Tiene que llover

Bianchi Muerto Franco, se vendió que periclitó el franquismo y hubo esperanzas rupturistas pero, como dijera aquel. Cervantes en este caso, «fuese… y no hubo nada». O, mejor dicho, más de lo mismo socapa de amedrentar al personal con el «ruido de sables» mientras, a la vez, se cambiaba y encalaba la fea fachada nítidamente […]