mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1359 de 1511)

Influencia del narcotráfico en el origen del PP en Galicia

Rajoy en compañía de un mafioso
Martín Cúneo

En el pazo de Baión, el colectivo de madres contra la droga realizó un escrache al que era su propietario, el capo Laureano Oubiña.

Algo pasaba con sus hijos, pero por entonces no sabían mucho más. Eran los 80 en las Rías Baixas y la fariña estaba por todos lados. “Al principio pensamos que eran cosas de adolescentes, pero pronto vimos que había mucho más detrás”, cuenta Carmen Avendaño, una de las madres que supo entender que los problemas de adicción de dos de sus hijos no los podría solucionar ella sola. Carmen, que venía del mundo asociativo, interpelaba a otras madres: “Olvidaos de vuestro caso concreto, de vuestro hijo, tenemos que pensar en la sociedad, por qué llega la droga, quién la trae”.

Hace 30 años, en 1985, las denominadas madres contra la droga crea­ban la Fundación Érguete, “levántate” en gallego. En la presentación, entregaron una lista de 33 bares de Vigo donde se traficaba con droga. Tirando del hilo, no tardaron en descubrir que las complicidades llegaban mucho más arriba: tres años después entregaban a los principales partidos gallegos de la época –Alianza Popular, Partido Socialista y Bloque Nacionalista Galego– una lista negra con los nombres de militantes y cargos de estos tres partidos vinculados con el narcotráfico. En la segunda mitad de los años 80, no sólo la política y la policía “miraban hacia otro lado”. Los grandes capos gallegos eran “invulnerables”. Se ha­bían convertido en los “reyes de Galicia”, explica a Diagonal el periodista Nacho Carretero, autor de Fariña (Libros del K.O., 2015), en el que explora la connivencia del narco con altos cargos del PP gallego.

“El narcotráfico estuvo muy cerca de convertirse en un contrapoder, Galicia se podría haber convertido en Sicilia”, pero no se llegó tan lejos. Para el autor de esta introducción al narcotráfico gallego, el trabajo de los grupos de familiares contra el narco tuvo mucho que ver con esto. Su labor fue fundamental para dar a conocer el reciclaje de los contrabandistas en capos de la droga.

La Galicia de la posguerra y los primeros años de la Transición –especialmente las Rías Baixas y la Costa da Morte– era un campo abonado para el tráfico de todo tipo de mercancías, una zona fronteriza con Portugal abandonada por el Estado, con una “orografía ezquizofrénica”, imposible de vigilar, necesitada de todo tipo de productos y azotada en los años 80 por la reconversión de la pesca, que dejó a una parte de la flota gallega en tierra y a cientos de armadores endeudados.

“Cuando Galicia ya no necesitó elementos tan básicos como alimentos o medicinas se empezó a buscar lo rentable, y lo rentable era el tabaco”, cuenta Carretero. De este modo aparecieron estas primeras figuras, los llamados “señores do fume”, que siempre fueron “muy bien vistos porque generaban empleo para una juventud sin trabajo, traían riqueza y daban oportunidades que no daba el Estado”.

Así surgieron personajes como Celso Lorenzo, presidente del Celta de Vigo, o Vicente Otero “Terito”, amigo personal de Manuel Fraga, condecorado con la medalla de oro y brillantes de Alianza Popular (AP). También era el caso de José Ramón “Nené” Barral, alcalde de Ribadumia por AP, o de Ma­nuel ­Díaz González, alias Ligero, alcalde de A Guarda, también de AP, que se ganó su apodo por lo rápido que cruzaba la frontera con Portugal.

“En realidad –explica Carretero–, en la época del contrabando ni siquiera era una connivencia, era una red tan tupida que era difícil distinguir quién era alcalde o quién era contrabandista. Ese entramado aprobado socialmente se heredó con el narcotráfico”.

La historia del capo Sito Miñanco es la del narcotráfico gallego. Al igual que otro de los grandes, Laurea­no Oubiña, había nacido en Cambados, en las Rías Baixas, en una familia humilde de pescadores. A principios de los 80 se introdujo en las redes de contrabando de tabaco, un negocio interrumpido en 1983 por un breve paso por la cárcel de Carabanchel, en Madrid, donde coincidió con uno de los miembros del cártel de Medellín, Jorge Luis Ochoa. “Se suele decir que el narcotráfico gallego nació en Carabanchel, pero ésta es una visión un tanto romántica”, dice este periodista. Para Carretero, esta alianza internacional surgió en realidad en Suiza, en los canales de lavado de dinero, y en Panamá, donde los cárteles colombianos tenían sus tapaderas.

“En España, el contrabando de tabaco y el tráfico de drogas tenían el mismo castigo, el mismo riesgo con un margen de beneficio mucho mayor. Y en cuanto ven que funciona se convierte en una puerta de entrada casi monopólica para la cocaína en Europa”, cuenta.

Era la época dorada de los clanes. Sito Miñanco compró el club de fútbol de Cambados y en su intento de llevarlo a primera división pagaba a sus jugadores más que el Deportivo o el Celta, relata Carretero. “Miñanco tenía el perfil más de capo, tal como lo entendemos ahora, iba con sus camisas, con sus mujeres, con sus cadenas de oro”, cuenta. “Eran mini Pablo Escobares, presidían clubes de fútbol, financiaban las fiestas, pagaban a la Iglesia, eran más importantes que el alcalde, y en los desfiles de la Virgen del Carmen, el primer barco era el del narco, no el del alcalde, eran los amos”, cuenta.

“No hay un sólo partido en Galicia que no haya sido financiado por el narcotráfico”, le confesaba a Carretero un juez que prefirió mantener el anonimato. El mismo Laureano Oubi­ña recordaba a sus antiguos colegas: “Desde aquí les recuerdo a los políticos que soy el mismo que pagó sus campañas electorales”.

La mayor connivencia se dio con AP, pero no por una cuestión ideológica, sostiene Carmen Avendaño, sino porque eran los que gobernaban. “Cuando no se tienen escrúpulos y se tiene dinero, el dinero lo que busca es poder”, sentencia. Los contrabandistas –y luego los narcos– lo que buscaban era información, pero sobre todo “impunidad”, dice Carretero. “Los narcotraficantes hasta la operación Nécora campaban a sus anchas por Galicia. No es normal que Sito Miñanco fuera en un Chevrolet descapotable por las Rías Baixas o que Laureano Oubiña viviese en el pazo de Baión”, en referencia a la lujosa finca de 275 hectáreas.

Hasta tal punto llegaba el control de los clanes sobre el aparato judicial y policial gallego que una de las órdenes del juez Baltasar Garzón antes de lanzar en 1990 la operación Nécora, el primer gran golpe al narcotráfico, fue “ni una palabra a Galicia”, cuenta Carretero.

El periodista Perfecto Conde narraba una escena en el parador de Cambados en la que el debate entre la nueva y vieja guardia sobre cuánto dinero debían aportar a la campaña de los populares terminó a tiros. Pero no bastaba con financiar a AP. También había que estar dentro. Era el caso de Pedro Vioque, “el narcotraficante más peligroso que ha conocido Galicia”, abogado de Miñanco y Oubiña, presidente de la cámara de comercio de Vilagarcía y miembro de AP. O el caso de José Alfredo Bea Gondar, alcalde de O Grove, que no pudo asumir su segundo mandato en 1991 porque estaba en Alcalá Meco condenado por narcotráfico.

Las fotos de otro de los grandes capos, Marcial Dorado, de veraneo en 1995 con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, revelan no sólo las estrechas relaciones entre política y narco, sino también la visión favorable que pervive del contrabando, dice Carretero: “Una de las explicaciones que dio Feijóo era que entonces Dorado sólo era contrabandista. Ah, bueno, entonces nada”.

Aunque tras la operación Nécora muchos de los capos fueron absueltos o consiguieron ser liberados, fue el inicio de una “guerra”, explica Carretero, que a lo largo de 15 años obligó a mutar el negocio. Antes de la operación Nécora eran grupos mafiosos “con todas las letras, con una infraestructura y una cantidad de gente muy grande y, sobre todo, una ostentación insultante”, dice.

Las organizaciones de Miñanco o Oubiña se encargaban de todo. Si había que descargar, tenían barcos y aviones. Se ocupaban de la distribución en tierra, a veces se quedaban parte de la mercancía y la distribuían ellos, tenían gente en nómina, recaderos, pilotos, conductores, almacenistas y abogados, relata Carretero.

A partir de la operación Nécora, poco a poco van cambiando de estilo, “se esconden, son discretos, intentan pasar desapercibidos, aunque el negocio sigue siendo el mismo”.

De hecho, es en los 90 y en los primeros años del siglo XXI cuando el negocio alcanza su mayores cotas. Según el testimonio de otro juez que prefiere no dar su nombre, entre 2001 y 2003 entraron por Galicia 150.000 kilos de cocaína, cerca del 85% del total consumido en Europa. Y a finales de los 90 y principios de siglo, con la caída de los capos históricos, se produce una nueva transformación: se abandonan las grandes organizaciones y los clanes se especializan en el transporte. “Ya en el siglo XXI cuando se convierten en narcotransportistas, se reducen a clanes más pequeños cuya función es más concreta. Los cárteles colombianos los subcontratan para meter la cocaína en tierra”.

Al mismo tiempo perviven clanes gallegos “a la vieja usanza”, como Los Pasteleros o Los Burros, pero que “no son comparables a esos grandes grupos mafiosos”. Sin embargo, el negocio continúa, con íntimas relaciones con las autoridades. En 2012, era detenido el excomandante del puesto de la Guardia Civil de Corcubión José Álvarez-Otero Lorenzo, como presunto jefe de una red que pretendía desembarcar 3,2 toneladas de cocaína y que tenía controlada “a toda la Guardia Civil en la Costa da Morte”, una institución con un “desastroso currículum en cuanto a contrabando y narcotrafico”, señala Carretero. Y en 2013, fueron detenidos dos guardias civiles de Pontevedra, Diego Fontán y Javier Ló­pez, que vendían información a las bandas arousanas.

Pero la pregunta más importante sigue en el aire: hasta dónde llegaba la complicidad de los altos cargos del Partido Popular. Carmen Avendaño detalla su encuentro con Manuel Fraga, donde, según relata, el expresidente de la Xunta terminó llorando. “Era muy emotivo. Creo que todos lo vimos llorar en algún momento. Él se puso la mano en la frente y yo hablé, hablé, no sé cuánto tiempo estuve hablando, desde luego mucho, y miraba para él y yo pensaba: ‘Bueno, este señor se quedó dormido’. Pues cuando terminé levantó la cabeza y sí, le caían las lágrimas”. “¿De verdad está pasando todo esto?”, preguntó.

Carretero duda que Fraga pudiera ignorar la metamorfosis de los contrabandistas en narcotraficantes. “Tarde o temprano saldrán cosas muy gordas, hay jueces con información y, sobre todo, narcotraficantes con información que si un día tiran de la manta en Galicia se sabrán cosas espectaculares”, dice Carretero.

El negocio del narcotráfico pervive en Galicia, aupado en los últimos años, dice Carretero, por los recortes en personal y medios en la lucha contra las redes de tráfico de drogas. Lo que ha cambiado es la percepción de la sociedad gallega. En esa tarea, para el autor de Fariña, los grupos de familiares fueron fundamentales. “Le echaron mucho valor, porque se enfrentaron a los narcos cara a cara en un momento en el que hacer eso era jugarse la vida. Esa sensación, esa rabia de ver que la vida de tu hijo está destrozada, y tu vecino sale en Mercedes, fue la que levantó a estas madres. Ellas no acabaron con el narcotráfico, pero fueron parte de un sector de la sociedad gallega que hizo reaccionar al Estado e hizo que por fin se hiciera algo, donde hasta entonces nadie había hecho nada”.

En 1984 se produjo la primera gran operación para acabar con el contrabando, liderada por el juez José Luis Seoane Spiegelberg y el gobernador de Pontevedra, Virginio Fuentes. Pero una filtración permitió a los principales capos huir a Portugal. Poco después, el entonces presidente de la Xunta, Gerardo Fernández Albor, se encontró con los capos exiliados en el país vecino. “No digo que fuese por esa reunión, pero poco tiempo después los contrabandistas volvieron a Galicia, les pusieron unas multas muy salvables y quedaron libres”. No hay pruebas de que sean hechos relacionados, insiste Nacho Carretero, pero poco después este juez fue trasladado a Santander y el gobernador a Albacete.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/28255-amos-galicia-vinculos-entre-narco-y-la-politica.html

La sala Bataclan había sido vendida recientemente por sus propietarios

Pocas horas después de los atentados de París, el diario The Times of
Israel
informaba de que los antiguos propietarios de la sala de
conciertos Bataclan, uno de los escenarios de la masacre, la habían
vendido el 11 de setiembre:

Jewish owners recently sold Paris’s Bataclan theater, where IS killed: dozens:
http://www.timesofisrael.com/jewish-owners-recently-sold-pariss-bataclan-theater-where-is-killed-dozens/

Desde 1976 los propietarios de Bataclan eran la familia de Elie Touitou, judíos, aunque la dirección artística recaía en uno de sus hijos, Joël Laloux. Tras vender el local la familia marchó a Israel.

A partir de 2004 la gestión se encomendó a una empresa comercial, Astérios. El comprador es el grupo Lagardère, que mantuvo en su cargo a los gerentes del local, Jules Frutos y Olivier Poubelle. Lagardère era propietaria del 70 por ciento y Astérios el 30.

Al mismo tiempo, la Agencia Telegráfica Judía confirmó esta información, como se puede comprobar en el siguiente enlace:


Before terror, Paris’ Bataclan theater threatened for pro-Israel events:
http://www.jta.org/2015/11/14/news-opinion/world/before-bloodbath-paris-bataclan-theater-received-threats-over-pro-israel-events

En una entrevista a la segunda cadena de televisión israelí, Joël Laloux en compañía de su hermano Pascal reafirmó también de forma expresa la venta del local.

Desde mediados del siglo XIX el Bataclan es una conocida sala de
espectáculos de París que ha albergado desde los viejos tiempos del
music-hall hasta el rap actual.

A partir de 2007 en el local se empezaron a celebrar regularmente actos para recaudar fondos destinados a las fuerzas de ocupación y la policía de fronteras israelíes. En 2009 los grupos de apoyo a Palestina en Francia organizaron una campaña de protesta en contra de que se autorizaran ese tipo de actos. A causa de ello, la entrada del local solía estar muy custodiada con vehículos de la policía.

La noche del atentado estaba sobre el escenario el grupo de rock californiano The Eagles of Death Metal con su cantante Jesse Hughes al frente. En julio el grupo había actuado en Tel Aviv, lo que fue reprochado por Roger Waters, el conocido miembro de Pink Floyd, comprometido en la campaña de boicot a Israel denominada “Divestment and Sanctions”. Desde el escenario Hughes le respondió: “¡Jódete!”

Si fuéramos mal-pensados extrapolaríamos estas compraventas precipitadas que preceden a ciertos atentados de gran alcance, porque aparecen tanto en el 11-S (fecha en la que se vendió el local de París), como en el atentado de Charlie Hebdo por partida doble:

Rothschild compró la revista Charlie Hebdo pocos días antes del atentado:
https://mpr21.info/2015/01/rothschild-compro-la-revista-charlie.html

¿Casualidades de la vida? Si Voltaire, cuyo nombre lleva el Bulevar que fue otro de los escenarios de los atentados, hubiera tenido ocasión de responder, hubiera asegurado: “Las casualidades no existen”.

El ‘cerebro’ de los atentados de París

La policía francesa ya ha anunciado a los cuatro vientos que el organizador de los atentados de París ha sido Abdelhamid Abaaoud, de quien desde hace tiempo existía una abundante información en internet, incluso gráfica, ya que había sido entrevistado por el propio Califato Islámico en febrero del año pasado.

Sin embargo, un policía francés ha reconocido que la participación de Abaaoud no está tan clara: “No se puede asegurar con certidumbre que sea quien ha dado las órdenes. Se trata sólo de una hipótesis”.

Nacido en el barrio de Molenbeek, en Bruselas, Abaaoud era conocido desde hace tiempo, tanto por la policía belga como por la francesa como Abou Omar Al-Baljiki, alias “El Belga”. A comienzos de este año Abaaoud ya fue relacionado con la célula detenida en Verviers (Bélgica).

Era vecino de Brahim Abdeslam, el suicida que se inmoló en el Bulevar Voltaire. Ambos fueron detenidos juntos en 2010 por la policía belga acusados de cometer un atraco, una circunstancia que aparece en todos los atentados yihadistas cometidos en Europa, empezando por la matanza de Atocha: los autores no vienen de Oriente Medio sino que son delincuentes comunes muy conocidos por la policía.

Abaaoud fue entrevistado por Dabiq, la revista interna del Califato Islámico, que no se edita en lengua árabe sino en inglés y tiene 50 páginas, lo cual dice bastante de la procedencia de sus lectores. En ella decía que tenía intención de regresar a Bélgica, de donde había tenido que huir de la policía.

Según Le Monde, desde el mes de setiembre estaba en el listado de los objetivos de los ataques aéreos franceses en Siria.

El año pasado fue portada de la prensa belga cuando secuestró a su propio hermano Younes, de 13 años de edad, y se lo llevó a Siria, donde algunos medios le calificaron como el yihadista más joven del mundo. El padre de ambos, Omar, denunció el secuestro a la policía belga y dijo que no tenía ninguna noticia de ellos.

Alemania se prepara para la guerra imperialista

Ursula von der Leyen pasa revista
Con el pretexto de la oleada de refugiados, los expertos del Bundeswehr, el ejército federal, preparan un despliegue de sus tropas en Asía, África y Oriente Medio. Un reciente artículo de Der Spiegel da una idea de la dimensión de los preparativos, a medio camino entre “la desesperación y la megalomanía”.

El objetivo confesado del gobierno alemán es reducir el flujo migratorio y lograr que el mundo haya zonas habitables donde se pueda vivir, dice Der Spiegel, que pone en boca de la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, el deseo de restaurar el poder del Estado y la estabilidad de países como Afganistán, Siria, Libia y Mali.

Para ello el militarismo alemán se expandirá por todo el mundo. Del norte de África a Afganistán, pasando por Irak, el gobierno organiza misiones militares de una envergadura difícil de concebir hasta ahora, salvo en la época del III Reich.

En la actualidad el gobierno tiene bastante avanzado un plan para desplegar aviones Tornado de reconocimiento para llevarlos a Siria. Alemania quiere ponerse a la altura de Estados Unidos, Rusia, Francia y Reino Unido.

Hace unos días Hans-Lothar Domröse, el más alto oficial alemán en la OTAN ha pedido el reinicio de las operaciones militares de combate en Afganistán, así como el bombardeo de las posiciones de los talibanes.

El jueves Merkel se declaró partidaria de la creación de grandes reservas para refugiados en Afganistán.

Especialistas de los Ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores preparan el despliegue de tropas del Bundeswehr en Kurdistán para entrenar a los peshmergas de Irak. También está prevista el suministro de armas a los kurdos y la ampliación de la ayuda al gobierno de Bagdad.

El Ministerio de Defensa también quiere implantar sus fuerzas en Afganistán, Irak, Siria, Libia y Mali para evitar que las poblaciones tengan que huir hacia Alemania, es decir, que en realidad va a hacer exactamente lo mismo que han hecho los demás para desatar las olas de refugiados: destruir esos países por la fuerza de las armas.

El nuevo militarismo alemán tomó carta de naturaleza el año pasado en la Conferencia de Munich sobre seguridad, donde fue refrendada por el presidente Gauk.

Entonces el ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier declaró que en el futuro Alemania debía tomar las riendas en sus manos más a menudo para defender su sintereses en el mundo. Citó expresamente esos intereses mundiales: Siria, Ucrania, Irán, Irak, Libia, Mali, República Centroafricana, Sudán del sur, Afganistán… Era una lista no exhaustiva de “puntos calientes”, dijo.

La ministra posa junto a sus tropas

Francia dejó de ser la puta de Arabia saudí

Los atentados del viernes París, reivindicados por el Califato Islámico, se producen mientras en Viena Rusia busca una salida negociada a la guerra de Siria y los yihadistas pierden terreno en cada uno de los frentes que tienen abiertos.

Su relación con los atentados de Beirut no es sólo temporal. Obedece a la emergencia de Irán como nuevo protagonista de la región.

Tras la agresión contra Irak en 2003, Francia ha tenido una política ambigua hacia los planes de Estados Unidos en Oriente Medio y el norte de África.

Durante la presidencia de Chirac, se opuso a formar parte de la llamada coalición internacional que servía de tapadera a Estados Unidos para sus campañas contra Afganistán e Irak.

Estados Unidos acabó con Chirac iniciando una serie de denuncias por corrupción, ampliamente aireadas por los medios de comunicación franceses.

Posteriormente, Sarkozy se comportó como lo que cabía esperar, el perfecto lacayo, una política que Hollande ha continuado luego. Por eso Francia llevó sus tropas a Libia, Siria y el Sahel.

Además, Hollande escogió como aliado a Qatar, un país con muchas cuentas pendientes con Siria, que no había permitido que el proyecto de gasoducto qatarí atravesase el territorio sirio para llegar a Europa. A través de Qatar el imperialismo francés ha estado respaldando el yihadismo, tanto en Irak como en Siria.

El ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, no ocultaba el bando para el que trabajaba y pidió públicamente a Estados Unidos que bombardeara las posiciones del ejército regular sirio en el este de Alepo a fin de ayudar a los yihadistas.

“Hollande ha convertido a Francia en la puta de Arabia saudí”, resumía un medio pacifista francés el año pasado (1).

El gobierno francés llegó a cortar sus lazos con Moscú, a pesar de lo cual Putin advirtió expresamente de que, como consecuencia de las negociaciones de Viena, los yihadistas estaban preparando un atentado en suelo francés.

“Un grupo de Daech en Siria planificaría atentados contra Francia”, decía Le Nouvel Observateur hace apenas un mes (2). La noticia daba la vuelta a la realidad: hay que atacar al Califato Islámico en Siria porque de lo contrario nos atacarán en Francia. La lectura se debe hacer al revés: a partir de que Francia atacó al Califato Islámico, estos se dispusieron a responder en el único terreno en el que son capaces de hacerlo. ¿Creía Hollande que la guerra nunca iba a llegar hasta París?

El sorprendente apoyo de Hollande a las conversaciones de Viena demostró de nuevo el carácter erróneo y errático de la diplomacia francesa. Francia no sólo se arrastra por el mundo sino que su intervención en Siria iba por libre: “Francia no se plantea entrar en la coalición internacional”, dijeron entonces. “Golpearemos por nosotros mismos, de manera totalmente independiente de los americanos”.

¿Por qué volvió a cambiar la política exterior francesa? No cabe ninguna duda: por la intervención de la fuerza aérea rusa, que modificó el panorama de manera radical.

La puta dejó a Qatar, a Arabia saudí y al Califato Islámico en la estacada. Pero sus proxenetas no admiten las traiciones.

(1) http://www.planetenonviolence.org/notes/HOLLANDE-DEMANDE-A-WASHINGTON-D-AIDER-LES-TERRORISTES-DE-DAECH-A-ALEP_b7141439.html
(2) http://tempsreel.nouvelobs.com/monde/20150907.OBS5426/frapper-daech-en-syrie-ce-que-hollande-veut-vraiment-faire.html

Holodomor: nuevos puntos de vista sobre un capítulo de la historia de la URSS

La campaña de propaganda sobre la hambruna ucraniana de los años treinta fue un invento de Goebbels que luego ha tenido éxito entre ciertos “historiadores”, hasta el punto de convertirse en un tópico periódicamente recordado por los medios de comunicación, los documentales de la televisión y los reportajes a todo color.

Durante la guerra fría se calificó como “Holodomor” para equipararla al “Holocausto” de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial y equiparar a Stalin con Hitler.

Hoy es un tema de moda en todo el este de Europa, un asunto recurrente, como la matanza de Katyn, que el gobierno ucraniano recuerda cada cierto tiempo para demostrar que rusos y ucranianos siempre han mantenido pésimas relaciones mutuas.

En un libro publicado en 2009, titulado “Crisis: ¿cómo se organizó?”, el economista ruso Nikolai Starikov le ha dado la vuelta haciendo un paralelismo con otro asunto de actualidad, recordando el bloqueo económico y las sanciones de las potencias imperialistas contra la URSS a finales de los años veinte. Starikov afirma, además, que entonces y ahora el bloqueo contra la URSS, lo mismo que contra Rusia hoy, se volvió contra los propios países capitalistas, siendo uno de los factores que agravaron la crisis del 1929.

La situación económica en los primeros años de la URSS estuvieron marcados por la Primera Guerra Mundial y la posterior guerra civil. Los soviets tuvieron que reconstruir un devastado y no cabe duda que fueron años muy difíciles y que la responsabilidad de ellos recae sobre los imperialistas, única y exclusivamente.

Para mejorar las condiciones de vida de las masas, el Estado soviético se propuso reconstruir su industria y modernizar su agricultura. Se iniciaron los planes quinquenales, que tuvieron dos fases. La primera fue la construcción de nuevas instalaciones industriales. La segunda, aumentar la producción agrícola mediante la introducción de maquinaria agrícola.

Con la exportación de una parte de la producción agrícola, el Estado trató de importar nuevos equipos y maquinaria agrícola, dice Starikov, y ahí fue donde los imperialistas trataron de presionar a la URSS.

Justificándose con que los bolcheviques se negaron al pago de las deudas de la autocracia zarista, en 1925 impusieron un bloqueo del oro, de manera que no aceptaban que la URSS pagara con dicho metal. Exigieron una permuta de la maquinaria industrial a cambio de madera, petróleo y cereales.

Además, desde 1930 los imperialistas impusieron un embargo sobre el comercio con la URSS, negándose a exportar nada hacia el país soviético, especialmente grano.

Las presiones económicas del imperialismo aparecieron en el preciso momento en el que el gobierno soviético trataba de poner en marcha los planes quinquenales.

Desde finales del siglo XIX la Rusia zarista había padecido repetidas hambrunas y tras la Primera Guerra Mundial la superficie sembrada se redujo significativamente.

Al comienzo de la Revolución socialista, en los años veinte, no sólo Ucrania padeció un hambre crónica sino también Rusia y los demás países que formaban parte de la URSS. Las hambrunas se reproducían cada dos o cuatro años, dependiendo de las regiones afectadas.

Grover Furr cita al profesor Mark B. Tauger como experto en las hambrunas de la historia. Las mismas eran consecuencia de varios factores, como el atraso de la agricultura rusa, las catástrofes naturales o los efectos a largo plazo de las sucesivas guerras que asolaron al país.

Entonces Starikov pregunta: sabiendo los imperialistas los problemas que estaba padeciendo el gobierno soviético para alimentar a la población, ¿por qué exigieron que las importaciones fueran pagadas en grano y no con oro?

La respuesta es obvia: los imperialistas querían agravar el problema del hambre forzando una carestía artificial de grano que, en lugar de destinarlo a la población, debía enviarse al extranjero como medio de pago.

Se trataba de que la población hambrienta se amotinara, de provocar desórdenes contra el gobierno soviético, obligarle a recurrir a la represión.

Starikov apunta que las presiones del imperialismo coinciden con la gran crisis capitalista de 1929 y contribuyeron a agravarla, es decir, que la URSS no fue el único país perjudicado por la política imperialista.

No obstante, el embargo comercial no fue más que una de las causas de las hambrunas de aquella época. Hay otras que, en cualquier caso, demuestran que no se trató de una política deliberada del gobierno soviético contra Ucrania, que puso todo su empeño en impedirla y luego en paliar sus efectos.

No obstante, la propaganda fascista afirma que la causa de dicha hambruna radicó en la colectivización “forzosa” del campo en 1929. Es todo lo contrario: la colectivización se aprueba precisamente para erradicar de manera definitiva el hambre entre la población rural.

Se puede añadir, además, que la colectivización fue un pleno éxito del gobierno soviético y que a partir de entonces los ciclos de hambre se acabaron en la URSS para siempre, a diferencia de los países capitalistas, donde han seguido hasta hoy.

El hambre de 1932-1933, que no fue exclusivamente ucraniana, fue la última que conoció la URSS.

Para acabar con el fascismo hay que construir el socialismo

Según una reciente investigación del Centro para la Investigación de la Historia de Postdam, en Berlín, en la posguerra numerosos funcionarios del Ministerio del Interior de Alemania tenían un pasado nazi.

La información ha sido proporcionada por la cadena alemana Deutsche Welle. Un equipo de historiadores encabezado por Frank Bösch, director del Centro, ha estudiado los expedientes personales de los funcionarios de dicho Ministerio entre 1945 y 1970.

En 1950 la mitad de los funcionarios eran antiguos nazis y muchos de ellos habían servido en unidades militares de las SS. Entre 1956 y 1961 la cifra era aún mayor, sobre todo entre los altos cargos: un 66 por ciento eran nazis.

Los historiadores exponen varias causas de este fenómeno. Una de ellas es que, fuera de las filas nazis, en la posguerra no había personal cualificado para ejercer funciones públicas, al menos en un Ministerio tan especial como es el de Interior.

Otra de las explicaciones es que los nazis mintieron sobre su pasado, a lo cual hay que añadir que los expedientes de depuración fueron ineficaces o que simplemente hicieron la “vista gorda” para mantener a los nazis en los aparatos del Estado.

Sin embargo, es mucho más interesante constatar que en la posguerra siguió existiendo entre los nazis una red de ayuda que promocionaba a sus viejos colegas de armas para que alcanzaron los puestos más elevados de poder en la República Federal Alemana.

Como consecuencia de ello, en la posguerra muchos de los encargados de “defender las libertades públicas” en Alemania fueron los nazis.

La situación contrasta con la República Democrática Alemana, la Alemania del este, donde los fascistas fueron juzgados, depurados y en los casos más graves, ejecutados.

No se puede acabar con el fascismo manteniendo el viejo Estado, sino que hay que construir otro nuevo; hay que hacer la revolución socialista.

Atentados que han ocurrido este año en el mundo

5 de enero, Arabia saudí

Atentado suicida del Califato Islámico contra el puesto fronterizo de Suweif, cerca de Arar en el que murieron 3 policías.

7 de enero, Yemen

Atentado con bomba contra una academia de policía en Sanaa en el que mueren unos 40 aspirantes a policías.

7 al 9 de enero, París

Cuatro atentados causan 17 muertos y 21 heridos, entre ellos tres policías. Los tres terroristas son ejecutados. Los atentados son reivindicados por Al-Qaeda y el Califato Islámico.

10 de enero, Nigeria

Al menos 19 personas además de la portadora de la bomba mueren en Maiduguri, en un mercado del noreste de Nigeria. La terrorista es una niña de 10 años. Las sospechas recaen sobre Boko Haram.

10 de enero, Nigeria

Un policía es ejecutado por un suicida que hace explotar su vehículo en un control en Potiskum, estado de Yobe. Las sospechas recaen sobre Boko Haram.

11 de enero, Nigeria

Doble atentado suicida en el mercado de telefonía de Kasuwar Jagwal, Potiskum, estado de Yobe, perpetrado por dos mujeres jóvenes. Mueren cuatro personas más las portadoras de las bombas y hay unos 20 heridos. Las sospechas recaen sobre Boko Haram.

16 de enero, Nigeria

Un atentado suicida en el norte del Nigeria, cerca del mercado de Gombe, causa al menos 5 muertos, además de los terroristas.

22 de enero, Somalia

Un coche bomba explota en Mogadiscio contra un hotel situado cerca de la presidencia somalí. Hay varios muertos. La explosión se produce la víspera de la visita del presidente turco, cuando los miembros de la delegación turca estaban dentro del hotel.

27 de enero, Libia

Un coche bomba explota en Trípoli delante del hotel Corinthia. Los dos terroristas del Califato Islámico penetraron en el interior y se inmolaron. Murieron 9 personas, de las cuales 5 eran extranjeras. El jefe del autoproclamado gobierno de Libia, Omar Al-Hassi, estaba en el interior delñ hotel en el momento del asalto.

29 de enero, Egipto

Ataque yihadista en el Sinaí, cerca de Gaza y Al-Arich. Disparos de lanzagranadas y un coche bomba se lanzan contra el Cuartel General de la policía y un barrio residencial. Mueren unas treinta personas.

30 de enero, Pakistán

Un atentado con bomba en el sur de Pakistán mata a 61 personas en una mezquita chiíta. Reivindica Jundallah, un grupo próximo a los talibanes.

30 de enero, Irak

Más de una decena de personas mueren y una treintena resultan heridos en Bagdad en un doble atentado con coche bomba.

1 de febrero, Siria

Un atentado contra un autobús de peregrinos chiítas causa al menos nueve muertos y una veintena de heridos en Damasco.

13 de febrero. Pakistán

En Peshawar los talibanes atacan una mezquita chiíta en plena oración de los viernes matando a 19 personas.

14 de febrero, Dinamarca

Se producen dos tiroteos en Copenhague. Uno de ellos dirigido contra un debate sobre el islamismo en presencia del embajador de Francia en Dinamarca, matando a una persona e hiriendo a tres policías. El segundo atentado tiene por objetivo a una sinagoga y mata a una persona y hiere a otras dos.

20 de febrero, Libia

Explotan varios coches bomba en Al-Qoba, al este de Libia, causando al menos 40 muertos e hiriendo a otros 70.

20 de febrero, Somalia

Un atentado contra el Central Hotel, el más mortífero de Somalia en dos años, fue cometido por dos holandeses y mató a 25 personas.

22 de febrero, Ucrania

Dos personas mueren y otros diez resultan heridas en un atentado cometido en un mercado de Jarkov.

24 de febrero, Nigeria

Un doble atentado suicida perpetrado en una estación de carretera de Kano, al norte de Nigeria, causa 34 muertos.

24 de febrero, Irak

Un doble atentado con bomba causa al menos 22 muertos y 43 heridos en un barrio de Bagdad.

25 de febrero, Afganistán

Un atentado suicida de los talibanes contra extranjeeros a bordo de un convoy diplomático turco que formaba parte de la misión de la Otan causa dos muertos.

25 de febrero, Egipto

Una persona muere a causa de la explosión de una bomba colocada en una pizzería de El Cairo. Además hay otros cuatro ataques con bombas.

26 de febrero, Nigeria

Un suicida explota una bomba en una estación de carretera en Biu, al noreste de Nigeria. Otro suicida es abatido.

1 de marzo, Egipto

Una bomba explota en Asuán cerca de una comisaría de policía matando a 2 de ellos e hiriendo a otros 5.

3 de marzo, Egipto

Una bomba explota cerca del Tribunal Supremo en El Cairo causando dos muertos y 9 heridos.

7 de marzo, Mali

Tiroteo en un bar de Bamako que causa 5 muertos, dos de ellos extranjeros, y 9 heridos.

15 de marzo, Pakistán

Un doble atentado reivindicado por los talibanes pakistaníes causa al menos 14 muertos y 70 heridos.

18 de marzo, Túnez

Ataque al museo del Bardo. Un tiroteo delante del Parlemento tunecino seguido de otro contra un autobús turístico y un secuestro en el museo del Bardo, causan la muerte de 24 personas, incluidos los dos terroristas. La acción la reivendica el Califato Islámico.

20 de marzo, Yemen

En la capital dos mezquitas chiítas resultan atacadas con explosivos, causando 142 muertos, por lo menos.

27 de marzo, Somalia

El atentado contra el Hotel Makka Al-Mukarama en Mogadiscio, causa al menos una veintena de muertos, entre ellos un representante del gobierno.

2 de abril, Kenya

Un ataque cometido por el grupo somalí Chabab contra la universidad de Garissa causa al menos 148 muertos y 79 heridos, sobre todo alumnos y profesores.

17 de abril, Irak

Un atentado con coche bomba cerca del consulado de Estados Unidos en Erbil, en el Kurdistán irakí, causa tres muertos.

13 de mayo, Afganistán

El ataque de los talibanes a un hotel de Kabul ocupado por extranjeros causa al menos 14 muertos.

13 de mayo, Pakistán

El ataque contra unn autobús ocupado por chiítas causa 45 muertos. El Califato Islámico reivindica la acción.

16 de mayo, Nigeria

En un atentado suicida junto a una estación de carretera al noreste de Nigeria causa al menos 6 muertos, incluida la portadora de la bomba, una adolescente de 12 años.

17 de mayo, Afganistán

Se produce un atentado suicida en el aeropuerto de Kabul contra los miembros de la Misión Europea de Policía.

19 de mayo, Nigeria

Un suicida hace explotar una bomba en un mercado de ganado en el noreste de Nigeria, matando a 8 personas.

22 de mayo, Arabia saudí

Un atentado suicida reivindicado por el Califato Islámico contra una mezquita chiíta en Koudeih causa al menos 21 muertos.

25 de mayo, Afganistán

Unas 40 personas resultan heridas en un atentado suicida con coche bomba en Kandahar.

29 de mayo, Arabia saudí

A Dammam, una bomba explota en una mezquita chiíta causando la muerte de 4 personas. Lo reivindica el Califato Islámico.

30 de mayo, Nigeria

Un atentado contra una mezquita causa al menos 26 muertos.

31 de mayo, Libia

Un atentado suicida con coche bomba en el puerto de Misrata, en Libia, causa cinco muertos y ocho heridos. Lo reivindicó la rama local del Califato Islámico.

1 de junio, Irak

Un atentado suicida contra una comisaría de policía causa al menos 37 muertos.

2 de junio, Irak

Un atentado suicida perpetrado por el Califato Islámico contra una comisaría de la policía en Bagdad causa al menos 47 muertos.

2 de junio, Nigeria

Un atentado suicida en un mercado de Maiduguri causa 13 muertos y 24 heridos.

4 de junio, Nigeria

En dos atentados suicidas en Yola y Maiduguri, al noreste del país, mueren 31 personas.

6 de junio, Nigeria

Ataque en Yola algunas horas después de un atentado suicida en un puesto de control militar cerca de una comisaría.

7 de junio, Nigeria

Atentado suicida en una autopista que causa la muerte de tres personas y hiere a otras cuatro.

9 de junio, Irak

Nueve policías irakíes mueren y otros 15 quedan heridos tras un ataque.

11 de junio, Pakistán

Un talibán suicida mata a dos policías y hiere a otros seis tratanto de matar a su comandante.

14 de junio, Libia

Un atentado suicida mata a tres personas al menos en Derna.

15 de junio, Nigeria

En un doble atentado suicida en Potiskum, al noreste de Nigeria mueren 10 personas.

17 de junio, Chad

En un doble atentado suicida en Yamena, la capital de Chad, mueren 37 personas, comprendidos los 4 suicidas.

21 de junio, Siria

En un atentado suicida en la ciudad kurda de Qamichli muere una persona y otras tres resultan heridas.

22 de junio, Afganistán

Atentado suicida contra el Parlamento afgano en Kabul.

Nigeria

En un atentado suicida cometido en una estación de carretera en Maiduguri mueren al menos 20 personas.

Nigeria

Un doble atentado suicida en un barrio popular de Maiduguri causa al menos 10 muertos y numerosos heridos.

24 de junio, Somalia

Un ataque de Shabab a un convoy de los Emiratos Árabes Unidos causa 6 muertos.

26 de junio, Kuwait

El atentado con bomba contra una mezquita chiíta de Kuwait mata a 27 personas y causa al menos 227 heridos.

26 de junio, Túnez

Un tiroteo en una playa de Sousse y dos hoteles turísticos en Port El-Kantaoui causa la muerte de 38 personas.

26 de junio, Francia

El atentado de Saint-Quentin-Fallavier causa un muerto y dos heridos.

10 de julio, Somalia

Un ataque contra dos hoteles en Mogadiscio causa al menos tres muertos, más las vida de los tres asaltantes.

11 de julio, Egipto

Un atentado con bomba contra el consulado italiano de El Cairo causa un muerto y 9 heridos.

12 de julio, Afganistán

Un atentado suicida en las cercanías de una base militare estadounidense causa al menos 25 muertos entre los civiles.

12 de julio, Camerún

Se produce un doble atentado suicida en el norte de Camerún, probablemente perpetrado por Boko Haram.

16 de julio, Nigeria

Una doble explosión causa al menos 49 muertos y de numerosos heridos en un mercado en Gombe, al noreste de Nigeria.

18 de julio, Irak

Un atentado con coche bomba mata a más de 90 personas en Khan Bani Saad, al norte de Bagdad. Reivendica el Califato Islámico.

20 de julio, Turquía

Un atentado suicida mata a 32 personas y hiere a 100 en Suruç, un ciudad kurda próxima a la frontera siria. El Califato Islámico lo reivindica.

6 de agosto, Arabia saudí

Un atentado contra una mezquita situado dentro de un cordón de seguridad vigilado por la policía mata a 15 personas, de los que 12 son policías, causando además 9 heridos.

7 de agosto, Afganistán

Un atentado suicida contra una escuela de policía causa al menos 20 muertos en Kabul.

7 de agosto, Mali

En un ataque contra un hotel secuestran a los funcionarios de la ONU que lo ocupaban y su liberación se convierte en una masacre.

11 de agosto, Nigeria

Un atentado con bomba contra un mercado del noreste del país repleto de gente causa al menos 50 muertos.

13 de agosto, Irak

Une bomba colocada en un camión frigorífico causa 62 muertos en un mercado de Bagdad situado en el barrio chiíta.

15 de agosto, Irak

Un atentado con coche bomba en un barrio chiíta de Bagdad causa 11 muertos.

17 de agosto, Tailandia

Un atentado en Bangkok en un barrio turístico causa al menos 21 muertos.

22 de agosto, Afganistán

Un atentado suicida en Kabul causa al menos 12 muertos, entre ellos varios miembros de la OTAN.

11 de setiembre, Nigeria

Un atentado con bomba mata a 7 personas y hiere a otras 20 en un campo de refugiados del noreste de Nigeria. El atentado se atribuye a Boko Haram.

14 de setiembre, Siria

Un atentado doble del Califato Islámico causa al menos 26 muertos.

3 de octubre, Irak

Un atentado suicida causa al menos 24 muertos al norte de Bagdad, en los alrededores de un barrio chiíta.

5 de octubre, Irak

Un atentado con coche bomba en la región de Basora, al sur de Irak, reivendicado par el Califato Islámico causa al menos 10 muertos.

5 de octubre, Irak

Dos atentados en el norte del país causan al menos 40 muertes.

10 de octubre, Turquía

Un doble atentado en Ankara causa al menos 102 muertos y más de 500 heridos.

11 de octubre, Chad

En un triple atentado atribuido a Boko Haram mueren 37 personas.

11 de octubre, Camerún

Un doble atentado suicida atribuido a Boko Haram causa la muerte de cerca de una decena de personas.

16 de octubre, Arabia saudí

Un atentado contra los chiítas en Saihat causa 5 muertos.

Camerún

Dos suicidas hacen explotar sendas bombas en Mora, en el norte de Camerún.

Afganistán

Atentado suicida contra un convoy de tropas extranjeras.

22 de octubre, Suecia

Un hombre armado con un sable mata a dos personas en una escuela.

23 de octubre, Nigeria

Dos atentados contra las mezquitas de Yola et de Maiduguri causan al menos 55 muertos y un centenar de heridos.

26 de octubre, Arabia saudí

Un atentado contra una mezquita en Najran causa tres muertos y 19 heridos.

12 de noviembre, Líbano

43 personas asesinadas en un doble atentado suicida en el un barrio chiíta de Beirut reivindicado por el Califato Islámico.

13 de noviembre, París

Varios tiroteos y atentados suicidas en París dejan 132 muertos y 352 heridos.

Los atentados de París forman parte de la Tercera Guerra Mundial

El papa Bergoglio ha asegurado hoy durante una entrevista a TV2000 que los ataques perpetrados en el centro de París forman parte de la Tercera Guerra Mundial.

En varias oportunidades Bergoglio ha advertido que el mundo ya vive un conflicto bélico a escala mundial.

En esa misma línea, François Hollande, el presidente francés, también ha calificado hoy los ataques sufridos como un “acto de guerra cometido por un ejército terrorista”.

La policía francesa ha podido identificar a uno de los que participaron en el asalto a la sala de conciertos Bataclan gracias a un dedo seccionado. Es un ciudadano francés llamado Ismael Omar Mostefai, nacido el 21 de noviembre 1985 en los suburbios de París.

Mostefai es un delincuente común condenado varias veces desde 2004. Hizo estallar su carga de explosivos después de disparar contra el público que estaba presente en el local.

Otro de los que atacaron el Bataclan es Abbdulakbak B., según afirma “Le Figaro” citando fuentes de la inteligencia británica. Se trata de un hombre de Oriente Medio que entró en Europa a través de la frontera turco-griega bajo la apariencia de un refugiado sirio.

Abdeslam Salah

Otro de los responsables de los atentados es Ahmed Almuhamed que también llegó a Serbia como refugiado. El diario serbio “Blic” (*) ha hecho pública la fotografía del pasaporte que llevaba, aparecido en París.

En total fallecieron 8 de los que participaron en los atentados, pero uno de los que la policía acusa de los atentados se ha fugado. Se trata del francés Abdeslam Salah, nacido el 15 de septiembre de 1989 en Bruselas.

No se descarta que otros también hayan huido. La policía francesa ha realizado un operativo especial en los departamentos de Aube y Essonne en la comuna de Courcouronnes, donde han detenido a un conocido de Mostefai.

La policía belga también realizó un registro en Molenbeek, en Bruselas, donde detuvieron a cinco personas, al menos.

(*) http://www.blic.rs/Vesti/Drustvo/606473/SVETSKA-EKSKLUZIVA-Ovo-je-terorista-koji-je-prosao-Grcku-Srbiju-Hrvatsku-Austriju-DA-BI-SEJAO-SMRT-U-PARIZU

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies