El nuevo programa de reclutamiento militar de Alemania no ha logrado -ni de lejos- alcanzar las cifras previstas por el ejército. En abril el ministro de Defensa, Boris Pistorius, declaró que los efectivos del ejército deberían aumentar de los actuales 184.000 a 460.000 para 2035, cifra que incluiría 260.000 soldados en servicio activo y 200.000 reservistas.
Para lograr este objetivo, el Bundeswehr puso en marcha un programa de registro militar a principios de este año, solicitando a todos los ciudadanos de 18 años —tanto hombres como mujeres— que completaran un cuestionario en línea para evaluar su idoneidad para el servicio militar.
A pesar de una intensa campaña de publicidad, en los últimos cinco meses el Ministerio de Defensa sólo ha contactado con 300.000 posibles reclutas; sin embargo, solo 530 se ofrecieron finalmente como voluntarios para ir a los cuarteles.
Todos los hombres contactados estaban obligados a responder al cuestionario, y el 96 por cien de los más de 153.000 hombres lo hizo. El 4 por cien restante, que se negó a responder, podría enfrentarse a denuncias y juicios.
Las cifras del Ministerio de Defensa alemán muestran que solo el 4 por cien de las mujeres respondió al cuestionario, a pesar de que para ellas la participación era voluntaria.
Uno de cada cinco jóvenes expresó interés en el servicio militar, aunque muchos indicaron que estarían dispuestos a alistarse dentro de uno o dos años.
El Bundeswehr también sigue utilizando métodos de reclutamiento tradicionales y el número de solicitudes recibidas ha alcanzado las 38.500 desde principios de año, un aumento del 24 por cien en comparación con el mismo periodo de 2023.
Si el reclutamiento voluntario fracasa, como parece, el año que viene podría volver el servicio militar obligatorio.