Estados Unidos acusa al servidor libre de internet italiano Autistici de terrorismo

El pasado 26 de agosto de 2026, el gobierno de Estados Unidos designó al colectivo tecnológico italiano Autistici/Inventati (A/I) como organización terrorista. Esta acción, enmarcada en su campaña contra el «terrorismo de extrema izquierda», es un paso decisivo contra los medios y servidores independientes frente a los grandes centros de datos.

La acusación se basa en una designación administrativa del colectivo como una «Organización Terrorista Global Especialmente Designada» (SDGT), eufemismo con el que el gobierno de los Estados Unidos se atribuye la legitimidad para perseguir a organizaciones y personas en todo el mundo. Es importante destacar que no se trata de una condena judicial, sino una acción de la administración norteamericana basada en la Orden Ejecutiva 13224.

Autistici/Inventati (A/I) es un colectivo italiano de hacktivismo fundado en 2001. Se describe a sí mismo como un proyecto sin ánimo de lucro que ofrece herramientas digitales gratuitas de comunicación y autodefensa a activistas, movimientos sociales y organizaciones. También proporciona alojamiento web y servicios de correo electrónico cifrado.

El colectivo nació en el contexto del movimiento antiglobalización y las protestas contra la cumbre del G8 de Génova en 2001. Su filosofía se resume en el lema: «Socializar saberes sin fundar poderes». Se definen como un colectivo antifascista y anticapitalista, que cree en la comunicación libre, gratuita y universalmente accesible.

La arremetida del gobierno de Estados Unidos es un capítulo más que sigue la estela de lo que fue en su día la Patriot Act, promulgada por el gobierno de George Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

En este caso, Autistici/Inventati ha quedado designada como terrorista no por cometer actos violentos, sino por proveer servicios de comunicación y anonimato. La acusación se centra en habilitar a otros, lo que, según entidades dedicadas a los derechos civiles en internet, como la Fundación contra la Frontera Electrónica (EFF), es un precedente «aterrador».

Su designación como «Specially Designated Global Terrorist» es un acto administrativo del Departamento de Estado que permite al ejecutivo imponer sanciones graves sin proceso penal, y que habilita al gobierno de los Estados Unidos a perseguir sus actividades en cualquier lugar del mundo, ya que normalmente los países satélites suelen replicar las medidas aplicadas por Washington.

De hecho, esta forma de designar a una organización italiana que no opera en suelo estadounidense tiene un efecto evidente: penalizar la mera provisión de herramientas de comunicación segura, desincentivando su uso y desarrollo, y promoviendo a los usuarios a moverse a servicios que son más fácilmente monitoreados y controlados por el gobierno de Estados Unidos.

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