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Los soldados del ejército israelí se unen a los nazis en las filas del ejército ucraniano

Vasyl MarushchynetsEn 2019 Israel protestó cuando el gobierno ucraniano restituyó en su puesto a Vasyl Marushchynets, un diplomático que había sido depurado por insertar comentarios fascistas y antisemitas en su página de Facebook.

Marushchynets había estado sirviendo como cónsul en Hamburgo antes de ser despedido del servicio diplomático por ser un fascista. Culpaba a los judíos de la Segunda Guerra Mundial y deseaba la muerte de los antifascistas.

En su página de Facebook Marushchynets también incluyó una foto celebrando su cumpleaños a junto a un pastel alusivo al “Mein Kampf” de Hitler. Ya ven que en Ucrania no sólo son fascistas los del Batallón Azov.

Pero el tiempo cura todas las heridas, algunas muy rápidamente. Los sionistas se han olvidado del tipo de gentuza que prolifera por los despachos de Kiev y los signos de divorcio entre Israel y Rusia se han multiplicado. Parece el fin de una era. Después de acusar a Rusia de crímenes de guerra en Bucha y de votar a favor de la expulsión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con el telón de fondo de las masacres en Palestina, Jerusalén, Jenin y Gaza, los sionistas han dado un paso más.

Desde los tiempos soviéticos, Moscú siempre ha mantenido un compromiso con los gobiernos de Tel Aviv, pero ahora todo ha cambiado. Israel se ha implicado a fondo y hace todo lo posible para que Ucrania derrote a Rusia.

El embajador de Israel en Washington, Michael Herzog, dijo que no creía que hubiera una solución diplomática a la guerra en Ucrania en un futuro próximo. Añadió que Israel había adoptado una posición muy clara contra la operación rusa en Ucrania: “A pesar de nuestros esfuerzos diplomáticos, no veo ninguna solución diplomática a la guerra en Ucrania en un futuro próximo”, dijo. “Hemos sobrestimado la eficacia del ejército ruso. Su rendimiento no es muy impresionante. Siguen siendo una superpotencia, pero es probable que estos acontecimientos debiliten la capacidad de disuasión de Rusia”.

Israel ya no disimula y apuesta claramente por los frentes financiero y militar para que Zelensky, erigido como presidente por los grupos de presión israelíes, gane su apuesta y derrote a Rusia. El jueves, un episodio revelador de esta creciente tensión se tradujo en el ataque con misiles antibuque desde Odessa, un puerto poblado por “sionistas ucranianos” cercanos a Israel, contra el barco ruso Moskva, que acabó hundiéndose el viernes por la mañana.

El periódico israelí Yediot Aharonot ha revelado que una unidad secreta de entrenamiento, compuesta por antiguos oficiales de las unidades especiales del ejército israelí, entre ellas Sayeret Matkal, había sido desplegada en Ucrania para proporcionar entrenamiento militar a los ucranianos. Se trata de la misma unidad que mata a los palestinos en las calles de Jenin, Jerusalén y Gaza. El embajador ucraniano en la Palestina ocupada, Yevgen Korniychuk, declaró recientemente que tropas israelíes habían viajado a Ucrania para luchar contra Rusia.

Preguntado por la participación de colonos israelíes/ucranianos en la guerra contra Rusia, el embajador ucraniano en Tel Aviv respondió: “Cualquiera que tenga pasaporte ucraniano y quiera luchar en la guerra, podrá hacerlo”. También se refirió a varios residentes de los territorios ocupados con pasaporte ucraniano que querían luchar junto al ejército ucraniano. “No sabemos cuántos soldados israelíes fueron a luchar junto al ejército ucraniano”, añadió Yevgen Korniychuk.

Por primera vez desde 1948 Rusia ha reaccionado y acaba de condenar la ocupación sionista de los territorios ocupados de Palestina. Sensible a los acontecimientos que se están produciendo en Jerusalén, Rusia ha exigido el fin de los mismos, al tiempo que ha denunciado la ocupación israelí en los términos más enérgicos.

Rusia ha criticado a Israel por violar las resoluciones del Consejo de Seguridad al continuar su ocupación de los territorios palestinos. La brutal incursión de un grupo de soldados israelíes en la mezquita de Al-Aqsa, donde los fieles palestinos realizaban los rituales del mes de Ramadán, provocó intensos enfrentamientos que dejaron varios heridos y provocaron la reacción del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

“Israel sigue pisoteando numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la ONU al continuar su ocupación ilegal de tierras palestinas”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.

La nueva posición rusa, ¿es el preludio de un apoyo más abierto a Palestina? No se puede descartar una escalada de intercambios de cohetes entre Israel y Gaza. En mayo del año pasado, la Kornet rusa en Gaza echó por tierra los primeros intentos de incursión del ejército sionista en la Franja, que perdió tres tanques en tres días.

La destrucción de los tanques rusos por misiles israelíes en el frente ucraniano puede cambiar las coordinadas de Oriente Medio. Después de su clamoroso fracaso en Siria, Israel lo tiene cada vez más complicado. Por un lado, se va a estrechar la alianza de Rusia con el eje de la resistencia. Por el otro, Moscú también puede apoyar a los palestinos en Yenín, Cisjordania y Gaza contra la ocupación sionista.

Comienza la criminalización de los movimientos antifascistas en Europa

El 30 de marzo el gobierno francés aprobó un decreto prohibiendo el Grupo Antifascista de Lyon y Alrededores (GALE). En plena campaña electoral, se trata de un muy mal presagio, toda una señal de que corren malos tiempos para los restos de libertades públicas aún vigentes. El proceso de fascistización de los Estados europeos no puede ser más evidente: mientras apoyan a los nazis ucranianos, persiguen a los antifascistas en sus propios países.

Unas semanas antes de disolver el GALE, el ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, inició un procedimiento de disolución contra un medio de comunicación alternativo, “Nantes Révoltée”, que tiene más de 300.000 seguidores en las redes sociales.

Por si eso no bastara, el gobierno ha disuelto el GALE en un contexto de violencia creciente de las hordas fascistas de Lyon. Históricamente esa ciudad ha sido el laboratorio de los fascistas franceses, un bastión de los movimientos más reaccionarios y racistas. Los repetidos ataques contra la librería autogestionaria “La Plume Noire” son un ejemplo.

Los fascistas tienen carta blanca. Han provocado 14 agresiones violentas en Lyon que no han dado lugar a ninguna persecución policial ni judicial, a pesar de las denuncias presentadas ante la fiscalía.

La disolución del GALE es una novedad en Francia. Es la primera vez en varias décadas que un gobierno decide disolver un colectivo antifascista. También es la primera vez  que la prohibición administrativa de una organización política y social se basa exclusivamente en la “ley contra el separatismo”, aprobada originalmente tras las manifestaciones fascistas de 1934 en Francia. Desde entonces ha sido modificada por la “ley contra el separatismo”, que amplía su ámbito de aplicación para incluir los actos violentos contra la propiedad privada y las personas.

En otras palabras, Francia prohíbe una organización antifascista con leyes aprobadas contra los fascistas.

En estas cinco páginas se enumeran los distintos hechos de los que se acusa al GALE y que, para el Gobierno, justifican la disolución. La presunta participación en acciones violentas durante las manifestaciones y los mensajes catalogados como “de odio” en las redes sociales contra las fuerzas del orden y la extrema derecha se enumeran así en orden cronológico. En general, no son más que consignas clásicas del movimiento antifascista, contra la institución policial, la extrema derecha y toda forma de discriminación.

El decreto del gobierno francés enumera unos fundamentos trucados y manipulados. Acusa al GALE de “convocar manifestaciones armadas en la calle o actos violentos contra personas o bienes”. Dice que los días 4 y 5 de febrero de 2017, el GALE organizó una cadena de protestas contra una conferencia del Frente Nacional, durante el cual se cometieron daños contra las inmobiliarias y los bancos.

Sin embargo, las movilizaciones antifascistas no fueron convocadas por el GALE, sino por diversos colectivos y sindicatos. El miembro designado por el gobierno como “jefe” del GALE no participó en ellas, ya que se encontraba fuera de Lyon.

El gobierno francés se siente más cercano a los nazis ucranianos que a sus propios antifascistas. Lo que se condena en Europa es la lucha contra el fascismo, la defensa de la clase obrera y de la cultura progresista. “Nunca dejaremos que esto ocurra. Para nosotros es una batalla más contra lo que denunciamos, la fascistización de la sociedad”, dicen los miembros del GALE.

La criminalización de los movimientos antifascistas en Europa es un aviso para navegantes. “Somos los primeros afectados por esta medida. Como activistas, también es nuestro deber llegar hasta el final por los próximos afectados, porque está claro que puede afectar a mucha gente”, apunta el GALE.

El colectivo se creó en 2013 tras el asesinato del antifascista francés Clément Méric y la instalación en Lyon de fascistas y racistas de la peor calaña.

Los nazis de la marca Chanel no venden sus baratijas a los rusos

Las tiendas oficiales de Chanel se niegan a vender sus baratijas a los ciudadanos rusos. Los demás clientes deben firmar un formulario en el que declaran que no llevarán los artículos vendidos por la marca a Rusia.

“No vivo en Rusia y no lo llevaré en el territorio de Rusia”, prometen los compradores de Chanel.

80 años después, Chanel vuelve por sus fueros, que son nazis.

Durante la ocupación francesa por los nazis, Gabrielle “Coco” Chanel fue colaboracionista y espía del III Reich. Tenía vínculos muy estrechos con los alemanes: era la soplona F-7124, según los archivos de la Abwehr, la inteligencia militar alemana.

Su nombre en clave era “Westminster”. El espionaje alemán le llamaba así porque había sido la amante de Hugh Richard Arthur Grosvenor, el Duque de Westminster.

En 1933, tras su llegada al poder, Goebbels nombró al barón Hans Gunther von Dincklage agregado de la embajada alemana en París. Era una tapadera. En realidad Dincklage era la antena de la Abwehr en la capital francesa, donde conoció a Coco Chanel. Ambos fueron amantes.

Durante la ocupación francesa, mientras los demás franceses resistían y luchaban para salir adelante, Coco Chanel vivía en el Hôtel Ritz, que era el cuartel general del ejército alemán Según el periodista de investigación Hal Vaughan, “los nazis estaban en el poder y Chanel gravitó hacia el poder”.

En 1941 el espionaje nazi la envió a Madrid durante unos meses para reclutar espías. Viajó  con otro francés que trabajaba para espionaje alemán, el baron Louis de Vaufreland, con la excusa de hacer negocios. Según Vaughn, existe un registro de su cena con el diplomático británico Brian Wallace.

La diseñadora de moda se aprovechó de los nazis para lograr sus objetivos empresariales. En 1924 la familia judía Wertheimer había apoyado el lanzamiento de su línea de perfumes a cambio de la mayor parte de los beneficios. Pero cuando los nazis expropiaron los negocios a los judíos, Chanel vio la oportunidad de aprovecharse del momento y apoderarse del negocio de quienes le habían ayudado.

Tras la derrota de Stalingrado, el general Walter Schellenberg, de las SS, le encargó otra misión, la “Operación Modellhut”, para negociar una paz por separado con Churchill. Chanel organizó la liberación de Vera Lombardi, una amiga común de Churchill y ella, de una prisión italiana. Viajaron a Madrid con Dincklage, donde Lombardi recibió instrucciones de entregar la carta de Chanel a Churchill en la embajada británica.

Sin embargo, este plan fracasó cuando Lombardi denunció a Chanel y a sus socios como espías alemanes. Lombardi fue detenida de nuevo y Chanel consiguió volver a París sana y salva.

Tras la liberación de Francia, le pidieron cuentas. En setiembre de 1944 fue detenida e interrogada por el Comité de Depuraciones de la Francia Libre. La liberaron posteriormente como un favor personal a Churchill por el intento de negociaciones durante la guerra.

Francia la desterró y durante 10 años tuvo que residir en Suiza con el nazi Dincklage. Toda su vida, Coco Chanel fue una nazi repugnante que aborrecía a todos lo que significara progreso, sindicalismo o revolución. Hoy sería la reina del pijerío.

Su marca comercial nunca ha criticado las deportaciones, ni los campos de concentración, ni las masacres, ni los crímenes de guerra perpetrados por las divisiones de la SS y la Gestapo.

La relación de la OTAN con organizaciones fascistas va más allá de Ucrania

Es posible que muchas personas que se atreven a buscar más allá de lo que repite la propaganda oficial, se hayan asombrado e indignado al comprobar la colaboración directa de la UE y EEUU con el golpe fascista de Ucrania en 2014, que supuso la inclusión de las milicias nazis en el ejército y la policía, y que inició las masacres cotidianas en el Donbass que acabaron con la vida de 14.000 personas, según datos oficiales. Leer más

Propaganda de guerra: Putin y la Memoria Histórica

Desde el comienzo de la operación especial rusa en Ucrania, se han empleado todo tipo de argumentos para justificar el apoyo al gobierno del neonazi Zelensky. El empleo de la propaganda de guerra mostrando al temible oso ruso frente a un pobre corderito ucraniano condiciona a la población para tomar partido en defensa del gobierno ucraniano, nacido las protestas democráticas del Euromaidán y que hoy, con los pocos medios que tiene, hace frente a un enemigo muy superior. El gobierno de Zelensky queda a la altura de los héroes macedonios frente a los malvados persas del rey Darío que pretendían invadir su nación.

La propaganda de guerra atlantista, otánica u occidental  tiende a personificar todos los males en un único individuo, para que la población sepa identificar a su enemigo. Cuando EEUU tuvo que intervenir en la Segunda Guerra Mundial contra el Eje (después de financiarlo), la propaganda se dirigió contra Hitler, Mussolini y el emperador Hiroito. Durante la Guerra Fría, la propaganda occidental se dirigió en personalizar sobre los líderes soviéticos y chinos.

Con la Revolución Cubana, Fidel Castro se convirtió en su objetivo. En los 80 y 90, el objetivo fue Yugoslavia. Cuando ocurrió el 11-S, el enemigo número uno de la Humanidad fue un saudí llamado Osama Ben Laden. Cuando en 2003 se invadió Iraq bajo la excusa de las “armas de destrucción masiva” que nunca se encontraron, el enemigo fue Sadam Hussein. Lo mismo ocurrió en 2011 cuando se invadió Libia con Gaddafi. Lo mismo más tarde en Siria con el presidente Bashar Al Assad.

Pero en el caso español se ha ido más allá, se ha querido tocar la fibra más sensible de una parte de la población. Bajo la comparación del gobierno Zelensky/Frente Popular vs. Vladimir Putin/Hitler, Mussolini y Franco, se dirige la opinión hacia el puerto que quiere este gobierno. Si eres un demócrata y defiendes un modelo republicano para España, tienes que estar con los ucranianos. Mira lo que pasó con la República por dejarlos abandonados

Una afirmación simple a la vez que falsa que ha posicionado a una parte de la población española, sobre todo aquella que miró con esperanza la llegada del gobierno de UP-PSOE en 2019 (entre otras cosas, por su compromiso con la investigación de los crímenes del franquismo). Con esta propaganda, tenemos en el imaginario de la población un Franco (Putin) que quiere invadir un país y un gobierno democrático (Zelensky) que se defiende sólo con la ayuda de las democracias europeas. ¿Acaso no les enternece esta historia?

Desde hace varios años estudio la Guerra Civil en una región de la provincia de Guadalajara. Una región fría donde los fascistas la ocuparon con cierta rapidez y donde los campesinos que huyeron se organizaron en guerrillas para hacer frente a caciques y patrones que venían con el ejército golpista. Los primeros que vinieron a entrenar a estos campesinos de Molina de Aragón fue un grupo de soviéticos (1) que no tenían ninguna relación con España: lo único que les unía era la solidaridad y la lucha contra el fascismo.

No vinieron las democracias occidentales a ayudar al sí elegido democráticamente gobierno del Frente Popular. Esas democracias que hoy sí ayudan a Ucrania armando y financiando batallones de neonazis bloquearon cualquier ayuda contra la República Española. Mientras los soviéticos sí enviaban armas y tropas al gobierno  legítimo, las democracias europeas ejecutaban un embargo en su contra. Mientras el embajador franquista en Londres era el Duque de Alba Jacobo Fitz-James Stuart y se reunía con toda la élite británica, el embajador republicano Pablo de Azcárate era ninguneado por el gobierno de Su Majestad. Mientras Francia permitió operar a los agentes franquistas en su territorio, los barcos soviéticos con armas para la República eran requisados por la autoridad francesa (2) en Marsella o Toulon. Éstas son las democracias con las que se alinea España.

A día de hoy, 83 años después de terminada la guerra en España con la victoria de los fascistas y 77 de la victoria del Ejército Rojo sobre los nazis en Berlín podemos resumir que: 1) los soviéticos que vinieron a entrenar a campesinos españoles siguen siendo recordados en Rusia con todos los honores por su labor antifascista (3). En Rusia no existe un Valle de los Caídos y, 2) que los que se levantaron en 1936 contra la penetración judeobolchevique y masónica traída por agentes de la Komintern y la III Internacional son los mismos que azuzan ahora el odio contra todo lo ruso. Se vistan del color que se vistan. Desde los diputados de Vox a los ministros de Unidas Podemos: todos se han mostrado a favor del envío de armas a los batallones neonazis.

Los discursos de Franco y Serrano-Súñer culpando al comunismo y su penetración en España del caos y del hundimiento económico en postguerra, se han transformado en los discursos de Pedro Sánchez, Yolanda Díaz o Gabriel Rufián culpando a Putin de la subida de los carburantes, la subida de la luz o del paro de los camioneros.

La memoria histórica no puede convertirse en un instrumento para la guerra contra un pueblo hermano. Un pueblo que enterró en España a cientos de compañeros que lucharon contra el fascismo junto con nuestros abuelos. Un pueblo que sufrió en sus carnes la barbarie y perdió a 27 millones de personas. No caigamos en los argumentos banales y absurdos. En Ucrania gobiernan neonazis y quien se diga un defensor de la Memoria Histórica no puede estar del lado de fascistas, tiene que estar del lado de quienes liberan a los pueblos del fascismo.

(1) La Brigadista de Elizaveta Parzhina, traductora y guerrillera soviética destinada a Zaorejas, frente del Alto Tajo (Guadalajara). En sus memorias, recuerda con mucho cariño su etapa en España y su paso por Guadalajara.

(2) Existen registros de que estos tanques requisados por el gobierno francés en 1938, acabaron siendo transferidos por el gobierno de Vichy y utilizados por el ejército alemán en el frente soviético.

(3) En el caso del destacamento que estuvo en el frente de Guadalajara, su mando más inmediato fue el osetio Haddji Umar Mamsurov al que se le recuerda en su ciudad natal de Vladikavkaz con un mural de varios metros y la bandera republicana de fondo https://www.alamy.es/un-edificio-residencial-con-una-gran-imagen-pintada-de-khadzhi-colonel-general-umar-mamsurov-1903-1968-heroe-de-la-union-sovietica-uno-de-los-comandantes-clave-del-servicio-de-inteligencia-militar-sovietico-en-vladikavkaz-la-ciudad-cap

El ejército ruso busca a los nazis ucranianos casa por casa

Rusia se ha comprometido a juzgar por crímenes de guerra a los nazis responsables de las atrocidades cometidas contra la población civil de Ucrania y, especialmente, en el Donbass, donde el número de víctimas asciende a unas 14.000 en ocho años de guerra.

En los sótanos de los edificios liberados en Mariupol han encontrado cuerpos de civiles con huellas de tortura y símbolos neonazis y esvásticas talladas, informó el jefe del Centro de Gestión de la Defensa Nacional de Rusia, el general Mijail Mizintsev.

“Los civiles rescatados de la ciudad confirman los hechos flagrantes de cómo los neonazis, sabiendo que había mujeres y niños en los sótanos, les lanzaron deliberadamente granadas”, dijo Mizintsev.

A medida que avanza, el ejército ruso sigue descubriendo nuevos escondites de los batallones nazis ucranianos que cortan la respiración. Un vídeo de Izvestia muestra la parafernalia del III Reich que aparecen, tanto en las sedes de lo batallones nazis como en los domicilios particulares de sus integrantes (*).

El ejército ruso trató de localizar en su domicilio al dirigente nazi de Sector Derecho en la ciudad de Primorsk, Viktor Plotnikov, apodado “Bacha”, pero había escapado, dejando atrás a su hermana y a sus dos hijos.

A sus 56 años, el criminal tiene un largo historial de 70 episodios delictivos, que incluyen asesinatos, violaciones y torturas. Es conocido por sus atrocidades contra civiles y soldados cautivos.

Ivan DemjanjukPlotnikov está en la lista de los más buscados por el ejército ruso. Tiene fama de sanguinario. Ha estado en el Donbass y es una leyenda entre los nazis ucranianos.

La casa de Plotnikov es un museo de los horrores: uniformes de las SS, fotografías nazis, carteles de la división ucraniana de las SS “Galicia”, literatura, esvásticas, fotografías de militantes de la organización de Stepan Bandera de los años cuarenta y armas de todo tipo.

Ahora quizá Plotnikov se haya convertido en uno de esos refugiados ucranianos que huyen de los horrores de la guerra. Quizá le concedan asilo político en Estados Unidos, como a Iván Demjanjuk, el carnicero del campo de concentración de Sobibor que, como él, era ucraniano y, además, miembro de las SS.

(*) https://iz.ru/1311408/2022-03-28/v-berdianske-zaveli-delo-na-mestnogo-lidera-natcistov

La sucia cara del Estado fascista ucraniano es imposible limpiar

Algunos se preguntan por la relación entre los neonazis ucranianos y la expansión de la OTAN hacia la frontera rusa. De hecho, el vínculo es mucho más estrecho de lo que parece a primera vista.

Es una cuestión complicada y, para entenderla, es necesario analizarla en términos de procesos históricos. Es entonces cuando se desarrollará una verdadera epopeya que durará casi 80 años. Los personajes de este drama son muchos, pero la idea que subyace es muy sencilla: desde hace varias décadas, Occidente utiliza la ideología nazi y apoya a las hordas nazis en Ucrania para convertirla en un foco de inestabilidad dirigido contra Rusia. Volvamos a la primera página de este drama histórico.

9 de mayo de 1945. Berlín se rindió y el Reich nazi fue condenado por los pueblos liberados por los soldados soviéticos y las naciones aliadas. Pronto comenzarán los juicios de Nuremberg, que condenarán al nazismo como una ideología criminal y misántropa. Los colaboradores y cómplices de los nazis en Ucrania se enfrentaron a una difícil elección: ¿deben seguir luchando contra el régimen soviético en el territorio liberado o huir a Occidente?

Algunos fascistas ucranianos y sus dirigentes decidieron quedarse, entre ellos el dirigente del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA) Roman Shujevich, que estaba hasta los codos de sangre de judíos y gitanos polacos, e Ivan Yurkiv (Jurkiw), teniente de la República Popular (Nacional) de Ucrania y luchador antisoviético. Miles de pacíficos ciudadanos soviéticos perdieron la vida en atentados terroristas después de la guerra, antes de que los últimos colaboradores fuesen desalojados en los bosques de los Cárpatos en operaciones del MGB (KGB) en la década de 1950.

Algunos de los colaboradores y traidores más astutos huyeron a Europa. Quedó claro que la siguiente confrontación mundial de posguerra sería entre la Unión Soviética y el mundo occidental, y decidieron, con razón, que su odio a la Unión Soviética y a todo lo relacionado con Rusia sería útil para las potencias occidentales.

Los colaboradores que no querían ser juzgados en la Unión Soviética eligieron Polonia y Alemania Occidental. Algunos de ellos se fueron a Estados Unidos y Canadá, más cerca del “imperio bueno” y baluarte de la Guerra Fría contra la Unión Soviética.

El más exitoso de estos seguidores de la ideología nazi fue Stepan Bandera, dirigente nacionalista ucraniano durante la guerra y feroz luchador contra la Unión Soviética. Consideraba la victoria de la Unión Soviética como una tragedia personal, soñaba con la venganza, y para muchas generaciones de nacionalistas ucranianos se convirtió en el icono de la lucha terrorista contra todo lo ruso.

Yaroslav Stetsko, jefe adjunto de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) de Stepan Bandera, era menos popular pero mucho más importante para Occidente. Bandera y Stetsko se trasladaron a Alemania Occidental, donde atrajeron la atención de antiguos nazis empleados por las agencias de defensa y seguridad alemanas a finales de los años 40 y principios de los 50.

Se podría preguntar cómo los criminales nazis llegaron a ocupar puestos de responsabilidad en organismos gubernamentales de la Alemania Occidental democrática. Pero esta cuestión incumbe más a Washington, que dio forma a la nueva imagen del gobierno de Alemania Occidental y no pudo encontrar mejor socio que, por ejemplo, Reinhard Gehlen, un general del ejército hitleriano, fundador del Servicio Federal de Inteligencia de Alemania Occidental (BND) y socio de la CIA en la posguerra. Estados Unidos también reclutó a un oficial del ejército nazi, Adolf Heusinger, que se convirtió en presidente del Comité Militar de la OTAN después de la guerra. Estados Unidos vio que su potencial podía utilizarse para actividades subversivas contra la Unión Soviética y sus socios de Europa del Este. A Washington no le importaba su pasado nazi más de lo que le importaban sus propias obligaciones de desnazificación de Alemania.

También podemos mencionar aquí a Theodor Oberlander, el asesor político del batallón ucraniano Nachtigall, controlado por la Abwehr. Tras la guerra, entró en estrecho contacto con Yaroslav Stetsko. Ambos participaron en la creación de la Liga Mundial Anticomunista, una organización legal de ultraderecha cuya misión era luchar contra la URSS. También se puede recordar al homónimo de Theodore, Helmut Oberlander, un verdugo responsable de crímenes contra decenas de residentes de la Ucrania soviética durante la ocupación, que pasó el resto de su vida tranquilamente en Canadá.

Además de los dirigentes nacionalistas ucranianos, muchos activistas de a pie también huyeron a Occidente. Entre ellos estaba el propagandista antisemita Mijailo Jomyak, que también se instaló en Canadá, junto con muchos otros. Los niños nacidos en las familias de estos fugitivos en los años 50 y 60 se criaron en un ambiente de total rusofobia y hostilidad hacia todo lo ruso. Las autoridades de los países occidentales nunca los han olvidado. Entre estos nuevos “ucranianos” de la generación extranjera se encontraban Oleg Romanyshyn (sobrino de Yaroslav Stetsko), Roman Zvarych e Irena Chalupa, activistas de la Liga Mundial Anticomunista; Kateryna Chumachenko, cuyos padres, tras su cautiverio en la Alemania nazi, prefirieron huir a Estados Unidos antes que volver a casa, y George Harry Jurkiw (hijo del activista de los Cárpatos Ivan Yurkiv).

En esa época, la Liga Mundial Anticomunista, apoyada por Estados Unidos, Canadá y Alemania, se convirtió en el principal centro de atracción de los neonazis ucranianos. Las potencias occidentales se guardaron en la manga este activo nazi ucraniano durante las pocas décadas de la Guerra Fría, no persiguiéndolos sino apoyándolos. En particular, Irena Jalupa consiguió un trabajo en Radio Liberty, donde realizó propaganda antisoviética.

Los nacionalistas también contaban con el apoyo de los “viejos ucranianos occidentales” que se habían trasladado a la región durante la guerra civil, entre ellos el ucraniano-estadounidense Lev Dobriansky, diplomático del gobierno de Ronald Reagan que dirigía un departamento en la Universidad de Georgetown, en Washington D.C. Sus conferencias se hicieron populares entre los emigrantes ucranianos. Por ejemplo, bajo su influencia, Kateryna Chumachenko se convirtió en uno de los agentes del poder blando de Estados Unidos en la década de 1980, y su hija, Paula Dobriansky, llegó a ser subsecretaria de Estado.

Otros, como George Harry Jurkiw, se encontraron al frente de empresas de defensa estadounidenses, trabajando para aumentar el potencial militar de la OTAN. Todos, por supuesto, conservaron el odio feroz a la Unión Soviética y a todo lo ruso que habían albergado desde los años 40, y lo transmitieron a quienes les rodeaban.

Con el colapso de la URSS, Occidente tuvo por fin la oportunidad de utilizar la baza que había almacenado durante décadas para establecer un régimen pronazi en Ucrania, teñido de ideología rusófila y de odio a todo lo ruso. Occidente no lo hizo con Leonid Kuchma, pero los primeros intentos de enviar emisarios nacionalistas occidentales a Ucrania tuvieron lugar en esa época. Slava Stetsko, la esposa del antiguo propagandista antisoviético y nazi Yaroslav Stetsko, se convirtió en miembro de la Verjovna Rada, donde abría y cerraba las sesiones parlamentarias como “respetada representante elegida del pueblo”.

Los nacionalistas tuvieron nuevas oportunidades con la llegada al poder del gobierno prooccidental de Viktor Yushchenko. Para empezar, se casó con la estadounidense Katerina Chumachenko, alumna de Lev Dobriansky, y nombró ministro de Justicia a Roman Zvarych, funcionario de la Liga Mundial Anticomunista. Al mismo tiempo, los descendientes de los colaboracionistas ucranianos, que huyeron a Estados Unidos, están haciendo carrera en Occidente.

La ciudadana canadiense Chrystia Freeland, nieta de Mijailo Jomyak, ha tenido la carrera más exitosa. Fue nombrada Viceprimera Ministra de Canadá. Para que conste, George Soros la apoyó en un momento dado como posible participante en la lucha mundial entre bastidores contra la influencia de Moscú. Alexandra Chalupa, que fue nombrada miembro del gobierno presidencial estadounidense, ha utilizado su cargo para trabajar sistemáticamente contra la mejora de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

Además de Kateryna Chumachenko, muchos descendientes de emigrantes ucranianos en Estados Unidos se han hecho un nombre en el campo del poder blando. Por ejemplo, la hermana de Chalupa, Andrea Chalupa, se convirtió en guionista para promover un enfoque decididamente antirruso (y poco científico) del Holodomor.

Un ucraniano-canadiense, Marco Suprun, colega de la corresponsal de Radio Liberty Irena Chalupa, se convirtió en productor de clips políticos antirrusos. Se casó con Ulana-Nadia Suprun (Jurkiw), pero hablaremos de ella más adelante. Otra persona de la diáspora ucraniana, Adrian Karatnycky, se incorporó a los equipos editoriales de los think tanks estadounidenses Freedom House y Atlantic Council. Se ha centrado en el estudio de la práctica del cambio de régimen (principalmente en los antiguos países del Tratado de Varsovia y en el espacio postsoviético). Podría describirse como un teórico de las revoluciones de colores.

La última ronda de nazificación de Ucrania con apoyo directo de la OTAN tuvo lugar en 2014. Tras el Golpe de Estado y el posterior derrocamiento ilegal del presidente legítimamente elegido, la radicalización de los nacionalistas ucranianos prooccidentales alcanzó un punto álgido. El ex ministro de Justicia y ex ciudadano estadounidense Roman Zvarych se convirtió en el jefe del cuerpo civil del batallón de voluntarios neonazi Azov, mientras que la hija de George Harry Jurkiw, Ulana-Nadia Suprun, fue nombrada ministra de Sanidad en funciones. Era de dominio público que su marido era un abierto partidario neonazi y un propagandista rusófobo, pero esa no era la única razón por la que Suprun era importante para Washington.

Fue durante su mandato cuando Estados Unidos desarrolló aún más su programa biológico militar, tanto en términos de calidad como de escala, y lanzó proyectos para estudiar las armas biológicas de destrucción masiva en Ucrania. Utilizaron las actitudes rusofóbicas de la pareja Suprun-Jurkiw. Según algunos informes, la CIA coordinaba directamente las actividades de Suprun a través de su primo Taras Voznyak.

Fueron los ucranianos “occidentales” quienes apoyaron a los nacionalistas más rabiosos de Ucrania. Este último no podría esperar ganar una popularidad meteórica sin la ayuda de la OTAN. Así, la ideóloga estadounidense Andrea Suprun se convirtió en pareja de Sviatoslav Yurash, productor ucraniano de Fox News. A su vez, dirigía la oficina de prensa de Dmitry Yarosh, el dirigente de Sector Derecho.

Así, el círculo se completa. Los nazis ucranianos que huyeron de un juicio justo hace 75 años han vuelto al lugar del que fueron expulsados por los soldados soviéticos, a través de sus hijos y con el apoyo directo de Occidente.

Ministerio ruso de Asuntos Exteriores https://www.facebook.com/MIDRussia/posts/269358075387260

El desmantelamiento de los neonazis en Ucrania arrastrará a los oligarcas que los financian

El capital privado ucraniano apostó por los nacionalistas en 2014. Los multimillonarios Kolomoiski, Firtash y Ajmetov financiaron la creación de unidades militantes y la guerra en Donbas. Una de estas unidades, Azov, ha alcanzado el tamaño de un regimiento y ha mantenido Mariupol durante semanas, protegida por civiles. ¿Por qué es imposible que las fuerzas armadas rusas lleven a cabo una operación especial sin golpear a los más ricos de Ucrania?

El diputado de Crimea Mijail Sheremet sugirió que se confiscaran los activos rusos de los oligarcas ucranianos que se oponen a Rusia, financian grupos nacionalistas y apoyan al régimen del presidente ucraniano Zelensky. “Estos activos deberían ser confiscados y vendidos. Los ingresos pueden utilizarse para reconstruir el Donbas”, recomendó el diputado.

En cuanto a los activos de los oligarcas en Ucrania, “deben ser tratados de la misma manera y los fondos deben utilizarse para restaurar la infraestructura y la economía del país”. “Todo su patrimonio es fruto del parasitismo y del robo. Ahora es el momento de responder por lo que han hecho”, concluyó el diputado de Crimea.

El senador de Crimea, Serguei Tsekov, cree que dicha confiscación sería una respuesta a las decisiones de Zelensky, que anteriormente firmó una ley para confiscar los bienes de Rusia y sus entidades legales en Ucrania. “Sí, apoyo la idea de Sheremet, debería hacerse en Crimea, en el territorio de la Federación Rusa. Esta sería una respuesta simétrica a las acciones de las autoridades ucranianas. Esto se aplica a Zelensky y a todos los oligarcas ucranianos”, dijo el senador al periódico ruso Vzglyad.

Hay que recordar que hace una semana Zelensky firmó una ley sobre los principios de la incautación obligatoria de los bienes rusos. Además, amenazó con confiscar los bienes de los “propagandistas rusos” sin explicar a quiénes se refería exactamente. Recibió el apoyo del primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, que cree que debería crearse un fondo para restaurar Ucrania a partir de los activos rusos confiscados. Para ello, se está desarrollando un mecanismo para confiscar los 415.000 millones de dólares congelados en el Banco Central ruso.

Es probable que un gran número de activos en Rusia puedan ser teóricamente embargados si la idea de Sheremet se hace realidad. Moscú ha señalado en repetidas ocasiones que destacados empresarios ucranianos, incluidos los afiliados al actual régimen, han hecho negocios en Rusia desde el Golpe de Estado de 2014.

“El propio Estado de Ucrania, que desde 2018 se ha referido oficialmente a Rusia como agresor, nos está pagando dinero”, dijo en junio de 2021 Dmitry Kozak, jefe adjunto de la administración presidencial rusa. Los ciudadanos cercanos al poder, como Poroshenko, Yatsenyuk, Pinchuk, Firtash, Ajmetov, Kolomoiski, pagan por los productos de fabricación rusa.

Al mismo tiempo, las grandes empresas ucranianas, por un lado, no quieren desprenderse de sus activos en Rusia y, por otro, al igual que sus “colegas” alemanes a principios de los años 30, invierten en el nazismo. Todo el mundo conoce los “batallones” de Kolomoiski. Según Gennadiy Korban, jefe adjunto de la administración de Dnipropetrovsk, en 2014 cada batallón nacional recibía unos 650.000 dólares al mes a través del Fondo de Defensa, financiado en un 70 por cien por Benya Kolomoiski.

Es probable que el hombre más rico de Ucrania, Rinat Ajmetov, esté también directamente implicado en la financiación de la unidad neonazi Azov, que fue creada y opera en el bastión de Ajmetov, Mariupol. Aquí es donde tienen lugar actualmente las batallas más feroces de las operaciones especiales rusas.

Los batallones nacionales Shakhtersk, Aidar y Tornado, conocidos por sus atrocidades durante la campaña de 2014-2015, “son propiedad de otro oligarca, Dmytro Firtash”, señaló el analista político Igor Shatrov. Kolomoiski también ha invertido en estos batallones nacionales, y también se dice que ha apoyado al Sector Derecho, que está prohibido en Rusia. El multimillonario Viktor Pintchuk, yerno del segundo presidente de Ucrania, Leonid Kutchma, también financia unidades de las fuerzas armadas ucranianas y las recientemente creadas unidades de defensa territorial.

Así, si se aplica la idea del diputado Sheremet, la desnazificación de Ucrania irá acompañada de su “desoligarquización”, al menos en lo que respecta a los fondos y activos de los empresarios ucranianos que financian a los nacionalistas y apoyan al régimen de Kiev. “La desnazificación no es sólo la expulsión de los nacionalistas de las fuerzas armadas, la administración pública, la cultura y la educación. También priva de la base económica a las fuerzas nacionalistas”, explicó el economista y politólogo Ivan Lysan.

Si Rusia no lleva a cabo la parte económica de la desnazificación, anulará todo el efecto de la operación especial en curso.

El experto señaló que la oligarquía, que tras el Maidán se hizo con una parte importante de los activos empresariales rusos en Ucrania, es en gran medida responsable del aumento del sentimiento nacionalista y “del infierno en el que se sumió el país tras 2014“.

“La confiscación de los bienes de los multimillonarios también tiene un trasfondo puramente económico: hoy vemos que Kiev ha perdido el control sobre la región de Jerson y ya se niega a pagar las pensiones y los salarios a los residentes locales. Por lo tanto, la entrega de los activos de los oligarcas a favor del presupuesto regional permitirá a la región de Jerson recuperar fuentes de financiación. Creo que la nacionalización en todas las regiones ucranianas debería seguir el modelo del Donbas”, subrayó el interlocutor.

En cuanto a las personalidades, Kolomoiski y Ajmetov son definitivamente parte del proceso de desnazificación económica, subrayó el analista. “El primero, recuerdo, hablaba de una recompensa de 10.000 dólares por la ‘cabeza de un Moskal’, mientras que el segundo patrocinaba a una serie de partidos políticos y personalidades que promovían opiniones nacionalistas, incluido el radical Oleg Lyashko”, recuerda el analista político.

Además, añadió Lizan, Ajmetov utilizó los servicios de los combatientes de Azov: el multimillonario pagó a los nacionalistas al menos 600.000 dólares por la protección de la mayoría de sus instalaciones. “De hecho, podemos ver lo que los nacionalistas hicieron con Mariupol, el bastión de Ajmetov”, subrayó.

Además, según él, también habría que confiscar los bienes de Yuriy Kosyuk, que es uno de los mayores latifundistas de Ucrania. “En general, muchos oligarcas ucranianos están relacionados con la historia de ayuda a los nacionalistas o de apoyo a los proyectos correspondientes de Poroshenko”, subrayó el politólogo.

Al mismo tiempo, es importante que las pequeñas y medianas empresas no se vean amenazadas por la confiscación, dijo el analista. “La nacionalización de sus activos podría provocar el descontento social de una parte de la población. Creo que hay que reeducarlos, introducir la responsabilidad personal y castigarlos si hay actos de voluntarismo por parte de los nacionalistas”, subrayó el entrevistador.

“Ucrania debería aprender realmente de la experiencia del Donbas en la nacionalización de los activos de los oligarcas. Durante los dos primeros años tuvimos un “pacto de no agresión” entre las administraciones de la LNR [República Popular de Lugansk] y los oligarcas. Entonces Kiev impuso un bloqueo comercial y económico de la región, de modo que los habitantes de Donetsk y Lugansk no tuvieron más remedio que hacerse cargo de los negocios bajo su control”, recordó Vladimir Kornilov, analista político de Donetsk.

Al mismo tiempo, afirma: “Oficialmente, estas empresas siguen siendo propiedad de los oligarcas, pero todos los impuestos van a los presupuestos de las Repúblicas Populares de Lugansk y Donetsk, y es poco probable que las fábricas vuelvan a ser propiedad de los multimillonarios”.

“Ahora Ajmetov ha lanzado cazas Azov y vehículos blindados pesados en el territorio controlado por las fuerzas armadas ucranianas. Por eso las batallas allí son muy duras. Y no puede cooperar con las tropas rusas, porque sus recursos están en Londres. Será incluido inmediatamente en todas las listas de sanciones occidentales. Esto también se aplica a otros oligarcas ucranianos. No podrán cambiar su posición”, dijo el interlocutor.

Sin embargo, curiosamente, cabe esperar la cooperación con las fuerzas armadas rusas por parte de Kolomoiski, principal patrocinador y fundador del Frente Nacional en Ucrania, añadió el experto. “Kolomoiski no tiene a dónde huir: tiene varias causas penales pendientes contra él en Estados Unidos, y cualquier país lo extraditará a Washington, incluido Israel. Además, otros oligarcas simplemente han abandonado el país”, concluyó el politólogo.

Los oligarcas ucranianos ya están sufriendo pérdidas, tanto financieras (según Forbes, el patrimonio de Ajmetov se ha dividido por tres hasta alcanzar los 4.200 millones de dólares desde el inicio de la operación especial rusa, la fortuna de Pintchuk ha caído de 2.600 a 1.900 millones de dólares y Poroshenko se ha quedado con 700 millones de dólares) como físicas. Los combates en Mariupol tienen lugar actualmente en la zona industrial Azovstal, propiedad del grupo Metinvest de Ajmetov.

Andrei Rezchikov y Mijail Moshkin https://vz.ru/politics/2022/3/18/1149085.html

Se estrecha el cerco contra los neonazis atrincherados en Mariupol

Mientras el cerco de las fuerzas armadas rusas y de la milicia popular de la República Popular de Donetsk se estrecha en torno a Marioupol, impulsando a los neonazis ucranianos atrincherados allí a llevar a cabo sangrientas provocaciones, los medios de comunicación occidentales se revuelcan en una total abyección respecto a la masacre de civiles en Donetsk por parte del ejército ucraniano el 14 de marzo de 2022.

Dos días después de la destrucción de la mayoría de las posiciones de fuego de los neonazis ucranianos atrincherados en Marioupol, las milicias populares de Donetsk y las fuerzas armadas rusas están avanzando rápidamente hacia la propia ciudad desde el oeste y el este.

El distrito oriental de Mariupol, así como partes del distrito central noroccidental y del distrito norteño de Kalmuski, ya están bajo el control de las fuerzas armadas rusas y de las milicias populares de Donetsk, que están avanzando hacia las zonas marcadas en amarillo, en lo que parece ser una maniobra para cortar el caldero en dos cercos más pequeños.

El avance de las fuerzas armadas rusas y de las milicias populares de Donetsk en Mariupol está acelerando la evacuación de los habitantes de la ciudad. Y confirman que los neonazis ucranianos están instalando su equipo militar cerca de los refugios antibombas donde se esconden los civiles, y que han disparado a los que intentaban huir por los corredores humanitarios.

La situación es tan mala para los neonazis ucranianos en Mariupol que el segundo al mando del Batallón Azov, tras ver rechazada por el Estado Mayor ucraniano su petición de ataque para romper el cerco, apela ahora desesperadamente a la población de la ciudad que no está allí para que haga todo el ruido posible para atraer la atención de los medios.

Parece que su petición no tuvo mucho éxito, así que los neonazis ucranianos de Mariupol volaron el teatro donde habían instalado su cuartel general, pero donde también había un millar de civiles, ¡acusando a Rusia de haber bombardeado el lugar!

Sin embargo, un soldado del Batallón Azov que desertó al lado de la DPR, dijo que los civiles en el teatro estaban siendo retenidos como rehenes para proteger el cuartel general neonazi ucraniano antes de ser trasladado esta tarde.

Teniendo en cuenta esta información, está claro que Rusia no habría bombardeado este edificio por miedo a golpear a civiles, y habría optado por una solución como la que permitió liberar de forma segura a los 300 civiles que los neonazis ucranianos del Batallón Aïdar tenían como rehenes en el monasterio de Nikolskoye.

Además, los combates se libran en las inmediaciones del teatro de operaciones, que se encuentra exactamente en la confluencia de las dos zonas de avance del ejército ruso y de la milicia popular de la RPD, lo que significa que un bombardeo artillero o aéreo también podría alcanzar a estos soldados. El Ministerio de Defensa ruso ha indicado que el 16 de marzo de 2022 ningún avión de combate llevó a cabo un bombardeo en Marioupol.

La destrucción del teatro en Mariupol parece ser el último intento desesperado de los neonazis del Batallón Azov para llamar la atención de los medios de comunicación, esperando (en vano) que esto frene el avance de las fuerzas armadas rusas y de la milicia popular de Donetsk. Y digo en vano, porque los soldados chechenos de la Guardia Nacional Rusa ya están muy cerca del teatro, eliminando a los neonazis ucranianos atrincherados en los edificios de la fábrica Azovstal.

Como era de esperar, los medios de comunicación franceses se abalanzaron sobre la historia del teatro de Mariupol, mientras que su silencio sobre el lanzamiento de un misil Tochka-U por parte del ejército ucraniano sobre Donetsk el 14 de marzo fue ensordecedor (excepto TF1, que publicó un reportaje filmado en el lugar e indicó claramente que el misil había sido disparado por Ucrania), a pesar de las numerosas víctimas civiles de este nuevo crimen de guerra de Kiev.

Si los medios occidentales se hubieran limitado a callar el baño de sangre que el ejército ucraniano provocó en Donetsk, habría sido un mal menor. Pero, por desgracia, algunos medios de comunicación se han revolcado literalmente en la abyección.

Varios medios de comunicación occidentales, como La Stampa, ilustraron artículos sobre la situación en Kiev con imágenes de la carnicería en el centro de Donetsk. Esta abyección provocó una ola de indignación no sólo en Rusia y en el Donbass, sino también en Italia, donde periodistas y ciudadanos de a pie exigieron una refutación y una disculpa de La Stampa por esta flagrante violación de la ética periodística.

ABC News utilizó las imágenes de Donetsk para ilustrar otra noticia sobre el ataque con misiles rusos contra el centro de entrenamiento de Yavorovsky, donde se encontraban los mercenarios extranjeros. Una vez más, se trata de una manipulación pura y dura de los hechos.

En cuanto a Reuters, la diferencia entre sus posts de Instagram sobre el atentado de Kiev y el de Donetsk es enfermiza. En Kiev, por ejemplo, vemos a un anciano herido por un bombardeo ruso, pero en Donetsk, mientras hay una veintena de civiles muertos, Reuters nos muestra… el escaparate dañado de una tienda de vestidos de novia (!!!) sin mencionar a las víctimas civiles.

Estas omisiones y mentiras flagrantes de los medios de comunicación occidentales no cambiarán la situación. La República Popular de Donetsk está avanzando para retomar Maryinka en las afueras del suroeste de Donetsk, y la milicia popular de Lugansk está avanzando desde varias direcciones hacia Severodonetsk.

Christelle Neant, Donbas Insider

Los neonazis no necesitan gobernar en Kiev, otros gobiernan en su nombre

Es bastante probable que nuestros lectores no sigan la revista “Elle”, ni ninguna otra de moda porque no les interesan las colecciones de vestidos, ropas y complementos, pero si les contamos que “Elle” tiene una edición ucraniana, entonces prestarán un poco de atención, quizá no por la moda, pero sí por Ucrania.

A finales de abril de 2015 apareció en la portada de la revista la actriz Michelle Williams con un vestido de rayas negro y naranja de la marca Louis Vuitton y, cuando el ejemplar ya estaba a la venta, los neonazis ucranianos amenazaron a la redacción en Kiev por los colores del vestido, que recuerdan a la cinta de San Jorge, símbolo de la victoria de la URSS en la Segunda Guerra Mundial.

Para los que subestiman lo que son los neonazis en Ucrania y les lavan la cara: después de estar en la calle, la revista tuvo que cambiar el color del vestido de Michelle Williams por otro de color blanco y negro.

También es probable que nuestros lectores no recuerden ya que muy poco antes, en enero de 2015, los yihadistas pusieron una bomba en la redacción de la revista satírica francesa “Charlie Hebdo” y que los medios del comunicación pusieron el grito en el cielo porque la matanza era un atentado contra la libertad de expresión.

Los yihadistas en Francia no levantan las mismas pasiones que los neonazis en Ucrania, pero en definitiva las consecuencias son obvias: una revista de moda tuvo que ceder a las presiones de los neonazis, y si los partidarios de libertad de expresión no protestaron, el gobierno de Ucrania tampoco lo hizo porque estaba recién salido del Golpe de Estado.

Oles Bouzina

“Elle” tenía buenos motivos para tener miedo en Kiev: pocos días antes los neonazis ucranianos habían asesinado al periodista Oles Bouzina, en medio de otro silencio cómplice de los periodistas de todo el mundo y de los defensores de la libertad de expresión y los derechos humanos.

El silencio quizá era debido a que Bouzina, como escribió el ABC, era “un conocido periodista ucraniano cercano a los separatistas prorrusos” del Donbas (*). En tal caso, los asesinatos de periodistas pasan a un segundo plano. Si hubiera sido uno de esos “enemigos de Putin”, entonces tendríamos su rostro hasta en los anuncios de la televisión.

La impunidad conduce a la chulería y los neonazis ucranianos, que tienen patente de corso, se jactan públicamente de sus “hazañas” en las redes sociales. Si en 2014 sólo eran los “tontos útiles” de Estados Unidos, luego pasaron a ser la columna vertebral del Estado.

Naturalmente, los neonazis ucranianos no pueden gobernar de manera visible y abierta porque la OTAN, Estados Unidos y la Unión Europea tienen que salvar la cara. Tampoco lo necesitan. Tienen a marionetas, como Zelensky, que gobierna por ellos.

(*) https://www.abc.es/internacional/20150416/abci-asesinan-periodista-prorruso-kiev-201504161346.html

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