La web más censurada en internet

Día: 24 de agosto de 2021 (página 1 de 1)

Los incendios forestales en Argelia han sido provocados por drones israelíes

A comienzos de agosto se produjeron mása de cien incendios forestales en la Kabilya argelina, con un saldo de 90 muertos, de los que 33 eran militares. A los medios les faltó tiempo para insistir en que la causa era el cambio climático.

Por el contrario, el gobierno argelino siempre dijo que los incendios eran intencionados y que los causantes pertenecían a MAK y a Rachad, dos movimientos independentistas kabileños, sostenidos por Marruecos e Israel.

Los argelinos califican a ambas organizaciones como “terroristas” y, además de provocar los incendios, les acusan de participar en el linchamiento de Djamel Bensmail, al que imputaron la responsabilidad de los estragos.

El 18 de agosto el gobierno de Argel anunció su intención de “revisar” sus relaciones con Rabat tras los “incesantes actos hostiles” cometidos en su suelo por los agentes del reino cherifiano.

“El Consejo Superior de Seguridad decidió, además de la atención a los heridos, intensificar los esfuerzos de los servicios de seguridad para detener al resto de los individuos implicados en los dos crímenes, así como a todos los miembros de los dos movimientos terroristas que amenazan la seguridad pública y la unidad nacional, hasta su total erradicación, incluido el MAK, que recibe apoyo y ayuda de partes extranjeras, encabezadas por Marruecos y la entidad sionista”, dijo la presidencia argelina en un comunicado oficial.

El ministro del Interior, Kamel Beldjoud, dijo que “es imposible que se produzcan cincuenta incendios al mismo tiempo. Estos incendios son de origen criminal”.

Por su parte, el Primer Ministro declaró en un comunicado: “Los análisis preliminares en la región de Tizi Ouzou han demostrado que los lugares donde se iniciaron los incendios fueron cuidadosamente seleccionados para dificultar el acceso de los servicios de rescate y causar el mayor daño posible”.

El conservador forestal local, Youcef Ould Mohamed, confirmó: «La aparición simultánea de una treintena de incendios, entre ellos diez de gran envergadura, en diferentes municipios de la wilaya […] no puede tener un origen natural […] Es imposible que el origen de estos incendios sea natural, son incendios provocados”.

Durante las investigaciones preliminares se han acumulado pruebas y los servicios de seguridad argelinos han efectuado detenciones. Además, en los últimos días se ha abierto una nueva pista: los restos de un dron de origen israelí descubierto recientemente en Túnez en un bosque devastado por un incendio.

Desde hace varios años Israel desarrolla la tecnología de un tipo específico de dron octocóptero, con ocho palas separadas, capaz de llevar y manejar un arma de fuego, un lanzallamas o un lanzagranadas. Se llama Tikad-17 y fue diseñado en 2017 por la empresa estadounidense. El ejército israelí ha llevado a cabo transformaciones tecnológicas en el aparato, equipándolo con una cámara frontal.

Su autonomía de vuelo es muy limitada debido a que porta una pesada carga explosiva. Es posible que sea un kamikaze, es decir, que incursione disparando o prendiendo llamas para luego explotar en vuelo, ya que sería incapaz de regresar a su base de lanzamiento.

Los israelíes han experimentado con estos drones en el sur del Líbano y en la franja de Gaza, pero también en la actual guerra en Siria. Marruecos también ha recurrido a los drones israelíes contra los saharahuis. El jefe de la gendarmería saharaui, Dah Bendir, fue asesinado con la ayuda de un dron Harfang, una versión de Airbus Defense and Space del dron israelí Heron.

Los testigos de los incendios de Tizi Ouzou y Bejaia afirmaron haber visto cómo se iniciaban espectaculares incendios por la noche, “de la nada”, como si un láser hubiera impactado en la maleza o en los bosques. “Fue como si alguien hubiera disparado llamas rápidas a un objetivo”, dijo un periodista que vive cerca de uno de los focos.

Hacia una sociedad de vigilancia, control y exclusión

El 85 por ciento de la población española tiene un dispositivo móvil “inteligente”. Entre la juventud el porcentaje es casi del cien por cien, porque ya están habituados al control y la vigilancia.

Hasta hace muy poco tiempo la población era reacia a constituirse en un objeto de la atención de terceros a los que no conocía. Hoy a casi todos les gusta exhibirse en público. La observación ajena es la norma y no la excepción. Las posibilidades de escapar del control son cada vez más pequeñas porque la vigilancia alcanza a lugares que antes eran de acceso imposible.

El pasaporte sanitario ha barrido con uno de esos escasos lugares que -hasta ahora- era imposible alcanzar: los historiales médicos. Lo mismo que el permiso de residencia o cualquier otro salvoconducto, el pasaporte sanitario es excluyente: sin él no puedes subir a un autobús o ir al teatro.

Quien establece los que pueden subir a un autobús o ir el teatro es el Estado. Por lo tanto, quien controla a los que viajan en autobús o van al teatro es el Estado. Los modernos Estados capitalistas tratan a sus nacionales como a los extranjeros. A cada paso el grifo se abre y se cierra. Un servidor comprueba automáticamente que el registro está en regla, que el certificado ha sido expedido por la autoridad competente, que no ha caducado, identifica al titular, si se ha vacunado, si tiene antecedentes penales, si ha pagado sus impuestos…

Cualquiera ejerce de policía, es decir, que todos se han convertido en policías. Les basta con tener un lector de códigos para saberlo todo sobre una persona. Los movimientos se siguen exhaustivamente, se comprueban una y otra vez: dónde ha estado, con quién, cuánto tiempo, con quién ha hablado…

A comienzos de los noventa comenzó el despliegue de cámaras de videovilancia en los lugares clave de las ciudades, que luego se extiendieron a las carreteras. El control era limitado. Sólo se podían observar determinados puntos en determinados momentos. La policía no podía permanecer detrás de cada cámara las 24 horas del día. La identificación de una persona en una grabación tampoco era nada sencilla.

La policía establecía controles de carreteras o se situaba en ciertos lugares críticos para exigir la documentación, comprobar si había una orden de busca y captura o si el permiso de residencia estaba vigente. El control separaba a unos de otros y la discriminación suponía exclusión. Hacía falta un pasaporte, un visado, un permiso de residencia para estar y otro de trabajo para trabajar.

Una montaña de papeles abre y cierra las puertas. Sin papeles no te puedes casar, no puedes votar, no puedes conducir, no te puedes matricular, no puedes tener un arma de fuego ni abrir una cuenta corriente… Te pueden echar del trabajo, e incluso te pueden echar al otro lado de la frontera como si fueras un perro callejero.

Hasta ahora el Estado burgués sólo había podido imponer el control sobre los extranjeros por la complejidad de la maquinaria burocrática. La informática les ha permitido ir un paso más allá y con la pandemia han dado ese salto: un control total e instantáneo. El pasaporte sanitario traduce en represión los avances técnicos que eliminan las viejas barreras y permiten que el control se extienda a toda la población, a una gran variedad de lugares y actividades.

Los códigos de barras y los QR consiguen que la escritura y lectura de la información sean instantáneos. Como el cifrado permite, además, asegurar la integridad y autenticidad de dicha información, el Estado ha adoptado la técnica como propia, logrando resultados impensables hace sólo unos pocos años. En particular, permite a miles de personas que no son funcionarios públicos controlar a toda la población en numerosos lugares públicos, con un coste cero para el Estado, ya que la mayor parte de la infraestructura (los móviles) ya ha sido financiada de forma privada por los encargados del control o por las víctimas del mismo.

En consecuecia, el Estado burgués dispone de los medios materiales para regular el espacio público de manera casi completa. El reforzamiento de la dominación del Estado lleva varios años en marcha y su objetivo es transformar las ciudades regulando el espacio público y las personas que se mueven en él con el despliegue de las nuevas técnicas.

Los drones mejoran a las cámaras de videogilancia porque alcanzan cualquier lugar. El reconocimiento facial logra la identificación casi automática de las personas filmadas en los espacios públicos. No es necesario sentar a un policía detrás de cada cámara y de cada grabación.

La vigilancia del espacio público ni siquiera requiere un control de identidad. Cuando una grabación detecta que alguien hace un pintada en un muro o coloca una pancarta en puente, lo importante no siempre es el autor, sino también el lugar en el que se realiza.

Del mismo modo, originariamente el pasaporte sanitario se diseñó para funcionar sin el nombre del portador y eso mismo es lo que algunas empresas proponen. En otras palabras, lo que le importa al Estado es excluir a determinadas personas, sin que importe nada su nombre. Hay que excluir de la sociedad a quien no se vacune lo mismo que a quien hace una pintada. Finalmente, hay que lograr que las personas que no se someten a las normas, se autoexcluyan.

La adopción masiva del pasaporte sanitario forma parte, pues, de una batalla cultural para acostumbrar a la población a someterse al control y la vigilancia. El hábito facilita al Estado la dominación del espacio público. Lo importante no es tener el documento guardado en el móvil, sino la costumbre de exhibirlo, del mismo modo que lo importante de las mascarillas no es prevenir la ciculación del virus, sino acostumbrar a las personas a someterse a cualquier orden, por absurda que sea.

Hasta hoy los “expertos” de las ONG sólo calificaban a los parias como “personas en riesgo de exclusión social”. De ahora en adelante la “exclusión social” se va a ampliar considerablemente con nuevos parias que, además de mendigos, incluirá a otra categoría social: los reacios y desobedientes.

Pfizer violó el protocolo y adulteró las pruebas para obtener la aprobación de la FDA

Las pruebas de las vacunas Moderna y Pfizer se realizaron, como es habitual, con un grupo de control, es decir, con un grupo dentro del ensayo que recibió un placebo y no la vacuna de prueba. Sin embargo, durante el ensayo, las farmacéuticas decidieron romper el protocolo y notificar al grupo de control que no estaban vacunados, por lo que a casi todo el grupo de control se le administró la vacuna. Leer más

El artículo más leído y censurado por Facebook es la muerte de un médico a causa de la vacuna

Facebook ha silenciado un informe sobre los artículos más leídos durante el primer trimestre de este año porque el puesto número uno lo ocupaba una información sobre la muerte de un médico después de recibir la primera dosis de la vacua de Pfizer contra el coronavirus.

Se trataba de un artículo del South Florida Sun Sentinel, cuyo titular decía: “Médico sano muere dos semanas después de la vacuna covid-19; los CDC investigan el motivo”. El artículo fue reproducido por el Chicago Tribune, pero Facebook lo ha sacado del listado de noticias más leídas.

El artículo informaba de que el doctor Gregory Michael, un médico del sur de Florida de 56 años, había muerto en enero, en lo que podría ser la primera muerte relacionada con la vacuna en Estados Unidos, como ya informamos aquí en una entrada publicada el 7 de enero de este año.

Michael recibió su primera dosis de la vacuna de Pfizer el 18 de diciembre en el Centro Médico Mount Sinai, según publicó su esposa, Heidi Neckelmann, en Facebook. Falleció dos semanas después.

Tres días después de la primera dosis empezaron a aparecerle pequeñas manchas en los pies y las manos y acudió a urgencias del Monte Sinaí, donde ejerce la medicina privada desde hace 15 años, según su página web personal. El mensaje fue el más popular en Facebook en ese momento.

Las autoridades sanitarias de Florida y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades investigaron el papel de la vacuna en la muerte del doctor Michael, un obstetra de Miami Beach que, según su familia, estaba sano.

Facebook decidió no publicar el informe sobre los artículos más leídos para continuar con la política de censura y silencio sobre la pandemia y las vacunas. No obstante, el informe está disponible en internet (*), al menos de momento.

“Nos planteamos hacer público el informe antes, pero como sabíamos la atención que iba a generar, al igual que vimos esta semana, se hicieron correcciones en el sistema”, dijo el portavoz de Facebook, Andy Stone, en un comunicado.

(*) https://docs.reclaimthenet.org/Q1-FB-Content-Report-V0-US-internal-copy.pdf

Matan a tiros a los perros encerrados en un refugio para imponer el confinamiento en Australia

Varios perros encerrados que iban a ser rescatados de un refugio para animales fueron abatidos a tiros por un ayuntamiento rural de Nueva Gales del Sur, en Australia, en virtud de las restricciones sanitarias, lo que ha alarmado a los defensores de los animales y ha dado lugar a la apertura de una investigación por parte del gobierno.

El Ayuntamiento de Bourke, en el noroeste del estado, mató a tiros los perros para evitar que los voluntarios de un refugio de animales con sede en Cobar acudieran a recuperar a los animales la semana pasada saltándose el confinamiento.

En la localidad no se han producido recientemente “casos positivos” de coronavirus, aunque se han encontrado fragmentos del virus en el sistema de alcantarillado de la zona.

“El Ayuntamiento decidió tomar esta medida para proteger a sus empleados y a la comunidad, incluidas las poblaciones aborígenes vulnerables, del riesgo de transmisión del covid-19”, declaró un portavoz municipal.

El portavoz añadió que el gobierno estaba examinando la matanza para averiguar si se habían infringido las leyes sobre animales de compañía y prevención de la crueldad.

Los voluntarios del refugio estaban angustiados y contaban con medidas de seguridad para manejar a los perros, uno de los cuales era una madre reciente.

La militante de Liberación Animal Lisa Ryan pidió una investigación urgente. “Estamos profundamente angustiados y completamente consternados por esta cruel matanza de perros y rechazamos totalmente las inaceptables justificaciones del ayuntamiento de que esta matanza se llevó a cabo aparentemente como parte de un plan seguro de covid”, dijo Ryan.

En marzo, durante un debate presupuestario, a Shelley Hancock, ministra de Administración Local, le preguntaron si sabía que los ayuntamientos disparaban a los animales para aplicarles la eutanasia. No lo sabía. “Si fuera una práctica, me preocuparía, si se tratara de un gato o un perro”, dijo.

En una respuesta posterior dijo que los ayuntamientos no estaban obligados a informar al gobierno de cómo mataban a los animales a su cargo.

Basándose en las respuestas de la ministra durante la audiencia, Ryan dijo que Hancock era “claramente ajena a la realidad de los graves problemas que afectan a muchas perreras de los ayuntamientos de Nueva Gales del Sur”.

La portavoz de los Verdes para el bienestar de los animales, Abigail Boyd, dijo que el gobierno no había emprendido ninguna acción desde que se plantearon las cuestiones a Hancock durante la audiencia parlamentaria.

“Las perreras municipales son pagadas por las comunidades locales, y está claro que disparar a los perros perdidos y no reclamados alojados en estas instalaciones financiadas con fondos públicos está muy por debajo de las expectativas de los vecinos”.

El portavoz de la oficina municipal dijo que la agencia emitió consejos a todos los ayuntamientos sobre el funcionamiento de las perreras durante la pandemia, incluyendo la modificación de los procedimientos para garantizar la continuidad de estos servicios y mantener la seguridad del personal y los voluntarios.

“También se anima a los ayuntamientos a que sigan trabajando con las organizaciones de realojamiento y los voluntarios para cuidar de los animales”, dentro de las restriccionnes sanitarias, dijo el portavoz.

El 30 de julio el gobierno dijo que las perreras y los refugios de animales podían permanecer abiertos al público y que, como personas implicadas en el bienestar animal, su personal estaba autorizado a trabajar en áreas cerradas.

—https://www.smh.com.au/national/nsw/rescue-dogs-shot-dead-by-nsw-council-due-to-covid-19-restrictions-20210821-p58ksh.html

El aeropuerto de Kabul se cierra después de un tiroteo en el que ha muerto un soldado afgano

Ayer se suspendieron todos los vuelos desde y hacia el aeropuerto internacional de Kabul hasta nuevo aviso debido a la gran cantidad de personas que querían abandonar el país, según un comunicado de la Autoridad de Aviación Civil de Afganistán.

“Los pasajeros que deseen viajar a diversas partes del país, así como al extranjero, serán informados con antelación de cuándo se reanudarán los vuelos. Estas medidas se están tomando para evitar la congestión y el desorden en el puerto aéreo”, dice el comunicado.

El comunicado silencia que se produjo un tiroteo en el aeropuerto. Un oficial de seguridad afgano murió y otros tres resultaron heridos, según un comunicado del ejército alemán. La refriega tuvo lugar cerca de la puerta norte del aeropuerto. En ella también participaron tropas estadounidenses y alemanas.

“Esta mañana, a las 4:13 CEST, en la puerta norte del aeropuerto de Kabul, se ha producido un tiroteo entre las fuerzas de seguridad afganas y unos asaltantes desconocidos. Un miembro de las fuerzas de seguridad afganas murió y otros tres resultaron heridos”, dice el comunicado.

Poco después del anuncio de la suspensión de los vuelos, se produjo un incendio en el recinto del aeropuerto.

Las tropas de ocupación sólo permiten la entrada al aeropuerto a los ciudadanos estadounidenses y de la OTAN. Han pedido a los afganos que han solicitado visados especiales de inmigrante a Estados Unidos que se mantengan alejados y esperen instrucciones.

“Actualmente estamos dando prioridad a los ciudadanos estadounidenses y a los residentes permanentes legales para la entrada”, declaró ayer a la CNN John Johnson, responsable de asuntos públicos de la embajada estadounidense en Kabul. “Debido al deterioro del entorno de seguridad, pedimos a todos los demás que no acudan al aeropuerto en este momento: las puertas permanecen cerradas”.

Las fuerzas estadounidenses deben darse prisa, ya que los talibanes han confirmado que no aceptarán una ampliación de la misión de evacuación de Afganistán. Eso significaría “extender la ocupación”, lo que supone “una línea roja”, dijo Suhail Shaheen, miembro de la delegación talibán en Doha.

Sin embargo, las tropas que huyen esperan que se amplíe el plazo. Según el informe de la CNN, los dirigentes de los principales aliados extranjeros de Estados Unidos pedirán a Biden que amplíe el plazo para la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán en una reunión celebrada el 24 de agosto por la mañana.

Según el Pentágono, 16.000 personas han sido evacuadas de Afganistán en las últimas 24 horas.

El 21 de agosto, el Ministerio de Defensa británico confirmó la muerte de siete afganos cerca del aeropuerto. Al parecer, murieron entre la multitud cuando intentaban entrar en el aeropuerto.

—https://southfront.org/chaos-at-kabul-airport-first-soldier-killed-fire-broke-out-flights-suspended-videos-18/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies