La cooperación militar entre Rusia e Irán se intensificó un mes después del 7 de octubre de 2023. Moscú y Teherán firmaron un contrato de suministro de armas en noviembre de 2023, cuatro semanas después del ataque de Hamas contra Israel, según el Financial Times.
Este programa, cuyo nombre en clave es C430L, tenía como objetivo equipar a Irán con un sistema de propulsión estatorreactor capaz de lanzar misiles de crucero a varias veces la velocidad del sonido. El acuerdo fue negociado por Rosoboronexport, la empresa pública rusa de exportación de armas, en conjunto con NPO Machinostroyenia, un importante fabricante de misiles.
La correspondencia filtrada muestra que dirigentes rusos realizaron varios viajes a Irán incluso antes de la firma oficial del contrato con el Ministerio de Defensa iraní. Entre los ingenieros mencionados se encontraba Alexander Dergachev, entonces subdirector de la empresa y diseñador jefe de sistemas de misiles navales. En abril del año pasado, Rosoboronexport habría ofrecido enviar aproximadamente 20 especialistas adicionales para consultas técnicas.
Un estatorreactor permite que un misil de crucero mantenga la velocidad supersónica mientras vuela a baja altitud, reduciendo así el tiempo de reacción de los sistemas de defensa antiaérea enemigos. Es la transferencia de tecnología militar altamente sensible que Irán ha estado buscando durante décadas, dice el Financial Times.
La asistencia rusa continuó más allá de la fase de diseño, durante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada en febrero. Irán ha estado trabajando en esta tecnología de propulsión desde al menos 2019, año en que el máximo dirigente Ali Jamenei fue fotografiado en un centro de desarrollo. Los prototipos de estatorreactores se probaron ya en agosto de 2023, incluso antes de la firma del contrato con Rusia.
El país ya ha construido y probado en vuelo un sistema de propulsión de este tipo, pero hasta el momento no hay pruebas que confirmen el despliegue de un misil supersónico resultante de esta cooperación. Esta tecnología le proporcionó a Teherán un nuevo tipo de arma estratégica, capaz de amenazar a los buques de la Armada estadounidense.
El acercamiento entre Rusia e Irán se suma a otros intercambios documentados entre ambos países. Irán ha suministrado a Rusia drones Shahed, que ahora se fabrican parcialmente en Rusia y se utilizan en la guerra de Ucrania.
Un acuerdo aparte, por valor de 500 millones de euros, firmado en Moscú en diciembre, prevé la entrega a Irán de 500 sistemas portátiles de defensa aérea Verba y 2.500 misiles 9M336, destinados a reforzar las defensas antiaéreas iraníes.