El 24 de agosto, en medio de la crisis de Ceuta, el grupo de piratas informáticos Jabaroot publicó en Telegram los datos de más de 70.000 miembros de la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) y la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN).
Los datos filtrados incluyen nombres, fechas de nacimiento, números de documento nacional de identidad, rangos y, en algunos casos, datos bancarios. Entre los documentos filtrados se encuentran extractos de las órdenes de la misión de los agentes que viajaron a Castillejos antes y durante el asalto a Ceuta el 30 de julio. Los agentes marroquíes viajaron a la ciudad fronteriza para coordinar la entrada masiva.
El colectivo presenta la filtración como un mensaje a España y Europa, alegando que los flujos migratorios marroquíes hacia Europa están dirigidos por el Estado, y afirma poseer órdenes internas que demuestran que el espionaje coordinó la avalancha de julio.
Las centrales de espionaje están dirigidas por Abdellatif Hammouchi, una figura destacada en materia de seguridad en el extranjero, condecorado por el gobierno de Pedro Sánchez apenas unos meses antes de archivar discretamente la investigación sobre Pegasus por segunda vez. Además de Pegasus (2016), en el que participó, de la mano de Israel, Hammouchi también fue el principal protagonista del mal llamado Qatargate (2022), del que ya hemos informado en numerosas ocasiones.https://mpr21.info/belgica-investiga-las-injerencias-de-marruecos-en-las-instituciones-europeas/
Hammouchi es el máximo responsable de la operación de Ceuta, junto a Fouad Ali El Himma, el principal asesor de Mohamed VI. En uno de los documentos filtrados, aparece el nombre de Mehdi Hijaouy, número dos de la inteligencia externa marroquí (DGED) y asesor -a su vez- de Fouad Ali El Himma. Huyó del país con secretos de Estado, pasó por Francia y llegó a España en 2024.
Según fuentes de la DGST, se esconde en un pueblo de las afueras de Madrid bajo la protección del CNI, aunque otras versiones sugieren que el espionaje español intentó entregarlo, pero huyó, permaneciendo desaparecido y buscado por la Audiencia Nacional. Algunas fuentes lo identifican como el arquitecto de la Operación Pegasus contra España, que la Audiencia Nacional cerró en enero de este año debido a la falta de cooperación de Israel (1).
“Jabaroot” es una palabra árabe que se puede traducir como “poder” o “dominación”. El colectivo se dio a conocer en abril del año pasado después de una filtración masiva de la Seguridad Social marroquí. Sus autores se presentaron como “patriotas argelinos” y justificaron sus acciones como una respuesta a Marruecos.
También hay intoxicadores, como la cadena Cope, que mezcla a Rusia en el ataque, algo que se ha convertido ya en una rutina.
La filtración del año pasado afectó a unos dos millones de trabajadores y alrededor de 500.000 empresas, con decenas de miles de documentos que incluían datos salariales, profesionales y personales.
El impacto fue importante porque entre la documentación aparecieron datos relacionados con importantes empresarios y personas cercanas a la Casa Real. La publicación permitió el conocimiento de los salarios y otra información privada que hasta entonces permanecía dentro de la burocracia marroquí.
Después de aquel ataque siguieron apareciendo filtraciones relacionadas con otras instituciones y personalidades marroquíes. Entre los objetivos se encontraban la Conservación de la Propiedad, las estructuras relacionadas con los tribunales, y más tarde, los miembros del aparato de seguridad y el palacio real.
Las publicaciones comenzaron a adquirir un carácter cada vez más político. Jabaroot difundió documentos sobre las propiedades de dirigentes marroquíes de alto rango y, más tarde, información sobre miembros de los servicios de seguridad. En agosto del año pasado, las revelaciones llegaron a personas vinculadas a la DGST.
El diario francés Le Monde señaló que ciertas filtraciones parecían provenir de material interno del propio aparato marroquí, circunstancia que abrió una segunda hipótesis sobre Jabaroot diferente de la explicación exclusivamente argelina (2).
Las operaciones atribuidas a Jabaroot no se entienden fuera de la profunda crisis en el norte de África. Marruecos y Argelia rompieron relaciones diplomáticas en 2021 y mantienen posiciones opuestas sobre temas estratégicos, especialmente en relación con el Sáhara Occidental.
Le Monde informó sobre una posible liquidación de cuentas dentro del propio aparato de seguridad marroquí, en un contexto de rivalidades entre la DGST, dedicada a los asuntos internos, y la DGED, responsable del espionaje externo. También ha circulado la teoría de los antiguos miembros del espionaje marroquí establecidos en Europa.
(1) https://www.mundoamerica.com/news/2026/08/26/6a8ebdafe9cf4a9d138b4571.html
(2) https://www.lemonde.fr/afrique/article/2026/08/26/au-maroc-les-hackeurs-du-groupe-jabaroot-publient-les-noms-de-70-000-agents-des-services-de-securite-et-de-renseignement_6757367_3212.html