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Los fiscales italianos ordenan un registro en el Ministerio de Sanidad para esclarecer el origen de la pandemia

Lo que los “expertos” no quieren explicar es posible que se logre saber a través de los juzgados. Ayer los fiscales italianos ordenaron un registro en el Ministerio de Sanidad que encabeza Roberto Speranza (en la foto de portada) y otras instituciones italianas de salud pública para esclarecer el origen de la pandemia.

Además de documentación, los fiscales han ordenado la entrega de todos los teléfonos móviles y dispositivos informáticos de los cabecillas sanitarios. Buscan conversaciones, imágenes, audio, documentos, correos electrónicos… todos los archivos enviados y recibidos desde el 5 de enero del año pasado, fecha de la alerta mundial emitida por la OMS.

La fiscalía cree que el Ministerio y demás instituciones públicas sanitarias tienen documentos que explican las decisiones tomadas en los trágicos días de marzo del año pasado en los que Bérgamo pagó un alto precio en vidas humanas. Se trata de arrojar luz no sólo sobre la cuestión de las zonas más afectadas por la pandemia, sino también sobre la decisión de cerrar o no las actividades de producción, sobre la actualización, activación y aplicación del plan contra la gripe pandémica y sobre la ejecución (o no) del “plan de salud en respuesta a la emergencia pandémica del Covid-19”, que es secreto.

Pretenden entender las medidas que tomaron las instituciones sanitarias después de que el 12 de marzo Stefano Merler anunciara la llegada de la enfermedad a Italia, una previsión que resultó correcta.

Hasta ahora los jueces han estado escuchando a varios testigos, entre ellos Ranieri Guerra, ahora subdirector de la OMS y antes director italiano de Prevención. La cuestión más candente se refiere a la falta de actualización del plan para la gripe pandémica, un descuido que también se denuncia en el informe de la OMS, publicado en el sitio web de la Organización y luego eliminado misteriosamente. ¿Quién se suponía que iba a revisar el plan? ¿Por qué en 2016 fue reconfirmado idéntico a 10 años antes? ¿Y por qué desapareció el informe de la OMS?

Guerra afirma que el plan de 2006 estaba en vigor cuando se produjo el brote de coronavirus y que correspondía a otros, que llegaron al ministerio en 2018, actualizarlo. Por eso, cuando la policía se presentó en las oficinas del Ministerior mostró un orden muy detallada de lo que buscaban. Quieren copias de las notas, archivos y cualquier otro documento, aunque no esté registrado, relacionado con el plan de pandemia a partir de 2006. Están tratando de entender si se han hecho borradores en los últimos años, tal vez nunca completados. O si alguien alguna vez se ha planteado el problema de revisar el plan de acuerdo con las nuevas directrices de la OMS.

El último borrador, de 31 de diciembre del año pasado, certifica que la última actualización se remonta a 2006. La semana que viene el fiscal espera en sus oficinas a los dirigentes superiores del Ministerio.

En un libro el ministro Speranza ha desestimado el “plan secreto” que se logró reconstruir en el “Libro Negro del Coronavirus”. El “plan secreto” tiene su orígen en un grupo de trabajo creado dentro del Ministerio de Sanidad el 22 de enero. Las actas de dichas reuniones nunca se han publicado.

El comité de víctimas de la pandemia de Bérgamo ha pedido transparencia al Ministro reiteradamente. Ha sido inútil, pero es posible que el “plan secreto” esté en las notas, documentos y archivos incautados ayer por la policía. El juego acaba de empezar: esta vez la nariz del fiscal se desliza por las habitaciones del Ministerio de Sanidad.

https://www.ilgiornale.it/news/politica/sequestrati-telefoni-pc-e-atti-i-pm-ora-assediano-speranza-1916593.html

En Noruega el número de ancianos muertos tras vacunarse asciende ya a 23

23 personas fallecieron en Noruega tras recibir la vacuna contra el coronavirus de Pfizer (1). Todas las muertes se produjeron en asilos de ancianos, todos los fallecidos eran mayores de 80 años y su estado previo de salud era malo.

13 de los fallecimientos ya han sido estudiados, por lo que la Agencia Noruega de Medicamentos (2) reduce el número de ancianos muertos a los 13 ya analizados. Según dicha institución, 23 es la cifra de ancianos que sufrieron efectos adversos.

La Agencia Noruega de Medicamentos afirma que otros nueve vacunados experimentaron efectos secundarios graves no fatales y siete más efectos menos graves. Los nueve sufrieron reacciones alérgicas, fuerte malestar y fiebre alta, mientras que los efectos menos graves fueron dolor en el lugar de la inyección.

Tras dichas muertes, el gobierno de Noruega ha cambiado sus recomendaciones sobre la inoculación de las vacunas contra el coronavirus. Es el médico quien debe decidir si una persona recibe o no la vacuna.

Fiebre y náuseas podrían “haber provocado la muerte de algunos pacientes débiles”, dijo Sigurd Hortemo, en el primer informe de la agencia sobre los efectos adversos, que pueden haber contribuido a un curso más severo de la enfermedad en las personas mayores

Más de 30.000 personas han recibido la primera dosis de la vacuna de Pfizer en el país escandinavo desde el 27 de diciembre, de acuerdo con las cifras oficiales. Los residentes de los asilos de ancianos en Oslo fueron los primeros en recibir la vacuna.

“No estamos alarmados por esto. Está bastante claro que estas vacunas tienen muy poco riesgo, con una pequeña excepción en el caso de los pacientes más débiles”, dijo el director médico de la agencia, Steinar Madsen, a la emisora NRK.

“Los médicos deben considerar cuidadosamente quién se ha de vacunar. Los muy débiles y que se encuentran al final de su vida pueden recibir la vacuna tras una evaluación individual”, añadió.

Hace unos días el Instituto Noruego de Salud Pública dijo que “cualquier efecto colateral de la vacuna será compensado por un riesgo reducido de enfermarse gravemente de COVID-19 en el caso de personas ancianas débiles”.

Añadió que “para los pacientes muy débiles y los enfermos terminales se recomienda una evaluación cuidadosa de los beneficios contra las desventajas de la vacunación”.

Noruega ha registrado oficialmente 57.279 “casos” de coronavirus y 511 fallecimientos.

En Alemania están investigando la muerte de diez personas después de recibir la vacuna de Pfizer (3) y en Italia ha muerto un médico de 64 años de edad, Enrico Patuzzo, tras recibir la vacuna. Se le practicará una autopsia para conocer las causas (4).

(1) https://news.ru/en/europe/23-people-die-in-norway-after-receiving-pfizer-covid-vaccine/
(2) https://www.nhregister.com/news/article/Vacuna-contra-COVID-19-provoca-algunas-muertes-en-15873735.php
(3) https://www.wochenblick.at/deutschland-zehn-menschen-sterben-nach-covid-impfung/
(4) https://notizie.virgilio.it/vaccino-covid-medico-morto-mantova-1458929

Más información:
– Un anciano recluido en un asilo francés falleció dos horas después de recibir la vacuna
– Los vacunados llenan las salas de emergencias de los hospitales israelíes
– Muere un israelí de 75 años dos horas después de vacunarse contra el coronavirus
– Un segundo fallecido en Israel tras vacunarse y serios incidentes que requieren hospitalización
– Muere en Suiza otra persona después de ser vacunada
– La vacuna mató al anciano que falleció en Suiza después de la inoculación

La Zorra de Buchenwald, la nazi más sádica: pantallas con piel humana, asesinatos y orgías macabras

  1. Ilse Koch se para desafiante frente al tribunal. Lleva un vestido barato y la mirada turbia. Sus ojos verdes parecen dibujados por un compás, pero también parecen vacíos. Las mejillas infladas y la piel que no está casi surcada por arrugas. No parece ilógico. Ella era la que hacía sufrir a los demás. De todas maneras, lo que más resaltaba era su pelo rojo, intenso.

Ilse Koch espera que comience su juicio. No hay ansiedad en ella. Tiene gimnasia: ya pasó por esta situación. En Alemania los procesos por lo ocurrido durante el nazismo se multiplican, son parte de las escenas corrientes de la posguerra. Pero este proceso concitó mayor atención. La acusada se había convertido en un ser infame y hasta tenía apodo popular. La conocían como la Zorra de Buchenwald.

Se la señalaba como responsable de las peores crueldades. Ya no se trataba de una homicida más. Ella había matado, había torturado, había mostrado el peor sadismo. Pero, además, se la acusaba de tener un hobbie macabro: mandaba matar gente para que luego fueran descarnados y ella pudiera coleccionar trozos de piel tatuados. Hasta se la acusaba de haber mandado a hacer una pantalla de velador con restos cutáneos de sus víctimas.

Margaret Ilse Köhler había nacido en 1906 en Dresde. Apenas terminada la Primera Guerra Mundial tuvo que ganarse la vida como pudo, como tantos otros alemanes. Fue empleada en fábricas y distintos comercios hasta que en 1932, también como tantos otros alemanes, se afilió al Partido Nazi. Esa adscripción temprana le trajo beneficios; cuando los nazis llegaron al poder, su posición mejoró. A los pocos años le consiguieron un puesto administrativo en Sachsenhausen, uno de los primeros campos de concentración. Heinrich Himmler le presentó al encargado del campo, a Karl-Otto Koch, y desde su autoridad les recomendó que se convirtieran en pareja. Ellos obedecieron y al poco tiempo se casaron. Ella pasó a ser Ilse Koch y la secretaria del campo de concentración.

Karl-Otto Koch era un hombre ambicioso e inescrupuloso. No parecían existir los límites para él. El poder le permitía moverse sin dar explicaciones. La locura de Hitler y sus hombres hizo que los campos se expandieran y la matanza se pusiera en marcha. Koch fue nombrado comandante de Buchenwald un par de años antes del inicio de la guerra. Levantó el campo y desparramó su arbitrariedad por cada rincón de él.

A Koch y a su esposa les gustaba vivir bien. Se construyeron una mansión que fueron amoblando con lo mejor de lo producido con el saqueo de sus víctimas. La megalomanía del matrimonio tuvo un ejemplo contundente en el zoológico que montaron dentro de las instalaciones del campo de concentración. Hicieron traer especies exóticas de todas partes del mundo.

Ilse Koch era mucho más que la esposa del comandante del campo. Las mujeres de los comandantes no solían salir de sus casas, eran amas de casas que se dedicaban a criar a sus hijos y a generar la ilusión de normalidad en las vidas de sus hijos. Pero Ilse era diferente. Su lugar no era pasivo. Ella se hacía notar. Paseaba su enérgica arrogancia y su cabellera pelirroja por cada rincón y daba órdenes de manera constante. Todos le temían. Y había motivos. Era impiadosa.

En los juicios posteriores algunos testigos la describieron, también, como ninfómana, que su necesidad de sexo era constante. Y que en la mansión del matrimonio tenían lugar orgías dantescas organizadas por ella que se encargaba de reclutar participantes en el pueblo vecino y entre los oficiales y soldados a cargo de su marido, y las esposas de estos. Pero esos testimonios no sólo hablaban de sus actividades sexuales en su hogar -no delictivas en su mayoría excepto en los casos de los que participaban bajo coerción-, sino que describían que Ilse obligaba a los detenidos a tener sexo sólo para que ella asistiera como testigo y satisfaciera sus inclinaciones vouyerísticas, o para disipar su aburrimiento. Contaban también que quienes no podían rendir sexualmente eran ridiculizados y luego apaleados. Nadie podía mirarla a los ojos ni contradecirla. Quien lo hacía era fusilado en el acto. En otras ocasiones los manoseaba o les exhibía los pechos y quien no se excitara era castigado.

Ella misma se encargaba de dar latigazos y someter a otros tormentos a los detenidos que no cumplían con sus caprichos. Solía llevar en la cintura una especie de cachiporra que en su extremo tenía pegadas varias hojas de afeitar. Dicen que uno de sus juegos favoritos era encerrar en un corral a una veintena de prisioneros y soltar dentro varias perros salvajes. Mientras los hombres y las mujeres corrían por su vida y recibían mordeduras fatales, las carcajadas de Ilse se escuchaban a decenas de metro de distancia.

Fueron varios los testigos que afirmaron que Ilse mandó a ejecutar a muchos detenidos con órdenes precisas de no lastimar determinadas zonas de su piel para que ella pudiera conservar esos fragmentos tatuados que le habían llamado la atención.

Uno de sus amantes era Waldemar Hoven, doctor a cargo del departamento de investigaciones médicas de Buchenwald. Ilse y Hoven hacían desnudar a los recién llegados. A los de tatuajes más llamativos los sacaban de la fila y los hacían fusilar (con un tiro en la nuca para no dañar la piel).

En Buchenwald se encontraron varias planchas de piel humana con tatuajes. También tulipas de veladores de piel, pero no se pudo determinar de manera fehaciente que derivaran de los restos de los prisioneros. En los procesos a los que fue sometida, Ilse siempre fue absuelta de estos cargos por falta de pruebas.

Hace unos años al periodista norteamericano Mark Jacobson le hicieron llegar una extraña pantalla de lámpara. Su color y su texturas eran indeterminadas y despedía un olor fétido. Le dijeron que la habían rescatado de un campo de concentración. Jacobson inició una investigación al respecto. Cuenta todo el proceso en su libro The Lampshade. Un análisis de ADN determinó que el material de la pantalla provenía de restos de piel humana. Lo que no se pudo saber con certeza su procedencia, ni cuántos años hacía que se había manufacturado.

Si bien la atención sobre la crueldad nazi suele centrarse sobre los jerarcas y sobre algunos de los comandantes de los lagers, también hay una serie de mujeres con conductas aberrantes que fueron identificadas y juzgadas. Algunos de esos nombres: Irma Grese, Maria Mandel y Herthe Bothe. De todas ellas, Ilse Koch fue la que mayor relevancia posterior obtuvo. Muy posiblemente porque su inhumanidad alcanzó cimas casi inimaginables.

El desborde del matrimonio Koch en Buchenwald fue tal que hasta provocó rechazo dentro del régimen nazi. El lujo con el que vivían se había convertido en comentario obligado entre los altos oficiales. La muerte de dos médicos de Buchenwald produjo una investigación interna. Karl-Otto Koch afirmó que eran infiltrados y que una vez descubiertos habían intentado huir. En esa fuga fueron alcanzados por los disparos de su hombres. La investigación determinó que la causa había sido otra: los doctores habían tratado a Koch por una sífilis y éste los había eliminado para que su secreto no se conociera.

Pero ni este episodio, ni sus robos, ni sus otros asesinatos y abusos terminó con la carrera del matrimonio. Himmler, su protector, envió a Koch hacerse cargo de Majdanek. Necesitaba alguien implacable allí.

Pero Ilse continuó viviendo en su mansión en Buchenwald y comportándose como si no hubiera allí más ley que sus caprichos. Su marido también cayó en desgracia en Majdanek

A los pocos meses con la intención de encubrir a las autoridades una fuga masiva de prisioneros de guerra soviéticos, Koch ordenó una matanza que lo único que logró fue llamar la atención sobre su impericia y la falta de control sobre sus actos. Lo desplazaron y lo enviaron a un puesto administrativo en Berlín. Al tiempo fue enviado una vez más a Buchenwald. En su regreso se comportó de la misma manera que siempre. Su final llegó con una visita de su protector Himmler. El jerarca comprobó que mientras Alemania se desmoronaba, los Koch seguían viviendo con todo lujo. Fue fácil acusarlos de varios delitos, desfalcos, robos y encontrar pruebas. Ni la inminente derrota nazi salvó a Koch. Fue juzgado en el mismo campo de concentración, condenado a muerte y ejecutado a principios de abril de 1945, tan solo una semana antes de que los aliados liberaran Buchenwald. Ilse no fue condenada (se dice que la absolución llegó después que fingiera una crisis nerviosa ante los jueces) y logró escapar antes de la llegada del enemigo. Se refugió en la parte occidental de Berlín, lejos del alcance de los soviéticos.

Cuando fue detenida luego de la guerra, las pruebas de las atrocidades cometidas durante sus años en Buchenwald taparon a los magistrados. Fue juzgada en los llamados juicios de Dachau junto a otras mujeres. La condenaron a cadena perpetua. Se salvó de la pena de muerte porque estaba embarazada. No sé sabe quién era el padre y sus acusadores sospechaban que se había embarazado para evitar la horca. Apenas nace el bebé, un varón, es dado en adopción.

Sin embargo, tiempo después el general norteamericano Lucius Clay, gobernador de la Zona Americana en Alemania redujo su sanción a 4 años de cárcel. Pero en 1951 fue de nuevo detenida y juzgada una vez más. Esta vez las acusaciones se centraban a los actos cometidos contra ciudadanos alemanes.

El juicio generó una atención peculiar. Pese al que el relato de la barbarie ya se había escuchado varias veces a esa altura, el proceso de Ilse Koch sumaba nuevos elementos. La acusada era una mujer, los componentes sexuales, el sadismo y las sospechas del uso de las pieles de los asesinados. Alguien llegó a responsabilizarla de al menos 5.000 muertes de las 56.000 que se produjeron en esos años en Buchenwald.

“Los médicos nazis del campo estaban muy interesados en la piel humana. Ilse los motivaba todo el tiempo a que siguieran con sus pruebas y procedimientos. Quitaban la piel, la sometían a un proceso químico y las ponían a secar al sol. Cuando una pasaba por ahí las podía ver”, declaró en el juicio un médico checo enviado a Buchenwald por la Gestapo. Con esas pieles se hacían guantes, billeteras, pantallas y hasta se encuadernaban libros. Eran valoradas más las que tenían un tatuaje particular.

Había un detalle más: esos restos cutáneos no podían proceder de alemanes. Así que las víctimas eran en su mayoría soviéticos, polacos y gitanos. Y como la piel debía estar en buen estado, tampoco les servían los cuerpos degradados de los que hacía mucho tiempo estaban hacinados en el lager. A veces Ilse ordenaba matar recién llegados porque su lozanía proporcionaría piel óptima.

15 de enero de 1951. En la sala de audiencias la tensión tiene presencia física. Ella, la acusada principal, no está. Los jueces le permitieron permanecer en su celda. Pareció la única manera posible de terminar el juicio. Sus gritos, ataques de nervios y desmayos -que nadie pudo determinar si eran reales o fingidos- interrumpieron las audiencias varias veces. Alguna vez en medio del relato de un sobreviviente, Ilse Koch se paró y gritó: “¡Sí, soy culpable! ¡Soy responsable de todo! Soy una pecadora”. También el público gritaba horrorizado en medio de los testimonios que la señalaban como responsable de una variedad de atrocidades inimaginables. La lectura de la sentencia fue breve. La condena fue una de las peores posibles: cadena perpetua. Pero los espectadores que estaban dentro de la sala y los que esperaban en la calle reaccionaron con indignación y hubo temor de que comenzara una revuelta. Ellos querían la pena de muerte y que dentro de los hechos que el tribunal diera por probadas estuvieran las pantallas para lámparas hechas con piel humana y su afición por coleccionar trozos de piel humana tatuada.

Los días de sus últimos años son monótonos, iguales a sí mismos. Está detenida. Está sola. Un defensor oficial hace presentaciones periódicas, grises y desesperanzadas pidiendo su liberación. Los dos saben que no van a prosperar los pedidos. Su conducta cada vez es más errática. Hasta las convictas condenadas por delitos atroces la miran con desprecio.

De los tres hijos (dos hombres y una mujer) que tuvo con Koch sólo sobreviven dos. El mayor se suicidó porque no pudo soportar la vergüenza de los crímenes de sus padres. Ninguno la visita. Nadie se acerca a ella. Sólo lo hace una tarde un joven que la visita sorpresivamente. La primera visita desde que está detenida. No se imagina quién puede ser. No lo reconoce aunque en su cara descubre un aire familiar. El encuentro es silencioso. Se miran sin hablar unos minutos. Ella se pone nerviosa. Cree que su peor pesadilla, aquello que la atormenta y en lo que sueño cada noche, se convirtió en realidad: un familiar de una de sus víctimas vino a tomar revancha. Empieza a gritar y trata de escapar de la pequeña sala. Los guardias se apresuran para controlarla. El joven, poco más que un chico, estira la mano y le toca el hombro con torpeza, una caricia recelosa. “Soy Uwe, tu hijo”.

El hijo que había sido dado en adopción apenas nació, buscó a su madre biológica. La siguió visitando con cierta regularidad. Necesitaba conocerla, necesitaba entender. Creía que mirando esos ojos desorbitados iba a conocer la verdad. Ilse, su madre, hacía tiempo que no estaba ahí. Sus días pasaban entre el mutismo más absoluto, ráfagas de culpa, ataques de ira, delirios y pedidos de rescate ante el imaginario ataque de sus perseguidores.

Los alaridos de Ilse enloquecían a las otras reclusas de la cárcel. Empezaron de noche pero luego aparecían en cualquier momento del día. La mujer estaba convencida de que un grupo comando integrado por sobrevivientes de los Lager y familiares de los asesinados asaltaba la prisión para matarla. La manía persecutoria sólo crecía.

El 1 de septiembre de 1967, Ilse Koch ató las sábanas de su cama y algún abrigo raído a lo alto de los barrotes de su celda y se ahorcó. En pocas semanas cumplía 61 años. Dejó una carta que decía: “No hay otra salida para mí. La muerte es la única salvación”.

Durante décadas, su hijo Uwe procuró revisar el pasado e intentó, en vano, limpiar el nombre de su madre. Pese a sus esfuerzos, Ilse Koch, su madre, siempre será la Zorra de Buchenwald.

—https://www.infobae.com/historias/2021/01/15/la-zorra-de-buchenwald-la-nazi-mas-sadica-pantallas-con-piel-humana-asesinatos-y-orgias-macabras/

México crea la primera Policía Covid-19 que está de guardia las 24 horas para impedir las fiestas

La Alcaldía Miguel Hidalgo ha presentado un nuevo agrupamiento de seguridad, la Policía Covid-19, que podrá para disolver fiestas y reuniones de personas en domicilios particulares, establecimientos mercantiles o en la vía pública, según informa El Sol de México (*).

Si sus vecinos se empeñan en hacer pachangas durante la pandemia, por fin llegan las buenas noticias: se acabaron las fiestas.

El alcalde Víctor Hugo Romo dio el banderazo de salida a las primeras brigadas de la Policía Covid-19, que patrullarán los cinco sectores de la demarcación. Cuarenta agentes y cinco patrullas conforman la nueva Policía, que trabajará las 24 horas del día.

Según el alcalde, los integrantes del agrupamiento pueden disolver fiestas y reuniones de personas en domicilios particulares, establecimientos mercantiles o en la vía pública. La misión de este nuevo cuerpo policiaco será atender todas las denuncias de fiestas o concentraciones masivas que se realicen en las 89 colonias de esa alcaldía.

Abraham Borden, comisionado de Seguridad Ciudadana de la alcaldía, dijo que la Policía Covid-19 será la encargada de atender las denuncias vecinales que se realizan en la Base Plata, al teléfono 555516-9214.

En cuanto lleguen a un domicilio o establecimiento, los policías informarán a la ciudadanía sobre las medidas que en vigor, de acuerdo con el semáforo epidemiológico y los protocolos a seguir en caso de ser “portadores” del virus.

Otra de las labores de estos policías será reforzar las patrullas callejeras en las 89 colonias, para intervenir en caso de una reunión de más de 10 personas o en cualquier manifestación que pueda provocar más contagios.

Los policías Covid-19 pueden advertir a cuidadanos y ponerlos a disposición de un juez civil para que sean sancionados por no atender la Ley vigente de Cultura Cívica de la capital mexicana.

Pero esas no serán las únicas tareas de los nuevos policías. También participarán en operaciones con miembros de la Gendarmería de Usos de Suelo para supervisar los establecimientos mercantiles que no respeten las medidas sanitarias.

La Policía Covid-19, la primera en su tipo, se crea después de que las denuncias por fiestas y disturbios recibidas por las autoridades aumentaran un 698 por ciento.

Datos de las autoridades de la capital federal indican que se atendieron más de 82.000 llamadas entre enero y el 6 de diciembre del año pasado.

La fiscalía social de la capital méxicana indicó que se puede multar a las personas que organicen pachangas. La sanción económica por realizar fiestas en la Ciudad de México será de entre 10 y 100 veces la unidad de cuenta de la capital. Quien organice una fiesta podrá ser acreedor a una multa de unos 9.000 pesos.

En caso de que Usted detecte una fiesta durante la pandemia, puede llamar al 911 para poner una denuncia. De inmediato, agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acudirán al lugar para recordarle a la gente que no se permiten las reuniones y, en caso de que hagan caso omiso, se podrán imponer las multas por organizar fiestas.

Si Usted vive en la Miguel Hidalgo, los integrantes de la Policía Covid-19 se encargarán de atender su denuncia.

(*) https://www.elsoldemexico.com.mx/metropoli/policia/cdmx-pandemia-sana-distancia-crean-unidad-de-policias-contra-fiestas-covid-miguel-hidalgo-6234581.html

Un anciano recluido en un asilo francés falleció dos horas después de recibir la vacuna

Un anciano recluido en un asilo francés falleció dos horas después de recibir la vacuna de Pfizer contra el coronavirus, según la Agencia francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios.

La muerte se notificó durante la segunda reunión de seguimiento dedicado a la vigilancia de los efectos adversos de las vacunas contra el coronavirus de la red de Centros Regionales de Vigilancia Farmacéutica (CRPV).

Inicialmente los médicos no observaron efectos adversos inmediatos después de la vacuna. El anciano no mostró signos físicos de reacciones alérgicas.

Naturalmente los comunicados oficiales no admiten el vínculo entre la vacuna y la muerte del anciano. La relación de causa a efecto sólo se acepta oficialmente cuando se trata de reacciones adversas no letales. Por ejemplo, en la base de datos de vigilancia farmacéutica se han registrado unos 30 casos de reacciones adversas no graves relacionadas con la vacuna de Pfizer.

Además, en Francia han observado otras seis reacciones adversas graves de la vacuna de Pfizer durante la tercera semana de vacunación: cuatro casos de reacciones alérgicas y dos casos de taquicardia.

Los vacunados evolucionan favorablemente.

Tras la aparición de casos de parálisis facial en otros países con la vacuna de Pfizer, se solicitó la opinión de un experto a un centro de vigilancia farmacéutica. El análisis de estos casos extraños confirma que estos trastornos se producen con extrema rareza, con una incidencia que no supera la observada cada año durante el período invernal en la población general.

El primer informe semanal de todos los casos denunciados en Francia se publicará la próxima semana después de la tercera reunión del comité de vigilancia. A partir de entonces se publicará un informe cada semana.

https://www.ansm.sante.fr/S-informer/Points-d-information-Points-d-information/Point-de-situation-sur-la-surveillance-des-vaccins-contre-la-COVID-192

Más información:

– Los vacunados llenan las salas de emergencias de los hospitales israelíes
– Muere un israelí de 75 años dos horas después de vacunarse contra el coronavirus
– Un segundo fallecido en Israel tras vacunarse y serios incidentes que requieren hospitalización
– Muere en Suiza otra persona después de ser vacunada
– La vacuna mató al anciano que falleció en Suiza después de la inoculación

Biden nombra a la diseñadora de la guerra de Obama en Libia para encabezar la USAID

El miércoles, Joe Biden anunció que nominará a Samantha Power para dirigir la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Power se desempeñó como embajadora ante la ONU del presidente Obama de 2013 a 2017. Antes de eso, trabajó en el Consejo de Seguridad Nacional de Obama, donde desempeñó un papel fundamental en impulsar la intervención de Estados Unidos en Libia en 2011. Leer más

La mala imagen que Usted tiene de las empresas farmacéuticas se queda corta

La multinacional farmacéutica Moderna ha recibido el “Premio Shkreli”, que lleva el nombre de Martin Shkreli. En 2015 Shkreli compró la exclusiva de Daraprim, un medicamento capaz de “combatir el Sida”, o eso decía por lo menos. El precio del fármaco subió inmediatamente un 5.000 por ciento. Pasó de 13,50 dólares a más de 750 dólares.

Hoy Shkreli cumple una condena de 7 años de cárcel por fraude y manipulación de la cotización de las acciones. En España no le conoce casi nadie, pero la BBC lo califica como “el hombre más odiado de Estados Unidos”, “sociópata moralmente quebrado”, “escoria”, “basura monstruosa” y “todo lo malo que tiene el capitalismo” (1).

Creado por el Instituto Lown, el Premio Shkreli recompensa los peores ejemplos de codicia y especulación en el negocio de la sanidad. Cuando Moderna fijó el precio de su vacuna, resultó ser el más alto de todos los fabricantes: entre 32 y 37 dólares por dosis. Sin embargo, Moderna había recibido 1.000 millones de dólares procedentes del dinero público de Estados Unidos.

Para los que aún tienen capacidad de escandalizarse, fue un escándalo. Afortunadamente también hubo muchos que también se encandalizaron y, por presiones de la opinión pública, en noviembre del año pasado, Moderna bajó los precios de su vacuna: unos 30 dólares por las dos dosis necesarias para cada persona vacunada.

El mercado farmacéutico fija así sus precios y el Instituto Lown castigó merecedidamente a Moderna por su codicia (2), ya que hasta entonces la empresa no tenía ninguna experiencia en la fabricación de vacunas. La del coronavirus es la primera que le aprueban.

Como buena empresa de biotecnología, Moderna tiene el felpudo lleno de porquería…

El 7 de mayo Ian Haydon, una de las cobayas que participó en los ensayos de la vacuna contra el coronavirus relató su experiencia en una entrevista a la CNN (3). Naturalmente que fue Moderna quien le puso delante de las cámaras de la televisión. La entrevista debía ser pura publicidad de la farmacéutica y del éxito de sus ensayos.

Cuando el entrevistador escuchó el relato real, acordó mantener en secreto el contenido de la entrevista hasta el momento de salir al aire. Gracias al truco trascendió una información verdadera sobre la vacuna de Moderna.

Menos de 12 horas después de recibir la vacuna, Haydon experimentó dolores musculares, vómitos, fiebre alta y pérdida del conocimiento. Su novia le tuvo que sujetar mientras se desplomaba. Su supervisor de pruebas le pidió que llamara al 911 y lo describió como “el hombre más enfermo de su vida”.

Los sicarios de Moderna no le dijeron que estaba sufriendo una reacción adversa a la vacuna. Le hicieron creer que la enfermedad era una triste coincidencia no relacionada con ella. Obvio. Casi un tópico.

Moderna es una moderna empresa tecnológica y científica. Se fundó en Estados Unidos en 2010 y está dirigida por Stéphane Bancel. El multimillonario francés posee el 9 por ciento de las acciones y dirige la multinacional como si fuera el cortijo del señorito.

En 2016 el sitio web Stat News se interesó por Bancel, que en un año había despedido a más de una docena de los sicarios que se sentaban a su lado en el consejo de administración de la empresa. Lo mismo hizo con algunos científicos y, de paso, con los proyectos que tenían entre manos.

(1) https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150923_salud_daraprim_farmaco_precio_shkreli_odio_wbm
(2) https://arstechnica.com/science/2021/01/moderna-shamed-with-shkreli-award-over-high-covid-vaccine-prices/
(3) https://fort-russ.com/2020/05/catastrophe-modernas-corona-vacc-test-subject-ian-haydon-suffers-major-illness/

Más información:
– Una de cada cinco cobayas humanas que han participado en las pruebas de la vacuna de Moderna han caído gravemente enfermos
– Las vacunas político-militares contra el coronavirus registradas por Moderna
– La vacuna de Moderna revaloriza sus acciones más de un 10 por ciento en Wall Street

Los medios de comunicación españoles son los menos fiables de Europa

Los medios comunicación españoles son los menos creíbles de los once países consultados en Europa y los segundos menos creíbles de los doce estudiados de todo el mundo, según un informe elaborado por la Universidad de Oxford (*).

Los lectores analizados son los de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, España, Italia, Irlanda, Dinamarca, Finlandia, Brasil, Japón y Australia; y está elaborado sobre una muestra de más de 2.000 personas en el caso de España.

El informe concluye que son los segundos menos creíbles de los doce estudiados de todo el mundo. Es devastador para los periodistas españoles y eso que no se ha valorado en su totalidad el agudo declinar que han tenido coincidiendo con la pandemia de coronavirus y su creciente sumisión al Gobierno de coalición de PSOE y Podemos.

Tanto en las fuentes en general como en las que el usuario utiliza habitualmente para informarse. Sin embargo, los españoles son los que más interés muestran por las noticias: el 85 por ciento.

Sólo el 34 de la ciudadanía española confía en la mayoría de noticias publicadas en los medios. Esto sitúa España muy lejos de Finlandia, donde los medios gozan de la confianza del 68 por ciento de su población; seguida de Brasil (62 por ciento), Alemania (60 por ciento), Dinamarca (57 por ciento), Reino Unido (51 por ciento), Irlanda (48 por ciento), Japón (46 por ciento), Australia (39 por ciento), Francia (38 por ciento) e Italia (35 por ciento). Por debajo de España solo queda Estados Unidos (32 por ciento).

El dato es aún más grave cuando se refiere a la confianza que tienen los lectores españoles en los medios que consultan habitualmente. Con el 46 por ciento, nos colocamos a la cola mundial, superada en este apartado por Estados Unidos, con el 56 por ciento.

(*) https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/what-we-think-we-know-and-what-we-want-know-perspectives-trust-news-changing-world
https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/digital-news-report-2020-resumen-ejecutivo-y-hallazgos-clave

Los vacunados llenan las salas de emergencias de los hospitales israelíes

El martes en una rueda de prensa, la directora del servicio de salud pública del Ministerio israelí de Sanidad, la doctora Sharon Elrai-Price, señaló que el 17 por ciento de los pacientes en estado crítico que se encuentran actualmente en los hospitales del país ingresaron tras recibir la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus.

En la rueda de prensa Elrai-Price no aclaró si los hospitalizados han ingresado como consecuencia de una reacción adversa a la vacuna o porque se siguen contagiando, a pesar de la vacuna.

Como cabía esperar, los contagios siguen su curso, a pesar de las vacunaciones masivas. La primera explicación de Elrai-Price sigue el guión establecido: una sola dosis de la vacuna contra el coronavirus no ofrece suficiente protección.

La segunda explicación es más de lo mismo: la nueva cepa del virus.

Es más, los contagios han aumentado a medida que se extendía la vacunación. Hasta la fecha, 4.500 personas han dado positivo por coronavirus después de recibir la primera dosis de la vacuna, 375 de las cuales han sido hospitalizadas. “El número de casos confirmados ha alcanzado un nuevo récord, con más de 9.000 pruebas positivas. Nunca ha habido un número como éste antes”, dijo Elrai-Price.

De los hospitalizados, 244 ingresaron dentro de la primera semana después de la vacunación, 124 dentro de la segunda semana y 7 más de 15 días después de recibir la vacuna.

Como consecuencia de ello, el gobierno de Tel Aviv ha impuesto el confinamiento por tercera vez.

Israel aparece en las portadas de los medios internacionales por la rapidez con que está vacunando a la población, pero hay otro “lado oscuro”, que hemos expuesto en una entrada anterior: no está vacunando a los cinco millones de palestinos que viven en los territorios ocupados.

La Autoridad Palestina no quiere esperar a que la OMS apruebe la vacuna Covax, destinada a los parias de la Tierra y está negociando con Rusia la administración de Sputnik.

https://www.israelnationalnews.com/News/News.aspx/294794

Más información:
– Un anciano belga de 82 años ha muerto 5 días después de ser vacunado contra el coronavirus/
– Alemania investiga la causa de la muerte de 10 personas poco después de ser vacunadas contra el coronavirus
– Un anciano recluido en un asilo francés falleció dos horas después de recibir la vacuna
– Muere un israelí de 75 años dos horas después de vacunarse contra el coronavirus
– Un segundo fallecido en Israel tras vacunarse y serios incidentes que requieren hospitalización
– Muere en Suiza otra persona después de ser vacunada
– La vacuna mató al anciano que falleció en Suiza después de la inoculación

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