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Balance de la guerra contra el pueblo chileno: el número de heridos con perdigones asciende a 1.554

Más de un millar y medio de personas han sido heridas por perdigones desde que el 18 de octubre comenzaron las protestas en Chile. Algunas también han recibido impactos de lacrimógenas –con resultado de ceguera total y graves traumatismos– y de un tipo de proyectil poco conocido en Chile: el “bean bag”, el mismo que fracturó el cráneo de un hombre el 28 de octubre. Ciper indagó las características de esa munición y a sus fabricantes. La investigación arroja que durante las manifestaciones, se han disparado dos modelos de “bean bags”. Aunque de uno de ellos hay registro en el protocolo de Carabineros, del otro no hay rastro. Mientras la institución cataloga al “bean bag” como “no letal”, la evidencia internacional es clara en que sí puede serlo.

– ¿Qué nos dispararon? –se pregunta asustada una mujer mapuche, de iniciales P.P. La tarde del 29 de octubre resonaban los ñolkin y las pifilka por el centro de la ciudad de Temuco, tras la convocatoria liderada por cientos de comuneros de la región. La marcha se inició por la mañana en la Plaza Dagoberto Godoy, pasó por varias calles de la ciudad, y terminó en el mismo lugar. Cerca de las 16 horas, irrumpieron Fuerzas Especiales de Carabineros y los manifestantes corrieron en dirección sur.

La mayoría se escondió entre los edificios del centro de la ciudad, mientras el gas lacrimógeno se esparcía como una densa nube tóxica y el chorro del carro lanza aguas golpeaba los muros.

– Se escuchaba como una guerra –recuerda la mujer. En la intersección de las calles Manuel Montt con Caupolicán, un grupo de Carabineros bajó desde un furgón y comenzó a disparar. Uno de los proyectiles rozó el brazo de un joven de unos 15 años.

– Carabineros nos apuntó a unos diez metros. En ese instante, este chico se cruza y comienza a gritar que le dispararon. No sabíamos qué era lo que estaban disparando, solo vimos una especie de bolsa en el suelo, que fue la que le rozó el brazo –recuerda P.P.

De acuerdo al último reporte del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) del 6 de diciembre, desde que estallaron las protestas el 18 de octubre pasado el número de heridos con perdigones alcanza a 1.554 personas, mientras que las con daño ocular suman 352.

La pregunta que ronda a la mujer de iniciales P.P. sobre qué es lo que ha salido disparado de las escopetas antidisturbios desde que comenzaron las manifestaciones, tiene asidero. Las cifras del INDH consignan a más de un millar y medio de heridos a causa de esas municiones. Pero no son solo perdigones –ni tampoco bombas lacrimógenas– los que han impactado el cuerpo (rostro, cráneo, cuello, tórax, espalda, miembros y extremidades) de esos miles de manifestantes. Ese 29 de octubre, la mujer mapuche recogió del suelo un tipo de munición inusual, pocas veces vista. El registro fotográfico indica que se trata de un “bean bag”, la misma munición disparada por un miembro del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) de Colombia, que el 26 de noviembre pasado perforó el cráneo del joven de 18 años Dylan Cruz en medio de las protestas en Bogotá, causándole la muerte.

El “bean bag” es la denominación genérica que recibe un tipo de proyectil compuesto por una bolsa de kevlar que en su interior contiene numerosas pelotitas de plomo. La bolsa se encuentra al interior de un cartucho para escopeta de 12 milímetros (mm) y está diseñada para ser disparada al tercio inferior del cuerpo, es decir, a zonas musculares como los glúteos o los muslos. Los fabricantes advierten que no debe ser disparado a la cabeza, cuello, tórax y columna vertebral, pues podría causar la muerte.

El que se incrustó en la cabeza de Dylan Cruz es un “bean bag” modelo 12 Gauge Drag Stabilizer Round, fabricado por la empresa de armas estadounidense Defense Technology, tal cual se aprecia en los cartuchos presentados como evidencia por la policía colombiana. Es un modelo que, a diferencia de otros “bean bags”, tiene una característica especial: de la bolsa que contiene las pequeñas municiones salen cuatro “colas”, parecido a un pulpo con igual número de tentáculos, que estabilizan la trayectoria del proyectil.

El que terminó con la vida del joven colombiano Dylan Cruz, es idéntico al que recogió esa tarde de protestas en Temuco la mujer de iniciales P.P. Una bolsa de cuatro colas y con cerca de 40 gramos de bolitas de plomo.

La interrogante que plantea P.P. cobra aún más sentido al revisar el “Protocolo para el mantenimiento del orden público” de Carabineros, cuya última versión data del 1 de marzo de este año. El documento fue actualizado tras la condena que recibió de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el Estado de Chile en 2018, por su responsabilidad en la muerte del comunero mapuche Alex Lemún en 2002 (1).

El protocolo en cuestión transparenta y detalla en un Anexo (Nº2) el tipo de municiones para las escopetas antidisturbios que Carabineros utiliza en el contexto de desórdenes públicos. Allí se explicita el uso de perdigones de goma (cartuchos de 12 mm con postas de goma endurecida en su interior de carácter “no letal”). También se consigna una segunda munición y que refiere a un tipo específico de “bean bag” del cual se entregan características precisas: Super-Sock modelo 2581 (12 mm).

El rastreo de Ciper indica que esa variante de “bean bag”es fabricada por la empresa estadounidense Combined Tactical Systems (CTS) y que, a diferencia de la munición producida por Defense Technology, la misma que recogió la mujer de iniciales P.P. en Temuco, no posee las cuatro colas estabilizadoras. Aunque no hay mención específica en el protocolo de Carabineros al modelo fabricado por esta última compañía de armamento –como sí la hay en el caso de la munición de CTS–, en otro acápite de ese documento (Anexo Nº1) la institución indica de modo genérico la utilización de cartuchos de impacto “super-sock o similar”, sin entregar detalle de a qué se refiere.

Ciper revisó las características técnicas entregadas por las dos empresas estadounidenses que producen y comercializan ambos tipos de “bean bags”. A diferencia del proyectil fabricado por la empresa  CTS, el “bean bag” modelo Defense Technology advierte explícitamente en su ficha técnica que esa munición puede exponer a las personas a sustancias químicas como sales de plomo y cromo (2).

Más allá de las especificaciones técnicas de cada fabricante, lo cierto es que el proyectil “bean bag” es clasificado en el protocolo de Carabineros como una munición “no letal”. Lo grave es que ambos fabricantes estadounidenses coinciden en rotularlos expresamente como munición “menos letal”, es decir, manipulada de manera incorrecta, sí puede causar la muerte, tal como sucedió en el caso del joven colombiano Dylan Cruz en Bogotá.

Desde el estallido social el 18 de octubre pasado, Carabineros ha utilizado ambos tipos de “bean bags” para reprimir las protestas (CTS y Defense Technology). Durante los primeros días de movilización, fotografías en el sector de Plaza Italia y alrededores dan cuenta del uso por parte de la policía uniformada del modelo fabricado por CTS, el mismo especificado en su protocolo. Pero también existe evidencia fotográfica que confirma que el 28 de octubre se utilizó munición de la empresa Defense Technology para disolver las manifestaciones que ese día tuvieron lugar en ese mismo sector. Fotos y testimonios recolectados por Ciper dan cuenta que durante esa jornada quedaron esparcidos por las calles decenas de cartuchos “bean bag” –modelo 12 Gauge Drag Stabilizer Round– de Defense Technology.

Fue ese mismo día que un hombre, cuya identidad y estado de salud hasta hoy se mantiene en reserva, recibió el impacto de un “bean bag” que se incrustó en su cráneo dejándolo grave y hospitalizado en la ex Posta Central. Este es uno de los casos relevados en el delicado informe de Human Rights Watch (HRW) dado a conocer el 26 de noviembre, sobre las graves vulneraciones a los derechos humanos en Chile. En base al testimonio de uno de los médicos que atendió al herido, el documento de HRW detalla que la munición fracturó el cráneo del paciente, generándole un riesgo de vida.

Fotos exhibidas con posterioridad por el Colegio Médico (Colmed) en el Congreso, muestran que la munición extraída del cráneo de la víctima es muy similar al modelo “bean bag” de cuatro colas fabricado por Defense Technology y no especificado en el protocolo de Carabineros (3).

El 17 de noviembre, Carabineros emitió un comunicado en respuesta al informe evacuado dos días antes por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Este último informe reveló que los perdigones antidisturbios disparados por Carabineros no son solo de goma, como aseguraba la institución, sino que contienen un 80 por ciento de otros compuestos, como plomo y sílice (4).

En su respuesta, la institución encargada del orden público precisó por primera vez las características de los perdigones que dispara. Allí especificó al fabricante y proveedor de esas municiones: Tec Harseim, empresa chilena constituida en 1983.

La recolección fotográfica que hizo Ciper de municiones disparadas por las escopetas antidisturbios, evidencia que Carabineros disparó al menos dos tipos de cartuchos de perdigones, parecidos pero no exactamente iguales. Uno de ellos, lleva inscrito en su vaina el nombre de la empresa italiana Fiocchi; el otro, en cambio, lleva el de la empresa Tec Harseim y su vaina es más corta.

La lógica indicaría que ambos cartuchos son de diferentes marcas, pero no es así. Conocedores del rubro de municiones indicaron a Ciper que, en ocasiones, parte del perdigón Tec Harseim es ensamblada en Chile por esta misma empresa, pero con piezas adquiridas a la italiana Fiocchi. Un dato relevante es que por varios años y hasta 2000, Fiocchi fue dueña del 13,2 por ciento de la propiedad de la chilena Tec Harseim.

El comunicado emitido por Carabineros el 17 de noviembre, también incluyó una ficha elaborada por la Dirección de Logística de Carabineros, que entregó información técnica de los perdigones. Allí se entregan antecedentes de la velocidad de los proyectiles: 379,5 aprox. 15 m/s (5).

De acuerdo a dos especialistas en armas consultados por Ciper la información entregada por Carabineros es, al menos, poco clara. Cabe señalar que la revisión de una serie de fichas técnicas de distintas marcas de perdigones de 12 mm indica que este tipo de munición antidisturbios, comercializada en varias partes del mundo, alcanza velocidades que rondan en promedio los 250 m/s.

El 19 de noviembre, el general director de Carabineros, Mario Rozas, resolvió suspender el uso de la escopeta antidisturbios tras los resultados que arrojó un informe elaborado por el Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar), sobre la composición de los perdigones. Este informe fue ordenado por la institución tras conocerse los resultados del análisis realizado por los expertos de la Universidad de Chile.

El documento del Labocar fue dado a conocer el 20 de noviembre por 24 horas. Ciper también tuvo acceso a ese informe. Allí se concluye que la velocidad de los perdigones utilizados por Carabineros es de 270 m/s y que el peso de cada uno es de 0,7 gramos (6). La información dista sustancialmente de lo informado por Carabineros en el comunicado de prensa del 17 de noviembre.

En septiembre de 2011, en tanto, Gendarmería adquirió vía licitación pública (634-1022-LP11) cartuchos de perdigones antidisturbios 12 mm marca Tec Harseim. Entre los documentos presentados por la empresa de municiones figura una ficha técnica del producto –exactamente el mismo utilizado por Carabineros durante las manifestaciones– y en ella se especifica que la velocidad del proyectil alcanza valores medios de 320 m/s (7).

Lo relevante de esta información es que, como es de suponer, la velocidad del proyectil –aún no despejada del todo por Carabineros– incide en el daño que éste produce. Según el estudio Letalidad Encubierta publicado en 2016 por la Red Internacional de Organizaciones de Libertades Civiles (INCLO) y Médicos por los Derechos Humanos (PHR) “la fuerza del proyectil depende de varios factores, incluido su tamaño y velocidad (…) algunos de estos proyectiles tienen una velocidad inicial similar a la que presentan las municiones de plomo, como resultado el disparo de estos proyectiles a corta distancia puede presentar patrones de lesión similares a los observados con municiones de plomo, ocasionando heridas graves y en ocasiones secuelas permanente”. En ese documento también se insiste en que este tipo de munición es “potencialmente letal” o “menos letal” (8).

La composición química y las especificaciones técnicas de los proyectiles disparados por Fuerzas Especiales, no es lo único que pone en aprietos a la institución liderada por el general Mario Rozas. El doctor en criminología por la Universidad de Glasgow (y ex asesor del Ministerio Público), Javier Velásquez, cree que la decisión de no mencionar en el protocolo de Carabineros los modelos específicos de la munición que dispara la institución, se subordina a un problema mucho más grave.

– Con mis años de experiencia en homicidios te puedo asegurar que, para causar heridas penetrantes en la cabeza y en el torso, Carabineros debió necesariamente haber disparado hacia el tercio superior del cuerpo, no respetando ni el protocolo, ni las recomendaciones que hacen los fabricantes de las municiones potencialmente letales –relata.

Esta conclusión es respaldada por el informe “Disparos con escopeta antidisturbios, con empleo de cartuchería con perdigón de goma y sus efectos en la superficie del cuerpo humano”, elaborado por el Departamento de Criminalística de Carabineros el año 2012 y dado a conocer por Ciper el 21 de noviembre pasado (9). En él se advierte que las heridas penetrantes –como se evidencia en los múltiples casos documentados por distintos organismos de derechos humanos– se producen solo cuando el disparo es efectuado a una distancia de entre 5 y 25 metros.

La dispersión de los perdigones depende de la distancia con la que se efectuó el disparo. Según ese mismo informe, si el objetivo es impactado a 5 metros recibe los 12 perdigones; a 10 metros recibe 10; a 20 metros 5 y luego a 25 metros vuelve a recibir 10 perdigones. El documento concluye que recién a los 30 metros el impacto no genera heridas penetrantes, “solo lesiones leves, pese a que de igual forma existe el riesgo de generar una lesión ocular”. Por lo tanto, recomienda disparar a una distancia mínima de 30 metros y “apuntando siempre hacia el tercio medio inferior del cuerpo”.

TEC Harseim advierte en la ficha técnica que presentó a Gendarmería en la licitación de 2011, que el disparo no debe ser efectuado a menos de 20 metros y apuntando el arma a las piernas de los infractores, no hacia su cabeza ni el bajo vientre.

– De acuerdo a los resultados del informe de 2012, conociendo que el nivel de dispersión de los perdigones depende de la distancia, Carabineros decidió autorizar su uso en contra de grupos de personas, sabiendo que podían causar lesiones graves. Al parecer, esta decisión no fue sujeta a control civil, pero debió haberlo estado –afirma el experto en criminología, Javier Velásquez.

Al menos ocho cartuchos del modelo “bean bag” Defense Technology –no especificado en el protocolo de Carabineros– fueron registrados por fotógrafos en la intersección de Alameda con Lord Cochrane el lunes 28 de octubre, alrededor de las siete de la tarde. Los fabricantes de este tipo de munición recalcan en sus instructivos que no debe ser disparado a la cabeza.

El mismo día que tuvo lugar ese registro fotográfico, ingresó a la ex Posta Central un individuo con fractura craneal producto del impacto de una de estas municiones.

El informe Letalidad Encubierta de 2016, señala que los “bean bags” están diseñados “para apuntar solo a las piernas. Se ha demostrado que pueden ocasionar lesiones severas e incluso fatales cuando (las pelotitas de plomo) no se dispersan (dentro de la bolsa) durante el vuelo o cuando el saco se quiebra en el impacto”.

Según el autor del registro fotográfico del 28 de octubre, Pablo Rojas, en el sector de Alameda con Lord Cochrane había ese día aproximadamente unos 100 cartuchos percutidos, de colores plomo (“bean bag”) y azules (perdigones Tec Harseim). Unos jóvenes en bicicleta los estaban recogiendo y guardando en sus bolsillos. Uno tomó un puñado con ambas manos y Pablo tomó la foto en la que aparecen los cartuchos con el rótulo de la estadounidense Defense Technology.

La estudiante de enfermería Natalí Jarpa es coordinadora del Movimiento Salud en Resistencia. Atendió heridos el martes 29 de octubre en un punto de salud cercano a la estación de metro Los Héroes. Alrededor de las siete de la tarde llegó a esa improvisada enfermería un joven herido en la cabeza, de unos 25 años.

– Venía con casco y sangrando en la cabeza. Tenía un impacto súper grande en la parte parietal derecha, una herida contusa cortante. Aseguró que le llegó una especie de bolsa. El casco contuvo la fuerza del impacto y quedó todo destruido. Si no hubiera estado con casco, el impacto le hubiera destrozado el cráneo –aseguró a Ciper.

Aproximadamente diez minutos después, mientras atendía a este joven, llegó otro herido, de alrededor 50 años. El hombre venía con un corte de gran magnitud en uno de sus brazos y también relató que le había llegado una especie de bolsa.

– Por las características de las heridas, es imposible que se hayan producido por el roce o el impacto de una bala. También es poco probable que haya sido el impacto de una lacrimógena, pues ésta quema la piel y la herida no tenía ningún rastro de quemadura, ni irritación producto del gas. Tampoco pudo haber sido un perdigón. Por las características descritas, todo indica que fueron impactos de munición “bean bag”.

Chile y Colombia no son los únicos países donde las fuerzas de orden público han utilizado este tipo de proyectiles. En abril de 2000, el informe “Patrón de lesiones de una nueva arma policial: el Bean Bag” (10), recogió casos de 40 personas heridas con este tipo de munición por agentes de la policía de Los Ángeles (Estados Unidos) entre 1996 y 2000. Una de ellas con resultado de muerte. El documento concluye que “la envergadura de la lesiones (producto de este tipo de proyectil) plantea importantes consideraciones de salud pública, ya que el uso de esta arma ha sido adoptado por las policías en los 50 estados de Estados Unidos y en al menos 10 países”.

En junio de 2002, el medio estadounidense Los Angeles Times, aseguró (11) que los departamentos de policía de EE.UU comenzaron a abandonar su uso, tras concluir que “pueden ser peligrosamente inexactas y más letales de lo que afirman los fabricantes”. El artículo menciona que un grupo de abogados de un condado del estado de California, demandó a uno de los fabricantes de “bean-bags” más grande del país, “alegando que la compañía no advirtió adecuadamente a la policía sobre los peligros de la munición”. La investigación periodística planteaba que hasta ese año 2002 aún no existían estándares internacionales para regular el uso de estos proyectiles. Catorce años después, el informe Letalidad Encubierta, advierte nuevamente sobre la ausencia de normas o estándares internacionales que regulen el uso de armas “menos letales”.

Pero los fabricantes de bean bag estadounidenses, como CTS, Defense Technology y otros, no solo han vendido sus municiones a policías antidisturbios. Una serie de documentos filtrados por Wikileaks y reunidos en los Diarios de Guerra de Iraq y Afganistán, indican que entre 2006 y 2007 soldados estadounidenses dispararon munición “bean bag” contra civiles (12).

Hace algunos meses, el uso de “bean bags” para reprimir a manifestantes también causó revuelo en Hong Kong. El 11 de agosto, en medio de las protestas contra el gobierno chino, una enfermera perdió un ojo por el impacto de una de estas municiones disparada por fuerzas de orden. El proyectil le provocó estallido ocular y rompió sus huesos alrededor del ojo. Según el medio Hong Kong Free Press, la policía violó las normas del fabricante al disparar esta munición al tercio superior del cuerpo (13).

“Los Estados y organismos encargados de hacer cumplir la ley deben ser transparentes sobre la regulación del uso de las armas menos letales (…) esto debe incluir información de los riesgos resultantes del uso de tales armas. Siempre que sea posible, los Estados deberían considerar consulta pública antes de adquirir nuevos tipos de armas menos letales y los organismos encargados de hacer cumplir la ley deberían ser transparentes sobre los tipos de armas a su disposición”, señala la Guía de derechos humanos de las Naciones Unidas sobre armas menos letales en la aplicación de la ley (14).

(1) http://deptoddhh.carabineros.cl/assets/og_2635-protocolo_orden_publico.pdf
(2) https://ciperchile.cl/wp-content/uploads/Fichas-T%C3%A9cnicas-Defense-CTS.pdf
(3) https://ciperchile.cl/wp-content/uploads/Informe-Colegio-M%C3%A9dico.pdf
(4) https://ciperchile.cl/2019/11/16/informe-de-la-universidad-de-chile-radiologos-y-medicos-de-urgencia-perdigones-disparados-por-carabineros-contienen-plomo/
(5) https://ciperchile.cl/wp-content/uploads/Comunicado-prensa-Carabineros.pdf
(6) https://ciperchile.cl/wp-content/uploads/Informe-Labocar.pdf
(7) https://ciperchile.cl/wp-content/uploads/Ficha-T%C3%A9cnica-TEC-a-Gendarmer%C3%ADa.pdf
(8) https://www.cels.org.ar/web/wp-content/uploads/2016/12/Letalidad-encubierta.pdf
(9) https://ciperchile.cl/2019/11/21/ya-en-2012-informe-de-carabineros-advirtio-que-escopetas-antidisturbios-provocan-lesiones-letales-y-estallido-ocular/
(10) https://www.annemergmed.com/article/S0196-0644(01)72251-2/abstract
(11) https://www.latimes.com/archives/la-xpm-2002-jun-03-me-nonlethal3-story.html
(12) https://wardiaries.wikileaks.org/id/3583249D-AF40-4054-8BF5-89B6B4D9A636/ https://wardiaries.wikileaks.org/id/5465270E-D1CA-4E67-9869-B1B9701CB63E/
 https://wardiaries.wikileaks.org/id/B2640FA1-F8CF-4246-A43C-0FC772009B48/
(13) https://www.hongkongfp.com/2019/09/01/hong-kong-police-breached-internal-manufacturer-guidelines-improperly-firing-projectiles/
(14) https://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/CCPR/LLW_Guidance.pdf

https://ciperchile.cl/2019/12/11/proyectiles-bean-bag-uno-de-los-cartuchos-que-dispara-carabineros-no-figura-en-su-protocolo/

Más información:
– Los Carabineros están experimentando en Chile con nuevas armas fabricadas en Israel
– Un tribunal chileno prohíbe que los Carabineros lancen gases tóxicos a los manifestantes

– La guerra química en Chile, un Estado terrorista que masacra a su propio pueblo (una vez más)
– El lanzamiento de marcadores químicos contra los ‘chalecos amarillos’ en las manifestaciones

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Un tribunal chileno prohíbe que los Carabineros lancen gases tóxicos a los manifestantes

El Tribunal de Apelaciones de Concepción ordenó la suspensión del uso de sustancias tóxicas por parte de los Carabineros, después que el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentara un recurso de amparo a favor de dos jóvenes quemados tras recibir un chorro del tanque lanzaaguas (“guanaco”).

La directora regional del INDH en el Biobío, Carolina Chang, dijo que durante noviembre se recibieron dos denuncias de dos jóvenes que fueron quemados, en la parte trasera del cuello con tóxicos del lanzaaguas.

Al parecer la sustancia química es la misma que se utiliza en las granadas lacrimógenas.

Según los jueces, los Carabineros mezclan el gas CS con el agua, y se desconocen los protocolos sobre la cantidad que se puede lanzar sin dañar a los manifestantes.

Tras el fallo, el Intendente de Biobío, Sergio Giacaman, indicó que es un tema absolutamente relacionado con la labor de los Carabineros y sus procedimientos, y ellos son los responsables “Lo que a mí me interesa y me preocupa es que los Carabineros tienen que seguir cumpliendo con su labor, con los medios que cuentan”, añadió.

Las granadas lacrimógenas también están dentro de la sentencia, por lo que sólo podrán volver a utilizarse una vez que la autoridad sanitaria respectiva apruebe el protocolo de uso. El mes pasado el mismo tribunal ordenó a los Carabineros no disparar balines y limitar uso de gases lacrimógenos.

Más información:
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– El lanzamiento de marcadores químicos contra los ‘chalecos amarillos’ en las manifestaciones

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Golpe al crimen organizado incrustado en el poder político de México

Javier Buenrostro

La mañana del martes 10 de diciembre, la noticia empezó a correr como pólvora en mesas de redacción, redes sociales y oficinas de gobierno. En Texas había sido arrestado Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012), e iba a ser trasladado a Nueva York (a la misma Corte Federal que enjuició al Chapo) por delitos de conspiración de tráfico de cocaína, falsedad de declaraciones y recibir sobornos del narcotráfico.

Las primeras acusaciones importantes contra García Luna datan del ya lejano 2001, cuando en el gobierno de Vicente Fox (2000-2006) era el titular de la Agencia Federal de Investigación (AFI). Su relación con el Cártel de Sinaloa era tema constante en las notas de reporteros especializados en narcotráfico. No obstante estos antecedentes, Felipe Calderón decidió nombrarlo Secretario de Seguridad Pública, que a la postre resultó ser el puesto más relevante de su gabinete, convirtiendo a García Luna en el hombre más poderoso de su sexenio detrás de él. Una especie de vicepresidente.

Es en este sentido que la detención de García Luna es más relevante que la del ‘Chapo’ Guzmán, porque el primero representa al crimen organizado y el segundo solamente al narcotráfico. ¿Qué quiero decir con esto? En México (y en otras partes del mundo, como Colombia) se ha construido una «mitología del narcotraficante», como lo ha señalado el sociólogo Luis Astorga. Las narrativas oficiales han creado la imagen de un ente maligno (el narcotraficante) que ataca con todos sus medios la pureza del Estado, corrompiendo a alguna manzana podrida, a alguna autoridad que, a pesar de su naturaleza bondadosa, cae en el pecado de la avaricia y acepta el dinero.

Esta narrativa hace parecer que el mundo del narcotraficante es uno, mientras que el mundo de la política y la economía son otros, que nada tienen que ver o que solo entran en contacto de manera anómala. La mentira de esta narrativa, repetida mil veces por los medios de comunicación, se cae ante las evidencias más básicas. México lleva mucho tiempo siendo un productor de drogas (mariguana, opio) y, en ese sentido, hace mucho que hay una relación entre autoridades locales en un principio, y luego federales y narcotraficantes. Pero quizá la primera gran relación no provenga de la droga, sino del alcohol, cuando era ilegal en Estados Unidos y había un gran tráfico desde México, que junto a las carreras de caballos hicieron del casino de Agua Caliente (1928), en Tijuana, un lugar de reunión para estrellas de cine, empresarios, mafiosos y políticos estadounidenses. El accionista principal era el gobernador de Baja California y quien se convertiría en presidente de México, Abelardo Rodríguez.

Al nombre de Rodríguez se pueden sumar otros políticos de primer nivel como Maximino Ávila Camacho, hermano del presidente Manuel Ávila Camacho (1940-1946). Pero donde siempre hubo más tela que cortar fue en las oficinas de la policía, principalmente en la Dirección Federal de Seguridad (DFS), fundada por Miguel Alemán en 1946. Por ahí pasó gente que no solo se dedicó a la represión política y de grupos guerrilleros, sino que fueron vinculados con el narcotráfico como Fernando Gutiérrez Barrios (Gobernador de Veracruz y Secretario de Gobernación) o Mario Acosta Chaparro y Fernando Quirós Hermosillo, quienes además de participar en la Guerra Sucia de los años setenta, estuvieron vinculados con el Cártel de Juárez. Miguel Nazar Haro, otro miembro de la DFS y fundador de la Brigada Blanca, que desapareció a los integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre, fue acusado de proteger al Cártel de Guadalajara, además de traficar con autos robados.

También director de la DFS fue Javier García Paniagua, hijo de Marcelino García Barragán, encargado de la Secretaria de la Defensa Nacional durante la matanza de 1968 y gobernador de Jalisco. Es Guadalajara (Jalisco) un bastión histórico de la derecha y el panismo, donde se asentaron los narcos a principios de los 80 y se hicieron empresarios para poder lavar su dinero. Se ha señalado a Guadalajara como cuna del ‘Pacto de Impunidad’, ya que el Departamento del Tesoro de los EE.UU. ha sancionado a una gran cantidad de empresas y establecimientos comerciales por lavado de dinero.

Ninguno de los personajes arriba mencionado fue condenado por delito alguno. Es por eso tan importante la detención de García Luna y porque el crimen organizado es mucho más grande que el narcotráfico. Como vemos son claves los puestos directivos de seguridad y justicia. Incluye lavado de dinero. Las drogas no son el único campo de acción: están el robo de autos, tráfico de armas, extorsiones y secuestros, venta de otros productos prohibidos como en su momento el alcohol o especies de flora y fauna en extinción. El sexenio de Calderón, que es el de García Luna, eman  de un fraude electoral e impuso una militarización bajo el pretexto de combate al narcotráfico, pero que involucra regiones que cuentan con importantes recursos naturales que anhelan las trasnacionales como el agua, el gas, petróleo y por supuesto varios productos de la minería. Este es uno de los argumentos principales de Oswaldo Zavala en su libro ‘Los cárteles no existen’. Sin ir más lejos, por casualidad o causalidad, la matanza de la familia LeBarón se realizó en una zona fronteriza con importantes yacimientos de litio.

Cualquier negocio está formado por distintas ramas o cadenas. La de producción, la logística, la de ventas, mercadotecnia, contabilidad, finanzas, jurídicos, nuevos productos, etc. En el caso del crimen organizado y el narcotráfico es igual. De la mariguana y opio de los años 40 a la cocaína de los 70 y 80 a la producción de drogas de diseño en la actualidad hay un abismo de diferencia. No son el mismo negocio por decirlo de alguna manera. Nadie duda de la relevancia de la efedrina o del fentanilo en el mercado de las drogas actuales, lo que involucra por su volumen a la industria farmacéutica. Como fue el caso de Zhenli Ye Gon, empresario farmacéutico chino nacionalizado por el gobierno de Vicente Fox y aprehendido en 2007. El narcotraficante estilo el Chapo es apenas, en el mejor de los casos, el gerente de producción de un negocio mucho mayor que involucra muchos actores políticos y económicos.

La mayoría de los periodistas de a pie o que reporteaban para diarios locales daban cuenta de la vinculación y complicidad de los gobiernos de la derecha con el ‘Chapo’ Guzmán y el Cártel de Sinaloa. Mientras, a nivel nacional, los principales medios de comunicación bailaban al ritmo de la música de García Luna y lo complacían en todo. Por ejemplo, el periodista Carlos Loret de Mola, que tenía a su cargo el noticiario matutino más visto, se prestó a difundir un montaje que simulaba que víctimas de secuestro eran liberadas por elementos de la AFI. Otros escribían en periódicos sobre los logros en materia de seguridad de García Luna, quien desde la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) destinaba importantes cantidades de dinero en contratos de publicidad.

Igualmente, es lógico pensar que los servicios de inteligencia de Estados Unidos hacen perfiles de funcionarios importantes, especialmente de los relacionados con cuestiones de seguridad y narcotráfico, que son los temas que más les importan a los estadounidenses de su relación con México. Entonces, si era un secreto a voces su vínculo con el Cártel de Sinaloa ¿por qué no se actuó contra él? Desde 2012 que terminó el gobierno de Calderón, García Luna decidió residir a todo lujo en Miami, donde adquirió varias propiedades de valor millonario y donde estableció una consultoría de seguridad pública y gestión de riesgos. Para hacer todo esto contó con la venia temporal del gobierno de Estados Unidos, que le otorgó la residencia permanente y parece que pasó por alto la procedencia de los recursos con los que se estableció en Miami y donde no tenía la mínima intención de pasar desapercibido.

García Luna es el primer personaje de una larga estirpe policial en ser llevado a la justicia estadounidense. Fue además, el segundo hombre en importancia en el sexenio de Calderón y artífice de sus principales acciones de gobierno. No es un hombre que recibió un soborno, fue parte medular de las políticas públicas de México y de la relación con Estados Unidos. Es un hombre que fue aplaudido por populares periodistas y por asociaciones civiles que «luchan» contra la violencia. No es como el Chapo, un outsider. Es una figura principal del sistema cuyos vínculos se tejen en toda su extensión: con los presidentes Fox y Calderón, con otros integrantes del PAN, con los principales medios de comunicación, con empresarios, con gente del sistema de justicia como Eduardo Medina Mora o el hoy abogado preso Javier Collado. Y hasta con autoridades de los Estados Unidos y organismos como la DEA, que ignoraron todas la información que tenían por años.

Dicen que el pez grande se come al chico, pero esta vez está resultando que un pez chico entrega uno cada vez más grande. Primero aprehendieron al hermano e hijo del ‘Mayo’ Zambada. Luego al ‘Chapo’ Guzmán. Esas operaciones y la información derivada los llevaron a García Luna. ¿Qué hará éste para reducir su condena? ¿Entregará a sus superiores? ¿A sus compañeros de gabinete? ¿A los empresarios e informadores de los medios de comunicación? ¿A los jueces y policías que lo ayudaban? ¿A asociaciones civiles corruptas que lo apoyaban? ¿A autoridades de los Estados Unidos que también están involucradas? ¿A unos pocos de todos?

Con la aprehensión de García Luna se va a reescribir la historia del México contemporáneo, especialmente la de los gobiernos de la derecha panista, y en particular el sexenio de Calderón, quien debería terminar en una Corte Internacional por crímenes de lesa humanidad.

http://www.radiolaprimerisima.com/articulos/8629/golpe-al-crimen-organizado-incrustado-en-el-poder-politico-de-mexico/

Más información:
“El traidor” es un libro de Anabel Hernández que documenta cómo los narcos se han apoderado de México
https://youtu.be/QxMFgflUXbA

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La guerra química en Chile, un Estado terrorista que masacra a su propio pueblo (una vez más)

Paula Gisela Acunzo
Federico Rotter

Sabemos que los pacos [policías] son asesinos, que tienen una euforia y descontrol por lastimar jamás vista más que en guerras de Medio Oriente.

Existe lo que se llama la “primera línea” que son pibes y pibas que bancan todo choque para que sus familias, amigos y hermanos chilenos puedan manifestarse libremente sin tanto peligro.

Reciben tratos vejatorios de toda índole: viven arrojándoles agua de los hidrantes que vuelvo a insistir que cuando no te lastima por presión, la hacen rebotar contra el piso para que te lastimen vidrios u objetos contundentes del piso por rebote, te tiran esa agua química que no sólo tiene lacrimógena y gas pimienta, suelen mezclarla con ácido muriático, soda caustica, químicos que se niegan a decir sus compuestos.

Después junto con esos tres camiones, que llaman guanacos, les lanzan un camioncito que sólo tiene gas (zorrillo). Ese gas es extremadamente tóxico. Hemos tenido nuestras máscaras preparadas con filtros para armas químicas y aún así a los 30 segundos tuvimos que alejarnos, ese gas te quema los pulmones. La sensación de asfixia es tal que parece que te va a agarrar un infarto y te vas a desmayar.

Pero la primera línea sigue soportando con sus pañuelos y antiparras.

Junto con estos elementos de tortura, existe una tanqueta más, que lanza lacrimógenas a la altura de la cara desde 80/100 metros. Hemos visto chicos como quedaban inconscientes / muertos / tirados por los golpes directos a sus rostros.

Cuando la primera línea aún resiste todo, vienen los pacos, como una manada descontrolada de salvajes que empiezan a los palazos, a agarrar y detener a quién sea y reducirlos entre 20 a patadas en el piso, sin distinción de género y edad. Los asfixian y pegan en la cabeza.

Ese primer día supimos que iba a ser muy difícil trabajar, que no existía ninguna posibilidad de que pudiéramos cubrir esto sin que sufriéramos las mismas consecuencias que el pueblo. Pero debíamos mostrar la violencia sistemática del Estado.

Cuando ya nada funciona, y aún así de manera estoica la primera línea aunque replegada se mantiene, empiezan a tirar perdigones, directo a la cara. Junto con palazos, gases, químicos, etc. No importa lo legal o permitido. Esto ocurre.

Pero la solidaridad del pueblo chileno en la lucha no cesa. Se protegen entre ellos, hay brigadas de voluntarios, enfermeros, médicos, estudiantes y gente que cura y ayuda a muchos que no quiere ir al hospital porque no confían más en las instituciones.

Hay personas que reparten comida gratuita que preparan desde sandwiches hasta lentejas y agua.

Ese primer día a la hora de la cobertura, me protegí del guanaco que se dirigió exclusivamente a mí a pesar de estar identificada como prensa, y cuando me agaché, me dieron un palazo en la cara, que de no haber tenido los anteojos de alto impacto y casco, me hubieran matado (al día siguiente vimos la marca en las lentes).

Ese día murió mi cámara.

Nuestra amiga y cronista (la mejor de Chile y que ha estado desde el primer día mostrando lo que ocurre en su país) Claudia Andrea Aranda Arellano nos incentivó a persistir.

Tomé el celular y filmé mientras Fede fotografiaba cómo a un chico que pasaba lo tomaban entre 6 y le daban patadas en la cabeza, asfixiándolo y ahorcándolo, hasta que lo metieron en la tenebrosa cuca (una combi negra) de la cuál no sabes si salís vivo.

Desde ese día los pacos pasaron a llamarme la periodista “puta” cada vez que me vieron. Se ensañaron conmigo, por ser mujer, por ser periodista, por estar en primera línea y a 5 metros de los pacos mostrando lo que ocurría.

La violencia fue creciendo.

Gracias al apoyo de muchos colegas y del Colegio de Periodistas de Chile y a la agencia Pressenza para quienes estuvimos y en especial por Claudia Andrea Aranda Arellano  logré recuperar la cámara.

También gracias a los amigos de Simonetti (casa de fotografía) que sabiendo nuestras condiciones precarias económicas nos hicieron el trabajo en el día y cobrándonos la mitad por súplica. Allí nos mostraron fotos y nos dijeron que lo que tenía además del golpe era cal, se habían sulfatado los circuitos sobre todo el del fotómetro.

Al tercer día, después de los hechos casi naturalizados por parte del Estado de una represión categoría masacre, logré fotografiar cómo lanzaban del “zorrillo” un químico verde. Aún no se sabe con certeza qué es, pero parece ser un neurotóxico y Claudia que socorrió a un pibe que lo aspiró nos supo decir que quedó con compromiso neuronal. Fede fotografió enfrentando duras amenazas y algunos golpes como detenían a chicos de la primera línea de manera inhumana, tomándolos de la garganta, reduciéndolos entre muchos pacos, a veces le ponían el escudo directamente para que no pudiera fotografiar y lo miraban de manera tal que le hacían entender que en cualquier momento también lo golpearían.

A esta altura ya no cabe aclarar que es intencional y constante la violencia del Estado que busca claramente asesinar y aniquilar a su pueblo que lucha por un sistema social que sea más justo y equitativo.

Y cada vez que nos veían, nos golpeaban y tirabangas, y de nuevo con la puta periodista.

Uno de los días quedamos separados. Fede debía estar muy preocupado porque no llegaba a nuestro punto de encuentro.

Los pacos habían tomado el puente Pío Nono y sin razón nos impedían cruzar. La gente empezó a reclamarles para poder volver a sus hogares. Ya tenía sus elementos de seguridad quitados, eran como las 23 horas y solo quería llegar al punto de encuentro. Cuándo logramos pasar, y al grito de “puta” nos rociaron directamente a la cara a mí y a 3 chicas más. No es un gas pimienta común, es un gas pimienta militar. Intenté filmar como pude lo ocurrido con el celular, y una vez más el Samu me atendió roja y con quemaduras en la cara. Fede estaba esperándome, mostrando con sus imágenes también la brutalidad y cacería llevada adelante por los pacos. Y con mucho respeto fotografiamos a algunos heridos cuidando de no mostrar a quién atendía ni el rostro completo del herido.

Siempre pedimos que se taparan las caras y de ser posibles los tatuajes.

A veces venían “pseudo periodistas” o sea policías encubiertos y nos amedrentaban con que no podíamos filmar o sacar fotos. Nos querían sacar info.

A Fede se le pararon de frente a frente los pacos y lo amenazaron mientras veíamos como vandalizaban un quiosco buscando no se qué. Cuando ya nada fue suficiente empezaron a los piedrazos puros. A enfrentarse a la gente tirándoles piedras y piedras, bolitas de vidrio con gomeras y finalmente perdigones.

Una vez más uno de ellos se acercó a mí, y que soy puta y me tiró al pie, otra vez al Samu a curarme del perdigón que aún hoy tiene la marca en el tobillo derecho, menos mal que usaba borcegos. Pero el pueblo resistió y resiste. Desde hace casi 50 días.

Estuvimos junto a la primera línea, maravillados y sorprendidos de lo heroicos que son. Inclusive debemos admitir que muchas veces con sus escudos nos protegieron del guanaco, sosteniendo como por 30 ó 40 segundos la presión que venía directo hacia nosotros.

Y de nuevo lo mismo, a partir de las 20 horas todos sabíamos que la represión iba a ser extremadamente salvaje.

La comunidad feminista realizó su manifestación, cantando esa canción maravillosa que se ha replicado en el mundo y en distintos idiomas. Denunciaron las terribles violaciones de derechos humanos que también sufren: las violan, las torturan, les hacen sacar la ropa interior y les hacen hacer ejercicios y sentadillas desnudas, las hacen pasear por la cárcel desnudas mientras las tocan, les insertan las armas en la vagina. Pero los chicos también son torturados, muchos han denunciados que le insertan el arman en el ano y los humillan.

Llegó el viernes, vimos como los bombermen, increíbles tipos que toman las lacrimógenas que lanzan y las devuelven o las apagan soportando ellos mismos la ferocidad del gas.

Vimos como mojaban con químicos los elementos de las brigadas médicas de ayuda, que a pesar de estar identificadas, les dañaban y les arruinaban los materiales para que no pudieran curar a la gente.

El viernes la plaza estaba repleta, jamás vimos algo así. Miles y miles de personas, cantaban en paz reclamándole a Piñera lo que creo que es más que elocuente.

Ya eran una semana de que me llamaban puta, me tiraban gas y maltrataban, pero estaba con los chicos de la primera línea. Estábamos los dos en primera línea.

En un momento nos encerraron a todos, éramos varios de prensa. Tratamos de avanzar lo más rápido posible porque sabíamos que no iban a tener piedad hacia nosotros. Cuando terminaron de sacar a la gente, nos pidieron a gritos que nos retiráramos, cuando nos dimos vuelta, nos molieron a palazos, a un colega que le rompieron el omoplato, a Fede que por suerte le dieron en la mochila, y a mí, directamente a la altura de la espalda y pierna hicieron rebotar sus palos con toda fuerza. Fede pudo fotografiar el momento en el que quedé encerrada por los pacos y con mis brazos levantados me identifiqué y avance, y un segundo más tarde la cara del paco que ensañado me lastimó.

En ese momento mi compañera Claudia nos filmó, porque le parecía un gran acto de violencia que merecía ser mostrado. Lloraba, porque me dolía, no porque fuera débil o mujer, lloraba de la impotencia, porque había perdido contacto con Fede que no sabía si su integridad física estaba comprometida, lloraba porque el aire tóxico no me permitía respirar estaba toda roja, me tuve que sacar los elementos de protección para que me revisaran. Lloré y Federico furioso se expresó porque hacía más de una semana que no paraban de atacarme por ser mujer y estar en primera línea.

Se y estoy consciente de que estos hechos pueden ocurrir, eso no quita que duela menos.

Unos 10 minutos antes de que esto pasara un “colega” no identificado de ChileVisión (así decía sus ropas) me amenazó con que no podía sacar fotos ni filmar. Me parecía hasta hilarante porque todos filman con sus celulares para mostrar lo que ocurre. Parece que más que colega, era un sapo.

Esa noche y la siguiente recibimos miles de mensajes, de apoyo, de cariño, de respeto.

Un día Fede se paró a conversar por unos instantes en la salida del metro Baquedano de la Plaza Dignidad. La gente se horrorizó lo tomó del brazo y lo corrieron. Le explicaron que durante muchísimos días los pacos salían de allí y secuestraban a personas, las torturaban e incluso asesinaban. Así intentaron bloquearla con escombros. Aunque siempre existe el terror de que aún puedan disparar por las rejas y de que certeramente sale de los respiradores de la estación, gases. Jamás sentimos peores energías. Muchas veces evitamos esa zona porque particularmente yo tenía terror y Fede sentía unas vibras horribles que le ponía los pelos de punta.

Salimos los días siguientes.

Se que algunos colegas no lo van a entender, porque piensan que no vale la pena.

La gente se acercó y nos dio su apoyo, nos abrazaron, acompañaron, nos ofrecieron dinero para compensar lo de la cámara (que nos obligaron a recibir), nos protegieron más que nunca y nos pidieron perdón por el pueblo chileno (qué verguenza que pidan perdón cuando sólo están luchando y no hicieron más que colaborarnos). Fue un gesto enorme del pueblo.

En nuestro último día, hice una convocatoria privada por las redes sociales para hacerles retratos a la gente de la primera línea (obviamente tapada porque los pacos tienen reconocimiento facial) y más de 50 personas se nos acercaron y nos permitieron que los fotografíe. Me abrazaron, me hicieron llorar. Fede estaba muy emocionado y profundamente agradecido también, no lo podíamos creer.

Vivimos esos días lo que realmente creo que es un genocidio, el Estado quiere asesinar sistemáticamente a los pobladores que justamente reclaman sus derechos.

Nuestros amigos nos dieron un lugar en una casa comunitaria y nos alimentaron a diario y aguantaron día a día que volviéramos tóxicos y en categoría irrespirable, esperándonos con alguna comida o té, transmitíamos hasta las 4 ó 5 de la mañana y así al día siguiente nos levantábamos y con espíritu y pasión para seguir.

A Fede le quemaron la cara con los gases, aún se le ven las quemaduras. Lo persiguieron y maltrataron.

A Claudia la detuvieron varias veces incluyendo en el toque de queda.

Pero ahí estuvimos y estamos. Porque creemos que esto va más que lo que debemos, podemos y queremos hacer.

Porque es nuestro deber moral como periodistas MOSTRAR ESTA MASACRE y LA RESISTENCIA SIN IGUAL DEL PUEBLO CHILENO, que nos llena de emoción y nos parece ejemplar.

No se si algún día los argentinos tendríamos este nivel de solidaridad entre nosotros mismos y resistiríamos tanto.

No hay cifras oficiales y las que hay son conservadoras porque mucha gente prefiere no atenderse en el hospital por desconfianza a las instituciones. Pero por lo que tenemos entendido, hay más de 50 muertos, y cientos de miles de heridos de todo nivel y más de 2.000 detenidos.

A instancia personal el trabajo fue arduo, cuando no nos lastimaban, los pacos nos ponían de contraluz una fuerte luz blanca para que no pudiéramos fotografiar o filmar. Además de que mucha de la prensa chilena cómplice, no cuenta nada, solo pasan novelas y pavadas para distraer al pueblo. Hermanos, no toda la prensa es igual. Entendemos la dificultad de Ustedes en confiar. Piñera dijo en octubre que estaban en guerra. Y podemos decir que es cierto. Ellos están en guerra contra su pueblo.

El Estado represivo sólo quiere aniquilar a su pueblo.

Hoy se aprobó la ley anticapucha y antibarricada, esto va a hacer que aumente el derramamiento de la sangre. Además de que van a incorporar como tortura, un elemento auditivo que podrá ensordecer a los manifestantes. No basta con haberles sacado los ojos, lastimarlos, matarlos, ahora además quedarán sordos.

SOLO DESEAMOS QUE EL PUEBLO CHILENO RESISTA. HERMANOS, RESISTAN. Ya no hay vuelta atrás. La dignidad que buscan y que han logrado, ya no se les puede quitar. No hay libertad de prensa, no hay libertad de manifestación, sólo hay muerte. Buscan la muerte de sus esperanzas y un pueblo sin esperanzas está vencido.

Y EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO. No importa cuántos días más deben hacerlo, al final DEBEN SER OIDOS por más de que Piñera tenga menos lectura de lo que ocurre que un mono y sus pacos sean asesinos inescrupulosos.

Hoy ya estamos en Argentina. Les agradecemostodo el apoyo, abrazos, mensajes, preocupación y compañía y lucha en la primera línea.

Sin ver mi género ustedes nos dejaron estar a su lado, lucharon a su manera, nosotros con la cámara.

Hemos entregado nuestras imágenes para realizar denuncias a los organismos de derechos humanos y las hemos difundido libremente para que todos sepan que ocurre y se protejan, sin miedo, pero se protejan.

Lo que ocurre en Chile es triste pero maravilloso, sin banderas, juicios y con verdadera convicción luchan en común hacia un fin común. Y el pueblo no tiene precio.

Tenemos a mucha gente que agradecer, al pueblo chileno, a la primera línea, a nuestra mejor cronista y amiga Claudia Andrea Aranda Arellano (que pueden seguir como fuente fiel) que aguantó todo al lado de nosotros, a las brigadas de voluntarios y al Samu que me atendieron día por medio y atienden después de sus trabajos y guardias cansados pero con compromiso, a la casa que nos dio de comer y protección, cariño y amor y hasta un cuarto propio, a Oleg Yasinsky, a Pressenza, al Colegio de Periodistas de Chile, a los abrazos y todo los que nos dieron desconocidos que nos enseñaron mucho, a colegas que nos apoyaron y nos trataron super. Al Consulado de Argentina en Chile que también se ocupó de nosotros.

Perdón familia por lo que habrán sufrido en silencio imaginando lo peor…

Por un Chile más justo, ENCAPÚCHENSE Y SALGAN A LA PLAZA DIGNIDAD.

No permitan que los dividan ni distraigan ni que les vendan espejismos.

¡Gracias y FUERZAS! ¡Hasta la victoria!

¡Gracias por darnos el mejor premio de todos, estar a su lado en su lucha y confiar para fotografiarlos y tomar sus historias!

Mi amor Fede Rotter gracias por haberme acompañado. Tu registro fotográfico es maravilloso y exhibe la violencia que padece el pueblo chileno. También arriesgaste tu vida por Chile.

https://desinformemonos.org/hablemos-de-la-guerra-quimica-en-chile-fotografos-argentinos/

Más información:
– Un tribunal chileno prohíbe que los Carabineros lancen gases tóxicos a los manifestantes
– El lanzamiento de marcadores químicos contra los ‘chalecos amarillos’ en las manifestaciones

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Después de 13 años de ocupación militar la ONU ha destrozado a Haití

Organizaciones sociales y políticas de Haití piden a la ONU una indemnización a las víctimas del cólera, que desde 2010 hasta la fecha se ha cobrado unas 10.000 vidas, según datos oficiales.

“Exigimos indemnización, justicia y reparación”, dijo Camille Chalmers, director ejecutivo de la Plataforma Haitiana para el Desarrollo Alternativo y anunció que varias asociaciones se han unido para iniciar una campaña, cuyo objetivo es alcanzar el resarcimiento de las familias damnificadas.

En 2004 desembarcaron unos 10.000 soldados de la Minustah (Misión de la ONU para la Estabilidad en Haití), en medio de un Golpe de Estado contra el entonces presidente Jean Bertrand Aristide, de la misma factura que el boliviano.

Las fuerzas invasoras abandonaron el país 13 años después, en 2017, constituyendo la misión militar más larga desplegada por la ONU.

Sin embargo, su presencia ha sido un desastre total. La introducción del cólera, cuya culpabilidad reconocieron solo seis años después, y los escándalos de violaciones, uso excesivo de la fuerza, hijos abandonados y aumento de los índices de violencia, muestran la verdadera labor de la ONU en Haití.

“La Minustah agravó la crisis sistemática, la crisis estructural de la sociedad haitiana”, y se fueron sin reconocer que deben invertir para ayudar al país a reconstruir lo que destruyeron, subrayó Chalmers, uno de los coordinadores del coloquio internacional “Ocupación, soberanía y solidaridad: Hacia un tribunal popular sobre los crímenes de la Minustah en Haití”, que culmina hoy en la capital.

El dirigente de Alba Movimientos afirma que es “totalmente vergonzosa” la proclamación del éxito de la misión de la ONU en la nación caribeña, cuando durante su presencia se incrementó el nivel de violencia ciudadana.

“Hemos calculado que los muertos por bala en la región metropolitana, pasaron de un promedio anual de 92 personas a 964 en 2012 y 2013, con la Minustah”, denuncia Chalmers, quien añade que la llamada “industria del secuestro”, prácticamente no existía en Haití.

“Apareció con la Minustah y prosperó con la Minustah y se mantiene como un elemento muy importante de desestabilización social y económica en Haití”, lamentó.

Chalmers también insiste en que el cólera impactó de manera negativa a la economía y deterioró aún más su imagen a escala internacional, porque “en 2012 Haití era el país con más casos de cólera en el mundo”.

La ONU tiene que reparar el daño causado. Los movimientos haitianos exigen la edificación de infraestructuras que permitan reforzar el sistema de salud pública y su capacidad de respuesta a este tipo de epidemias.

La universalización del acceso al agua potable es un elemento básico para impedir que reaparezca el cólera y es una inversión menor al monto que la ONU gastaba para mantener sus tropas en Haití durante un año, asegura Chalmers.

“La ONU gastó 9.700 millones de dólares en Haití, y los resultados son visibles cuando uno camina en la calle, no solamente no dio resultado, sino que la situación está empeorando”, deplora.

El coloquio internacional aborda un primer balance sobre la presencia del organismo internacional en Haití, y cuenta con un centenar de organizaciones, movimientos sociales, plataformas haitianas y 25 invitados internacionales.

https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=327131&SEO=haiti-pide-a-la-onu-indemnizacion-por-introducir-el-colera

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La represión en Chile está experimentando las nuevas armas israelíes

Ni los gobiernos chilenos de derecha ni los de izquierda han renunciado al legado militar y judicial de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Israel contribuye a su lucha contra la población proporcionándoles armas y adiestramiento. La criminalización por parte de Chile de la resistencia popular se puede comparar a la represión por parte de Israel de la resistencia palestina.

Chile se ha unido en las manifestaciones que han recorrido todo el país contra el presidente Sebastián Piñera y su compromiso con el programa que introdujo el difunto dictador Augusto Pinochet. Los manifestantes han pedido su dimisión y exigido que se elabore una nueva constitución que sustituya el legado del dictador.

El estado de emergencia y los toques de queda impuestos por Piñera en todo Chile suscitaron comparaciones con la era de la dictadura en Chile puesto que el ejército emprendió una escalada de violencia contra la población civil en la que se incluyen asesinatos, golpes y tortura sexual. Esta represión en todo el territorio nacional recuerda el pasado. La militarización y criminalización de la resistencia en Chile tiene su origen en las leyes antiterroristas promulgadas por Pinochet y utilizadas por los gobiernos que se han sucedido desde la transición a la democracia contra la población.

Al igual que ocurrió durante la era de la dictadura de Pinochet, Israel respalda las violaciones de derechos humanos por parte del gobierno actual al vender tecnología militar y de vigilancia al gobierno chileno. Desde la época de la dictadura la CIA predijo que Chile iba a seguir comprando armas a Israel sin mucho riesgo de irritar a los Estados árabes siempre y cuando mantenga unas relaciones discretas con Tel Aviv y evite apoyar públicamente las políticas israelíes.

En busca de nuevos socios

A Chile no le ha resultado difícil hacerlo, ni en la época de la dictadura ni después. Pinochet mantuvo relaciones con Israel y con los Estados árabes al evitar mantener una postura clara en cuestiones controvertidas de la política de Oriente Medio. Igualmente, los gobiernos posteriores a la dictadura mantuvieron una actitud ambigua, facilitada por el apoyo de la comunidad internacional al compromiso de los dos Estados.

A partir de 1973, tras la guerra árabo-israelí, los países africanos empezaron a romper las relaciones diplomáticas con Israel, lo que obligó al Estado de asentamiento colonial a buscar otros países con los que establecer relaciones diplomáticas, así como posibles mercados para su industria de armamento con el fin de compensar la pérdida de colaboración militar con los Estados africanos. Una vez que Estados Unidos se afianzó en América Latina debido a su apoyo a las dictaduras militares y a las operaciones por toda la región para eliminar toda influencia socialista o comunista, Chile, que en 1949 había reconocido a Israel, se convirtió en un objetivo fundamental para el gobierno israelí. Al aumentar la preocupación de la comunidad internacional por las violaciones de los derechos humanos en Chile, en 1976 Estados Unidos se vio obligado a responder imponiendo un embargo de armas, a pesar de que anteriormente había financiado a Pinochet para que cometiera esos mismos crímenes. Aunque es posible que la CIA burlara la decisión del Congreso estadounidense, Israel estaba en una posición privilegiada para intervenir y llenar el vacío, y convertir a Chile en uno de sus principales compradores de armas en la región.

Un documento desclasificado de la CIA revela importantes detalles sobre las compras militares de Chile a Israel. Desde 1975 hasta 1988 Israel vendió sistemas de radar, misiles aire aire, equipamiento naval, aviones y sistemas antimisiles a la dictadura chilena. Una de las razones por las que Pinochet eligió a Israel, aparte de su armamento sofisticado y la admiración que sentía por el ejercito israelí, era el hecho de que Tel Aviv no pone condiciones políticas a sus transferencias, lo cual era importante para Pinochet, lo mismo que la artera postura de Israel de mantener declaraciones públicas de apoyo a una vuelta a la democracia en Chile al tiempo que suministraba a la dictadura armas para utilizarlas en el país y la región cuando llegó a su apogeo la Operación Cóndor (un plan para toda la región implementado en 1975 por las dictaduras latinoamericanas para exterminar a los grupos revolucionarios). Además de vender armas a Chile, en la década de 1980 Israel también ofreció al ejército de Pinochet la oportunidad de visitar sus industrias de defensa y ofreció adiestramiento a pilotos y oficiales chilenos.

Leyes comparables

Los gobiernos de la era posterior a la dictadura mantuvieron la constitución de Pinochet. Las leyes antiterroristas de 1984 que utilizó Pinochet para prolongar la detención sin cargos se han aplicado desde entonces a la población por parte de los gobiernos de Chile. La legislación es similar a la de Israel, que aplica a las personas palestinas la detención administrativa que permite encarcelas sin cargos ni juicio y renovar periódicamente la orden de detención. La criminalización por parte de Chile de la resistencia contra el capitalismo tiene paralelismos con la opresión de la resistencia palestina por parte de Israel. Ambos pueblos se enfrentan a luchas comunes y a opresores similares. La vigilancia, una táctica que tiene profundas raíces en la colonización de Palestina por parte de Israel, es una medida que los gobiernos chilenos ha aplicado sistemáticamente contra las personas. Los gobiernos chilenos utilizan tecnología de vigilancia israelí en la región de la Araucanía: la militarización de la región es el resultado directo de la aplicación de la legislación antiterrorista a la población mapuche.

Elbit, IAI y Rafael son los principales proveedores del gobierno chileno. Elbit y IAI se utilizan ampliamente contra la población palestina. En América Latina está muy solicitada la tecnología militar de Israel (desde los sistemas de vigilancia, el mantenimiento de sistemas informáticos, la munición de fósforo blanco y la tecnología de demolición hasta tecnología para aviones de combate utilizados en los bombardeos de Gaza por parte de Israel), supuestamente para luchar contra el tráfico de drogas y vigilar las fronteras. No obstante, lo que buscan los gobiernos de la región es controlar y reprimir sobre todo a sus propios pueblos.

En 2018 los ejércitos israelí y chileno firmaron nuevas iniciativas de cooperación en los ámbitos de educación y adiestramiento militar, mando de guiado y métodos de adiestramiento. El acuerdo se firmó en Chile por parte del general de división israelí Yaacov Barak y el general chileno Ricardo Martínez. Barak visitó la Brigada de Operaciones Especiales de Lautaro durante su visita. Piñera nombró Jefe de la Defensa Nacional al excomandante de la Brigada Lautaro, Javier Iturriaga, cuando el gobierno impuso el estado de emergencia para contrarrestar las protestas nacionales en Chile.

La prueba del armamento sobre el terreno

Israel comercializa sus armas y su tecnología como productos probados sobre el terreno. La población de Gaza es el experimento humano sobre el que se prueba la tecnología militar, lo que convierte a cualquier gobierno que compre armas a Israel en cómplice de la agresión colonial contra la población palestina. En Chile está agresión adopta un programa aún más siniestro. La compra por parte del gobierno chileno de tecnología militar a Israel para perseguir a la población mapuche es un reflejo de la represión israelí de la lucha anticolonial palestina.

Aunque las actuales relaciones entre Israel y Chile ya no están ocultas al control público, Israel sigue manteniendo clasificadas las relaciones entre ambos países durante la dictadura. Si bien Estados Unidos ha desclasificado muchos documentos que revelan su apoyo a la dictadura de Pinochet, Israel mantiene clasificadas más de 19.000 páginas de documentos a pesar de que pueden contener información sobre familiares judíos de ciudadanos israelíes que fueron desaparecidos por la dictadura de Pinochet.

La negativa a abrir los archivos

El ejército de Chile mantiene un pacto de silencio que dificulta la obtención de información y más aún hacer justicia a los miles de personas torturadas, asesinadas y desaparecidas durante la dictadura. En algunos casos los documentos desclasificados contribuyen a colmar lagunas de información. La negativa de Israel a abrir sus archivos referentes a la dictadura de Pinochet obstaculiza la obtención de justicia por parte de la ciudadanía chilena. Dos de sus miembros emprendieron un proceso judicial en 2016 para que se publicaran los documentos que podrían sacar a la luz la magnitud de la colaboración de Israel con Pinochet y probablemente revelar información sobre dos víctimas ejecutadas y desaparecidas, Ernesto Traubman y David Silberman.

Chile mantuvo estrechas relaciones con la fuerza aérea israelí en la época de la dictadura, lo que plantea interrogantes sobre la participación israelí en la práctica de la dictadura consistente en hacer desaparecer en el océano por medio de aviones a las personas detenidas ejecutadas. Además, un grupo selecto de agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) de Chile fue adiestrado por el Mossad en Israel .

Además de buscar información sobre el asesinato y desaparición de sus familiares, Lily Traubman y Daniel Silberman insisten en que su objetivo fundamental es sacar a la luz la magnitud de la implicación de Israel en la dictadura de Pinochet: «La venta de armas se debe regular por ley y deben existir unos criterios claros que prohíban la venta a países o regímenes dictatoriales que violan frecuentemente los derechos humanos».

La existencia y la violencia del colonialismo de Israel han creado una zona de prueba de armas perpetua en Gaza, lo que le supone una ventaja a la hora de vender su tecnología a los gobiernos que también pretenden reprimir a su ciudadanía. “Probado sobre el terreno” es el eufemismo que utiliza el Ministerio de Defensa israelí, una forma fundamental de deshumanizar a la población civil palestina. La situación la que se encuentra la población de Chile es similar; de hecho, se pueden establecer comparaciones respecto a la lucha por la liberación contra la explotación, apropiación y violencia colonial y neoliberal. Tanto el pueblo chileno como el palestino han sufrido la represión y las relaciones militares entre Chile e Israel sirven para reforzar la militarización. La normalización del colonialismo y el capitalismo a escala internacional asegura mientras tanto que la represion tenga carta blanca.

De hecho, posiblemente sea el compromiso de los gobiernos chilenos (sin excepciones entre los reaccionarios y los reformistas) de militarizar la región de la Araucanía lo que convierte a Israel en un socio permanentemente válido para Chile. Piñera se comprometió durante su campaña electoral a modificar las leyes antiterroristas para facilitar la persecución política. Sin embargo, como las protestas en Chile no muestran indicios de disminuir hasta que se derogue la constitución de Pinochet, es posible que Israel encuentre oportunidades más lucrativas en Chile en detrimento de toda la población.

https://orientxxi.info/magazine/chile-a-testing-ground-for-israeli-weapons,3462

Más información:

– La guerra química en Chile, un Estado terrorista que masacra a su propio pueblo (una vez más)
– Balance de la guerra contra el pueblo chileno: el número de heridos con perdigones asciende a 1.554
– Un tribunal chileno prohíbe que los Carabineros lancen gases tóxicos a los manifestantes
– El lanzamiento de marcadores químicos contra los ‘chalecos amarillos’ en las manifestaciones

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En las favelas de Sao Paulo el hostigamiento policial a los vecinos es la rutina de cada día

Paraisópolis, la segunda mayor favela de Sao Paulo, respiraba miedo e indignación este lunes, un día después de que nueve jóvenes murieran en una estampida provocada por una acción policial. A pesar de la conmoción, el exceso de fuerza, aseguran, es rutina.

“Los policías cometen abusos todos los fines de semana”, dijo una joven de 18 años que vive en la calle principal de la favela, en el suroeste Sao Paulo. Por temor a represalias, la mayoría prefiere no dar su nombre.

Fue en esa calle, Ernest Renan, donde las nueve víctimas murieron pisoteadas la madrugada del domingo cuando varios policías irrumpieron en una fiesta al aire libre. La versión oficial es que los efectivos perseguían a dos personas que disparaban desde una moto, pero los vecinos tienen un relato diferente.

“Todos los fines de semana ocurre lo mismo. Arranca el ‘baile funk’ y la policía llega y empieza a correr a la gente. Ahí escuchamos los gritos, los jóvenes se desesperan, intentan huir, aquí se esconden hasta unos cien”, dijo otra vecina de 42 años señalando al estrecho callejón donde los efectivos acorralaron y golpearon a asistentes a la fiesta, según registraron vídeos de locales.

Paraisópolis concentra casi 100.000 habitantes en un kilómetro cuadrado. Su calle principal es trajinada y está llena de comercios. Las construcciones, muchas en ladrillos sin revestimiento, se levantan de forma desorganizada. La mayoría no tiene servicios básicos y marañas de cables cuelgan entre poste y poste. Aquí no llega ni un taxi de afuera.

En la entrada de la favela se realiza de jueves a sábado “el baile del 17”. Este “baile funk” se ha vuelto tan conocido que miles de jóvenes vienen de otras ciudades. La madrugada del domingo había unas cinco mil personas. Los nueve fallecidos tenían entre 14 y 23 años y no eran de la comunidad.

Un “baile funk” es una enorme fiesta de calle musicalizada con “funk”, ritmo que nació en las favelas influenciado por el hip hop. El “baile del 17” comenzó hace casi diez años frente a un bar con ese nombre, cuentan los vecinos.

El bar desapareció pero la fiesta creció, y no todos en Paraisópolis lo disfrutan. “Aquí hubo gente que hasta se mudó por eso, el ruido es insoportable, no te deja dormir”, dijo la vecina de 42 años.

Gloria Maria, de 20 años, difiere. Para ella, promotora cultural de la comunidad, el “baile funk” es una forma económica de divertirse.

A favor o en contra, los vecinos coinciden en que la acción policial es estigmatizadora y racista.

Gabriela Santana, de 21 años, reconoce que en el “baile del 17” hay drogas y sexo, “igual que en las fiestas de ricos. La diferencia es que el funk es criminalizado, es racismo”, afirma.

“En la plaza Puesta del Sol [en un barrio noble de Sao Paulo] todo el mundo fuma marihuana para ver el atardecer. ¿Y la policía llega con bombas ahí? El problema es que somos negros y pobres”, dice Lions Pacs, un rapero de 23 años que cumplió dos años de cárcel y dice tener tanto miedo de la policía que en días como el domingo no se atreve a mirar por la ventana.

En Paraisópolis, vecina de la rica urbanización Morumbi, hay una cancha de fútbol y un parque clausurado. El cine más próximo queda a media hora de autobús.

“Nunca entré al baile”, dice una joven de 23 años. “No me gusta, pero si la policía quisiera impedir el baile, vendría temprano. Pero ellos vienen tarde porque les gusta golpear a pobres y favelados”, agrega.

“La policía siempre comienza con bombas, luego lanza gas lacrimógeno, uno lo siente dentro de casa porque la garganta comienza a arder. Después se escucha la gritería, la gente pidiendo socorro”, dice su hermana de 18 años que muestra un vídeo donde se ve a policías dando porrazos a personas acorraladas en un callejón.

La policía dijo que investigará la acción policial para determinar si hubo excesos. “Luto” fue escrito en letras blancas en la calle donde ocurrió la tragedia y donde a partir del jueves, las hermanas creen, “ocurrirá todo de nuevo”.

https://es-us.noticias.yahoo.com/brutalidad-policial-rutina-denuncian-vecinos-tragedia-favela-sao-200924485.html

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2.800 personas huyen por temor a los combates entre los guerrilleros del ELN y los narcotraficantes en Colombia

Al menos 2.160 personas han huido y otras 680 están confinadas por temor a los enfrentamientos entre los guerrilleros del ELN y los narcotraficantes en una región del noroeste de Colombia que es estratégica para las exportaciones de cocaína, anunció la ONU ayer.

Los más de 2.800 civiles -indígenas y afrocolombianos- se enfrentan a una difícil situación de seguridad debido a la presencia de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) en una zona rural del municipio de Alto Baudo, en el departamento del Chocó, dijo en un comunicado la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) de la ONU.

El departamento del Chocó cuenta con grandes plantaciones de coca y está estratégicamente posicionado para exportar la droga a Estados Unidos a través del Océano Pacífico.

Entre 2017 y 2018 hubo 21.100 personas desplazadas por la guerra en el Chocó, según el registro oficial de víctimas.

Considerada la última guerra de guerrillas del país desde la claudicación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que firmó la paz con el gobierno en 2016, el ELN cuenta con unos 2.300 combatientes y una amplia red de apoyo en las zonas urbanas.

La rebelión armada del ELN opera en el 10 por ciento de los 1.100 municipios del país.

Por su parte, las AGC son el brazo armado del Clan del Golfo, la principal banda de narcotraficantes de Colombia, que surgió de la desmovilización de milicias paramilitares en 2006.

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Y finalmente el volcán entró en erupción

Darío Herchhoren

Cuando los volcanes entran en erupción se anuncian con explosiones y lanzamientos de humo, gases y lava, y esto es lo que está sucediendo socialmente en América Latina.

En efecto, todo comenzó a calentarse con las elecciones primarias en Argentina, que anunciaron un triunfo rotundo de las candidaturas de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, y que fue confirmada posterioremente por el brillante resultado en primera vuelta (no fue necesaria una segunda) de esa opción y la humillante derrota del macrismo y su ideario neoliberal. Pero esa derrota del macrismo hay que leerla dentro de un marco continental, que vuelve tozudamente a expresarse en términos de izquierda, tras la tragedia que significó para los argentinos y para el bloque popular el triunfo de Mauricio Macri, con su ideología de los «Chicago Boys» de Milton Fridman.

A partir de esa derrota, se produjeron en Ecuador grandes manifestaciones contra las politicas macristas que venía aplicando Lenin Moreno, cada vez más escorado a la derecha, y que a raíz de los graves hechos en Quito, le obligó a trasladar el gobierno a Guayaquil, ante la imposibilidad de controlar la capital que estaba prácticamente tomada por los manifestantes.

En Brasil, y dentro de la misma erupción, se produjo la liberación de Lula, luego de pasar maś de 500 días encarcelado bajo una acusación de corrupción que nunca pudo ser probada, y que movilizó a millones de brasileños. El Tribunal Supremo de Brasil, ante la presión popular no tuvo más opción que liberar a Lula, aunque siempre se supo que no había prueba alguna contra él. Esto significó una grave derrota para Jair Bolsonaro, un ex militar fascista e ignorante, y de su ministro de justicia, Moro que antes había sido el que mandó a encarcelar a Lula.

En Chile hay manifestaciones desde hace un mes, con un número de muertos que ya superan los 20, con innumerables heridos y con miles de detenidos y gente que ha perdido la visión de un ojo por disparos de perdigones efectuados por los carabineros, un cuerpo históricamente brutal y criminal, con una larga lista de abusos a sus espaldas. Allí el presidente Sebastián Piñera, un ex funcionario de la dictadura cívico militar de Pinochet se jactaba de la paz social de que disfrutaba Chile.

Pero nunca dijo que esa paz se obtuvo mediante el terror impuesto al pueblo chileno mediante torturas, encarcelamientos y desapariciones, y que ahora como se dice por aquellos pagos «la vaca se les hizo toro».

Y ahora nos toca Bolivia. Allí se ha producido un golpe de estado cívico militar, que mediante violencias, torturas y amenazas ha conseguido desplazar del gobierno a Evo Morales, auténtico líder popular que había ganado las elecciones en primera vuelta hace pocos  días, en octubre pasado. Pero a pesar de todo,  el nuevo e ilegal gobierno boliviano, no consigue hacerse con el control del país, y en las calles se está librando una batalla entre los sectores más politizados de las clases humildes, y la fuerza bruta ejercida por la policía y el ejército.

Llama la atención dos cosas en la tragedia boliviana. La primera, es la falta de información y la deformación y manipulación de esa información, y la segunda, es la ingenuidad de Evo Morales que no supo ver que el ejército no estaba depurado ni tampoco la policía, y que en todo momento creyó en la legalidad construida, sin alcanzar a ver que esa legalidad no estaba construida para que el pueblo de Bolivia instaurara  el socialismo.

Vamos con la primera. Se informa que los habitantes de El Alto marcharon hacia La Paz en demanda de justicia y contra la asonada militar. Hay que decir que la ciudad de La Paz, es la sede del gobierno de Bolivia, pero su capital es Sucre, y que La Paz está construida en un valle. El Alto es una meseta que está a mucha más altura que La Paz, de ahí su nombre, y que es allí donde está el aeropuerto de La Paz. Lo que se llama pomposamente ciudad de El Alto fue en un principio una serie de chabolas, allí llamadas Villas Miseria, y que en un principio se construyeron en forma caótica, pero con el tiempo se fueron trazando las calles y la construcción se hizo con materiales de mejor calidad.

Y se construyó de la nada una verdadera ciudad, que está habitada en su inmensa mayoría por trabajadores pobres, que han sido enormemente beneficiados por las políticas inclusivas puestas en práctica por Evo Morales.

La segunda dijimos que era la ingenuidad de Evo Morales. He visto una entrevista que Rafael Correa, ex presidente de Ecuador le hace a Evo en el canal Rusia Today, que es un canal ruso en español y que transmite para España y América Latina. En esa entrevista Correa le hace la pregunta obvia, que es ¿cómo te confiaste en el ejército? A lo cual Evo contestó que conocía a algunos oficiales patriotas, y que confió en que iban a respetar al pueblo y que no se alzarían contra alguien elegido democráticamente.

Craso error. Los ejércitos de América Latina se formaron ideológicamente en la Escuela de las Américas en Panamá, donde oficiales superiores yanquis, les inculcaron las ideas de la guerra fría, y donde se les dijo que había un enemigo interno, que eran los trabajadores y campesinos, donde había un frente interno que había que cuidar contra ese enemigo.

Allí se enseña a torturar y a matar y a desaparecer. Baste  decir que de esa escuela salieron Videla, Banzer, Pinochet, Massera y toda una pléyade de criminales. Hay que aprender que esos ejércitos están hechos a la medida de los intereses del imperio y de sus servidores nativos, y que nada hay que esperar de ellos, y que las leyes y las constituciones de América Latina, están hechas para defender esos mismos intereses, y que si se quiere hacer una nación justa, libre y soberana hay que crear unas nuevas fuerzas armadas, y hacer nuevas leyes que defiendan a los marginados y a los desposeidos.

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Bolivia: laboratorio de una nueva ‎estrategia que inicia un periodo de desestabilización en Latinoamérica

Thierry Meyssan

El 14 de octubre de 2019 el presidente Evo Morales anunciaba, en entrevista concedida a la ‎televisora GigaVisión, que tenía en su poder grabaciones que demostraban que personalidades de ‎la extrema derecha y ex militares estaban preparando un golpe de Estado en previsión de que ‎él volviera a ganar la elección presidencial (1).‎

Pero lo que sucedió no fue un golpe de Estado militar sino el derrocamiento del presidente ‎constitucional. Nada permite pensar que el nuevo régimen sea capaz de estabilizar el país. ‎Estamos viendo el inicio de un periodo de caos. ‎

Los motines iniciados el 21 de octubre, y que llevaron al presidente y al vicepresidente de la ‎República, a la presidente del Senado, al presidente de la Cámara de Diputados y al vicepresidente ‎del Senado a dimitir uno tras otro, no cesaron con la entronización de Jeanine Áñez, la segunda ‎vicepresidente del Senado, el 12 de noviembre. El partido político de la señora Áñez, el ‎Movimiento Demócrata Social, sólo cuenta con 4 diputados y senadores de un total de 130. Y ‎su decisión de instaurar un nuevo gobierno sin representantes de los pueblos originarios (pueblos ‎que los occidentales llamarían “indígenas”) llevó a los miembros de esos grupos étnicos a lanzarse ‎a las calles, en lugar de los grupos de matones que habían sacado del poder al gobierno del ‎presidente Evo Morales. ‎

Mientras la violencia interétnica se propaga por todo el país, la prensa boliviana publica relatos ‎sobre las humillaciones públicas, las violaciones y el diario conteo de manifestantes muertos ‎a manos de la policía y el ejército. ‎

Si bien es evidente que el ejército está respaldando a la nueva “presidenta” Áñez, nadie sabe ‎exactamente quién sacó del poder al presidente Evo Morales y se estima que pudo ser tanto una ‎facción local como una transnacional o ambas. La reciente anulación de un megacontrato para la ‎explotación del litio boliviano puede significar que algún competidor invirtió en el derrocamiento ‎del presidente Evo Morales. ‎

Lo único seguro es que Estados Unidos se alegra del giro que han tomado los acontecimientos, ‎pero es posible que Washington no haya intervenido para provocarlos, aunque ciudadanos y ‎funcionarios estadounidenses están probablemente implicados, como indicó el director del SVR ‎‎ (2) ‎ruso, Serguei Narichkin.‎

La publicación de una conversación entre la nueva ministra colombiana de Exteriores, Claudia ‎Blum, y el embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos –conversación grabada ‎en un café de Washington– no deja lugar a dudas (3): el secretario de Estado ‎estadounidense, Mike Pompeo, se opone actualmente a toda intervención en Latinoamérica; ‎abandona al individuo que se autoproclamó presidente de Venezuela, Juan Guaidó, lo cual ‎inquieta al antivenezolano gobierno de Colombia, y rechaza todo contacto con los numerosos ‎aprendices golpistas latinoamericanos. ‎

Esto nos muestra que la nominación de Elliot Abrams como representante especial de ‎Estados Unidos en Latinoamérica no sólo fue una concesión a cambio del cierre de la ‎investigación del fiscal Robert Mueller sobre la supuesta “trama rusa” (4) sino también una astucia para acabar con la influencia de los neoconservadores en la ‎administración estadounidense. El “diplomático” Abrams se portó tan mal y cometió tantos ‎errores que destruyó en unos meses toda esperanza de intervención imperialista estadounidense ‎en Latinoamérica. ‎

En todo caso, el Departamento de Estado es actualmente una zona de desastre: los altos ‎diplomáticos desfilan uno tras otro por el Capitolio para prestar testimonio contra el presidente ‎Donald Trump ante la comisión de la Cámara de Representantes encargada de destituirlo. ‎

Pero, si la administración Trump no está orquestando lo que sucede en Latinoamérica, ¿quién ‎está haciéndolo? Todo indica que aún no han desaparecido las redes que la CIA instauró en ese ‎continente en los años 1950-1970. Cuarenta años después, esas redes siguen existiendo en ‎numerosos países latinoamericanos y logran actuar por sí mismas con un mínimo de respaldo ‎externo. ‎

Las sombras del pasado

Cuando Estados Unidos decidió iniciar contra la URSS su estrategia de “containment”, el primer ‎director de la CIA, Allen Dulles, y su hermano, el secretario de Estado John Foster Dulles, ‎reciclaron numerosos líderes de las milicias ultranacionalistas creadas por las potencias del Eje ‎utilizándolos en la lucha contra los partidos comunistas. Esos elementos, previamente evacuados por Estados Unidos de los países donde habían perpetrado numerosos crímenes durante la ‎Segunda Guerra Mundial, fueron agrupados en el seno de la Liga Anticomunista Mundial (WACL, ‎siglas en inglés) (5), la cual ‎organizó en Latinoamérica el “Plan Cóndor” (6), una estructura de cooperación entre los regímenes proestadounidenses ‎de Latinoamérica para secuestrar y asesinar líderes revolucionarios en cualquier país donde ‎buscaran refugio. ‎

Fue así como, después de haber participado en el golpe militar que instaló en la presidencia ‎de Bolivia al general René Barrientos, en 1964, el general Alfredo Ovando puso la búsqueda del ‎Che Guevara, en 1966, en manos del nazi Klaus Barbie, quien había sido jefe de la Gestapo en la ‎ciudad francesa de Lyon. Después de ser capturado por el ejército boliviano, Guevara fue ‎asesinado a sangre fría, por orden del dictador Barrientos, en 1967. ‎

Bajo las dictaduras de los generales bolivianos Hugo Banzer (1971-1978) y Luis García Meza ‎‎(1980-1981), el nazi fugitivo Klaus Barbie –conocido en Francia como “el Carnicero de Lyon”– y ‎el neofascista italiano Stefano Delle Chiaie –miembro del Gladio italiano que había organizado ‎en 1970 el fallido golpe de Estado del príncipe Borghese en Italia– trabajaron juntos en la ‎restructuración de la policía y de los servicios secretos bolivianos. ‎

Sin embargo, después de la dimisión del presidente estadounidense Richard Nixon, en 1974, ya ‎se había iniciado en Estados Unidos la ola de revelaciones de las comisiones Church, Pike ‎y Rockefeller sobre las actividades secretas de la CIA. El público vio solamente la espuma de ‎esa ola, pero hasta eso era demasiado. En 1977 el presidente James Carter nombraba director ‎de la CIA al almirante Stansfield Turner, ordenándole sacar de la agencia a los colaboradores que ‎habían trabajado para el Eje nazi-fascista y convertir las dictaduras proestadounidenses en ‎‎“democracias”. Así que cabe preguntarse, ¿cómo pudieron entonces el nazi alemán Klaus ‎Barbie y el neofascista italiano Stefano Delle Chiaie convertirse en supervisores de la represión ‎en Bolivia hasta agosto de 1981? ‎

Es evidente que habían logrado organizar la sociedad boliviana de una manera que les permitía ‎no depender del apoyo de Washington y de la CIA. Les bastaban el discreto respaldo de algunos ‎funcionarios estadounidenses y el dinero de un grupo de transnacionales. Los golpistas de 2019 ‎han actuado probablemente de la misma manera. ‎

Durante el periodo de la lucha anticomunista, Klaus Barbie había facilitado la instalación ‎en Bolivia de numerosos fugitivos croatas ustachis que antes lo habían ayudado a él a huir ‎de Europa (7). ‎Creada en 1929, la organización de los ustachis reivindicaba ante todo una identidad católica ‎croata y contó con el apoyo del Vaticano para luchar contra la URSS. Después de la Primera ‎Guerra Mundial y antes del inicio de la Segunda, los ustachis perpetraron numerosos asesinatos ‎políticos, como el atentado que costó la vida al rey ortodoxo Alejandro I de Yugoslavia durante ‎una visita en Francia. Durante la Segunda Guerra Mundial, los ustachis se aliaron a los ‎fascistas y a los nazis y perpetraron masacres contra los cristianos ortodoxos pero enrolaron a musulmanes.

En total contradicción con el cristianismo original, los ustachis promovieron una visión ‎racialista del mundo, según la cual los eslavos y los judíos no pueden ser considerados ‎enteramente humanos (8). ‎

Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, los ustachis huyeron de Europa hacia Argentina, ‎donde fueron acogidos por el general Juan Domingo Perón. Pero algunos rechazaron ‎el peronismo y prefirieron volver a emigrar. Fueron por consiguiente los más recalcitrantes ‎los que emigraron a Bolivia (9).‎

Según el neoustachi boliviano Luis Fernando Camacho, “Bolivia pertenece ‎a Cristo”, algo que nadie discute en ese país, donde el 98 por ciento de la población es ‎de confesión cristiana. ¿De qué habla entonces este individuo?

‎Los ustachis en Bolivia

‎Ya se sabe que las razones éticas no son motivo suficiente para que la CIA acepte renunciar a un ‎arma. Así que no hay que sorprenderse de que los colaboradores que la administración Carter había ‎expulsado de esa agencia estadounidense hayan colaborado después con el vicepresidente de ‎Ronald Reagan y ex director de la CIA‎, George Bush padre. Algunos de ellos formaron el ‎“Antibolchevik Bloc of Nations” (10). Esos elementos eran principalmente ucranianos (11) e individuos ‎provenientes de los países bálticos (12) y ‎de Croacia. Todos esos criminales de guerra están hoy en el poder.‎

Los ustachis bolivianos se han mantenido vinculados a sus correligionarios en Croacia, ‎principalmente durante la guerra de 1991-1995, donde apoyaron al partido cristiano-demócrata ‎‎(HDZ) de Franjo Tudman. ‎

En Bolivia, esos elementos crearon la “Unión Juvenil Cruceñista”, una milicia conocida por sus ‎incursiones violentas y asesinatos de miembros del pueblo originario aymara. Uno de los antiguos ‎jefes de la Unión Juvenil Cruceñista, el abogado y hombre de negocios Luis Fernando Camacho, ‎preside actualmente el Comité Cívico Pro Santa Cruz y dirige abiertamente a los matones que ‎expulsaron del país al presidente Evo Morales, miembro de la etnia aymara. ‎

Al mismo tiempo, parece que el nuevo comandante de las fuerzas terrestres de Bolivia, el general ‎Iván Patricio Inchausti Rioja, es de origen croata. En todo caso, es ese general quien dirige ‎actualmente la represión contra la resistencia de los pueblos originarios, luego de haber recibido ‎lo que se ha denunciado como una “licencia para matar”, concedida públicamente por la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez.‎

La fuerza de los ustachis bolivianos no reside en su número, ya que son sólo un grupúsculo. ‎Si lograron derrocar al presidente Evo Morales es porque utilizan la religión para justificar sus ‎crímenes y, en un país eminentemente católico, pocos se atreven a oponerse abiertamente a ‎quien dice hablar en nombre de Dios. ‎

Los cristianos racionales que leyeron u oyeron las declaraciones de la presidente autoproclamada ‎cuando anunciaba el regreso de la Biblia al palacio de gobierno –en realidad eran los ‎‎Cuatro Evangelios pero la señora Añez no parece conocer la diferencia entre esos dos libros– y ‎que recordaron las denuncias de la nueva jefa de Estado sobre los “ritos satánicos” que ella atribuye a los pueblos originarios quedaron estupefactos y creyeron, con desagrado, que esta ‎señora proviene de alguna secta. No, es una ferviente católica. ‎

Hace años que venimos denunciando a los responsables del Pentágono partidarios de la estrategia ‎Rumsfeld / Cebrowski. Hemos advertido repetidamente que esos militares estadounidenses ‎pretenden repetir en la Cuenca del Caribe lo que ya hicieron en el Medio Oriente ampliado. ‎

Pero en Latinoamérica, su plan encontraba una importante dificultad: la ausencia de una fuerza ‎regional comparable a la Hermandad Musulmana y Al-Qaeda. En Latinoamérica, todas las ‎manipulaciones terminaban volviendo a la tradicional oposición entre “capitalistas liberales” y ‎‎“socialistas del siglo XXI”. Ya no es así. Ahora existe dentro del catolicismo una corriente ‎política que predica la violencia en nombre de Dios. Esa corriente hace posible el caos. ‎Los católicos latinoamericanos se ven ahora ante la misma situación que los sunnitas árabes: ‎tendrán que condenar urgentemente a esos fundamentalistas o serán arrastrados por la violencia ‎que estos predican.

(1) Bolivie: Morales redoute un coup d’Etat s’il gagne ‎les élections (en español, “Bolivia: Morales teme un golpe de Estado si gana las elecciones”), ‎AFP, 15 de noviembre de 2019.
(2) El SVR es el servicio de inteligencia exterior de la Federación Rusa (nota de la Red Voltaire).
(3) Exclusivo: audios de polémica charla entre ‎el embajador Francisco Santos y la nueva canciller Claudia Blum, Publimetro, Colombia, 20 de noviembre de 2019.
(4) Venezuela, Irán, Trump y el ‎Estado Profundo, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 21 de mayo ‎de 2019.
(5) La Liga Anticomunista Mundial, internacional del crimen, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 20 de enero de 2005.
(6) Operación Cóndor, 40 años después, Stella ‎Calloni, Infojus, 2015.
(7) Los ustachis eran miembros de una organización terrorista –la Ustacha– creada ‎sobre la base del racismo religioso y del ultranacionalismo croata (nota de la Red Voltaire).
(8) En 1823 el poeta Antun Mihanovic, fuertemente influenciado por el romanticismo alemán, se interrogaba sobre un hipotético origen no eslavo de los croatas. ‎Partiendo de esa hipótesis romántica, Ante Starcevic teorizó la justificación de la independencia ‎croata de los demás pueblos de los Balcanes. En eso se basaron los ustachis para construir ‎su propia ideología racialista, independientemente del nazismo. Los nazis, que deberían haber ‎visto a los croatas como subhumanos destinados a servir como esclavos, encontraron más conveniente y cómodo utilizarlos como fuerza de combate fingiendo creer el mito inventado por ‎los ustachis. Cf. The Racial Idea in the Independent State of Croatia. Origins and Theory, ‎Nevenko ‎Bartulin, Brill, 2014.‎
(9) Nationalism and Terror. Ante Pavelic and Ustasha Terrorism from ‎Fascism to the ‎Cold War, Pino Adriano y Giorgio Cingolani, Central European University Press, ‎‎2018.
(10) Old Nazis, the new right and the Republican party, Russ Bellant, ‎South End Press, 1988.
(11) ¿Quiénes son los nazis en el gobierno ucraniano?, por Thierry Meyssan, 3 de marzo ‎de 2014; Organizaciones nazis irrumpen en el escenario europeo, por Andrey Fomin, Oriental Review, Rusia, 6 de marzo de 2014; Entrenamiento estadounidense para neonazis ucranianos, por Manlio Dinucci, ‎‎Il Manifesto, Italia, 11 de febrero de 2015; Manifestación nazi en Kiev, ‎‎16 de octubre de 2017; Ucrania, vivero de neonazis de la OTAN, por ‎Manlio Dinucci, Il Manifesto, Italia, Red Voltaire, 24 de julio de 2019.
(12) La presidente de Letonia rehabilita el nazismo, por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 20 de marzo de 2005; Derecho de respuesta del gobierno letón, embajadora Solvita Aboltina y ‎comentarios de Manlio Dinucci y Thierry Meyssan, Red Voltaire, 13 de octubre de 2018.