La web más censurada en internet

Día: 9 de septiembre de 2021 (página 1 de 1)

La policía alemana registra las oficinas de un científico que se opone a las medidas sanitarias

El 17 de junio la policía alemana llevó a cabo un registró las oficinas de Stefan Hockertz, director de una de las principales consultoras europeas de farmacología y conocido por sus publicaciones críticas hacia las empresas del gremio.

Tras estudiar biología en la Universidad de Hannover, Hockertz se doctoró en farmacología en la de Hamburgo, donde luego fue profesor de inmunotoxicología molecular.

Como otros científicos de renombre, se opuso desde el principio a las medidas del gobierno alemán en relación con la pandemia y advirtió de los efectos sobre la salud de las nuevas vacunas de ARN mensajero.

En su libro “Generación mascarilla”, publicado hace tres meses, Hockertz analiza las consecuencias del confinamiento sobre el estado psicológico, mental y físico de niños y adolescentes. Innumerables niños se han refugiado en un mundo propio, donde se quedan solos con sus ansiedades, sostiene Hockertz.

El libro no le ha debido gustar a la policía alemana, que ha tratado de poner remedio a su difusión, al tiempo que avisa a otros críticos de la pandemia, las restricciones y las vacunas.

No es el primero caso. Dos meses antes la policía también registró el domicilio del juez Christian Dettmar en Weimar como represalia por la sentencia que dictó contra el uso de máscaras en las escuelas.

Para proteger a la infancia, el juez anuló la imposición mascarillas, la realización de pruebas de coronavirus y el mantenimiento de la distancia social en dos escuelas de Weimar y exigió que las clases fueran presenciales.

Como represalia la policía registró el juzgado y las viviendas particulares del juez, primero en abril y luego en junio. En una auténtica caza de brujas, el juez Dettmar está procesado por “alterar el curso de la justicia”, un atentado que carece de precendetes en la Unión Europea.

Luego el fiscal de Erfurt ordenó a la policía nuevos registros contra ocho personas, la mayoría de las cuales declararon como peritos en el juicio que condujo a la sentencia de Dettmar.

Se llevaron a cabo varios registros simultáneos contra los profesores Ulrike Kämmer y Ulrich Masuth, contra el juez Matthias Guericke, contra la madre de los niños afectados, contra su tutor y contra los profesores Christian Kuhbandner e Ines Kappstein. La policía se incautó los móviles, ordenadores y numerosos documentos, incluida la correspondencia privada y el original de un expediente judicial.

Las incautaciones indican que hay abiertos expedientes judicial contra todos ellos.

El Síndrome de Guillain-Barré ya es un efecto secundario oficial de la vacuna de AstraZeneca

Ayer la Agencia Europea del Medicamento (EMA) incluyó el Síndrome de Guillain-Barré como un efecto secundario de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca. Se trata de una enfermedad neurológica en la que el sistema inmunitario del paciente ataca sus nervios periféricos.

Según la EMA, hasta el 31 de julio se habían registrado 833 casos de este síndrome neurológico en todo el mundo.

“El Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia de la EMA ha llegado a la conclusión de que una relación causal entre Vaxzevria y el síndrome de Guillain-Barré se considera al menos una posibilidad razonable”, dijo el regulador europeo en un comunicado.

“El Síndrome de Guillain-Barré debe, por tanto, añadirse a la información del producto como efecto secundario” de la vacuna de AstraZeneca, dijo la institución reguladora, que tiene su sede en Ámsterdam.

El efecto se produce en menos de una de cada 10.000 personas vacunadas. Es un trastorno de los nervios periféricos que se caracteriza por una debilidad o parálisis progresiva, que suele comenzar en las piernas y a veces progresa a los músculos de la respiración y luego a los nervios de la cabeza y el cuello.

La EMA recomienda que la advertencia se incluya en la información del producto para concienciar de los riesgos a los profesionales sanitarios y a las personas que reciben la vacuna. La institución europea también recuerda a los pacientes que deben buscar atención médica inmediata si desarrollan debilidad y parálisis en las extremidades.

En julio el regulador también incluyó el Síndrome de Guillain-Barré como un efecto secundario de la vacuna de Johnson & Johnson, que utiliza la misma tecnología que la de AstraZeneca.

Las empresas farmacéuticas se excusan diciendo que se han producido muy pocos casos, en proporción a las vacunas inoculadas. Pero los afectados, que eran personas sanas antes de vacunarse, no opinan lo mismo.

A medida que acumula cada vez más efectos adversos, la vacuna de AstraZenaca está destinada a ser inoculada gratuitamente a los países del Tercer Mundo, a fin de comprobar hasta dónde llegan sus consecuencias sobre la salud.

Miles de personas pasan hambre en Vietnam a causa del toque de queda sanitario

Vietnam es otro de esos países que no ha conocido la pandemia pero ha conocido el confinamiento. Desde principios de junio el gobierno ha introducido gradualmente restricciones más severas. En Ciudad Ho Chi Minh, la mayor capital del país asiático, está totalmente prohibido salir de casa, incluso para comer. Las actuales restricciones podrían prolongarse hasta el 15 de septiembre, fecha en la que la ciudad se ha propuesto acabar con el toque de queda.

La consecuencia es que miles de personas están pasando hambre y los más afectados son los pobres. Las fábricas y los mercados han sido cerrados, y con ellos se han perdido miles de puestos de trabajo. Taxistas, vendedores de comida en la calle, obreros de los talleres y la construcción llevan meses sin tener ingresos y están encerrados y hacinados en viviendas precarias.

Incluso antes del toque de queda del 23 de agosto, millones de personas estaban endeudadas. El gobierno prometió alimentar a todo el mundo y ordenó al ejército que repartiera suministros a los necesitados, pero amplios sectores de la población no han recibido nada.

Las estadísticas oficiales afirman que sólo en Ciudad Ho Chi Minh hay entre 3 y 4 millones de personas en dificultades económicas debido al confinamiento. Hasta el 26 de agosto el ayuntamiento ha proporcionado una ayuda que incluye entre 1,2 y 1,5 millones de dongs (unos 40 euros) y una bolsa de alimentos esenciales a más de 1,2 millones de vecinos en dificultades. Se propone gastar otros 9.200 millones de dongs para apoyar a las personas confinadas.

A Tran Thi Hao, trabajadora de una fábrica, le dijeron que el gobierno se aseguraría de que ella y su familia estuvieran bien alimentados, pero durante los últimos dos meses han estado comiendo poco más que arroz y salsa de pescado.

En julio la despidieron, mientras que su marido, trabajador de la construcción, lleva meses sin trabajar. Están atrasados en el pago de la vivienda y pronto dejarán otra mensualidad sin pagar.

“Intento aguantar todo lo que puedo, pero no sé qué va a pasar”, dice. “No sé cómo expresar con palabras lo que siento”, añade. “El gobierno dijo que enviaría ayuda a personas como yo, pero no ha habido nada”, afirma. “Todos los que viven a mi alrededor penden de un hilo”.

Tran no está sola. Nguyen Lam Ngoc Truc, de 21 años de edad, también necesita volver a ganar dinero. Vive en una barriada a orillas del río con otras 30 ó 40 familias. Vendía comida callejera a los estudiantes, pero no ha podido trabajar desde junio. Su madre, su padre y su hermano tampoco tienen trabajo. Han sobrevivido gracias a las limosnas de arroz y fideos instantáneos de organizaciones benéficas y vecinos.

En el barrio de los emigrantes de Ciudad Ho Chi Minh son muchos los que no tienen papeles y, por lo tanto, es como si no existieran. No reciben ningún tipo de ayudas públicas.

La semana pasada, los medios de comunicación vietnamitas informaron de que más de 100 personas de un barrio estaban protestado por la falta de ayudas.

Por otro lado, Alemania ha regalado a Vietnam 2,5 millones de vacunas de AstraZeneca, las mismas que en la Unión Europea no se pueden administrar por sus graves efectos adversos.

Para finales de este año el número de dosis regaladas por Alemania a los países del Tercer Mundo ascenderá a 30 millones de dosis.

Muere una tercera persona en Japón a consecuencia de las vacunas de Moderna fabricadas en España

Un japonés de 49 años de edad murió el 11 de agosto sólo un día después de recibir su segunda dosis de la vacuna de Moderna, que se fabrica en España.

Al igual que con las dos muertes anteriores, el Ministerio de Sanidad dijo que aún no había establecido si la última muerte estaba relacionada con la vacuna. No obstante, el 26 de agosto la administración este tipo de vacunas quedó en suspenso en Japón.

A principios del mes pasado, dos japoneses de 30 años sin problemas de salud subyacentes murieron a los pocos días de recibir su segunda dosis de la vacuna Moderna. Más de dos millones y medio de dosis han ido a parar a la basura al descubrir que contenían fragmentos de acero inoxidable.

En una declaración conjunta con el distribuidor local Takeda Pharmaceutical, Moderna declaró: “Se trata de un suceso trágico, y la pérdida de vidas humanas es algo que nos tomamos muy en serio. Extendemos nuestras más profundas condolencias a sus seres queridos”.

“La rara presencia de partículas de acero inoxidable en la vacuna Covid de Moderna no supone un riesgo indebido para la seguridad del paciente y no afecta negativamente al perfil de beneficios/riesgos del producto”, añadió la multinacional.

En consecuencia, Moderna admitía que el acero inoxidable de las vacunas de Moderna no procede de “impurezas” o de una “contaminación casual” en el proceso de fabricación o envasado, sino que es un coadyuvante del fármaco.

Por lo tanto, tampoco es algo propio sólo de algunos lotes.

—https://www.theguardian.com/world/2021/sep/07/third-person-dies-in-japan-after-taking-contaminated-moderna-coronavirus-vaccine

El confinamiento ha perjudicado irreversiblemente la formación de los niños en todo el mundo

Esta semana, The Guardian ha publicado dos artículos financiados por la Fundación de Bill Gates, que patrocina al periódico británico. Uno de ellos afirma que cientos de millones de niños se han quedado rezagados en todo el mundo en los últimos 18 meses de confinamiento (1), y el otro que las restricciones aprobadas durante la pandemia pusieron a la educación en riesgo de colapso en una cuarta parte de los países del mundo (2).

Ya se sabía, pero es bueno que se vaya reconociendo abiertamente. Ha hecho falta que uno de esos “equipos de investigación científica” bien pagados certifiquen que los resultados educativos de los niños se verán gravemente alterados por no poder salir de casa o ir a la escuela.

La Unesco lo había admitido desde el principio del confinamiento. El 18 de marzo del año pasado informó de que, a consecuencia de los toques de queda, la mitad de los escolares del mundo no estaban escolarizados, y expuso las posibles consecuencias. Entre ellas se encuentran la interrupción del aprendizaje, la disminución de la nutrición, la erosión de la protección y el cuidado de los niños, y el acceso desigual al aprendizaje digital que conduce a múltiples desigualdades futuras.

Pero los “expertos” de la tele tienen una concepción muy peculiar de la salud y la educación.

Tras 18 meses de desastres sociales y políticos, el daño causado a los niños y a su formación son asombrosas. El artículo de The Guardian menciona el caso de Filipinas, que ha puesto en marcha algunas de las “restricciones más duras del mundo para los niños”. Las escuelas siguen sin abrir desde hace 18 meses. De marzo del año pasado a julio de este año fue ilegal que los niños de entre 5 y 15 años salieran de sus casas.

Un informe de Unicef de enero de este año revela que desde el inicio de las restricciones se han perdido más de 39.000 millones de comidas escolares en todo el mundo.

Un informe de julio de South Africa Business destapó que había medio millón de niños menos en la escuela que el año anterior.

Un estudio del Banco Mundial descubre que el cierre de escuelas por imposición gubernamental había provocado un aumento general del abandono escolar en Nigeria, sobre todo en el grupo de edad de 15 a 18 años, y un espectacular incremento de las tasas de matrimonio y trabajo infantil.

Las repercusiones no se limitan a los países pobres. Otro estudio reciente descubre que los niños pobres y pertenecientes a minorías en Estados Unidos tenían muchas menos probabilidades de haber asistido a clases presenciales en el último año.

Para muchos niños pobres, el reconocimiento de la atrocidad cometida con la pandemia llega demasiado tarde. Un futuro con millones de jóvenes empobrecidos, cruelmente tratados y pedagógicamente destruidos es el balance final de la pandemia.

No somos tan ingenuos como para creer que alguien va a exigir responsabilidades inmediatas, ni a los políticos, ni a los “expertos”, ni a los medios de comunicación. Pero pasarán a la historia con nombres y apellidos por los crímenes que han cometido.

(1) https://www.theguardian.com/global-development/2021/sep/06/their-future-could-be-destroyed-the-global-struggle-for-schooling-after-covid-closures
(2) https://www.theguardian.com/global-development/2021/sep/06/lost-generation-education-in-quarter-of-countries-at-risk-of-collapse-study-warns

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies