La web más censurada en internet

Mes: noviembre 2022 (página 4 de 12)

Enfrentamientos entre los trabajadores y la policía china por los confinamientos

Esta mañana se han producido graves altercados entre la policía y los trabajadores de una fábrica de Zhengzhou, la capital de la provincia china de Henan. Las protestas se iniciaron en la planta de iPhone de Foxconn, cuando más de 100.000 trabajadores fueron encerrados en sus fábricas por el confinamiento y la política de “cero covid” del gobierno.

Los trabajadores fueron recluidos en las viviendas que hay en el propio lugar de trabajo durante varias semanas, para que la producción no se detuviera. La fábrica es parte de un enorme polígono industrial, apodado “Ciudad del iPhone”, que suele emplear a unos 200.000 trabajadores, la mayoría de los cuales vive en el interior del propio recinto.

China persigue una política aberrante de “cero covid”, que implica confinamientos estrictos, cuarentenas para los que den positivo en las pruebas de PCR, que se realizan casi diariamente, lo que provoca un creciente descontento entre la población.

Algunos grupos, como los estudiantes y los trabajadores, se ven confinados en los campus o en los centros de trabajo durante varias semanas seguidas, sin posibilidad de salir o moverse libremente.

Los vídeos que circulan por las redes sociales muestran las cabinas de pruebas de “covid” destruidas y un vehículo volcado. En otras imágenes se ve a cientos de personas vestidas con buzos blancos de pie en una carretera cerca de las viviendas de la fábrica.

En un vídeo transmitido en directo por la noche, decenas de trabajadores gritan “¡Defendamos nuestros derechos!” frente a filas de policías y un vehículo policial con las luces encendidas.

Otro vídeo muestra a los trabajadores disparando extintores en dirección a la policía. Una imagen diurna muestra los restos carbonizados de una puerta, aparentemente quemada durante la noche.

También hay vídeos que muestran varios camiones de bomberos y policías con monos blancos.

La empresa ha confirmado la violencia desatada en su fábrica. Decidió confinar el polígono industrial, con los trabajadores dentro, pero cientos de ellos lograron huir a pie. Para mantener la planta en marcha, la empresa ha ofrecido grandes primas a los trabajadores que quedan en el interior y trató de contratar a otros nuevos.

Foxconn es la mayor fábrica privada de China, con más de un millón de empleados en todo el país en unas 30 fábricas e institutos de investigación. Ensambla productos electrónicos para muchas marcas internacionales y es el principal subcontratista de Apple.

El monopolio estadounidense, cuyo producto estrella es el iPhone, admitió a principios de noviembre que el cierre de la planta de Zhengzhou había afectado a la producción de la fábrica, un golpe importante antes de la temporada de ventas navideñas.

Una avería retrasa el gigantesco programa científico internacional Iter

El gigantesco programa científico internacional Iter, que debe lograr la fusión nuclear a gran escala para generar enormes cantidades de electricidad en el futuro, se enfrenta a un revés: hay fugas de hasta 2,2 milímetros de profundidad en varios módulos (*).

Se trata de un duro golpe para uno de los proyectos energéticos más ambiciosos del mundo, con consecuencias importantes en términos de plazos y costes. La avería ha frenado la esperanza de una primera fusión nuclear a plena potencia en 2035 en una gigantesca máquina, llamada tokamak.

La primera instalación de este tipo entró en servicio en 1979 en el instituto de energía atómica Kurtchatov, en la URSS. El nuevo proyecto es el resultado de una cooperación iniciada en 2006 por 35 países.

Se han detectado grietas de hasta 2,2 milímetros de profundidad en varios componentes clave del tokamak, la famosa estructura en forma de rosquilla en cuyo interior tendrá lugar la fusión.

El tokamak calienta isótopos de hidrógeno, deuterio y tritio, a 150 millones de grados, luego en forma de plasma, para liberar enormes cantidades de energía que son absorbidas por las paredes de una cámara de vacío. Una reacción en cadena que casi no genera residuos, a diferencia de la fisión de los núcleos de uranio pesado, que es la que utilizan las centrales nucleares en funcionamiento.

Los defectos de corrosión afectan a los escudos térmicos y a los sectores de la vasija de vacío, que tienen una función importante, ya que limitan la transferencia de calor entre las zonas de muy alta temperatura y las que deben mantenerse a una temperatura muy baja. La cámara de vacío donde tiene lugar la fusión a 150 millones de grados está a sólo un metro de distancia de las bobinas magnéticas, enfriadas con helio líquido a -269°C para ser superconductoras, es decir, que conducen la corriente sin resistencia y, por lo tanto, sin pérdida de energía. Los escudos térmicos son piezas recubiertas de plata situadas entre estos dos sectores, cuyo objetivo es minimizar el flujo de calor entre ellos y proteger así el sistema magnético superconductor que crea el plasma.

Las fugas se detectaron en noviembre del año pasado durante las pruebas con helio en un componente del escudo térmico de la vasija de vacío entregada por Corea. Las consecuencias de una fuga en el panel de protección térmica durante el funcionamiento son demasiado graves. Durante la fusión nuclear, la cámara de vacío debe contener tritio, un elemento radiactivo.

Queda por ver cuánto más costará la avería, ya que la factura ha ido aumentando desde que se inició el proyecto, pasando de 5.000 millones de euros al principio a más de 20.000 millones en la actualidad.

Antes del incidente, las primeras operaciones de prueba, previstas para 2025, en lugar de 2016, se encaminaban ya a un retraso adicional de al menos dos años.

(*) https://www.iter.org/newsline/-/3818

Otro chiringuito de criptomonedas está al borde de la quiebra

Desde el colapso de FTX, la segunda bolsa de criptomonedas más grande del mundo, el mercado está al borde del precipicio. Otro chiringuito, Génesis, está a punto de ir al camposanto.

A su vez, los apuros de Genesis han afectado a una tercera plataforma de criptomonedas, Gemini, que ha paralizado los canjes de su producto Earn. “Es un clima del fin del mundo en los mercados de criptomonedas”, dice Bloomberg.

La semana pasada, Genesis ya suspendió temporalmente la amortización de préstamos en su unidad crediticia, Genesis Global Capital, y congeló las retiradas de fondos por una falta de liquidez agravada por la caída de FTX.

Genesis lleva días tratando de recaudar al menos 1.000 millones de dólares y está ya advirtiendo a los especuladores de que podría recurrir a la quiebra si sus esfuerzos no llegan a buen puerto

Las decenas de miles de millones de dólares de intercambios diarios de criptomonedas sólo son posibles gracias a la existencia de estas plataformas. Sin una plataforma de intercambio, no hay intercambio. Si no puedes intercambiar no tienes un mercado de criptomonedas. Y si no tienes mercado, no tienes liquidez. Si no tienes liquidez, tus activos no tienen valor.

Es un verdadero colapso del mercado de criptomonedas que, como ya hemos expuesto en otra entrada, es una de las condiciones necesarias para imponer las criptomonedas de los bancos centrales.

También van a aprovechar la situación para “regular” el mercado y reforzar el control público, no sólo sobre el mercado, sino también sobre las personas.

El otro Donbas: la Ucrania subcarpática, al borde de las fronteras de la Unión Europea

Desde el comienzo de la Guerra de Ucrania se oyen voces sobre los propósitos de Hungría y, en particular de Víctor Orban, de anexionarse la Subcarpacia. Los rumores sirven a diferentes intereses pero persiguen el mismo objetivo: mantener a Hungría alejada de Ucrania. En Polonia dicen que Hungría ha llegado a un acuerdo secreto con Rusia para repartirse Ucrania. En Rumanía afirmaban que Ucrania le debe la Subcarpacia a Hungría.

En suma, la posición de Hungría en la Guerra de Ucrania sería consecuencia de su propósito de apoderarse de la Subcarpacia, donde una parte de la población es húngara.

La ignorancia que los occidentales tienen sobre esta región se refleja en la terminología para referirse a ella. El término más utilizado es “Transcarpacia”, que está basado en el punto de vista de los hablantes que viven al otro lado de la barrera de los Cárpatos. El término se utiliza desde la última posguerra mundial, cuando la región se integró en la URSS, pasando en 1991 a formar parte de la Ucrania independiente. Los húngaros la llaman Karpatalja, cuya traducción sería “lo que está al pie de la cordillera de los montes Cárpatos”.

Los nombres geográficos apuntan a la población de Rutenia, que limita con cuatro países de la Unión Europea: Hungría, Rumanía, Eslovaquia y Polonia. Hasta la Primera Guerra Mundial, la región formó parte de Hungría. El Tratado de Trianon, firmado en 1920, hizo perder a Hungría dos tercios de su territorio, entre ellos la Subcarpatia, que pasó a manos de Checoslovaquia.

Gracias a su sumisión al III Reich, el almirante Horthy, que estuvo al frente de la Hungría fascista de 1920 a 1944, consiguió recuperar una parte del territorio.

El último censo, que data de 2001, indica que la población húngara es de 151.000 personas, lo que representan el 12,1 por cien de la región. Además, hay unos 15.000 gitanos, de los que una proporción también es de habla magiar, 30.000 rumanos, 30.000 rusos y una pequeña proporción de eslovacos. La mayoría, alrededor del 80 por cien, se considera ucraniana, al menos entonces, y estaba muy ucranianizada.

Por lo tanto, los húngaros son una minoría. Sin embargo, la integración de Hungría en la Unión Europea está cambiando los parámetros demográficos de una región muy pobre. En 2011 el gobierno de Budapest aprobó un procedimiento acelerado para la obtención de la ciudadanía húngara para los húngaros de la diáspora. Desde 2017 los ucranianos que viajan a Hungría no necesitan visado. Finalmente, la guerra ha provocado una fuerte emigración.

La población húngara de Subcarpacia es, además, vieja y rural. Los húngaros en edad de trabajar y los que están en edad de ser movilizados por el ejército ucraniano, han abandonado su tierra natal. No es nada diferente del resto de Ucrania, que desde la independencia ha perdido una tercera parte de su población.

En 2020 Laszlo Brenzovics, un dirigente de la Federación Cultural de Húngaros Subcarpáticos y diputado en la Rada ucraniana desde 2014, tuvo que exiliarse en Budapest. La policía secreta ucraniana, SBU, le acusa de malversación de fondos.

Desde 2014 la Subcarpacia padece, pues, un proceso de limpieza étnica. Dentro de poco no habrá húngaros, y mucho menos otras minorías nacionales.

Hungría fue el primer Estado que reconoció la independencia Ucrania en 1991. El mismo día en el que se celebró el referéndum de autodeterminación, también se celebró otro referéndum en Subcarpacia, donde el 78 por cien de los electores votaron a favor de una autonomía regional.

Kiev nunca aceptó el resultado electoral. Eso no impidió que el 6 de diciembre de 1991 se firmara un tratado, aún en vigor, que sentaba las bases de las relaciones magiares-ucranianas. El tratado estipula que las dos partes excluyen cualquier reclamación territorial. Ningún partido político húngaro en el gobierno desde 1990 ha reivindicado la anexión de la Subcarpacia.

Desde el Golpe de Estado de 2014 las minorías de la Subcarpacia han ido perdiendo sus derechos nacionales, un proceso idéntico a lo que ha ocurrido en el Donbas: aprobación de una ley que restringe los derechos lingüísticos en la educación y destrucción violenta de los edificios y monumentos húngaros. Como consecuencia de ello, en 2018 el gobierno de Budapest dejó de apoyar la integración de Ucrania en la OTAN y la Unión Europea.

El Polo Sur alcanza temperaturas históricas mínimas

Los récords de frío extremo siguen cayendo en el Polo Sur. Tres días recientes -el 16, el 17 y el 18 de noviembre- han registrado un récord diario, y el día 18 se desplomó hasta los -45,2°C, en comparación con los -44,7°C del mismo día en 1987. Estos registros se producen tras el invierno semestral de 2020-21, que fue el más frío desde que se iniciaron los registros en 1957.

Estas tendencias han escapado a la información de los principales medios de comunicación. Cualquier cosa que se enfríe apenas recibe atención. El hielo marino del Ártico está volviendo de forma significativa. El hielo de verano a finales de septiembre cubría 4,92 millones de kilómetros cuadrados, lo que supone 1,35 millones de kilómetros cuadrados más que el mínimo de 2012. En tierra, la capa de hielo de Groenlandia podría haber aumentado su tamaño en el último año hasta agosto de 2022.

La zoóloga Susan Crockford ha informado de que es el quinto año de los últimos siete en que se ha formado suficiente hielo marino a lo largo de la costa occidental de la bahía de Hudson a mediados de noviembre para que los osos polares de caza puedan dirigirse al hielo, “al igual que en la década de 1980”.

Es un año muy malo para los catastrofistas del clima. El coral crece con fuerza en la Gran Barrera de Coral, pocos años después de que los periodistas y sus “expertos” advirtieran de su posible desaparición. Según los últimos datos de los satélites, la temperatura planetaria no se ha movido desde hace más de ocho años.

Recientemente, David Attenborough presentó una serie de seis películas de propaganda verde en las que se mostraban diversas catástrofes climáticas “modeladas”. Destaca la afirmación de que todo el hielo marino del Ártico podría desaparecer en 2035. Además, destacaba una colonia de pingüinos Adelie en la Antártida occidental, cuyo número habría disminuido en 40 años de 20.000 a sólo 400 parejas reproductoras, aparentemente debido al cambio climático. La noticia de que se había descubierto recientemente una colonia de 1,5 millones de Adelia en la parte oriental del continente no aparecía.

Dado que los sustos están desapareciendo rápidamente, cada vez se hace más hincapié en “atribuir” el mal tiempo de un solo evento al cambio climático, o a la crisis/emergencia/colapso climático, las nuevas palabras que disfrazan el hecho de que las temperaturas planetarias, con o sin la ayuda del CO2, se agotaron hace más de dos décadas.

Fiona Harvey dijo en una reciente edición del Media Show de la BBC que estamos en un precipicio y que nos enfrentamos a puntos de inflexión que harán que el planeta sea inhabitable. La invención de catástrofes deriva de modelos climáticos defectuosos, bases de datos de temperatura de la superficie corruptas e historias de “atribución” del clima inventadas.

Harvey repitió la mentira de que el 30 por cien de Pakistán se había inundado como consecuencia de las recientes inundaciones monzónicas. La cifra real en este país montañoso se puede comprobar fácilmente a partir de los datos de la NASA y es de aproximadamente un 8 por cien.

El geólogo australiano Ian Plimer se ha referido a las mentiras que rodean a la ciencia climática establecida. Si se hubiera demostrado que las emisiones humanas de dióxido de carbono provocan el calentamiento global, “se citarían sin cesar la docena de artículos científicos fundamentales que demuestran esta prueba”. En cambio, señala, hay un “silencio ensordecedor”. Los ciclos climáticos no han cambiado porque los seres humanos están vivos hoy en día, “y no pueden ser cambiados por los sentimientos, la ideología o la legislación”.

—https://dailysceptic.org/2022/11/20/south-pole-hits-record-cold-november-temperatures/

Rusia está desarrollando una estrategia a largo plazo en Ucrania

El general Lloyd Austin, Secretario de Defensa, es un burócrata obediente y un esclavo sumiso que nunca se había atrevido a levantar la voz, hasta este fin de semana en Halifax, Canadá, donde pronunció un discurso interesante en el que hizo una clara apología del ejército ruso.

“Los rusos tienen un ejército poderoso y sistemas de armas impresionantes”, dijo. Añadió que la Guerra de Ucrania está definiendo los contornos del siglo XXI, una declaración que sigue a la del Secretario General de la OTAN, Stoltenberg, afirmando que una derrota de Ucrania sería una derrota de la OTAN.

Los imperialistas saben que si los rusos logran sus objetivos en Ucrania, sellarán operativamente el declive de las potencias occidentales.

El 19 de octubre, durante su comparecencia en el Senado francés sobre el proyecto de ley de presupuestos para el año que viene, el general Thierry Burkhard, Jefe del Estado Mayor del ejército, comentó que en Ucrania Rusia está desarrollando una estrategia a largo plazo.

“Los rusos están pensando en la continuación de las operaciones más allá del invierno”, dijo. El tiempo juega en contra de los imperialistas. Será un “periodo difícil para la cohesión del campo occidental, porque las palancas de la energía serán utilizadas al máximo por Rusia”, explicó el general francés.

“No debemos desanimarnos”, concluyó.

Por cierto, Jerson ha sido un regalo envenenado de Surovikin al ejército ucraniano, que está maniobrando bajo el constante fuego de la artillería rusa desde el otro lado del Dnieper. Los ucranianos no pueden abastecer a la ciudad de energía, agua ni alimentos. Después de hacer las fotos de rigor, con falsos vecinos que hablan un inglés impecable, el gobierno de Kiev ha pedido a los pocos habitantes que quedan que abandonen la ciudad.

Los orígenes históricos de la rusofobia: el terrible Iván

He aquí un ejemplo que se remonta mucho más allá del siglo XVI: los sacrificios de niños en Cartago. Las palabras en sí mismas ya son espeluznantes. Se convirtieron en una de las justificaciones ideológicas de la guerra “justa” de Roma contra los púnicos, aunque todo historiador sabe que la esencia del conflicto no era salvar a los niños sino luchar por el dominio del Mediterráneo. Sin embargo, ese mito propagandístico, que se convirtió en uno de los temas bíblicos, ha sobrevivido tranquilamente hasta nuestros días… y sólo ha sido refutado de forma convincente a principios del siglo XXI.

Un equipo internacional de científicos ha llevado a cabo un estudio en profundidad de las tumbas de niños supervivientes de la época de Cartago. Arqueólogos y antropólogos estudiaron cuidadosamente 348 urnas infantiles conservadas utilizando métodos científicos modernos. Una quinta parte de ellos contenía los restos de bebés que murieron en el útero o justo después de nacer. Los otros no contenían ninguna evidencia de muerte violenta. La ubicación de los enterramientos de niños cerca de los lugares sagrados en Cartago no sugiere ninguna evidencia de sacrificio, sino más bien lo contrario: los cartagineses prestaban especial atención a acompañar a los niños muertos a sus tumbas.

Entonces, ¿de dónde provienen las pruebas del sacrificio de niños a los dioses? De los historiadores romanos, cuya parcialidad es bien conocida. En las fuentes romanas, por ejemplo, es casi imposible encontrar información sobre las derrotas en el mar que la flota romana sufría regularmente a manos de Cartago; cada vez, sus barcos se hundían a causa de una “terrible tormenta”. Los que escribieron la historia desde la perspectiva romana tenían un interés muy real en demonizar a su enemigo con los horrores del sacrificio de niños. Pasaron más de dos mil años antes de que los historiadores recuperaran la verdad. Pero esto sólo ocurre si se aborda la historia precisamente como una ciencia y con todo el arsenal del que dispone el investigador.

El reinado de Iván El Terrible

A este respecto, intentemos examinar juntos el problema del nacimiento de la rusofobia en Europa occidental, que tuvo lugar durante el reinado de Iván el Terrible. Es cierto que se trata de una época muy alejada de la actual, pero fue en la era de la primera modernidad cuando se sentaron las bases del sistema moderno de relaciones internacionales. Y si analizamos las principales técnicas de demonización de los rusos, así como los motivos de estas acciones, podemos comprender que muchas de las tendencias que nacieron entonces siguen vivas hoy.

Empecemos por la más sencilla: en nuestro país [Rusia], Iván IV tiene el apodo de Grozny, que no tiene una connotación inequívocamente positiva o negativa. Pero en las lenguas de Europa occidental, a Iván Vasílievich le llaman El Terrible, y aquí la carga semántica es bastante evidente. ¿Cómo ha ocurrido eso?

Para ello, hay que mirar el contexto histórico. En los años ochenta del siglo XV, nuestro país completó un largo y difícil proceso de unificación del Estado bajo el gobierno de los príncipes de Moscú. Al mismo tiempo, se resolvió otra tarea importante: el “gran alto” en el río Ugra en 1480 puso fin al yugo de la Horda. La resolución satisfactoria de estas dos tareas permitió al Estado ruso desarrollarse en relativa paz. Aunque las tensiones en política exterior fueron casi permanentes, la primera mitad del siglo XVI, fue un periodo de considerable fortalecimiento de nuestro país [Rusia].

Estos acontecimientos crearon las condiciones previas para superar el forzado aislamiento político del Estado ruso y entrar en la escena internacional. Como escribió el historiador Vasily Klyushchevsky, “hasta entonces, estaba rodeada por casi todos los lados por otros principados rusos o por las tierras de las ciudades libres, que la protegían de los enemigos externos… Desde mediados del siglo XV, todos esos revestimientos externos desaparecieron, y el principado de Moscú se encontró frente a estados extranjeros… Hasta entonces, las relaciones exteriores de los príncipes moscovitas se limitaban al círculo cercano de sus propios hermanos, los príncipes rusos, grandes y pequeños, y los tártaros. A partir de la época de Iván III, la política de Moscú tomó un camino más amplio”.

Para entonces, Europa ya había desarrollado un sistema de relaciones internacionales, y la diplomacia europea tenía que definir ahora el lugar del Estado ruso en este sistema. “Europa se quedó atónita – escribe K. Marx – al comienzo del reinado de Iván III, que apenas sospechaba la existencia de Moscovia, encajada entre Lituania y los tártaros, se quedó atónito ante la repentina aparición de un vasto imperio en sus márgenes orientales”. ¿No es una descripción muy vívida e imaginativa? Además, Europa ya se había enfrentado antes a una invasión otomana, por lo que la aparición de otra gran formación estatal en el este suscitó inmediatamente el temor a una nueva invasión, ahora de las “hordas moscovitas”.

El intento de legalizar el nuevo Estado confiriendo el título de rey a Iván III chocó con la posición decididamente independiente del gobernante ruso. Como acababa de obtener la soberanía con gran dificultad y sin ayuda de nadie, no consideró necesario confirmar sus derechos con nadie, y mucho menos recibir la corona real del emperador alemán. La posición de Iván III quedó mejor expresada en su respuesta al embajador imperial Nikolai Poppel a través del escribano Fyodor Kuritsyn el 31 de enero de 1489: “Por la gracia de Dios, hemos sido soberanos en nuestro país desde el principio, desde nuestros primeros antepasados… Y los estatutos que no queríamos de nadie antes y seguimos sin querer”.

El título de Gran Duque de Todas las Rusias adoptado por Iván III (que en su época también se llamaba Grozny) era en sí mismo un programa político destinado a restaurar la influencia sobre las tierras perdidas durante el periodo de fragmentación política y conquista de la Horda, es decir, a volver a las fronteras del antiguo estado ruso de la época de Yaroslav el Sabio.

Este nuevo actor en la escena de la política exterior europea también atrajo la atención europea en otro aspecto: las conquistas de los turcos otomanos suponían una amenaza directa para Europa, que necesitaba un aliado. Sin embargo, los intentos de atraer a Moscú a la guerra resultaron infructuosos. En esta etapa, los intereses rusos y turcos aún no habían colisionado objetivamente. El Gran Duque no quería comprometer al país en un conflicto innecesario, lo que naturalmente provocó el descontento de Europa Occidental. Esto contribuyó a la disminución del interés de los gobernantes europeos por el Estado ruso. Además, por razones religiosas, resultaba difícil contraer matrimonios dinásticos con él. Por ello, las relaciones de Moscú con los países europeos seguían siendo muy difíciles a principios del siglo XVI.

Mientras tanto, el principal objetivo de la diplomacia rusa era resolver la cuestión oriental. La incorporación de los vastos territorios de los janatos de Kazán y Astracán a principios del reinado de Iván IV y el establecimiento de relaciones comerciales con Asia Central y las repúblicas del Caspio a lo largo de la ruta del Volga permitieron a Moscú establecer relaciones diplomáticas y comerciales con estos países.

El acceso al Mar Báltico y al comercio de tránsito más lucrativo con Europa era de vital importancia. Era tan urgente que Iván IV dejó de lado todo lo demás. Y el Estado ruso se convirtió en el participante más activo en la resolución de la cuestión del Báltico.

La guerra de Livonia estalló en 1558. Su estallido fue un choque para los europeos. Nadie en Europa Occidental podía imaginar que la confederación de Livonia y, sobre todo, el terror de los siglos pasados, el orden de Livonia, que durante más de tres siglos había gobernado el Báltico a sangre y hierro, sería tan débil como para derrumbarse como un tronco decrépito al primer golpe de las fuerzas rusas. Pero eso es exactamente lo que ocurrió, y todos los temores europeos a una invasión de las “hordas moscovitas” se reavivaron inmediatamente. Esto condujo a una verdadera guerra de información para demonizar a los rusos.

El investigador soviético Yakov Lourié hizo una importante observación, basada en la información de los llamados periódicos voladores (“Fliegende Blätter”, “Zeitungen“). Desde el comienzo de la Guerra de Livonia, consideraron al Estado ruso como un peligro para Europa, al igual que Turquía. Estos folletos fueron el ancestro primitivo de los periódicos. Suelen contener poco texto y a menudo van acompañados de grabados. El historiador austriaco Andreas Kappeler ha descubierto que al menos 62 panfletos de la época de la Guerra de Livonia con características antirrusas han llegado hasta nuestros días.

¿Qué dijeron exactamente? He aquí un ejemplo. En 1561 se publicó un tratado con el siguiente texto: “Es espantoso y horrible, inaudito hasta ahora, las atrocidades que los moscovitas están haciendo a los cristianos cautivos de Livonia, hombres y mujeres, vírgenes y niños, y el mal que les hacen diariamente en su país. De paso, se muestra el peligro y la tragedia del pueblo liviano. A todos los cristianos como advertencia y mejora de su vida pecaminosa, escrito desde Livonia e impreso. Nuremberg. Georg Bresslein. 1561”. Este texto iba acompañado de una ilustración de las atrocidades cometidas por los moscovitas.

Otros “tratados” comparaban a Iván El Terrible con el Faraón, que perseguía a los judíos, con Nabucodonosor y con Herodes. Fue definido como un tirano. El elector sajón Augusto I fue uno de los primeros en comparar públicamente el peligro ruso con el de Turquía. Después, Iván el Terrible fue pintado a menudo con las ropas de un sultán turco, y al mismo tiempo se escribió sobre su harén de decenas de esposas, y sobre el hecho de que mataba a aquellas de las que se cansaba.

Pronto, la propaganda antirrusa formó, en la jerga moderna, un cierto “equipo” de portavoces. Uno de ellos era el príncipe “disidente” Andrei Kurbsky, que en aquella época estaba a sueldo de las autoridades de Rzeczpospolita, que le concedieron fincas. Sus mensajes al zar ruso deben considerarse en el contexto de la guerra de la información. De hecho, Iván el Terrible era sólo en parte el destinatario. En primer lugar, estos textos se difundieron ampliamente en los círculos de la élite europea de la época, es decir, eran puro material de propaganda. Esto significa que la valoración de la correspondencia del zar con Kurbsky dada por los historiadores de la época de los Romanov y repetida muchas veces después es fundamentalmente errónea, ya que no tiene en cuenta el contexto histórico y no es crítica con el contenido escrito por el príncipe fugitivo.

Un documento de 1572, dirigido al gobernador lituano de Livonia, Hetman Jan Chodkiewicz, describe la represión en el Estado ruso. Como en el caso de las cartas de Kurbsky, el verdadero destinatario no era una persona concreta, sino el “público” europeo, a cuyos ojos había que desacreditar a Iván IV.

Al mismo tiempo, la historia de la vida de los autores de las cartas es ahora bien conocida y merece una atención especial. Al comienzo de la Guerra de Livonia, dos pequeños nobles fueron hechos prisioneros por los rusos: Johann Taube, impresor del arzobispo de Riga, y Elehard de Krause, obispo de Dorpat. Como ocurría a menudo en la época, los cautivos decidieron servir a las manos de su captor, lo que ocurrió hacia 1564.

Así es como Taube y Krause acabaron en la “oprichnina” (*) y se ganaron la confianza del zar ruso. Equivocadamente, como resultó ser. En 1567-1571 les encargaron negociar la fundación de un reino vasallo en Livonia. A cambio de la confirmación del rey títere, Magnus, en el trono, ambos fueron promovidos a la Duma y se les concedieron fincas.

Pero en 1571, tras la campaña del kanato hacia Moscú, Taube y Krause traicionaron a Iván IV, que quedó profundamente disgustado. En 1571, tras el ataque a Moscú del ejército del Janato de Crimea, Taube y Krause traicionaron a Iván IV, que quedó totalmente desconcertado. Después, Taube y Krause huyeron a Lituania, donde utilizaron su conocimiento de los asuntos internos del Estado ruso para escribir la carta mencionada. Pero la información que dan es una fuente muy sesgada. Como ha señalado el historiador soviético Ruslan Skrynnikov, los dos traidores simplemente trataron de justificar su propia doble traición con la supuesta crueldad del zar ruso.

Recordemos también la famosa leyenda del asesinato de su propio hijo por parte de Iván el Terrible. Esta versión no aparece en ninguna fuente rusa, pero por ella sabemos de la larga enfermedad del zarevich Iván Ivánovich. En aquella época, debido a la rudimentaria medicina, no era raro que la gente muriera joven.

La acusación del zar por el asesinato de su hijo fue hecha públicamente por el legado papal, un alto miembro de la orden jesuita, Antonio Possevino. Anteriormente, en el curso de las negociaciones, había tratado de obtener de Iván IV una alianza con el Papa y la sumisión de la Iglesia Ortodoxa Rusa al trono papal, pero sin éxito. La acusación de Possevino fue apoyada por el alemán Heinrich von Staden, el inglés Jerome Gorsey y varios otros europeos. Ninguno de ellos pudo presenciar la muerte del zarevich Iván. Hay que tener en cuenta que los historiadores rusos de la época zarista escribieron sobre este tema a partir de fuentes occidentales, a menudo basándose en ellas de forma poco crítica. ¿Y qué tipo de personas eran estos acusadores?

Un espía inglés del siglo XVI en Rusia: Jerome Gorsey

Tomemos como ejemplo a Jerome Gorsey. Para quienes conocen algo de él, generalmente aparece como un viajero curioso que dejó interesantes recuerdos de nuestro país. Pero este mismo inglés compasivo escribió que durante la campaña de Iván el Terrible en Nóvgorod fueron exterminadas 700.000 personas cuando la población total de la ciudad era de unas 400.000. Una “exageración poética”.

¿Y quién era realmente Gorsey? En dos décadas visitó el estado ruso siete veces, y fueron viajes largos, asociados oficialmente a misiones diplomáticas y asuntos comerciales de la Compañía inglesa en Moscú, que tenía motivos para sospechar de algún negocio indecoroso. En 1590, Gorsey intentó de nuevo cruzar la frontera rusa, en secreto, pero fue identificado y apresado por las autoridades rusas, y al año siguiente fue expulsado. La carta dirigida a la reina Isabel, firmada por Fiódor Ivanovich, afirma que si ella deseaba mantener “la amistad y el amor” con el zar ruso, mantendría la correspondencia con él a través de “personas de bien, no de canallas y sinvergüenzas como Gorsey”.

¿De dónde proceden esas mordaces caracterizaciones en un mensaje diplomático? ¿Qué sabían los rusos de la época sobre este hombre y qué hemos olvidado hoy? El hecho es que los estudiosos ingleses saben perfectamente que Jerome Gorsey era un asociado de Lord Francis Walsingham, que le había sido presentado por su propio tío, Sir Edward Gorsey. El Secretario de Estado Walsingham, miembro del Consejo Real Privado, era responsable de la inteligencia y la contrainteligencia. Fue uno de los fundadores de las redes de agentes en Europa. Los actuales MI-5 y MI-6 (inteligencia militar) se remontan a Walsingham.

Tras ser expulsado del Estado ruso, Jerome Gorsey se convirtió en diputado y permaneció así durante 28 años, y fue nombrado caballero. Y aunque algunos, cautivos de las narrativas liberales del “brillante occidente”, siguen considerando a Gorsey como un mero viajero, para el jefe de la diplomacia rusa, el secretario del embajador Andrei Shchelkalov, un experimentado político de la época, a juzgar por sus acciones decisivas hacia el inglés, todo estaba claro: lo echó de su país por espía.

Volviendo a las “hojas sueltas”, hay que señalar que es bien sabido que se imprimieron en el ejército polaco. Un hombre llamado Lapka creó la primera imprenta de la historia del ejército polaco. La eficacia de su trabajo puede juzgarse por el hecho de que su fundador fue elevado a la nobleza y se convirtió en pan Lapczynski.

Sin embargo, desde mediados de los años setenta del siglo XVI, el tono de las “hojas sueltas” ha cambiado seriamente: de repente se han vuelto favorables a Moscú. Los países afectados volvieron a ver al “moscovita” como un aliado conveniente contra el “turco”. Como resultado, la llama de la propaganda rusófoba se redujo temporalmente.

Pero el estigma de Iván El Terrible permanece hasta hoy. Por supuesto, el zar ruso no era un cordero de Dios, sino un monarca medieval con todas las consecuencias que ello conlleva. Pero no era en absoluto peor que los gobernantes europeos de su época, sino todo lo contrario. Su reinado no se pareció en nada a la Noche de Bartolomé, que envolvió a Francia en una carnicería. En pocas semanas costó hasta 30.000 vidas, más de las que fueron ejecutadas por orden del zar ruso durante su reinado de medio siglo.

Sus contemporáneos, los monarcas ingleses, también perpetraron sangrientas masacres que “El Terrible” no puede igualar. Sólo bajo el reinado de Enrique VIII, decenas de miles de personas fueron ahorcadas en virtud de la “Ley de Vagabundos”. Karl Marx citó la cifra máxima de 72.000. Isabel I no fue menos que su padre: el número de personas ejecutadas por su voluntad se estima, según algunas fuentes, en 89.000. Pero en la historia escrita por los europeos, sólo Iván Vasílievich ha sido llamado “El Terrible”.

¿Cuáles eran los objetivos de la guerra de información antirrusa en el siglo XVI?

Está claro que un Moscú más fuerte era visto como un competidor, y por algunos como un peligro real, y la difusión de la rusofobia jugó un papel movilizador en esta lucha.

Pero también había una segunda razón, de naturaleza obviamente agresiva e invasiva. No se trataba simplemente, como ahora está de moda en Occidente, de “contener a Moscú”, sino también de la perspectiva de colonizar tierras rusas. Por ejemplo, los ingleses, que llegaron al norte de Rusia a mediados del siglo XVI, pronto empezaron a exigir la celebración de tratados desiguales, conocidos como instrumentos de subyugación colonial.

Las autoridades rusas de la época no vacilaron. Pero al final de la Guerra de Livonia, Iván El Terrible cedió y otorgó a los británicos el derecho a comerciar libremente en tránsito con Persia. Deseaba formar una alianza militar con Inglaterra y negoció un matrimonio con una pariente de la reina Isabel I, Mary Hastings, para cimentar la alianza mediante un matrimonio dinástico. Pero no funcionó: Londres tenía sus propios intereses. Al no tener éxito, Iván pronto revocó el privilegio concedido a los ingleses. Pero después, Inglaterra exigió a los rusos la devolución de lo que había considerado suyo durante más de cien años, y sin condiciones. Las negociaciones por parte de los ingleses fueron las siguientes: primero nos devuelven el derecho a comerciar con los persas sin derechos de aduana, y sólo entonces hablaríamos de algo más.

Heinrich von Staden, de Renania del Norte-Westfalia, fue aún más lejos. Al igual que Jerome Gorsey, es más conocido como autor de notas periódicas sobre Moscovia (“El país y el gobierno de los moscovitas, descritos por Heinrich von Staden”). El alemán había estado al servicio del Estado ruso durante unos doce años, de 1564 a 1576, trabajando incluso en la oficina del embajador como intérprete. Mientras estaba en la “oprichnina” (*), Von Staden participó en la campaña de Novgorod. Pero por alguna razón cayó en desgracia y huyó a Europa: primero a Alemania y luego a Suecia, donde intentó entrar al servicio del conde palatino Georg Hans de Veldenz, en cuyo nombre comenzó a describir los asuntos de Moscú.

Von Staden describió a los rusos a los que servía como “no cristianos”, y a Iván El Terrible, que les dio propiedades, como un “terrible tirano”. El antiguo “oprichnik” (*) propuso un plan para la ocupación de “Moscovia”. El documento se discutió durante varios años en embajadas al Gran Maestre de la Orden Alemana (Teutónica), Enrique, así como al rey polaco Esteban Bathory y al emperador romano alemán Rodolfo II. Este último estaba considerando seriamente la posibilidad de crear una nueva provincia imperial en lugar del Estado ruso. Esteban Bathory también quería apoderarse de las tierras rusas, incluyendo Pskov, Nóvgorod y Smolensk.

Von Staden escribe: “La nueva provincia imperial de Rusia será gobernada por uno de los hermanos del emperador. En los territorios invadidos, el poder pertenecerá a los comisarios imperiales, cuya principal tarea será proporcionar a las tropas alemanas todo lo que necesiten a costa de la población. Para ello, hay que destinar a cada fortificación -en un radio de veinte o diez millas- a campesinos y comerciantes que puedan pagar los sueldos de los soldados y entregar todos los productos de primera necesidad”.

Es el “Drang nach Osten” del siglo XVI. Más adelante leemos: “Las iglesias alemanas de piedra deben construirse en todo el país, y a los moscovitas se les debe permitir construir las de madera. Pronto se pudrirán, y en Rusia sólo quedarán las iglesias de piedra alemanas. Así, de forma indolora y natural, habrá un cambio de religión para los moscovitas. Cuando las tierras rusas […] sean tomadas, entonces las fronteras del imperio se unirán a las del Sha de Persia”.

Se puede decir con toda responsabilidad que la idea de la conquista de espacios vitales en Oriente por parte de los europeos se formuló ya en el siglo XVI y se discutió a nivel de los jefes de los estados de Europa Occidental. Y una poderosa campaña de información rusofóbica en Europa jugó un papel de apoyo en la promoción de los planes de colonización de nuestro país [Rusia].

Mijail Kostrikov https://kprf.ru/history/soviet/214670.html

(*) La “oprichnina” era una porción del territorio ruso controlada directamente por Iván IV. Por extensión, designó al periodo de reinado del zar y a su propia corte de consejeros, los “oprichniks”, así como a un nuevo tipo de ejército, alejado de los cánones feudales.

Un nazi noruego en la Legión Extranjera de Ucrania

Un nazi noruego condenado por tenencia ilícita de armas en su país se ha unido a la Legión Extranjera en Ucrania. Recientemente publicó una foto en Telegram haciendo el saludo nazi con el uniforme del ejército ucraniano. Los periodistas noruegos se hicieron los sorprendidos: descubrieron que era algo habitual en Ucrania.

El mercenario, del que NRK no da el nombre (*), tiene 22 años. Se ha mostrado en Facebook y en un canal de Telegram haciendo apología del nazismo. Ha publicado fotos con esvásticas y banderas nazis, pronunciado declaraciones racistas contra los negros e imágenes antisemitas.

El pasado mes de febrero Ucrania creó la Legión Extranjera para los mercenarios de otros países. Es una unidad dependiente del Ministerio de Defensa ucraniano. El nazi noruego sirvió en esa legión. En su país es conocido por haber sido condenado por tenencia ilícita de armas y por distribuir propaganda nazi.

El nazi dijo en las redes sociales que compraba viejos vehículos militares y que estaba interesado por las armas. En marzo del año pasado fue condenado por posesión de armas robadas y piezas para ellas. Se inició una investigación cuando fue detenido al regresar de Alemania a Noruega con un cargamento de piezas de recambio (para ametralladoras y subfusiles) que podrían utilizarse para ensamblar armas de fuego funcionales.

La investigación también descubrió que almacenaba ilegalmente cartuchos en su casa y en el trabajo.

En marzo del año pasado fue condenado a un año y dos meses de prisión. En noviembre de ese mismo año, la policía volvió a acusarle de infringir la Ley de Armas.

Tras el inicio de la guerra viajó a Ucrania y se alistó en la Legión Extranjera, según confirmó el portavoz de la misma. “Puedo confirmar que sirvió en la Legión, pero según nuestra información ya no está aquí”, dijo el portavoz en una carta. No dijo a qué unidad había pertenecido ni cuánto tiempo había servido.

Según NRK, ha regresado a Noruega.

En octubre publicó en Telegram una foto en uniforme del ejército ucraniano haciendo el saludo nazi. El rostro está parcialmente oculto, pero se puede leer parte de su nombre en un parche.

En agosto publicó otra foto en Telegram con una bandera roja nazi, otra bandera con los colores ucranianos y una esvástica y una tercera bandera con el escudo del Batallón Azov.

(*) https://www.nrk.no/norge/hoyreekstrem-nordmann-vervet-seg-til-ukrainsk-kampavdeling-1.16176485

FTX financió a los ‘expertos’ que defendieron las restricciones sanitarias durante la pandemia

Ayer se supo el alcance del agujero de la plataforma de criptomonedas FTX: 3.000 millones de dólares a sus 50 mayores acreedores. El chiringuito financiero, como ya ha quedado explicado aquí, era una lavadora de dinero negro que unía al Partido Demócrata con el gobierno ucraniano, hasta tal punto de que la familia de Sam Bankman-Fried, el dueño de FTX, está vinculada a los planes seudoprogresistas, que son en Estados Unidos iguales a los españoles.

Hace ya más de cien años que Lenin explicó el especial vínculo de la socialdemocracia y los reformistas con el imperialismo, de tal manera que no es posible luchar contra el imperialismo sin hacerlo contra el oportunismo al mismo tiempo (1).

Los reformistas fueron los mayores defensores de todas y cada una de las medidas aprobadas durante la pandemia y, desde luego, de las vacunas, cuya contrapartida fue un ataque a los remedios antivirales tradicionales, como la cloroquina o la ivermectina, por poner sólo algunos ejemplos de fármacos que fueron desacreditados como ineficaces.

Los “expertos” de pacotilla falsificaron estudios para “demostrar” que eran tratamientos ineficaces, a diferencia de las vacunas patentadas por las multinacionales farmacéuticas. Todo quedaba en casa. Los autores de uno de esos fraudes trabajaron para grandes empresas como Pfizer, Merck, Regeneron y AstraZeneca, todas ellas empresas implicadas en el desarrollo de vacunas que compiten con la ivermectina (2).

Posteriormente, los periódicos, como el New York Times, reproducían los fraudes (3), alguno de los cuales fue financiado por FTX para impulsar a los grandes monopolios famacéuticos.

Dentro del tinglado FTX, la familia Bankman-Fried invirtió 70 millones de dólares desde octubre del año pasado en proyectos “para mejorar la bioseguridad y prevenir la próxima pandemia” (4). Los “expertos” se frotaban las manos a la espera del próximo pelotazo. Entre ellos se encuentra Guarding Against Pandemics, encabezado por uno de los hermanos Bankman-Fried, que apoya el aumento de las inversiones públicas en la prevención de pandemias.

FTX gastó 12 millones de dólares para promover una iniciativa electoral en California para detectar “amenazas virales emergentes”. Además, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos proporcionó más de 11 millones de dólares a la fallida campaña electoral de un “experto en bioseguridad” de Oregón, e incluso una subvención de 150.000 dólares para ayudar a Moncef Slaoui, el asesor de Trump en la Operación Velocidad Punta, a escribir sus memorias.

Los cabecillas del Fondo Futuro FTX, una fundación que ha destinado más de 25 millones de dólares a la prevención de riesgos biológicos, dimitieron el jueves de la semana pasada en una carta abierta, reconociendo que algunas de las donaciones de la organización están en suspenso.

Los compromisos del Fondo incluyeron 10 millones de dólares para HelixNano, una empresa de biotecnología que busca desarrollar una vacuna de próxima generación contra el coronavirus; 250.000 dólares para un científico de la Universidad de Ottawa que busca erradicar los virus de las superficies de plástico; y 175.000 dólares para apoyar a un recién graduado del Centro de Seguridad Sanitaria de John Hopkins.

Guarding Against Pandemics gastó más de un millón de dólares operando como grupo de presión en el Capitolio y en la Casa Blanca durante el año pasado y contrató al menos a 26 grupos de presión para elaborar un plan contra las futuras pandemias.

Otro tinglado de los hermanos Bankman-Fried, Protect Our Future, invirtió 28 millones de dólares para promocionar a los candidatos demócratas que defiendan la prevención de las pandemias.

Durante la pandemia los “expertos” de pacotilla se forraron con ese tipo de subvenciones procedentes de oscuros chiringuitos financieros, como FTX, con sede en paraísos fiscales, como Bahamas.

(1) El imperialismo, fase superior del capitalismo, Pekín, 1972, pg.163.
(2) https://www.cato.org/sites/cato.org/files/2022-07/regulation-v45n2-for-the-record.pdf
(3) https://www.nytimes.com/2022/03/30/health/covid-ivermectin-hospitalization.html
(4) https://www.washingtonpost.com/health/2022/11/16/sam-bankman-fried-ftx-pandemic-prevention/

‘Estamos pagando ahora el terrible coste de los confinamientos’

Es el titular del viernes del diario británico The Telegraph: “Estamos pagando ahora el terrible coste de los confinamientos” (*). Las finanzas públicas de Reino Unido están en peor estado que en cualquier otro momento desde la Segunda Guerra Mundial. Es la pandemia. Es Ucrania. Son los tipos de interés a escala mundial. Cualquier cosa que no sea el principal culpable: los confinamientos de los últimos dos años.

El gasto público asociado a la pandemia ha sido, con mucho, el que más ha contribuido al déficit actual. La Oficina Nacional de Auditoría (ONA) ha estimado el coste total en 376.000 millones de libras, o 5.492 libras por cada habitante del país.

La mayor parte de ese gasto no fue en realidad causado por la pandemia, sino por la decisión del gobierno de responder encerrando a la población en sus casas. Menos de una cuarta parte de la cifra de la ONA representa el coste adicional de la asistencia sanitaria y social. La mayor parte del resto es el coste de apoyar a quienes no pudieron trabajar y a las empresas que no pudieron operar.

En el punto álgido de la pandemia, el gobierno gastaba aproximadamente el doble al mes en pagar a personas que no hacían nada que el coste total del NHS.

Suecia, el único país europeo que no confinó, solo gastó 60.000 millones de coronas en 2020 y 2021 en medidas relacionadas con la pandemia, lo que equivale a unas 460 libras por cabeza, una décima parte menos que Reino Unido. Sin embargo, sus resultados en términos de casos y muertes fueron mucho mejores que los británicos.

Lo único bueno que se puede decir de Boris Johnson es que, si el Partido Laborista hubiera estado entonces en el gobierno, los confirnamientos habrían sido aún más largos y costosos.

El verdadero coste del terrible experimento social está ahora más claro. Los profesionales de la salud advirtieron en su momento que los confinamientos tendrían un grave impacto en la salud mental y en el diagnóstico y tratamiento de otras afecciones. Todo esto se ha cumplido. El exceso de muertes se sitúa actualmente un 10 por cien por encima de las tasas históricas, casi todas ellas por afecciones distintas del “covid”. La demencia, una enfermedad agravada por la soledad y la falta de estímulos, es, con mucho, la más importante.

Las repercusiones a largo plazo en la educación, la desigualdad, la ruptura de relaciones, la sociabilidad y las artes son más difíciles de cuantificar, pero son graves y se dejarán sentir durante años. Se calcula que un millón de personas han abandonado la fuerza de trabajo, aproximadamente la mitad de ellas personas mayores que simplemente abandonaron durante los confinamientos.

No es sólo un fracaso político del gobierno, como dice The Telegraph. Es también un ridículo, otro más, de esos “expertos” que se han atribuido a sí mismos el dictado de lo que es ciencia y lo que no. Desde luego que lo suyo no tiene nada que ver con ella, como tampoco con la epidemiología o la medicina.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2022/11/18/now-paying-terrible-price-lockdown/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies