La web más censurada en internet

Mes: noviembre 2022 (página 6 de 12)

El Partido Demócrata, el gobierno ucraniano y las criptodivisas

El 14 de marzo el gobierno ucraniano lanzó una página web dedicada a la ayuda económica en criptomonedas, llamada “Ayuda a Ucrania”. El sitio pedía “no dejarnos solos con el enemigo” y animaba a los visitantes a “ayudar a Ucrania con la criptografía”.

También mostraba citas de miembros del gobierno ucraniano y “hermanos del bitcoin”. Myjailo Fedorov, viceprimer ministro y ministro de Transformación Digital de Ucrania, agradeció a “la comunidad de criptomonedas” la financiación de la compra de cascos, chalecos antibalas y dispositivos de visión nocturna.

La plataforma FTX se comprometió a “convertir las criptoayudas al esfuerzo bélico de Ucrania en dinero para su depósito” en el Banco Nacional de Kiev, lo que permitiría a Zelensky y los suyos “convertir el bitcoin en balas, vendas y otros materiales de guerra”.

CoinDesk dijo que la iniciativa creaba “un vínculo sin precedentes entre las fuerzas del sector público y privado en el ámbito de las criptomonedas”.

El propietario de FTX, Sam Bankman-Fried, explicó que “al inicio del conflicto en Ucrania, FTX sintió la necesidad de prestar ayuda de cualquier manera posible. Prometió que el acuerdo ofrecía “la capacidad de proporcionar ayuda y recursos a quienes más lo necesitan”.

Bankman-Fried se mostraba “increíblemente emocionado y humilde” por “apoyar las criptodonaciones a Ucrania”.

La web de ayuda a Ucrania desapareció de la vista pocos días antes de que se hiciera pública la quiebra de FTX y el 1 de noviembre el gobierno ucraniano creó un sitio web independiente. La página era idéntica y las frases de Bankman-Fried, así como las referencias a la participación y el logotipo de FTX, permanecieron hasta el 15 de noviembre.

Un trío de conveniencia

Bankman-Fried también es uno de los donantes más generosos del Partido Demócrata de Estados Unidos y servía de enlace entre los tesoreros del partido y el mundo de las criptomonedas. La cadena de televisión FOX le ha acusado de blanqueo de dinero.

Su madre, además de profesora de derecho de la Universidad de Stanford, fundó Mind the Gap, una aspiradora que ha canalizado millones en subvenciones a los candidatos demócratas, en su mayoría procedentes de inversores anónimos de Silicon Valley.

La plataforma FTX se creó cuando Biden anunció su candidatura presidencial a las elecciones de 2020 y pronto empezaron a fluir grandes sumas de dinero negro hacia FTX y la campaña de Biden.

A lo largo de aquella campaña, Bankman-Fried entregó más de 5 millones de dólares a Biden y a los grupos que lo apoyaban. Se convirtió en el segundo mayor donante de Biden, sólo por detrás de Michael Bloomberg.

En 2022 Bankman-Fried gastó casi 40 millones de dólares en candidatos, campañas electorales y aspiradoras de dinero para financiarlas. Esta racha de donaciones le ha convertido en el segundo mayor donante individual del Partido Demócrata, por detrás de Soros.

Recientemente Bankman-Fried prometió recaudar 1.000 millones de dólares entre este año y 2024 para asegurar la victoria demócrata en las próximas elecciones presidenciales. Sin embargo, el 14 de octubre reculó. Algo se estaba gestando entre bastidores.

Una semana más tarde, la Junta de Valores del Estado de Texas anunció que estaba investigando a FTX por vender activos no registrados, pero la noticia pasó desapercibida… para todos, excepto para el gobierno ucraniano, que eliminó la web de “Ayuda a Ucrania”.

Hasta el 7 de julio en Kiev gastaron casi 60 millones dólares en donaciones de criptomonedas en una amplia variedad de equipos, vehículos, drones, “equipos letales” y otros recursos. Uno de los mayores gastos fue de 5.250.519 dólares para una “campaña mediática mundial contra la guerra”, cuyos detalles sólo se publicarían “después de nuestra victoria” por “razones de seguridad”.

Pero los números no cuadran. Hay una discrepancia de al menos 5,5 millones de dólares entre el dinero que la ayuda afirma haber recaudado en sus primeras semanas y los fondos que dice haber distribuido en Ucrania.

Después parece que ya no se recibieron más fondos y el total se ha mantenido estático desde entonces, aunque la plataforma sigue abierto a recibir donaciones.

El Partido Demócrata, el gobierno ucraniano y FTX formaron un trío muy vinculado, no sólo por las criptomonedas, sino también por los escándalos de Burisma y Hunter Biden.

La prensa informa ampliamente la quiebra de FTX, pero se ha olvidado de su capítulo ucraniano.

Las presiones occidentales expulsan a los accionistas chinos de las empresas estratégicas

El gobierno británico no admite que una empresa china tenga una participación accionarial en el principal fabricante de semiconductores de Reino Unido y ha ordenado a Nexperiera, una empresa holandesa propiedad del monopolio chino de móviles Wingtech, que venda al menos el 86 por cien de Newport Wafer Fab “para protegerse de posibles riesgos para la seguridad nacional”.

Ya en 2020 el gobierno de Londres prohibió al monopolio chino Huawei el despliegue de equipos de red de banda ancha 5G en Reino Unido, después de que en Estados Unidos surgiera la preocupación por el supuesto “espionaje chino”.

Gran Bretaña “continuará defendiendo los negocios y la inversión al tiempo que protege la seguridad nacional”, dijo el portavoz del gobierno británico. “Nuestra seguridad a largo plazo depende de la resistencia de nuestra economía y eso significa asegurarnos de que no dejamos que los activos estratégicos caigan en manos de regímenes autoritarios en nombre del progreso a corto plazo”, dijo la diputada conservadora Alicia Kearns.

El Primer Ministro británico, Rishi Sunak, que llegó al gobierno el mes pasado, había programado conversaciones bilaterales con el Presidente chino Xi Jinping en la cumbre del G20 que se celebra en Indonesia. Pero se cancelaron cuando los aliados occidentales convocaron una reunión apresurada en Bali en respuesta al ataque ficticio de los rusos contra Polonia.

La fragmentación del mercado mundial sigue un curso imparable, con intervenciones y regulaciones políticas cada vez más estrictas. Reino Unido sigue el ejemplo de Alemania. La semana pasada, el gobierno de Olaf Scholz acordó bloquear los planes de los inversores chinos de adquirir dos fábricas alemanas de microelectrónica, una de ellas propiedad de Elmos y la otra de ERS Electronic.

Robert Habeck, ministro alemán de Economía y Protección del Clima, dijo exactamente lo mismo que los británicos: China debe seguir siendo un socio comercial. Sin embargo, debemos comprobar “si los intereses comerciales y de mercado corren el riesgo de ser utilizados para la política de poder en contra de los intereses de la República Federal de Alemania”.

Estados Unidos también ha adoptado una línea más dura: 43 altos ejecutivos de nacionalidad estadounidense empleados por 16 empresas chinas de semiconductores que cotizan en la Bolsa de Shanghai, Naura Technology, AMEC, Gigadevice, Kingsemi, etc., tendrán que elegir entre mantener sus puestos de trabajo o perder su ciudadanía estadounidense. Estos ejecutivos, algunos de los cuales ocupan altos cargos en estas empresas, tienen en su mayoría conocimientos de alto nivel adquiridos durante décadas en empresas estadounidenses de Silicon Valley.

Los semiconductores son un componente clave para alimentar millones de dispositivos electrónicos -desde ordenadores, teléfonos inteligentes y automóviles hasta servidores de centros de datos y consolas de juegos- en los sectores del transporte, la energía, la educación, la investigación, las comunicaciones, la defensa y la salud. Se necesitan años de experiencia e investigación en este sector para desarrollar, diseñar, producir, comercializar y dar servicio a una única gama de semiconductores.

Durante la pandemia, la ruptura mundial del suministro de semiconductores hizo que Europa reaccionara. Sin semiconductores no habrá transición digital, ni Pacto Verde, ni coches, ni 5G.

África no comparte las obsesiones occidentales por Ucrania

El lunes la Asamblea General de la ONU votó una moción presentada por cuatro países, Ucrania, Canadá, Países Bajos y Guatemala, para que Ucrania reciba reparaciones de Rusia por los daños materiales y humanos causados por la guerra. La resolución no vinculante fue aprobada, pero sólo por una mayoría muy estrecha debido a la abstención de los países africanos, que reprocharon que la comunidad internacional tiene un doble rasero.

El resultado de la votación fue claro: 94 votos a favor, 14 en contra, 73 abstenciones, principalmente de países africanos, y el sí ganó por sólo siete votos. Malí y Eritrea, como era de esperar, votaron en contra del texto. Aunque los demás optaron por abstenerse, no se anduvieron con rodeos ante la Asamblea General.

Tras reafirmar el respeto a la integridad territorial de todos los Estados, Sudáfrica consideró que la ONU debería hacer más para dedicar el mismo tiempo a resolver todas las situaciones de conflicto que amenazan la paz y la seguridad internacionales.

También lamentó que para la ONU las reparaciones sean importantes en algunas situaciones pero no en otras. Los Estados miembros no deben aplicar un doble rasero.

La geometría variable también fue denunciada por Kenia, que fue más allá: “Si Ucrania tiene el derecho soberano de reclamar los daños y las pérdidas causadas por el actual conflicto, también lo tienen todos los pueblos y países que han pedido reparación por la violencia colonial, la esclavitud y otros actos de agresión”.

Todos los Estados miembros de la ONU deberían estar dispuestos a escuchar las peticiones de otros países para que rindan cuentas de las injusticias históricas, dijo el representante africano.

Sierra Leona estuvo de acuerdo: “La Asamblea General no es un órgano judicial y no puede establecer consecuencias legales; debe reconocer a todas las víctimas de las injusticias históricas, incluyendo el racismo, el colonialismo y la esclavitud. Las reparaciones se refieren tanto al pasado como al presente”.

Egipto también lamentó el doble rasero de algunos Estados y advirtió que “la Asamblea debe adoptar un enfoque coherente en el futuro sobre sus prácticas”.

Nigeria se distinguió de este enfoque, pero se abstuvo al pedir que todos los esfuerzos actuales se centraran en el logro de la paz en Ucrania.

La República Democrática del Congo no participó en la votación por considerar que la agresión en el este del país por parte del movimiento rebelde M23, apoyado por Ruanda, es también un ataque a la integridad territorial. Dijo estar consternado por el silencio de la comunidad internacional hacia la agresión.

Voto tras voto, África se libera de su antigua tutela. El Continente Negro está haciendo oír su propia voz en el concierto de las naciones, que no tiene nada que ver con la que tenemos que soportar en Europa a diario.

En los años ochenta Nicaragua fue víctima de una agresión militar y un intento de golpe de Estados Unidos. El caso fue denunciado ante el Tribunal Penal Internacional, que condenó a Estados Unidos por agresión a pagar una indemnización de 17.000 millones de dólares. Desde hace 40 años Estados Unidos se niega a pagar absolutamente nada y la ONU no le reprocha nada.

La ONU vota para llevar a Israel ante el Tribunal Internacional por ocupación ilegal

Un comité de la ONU ha aprobado un proyecto de resolución en el que se pide al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya que emita urgentemente un dictamen sobre las consecuencias jurídicas de la supuesta negación del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, una decisión que, según el enviado de Israel al organismo mundial, “pone en peligro” el futuro del país.

La votación en la Comisión Política Especial y de Descolonización de la Asamblea General fue de 98-17, con 52 abstenciones. La resolución pasará ahora a la asamblea de 193 miembros para una votación final antes de fin de año, donde es casi seguro que será aprobada.

El proyecto alega la violación por parte de Israel del derecho a la autodeterminación de los palestinos “como resultado de la prolongada ocupación, colonización y anexión del territorio palestino ocupado desde 1967, incluidas las medidas destinadas a alterar la composición demográfica, el carácter y el estatus de Jerusalén, y como resultado de la adopción de leyes y medidas discriminatorias conexas”.

Pide al Tribunal que se pronuncie sobre el modo en que las políticas y prácticas israelíes “afectan al estatus legal de la ocupación, y las consecuencias legales de ello para todos los Estados y las Naciones Unidas”.

El Tribunal Internacional de Justicia es uno de los principales órganos de la ONU y se encarga de resolver los litigios entre países. Sus dictámenes no son vinculantes. El Tribunal Penal Internacional, en cambio, persigue a individuos.

No es el primer dictamen que se solicita al Tribunal en el conflicto palestino-israelí, de casi 75 años de antigüedad.

En 2004 el Tribunal declaró que una barrera de seguridad construida por Israel, principalmente dentro de Cisjordania y Jerusalén Este -que, junto con la Franja de Gaza, son territorios que los palestinos quieren para su futuro Estado- era “contraria al derecho internacional”.

El proyecto también exige que Israel cumpla la sentencia del Tribunal de 2004 y detenga la construcción del muro, lo desmantele y repare todos los daños causados por su construcción, “que ha afectado gravemente a los derechos humanos” y a las condiciones de vida de los palestinos.

La petición de un nuevo dictamen fue una de las seis resoluciones sobre los palestinos aprobadas por la comisión.

Tras la votación, el embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansour, expresó su agradecimiento a los Estados miembros que aprobaron las seis resoluciones y citó el discurso del presidente palestino, Mahmud Abbas, en la Asamblea General anual de septiembre, en el que pedía la movilización de “todos los componentes de nuestro orden basado en el derecho internacional, incluida la justicia internacional”.

Mansour agradeció a los países que apoyaron la resolución y dijo que “no hay justificación alguna para apoyar la ocupación y la anexión israelíes, su desplazamiento y la desposesión de nuestro pueblo”.

“Nuestro pueblo tiene derecho a la libertad”, dijo. “Esta ocupación tendrá que terminar”.

“Llegará un día en que nuestro pueblo enarbolará la bandera de Palestina en las iglesias de Jerusalén y en las mezquitas de Jerusalén y Haram al-Sharif”, añadió Mansour.

—http://www.tathasta.com/2022/11/un-votes-to-take-israel-to.html

Rusia entrega 10 millones de toneladas de trigo para África y Asia

A pesar de las sanciones, Rusia garantiza la estabilidad de los mercados mundiales de cereales, con exportaciones que ascienden a 10,5 millones de toneladas a África y Asia, dijo Sergei Lavrov en una intervención al margen de la cumbre del G20 celebrada en Indonesia.

Lavrov destacó la capacidad de Rusia para garantizar la estabilidad de los mercados mundiales de cereales -sobre todo del trigo- y fertilizantes. Tras señalar que seguían surgiendo obstáculos a pesar del acuerdo de la ONU, el jefe de la diplomacia rusa explicó que habían conseguido continuar con las exportaciones.

“A pesar de todas estas dificultades y de las restricciones vinculadas a las sanciones, ya hemos exportado 10,5 millones de toneladas de cereales, de los cuales unos 8 millones de toneladas sólo de trigo: alrededor del 60 por cien a Asia y cerca del 40 por cien a los países africanos”, añadió.

Lavrov también dijo que la ONU les había informado de las promesas escritas de Estados Unidos y la Unión Europea de levantar las barreras a la exportación de cereales y fertilizantes rusos. Sin embargo, el diplomático ruso señaló que era importante aplicar estas promesas en la práctica y no sobre el papel.

Las promesas incluyen la entrada de barcos rusos en puertos europeos y de barcos extranjeros en puertos rusos, el acceso a los seguros a precios normales y el levantamiento de las restricciones a un banco estatal ruso, sometido a sanciones, que financia el sector agrícola. “Espero que estas promesas se cumplan. En cualquier caso, el Secretario General de la ONU me ha asegurado bajo juramento que este es un asunto prioritario para él”, dijo Lavrov.

El Secretario General de la ONU ya había abogado en agosto por la cooperación internacional para que los productos agrícolas rusos pudieran acceder a los mercados mundiales sin obstáculos y evitar así una crisis alimentaria el próximo año.

El pasado mes de julio se alcanzó un acuerdo pionero sobre el transporte de cereales entre Rusia y Ucrania, dos de los principales exportadores agrícolas del mundo, con la mediación de la ONU y Turquía. El acuerdo pretendía desbloquear las exportaciones de grano ucranianas y rusas, que se habían paralizado a causa de la guerra.

Tras el ataque ucraniano contra el puerto de Sebastopol a finales de octubre, Rusia decidió suspender su participación en el acuerdo. Moscú anunció finalmente que reanudaría su participación a principios de noviembre, tras el compromiso de Ucrania de no utilizar el corredor humanitario marítimo para atacar el territorio ruso.

El ejército ruso no tiene prisa

Desde el principio, la Guerra de Ucrania ha sido lo que el ejército ruso ha querido que sea, porque es él quien tiene la iniciativa, que no ha perdido en ningún momento. El problema es determinar los objetivos reales que persigue con la guerra, más allá de las invocaciones formales de “desmilitarizar” y “desnazificar” Ucrania.

Aunque, según dicen, en toda guerra la primera víctima es la verdad, en el caso de Rusia no es así porque no hay suficiente información sobre la estrategia del cuartel general, sobre todo si la comparamos con la verborrea cotidiana de la OTAN y su lacayo Zelensky. Rusia no es un país de mentiras sino de secretos. Los oficiales rusos no convocan ruedas de prensa.

En cambio los medios de comunicación imitan a los occidentales y llevan a sus propios “expertos”, que saben divagar tanto o más que los occidentales. Ahora bien, a diferencia de su contraparte, sus comentarios -certeros o equivocados- están influidos por la política interna, más que por la internacional.

A diferencia de la basura occidental, en las cadenas de televisión rusas hay largos debates y críticas a la dirección de la guerra, mucho más ruidosos que las tediosas apostillas de los tertulianos españoles, por poner un ejemplo. En consecuencia, también hay más información e información más interesante, si bien la mayor parte de ella también es puramente especulativa.

Otra diferencia es que el ejército ruso no tiene ninguna prisa, como ha demostrado sobradamente desde el inicio de la guerra, que no es lo que esperaban los “expertos” de la OTAN. No ha habido una “guerra relámpago”, como en 1941, ni una “Tormenta del Desierto”, como en Irak, porque el tiempo juega a favor de Rusia, que está dejando que la OTAN y sus lacayos ucranianos se cuezan lentamente en su propio jugo.

Fuera de Occidente no existe el “shock and awe” (golpe e intimidación) de nuestras sociedades, amantes del vértigo y el café instantáneo. La doctrina militar “shock and awe” es consecuencia de la hegemonía imperialista de Estados Unidos, basada en el despliegue de una fuerza abrumadora, como los brutales bombardeos masivos, por ejemplo. No tiene nada que ver con la estrategia de desgaste que el ejército ruso ha puesto en práctica en Ucrania.

Los matones y los macarras no necesitan teorías militares sofisticadas. La inteligencia no es lo suyo. Les basta con ejercitar los músculos que entrenan cada día en el gimnasio. Lo mismo le ocurre a Estados Unidos, cuyo presupuesto militar es superior a la suma de los 8 países que le siguen. Les convence de que no hay rival que pueda desafiar su hegemonía con ninguna argucia militar.

Por eso no se explican cómo es posible que tuvieran que huir corriendo de Vietnam o Afganistán. Las academias militares están para glosar las victorias, nunca las derrotas. A lo máximo la explicación es la misma que la de la “Armada Invencible”, que fue vencida a causa del mal tiempo. Ahora que en Kiev comienza a nevar, los “expertos” recurren al mismo argumento que Goebbels: los nazis fueron derrotados en la URSS por culpa del frío, la nieve y el barro.

Sus neuronas no dan para más.

La multinacional petrolera financia a un medio de comunicación seudoecologista

La multinacional petrolera Perenco es conocida por sus prácticas de evasión fiscal y por la devastación medioambiental que provoca en los países más olvidados del mundo. No es, pues, nada singular. Tampoco es nada extraño que la ministra francesa de Transición Energética, Agnès Pannier-Runacher, sea hija del antiguo director de una multinacional que explota los combustibles fósiles. ¿Quién mejor que ella para descarbonizar el planeta?

Para colmo, Perenco financia a un medio de comunicación seudoecologista, como Konbini, que se declara “comprometido con temas de actualidad, como el medio ambiente”. La petrolera es propietaria del 81 por cien de quien defiende las políticas más verdes.

Lo que la diferencia de otras similares es que Perenco compra yacimientos de petróleo y gas al final de su vida útil para explotarlos hasta la última gota, una práctica que le ha valido el apodo de “petrolera de bajo coste”. Aparece cuando sus competidores ya no consideran los pozos como suficientemente rentables. No invierte dinero en ellos, por lo que los accidentes de trabajo son frecuentes y la contaminación del suelo y las aguas también.

En mayo la multinacional se opuso al gobierno peruano cuando trató de crear la reserva indígena Napo Tigre para reconocer los derechos del pueblo indígena piaci sobre unas tierras en la cuenca del Marañón, donde Perenco explota el bloque petrolero 67. La empresa denunció al Ministerio de Cultura peruano, que defendía a los indígenas.

En 2008 hizo lo mismo contra Ecuador, tras la decisión del gobierno de aumentar el impuesto sobre los beneficios de las multinacionales petroleras. En mayo del año pasado el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), adscrito al Banco Mundial, condenó a Ecuador a pagar 400 millones de dólares a la multinacional.

Ecologistas offshore

Todo queda en casa. La actual ministra francesa de Transición Energética es hija de Jean-Michel Runacher, antiguo director de Perenco y uno de los tres miembros del consejo de administración del fondo BNF Capital Limited, que pertenece a la familia de François Perrodo, que a su vez es director de Perenco.

La evasión fiscal es otro de los pilares que permiten a la multinacional maximizar sus beneficios e invertir en el capital de medios de comunicación como Konbini.

En 2018 la familia Perrodo invirtió 30 millones de euros en Konbini que no procedían directamente de Perenco sino de una oscura trama especulativa de testaferros cuyos tentáculos acaban en un parasíso fiscal como Bahamas.

El comprador nominal fue un holding luxemburgués llamado Ommirep TMT Holdings, que desembolsó 18,8 millones de euros. Ahora bien, esa participación pertenece a tres empresas residentes en las Bahamas, a saber, Tchack Ltd, Annacha Ltd y Magny-Cours Ltd, que es donde aparecen los nombres de François, Bertrand y Nathalie Perrodo.

Por lo tanto, el capital del holding luxemburgués que inicialmente compró el 61 por cien del capital de Konbini pertenece directamente a la familia que dirige Perenco. Además, para reforzar su participación en el medio, los Perrodo prestaron a Konbini 3 millones de euros adicionales, así como 6,8 millones de euros en acciones convertibles.

Los petroleros se convirtieron así en los principales accionistas de la web seudoecologista con una imagen de medio de comunicación comprometido y alternativo, que los Perenco quieren preservar a toda costa. Cuando un sitio web reveló los vínculos de la petrolera con los seudoecologistas, fue demandado judicialmente.

Sin embargo, la entrada de uno de los grupos petrolíferos más contaminantes del mundo en un lugar que dice prestar especial atención a las cuestiones medioambientales provoca una importante reorientación de los objetivos inicialmente perseguidos por este último.

Un medio seudoecologista para desacreditar a la competencia

La titularidad no es sólo formal. Los Perrodo se implican cada vez más en los negocios de Konbini, que antes se había dedicado principalmente a la difusión de contenidos orientados al entretenimiento con fines publicitarios. Ahora publican contenidos más orientados a la información.

Uno de los ejemplos más representativos es la publicación en 2018 de un vídeo para denunciar el fallo de un oleoducto submarino del grupo petrolero Pertamina que provocó una fuga de petróleo que cubrió 18 kilómetros cuadrados de la bahía de Borneo.

La noticia iba dirigida contra un competidor directo de Perenco en Gabón. En efecto, un año antes, se produjo una importante reorganización de la extracción de petróleo en Gabón, tras la retirada de monpolios como Total y Maurel & Prom. Perenco compró casi una cuarta parte de las propiedades petrolíferas de Total en el país, aumentando su capacidad de producción de petróleo a 72.000 barriles diarios y consolidando su posición como primer productor de petróleo en Gabón, mientras que Pertamina compró una participación del 72 por cien en Maurel & Prom, que tenía una capacidad de producción de unos 28.000 barriles diarios.

—https://lvsl.fr/konbini-le-media-ecolo-finance-par-un-petrolier-lie-a-la-macronie/

Jerson no es el Stalingrado del siglo XXI para desgracia de la intoxicación mediática

Algunos recordatorios útiles para entender los desarrollos militares en Jerson. Esta ciudad fue tomada por el ejército ruso nada más comenzar la guerra, en marzo de 2022. Unos cientos de habitantes se reunieron para protestar contra la captura de su ciudad. El 11 de noviembre de 2022, las tropas rusas se retiraron y unos cientos de habitantes se reunieron en la plaza principal de la ciudad para dar la bienvenida al ejército ucraniano. En marzo de 2022, al igual que en noviembre de 2022, no hubo ninguna batalla en la ciudad. Los historiadores señalarán la singularidad de esta situación, cuestionando la historia e incluso la antropología de la inmensa Rusia. Con motivo de la reconquista de Jerson, dos declaraciones llamaron mi atención. La del presidente ucraniano que, tras saludar la “victoria histórica”, firmó una declaración en la que prohibía a la prensa internacional entrar en la ciudad.

También está la declaración del Jefe del Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos. Dada su condición, está en posesión de información de primera mano que le proporciona material para analizar la situación militar. Hizo públicas las terribles pérdidas de los dos ejércitos, 100.000 hombres cada uno. Esto supone un cambio con respecto a las cifras anunciadas alegremente por esa típica raza de expertos dominicales que glosaron las pérdidas ucranianas para hacer ver que los rusos habían sido “derrotados”. Antes de pasar a la evolución de la situación después del 11 de noviembre, un recordatorio de la noción de retirada utilizada indiscriminadamente por la manipulación habitual que hace la cama del 98 por cien de los medios de comunicación occidentales.

La historia militar está jalonada por la toma de ciudades tras feroces batallas o declaradas ciudad abierta para preservar la ciudad y sus habitantes. Por eso, en el vocabulario de la guerra, la palabra retirada debe ir acompañada de un calificativo. O bien una retirada táctica para significar que el abandono de un lugar que no tiene interés militar y operativo es preferible a su defensa porque es costoso en términos de vidas de soldados. Por el contrario, una retirada bajo fuego significa que el lugar tiene una cierta importancia que no puede ser defendida y que el enemigo está dispuesto a pagar muy caro porque el lugar tiene una doble importancia militar y política. Por lo tanto, en el caso de Jerson, se trata de identificar el valor táctico de la ciudad y de evaluar las consecuencias militares y políticas de perder o conquistar un lugar. Para los ucranianos es sencillo, el mínimo metro cuadrado de territorio recuperado es un símbolo que buscan explotar políticamente. Un símbolo que será inflado por la propaganda obesa y del que se hará eco la máquina del pequeño ejército de sustitutos de la desinformación.

Para los rusos, en el plano político y simbólico, es difícil de digerir en este momento, pero, a largo plazo, este fracaso será un simple acontecimiento peripatético en la larga guerra que está a punto de comenzar y que deparará muchas sorpresas. El nuevo jefe del ejército ruso, Sorovikin, ya ha analizado este fracaso. Obviamente, se debe a un cierto número de errores en la conducción de la guerra, tanto política como militarmente. Veamos el curso de la campaña militar que condujo a la caída de la ciudad.

Para los ucranianos, Jerson es vital política y militarmente. Es el punto de apoyo para la apertura de la ruta del Mar Negro que lo conecta con el mundo para su comercio, pero también para su flota marítima que garantiza su seguridad nacional. Por ello, lanzaron una ofensiva a finales de agosto, que se saldó con la conquista de algunos pueblos fronterizos, pero también con una hecatombe en términos de pérdida de hombres. Se instalaron en algunas aldeas de la frontera de esta provincia y hostigaron al enemigo y minaron la logística rusa bombardeando los puentes sobre el río Dnieper, que tiene varios cientos de metros de ancho.

En términos militares, los rusos habían inmovilizado a unos 30.000 soldados, mal abastecidos y bajo la amenaza de un posible cerco. Gestionar una ciudad de 200.000 a 300.000 habitantes no es tarea de un ejército. Ante este panorama, el jefe del ejército ruso ha propuesto un plan a su gobierno. Se supone que un general ruso formado en la escuela de la Unión Soviética, como Putin, ha estudiado a Clausewitz, para quien la guerra es política y el ejército su brazo armado. El nuevo jefe del Estado Mayor Operativo llegó a la conclusión de que en la fase actual de la guerra y la situación concreta en Jerson se requería una retirada táctica de la ciudad occidental para salvar las vidas de los hombres que podían servir en otro lugar. El destino táctico de la ciudad se resolvió así rápidamente. Sin duda, el general Sorovikin se basó y se ayudó de sus conocimientos de la historia militar, que está llena de retiradas tácticas, y en particular de la historia de su propio país. Sus mayores en las guerras de su país solían cambiar el tiempo por el territorio para agotar al enemigo.

“Agotar al enemigo” son exactamente las palabras que utilizó el jefe del ejército ruso frente a su ministro de Defensa en una transmisión televisiva en la que anunció la retirada de Jerson (1). Por lo tanto, tenía un objetivo que alcanzar, expresado públicamente. Así, parte de los hombres inmovilizados debían ser trasladados a la orilla oriental de Jerson para bloquear la ruta del enemigo hacia el Mar Negro, tan vital para los ucranianos. El resto de las tropas liberadas irían al noreste para completar la conquista de los territorios políticamente integrados en Rusia. Cabe destacar que la propaganda y los ojos de los “expertos” se centraron en Jerson para ocultar las noticias de las feroces batallas en la provincia de Donetsk. La propaganda también se olvidó de señalar que ningún ejército anuncia su retirada con antelación y se deja evacuar con armas y equipaje sin romper la banca. El enemigo pensó que era una trampa y los “expertos” se relamían ante el comentario de que Jerson se había convertido en Stalingrado.

El ejército ucraniano simplemente no pudo entrar en Jerson. La artillería y la aviación rusas la mantuvieron a raya en una llanura en la que se podía ver hasta el más pequeño conejo. El ejército ucraniano avanzó con cautela por un terreno potencialmente peligroso. El viernes 11 de noviembre no hubo una entrada triunfal en Jerson con tanques y un chapuzón, y la prensa no tuvo nada espectacular que informar. Unos pocos soldados en medio de unos cientos de habitantes no imprimen en la mente lo que se llama una victoria. ¡No importa! Los enviados especiales de la prensa se contentaron con ponerse en contacto con los habitantes gracias a la magia de Internet. La información era escasa, basada en imágenes proporcionadas por el ejército ucraniano. A la prensa de las distintas capitales sólo le quedaba escribir comentarios llenos de superlativos para dar color a estas escasas imágenes (2).

Por lo tanto, el triunfo de un ejército pisoteando una ciudad sin luchar no se produjo. Y los cien o doscientos manifestantes en la plaza central de la ciudad no formaron una manifestación grandiosa que los libros de historia registrarán. Relato estos pequeños hechos para recordar que la maquinaria de propaganda construyó un acontecimiento con pocas probabilidades de ser confirmado por la historia en una ciudad como Jerson, que no tenía las calles llenas de cadáveres de soldados, ni columnas de prisioneros que recordaran a los soldados alemanes al final de la Segunda Guerra Mundial. No, el ejército ruso no experimentó el crepúsculo que sufrió el gran ejército alemán. No, Jerson no será un Stalingrado del siglo XXI (3).

Es frustrante y mucho peor para los “expertos” empapados en la rusofobia ambiental. Con Jerson se cierra una pequeña secuencia que no es el inicio de un punto de inflexión en la guerra que firmaría la victoria de Ucrania. Dejemos este tipo de pronósticos a los “expertos” que beben en fantasías para escapar del aburrimiento. Veamos amablemente a Sullivan, asesor del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, pero también al presidente Macron, que saludó con sobriedad la “victoria” ucraniana. Y consideremos en cambio las declaraciones de Mark Milley, Jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos. Prevé un desplazamiento de tropas de los dos ejércitos enfrentados a otros campos de batalla en el norte y el noreste. Esto es exactamente lo que el general Sorovikin dijo a su ministro de Defensa en la televisión. Incluso dio nombre a la ciudad, Bajmut, que está a punto de ser tomada al ejército ucraniano, que la defiende ferozmente. Y por una buena razón, esta ciudad es la ruta directa y gratuita hacia el cuartel general del ejército ucraniano en Donetsk, en el Donbas.

En conclusión, la evolución de la guerra en Ucrania no obedecerá a las reglas generadas por los delirios de quienes reducen la guerra a una simple construcción con palabras y apoyándose en la arrogancia del poder. Recordemos a estos aventureros, que quieren plagiar a Lucky Luc, que la guerra es una empresa de fuerzas materiales que requieren ser guiadas por quienes dominan la inteligencia de la historia. Y la historia se basa en el tiempo, ese tiempo que tanto falta en esta “modernidad” que quiere todo y de inmediato sin pagar la cuenta.

(1) Rara vez en Rusia, como en otros lugares, un jefe de Estado Mayor revela en televisión sus análisis y decisiones sobre sus planes de guerra. Probablemente lo hizo para tomar la opinión rusa como testigo y neutralizar a los opositores que critican al ejército.

(2) Se ha convertido en una costumbre en el mundo de internet soñar apoyándose en las palabras para compensar la pobreza de las imágenes unida a la ignorancia de los reporteros gráficos que a menudo no saben nada de la historia y la cultura del país en cuestión.

(3) La prensa ha desarrollado la molesta costumbre de imponer inventando una agenda a Rusia. Programó una declaración sensacional del Presidente Putin para el 9 de mayo de 1945, la victoria soviética sobre Alemania. El presidente ruso se limitó a pronunciar un breve discurso de homenaje a los combatientes y se dirigió a depositar flores en el Memorial de Guerra. En Jerson, predijo un Stalingrado bis con feroces batallas en medio de las ruinas.

Ali Akika https://www.algeriepatriotique.com/2022/11/13/contribution-kherson-les-experts-nont-pas-eu-leur-stalingrad-pour-delirer/

El ejército ucraniano ha reclutado a tres tipos distintos de mercenarios extranjeros

Los mercenarios que luchan en las filas del ejército ucraniano pertenecen a tres categorías muy diferentes entre sí y desempeñan papeles distintos, escribe la revista Military Watch, que ofrece un examen de la tropa extranjera más conocida de Ucrania: la Legión Georgiana (1).

El 25 de febrero Zelensky instó a los ciudadanos de los países europeos a acudir a luchar contra Rusia. La Unión Europea y Estados Unidos apoyaron el llamamiento, a pesar de la prohibición del Convenio Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios.

Desde el estallido de las hostilidades, la participación de mercenarios extranjeros de los países occidentales en el ejército ucraniano ha sido ampliamente difundida a nivel internacional, afirma la revista Military Watch. Las evaluaciones de su número, funciones y eficacia varían mucho.

El primer grupo incluye a la “red invisible” de la CIA: profesionales de ejércitos y centrales de inteligencia extranjeras. Estos mercenarios reciben sueldos de los gobiernos occidentales y son enviados a Ucrania “por encargo”.

El segundo grupo está formado por mercenarios, principalmente de los Estados de Europa del este, especialmente de Polonia. Son enviados al frente y sufren grandes pérdidas.

Mamuka Mamulashvili

El tercer grupo está formado por mercenarios del mundo occidental, incluidos soldados retirados de la OTAN con experiencia en combate. A pesar de su nombre, de la Legión Georgiana forman parte militares británicos y otras tropas de países occidentales y que está bajo el mando de Mamuka Mamulashvili, comandante de la unidad.

Decenas de antiguos militares británicos viajaron a Ucrania tras el llamamiento de Zelensky. Muchos de ellos se dirigieron a los campos de entrenamiento creados por Mamulashvili. El diario británico Daily Mail entrevistó a un antiguo soldado británico que se unió al campo de entrenamiento de la Legión Georgiana. Dijo que los instructores del campo tienen “buena gente aquí, ex fuerzas especiales británicas y estadounidenses”. Por su parte, Mamulashvili declaró: “Tengo tres bases en toda Ucrania donde entreno a combatientes extranjeros y los que quieren venir son invitados a darse a conocer en la frontera” (2).

Inmediatamente después del inicio de las hostilidades, algunos franceses también se apuntaron para ir a la guerra en Ucrania y la embajada ucraniana en París organizó el traslado de los voluntarios para acceder a las zonas de combate.

El sitio web de veteranos estadounidenses Military informó de que “en 2016, la Legión Georgiana de Mamulashvili fue el primer batallón de combatientes extranjeros que se incorporó a las Fuerzas Armadas de Ucrania”. El mismo sitio afirma que “la mayoría de los miembros de la Legión Georgiana son de Georgia, pero al menos una cuarta parte de los Lobos Ucranianos, como se autodenominan, proceden de otros países como Estados Unidos, Reino Unido e Israel”. Mamulachvili y los soldados de su batallón recibieron un reconocimiento especial de Zelenskyy, citando su hermandad, valentía y habilidad en el campo de batalla (3).

El ayuntamiento de Zaporiya ha informado de que el ejército ucraniano ha reunido a mercenarios de 40 países de la región. La gran mayoría son polacos, pero también hay ciudadanos de Japón, Australia, Canadá, Francia y países de habla hispana.

(1) https://militarywatchmagazine.com/article/georgian-legion-examine-militia-ukraine
(2) https://www.dailymail.co.uk/news/article-10585449/Ex-British-soldier-went-Ukraine-fight-against-Russia-issues-warning-other.html
(3) https://www.military.com/daily-news/2022/08/24/wolves-leading-pack-inside-key-foreign-unit-fighting-protect-ukraine.html

Terrorismo y guerra biológica en el laboratorio ucraniano

En los últimos días trascendió la denuncia del Ministerio de Defensa ruso de que Ucrania se encontraría preparando desde bombas nucleares a una “bomba sucia”, un explosivo convencional enriquecido con material radiactivo que se disemina al estallar, de manera similar a las armas químicas.

Para Rusia no se trataría del arma más peligrosa que podría ser utilizada por la OTAN en el contexto del actual conflicto en Ucrania. Una de las principales preocupaciones expresadas por el gobierno de Vladimir Putin se centra en un programa de investigación financiado por los Estados Unidos por el que desarrollan insectos portadores de virus modificados para luego ser liberados, ayudando así a combatir amenazas a los cultivos.

El programa “Insect Allies” tiene como finalidad utilizar insectos como pulgones o moscas blancas para infectar cultivos con distintos virus modificados bajo la tecnología CRISPR, un sistema de edición de secuencias de ADN de última generación.

El objetivo original sería así brindar una mayor resistencia a los cultivos frente a plagas y ataques biológicos, asegurando el suministro alimenticio de Estados Unidos en caso de que se produjeran desastres naturales como sequías e inundaciones, pero también como resultado de un conflicto de amplias proporciones o de acciones terroristas de alto impacto.

Sin buscar llamar la atención, el programa fue creado en 2016 con un financiamiento inicial de 45 millones de dólares desde el Pentágono, específicamente, desde la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de Estados Unidos (Darpa, por su sigla en inglés), ubicada en la ciudad de Arlington, Virginia.

Al frente del programa se encuentra el biólogo y entomólogo Blake Bextine, quien se unió a Darpa como gerente de programa en marzo de 2016 y fue designado para desempeñarse como subdirector interino de la oficina de Tecnologías Biológicas en julio de 2020. En tanto que la investigación específica la llevan a cabo grupos del Instituto Boyce Thompson de Nueva York, la Universidad Estatal de Ohio, la Universidad Estatal de Pensilvania y la Universidad de Texas.

La iniciativa recibió sus primeras críticas en octubre de 2018, cuando un grupo de científicos y abogados independientes -pertenecientes a distintas universidades de primera línea- publicó un artículo en la prestigiosa revista Science, en el que resaltaban sus temores frente a la controversial investigación: se rechazó lo que fue percibido como un esfuerzo por desarrollar agentes biológicos para fines hostiles.

La evaluación de los expertos insistió en que “Insect Allied” no distaba mucho del diseño de armas biológicas prohibidas conforme al derecho internacional desde 1975, que podrían llenar de plagas y destruir hectáreas de cultivos. Una vez que alcanzó estado público y comenzó a divulgarse a nivel de comunidades científicas y entre instancias gubernamentales, no pasó mucho tiempo antes de que en Europa y Rusia expresaran preocupaciones frente a la naturaleza del programa, en el que una situación de descontrol podría derivar en una catástrofe sanitaria o ambiental.

Desde el gobierno de Estados Unidos se respondió que cualquier acusación era absurda o que formaba parte de la recurrente “campaña de desinformación rusa”.

Al calor del conflicto en Ucrania, hubo una nueva denuncia por parte del Estado mayor ruso a propósito de la utilización de insectos como armas biológicas, desarrollados en biolaboratorios existentes en ese país. La acusación se produjo en el marco de la Convención sobre la Prohibición de Armas Biológicas y Toxínicas (BTWC, por su sigla en inglés) que tuvo lugar en Ginebra el pasado 9 de septiembre.

Según la denuncia efectuada por el Ministerio de Defensa de Rusia, la Agencia de Patentes y Marcas estadounidense emitió el documento No. 8.967.029 correspondiente a un vehículo aéreo no tripulado (presuntamente un dron) para la propagación de insectos infectados con cargas virales. Con la ayuda de este dispositivo, las tropas enemigas pueden ser destruidas o inhabilitadas sin riesgo para el personal militar estadounidense.

Según Moscú, en el marco del acuerdo de cooperación entre Washington y Kiev, existirían más de 50 laboratorios biológicos en Ucrania controlados por el Pentágono, ubicados muy cerca de las fronteras de la Federación Rusa. En tanto que, según la Cancillería china, Estados Unidos controla 336 biolaboratorios en 30 países.

La actividad bioterrorista tendría ya más de una década de vida. Siempre según el Gobierno de Rusia, desde 2010 los territorios rusos fronterizos con Ucrania han registrado un aumento en la incidencia de enfermedades e infecciones causadas por bacterias y virus que utilizan a animales e insectos como vectores, como la brucelosis, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la fiebre del Nilo Occidental y la peste porcina africana.

La sesión de la BTWC en Ginebra terminó sin ninguna resolución y con la delegación estadounidense sólo aceptando el patentamiento del “vehículo aéreo no tripulado”, aunque ello no signifique que pueda ser utilizado para otros fines que no sean los estrictamente científicos. Pese a las negativas oficiales, la amenaza sigue en pie. Iniciativas como “Insect Allied” podrían provocar un cambio en las condiciones de la guerra en Ucrania. Y de hecho, en las condiciones de cualquier guerra en el futuro.

Daniel Kersffeld https://www.msn.com/es-ar/noticias/mundo/c2-bfhacia-la-guerra-bacteriol-c3-b3gica-en-ucrania/ar-AA142UIa

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