El martes Trump confirmó que tras la cumbre de la OTAN en Ankara, cambió de avión de manera encubierta debido a una supuesta amenaza de Irán contra su vida. El Washington Post reveló que el presidente de Estados Unidos salió en un camión de comida del avión para trasladarse al Air Force One.
Estados Unidos e Israel suponen que Irán practica la misma estrategia de decapitación que ellos, es decir, que ejecutando a Trump mejoraría la situación militar en la guerra del Golfo Pérsico.
El trasbordo ocurrió el 8 de julio. A Trump le sacaron del avión presidencial mientras aún estaba en Turquía, dejando a los acompañantes y periodistas en el avión “amenazado” para demostrarles que su vida les importaba un bledo.
Fue un espectáculo bochornoso, sobre todo después de una reunión de la OTAN. Trump abordó el avión presidencial a la vista de cámaras de video y fotógrafos. Las imágenes muestran dos contenedores con suministros de comida en la parte delantera y trasera de la aeronave.
El Wall Street Journal afirma que Israel informó a Estados Unidos sobre un posible ataque con misiles contra el avión presidencial, y agregó que el secretario de Estado Marco Rubio estaba entre los dirigentes, el personal y los 12 periodistas que volaron en el avión, a pesar del supuesto riesgo.
Los corresponsales de los medios se creen unos privilegiados por acompañar al presidente de Estados Unidos en su avión, pero también los consideran como carne de cañón. Cuando estaban a bordo observaron una orden del Servicio Secreto para bajar las cortinas de las ventanas durante el despegue, una instrucción inusual fuera de las zonas de combate.
Hace poco Qatar regaló a Estados Unidos un Boeing 747 de lujo para los traslados del presidente en sus viajes oficiales. Pero aún no estaba equipado con sistemas de seguridad antimisiles y tuvieron que recurrir al viejo Air Force One, fabricado a prueba de paranoias.
Al Boeing 747 lo enviaron por delante hasta que aterrizó en Reino Unido. Luego despegó el Air Force One con Trump a bordo, hasta que ambos aparatos se unieron horas después en el aeropuerto británico.
Entonces le volvieron a cambiar de avión, embarcando en el Boeing 747.
En 2000 Bill Clinton también cambió de avión presidencial en el último minuto cuando viajaba de India a Pakistán, utilizando un avión señuelo que transportaba a los agentes del Servicio Secreto.
La visita de Biden a Ucrania en 2023 también quedó envuelta en un estricto secreto durante un largo viaje en avión y tren, aunque en aquel momento viajó acompañado por un reportero y fotógrafo.