El jueves Rusia y China firmaron un acuerdo histórico por el cual se crea la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), en vísperas de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial en Shanghai.
El documento, firmado por el ministro de Desarrollo Digital ruso, Maxut Shadayev, cuenta con el apoyo inicial de 29 países comprometidos con la construcción de una red tecnológica multipolar.
Entre los fundadores, además de China y Rusia, se encuentran Indonesia, Pakistán, Kazajistán, Laos, Etiopía, Sudáfrica y Brasil, entre otros países en desarrollo.
El nuevo organismo internacional es una respuesta directa a las crecientes asimetrías tecnológicas mundiales, un fenómeno que los gobiernos de Moscú y Pekín describen como una expresión de neocolonialismo digital. Los promotores del proyecto explicaron que el organismo priorizará el acceso equitativo a la información y la transparencia.
Entre sus objetivos está reducir la brecha digital mundial, facilitando que los países en desarrollo accedan a la tecnología y participen en la definición de sus reglas.
La delegación rusa en la reunión de Shanghai estuvo encabezada por Maxim Oreshkin, Jefe Adjunto de Gabinete del Presidente, lo que garantiza una de las presencias diplomáticas y científicas más destacadas de este encuentro internacional.
Celebrado bajo el lema “Alianza en inteligencia artificial para un futuro mejor”, el foro WAICO reúne al Presidente chino Xi Jinping y al Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.
El programa de la conferencia incluye más de 140 foros de debate técnico y destaca tecnologías de vanguardia, como la supercomputadora Atlas 950 de Huawei y los robots humanoides de última generación.
En su pabellón, la delegación rusa presentó sus avances en soberanía tecnológica, incluyendo la red generativa de imágenes 3D Kandinsky y el ecosistema de agentes inteligentes Maestro, diseñado para ser utilizado en diversos ámbitos profesionales, como la salud, las finanzas, la educación y los servicios urbanos.
En el ámbito médico, por ejemplo, puede integrar y analizar diferentes tipos de datos, como análisis de sangre e imágenes de rayos X o TAC.