea compense el coste de los tanques entregados a Ucrania, según declaró esta semana el Primer Ministro polaco, Mateusz Morawiecki. Varsovia ya ha entregado cerca de 250 tanques T-72 a las fuerzas ucranianas y también tiene la intención de enviar tanques alemanes Leopard 2 de sus reservas. “Sí, pediremos una compensación, por supuesto. Será otra prueba de la buena fe de la Unión Europea”, declaró Morawiecki.

Estonia también pretende que le reembolsen su ayuda militar a Ucrania. Según Katri Raudsepp, representante del Centro Público de Inversiones en Defensa del Ministerio de Defensa, por el momento Bruselas ha aprobado una compensación para Tallin de 156 millones de euros, que se ingresarán en el presupuesto estonio para reforzar el potencial de defensa del país de aquí a 2027. Sin embargo, los estonios esperan recibir un total de 400 millones de euros.

Desde noviembre los arsenales de los países pequeños de Europa han agotado sus existencias de armas y municiones y 20 de los 30 miembros de la OTAN los tienen significativamente mermados.

Eslovaquia fue uno de los primeros en exigir la devolución del dinero gastado en la entrega a Ucrania de sistemas antiaéreos soviéticos S-300 por valor de 130 millones de dólares. La semana pasada, la portavoz del Ministerio de Defensa eslovaco, Martina Koval Kakascikova, declaró que su país estaba dispuesto a suministrar a Kiev tanques T-72 siempre que recibiera a cambio un moderno blindaje occidental. Y el jefe de Defensa, Jaroslav Nad, habló de planes para enviar cazas soviéticos MiG-29 a Ucrania.

El apetito de Kiev no para de crecer. Tras obtener tanques soviéticos y lanzacohetes múltiples estadounidenses Himars, Ucrania quiere tanques modernos para lanzar la ofensiva que la OTAN le exige. El grupo de contacto de la OTAN debatió la semana pasada el aumento de la ayuda militar a Ucrania en la base aérea de Ramstein. Sus participantes no llegaron a un acuerdo sobre la entrega de tanques. Pero esta semana Scholz y Biden anunciaron su decisión de entregar los modelos más modernos, el Leopard 2A6 y el M1 Abrams.

El mismo día Zelensky anunció su reunión con el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg. “Tenemos que desbloquear las entregas de misiles de largo alcance a Ucrania, es importante que ampliemos nuestra cooperación en artillería, tenemos que conseguir que se entreguen aviones a Ucrania. Esto es un sueño. Y ese es el objetivo”, afirmó Zelensky.

Por su parte, el viceministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrij Melnyk, declaró en una entrevista a NTV que, tras suministrar al ejército ucraniano tanques Leopard 2, Alemania también debería entregar a Kiev cazas Panavia Tornado o Eurofighter Typhoon, buques de guerra y submarinos. “Necesitamos barcos para proteger el litoral, tenemos una costa muy larga. También necesitaremos submarinos para prevenir el peligro de un nuevo ataque desde el Mar Negro”, afirmó Melnyk.

En realidad, el ejército ucraniano nunca podría operar todo ese material de guerra. Es una manera de exigir que los equipos militares lleguen acompañados de los especialistas de la OTAN capaces de manejarlos en un campo de batalla.

A finales del año pasado la embajadora de Estados Unidos ante la OTAN, Julianne Smith, declaró que los miembros de la alianza están escasos de armas y municiones debido a la gran cantidad de ayuda militar entregada a Ucrania. Según ella, la industria militar occidental busca actualmente reactivar e implementar la producción de armas.

Uno de los objetivos de Washington es destruir la industria militar de la Unión Europea y hacer que sus países miembros dependan de los suministros de armas estadounidenses. Es posible que Washington conceda a los europeos un descuento en la compra de material militar, incluidos los Abrams. Lo hará para que Europa tenga más tiempo para comprar esos tanques que para reiniciar la producción de Leopard. El dinero obtenido por los estadounidenses será suficiente para desarrollar un tanque de nueva generación y comenzar su producción.

Estados Unidos también podrá desplegar otros equipos en Europa, que se enviarán a Kiev. Scholz ha declarado que Alemania no suministrará aviones de guerra a Ucrania. Pero lo mismo decía de los tanques. Los aviones de guerra seguirán la misma rutina: los europeos entregarán sus aviones para recibir a cambio cazas F-35, una chatarra de fabricación estadounidense.

Hace años algunos dirigentes europeos hablaron de crear un ejército europeo. Ahora Estados Unidos se está asegurando de que si finalmente se forma algo parecido, nunca dispondrá de armamento propio, sino exclusivamente estadounidense. El ejército europeo seguirá siendo dependiente de Estados Unidos.

(*) https://www.politico.eu/article/vladimir-putin-war-europe-ukraine-gas-inflation-reduction-act-ira-joe-biden-rift-west-eu-accuses-us-of-profiting-from-war/

Ucrania quiere prohibir la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Moscú

El gobierno ucraniano ha presentado a la Rada un proyecto de ley para prohibir la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú. El metropolitano Onufrii, jefe de dicha Iglesia, se ha dirigido al Secretario General de la ONU para alertarle de la discriminación que sufren los creyentes ortodoxos en Ucrania y pedirle ayuda.

La ONU es muy consciente de ello. El 17 de enero el asistente del Secretario General ha declarado que la ONU está preocupada por el proyecto de ley y pide que los registros de la policía en las iglesias se lleven a cabo de acuerdo con el derecho internacional. La hipocresía está vivita y coleando.

El proyecto de ley es consecuencia de una orden presidencial de 2 de diciembre del año pasado, por la que el Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de 1 de diciembre establece:

“Presentar en el plazo de dos meses para su examen por la Rada Suprema de Ucrania un proyecto de ley sobre la imposibilidad de realizar actividades en Ucrania por parte de organizaciones religiosas afiliadas a centros de influencia de la Federación de Rusia […] garantizar en el plazo de dos meses la verificación de la existencia de fundamentos jurídicos y el cumplimiento de las condiciones para el uso de propiedades por parte de organizaciones religiosas situadas en el territorio de la zona histórica y cultural nacional protegida de Kyiv-Pechersk”.

La orden activa la represión contra la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú: “Se ordena al Servicio Estatal de Ucrania para la Etnopolítica y la Libertad de Conciencia que garantice, en el plazo de dos meses, de conformidad con la ley sobre la libertad de conciencia y las organizaciones religiosas, una revisión religiosa de la Carta sobre la Administración de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana, en lo que respecta a la existencia de un vínculo eclesiástico-canónico de la Iglesia con el Patriarcado de Moscú, y que, en caso necesario, aplique las disposiciones legislativas”.

Al mismo tiempo, el gobierno de Kiev está tomando medidas legales que amenazan la existencia de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana, como la revocación de la ciudadanía a sus religiosos. Ucrania no sólo ha proscrito a la población del Donbas, como rusos o prorrusos, sino que hace lo mismo con los sacerdotes de la Iglesia canónica. Zelensky ha despojado de la nacionalidad ucraniana a 13 sacerdotes del Patriarcado de Moscú, entre ellos al metropolitano Ionafan de Tulchinsky y Bratslav, sospechoso de alta traición para la policía secreta ucraniana.

También está sancionando a los religiosos. El 7 de enero, día de la Navidad ortodoxa, Zelensky impuso sanciones a 22 miembros de la Iglesia rusa del Patriarcado de Moscú. El 24 de enero reforzó las sanciones contra sus miembros y adoptó otras nuevas contra una docena de personalidades, entre ellas el metropolitano Pavel, jefe de la Lavra Petchersk de Kiev.

Después de que a la Iglesia cismática ucraniana le permitieran celebrar oficios, el metropolitano Pavel llamó “demonio viviente” al metropolitano de la Iglesia cismática. Esto le valió la apertura de una causa penal por incitación al odio religioso.

La guerra de religión en Ucrania

Al final de la época soviética, a finales de la década de los ochenta, los nazis ucranianos comenzaron a atacar a la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú. Tras la fragmentación de las URSS en varios Estados, la Iglesia Ortodoxa Rusa tuvo que reorganizarse y en 1990 fundó la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú (UOC).

Al mismo tiempo se desarrollaron dos importantes agrupaciones religiosas rivales: la autoproclamada “Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kiev” y la “Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Ucrania”. En 2018 el Patriarcado de Constantinopla entró en la batalla contra el Patriarcado de Moscú y declaró su disposición a reconocer la autocefalia de una Iglesia Ortodoxa Ucraniana (IOU), que finalmente entró en el Patriarcado de Constantinopla. El papel de Turquía en esta batalla religiosa está por descubrir.

El desmembramiento de la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Moscú estuvo acompañado de una oleada de exacciones y agresiones. En junio-agosto de 1992 los partidarios del “Patriarcado de Kiev” perpetraron más de una docena de ataques contra iglesias de la UOC. Asaltaron las iglesias de Lutsk, Rovno, Dnepropetrovsk, Zhitomir y los monasterios de Kiev-Pechersk y Pochaev. El 23 de julio de 2000, día de la conmemoración de San Antonio de las Cuevas, un grupo de 200 nazis ucranianos, dirigidos por el diputado de la Rada Oleg Soskin, irrumpieron en el monasterio de Kiev-Pechersk. Exigieron que los feligreses de la UOC no profanaran la tierra ucraniana con su presencia y regresaran a “su Moscú”.

Las expropiaciones y las agresiones por motivos religiosos son moneda corriente en la nueva Ucrania. Ya eran habituales antes del Golpe de Estado fascista de 2014, pero después se intensificaron y desde el inicio de la guerra la situación ha empeorado aún más, si cabe.

Según la Iglesia Ortodoxa canónica, en 2014-2016, el Patriarcado de Kiev se apoderó de 40 iglesias de la UOC. En 2017 otras 19 iglesias más de la COU fueron atacadas por los nazis y al año siguiente fueron más de 10.

El 24 de diciembre de 2019 el metropolitano Antonio (Pakanich) de Boryspol y Brovarsky, encargado de los asuntos de la Iglesia Ortodoxa canónica, dijo que se habían presentado más de 250 causas penales en Ucrania por ataques a parroquias y feligreses de la UOC. Según él, 78 parroquias de la Iglesia Ortodoxa canónica han sido transferidas voluntariamente a la jurisdicción de la IOU. Otras 220 parroquias fueron reinscritas ilegalmente y asignadas a la UOC y unas 100 iglesias fueron incautadas tras una redada policial.

El 6 de octubre de 2021 el mismo metropolitano informó de que se habían registrado unos 500 delitos relacionados con la reinscripción ilegal de los estatutos de las comunidades religiosas de la UOC en favor de la IOU, así como 144 casos de apropiación ilegal de iglesias de la UOC por parte de los cismáticos.

Se han producido innumerables registros y confiscaciones de documentos y equipos informáticos por “propaganda prorrusa” en las iglesias canónicas, así como intentos de tomar el control de las parroquias por la fuerza. Los feligreses que se atreven a seguir visitando en gran número las iglesias del Patriarcado de Moscú  están controlados. Algunas iglesias incluso empiezan a arder.

El papel del titanio en la Guerra de Ucrania

Los yacimientos de titanio son de gran interés para Estados Unidos porque tienen una gran demanda. El titanio tiene una importancia decisiva para el desarrollo de tecnologías militares avanzadas. Estados Unidos espera recibir titanio de Ucrania para su industria militar, según la revista Newsweek (*).

Para Estados Unidos, el titanio es uno de los 35 minerales vitales para la economía y la defensa. Casi el 90 por cien de todos los minerales llegan a Estados Unidos desde el extranjero.

El titanio es una materia prima importante en el sector aeroespacial y en la industria en general. Resuelve el problema de la alta resistencia sin dejar de ser ligero para diversos elementos de construcción, como los buques civiles.

Ucrania no es el único lugar del mundo donde se puede encontrar titanio; hay yacimientos en Rusia, África y Sudamérica. Existe un déficit mundial de este metal.

Sin embargo, el territorio ucraniano cuenta con amplias zonas desarrolladas para la producción de recursos naturales, carbón, metales y elementos radiactivos para la energía nuclear, que Occidente quiere controlar.

La especificidad de la producción de titanio es que no existen yacimientos densos de este metal, y si en un mineral hay entre un 7 y un 15 por cien de titanio, es útil extraerlo y procesarlo a escala industrial.

La obtención de titanio puro que pueda añadirse a las aleaciones requiere su enriquecimiento. Al final, sólo queda una pequeña fracción del mineral procesado. Todo esto hace que el titanio sea más valioso.

La producción en territorio ucraniano está actualmente muy limitada, e incluso paralizada por completo. Hay combates en los yacimientos y sus alrededores. Es una de las muchas razones de la guerra actual y del interés de las empresas de Occidente por dominar Ucrania.

La ilmenita, un mineral para producir titanio, se extrae en África y Sudamérica. La cadena es la siguiente: la materia prima extraída en África se transportaba a Ucrania para su transformación, después se enriquecía y se enviaba a Rusia para fabricar titanio y piezas de aviones.

En marzo la empresa estadounidense Boeing anunció la suspensión de sus compras de titanio a Rusia y el cierre de sus oficinas técnicas en ese país.

En tres trimestres del año pasado, las pérdidas netas de Boeing se multiplicaron por 78, hasta 4.300 millones de dólares. Los ingresos de la empresa cayeron sólo un 1,8 por cien, hasta 47.000 millones de dólares. Los expertos explican la caída de los indicadores por la ruptura de la cooperación económica con Rusia.

Sólo hay un productor de titanio en Rusia que lo vende a los países occidentales, y causa de las sanciones, las empresas estadounidenses se han quedado sin existencias, por lo que el problema de las materias primas y los productos acabados es grave. En este sentido, Estados Unidos podría querer establecer un control sobre los depósitos ucranianos para cubrir sus necesidades.

Washington espera obtener de Ucrania el titanio necesario para su industria militar. Está en juego la capacidad de los fabricantes de armas para producir más aviones y municiones. Todo depende del titanio y de proveedores extranjeros. Rusia era uno de los principales.

Estados Unidos y sus aliados pretenden identificar, explotar y utilizar las inmensas reservas de titanio de Ucrania. En caso de victoria ayudarán a crear un nuevo canal de producción de titanio. Es un cuello de botella para la industria militar estadounidense.

(*) https://www.newsweek.com/battle-ukraines-titanium-1777106

El ejército ruso está a punto de completar el cerco sobre Bajmut

El ejército ruso ha dado dos pasos importantes para cambiar el equilibrio de fuerzas en Ucrania. El primero fue la retirada de la región de Jerson, al sur del Dnieper, en una línea que los ucranianos no pueden cruzar, y la estabilización de la línea defensiva en el eje Kupyansk-Kreminna.

En una segunda fase, Wagner tomó la iniciativa de lanzar una ofensiva a media escala en la zona de Bajmut. El éxito de Wagner en el frente norte de Donbas, en Bajmut, obligó al ejército ucraniano a trasladar fuerzas de otros frentes a esta región.

Posteriormente, los rusos pasaron a acciones ofensivas de menor envergadura, primero en la región de Zaporiya y luego en otras cinco direcciones tácticas, incluida Ugladar, en el frente sur del Donbas. La apertura de nuevas direcciones de ataque significó que todas las reservas disponibles de Kiev fueron transferidas al frente e incorporadas a la batalla.

La apertura de una nueva dirección ofensiva por parte de Rusia hubiera sido catastrófica para el ejército ucraniano. Si Ucrania se ve obligada a lanzar una contraofensiva en los próximos dos meses para demostrar a sus patrocinadores de la OTAN los temibles efectos de las armas que ha recibido, caerá en la trampa. Porque el ejército ruso ha aprendido la lección del otoño y se ha estado preparando durante todo el invierno.

En la región de Zaporiya y en los otros cinco ejes secundarios, el ritmo de la ofensiva rusa se ralentizó y luego se detuvo. Sin embargo, la trampa rusa funcionó, ya que se trajeron fuerzas ucranianas adicionales y las mantuvieron en esos ejes. En cambio, el 31 de enero, varias brigadas Wagner ocuparon una aldea al norte de Soledar, rebautizada por los ucranianos como Sacco y Vanzetti, confirmando que en este frente los rusos estaban acelerando la ofensiva.

Este punto era de especial importancia táctica, ya que se trataba de una cabeza de puente en la orilla norte del río Bajmutivka. También era una intersección con la carretera Bajmut-Siversk. Desde este cruce, una carretera discurre hacia el oeste a lo largo del río Bajmutivka a través de las localidades de Vasyukivka, Bondarne y conecta con la carretera M 03 de Bajmut a Slaviansk.

Desde Sacco y Vansetti, las brigadas Wagner pueden avanzar hacia el norte hasta Siversk y hacia el oeste, interceptando y cruzando la carretera M 03. Luego, cambiando la dirección de su avance hacia el sur, llegarán al oeste de Bajmut. La maniobra de fuerzas y medios iniciada hoy por las brigadas de reserva Wagner puede durar dos semanas y al final de la misma, desplazándose hacia el norte, llegarán a las puertas de la ciudad de Siversk, en poder de los ucranianos.

Las aldeas de Parascoviivka y Krasna Gora, al norte de Bajmut, están a punto de ser ocupadas en su totalidad por otra unidad Wagner. Como resultado, las posiciones del ejército ucraniano en el interior de Bajmut se verán sometidas al fuego de un gran número de piezas de artillería de corto alcance y morteros rusos.

Por esa razón, las unidades de Kiev comienzan a retirarse, una a una, hacia la ciudad fortificada de Chasiv Yar. Un grupo especial dedicado a esta tarea mantenía la única ruta de salida de Bajmut a Chasiv Yar. No por mucho tiempo, ya que las brigadas Wagner de Sacco y Vansetti, tras cruzar la autopista M 03, intentarán rodear el flanco defensivo ucraniano de Chasiv Yar por el oeste.

Al sur de Bahmut, las otras unidades Wagner que habían despejado las fortificaciones al norte de Klishchiivka sólo tenían 3 kilómetros para llegar a la carretera Bajmut-Chasiv Yar.

Bajmut está completamente aislado del este, sur y norte. Sus defensas están formadas por más de 20 brigadas, el equivalente a dos cuerpos de ejército, de las cuales entre 8 y 10 sufrieron enormes pérdidas de personal y material de combate. Han sido sustituidas por reservistas territoriales tres veces en los últimos dos meses. Por lo tanto, nadie espera que aguanten demasiado tiempo.

Rusia recibe una oferta de Estados Unidos a través de Egipto

Ayer el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, declaró que había recibido un mensaje del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, sobre lo que Rusia debía hacer en Ucrania. Blinken estuvo recientemente en El Cairo y le entregó un mensaje al ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Sameh Shukry, que luego se reunió en Moscú con Lavrov.

Tras recibir la propuesta, Lvrov confirmó que Rusia está dispuesta a escuchar cualquier ofrecimiento encaminado a resolver la situación actual en su contexto mundial. “Hemos vuelto a escuchar el mensaje de que Rusia debe parar, Rusia debe irse y entonces todo irá bien”, declaró Lavrov tras su reunión con Shukry en Moscú.

Lavrov añadió que el mensaje de Blinken tiene una segunda parte que no se ha transmitido a Rusia: “Tony Blinken no transmitió la segunda parte de esta llamada. Pero la segunda parte del llamamiento -y éste es el verdadero interés de Estados Unidos y Occidente- fue esbozada por el Secretario General de la OTAN. Dijo en uno de sus discursos que Rusia debe perder, que Rusia debe ser derrotada y que Occidente no puede permitir que Ucrania pierda, porque entonces Occidente perderá y el mundo entero perderá”, añadió.

Como es característico, la OTAN se toma la licencia de hablar no sólo en nombre de tres docenas de miembros de la Alianza, sino también en nombre de todos los demás países del mundo, de Asia, África y América Latina, dijo Lavrov.

Existe un acuerdo de principio para implicar a Irán en las conversaciones trilaterales entre Rusia, Turquía y Siria, declaró Lavrov. Rusia apoya el interés de Ankara por mejorar las relaciones con Damasco y trabajará en ese sentido, añadió. “Ahora se ha alcanzado un acuerdo de principio sobre la implicación de Irán en estos trabajos”, declaró.

En Moscú están preocupados por la situación en Irán y creen que la actitud de Estados Unidos hacia el Plan Integral de Acción Conjunta es similar a la de Occidente hacia los Acuerdos de Minsk, dijo también Lavrov.

“Las acciones de Occidente sólo significan una cosa: que siguen prefiriendo, al igual que hicieron con los acuerdos de Minsk sobre la solución ucraniana, rechazar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y prefieren pasar a las acciones agresivas, incluido el uso de la fuerza militar, en lugar de aplicar las decisiones del órgano supremo de la ONU”, concluyó.

El Pentágono vacía sus arsenales en Israel para enviarlos a Ucrania

El Pentágono dispone de un vasto arsenal de armas y municiones escondido en Israel y ahora lo ha vaciado para enviar los proyectiles que necesita la artillería ucraniana.

El arsenal se formó para ayudar a los soldados estadounidenses que participaban en las diversas guerras de Oriente Próximo. Israel tiene licencia para sacar armas para sus propias necesidades de emergencia.

Dado que la guerra ucraniana es de desgaste y cada bando dispara miles de proyectiles cada día, Ucrania se quedó sin municiones. Además, como la artillería preside la guerra, la potencia de fuego terrestre es fundamental para ambos beligerantes.

Quedarse sin municiones significa perder la guerra. Con las existencias agotadas en Estados Unidos y los fabricantes incapaces de seguir el ritmo de las operaciones ucranianas, el Pentágono ha decidido echar mano de sus reservas de proyectiles: una en Corea del Sur y otra en Israel.

El envío de cientos de miles de proyectiles de los arsenales coreano e israelí a Ucrania no está exento de consecuencias diplomáticas para estos dos aliados de Estados Unidos. Corea e Israel se han comprometido públicamente a no proporcionar ayuda militar a Ucrania.

Israel se ha negado a ayudar a Ucrania para no dañar sus relaciones con Moscú y ahora teme que parezca que se enfrenta militarmente a Rusia si el Pentágono utiliza sus municiones israelíes. Alrededor de la mitad de los 300.000 proyectiles destinados a Ucrania ya han sido enviados a Europa y se entregarán finalmente a través de Polonia.

Se acerca a los Balcanes una tormenta perfectamente controlada

Occidente cree, quizá no del todo equivocadamente, que Serbia y la República Srpska, sus objetivos perennes en los Balcanes porque hasta ahora se han resistido a la sumisión total, están ahora en desventaja para seguir resistiendo eficazmente. Pretendiendo encarnar a la “comunidad internacional”, aunque esté formada principalmente por el bloque de países OTAN/Unión Europea, la Alianza se sitúa cada vez más abiertamente en pie de guerra. Esto da una nueva dimensión a su habitual beligerancia y desprecio por las normas de la legalidad internacional y las prácticas diplomáticas clásicas. En el pasado, nunca se ha preocupado demasiado por respetar las normas de interacción civilizada entre Estados. Pero ahora, ante la intensa presión para obtener algún tipo de victoria política que compense el fracaso en Ucrania, se han quitado definitivamente las máscaras.

Esto coloca a Serbia y a su Estado hermano, la República Serbia de Bosnia, en una posición más precaria que en cualquier otro momento de los últimos tiempos. Ambos están geográficamente alejados de sus aliados naturales y rodeados de territorio hostil controlado política y militarmente por la Alianza Occidental, que planea su desaparición. Una comparación con la posición del Reino de Yugoslavia en la primavera de 1941 no estaría lejos de la verdad.

Además de una situación geopolítica igualmente poco envidiable, existe otra analogía desfavorable para Serbia. Su élite dirigente es tan débil, vacilante, corruptible, traicionera y desorientada como lo era el gobierno real yugoslavo en marzo de 1941. Fue entonces cuando la Alemania nazi pasó al ataque e hizo imperativo que, en el inminente conflicto mundial, Yugoslavia se uniera a su bando o sufriría graves consecuencias. Hoy, son la OTAN y la Unión Europea las que pretenden matar y el pretexto es Kosovo.

Hace unos días, el gobierno serbio recibió un ultimátum. Serbia debía renunciar a sus reclamaciones de soberanía sobre el Kosovo ocupado por la OTAN y alinearse inequívocamente con la agresiva alianza en el conflicto de Ucrania. El ultimátum lo dio una delegación de embajadores occidentales en forma de advertencia tajante de que había que poner fin urgentemente a las vacilaciones sobre Kosovo. A Serbia se le dijo que tenía que consentir sin reservas el saqueo de su cuna cultural y religiosa firmando la secesión de Kosovo y aceptando sus frutos ilegales. Cabe recordar que la ocupación de Kosovo comenzó en 1999, cuando la OTAN cometió una agresión no provocada contra Yugoslavia, y terminó en 2008 con una declaración unilateral de “independencia” bajo los auspicios de la OTAN.

Como siempre ocurre, el verdadero interés de Occidente en Kosovo no tiene nada que ver con las razones declaradas públicamente. Baste decir que Kosovo es el emplazamiento de Camp Bondsteel, la mayor base militar de Europa, estratégicamente situada para ser de gran utilidad en caso de que el conflicto ucraniano desemboque en una guerra mundial total.

A juzgar por las primeras reacciones oficiales de Belgrado, es concebible que el gobierno serbio esté considerando un curso de acción inspirado en el colapso de la voluntad experimentado por el Gobierno Real Yugoslavo en marzo de 1941, cuando, bajo la presión nazi, obedeció órdenes y firmó el Pacto del Eje. Sin embargo, conviene recordar a todos los afectados que las consecuencias de este infame colapso fueron efímeras. En pocos días, la revuelta popular en Serbia forzó la destitución de los funcionarios responsables de esta vergonzosa traición a la confianza pública. Los compromisos inmorales que habían contraído en nombre de la nación quedaban efectivamente anulados. Si se quieren establecer más analogías con la situación de 1941, hay que señalar que la reputación de los protagonistas de la cobardía y la traición mostradas entonces vive en la infamia hasta el día de hoy.

Queda por ver si estas consideraciones serán suficientes para disuadir a los actuales funcionarios de las decisiones oficiales de Serbia.

Además de Serbia, la vecina República de Bosnia, entidad predominantemente serbia de Bosnia y Herzegovina, que recientemente ha vivido unas turbulentas elecciones seguidas de un intento de cambio de régimen utilizando las herramientas del manual de la revolución de colores, también es objeto de un duro trato por parte de las despiadadas democracias occidentales. Al igual que Serbia, su población está firmemente en el “lado equivocado de la historia” en general y en el conflicto ucraniano en particular, con todo lo que ello implica. Con un grado de unanimidad similar, la población y el gobierno también se oponen a cualquier relación con la OTAN. Según los términos de los Acuerdos de Dayton de 1995, que rigen las prerrogativas de las entidades bosnias, esto bloquea de hecho la entrada de Bosnia en la OTAN y su participación en sus actividades.

Comprensiblemente, este bloqueo de lo que eufemísticamente se denomina “integraciones euroatlánticas” de Bosnia es una afrenta insoportable. En consecuencia, ahora se están estudiando medidas punitivas contra los dirigentes recalcitrantes de la República de Bosnia. Es una apuesta segura que si Serbia cede y la cuestión de Kosovo se resuelve a lo cowboy, la desafiante entidad serbia de Bosnia será pronto la siguiente. Se encontrará de nuevo en el punto de mira de la indignada “comunidad internacional”.

Por supuesto, aún es prematuro anunciar el desenlace del nuevo e inquietante capítulo de la crisis de Kosovo, pero parece acercarse una tormenta perfectamente controlada y de efectos devastadores. La misma temeridad que el año pasado se manifestó en Ucrania es cada vez más evidente en los Balcanes. La repetida evaluación de Andrey Martyanov de las élites occidentales como arrogantes, ignorantes e incompetentes, que ilustra con un flujo constante de ejemplos del teatro ucraniano, pronto podría encontrar una nueva confirmación resonante en los Balcanes, para inmensa desgracia de todos sus habitantes.

Stephen Karganovic, 28 janvier 2023, https://strategic-culture.org/news/2023/01/28/going-for-the-kill-in-kosovo

Las cocinas de gas no son perjudiciales para la salud

Desde hace una semana en el mundo entero los noticiarios de los medios de comunicación se han lanzado a difundir el bulo de que las cocinas de gas provocan asma. Actualmente, en España casi 8 millones de viviendas y locales tienen suministro de gas. Durante la última década, la demanda de gas natural en España ha aumentado a un ritmo del 3,4 por cien.

Para alarmar la tonteoría transforma uno de los principios seudoecologistas en un problema de salud. El gas natural ya no es políticamente correcto, tanto por razones climáticas como por su origen: concede a Rusia un peso internacional que no debe tener. Es una fuente de energía a extinguir y, como en la pandemia, para ello lo mejor es infundir miedo de manera masiva.

Como todas las campañas seudocientíficas, su origen está en Estados Unidos, en el gobierno y en un instituto público que busca un pretexto para prohibir las cocinas de gas: la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo.

En diciembre la revista International Journal of Environmental Research and Public Health publicó el estudio sobre los perjuicios para la salud de las cocinas de gas (1). La revista está financiada con fondos privados y el estudio sobre las cocinas de gas también. No son investigaciones que, de manera espontánea, descubren algo nuevo, sino dirigidas y financiadas ad hoc.

El estudio lo financió IGR, un centro investigador “sin ánimo de lucro” que aboga por transformar los sistemas energéticos mundiales a través de la economía real.

Los dos autores principales del estudio, Talor Gruenwald y Brady Seals, forman parte de un grupo seudoecologista llamado “edificios sin carbono”.

En otras palabras, el estudio está escrito por encargo y “demuestra” lo que andaba buscando de antemano, sin necesidad de usar ninguna cocina de gas en el estudio.

La bibliografía anterior, incluido un estudio de datos de más de 500.000 niños de 47 países, no encontró pruebas de la asociación entre el uso del gas como combustible para cocinar y los síntomas de asma en los niños (2).

Estamos en vísperas de una nueva ola de histeria travestida con los ropajes de la ciencia. Las presiones para prohibir las cocinas de gas no tienen que ver con la salud, sino con la seudoecología. Es otro intento más de que la población mundial se sume a la quijotesca batalla contra las emisiones de carbono.

Las presiones tienen por objeto eliminar las fuentes de energía que emitan CO2 para 2030. Pero si los motivos de salud no lo logran, aún tienen otros recursos: un impuesto sobre el carbono para los fabricantes, lo que a su vez provocará un aumento de los precios para los consumidores. Es posible que muchos empiecen ya a cambiar sus cocinas de gas por otras de vitrocerámica.

(1) https://doi.org/10.3390/ijerph20010075
(2) https://doi.org/10.1016/s2213-2600(13)70073-0

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