Ante la posible reanudación de las negociaciones de alto el fuego sobre Ucrania, Rusia no sólo exige concesiones a Ucrania sino, sobre todo, a la OTAN. Quiere que la Alianza Atlántica se retire del flanco oriental de Europa, según el diario británico The Telegraph (*).
Las exigencias del Kremlin no se centran en obtener ganancias territoriales, sino en la presencia militar de la OTAN en el continente europeo.
Hace años que Rusia se opone a la ampliación de la Alianza hacia sus fronteras. Asimismo, rechaza una futura adhesión de Ucrania a la OTAN, considerándola una amenaza para su propia seguridad. El Kremlin percibe esta ampliación como un “casus belli”, es decir, una declaración de guerra.
La información sale a la luz poco después de que Putin aceptara retomar las conversaciones a tres bandas.
Según The Telegraph, Moscú pretende cuestionar la expansión de la Alianza. Además, exigiría que los efectivos militares desplegados en Europa vuelvan a los niveles de 1997. Esta medida implicaría la retirada de tropas de Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y Finlandia; cinco Estados que comparten frontera con Rusia.
En el Kremlin podrían estar dispuestos a aceptar compromisos en otros aspectos si se satisfacen sus exigencias principales. Estas implicarían el desarme parcial de Ucrania.
(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2026/10/25/russia-weaken-nato-ukraine-peace-talks-europe-america-putin/