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Aparecen las primeras falsificaciones de pasaportes sanitarios en Europa

El Ministerio francés de Sanidad ha identificado a un sanitario que emitió las pasaportes sanitarios fraudulentos con una clave pública francesa. Se está llevando a cabo una investigación y el Ministerio ha presentado una denuncia ante los tribunales.

En algunas falsificaciones aparece identificado un Adolf Hitler, nacido en 1900, y un Mickey Mouse, nacido en 2001. Pero hay muchas otras, como Bob Esponja, que tienen plena validez, algunas de ellas en formato pdf. Los sitios que expiden tales pasaportes no verifican ningún dato de identificación.

Los detalles de los falsos pasaportes sanitarios europeos son cada vez más claros. Los fallos de seguridad habían permitido la creación gratuita de pasaportes sanitarios europeas perfectamente funcionales gracias a un sitio macedonio, que ya ha sido eliminado. Los pasaportes generados con el sitio también han quedado inutilizados al revocarse su clave privada.

Caben varias hipótesis: una fuga de claves privadas (pero esto era poco probable, ya que normalmente están muy bien protegidas), un acto aislado de un sanitario malintencionado o el pirateo de la cuenta de un sanitario con acceso a la herramienta para crear pasaportes sanitarios.

Es una de estas dos últimas hipótesis la que se ha confirmado. La Dirección General de la Sanidad francesa mencionó un fraude y explicó que había podido identificar una tarjeta eCPS, una tarjeta profesional asociada a un sanitario, que habría permitido el fraude.

El fraude, dice el Ministerio, se debe al comportamiento de individuos aislados. Por lo tanto, las claves privadas francesas no han sido robadas y no están comprometidas, insisten.

No obstante, la filtración de las claves privadas permite a los piratas informáticos crear pasaportes sanitarios válidos y compromete la legitimidad de todos los pases creados legítimamente con ellas.

Los pasaportes falsos de venden por 300 dálares

Algunos de los pasaportes falsos que circulan por internet no están vinculados a Macedonia, sino a otros países. Esto significa que hay varios puntos vulnerables, como Vietnam o Polonia.

Todo comenzó hace varios días, el 24 de octubre, en un foro especializado en la venta de datos robados, bien conocido por los piratas. El hilo se titula “Making EU Green Passes”, en referencia a la tarjeta sanitaria europea. Un usuario publicó un mensaje, que ya ha sido borrado: “Ofrezco pasaportes de la UE covid con entrada como vacunado en Polonia. El precio es de 300 dólares cada uno”. Un interesado le ofrece comprar 5 de ellos, pero antes le pide que haga uno llamado “Adolf Hitler”, para demostrar que no es una estafa. Lo cual hace el vendedor.

“Adolf Hitler” tiene un pasaporte sanitario válido. Nació en 1930 y fue vacunado en Polonia con una dosis de la vacuna Janssen.

En alguna plataforma de venta de datos robados, los piratas informáticos afirman haber obtenido una o varias claves privadas europeas, lo que les permitiría crear pasaportes sanitarios válidas a su antojo. Este compromiso pondría en peligro la legitimidad de todas las claves públicas vinculadas a estas claves privadas, y podría incluso obligar a las autoridades a anular y volver a emitir todos los pasaportes afectados.

No es posible saber cuántas personas están afectadas por la anulación. La dificultad técnica de una intrusión que permite acceder a las claves plantea serias dudas sobre esta posibilidad.

Es posible que los ordenadores con acceso a los formularios hayan sido pirateados. Es lo que afirmó un grupo de piratas en uno de los foros.

Un demoledor informe oficial sobre los estragos del colonialismo belga en África

La comisión especial creada en el Parlamento federal de Bélgica para examinar su pasado colonial se tomará un tiempo para digerir las casi 700 páginas del informe entregado esta semana por una decena de historiadores.

“Tenemos una responsabilidad histórica hacia las víctimas de los abusos del colonialismo. La tarea es demasiado importante como para abordarla con prisas”, ha declarado su presidente, Wouter De Vriendt, ante la publicación del documento.

La responsabilidad del Estado en la explotación de la República Democrática de Congo, Ruanda y Burundi, el mito de la misión civilizadora y la posibilidad de ofrecer algún tipo de reparaciones, todo se puso por primera vez sobre la mesa. El rey Felipe pidió disculpas por los abusos cometidos al presidente congoleño, Félix Tshisekedi, y el Parlamento creó una comisión de investigación.

Enfrentados a la monumental y sensible tarea de examinar el pasado, los políticos recurrieron a los historiadores y les encargaron investigar los hechos, su impacto y sus consecuencias actuales. Nueve meses después, la comisión Congo tiene su respuesta, 689 páginas que retratan la brutalidad de un sistema de explotación construido sobre el racismo que pasó factura al país incluso después de la colonización.

“La cuestión que se plantea puede formularse así: ¿existen pruebas históricas de una explotación sistemática, de crímenes atroces y grandes sufrimientos humanos causados por el colonialismo belga? La respuesta a esta pregunta es un categórico sí”, sostiene el informe. Pero “los historiadores no siempre están en posición de formular respuestas claras e indiscutibles a las cuestiones que se plantea la sociedad”, en especial la cuestión del reconocimiento (una autora habla de “crimen”) y las posibles reparaciones.

—https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/un-demoledor-informe-oficial-retrata-la-brutalidad-del-colonialismo-belga/ar-AAQ4voo

Más información:
— Lumumba 57 años años después de su asesinato a manos del colonialismo
— Uno de los dos dientes de Patrice Lumumba vuelve al lugar del crimen

Los países del Tercer Mundo están hartos de las ‘misiones humanitarias’ que acaban en crímenes horrendos

Recientemente, las actividades de las misiones humanitarias y de mantenimiento de la paz en el continente africano han comenzado a ser objeto de informes escandalosos en diversos medios de comunicación. Entre ellos se encuentran numerosos delitos de todo tipo cometidos por las fuerzas de paz en la República Centroafricana (RCA). El 30 de septiembre, las autoridades etíopes declararon persona non grata a siete miembros de la misión de la ONU por injerencia en los asuntos de la república africana, por el traslado de alimentos, agua potable y vehículos a los radicales del Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF).

Y recientemente ha estallado otro escándalo relacionado con las actividades de los representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS): varias decenas de mujeres congoleñas han acusado a los funcionarios de la OMS de violación en grupo. Resultó que no sólo las mujeres africanas fueron molestadas y violadas por los “salvadores”.

Una misión de la OMS trabajó durante dos años en África Central para combatir la fiebre hemorrágica. Durante los dos años de lucha contra el ébola en el Congo, hubo unas 80 mujeres víctimas de la violencia ejercida por el personal de la OMS. El personal de la OMS estuvo implicado en delitos de sexo forzado y violación. 83 funcionarios estuvieron implicados, 21 de los cuales ya han sido acusados.

El problema es sistémico y afecta a las misiones de las organizaciones sanitarias y otras oficinas de la ONU. Lleva décadas ocurriendo: en Haití, en la República Centroafricana, en el Congo, en operaciones de mantenimiento de la paz y en otros proyectos humanitarios. Además, esto no sólo es cierto para las organizaciones de la ONU, sino también para las organizaciones benéficas. Uno de los principales problemas de la ONU es el estatus de la organización internacional, que goza de inmunidad, lo que permite encubrir historias escandalosas. Al mismo tiempo, su personal no puede ser procesado y no se puede reclamar ninguna indemnización.

Sin embargo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, ya pidió disculpas públicamente el otro día a las mujeres de la República Democrática del Congo y prometió que investigaría, castigaría a los culpables y reformaría la organización. La mayoría de los acusados son empleados temporales, a menudo de la región. Sin embargo, entre los implicados hay tres empleados a tiempo completo, un médico y otros dos funcionarios. La Unión Congoleña de Mujeres de los Medios de Comunicación (UCOFEM) ha exigido una disculpa y una indemnización para las mujeres y los niños nacidos de la violación.

No es, ni mucho menos, la primera vez que se acusa a los representantes de las fuerzas internacionales de “mantenimiento de la paz” de perjudicar a los africanos con violaciones masivas de mujeres e incluso niños locales.

En 2015, por ejemplo, estalló un escándalo relacionado con las fuerzas de paz que violaron a una niña de 12 años en Bangui y mataron a un joven de 16 años junto a su padre. Del mismo modo, las fuerzas de mantenimiento de la paz han obligado anteriormente a personas de Liberia y Haití a prostituirse a cambio de alimentos. Por ejemplo, entre 2004 y 2007 en Haití, donde estaban desplegadas las fuerzas de paz de la ONU, nueve niños y adolescentes locales fueron violados con frecuencia por las fuerzas de paz. 134 soldados de Sri Lanka abusaron de los niños y abusaron de ellos. Cuando se revelaron las circunstancias del incidente, la única sanción fue enviar a los 114 soldados a casa, y ninguno de ellos fue castigado por sus acciones.

En la República Centroafricana se ha abierto una investigación sobre los crímenes del contingente gabonés de la misión multidisciplinar de la ONU (MINUSCA), acusado de violencia sexual contra la población local. Las autoridades han exigido la retirada de los 450 miembros del contingente gabonés del país.

Las fuerzas de paz de la Unión Africana también se han visto implicadas en las violaciones. La organización, que reúne a los países del continente africano, también envía misiones militares internacionales a los puntos conflictivos de África, como Somalia. Algunos soldados del contingente de la Unión Africana, entre los que se encontraban miembros de las fuerzas de paz de Uganda y Burundi, violaron a mujeres y niñas dentro de Somalia.

Las empresas farmacéuticas occidentales realizan experimentos en poblaciones del Tercer Mundo, ignorando y a menudo imponiendo el consentimiento informado. Pfizer, por ejemplo, es responsable de la muerte de 11 niños nigerianos al utilizarlos como conejillos de indias para probar su antibiótico Trovan. Posteriormente se descubrió que el antibiótico era tóxico para el hígado. Las pruebas del VIH en Zimbabue en la década de 1990, donde se obligó a las mujeres locales a participar en las pruebas, también resultaron perjudiciales.

Cada año se realizan unos 10.000 trasplantes ilegales en todo el mundo. Aunque París se opone oficialmente al comercio ilegal de material biológico, recientemente se ha descubierto una clínica de Lyon que utiliza material “falsificado”. El otro día se incautó en el aeropuerto francés de Orly un gran cargamento de órganos, exportados ilegalmente desde la RCA. Este incidente plantea la pregunta: ¿quién extrajo los órganos de los africanos, cómo lo hizo, y habrá una investigación pública y un castigo para los responsables?

En los puntos conflictivos de África, las fuerzas de paz compran sexo a las mujeres locales a cambio de escasas recompensas, como comida. Muchas mujeres, incluidas las jóvenes, aceptan por pobreza y desesperación. Pero a menudo no hay necesidad de comprar. Las fuerzas de paz les amenazan con armas o les quitan lo que quieren por la fuerza. Y no sólo los soldados de países del tercer mundo cometen crímenes, sino también los europeos. Por ejemplo, en 2013 se descubrieron pruebas de abusos sexuales a niños por parte de las fuerzas de paz francesas en la República Centroafricana.

El número de víctimas de la violencia sexual cometida por las fuerzas de paz individuales es mayor en países como la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y la República Centroafricana. Los conflictos armados llevan años en estos estados africanos y existe literalmente una “guerra de todos contra todos”. Naturalmente, los que sufren no tienen armas ni nada con qué defenderse: los civiles, especialmente las mujeres y los niños. Los combatientes rebeldes, meras bandas criminales, abusan de ellos. Y resulta que es inútil pedir protección a las fuerzas de paz de la ONU. Además, a menudo se comportan como bandidos; roban, golpean e incluso violan.

Vladimir Platov https://journal-neo.org/2021/10/28/africa-raped-by-a-humanitarian-mission/

Un luchador infatigable por la verdad y la buena información: George Soros

El multimillonario estadounidense George Soros y el cofundador de LinkedIn, Reid Hoffman, han creado una empresa, llamada “Good Information”, para aumentar el flujo de “buena información” en línea a fin de contrarrestar la circulación de “noticias falsas”.

Fundada en Estados Unidos, Good Information Inc. fue lanzada el 26 de octubre como una “incubadora cívica comprometida con la inversión en soluciones inmediatas para contrarrestar la desinformación y aumentar el flujo de buena información en línea”. Se describe a sí misma como una “empresa de beneficio público comprometida con la restauración de la confianza social y el fortalecimiento de la democracia”.

Good Information financiará a empresas ya existentes (Newtral, Maldita) y creará otras nuevas con el fin de llenar un vacío en el acceso a la información de calidad, que, según sus fundadores, se ha visto agravado por la desaparición de la prensa local y el acceso de pago a la prensa convencional.

En el proyecto también han puesto dinero fondos buitre, como Incite Ventures, y especuladores como Ken y Jen Duda, especializados en empresas tecnológicas.

En 2018 Reid Hoffman se disculpó públicamente por haber financiado a New Knowledge, un grupo tecnológico que confesó haber falsificado elecciones. Preparó una campaña de bandera falsa con “bots” que se hacían pasar por rusos para conseguir que un candidato demócrata fuera elegido en Alabama.

Al frente de Good Information está Tara McGowan, una figura del Partido Demócrata que trabajó en las campañas de Obama y Clinton en 2012 y 2016. También dirigió una ONG llamada Acronym, que el año pasado gastó 100 millones de dólares en una campaña publicitaria digital contra Trump.

Acronym está a punto de vender su medio de comunicación en línea Courier Newsroom a Good News, a pesar de que este último ha sido acusado por NewsGuard -otro inquisidor que lucha contra la desinformación- de publicar noticias falsas y de ser una “operación política negra”, en las columnas del Washington Post (*).

McGowan elogió la buena información como una forma de reparar un “ecosistema informativo fracturado y divisivo” y como “un reto para la democracia estadounidense”. La crisis de la información es más grande que la política, dijo. La situación estaba siendo exacerbada “para su propio beneficio financiero” por “grandes plataformas tecnológicas como Facebook”, añadió.

(*) https://www.washingtonpost.com/opinions/2020/02/06/is-it-local-journalism-or-just-local-propaganda/

Polonia: un país entre el III Reich y la URSS que fue víctima de sus propias contradicciones

Polonia es un país enclavado entre dos grandes potencias, Alemania y Rusia, que durante décadas luchó por su independencia, una reivindicación sostenida por el movimiento obrero desde la fundación de la Primera Internacional. Lo consiguió en 1917 gracias a la Revolución rusa.

Al tomar las riendas de su país, la burguesía y los terratenientes polacos, ejemplos característicos de reacción católica feroz, sólo supieron venderse al mejor postor, normalmente las grandes potencias occidentales de la época, Reino Unido y Francia, enfrentándose al nuevo poder soviético, al que arrebató una parte del territorio aprovechando la guerra civil contra la URSS en los años veinte.

Cuando en 1933 llegaron los nazis al poder en Alemania, en la burguesía y los terratenientes polacos apareció una nueva corriente favorable al III Reich, representada por el mariscal Pilsudski y, naturalmente, por la Iglesia católica.

Una de las lacras de las clases dominantes polacas fue siempre el antisemitismo, que llegó a alcanzar cotas patológicas. Uno de sus exponentes saltó a la palestra medio siglo después: el papa Wojtyla, al que Estados Unidos colocó en el Vaticano en los años ochenta para dar la puntilla a Polonia y a los demás países del este de Europa.

Hoy la burguesía polaca vive de propagar por Europa una ideología que recuerda su origen: luchamos contra los nazis, pero también contra los comunistas. Es el “ni unos ni otros” y el “todos son iguales”. Antes de la Segunda Guerra Mundial era un país pacífico y democrático, que sólo quería la paz y la armonía, pero que fue aplastado por los monstruos de sus vecinos.

La coartada está muy manoseada: el pacto entre Molotov y Von Ribbentrop, que condujo al “reparto” de Polonia entre la Alemania nazi y la URSS.

La historia dice otra cosa. El gobierno polaco fue uno de los primeros del mundo en firmar un documento histórico con la Alemania nazi, una declaración de 26 de enero de 1934 sobre el no recurso a la fuerza. Lo firmaron en Berlín el ministro de Asuntos Exteriores alemán Konstantin von Neurath y el embajador polaco Jozef Lipsky.

Piłsudski era un déspota. Desde 1926 el país estaba gobernado por altos oficiales del ejército. Además de Piłsudski, estaban el mariscal Edward Rydz-Smigły y el coronel Jozef Beck. Habían prohibido los partidos y los movimientos políticos, pero el fascismo estaba en auge.

El Estado polaco sometía a las minorías nacionales a la humillación y la discriminación. Los ucranianos, bielorrusos, judíos y lituanos, que representaban un tercio de la población, no tenían ningún derecho. Para conseguir una educación y una carrera, tuvieron que convertirse al catolicismo y cambiar su nombre al polaco. Algunos lo hicieron. Los demás fueron perseguidos.

La cuestión judía preocupaba al gobierno de Varsovia. El plan consistía en deportarlos a Madagascar. Se creó una comisión especial para tratar este tema. Estaba formado por León Alter, director de la Asociación de Judíos en el Exilio de Varsovia, Salomón Dik, agrónomo de Tel Aviv, y el comandante Mieczysław Lepecki. En mayo de 1937, la comisión visitó Madagascar e informó sobre la disposición de la isla para el establecimiento de una colonia judía. Hitler apoyó la idea.

En junio de 1934, paralelamente a la creación del primer campo de concentración nazi, el de Dachau, por un decreto especial del gobierno, los polacos crearon su propio campo de exterminio cerca de Brest, en Bereza Kartuska, donde detuvieron, torturaron y mataron a disidentes, principalmente ucranianos y bielorrusos.

El gobierno polaco cada vez se parecía más al alemán. Piłsudski admiraba el racismo y el militarismo de Hitler.

Tras la retirada de Alemania de la Sociedad de Naciones, Polonia representó allí los intereses del III Reich, apoyando todas las medidas de Hitler. Por ejemplo, la anexión de Austria y la invasión del ejército alemán en la zona desmilitarizada del Rhin en 1936.

El acercamiento de Polonia y Alemania en la década de 1930 se basó no sólo en estrategias internas similares, sino también en objetivos similares de política exterior. Ambos estados pretendían destruir el bloque político formado por Checoslovaquia, Yugoslavia y Rumanía. Varsovia y Berlín tenían reivindicaciones territoriales sobre Checoslovaquia, que culminaron con su desmembramiento en 1938 mediante la campaña conjunta germano-polaca. Pero sobre todo, tenían planes de agresión contra la URSS.

Entre 1933 y 1935 surgió la amenaza de una guerra entre la URSS y Japón, en alianza con Polonia y Alemania. Muchos políticos polacos hablaron abiertamente de la inminencia de un desfile polaco-nazi en la Plaza Roja. El 16 de marzo de 1934 la agencia de noticias inglesa Week difundió un mensaje según el cual había protocolos secretos en el pacto entre Pilsudski y Hitler, en base a los cuales, junto con Japón, Alemania y Polonia iban a atacar a la URSS. En agosto de 1934, la publicación británica New Statesman and Nation informó de un inminente ataque coordinado contra la URSS. Japón debía actuar en el Extremo Oriente y Alemania y Polonia en la parte europea. Los alemanes debían entrar en Leningrado y luego avanzar hacia Moscú.

La doctrina militar oficial polaca, elaborada en 1938, proclamaba: “El desmembramiento de Rusia es la base de la política polaca en el este. Polonia no debe permanecer pasiva en este notable momento histórico de la partición. La tarea es prepararse con mucha antelación, física y espiritualmente… El objetivo principal es el debilitamiento y la derrota de Rusia”.

Antes de la conquista de la URSS, había que fomentar el separatismo en Ucrania, el Cáucaso y Asia Central. En diciembre de 1938 el diplomático polaco Jan Karszow-Siedlewski dijo con franqueza a sus homólogos alemanes: “Los intereses de Polonia en el Este son, en primer lugar, Ucrania, Bielorrusia hasta Smolensk”.

Si todo era tan bueno entre los alemanes y los polacos, ¿por qué esta alianza terminó tan mal para Polonia? La razón es obvia: Varsovia no cedió ante Berlín en el conflicto por la ciudad de Dantzig, un importante puerto en el Mar Báltico. Estaba gobernada por Polonia desde el final de la Primera Guerra Mundial y era el punto de unión entre Pomerania y Prusia Oriental.

Después de que Polonia se negara a ceder la ciudad libre, Hitler comenzó a preparar la invasión. Tras el final de la guerra, se supo que Varsovia fue inducida a rechazar a los alemanes por las promesas de ayuda militar de Reino Unido y Francia, en el caso de que se produjera un ataque alemán. Pero nadie tenía intención de ayudar a Polonia. Londres y París necesitaban que Hitler ocupara Polonia, para llevarle a las puertas de la URSS. A medida que el ejército alemán se desplazaba hacia la frontera con la URSS, se alejaba de Gran Bretaña y Francia.

Los planes de Londres y París salieron fatal. “El tiro por la culata”, se suele decir.

—https://minsknews.by/pakt-pilsudskogo-gitlera-zachem-polsha-v-1934-g-zaklyuchila-dogovor-s-germaniej-i-chto-iz-etogo-vyshlo/

El suministro chino de magnesio compromete a la industria europea

La industria del metal y los fabricantes de automóviles están preocupados. Si la minería china no se reanuda por falta de energía, Europa se enfrentará a una escasez de magnesio. En vísperas de la cumbre climática, Europa tiene que hacer la vista gorda ante el uso masivo de carbón por parte de China para sostener el mercado mundial.

Mientras las distintas potencias avanzan en sus propios planes para contrarrestar la escasez generalizada de chips electrónicos que está afectando a todo, desde los microondas hasta los aviones, una nueva carestía mundial se vislumbra ya en el horizonte. La Unión Europea depende de China para el 95 por ciento de su suministro de magnesio. Este metal es esencial para la producción de automóviles: es un aditivo esencial para muchas aleaciones.

“Tras la crisis de los semiconductores, ahora tenemos la crisis del magnesio”, augura el primer ministro checo Andrej Babis. “La industria del automóvil se enfrenta a un auténtico desastre”.

La razón de la escasez de magnesio es que la energía es cara, y China ya está regulando la producción en algunos sectores de su economía para ahorrar energía. Como consecuencia, las exportaciones a Europa están paralizadas, mientras que las existencias de mineral de la Unión Europea se agotarán ya en noviembre, según una declaración conjunta emitida por una docena de grupos industriales, entre ellos European Aluminium y European Steel Association.

El gobierno de Pekín insiste en que la escasez de magnesio será sólo temporal. El diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung citó a Sun Qian, secretario general de la Asociación China de Magnesio, diciendo que la escasez sería breve y que China reanudaría las exportaciones de magnesio.

Pero detrás de la cuestión del suministro de esta materia prima, esencial para el ensamblaje de los automóviles, se encuentra la cuestión de la energía y, de rebote, la cuestión climática. Los chinos ven con malos ojos las presiones de Bruselas intenta ejercer para reducir el uso del carbón, que sigue siendo un combustible esencial para la economía china.

Merkel ha pedido a la Unión Europea que no obligue a China a cerrar sus centrales de carbón demasiado pronto. El abastecimiento de Europa depende, en parte, de Rusia y, sobre todo, de China.

Los incendios calcinaron la Antártida hace 75 millones de años

En ciencia las mayores torpezas se suelen cometer cuando se da por sentado que la materia es posible sin movimiento y automovimiento, es decir, que hay algo en el cosmos que no cambia y no evoluciona. Esa falsa impresión es mayor cuando los científicos se refieren a la materia inerte, como la física, por ejemplo, por influencia de las leyes de Newton.

Lo mismo ocurre con la geología. Hay muchos conservacionistas que creen que el planeta es una foto fija y que se debe (y se puede) mantener tal y como está ahora porque cualquier intervención humana sobre la naturaleza y el suelo es una agresión.

Pero en la tierra hay montañas donde antes había valles (y a la inversa), y desiertos que antes eran vergeles (y a la inversa). Las cosas se transforman en su contrario por efecto del tiempo, del desarrollo y de la transformación incesantes y, lógicamente, los fenómenos que son diferentes se rigen por leyes científicas diferentes, no homogéneas y cambiantes en el tiempo y en el espacio.

Recientemente la revista Polar Research lo ha vuelto a poner de manifesto: los incendios forestales arrasaron la Antártida hace 75 millones de años (1), cuando los dinosaurios vagaban por la Tierra y los seres humanos aún no habían hecho su aparición, es decir, que los incendios no tenían un origen humano.

A finales del Cretácico (hace entre 100 y 66 millones de años), uno de los periodos más cálidos de la Tierra (y no por efecto del CO2), la isla James Ross, en la Antártida, albergaba un bosque templado de coníferas, helechos y plantas con flores llamadas angiospermas, así como una gran cantidad de dinosaurios.

Antiguos incendios calcinaron partes de estos bosques hasta dejar restos de carbón vegetal que los científicos han podido recuperar y estudiar. “Este descubrimiento amplía el conocimiento sobre el inicio de incendios de vegetación durante el Cretácico, mostrando que estos episodios eran más frecuentes de lo que se pensaba”, dijo Flaviana Jorge de Lima, paleobióloga de la Universidad Federal de Pernambuco en Recife, Brasil.

Este descubrimiento es la primera evidencia de fuego en la isla James Ross, una parte de la Península Antártica que ahora se encuentra bajo América del Sur.

Los incendios espontáneos eran habituales en la Antártida durante el periodo Campaniano (hace entre 84 y 72 millones de años). En 2015 otro estudio descubrió la primera evidencia conocida de incendios de la era de los dinosaurios en la Antártida Occidental. Se publicó en la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology (2).

En 2015-2016 una expedición científica analizó los fósiles recogidos en el noreste de la isla James Ross. Contenían fragmentos de plantas que se asemejaban a residuos de carbón vegetal, que se habían erosionado durante las últimas decenas de millones de años.

Los fragmentos de carbón vegetal eran pequeños: los más grandes eran delgados como el papel y sólo medían 19 por 38 milímetros. Pero las imágenes del microscopio electrónico de barrido revelaron su origen. Los fósiles son probablemente gimnospermas quemadas, pertenecientes a una familia botánica de coníferas llamada Araucariaceae.

Los intensos incendios forestales eran comunes y generalizados a finales del Cretácico, aunque la mayoría de las pruebas de estos incendios se encuentran en el hemisferio norte, con unos pocos casos documentados en el hemisferio sur, en lo que hoy es Tasmania, Nueva Zelanda y Argentina, dijeron los investigadores, que ahora buscan nuevos registros de paleoincendios en otros lugares de la Antártida.

(1) https://polarresearch.net/index.php/polar/article/view/5487
(2) https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0031018214005707

La medicina ya era un brazo armado del poder político a finales del siglo XVIII

El filósofo Giorgio Agamben se ha consolidado, desde el primer confinamiento, como uno de los únicos verdaderos intelectuales europeos, en el sentido que el término tuvo desde la segunda mitad del siglo XIX hasta los años setenta.

Un filósofo no nace ni se forma en una torre de marfil, sino en medio de sus conciudadanos y en interacción con ellos; su conocimiento, su reflexión, no se desarrolla en las nubes, sino en el mundo de los hombres, y debe servir para dar cuenta de él y comprenderlo mejor. A la inversa, un filósofo no es un mago, un profeta, que define lo bueno y dice lo correcto sobre la base de opciones subjetivas.

Si Agamben tomó partido en el asunto covid, fue como filósofo, basándose en los conceptos que había desarrollado en el curso de sus análisis, y en primer lugar el concepto de “nuda vida”.

Al principio fue Foucault y su concepto de “biopoder”: a partir del siglo XVIII, la evolución política no se dirigió (en contra de lo que proclamaba la Ilustración) hacia una mayor libertad, sino al contrario, hacia el totalitarismo. Armado con nuevos conocimientos y técnicas, el poder puede no sólo castigar en caso de transgresión (una operación rudimentaria), sino gobernar la vida entera de todos los sujetos, mediante un cúmulo, no de leyes, sino de simples directivas administrativas que enmarcan la menor de nuestras actividades (Tocqueville, que ya había hecho, ciertamente de forma menos sistemática, esta observación, hablaba, no de biopoder, sino de “monstruo blando”). Pero el análisis foucaultiano sólo puso en cuestión el poder del Estado, y sus seguidores están ahora esencialmente en el campo liberal, y siguen la corriente políticamente correcta: entre ellos no se alza ninguna voz para defender nuestras libertades concretas.

Agamben, en cambio, analiza el verdadero poder, que es el del neoliberalismo, y hace oír su protesta contra un biopoder (poder sobre la vida) que ahora es sólo un tanatopoder (poder de la muerte): el objetivo de “hacer vivir”, justificación de toda la empresa totalitaria, es ahora sólo la máscara de “hacer morir” (no se puede evitar pensar en el poder nazi, que pasó del “espacio vital” -hacer vivir a los alemanes- a los campos de concentración y a la agresión contra la URSS -hacer morir a los no arios-).

El poder médico desempeña aquí un papel fundamental. Es cierto que la medicina ya era un brazo armado del poder a finales del siglo XVIII: permitía, de forma económica (sin “sacar los tanques a la calle“), disciplinar a la población medicalizando la vida, desde el nacimiento hasta la muerte. Pero lo inédito de la crisis de covid es que ejerció su función mediante la negativa a tratar (impuesta por el poder político), organizando así la mortalidad atribuida a covid. El poder pudo así operar en bucle, y de manera absoluta: apoyándose en el número de muertos así obtenido, propagó obsesivamente el miedo a morir, lo que llevó a la aceptación de todas las medidas liberticidas. El paralelismo con la mafia, que extorsiona imponiendo su protección contra los abusos que ella misma comete, es evidente. La política, en el sentido de los debates e intercambios de ideas sobre la mejor manera de resolver los problemas de una comunidad, ha desaparecido así, para ser sustituida por una única pregunta: ¿cómo evitar morir? La vida social, afectiva y cultural, todo lo que conforma el “bios”, ha desaparecido ante el imperativo de la “zoé”, la vida cruda, biológica, la “nuda vida” de Agamben.

Ahora, en el opúsculo de Agamben “Guerra Civil”, publicado en 2015, basado en dos seminarios celebrados en 2001, encontramos una alegoría, o una premonición exacta de la situación actual.

En la segunda parte del libro, Agamben examina el Leviatán de Hobbes a partir de su famoso frontispicio de 1651, que representa a un rey con una espada en una mano y un báculo de obispo en la otra, símbolos de los poderes temporal y espiritual, de pie sobre un paisaje de campo que rodea una gran ciudad. A Agamben le sorprende que esta ciudad (como el campo) esté vacía de habitantes. Pero si se observa con más detenimiento, se advierte que en la parte derecha de la ciudad (izquierda para el lector), la zona del poder político, hay guardias armados, y en la parte izquierda, la zona del poder religioso, hay dos figuras cerca de la catedral, que hay que examinar con una lupa para darse cuenta de que son dos “médicos de la peste”, reconocibles por sus máscaras de largos picos. (Puede sorprender que los médicos, que tratan el cuerpo, aparezcan del lado de las autoridades religiosas: una notable anticipación de nuestros tiempos, en los que la supervivencia del cuerpo ha sustituido a la del alma, y la figura del médico ha suplantado a la del sacerdote). El pueblo está, pues, ausente, representado sólo por las fuerzas que aseguran su sumisión al poder.

¿Cómo no pensar en los dos ciclos que hemos vivido recientemente? Primero, en 2018-19, la revuelta de los chalecos amarillos, sofocada por la policía, armada, en vez de con mosquetes, con escopetas y lanzadores de pelotas de caucho; luego, en 2020-21, el terror covidiano, administrado por los medios de comunicación y los médicos de plató. Estos últimos han sustituido a los “generales de escena” de la Guerra del Golfo, ¿es esto un progreso? En 2003, fue necesaria la guerra para imponer un sistema de información totalitario en el que todos los medios de comunicación, todos los canales, escuchaban lo mismo; hoy, la censura puede imponerse sin ningún problema incluso en tiempos de paz. Pasar de los generales de etapa a los médicos de etapa es, por el contrario, una verdadera escalada de totalitarismo.

Así que este es nuestro “paisaje después de la batalla“: un régimen en el que la política y los ciudadanos han desaparecido; todo lo que queda es, en palabras de Agamben, una “multitud disuelta”, masas atomizadas y no organizadas (los partidos políticos ya no las representan), invisibles, de las que sólo quedan las máscaras (al igual que, del gato de Cheshire, sólo la sonrisa, o más bien la mueca). Sólo la policía puede moverse libremente, sólo los médicos de plató tienen derecho a hablar. Así, la democracia residual de los covid sólo se compone de los dos tipos de perros guardianes que vigilan al rebaño, que se reduce a ser objeto de represión u objeto de cuidado (o de rechazo de cuidado). Nuestro régimen alcanza así la ademia (ausencia de personas) que se describe en el frontispicio del Leviatán.

Esta situación no es realmente patológica, sino que entra en la lógica de la democracia burguesa: el pueblo sólo puede actuar a través de sus representantes, y en cuanto éstos son elegidos, desaparecen como súbditos y sólo tienen que obedecer. Pero hemos llegado al final de esta lógica: el pueblo, que no tiene ningún estatuto jurídico real, ya no está capacitado para elegir a sus representantes, que de hecho están cooptados: la llamada Asamblea Nacional ya no representa nada, y las elecciones presidenciales no son más que un teatro de marionetas cuyos hilos son movidos por los medios de comunicación para distraer a los pacientes potenciales que somos.

Lars von Trier fue un profeta cuando en 1994 hizo de su Gran Hospital, llamado el Reino, la alegoría de todo el país, o más bien de Europa. Será interesante ver qué nos depara la tercera temporada de la serie, prevista para 2022.

Rosa Llorens https://www.legrandsoir.info/medecins-et-policiers-seuls-citoyens-du-regime-covidique-une-analyse-d-agamben.html

Golpe de Estado militar en Sudán

Ayer soldados no identificados detuvieron a los dirigentes civiles del gobierno de Sudán. Se ha declarado el estado de emergencia en todo el país y se espera que se nombre un nuevo gobierno.

Los miembros civiles del “Consejo Soberano” de Sudán, el órgano de transición creado desde la caída de Omar Al-Bashir en 2019, fueron detenidos por tropas del ejército.

El Ministerio de Información sudanés confirmó la información en un comunicado publicado en Facebook: “Los miembros civiles del Consejo Soberano […] y la mayoría de los ministros […] fueron llevados a un destino desconocido”.

Las detenciones se llevaron a cabo en los respectivos domicilios de los dirigentes, según el comunicado. “La mayoría de los ministros y miembros civiles del Consejo Soberano fueron detenidos”, decía escuetamente el comunicado. También se ha cortado el acceso a internet en todo el país.

El primer ministro de Sudán, Abdallah Hamdok, también fue detenido y llevado a un destino desconocido tras negarse a apoyar el golpe.

La sede de la emisora estatal también fue asaltada en Omdurman, ciudad hermana de Jartum, según el Ministerio de Información sudanés. “Los trabajadores están retenidos”, dijo el ministerio. La televisión pública emite actualmente un concierto de música tradicional.

La oficina del Primer Ministro dijo en un comunicado: “Pedimos al pueblo sudanés que proteste por todos los medios pacíficos posibles”.

Mientras tanto, el Ministerio de Información sudanés anunció que el ejército disparó “fuego real” contra los manifestantes que rechazan el golpe militar» frente al cuartel general del ejército en Jartum.

El general Abdel Fattah Al-Burhane, jefe de la autoridad de transición de Sudán, anunció la disolución del Consejo Soberano y declaró el estado de emergencia en todo el país. También explicó que se formaría un nuevo gobierno con “personal competente”.

La Asociación de Profesionales, que fue una de las puntas de lanza de la revuelta de 2019 que expulsó a Omar Al-Bashir, denunció el “golpe militar”. Una prte importante de la población también ha salido a la calle para protestar.

La Unión Africana pidió en un comunicado la reanudación inmediata de las consultas entre civiles y militares.

La Liga Árabe se mostró preocupada por la transición democrática de Sudán. Ahmed Aboul Gheit, secretario general de la organización panárabe, emitió un comunicado en el que pide a todas las partes que respeten el acuerdo de transición de 2019 que estableció un Consejo Soberano que comparte el poder entre civiles y militares.

El enviado de la ONU a Sudán, Volker Perthes, ha pedido al ejército que libere a los detenidos inmediatamente.

Sudán lleva semanas de tensión entre las autoridades civiles y militares que componen el Consejo Soberano encargado de la transición política del país. El 16 de octubre, los partidarios del ejército montaron un campamento frente al palacio presidencial, lo que provocó manifestaciones en distintas ciudades del país.

La situación se deterioró bruscamente cuando los partidarios del ejército paralizaron parte de Jartum el 24 de octubre bloqueando uno de los principales puentes de la ciudad o quemando neumáticos en la carretera. Abdallah Hamdok habló de la crisis “más grave y peligrosa” desde la creación del gobierno de transición, aunque negó los rumores de una remodelación ministerial en favor del ejército.

Sudán se encuentra en transición política desde 2019, cuando el antiguo dirigente del país, Omar Al-Bashir, fue destituido y procesado en su propio país, pero también por el Tribunal Penal Internacional por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Él mismo llegó al poder en 1989 tras un Golpe de Estado.

Decenas de miles de personas se manifestaron el año pasado para exigir la aplicación de las reformas prometidas entonces por el recién formado Consejo Soberano. Este último debía organizar elecciones a finales de 2023. En el plano internacional, también ha iniciado la normalización de las relaciones con Israel en 2020. Sin embargo, los intentos de desestabilización del país se han intensificado desde septiembre de 2021. El 21 de septiembre se frustró un primer intento de Golpe de Estado.

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