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Rusia es la prioridad militar de la OTAN

El general de la OTAN Philippe M. Breedlove
Neil Clark

El Comando norteamericano en Europa (USEUCOM) ha publicado una actualización de su estrategia militar (*) y adivinen la que ha sido listado como la primera de seis principales “prioridades”: ¡“Impedir una agresión rusa”! Según el texto, una “agresión rusa amenaza a los aliados y los socios de la OTAN en Europa”. Rusia se ve acusada de proclamar su desprecio “respecto a la soberanía de sus vecinos en Europa”, violando “numerosos acuerdos que exigen que Rusia actúe en el marco del derecho internacional”.

“En las zonas del este y del norte, Rusia provoca la mayor inquietud, con motivo de su comportamiento cada vez mas agresivo… Como se ha demostrado en Crimea y en el Este de Ucrania, Rusia aplica una forma de guerra que incluye medios convencionales, irregulares y asimétricos (entre ellos la manipulación permanente de conflictos políticos e ideológicos) a fin de promover la inestabilidad, y rechaza una actitud de colaboración en materia de seguridad junto a la comunidad internacional”.

No hay otra amenaza para Europa que no sea Rusia. El “oso” está de caza en todo el mundo. “Rusia está en el origen de los constantes desafíos para nuestros aliados en numerosas regiones; por consiguiente, es un desafío a escala mundial que necesita una respuesta global”.

El documento de doce páginas redactado por el general Philippe M. Breedlove, comandante de la USAF, recupera el espíritu de los años 50. No es extraño, porque la guerra de propaganda en curso contra Rusia es tan fuerte y encarnizada como en la época del senador McCarthy. Una Rusia “revanchista” se considera ahora el factor mas importante de “los cambios negativos mas profundos que atañen a la seguridad europea desde el fin de la Guerra Fría”.

Como obra de ficción, esta puesta al día de la estrategia militar debiera ser candidata a los más importantes premios literarios de 2016. Porque en realidad, el “cambio negativo mas profundo en el terreno de la seguridad europea desde el fin de la Guerra Fría” es la Marcha Hacia el Este, inspirada por los neoconservadores. Es Washington y su política agresiva, y no Moscú, quien ha hecho de Europa y del mundo en general un lugar menos seguro.

En realidad, tendría mas sentido reemplazar la palabra “Rusia” por la palabra “Estados Unidos”.

Volvamos a 1990. En aquella época, finalizada la Guerra Fría, los progresistas eran, y con razón, entusiastas respecto a los denominados “beneficios de la paz”. El dinero invertido en ejércitos pudiera destinarse a proyectos de más valor, como hospitales, escuelas y bibliotecas públicas. Pero la OTAN (a diferencia del Pacto de Varsovia) no procedió a ningún desarme; muy al contrario, se fue extendiendo hasta las fronteras de Rusia.

Los países que rechazaron unirse al club de la OTAN fueron castigados por sanciones (Bielorusia), o por sanciones y bombardeos (Yugoslavia). En 1999, la OTAN, que fue fundada como una alianza militar defensiva en 1949, no violó solamente el derecho internacional atacando a la República Federal de Yugoslavia, sino que igualmente contravino el Artículo nº 1 de su propia Carta, que indica que “Las partes se comprometen, como se indica en la Carta de las Naciones Unidas, a solucionar por medios pacíficos toda diferencia internacional en la que pudieran estar implicados, de tal manera que la paz y la seguridad internacionales, así como la justicia, no sean puestas en peligro, de igual manera que abstenerse en sus relaciones internacionales del recurso a la amenaza o al empleo de la fuerza en cualquier forma incompatible con los fines de las Naciones Unidas”.

¿Qué quiere decir pues esa línea en el informe del ISEUCOM respecto a la violación de numerosos acuerdos y del derecho internacional?

Todo marchaba bien con Rusia cuando se mostraba de acuerdo con todo, pero desde que inició la defensa de sus puntos de vista y de sus propios y legítimos intereses, la Guerra Fría se ha reiniciado. Como escribe mi colega, el autor John Wight en un reciente artículo sobre la criminalización de Vladimir Putin: “Todas  estas estupideces a propósito de Putin, quien tendría objetivos expansionistas, es el intento de tender una cortina de humo sobre el programa expansionista de Occidente en Europa del este, con la finalidad de implantar un cordón sanitario alrededor de Rusia, en una prolongación de la estrategia de la Guerra Fría”.

Cuando el gobierno claramente pronorteamericano de Georgia atacó Osetia del Sur en agosto del 2008, respondiendo Rusia a fin de proteger a los ciudadanos de origen ruso, Rusia fue presentada como el agresor en los medios neoconservadores. Lo mismo sucede en Ucrania entre 2014 y 2015, con ocasión de la operación de “cambio de régimen” orquestada por el Departamento de Estado norteamericano y la Unión Europea, dirigida a derribar un gobierno neutral reemplazándole por un gobierno decididamente pronorteamericano, proeuropeo y anti ruso.

Lo sucedido en el este de Ucrania y en Crimea, tras el cambio de régimen en Kiev no ha sido ninguna “agresión rusa”, sino la respuesta a la agresión de los Estados Unidos y la Unión Europea contra Rusia. Como he destacado aquí, imaginemos simplemente la reacción de Estados Unidos si Rusia hubiera financiado y organizado un “cambio de régimen” contra el gobierno democráticamente elegido en Canadá, y si un ministro ruso de Asuntos Exteriores y el embajador de Rusia en Canadá hubieran sido grabados mientras discutían las personas que deberían componer el nuevo gobierno canadiense proruso, como lo hacían Victoria Nuland y Geoffrey Pyatt en el caso de Ucrania.

Las dobles varas de medir respecto a los “intereses nacionales” que yacen en la puesta al día de la estrategia quedan bastante evidentes. “Históricamente, Europa es un territorio clave para el ejército norteamericano y lo seguirá siendo, escribe el general Breedlove. Nos indica que “las bases, el acceso y la libertad de circulación que los aliados y los socios europeos proporcionan a los estados Unidos son esenciales para la misión del Departamento de Defensa estadounidense, consistente en utilizar fuerzas a escala mundial a fin de responder a las eventuales necesidades, ejecutar operaciones y defender los intereses nacionales vitales de los Estados Unidos”.

Sin embargo, mientras que los Estados Unidos pueden afirmar que un continente que está millares de kilómetros de sus fronteras es un “territorio clave” y esencial para la defensa de sus “intereses nacionales”, Rusia no tiene derecho a responder a un cambio de régimen organizado por los norteamericanos en la puerta de su casa. Una vez más, imaginemos el furor provocado por la revelación de un documento militar ruso calificando a América Central de “territorio clave para el ejército ruso…”

Como muestra el documento de Breedlove, las ambiciones del USEUCOM van más allá de las fronteras de Europa. “El Levante y el Mediterráneo son también regiones en las que el USEUCOM se comprometerá plenamente, Una de las misiones esenciales de USEUCOM es ayudar a Israel a gozar de su derecho intrínseco a la legítima defensa”. Evocando la “amenaza que representa Irán y Hezbollah se nos cuenta que el USEUCOM continuará su estrecha colaboración con Tsahal, a fin de garantizar “el compromiso americano de contribuir a su defensa y preservar su superioridad militar cualitativa sobre sus adversarios, en medio de una transformación regional rápida e incierta”.

Muy evidentemente, esta “defensa” va a necesitar mucho personal e inversiones. A Breedlove le preocupa que menos de 65.000 militares “siguen estacionados de forma permanente en Europa para asegurar y defender los intereses nacionales norteamericanos, desde Groenlandia al Mar Caspio, y del Océano Ártico al Levante”. Advierte de que la “reducción de la presencia en el porvenir y la degradación de la disposición en los servicios reducen la capacidad de los Estados Unidos de modelar el entorno de forma positiva”.

¡Adelante, señor Obama, saque el talonario de la nación y pague los gastos militares para enfrentarse a la “amenaza” rusa, ayudando a los Estados Unidos a promocionar sus intereses nacionales “desde Groenlandia al Mar Caspio y del Océano Ártico al Levante”!

Únicamente con la ayuda de tropas suplementarias pueden esperar los Estados Unidos y sus aliados afrontar la “amenaza rusa”. Reuters ha revelado que la OTAN persigue también luchar contra lo que se denomina “la militarización de la información” por parte del Kremlin. “La OTAN y la Unión Europea están inquietos por la capacidad de Rusia de emplear la televisión e Internet para presentar lo que ellos dicen como una deliberada desinformación”, informa Reuters. Aparentemente, este documento de 23 páginas ha sido producido por el comité militar de la OTAN para hacer frente a este problema. Se cita a un diplomático occidental que a propósito de los rusos habría dicho: “Pueden crear una realidad virtual destinada a confundir y obtener ciertos objetivos”. Aún no he visto una mejor descripción de los neoconservadores occidentales.

No es difícil comprender de qué son capaces la OTAN y el USEUCOM.

Hubo un tiempo en el que el compromiso militar norteamericano en Europa se acogía muy bien, cuando los Estados Unidos ayudaron a liberar el continente de la ocupación nazi en 1944 y 1945. Contrariamente a lo sucedido tras la Primera Guerra Mundial, los Estados Unidos se quedaron en Europa, lo que tal vez era comprensible a la luz de lo que había pasado en el continente en el transcurso de los años 30. Al mismo tiempo, no hay ninguna duda de que la “amenaza soviética” en Europa occidental ha sido manipulada para justificar una presencia militar continua en el continente.

Hoy, algo muy similar se está produciendo, con la diferencia de que la “amenaza soviética” ha sido sustituido por una “amenaza rusa”. Pero hay un problema: la gente tiene necesidad de ser convencida de que hay efectivamente una amenaza, especialmente en una época de austeridad, cuando las reducciones presupuestarias se aplican en las áreas más importantes. La época de internet, que ha dado el acceso a mas fuentes de información y la creciente popularidad de cadenas como la RT, que llevan a la gente a atreverse a cuestionar cosas, han hecho mas delicada la tarea de engañar al público y lanzar discursos fraudulentos.

Y tenemos también la herencia de Irak. Las flagrantes mentiras narradas sobre Irak y las supuestas armas de destrucción masiva, antes de la invasión ilegal de 2003 no se han olvidado ni se olvidarán.

La OTAN el alto mando militar norteamericano no debieran acusar a lo que denominan “militarización de información por el Kremlin” al hecho de que los europeos no se crean la última ola de propaganda anti-rusa. Los responsables de ello debieran ser George W. Bush y Tony Blair.

(*) http://francais.rt.com/international/14688-pentagone-agression-russe

Morir por una pintada

La tarde del 5 de febrero de 1977, Miguel Vicente Basanta López, 32 años, obrero de la construcción en paro, está realizando una pintada en la tapia de la antigua fábrica de Alumalsa, en Zaragoza. Acaba de escribir “Trabajo sí, policía no”. Cuando se dispone a dibujar una hoz y un martillo, el agente de la Policía Armada nº 31866, Francisco Tovar Tovar, fuera de servicio y de paisano, que está paseando con su familia y la pistola en la sobaquera, le da el alto y le encañona de cara a la pared.

A Miguel Vicente Basanta se le juntan a su tartamudez el miedo y los nervios, e incapaz de responder con palabras a los gritos y amenazas intenta salir corriendo. Francisco Tovar le dispara tres veces por la espalda mientras huye. Basanta cae abatido con dos balazos en la cabeza. Ingresa en la clínica San Juan de Dios a las 21.37 horas, en estado preagónico, falleciendo a las 21.45 horas.

La versión policial, desmentida por la falta de pruebas, testigos presenciales y la autopsia, fue que el policía había disparado desde el suelo tras ser golpeado con una barra de hierro (jamás encontrada) por Miguel Basanta. La prensa, tras desestimar una vinculación absurda con ETA o los GRAPO, presenta a Basanta como un delincuente habitual. El Capitán General de la V Región Militar, Manuel Lara del Cid, ordena el sobreseimiento de la causa basándose en la legítima defensa del policía.

La familia de Miguel Vicente presentó una querella criminal contra el autor de los disparos en 1989, siendo desestimada por la justicia en virtud del principio de causa juzgada por la jurisdicción militar. Tampoco prosperarán los recursos ante la Audiencia Provincial de Zaragoza y Sala Segunda del Tribunal Constitucional.

La Justicia cierra todas sus puertas y cuando todo parece olvidado se crea la Comisión Ciudadana Miguel Vicente Basanta, que culmina en el homenaje popular del cuatro de febrero de 1996, frente a la tapia donde fue asesinado. A propuesta de la Asociación de Vecinos del Barrio de San José una calle de Zaragoza lleva actualmente su nombre.

El papel de la Iglesia Católica croata en los crímenes de guerra fascistas (2)

En las postrimerías de la última Guerra Mundial el partido croata fascista construyó una  red paralela propia para su defensa, y poder escapar de los juicios de los tribunales por crímenes de guerra. Son esas redes de “huida” lo que en la bibliografía se conoce como “ratlines”, las vías de las ratas.Estas vías ustachis tenían su sede en Roma, y fueron construidas con el necesario apoyo y protección del Vaticano. Es un episodio más del significante papel de la Iglesia católica en las estrategias globales de la guerra fría y la política estadounidense para Europa.

Estas “ratlines” fueron rápidamente detectadas e igualmente protegidas por el llamado Counter Intelligence Corp del Ejército norteamericano, que fue el precedente inmediato de la CIA. A partir de 1948, con el inicio de la guerra fría, se amplia el ámbito de las operaciones secretas cuya responsabilidad descansaba sobre antiguos fascistas, y empieza el flujo de millones de dólares hacia organizaciones, publicaciones y agentes fascistas croatas y albaneses. E, independientemente, de su proclamada lucha contra el “comunismo», había un objetivo: romper Yugoslavia. La supervivencia y continuidad del fascismo croata, que volvió al poder bajo la presidencia de Franco Tujdman en 1991, fue responsabilidad del gobierno norteamericano y de estas políticas. La pervivencia de estos fascismos y su responsabilidad en la guerra civil que asoló la antigua Yugoslavia en la década de los 90 está abundantemente recogida en la bibliografía.¿Por qué juega Roma un papel esencial en la huida de los criminales de guerra? Se hace difícil contestar a esta pregunta, si pensamos que el fascismo fue derrotado en Italia.

Pero si bien el gobierno fascista fue derrocado, su aliado más importante y poderoso, la Iglesia Católica, evitó cualquier castigo o represalia. La protección por parte de la Iglesia a nazis y fascistas se llevó a cabo sin ninguna molestia por parte de las potencia vencedoras en la guerra; y no es nada sorprendente que por parte del Vaticano jamás se ha renunciado a los contenidos de muchas declaraciones antijudías y pro-fascistas emitidas a lo largo de las décadas de los años 30 y 40. Pero, en particular, hay una organización, muy cercana al núcleo duro del Vaticano, que tiene una especial responsabilidad de organizar el escape a la mano de la justicia de los criminales fascistas.

Esta organización se denominaba Intermarium, que desarrolló estrechas relaciones con los partidos nazis y fascistas desde los primeros años 30, pero que continuó durante y después de la II Guerra Mundial. Entre sus miembros encontramos individuos con responsabilidades de gobierno en los países fascistas; además de los líderes ustachis, tenían miembros en Eslovenia, Eslovaquia, Hungría, Ucrania y Lituania. El favoritismo por parte del Papa Pio XII hacia el fascismo croata no era ningún secreto, y es a través de los canales vaticanos como Intermarium recoloca a los fascistas en América del Sur.

Y no sólo elementos individuales. En 1946 Intermarium obtiene la intervención de Pio XII para poner a buen recaudo una división completa de las Waffen SS, compuesta de ucranianos (11.000 personas) y sus familias. No creemos que haga falta recordar que esta división participó en algunos de los más salvajes crímenes de la historia, como fueron las eliminaciones masivas de judíos, rusos y comunistas en Ucrania y Polonia. En palabras vaticanas, simplemente eran “buenos soldados” (citado por John Keegan en Waffen SS: the Asphalt Soldiers, Purnell’s History of the Second World War, Londres, 1970).

En líneas anteriores se ha tratado la participación y la supervisión por parte de los clerical-fascistas de las deportaciones y ejecuciones en masa de judíos y comunistas, como en Latvia y Lituania, y del genocidio serbio en Croacia, en aras de un “Estado católico puro”. Algo que hay que mencionar es la participación que tuvieron las divisiones musulmanas en Bosnia, que entonces formaba parte del estado de Croacia.

Croacia constituyó dos divisiones pertenecientes a las SS formadas por musulmanes bosnios, la 13 División “Handjar” y la 23 División llamada “Kama”. Hubo una tercera división musulmana encuadrada en las SS, la División “Skanderberg”, formada por musulmanes albaneses y montenegrinos, pero la más importante fue la mencionada “Handjar”, orientada doctrinalmente por el Gran Muftí de Jerusalén en el racismo anti-judio y anti-serbio. Militarmente, fue derrotada por los partisanos que supuestamente iba a combatir, por lo que se dedicó principalmente a la menos peligrosa tarea de eliminar civiles serbios. Debieron efectuar bien ese trabajo, porque lo que era una mayoría de población serbia en Bosnia se convirtió en una minoría tras la guerra.

Los franciscanos fueron los más distinguidos en estos actos que hoy llamaríamos limpieza étnica y, entre ellos sin duda destaca Krunoslav Draganovic, por su trayectoria durante y después de la guerra. Secretario del arzobispo de Sarajevo, Draganovic se convirtió tras la independencia de Croacia en uno de los líderes ustachis, llegando a ser coronel y participando directamente en la organización y ejecución de matanzas de serbios. Además Draganovic trabajó en el Ministerio para la Colonización Interna, encargado del reasentamiento de católicos y musulmanes en las tierras de los serbios ejecutados o deportados, así como de la administración de los bienes robados a estos. En 1943, ante el cambio del curso de la guerra, Draganovic fue enviado a Roma como representante de la Cruz Roja Croata para ocupar el cargo de secretario del Instituto Croata del Colegio de San Girolamo degli Illirici, con muy buenas recomendaciones para el Papa Pío XII del arzobispo Alois Stepinac. En realidad, su misión en Roma era preparar lo que luego sería la principal vía de escape de los jerarcas ustachis, incluido Pavelic, vía Italia; el llamado “Pasillo Vaticano” en el que se hicieron célebres también otros clérigos como el austriaco Alois Hudal.

Hudal, rector del Colegio Pontificio de Santa Maria dell’Anima y representante de la Conferencia Episcopal Alemana ante el Papa, se hizo famoso ya antes de la guerra por su antisemitismo (afirmaba entre otras cosas que el estado liberal era el responsable de haber derribado los muros del gueto) que le llevó a dar su visto bueno a las leyes de Nuremberg, y por intentar conciliar el nazismo con la fe católica. Hudal, ferviente nacionalista alemán, veía el nacionalsocialismo como una continuación del Sacro Imperio Romano Germánico, que podía hacer frente al peligro del marxismo y el judaísmo.

Además, Draganovic aparece como personaje central en la desaparición de unos 350 millones de francos suizos que procedían del expolio de los serbios, judíos y gitanos deportados. Según varias fuentes, el dinero fue sacado de Yugoslavia vía Austria, previo pago a las autoridades británicas de 150 millones para que hicieran la vista gorda. Hay constancia del uso de ese dinero para compensar a empresas británicas que habían sido utilizadas en el esfuerzo bélico.

El resto fue depositado en el Vaticano, y sirvió para pagar la huída y posterior exilio de los fascistas croatas en España y Sudamérica. Por el Colegio de San Girolamo, convertido en otro de los centros de la organización Odessa, pasaron también criminales de guerra nazis como Klaus Barbie, el carnicero de Lyon o Josef Mengele. Además, se sabe que algunos de los fugitivos fueron escondidos en otras dependencias del Vaticano así como en Castelgandolfo, residencia de verano del Papa, lo que hace difícil creer que las altas esferas vaticanas no estaban al tanto de la trama, tal como aseguran.

En esa época Draganovic ya había establecido contacto con el mencionado más arriba servicio de contraespionaje americano (C.I.C.), que financiaba y daba el visto bueno a algunas de estas operaciones, con la excusa de que los fugitivos eran combatientes anticomunistas. Además, Draganovic aprovechó el tirón para hacerse con una pequeña fortuna puesto que, aún siendo por presuntos motivos caritativos, el hecho es que cobró 1.500 dólares a algunos de los fugitivos por los documentos falsos que les entregó, así como 650 por el transporte hasta Argentina.

En el año 2000 el despacho estadounidense de abogados Easton & Levy inició acciones legales contra el Vaticano y la orden franciscana, así como contra varios bancos de Argentina, Suiza, España, Austria, Italia, Portugal y Alemania, representando a los herederos de los serbios expoliados durante la guerra, en un intento de que se reconociese ese otro holocausto sucedido en ella, así como la participación de la Iglesia Católica.

Primera parte

El papel de la Iglesia Católica croata en los crímenes de guerra fascistas (1)

Cuatro días después de que el ejército alemán invadiera Yugoslavia, Croacia proclama el 10 de abril de 1941 su independencia. Ante Pavelic, dirigente del movimiento fascista ustachi, se convierte en jefe del Nuevo Estado. El 16 de abril de 1941 el arzobispo Alois Stepinac, vicario de la iglesia católica en Croacia, da su apoyo al dictador Pavelic. La iglesia católica, la Alemania nazi y la Italia fascista apoyaron al Estado croata, que adopta leyes racistas, llevando a cabo una política de “purificación” que hace palidecer a la ejecutada por los alemanes nazis. Un tercio de la población serbia (de religión ortodoxa) fue deportada, un tercio obligada a convertirse por la fuerza al catolicismo y otro tercio exterminado.

Habiendo participado el clero católico en estos crímenes, las relaciones entre el Vaticano y el Estado yugoslavo tras la guerra quedaron profundamente afectadas. El arzobispo Alois Stepinac y otros criminales de guerra fueron juzgados y condenados en 1946. En 1952 Yugoslavia rompió relaciones con el Vaticano cuando el Papa fascista Pio XII se atreve a nombrar cardenal al citado arzobispo criminal. Alois Stepinac fue beatificado por Juan Pablo II el 3 de octubre de 1998.

Es revelador que el conflicto que destruyó Yugoslavia se viera agravado y se precipitara cuando Alemania y el Vaticano reconocieron, en 1991, la independencia de Croacia contra la opinión de otros países, como Estados Unidos y Francia.

Sobre los crímenes del Estado fascista ustachi, Jacques Merlino escribe en su libro “Las verdades yugoslavas que no se pueden nombrar”, que “la iglesia católica, dirigida por Stepinac acompaña a ese movimiento, y a veces lo anima. Existen numerosos documentos y testimonios sobre las atrocidades y crueldades cometidas en esa época. Se llenarían libros y mas libros”. Añade que “la complicidad de la iglesia católica en este genocidio está aceptada”. El alto clero de la iglesia católica croata había establecido una estrecha colaboración con las autoridades ustachis, con el arzobispo de Zagreb, el mencionado Alois Stepinac, a la cabeza. Este da la bienvenida al nuevo Estado y su bendición a Ante Pavelic.

La mayoría de los obispos católicos (en Sarajevo, Split, Hvar, Krk, Senj, Djakovo, Banja Luka, Sibenik, etc.) trabajaron activamente con el régimen, portando un cierto número de sacerdotes y monjes el uniforme de los ustachis, y especialmente los franciscanos de Bosnia, que nunca disimularon su participación en los crímenes. Tras la guerra, el Vaticano dirigió una organización de antiguos fascistas croatas que ayudó a la evasión de millares de criminales nazis. Esta organización fue la que permitió la huida del dictador Ante Pavelic, amigo de Alois Stepinac.

Tras la derrota del nazi-fascismo Ante Pavelic, presidente croata, se refugió en España. El régimen croata ustachi se distinguió por su crueldad, hasta el punto de que los alemanes lo consideraban como “excesivamente brutal”.

El régimen que surge tras la I Guerra Mundial agrupó a los eslavos del sur en el llamado Reino de Yugoslavia. En 1934, tras la subida de Hitler al poder, las potencias europeas establecen algunos contactos ante la amenaza que suponía y los incumplimientos del Tratado de Versalles.

Ese año el rey Alejandro de Yugoslavia visita Francia, dispuesto a firmar una alianza defensiva, pero en las calles de Marsella es asesinado junto con el ministro francés de Asuntos Exteriores, Louis Barthou. Las investigaciones ofrecían tal panorama de implicaciones que sólo una pequeña parte de la trama se hizo pública. La investigación del caso determinó que los autores del asesinato, miembros de la organización terrorista ustachi de Croacia, habían recibido dinero, armas y pasaportes falsos de las autoridades nazis en Munich, de Mussolini y de la Hungría de Horthy.

El 6 de abril de 1941 Hitler ataca el Reino de Yugoslavia. El ejército yugoslavo sólo consigue defenderse heroicamente durante apenas 11 días, pero su único enemigo no era el ejército alemán.

La quinta columna, organizada por el alto mando alemán llevó a cabo una serie de sabotajes y ataques en la retaguardia. Alemania e Italia lanzaron su ataque sorpresa sobre Yugoslavia el 6 de abril de 1941 y al mismo tiempo en muchos lugares de Croacia los ustachi formaban bandas armadas, que atacaban por la retaguardia a grupos aislados del ejército yugoslavo. Las bandas de los ustachi eran, en su propio país, las encargadas de colaborar con el ejército invasor del Eje en las tareas de destrucción de las líneas de comunicación y de sabotaje de los movimientos del ejército yugoslavo.

Entre esos comandos figuraban abundantes sacerdotes católicos, preludio de las matanzas que se iban a llevar a cabo durante los cuatro años de guerra. La puñalada por la espalda al ejército yugoslavo estaba muy probablemente preparada y diseñada desde los tiempos del asesinato del rey Alejandro.

La comisión de investigación que Yugoslavia crea tras la derrota del nazi-fascismo no tuvo que investigar demasiado para reunir las pruebas del protagonismo y de los culpables de un genocidio que sigue hoy día silenciado. Las pruebas estaban todas escritas. Centenares, miles de artículos en periódicos, boletines y publicaciones de la Iglesia Católica, durante el régimen ustachi, desvelaban cómo se llevaron a cabo los crímenes, y cuáles eran las orientaciones que se transmitían a la hora de eliminar a cientos de miles de personas en razón de su religión.

El genocidio, evidentemente, no sólo tuvo como diana al pueblo serbio, de religión ortodoxa, sino también a aquellos croatas que se enfrentaron al Nuevo Estado clerical fascista, a los musulmanes que no aceptaron la invasión, alemana, a socialistas, comunistas, gitanos, y naturalmente y muy especialmente, a los judíos, contra quienes se dirigieron especialmente los obispos católicos.

Pero ¿a qué se debió aquella confianza, aquella imprudencia que hizo que todas las pruebas del genocidio se pusieran por escrito? ¿Qué tipo de confianza llevaba a los frailes franciscanos a fotografiarse rodeados de sus víctimas decapitadas y mutiladas, algo que nunca jamás hicieron los nazis alemanes? De hecho, la abundancia en internet de testimonios gráficos es enorme…

Todo fue un inmenso error. Su convencimiento de que había comenzado el Imperio de los Mil Años preconizado por Hitler les hizo alardear de haber colaborado con los comandos terroristas ustachis, del uso de los monasterios para conspirar, de la organización de los jóvenes católicos en los llamados “Cruzados”, y en definitiva, de cómo se había llevado el complot por parte de la jerarquía en el Vaticano para que Alemania se apoderase de parte de Yugoslavia, implantando un siniestro y criminal régimen, el primer régimen teocrático en Europa, regido por la jerarquía católica croata.

No cabe duda de que parte del clero católico se había preparado a conciencia para el alzamiento. Su plan consistía en destruir Yugoslavia y toda posibilidad de unidad serbo-croata, creando una Croacia independiente en forma de estado fascista. Y lo habían puesto por escrito, por ejemplo, en “Hrvatski Narod” (25 de abril de 1941) donde se puede leer que jóvenes sacerdotes distribuían en Dubrovnik el programa nacionalista croata y reclamando la separación de Serbia ya en 1925. En “Nova Hrvatska” del 1 de junio de 1943 se lee que Ivan Mikan, canónigo de Ogulin, colaboraba muy de cerca con el futuro ministro Dr. Lovro Susic y que estaba preparando espiritualmente al pueblo para la proclamación de la independencia croata.

En el centro, el fraile franciscano Miroslav Filipovic-Majstorovic (Hermano Tomislav). Estuvo al frente del campo de exterminio de Jasenovac a partir de Abril de 1942. Se hizo notar por matar a niños prisioneros con sus propias manos. Fue condenado a muerte y ahorcado con el hábito que solía vestir en el campo. La orden franciscana tuvo un relevante papel en el genocidio, y, al final de la guerra, en la organización y socorro de los nazis, usando el Vaticano como lanzadera hacia América del sur.

El 11 de abril de 1941, un día después de la entrada del traidor Kvaternik y del ejército alemán en la capital croata, la emisora de radio de Zagreb instruía a la gente para dar la bienvenida al ejército alemán e indicaba que en las parroquias católicas se respondería a todas las preguntas y se darían instrucciones sobre las tareas por realizar. De este modo desde el primer día de ocupación nazi las parroquias católicas fueron utilizadas como centros de propaganda política al servicio de los invasores y de sus colaboradores ustachi. Cuando Ante Pavelic vuelve de Italia, en donde estaba refugiado, a su paso por la ciudad de Ogulin el canónigo Ivan Mikan anuncia su “programa de festejos”: “Tendremos una purga… los perros serbios serán conducidos a través del río Drina”. A los genocidas clerical-fascistas se les podrá acusar de sus crímenes, pero de nada más. Anunciaban sus planes con claridad meridiana, y se sentían orgullosos de su “claridad de ideas”.

Por ejemplo, en el boletín del arzobispo de Sarajevo, “Katolicki Tjednik” (número 35 del 31 de agosto de 1941) podemos leer un “vibrante articulo” del sacerdote Petar Pajic, en donde nos anuncia que “hasta ahora Dios hablaba a través de encíclicas papales, numerosos sermones, catecismos, publicaciones cristianas, a través de los heroicos ejemplos de los santos, etc., y ¿cuál fue el resultado? No quisieron escuchar, estaban sordos. Ahora Dios ha decidido emplear otros métodos. Va a organizar las misiones ¡Las misiones de Europa! ¡Las misiones del mundo! Que serán defendidas no por sacerdotes sino por comandantes del ejército guiados por Hitler. Los sermones se escucharán con la ayuda de cañones, ametralladoras, tanques y bombarderos. El lenguaje de estos sermones será internacional. Nadie podrá decir que no entendió ya que todo pueblo conoce con certeza lo que son la muerte, las heridas, la enfermedad, el hambre, el miedo, la esclavitud y la pobreza”.

Segunda parte

Los trabajadores inmigrantes forman parte de nuestra clase obrera

Juan Manuel Olarieta

Las sociedades humanas son esencialmente nómadas. Van y vienen de un lugar a otro desde hace miles de años. Lo realmente singular y reciente en el hombre es la vida sedentaria, a pesar de lo cual en el futuro los desplazamientos poblacionales irán en aumento.

En todos los países la acumulación originaria de capital ha supuesto un enorme flujo migratorio interno del campo a la ciudad. El campo se vacía y millones de personas se aglomeran en las grandes urbes.

Las condiciones de trabajo y de vida de los inmigrantes siempre han sido las peores. La política de la burguesía es igualar a ellas todas las condiciones de trabajo y de vida del conjunto de la clase obrera. La del proletariado es la opuesta: igualarlas por arriba.

Las guerras siempre han causado enormes desplazamientos de población, incluidas la guerra civil española y la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad las guerras son consecuencia del imperialismo y la mayor parte de los refugiados son mujeres y niños. En el futuro las guerras imperialistas también provocarán desplazamientos poblacionales masivos.

A lo largo de su historia el capitalismo nunca ha solucionado el problema de la vivienda para los obreros, que quedan hacinados en barrios y chabolas. Lo mismo ocurre con los emigrantes, que padecen el mismo problema en su versión más extrema.

Decía Lenin que el imperialismo invierte los flujos de emigración. Disminuye la que va de los países más desarrollados a los más atrasados y aumenta la que va en dirección contraria.

La capacidad de un país para absorber un determinado volumen de mano de obra inmigrante está determinada por su capital, una ley que Marx llamó “superpoblación relativa”.

“Divide y vencerás”. Todo sistema de dominación se apoya en la división de las fuerzas del enemigo. Para imponerse, el capitalismo también divide a la clase obrera y luego enfrenta a sus distintas partes entre sí.

La división entre los autóctonos y los emigrantes es una de ellas.

Otra es la división entre quienes tienen trabajo y quienes quedan en el paro o en condiciones precarias de empleo, que Marx calificó como “ejército industrial de reserva”.

La existencia de mano de obra inmigrante, activa o desempleada, es un fenómeno económico, social e histórico irreversible porque para el capital es tan importante la parte de la fuerza de trabajo activa como la que está en el paro.

En España uno de cada diez obreros activos aproximadamente es inmigrante. La proporción de parados es varias veces superior. En ningún país de Europa la burguesía va a repatriar jamás a los trabajadores inmigrantes, por más que se encuentren sin empleo. Siempre va a existir una parte de la fuerza de trabajo inmigrante en paro y en condiciones de trabajo precarias, sobre-explotada y sin ninguna clase de derechos laborales, sociales, educativos ni sanitarios.

La única forma de acabar con esta situación es acabar con el capitalismo, no con los inmigrantes.

El imperialismo, decía Lenin, es el capitalismo en descomposición, es decir, una época histórica caracterizada por la podredumbre. La burguesía está podrida y a su alrededor todo lo pudre y lo corrompe.

Una de las muestras de la decadencia actual del capitalismo en los países más desarrollados de Europa es su incapacidad para reproducir la fuerza de trabajo que el capital necesita y que se ve obligado a importar de otros países. Los países más desarrollados son viejos (en todos los sentidos de la palabra); los países más atrasados son jóvenes (ídem).

Otra de las muestras de la decadencia actual de la burguesía en Europa es el fascismo, el patrioterismo, el racismo, el parasitismo, el oportunismo, el fanatismo, los prejuicios y la ignorancia de que hacen gala abiertamente sus portavoces, incluso en los parlamentos, las universidades y los medios de comunicación.

En su degeneración, la burguesía corrompe a “las capas superiores del proletariado”, escribió Lenin, que quedan cautivas de los mismos prejuicios fascistas y racistas de la burguesía. Junto al fascismo surge el socialfascismo, que es la misma ideología burguesa podrida para consumo de los obreros y el lumpen.

Si la ideología de los obreros autóctonos está -en buena parte- supeditada a la de la burguesía, la de los inmigrantes, que proceden no sólo de países atrasados sino de sus regiones más rurales, es en ocasiones de tipo feudal.

El proletariado tiene sus propios principios, que no son ni burgueses ni feudales. Lucha por cambiar las convicciones subjetivas del conjunto de la clase enfrentándose a las objetivas.

Quien impulsa esa lucha son sus sectores más avanzados, los cuales se atienen a dos principios básicos, ambos opuestos a los de la burguesía. El primero es que, por principio, el proletariado se opone a todo intento de división de la clase obrera. El segundo es que los sectores más avanzados impulsan el desarrollo de los más atrasados, y no al revés.

Las convicciones subjetivas de cualquier trabajador, incluidos los inmigrantes, no son un obstáculo sino el objeto mismo del trabajo político de la vanguardia, que no se atiene a ellas, ni siquiera cuando son las más atrasadas, sino sobre todo a su condición de clase y a su práctica.

En algunos países de Europa, como Alemania, la vanguardia de la clase obrera ya son los inmigrantes, a causa del peso de la aristocracia obrera entre los autóctonos.

Por el contrario, la debilidad del capitalismo en España debilita también a la aristocracia obrera, manteniendo a los autóctonos al frente del proletariado, por lo que corresponde a ellos dirigir al conjunto de la clase.

Cuando la vanguardia del proletariado no presta la atención debida a los sectores más atrasados de su clase, la burguesía y las ONG ocupan su lugar, sustituyendo con la beneficencia el trabajo sindical y político.

Para que los sectores del proletariado más avanzados desarrollen su trabajo político entre los más rezagados, deben entender sus condiciones objetivas y subjetivas, cualesquiera que sean. “Entender” no significa aceptar, admitir o someterse a ellas, sino conocerlas, porque no se puede cambiar aquello que no se conoce.

Los inmigrantes ya están aquí y se van a quedar, como se han quedado siempre. Tengan o no tengan trabajo. Se trata de un fenómeno irreversible, objetivo e independiente de los gustos o preferencias, tanto de los autóctonos como de los propios inmigrantes. Si el capitalismo no puede asegurarles (ni a ellos ni a nadie) unas condiciones mínimas de trabajo y de vida, el proletariado no puede seguir el juego de la burguesía, cualquiera que sea, bajo ningún concepto. Lo que tiene que hacer es acabar con el capitalismo.

Además de fuerza de trabajo, los inmigrantes son una enorme fuerza ideológica, cultural e intelectual que pone al proletario en inmejorables condiciones para llevar a cabo sus tareas políticas, que no son sólo nacionales sino también internacionales.

Para emprender una tarea revolucionaria internacional, el proletariado de cualquier país se tiene que poner a la altura de los sectores más avanzados del mundo en el terreno ideológico, político y cultural, no al altura de las concepciones más miserables y mezquinas del racismo, el patrioterismo y la xenofobia. “Sólo una teoría de vanguardia permite al proletariado desempeñar su labor de vanguardia”, escribió Lenin.

El avance del ejército regular sirio preocupa a la OTAN

Cuando Alepo, la capital económica de Siria, está a punto de caer en poder del ejército regular, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, tuvo ayer que mostrar la preocupación de la alianza militar imperialista: “El refuerzo militar sustancial de Rusia en Siria y en el Mediterráneo oriental está a punto de desplazar el equilibrio estratégico de la región”.

Stoltenberg lamentó el apoyo ruso al gobierno de Damasco: “Los ataques aéreo rusos, cuyo objetivo principal son los grupos de oposición de Siria, minan el esfuerzo para encontrar una solución política al conflicto sirio”.

A las marionetas de la OTAN en la región, como Arabia saudí, les ha faltado tiempo para mostrar su disposición a enviar tropas a Siria para impedir el avance del gobierno de Bashar Al-Assad sobre el terreno con la excusa de la lucha antiterrorista.

“Si la coalición tiene la voluntad de lanzar una operación terrestre, contribuiremos de manera positiva”, dijo el jueves el general saudí Ahmed Al-Assiri.

Cada día que pasa, el equilibrio de fuerzas en la guerra de Siria se desnivela contra los intereses del imperialismo y sus aliados de la coalición, lo cual va a repercutir de manera determinante en las negociaciones de paz de Ginebra.

Ante su retroceso, la “oposición” exige a sus patronos que aumenten la ayuda material, con el chantaje de abandonar en las negociaciones de paz en caso contrario.

Pero los patronos, que se reunieron el jueves en Londres, no están por la labor. Ni siquiera han incrementado los fondos para la “ayuda humanitaria”. Las previsiones de aportar 10.000 millones de euros se han quedado en la mitad.

Estados Unidos editó y financió manuales de la yihad para niños

El llamado “terrorismo islámico” no existía antes de que la CIA emprendiera la Operación Ciclón en Afganistán. El 23 de marzo de 2002 el Washington Post (1) informó de que entre 1984 y 1994 Estados Unidos gastó 51 millones de dólares en un programa escolar para formar yihadistas para la Operación Ciclón. Cuando no existían las redes sociales, la CIA se dedicó a eliminar los libros islámicos tradicionales para sustituirlos por otros.

Aquellos libros siguieron siendo utilizados por los talibanes después de 1994. Contenían propaganda anti-soviética y afirmaban que los afganos eran “guerreros naturales”, llamados por dios a las armas. Los niños aprendían a contar con tanques, misiles y minas.

Los libros de textos fueron editados por el Afghanistan Centre en la Universidad de Nebraska. En ellos se enseñaba el Corán con profusas referencias a armas, bombas y tanques, poblando la psique de los jóvenes de estos países de un paisaje de violencia y terror.

Ahmad Fahim Hakim, un maestro que en 2002 trabajaba en la organización sin ánimo de lucro Cooperation for Peace and Unity en Pakistán, dijo que “las imágenes eran horrendas, pero los textos eran mucho peores”. De 100 páginas, 43 contenían pasajes o imágenes violentas.

Un oficial estadounidense del Asia Task Force, dijo al Washington Post que “estábamos muy contentos de ver que estos libros destrozaron a los soviéticos”. Cuando en su momento le preguntaron al Consejero de Seguridad Nacional Brzezinski, contestó que pese a que se formaron terroristas, el plan fue un éxito puesto que detuvieron la expansión del comunismo.

En 2011 el periodista Syed Nadir del Express Tribune de Pakistán señaló (2) que los libros de texto crearon “una generación que celebra la muerte y no la vida” y en la que “la violencia es aceptada como algo natural y cotidiano”. La propaganda, escribió, “transformó la región en los últimos 25 años. No cabe sorprenderse entonces de que, tras la aceptación y proliferación de la violencia en las clases y en las pantallas de televisión, los niños están recreando ataques suicidas como juego”.

(1) https://www.washingtonpost.com/archive/politics/2002/03/23/from-us-the-abcs-of-jihad/d079075a-3ed3-4030-9a96-0d48f6355e54/
(2) http://blogs.tribune.com.pk/story/4877/learn-to-be-taliban-k-is-for-kalashinkov/

Tras invadir Letonia el ejército ruso desencadena la Tercera Guerra Mundial

Al principio fue “Occupied”, un documental de ficción sobre una supuesta intervención rusa en Noruega, encargada por la Unión Europea con el trasfondo de la guerra energética contra la ecología y un falso debate sobre un hipotético deber de resistencia popular.

Ahora, en pleno “prime time”, la cadena pública británica BBC 2 emite otra serie de ficción “World War Three: Inside the War Room” (Tercera Guerra Mundial: en el Gabinete de Guerra) en la que Rusia invade Letonia, y la cuestión que se plantea es saber si será necesario masacrar o no a algunos millones de rusos (1).

La guerra mediática ha ascendido un peldaño. Su guión no puede ser más simple: Rusia invade Letonia para apoyar a los separatistas pro-Kremlin, que se han apoderado de una veintena de ciudades a lo largo de la frontera rusa. En tanto que la OTAN tarda en intervenir, el Reino Unido y Estados Unidos deciden ayudar a Letonia y expulsar a las fuerzas rusas del territorio. Rusia responde con un ataque nuclear en el que mueren 1.200 militares británicos. El Reino Unido rechaza recurrir a las armas nucleares para ayudar a la OTAN a recuperar el control de Latgale (región del este de Letonia), pero no así los Estados Unidos. Estalla la Tercera Guerra Mundial.

Como escribe el Telegraph, el escenario es uno de los mas realistas desde que “Rusia se anexionó Crimea” y pasa de la ficción a la realidad sin pestañear:

“La OTAN lleva tiempo preocupada sobre las interferencias rusas en los Estados bálticos, y el personal directivo practica regularmente juegos de guerra para sondear cómo responderían los dirigentes occidentales a un conflicto. Estos ejercicios son ‘top secret’, pero ahora la BBC juega su propia juego de guerra y un nuevo film muestra lo que pudiera suceder en la vida real. ‘World War Three: Inside the War Room’ reúne a un gabinete de guerra de antiguos militares y diplomáticos para responder a una hipotética pero muy posible confrontación en Europa del Este, teniendo en cuenta la anexión de Crimea a Rusia en 2014” (2).

La ficción comienza con una reescritura de la historia: después de que Rusia bombardeara Georgia en 2008 (ya no es Georgia quién atacó a Osetia del sur), después de que tropas soviéticas hayan invadido Ucrania en 2014 (ya no es Kiev quien ha agredido al Donbas), estas famosas y místicas tropas rusas llegan a los países bálticos, e invaden Letonia.

Unos montajes de imágenes de guerras, principalmente en el Donbas, son manipulados y mezclados con imágenes ficticias; opiniones de Putin con el texto modificado se intercalan unas con otras, mostrando cómo la población rusa toma el control del país. Se iza una bandera rusa, y su ejército es enviado en apoyo de los combatientes.

Cualquiera que vea la película de pasada no puede saber qué parte de ella es ficción, porque la ficción está colocada sobre un fondo documental. Para añadir confusión a los espíritus, las personas presentes en el Cuartel General son auténticos personajes de la vida política británica:

– Richard Shireff, general retirado, antiguo comandante supremo adjunto de las fuerzas aliadas en Europa (OTAN-SACEAUR). Se destaca su viaje al frente de una delegación de la OTAN en Ucrania en 2012 para apoyar el programa de rearme del país.

– Baronesa Pauline Neville-Jones, nombrada en 2010 por Cameron ministra de Estado para la Seguridad y la Lucha contra el Terrorismo con un puesto permanente en el Consejo de Seguridad, dimitida en 2011. De 1998 a 2004 formó parte del Comité de Control de la BBC (coincidencia).

– Christopher Meyer, antiguo embajador de Gran bretaña en los Estados Unidos (1997-2003), época de la invasión norteamericana de Irak.

– Sir Tony Brenton, antiguo embajador de Gran Bretaña en Rusia (2004-2008).

– Alan West, Barón West de Spithead, ministro de Seguridad y Lucha contra el Terrorismo (2007-2010), miembro permanente del Consejo Privado de la Reina.

Estas personas tienen que responder a un dilema: ¿deben enviar tropas a combatir a los rusos para apoyar a los letones? La respuesta no puede ser más cínica: no vamos a correr el riesgo de una Tercera Guerra Mundial por dos millones de habitantes.

Pero la situación se complica cuando Rusia amenaza lanzar una bomba en el Parlamento británico, oráculo de la democracia donde los haya. Finalmente, se decide no seguir a Estados Unidos y no bombardear Rusia y su población.

Pero no crean que esto se debe a un ataque de humanismo, porque los motivos son argumentos dignos de los nazis: “La cuestión es saber si se va a matar para nada a millones de rusos. No me hubiera importado matar algunas decenas de miles, pero si no les amedrentamos con esto, no servirá de nada”, dice Sir Tony Brenton, antiguo embajador de Gran Bretaña en Rusia.

Si fuera útil, se hubiera podido eliminar de la faz de la tierra algunos millones de seres humanos. La frase se encuentra en el minuto 3:15.

Estos individuos no juegan a la rusofobia; simplemente son rusófobos. Para ellos Rusia es el enemigo. El enemigo total, el enemigo que hay que destruir.

Lo que les da miedo es el recuerdo del fracaso de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. La destrucción física de las poblaciones eslavas no hace más que reforzar su sed de victoria. Más de veinte millones de muertos no han servido en absoluto para doblegar a los pueblos de la URSS. Ciertamente, Rusia se distingue en esto de otros países europeos.

¿Cómo se puede hablar impunemente sobre la muerte de millones de personas, de seres humanos, y a continuación hacer grandes discursos sobre los derechos del hombre? Precisamente porque no consideran a esos millones como seres humanos. Es la esencia de una argumentación fascista.

¿Sólo es un documental? Como subraya la crítica de los diarios ingleses, los “expertos” son profesionales en acción, y deben manejar una situación como lo harían fuera de cámara, si eso sucediera realmente. Estamos oyendo, de esta manera, lo que piensan realmente esas personas que han ocupado importantes puestos. Eso es lo que da escalofríos.

La propaganda de guerra ha alcanzado tal nivel en Occidente que a esto hemos llegado. Ni siquiera en la Guerra Fría llegaron a este punto. Tal nivel de mediocridad exige mucha constancia y esfuerzo. Enhorabuena, porque lo han conseguido. ¿Cómo hubiera reaccionado el “mundo civilizado” si Rusia hubiera producido este tipo de documentales?

(1) http://rutube.ru/video/70855cda8b8e8533cdea370a3650a960/
(2) http://www.telegraph.co.uk/tv/2016/02/03/what-happensif-cold-war-turnsto-world-war-three/

La masacre de 17 de Octubre de 1961 en París

La masacre de París del 17 octubre de 1961 ocurrió durante la guerra de Argelia. La represión de la policía parisina, entonces dirigida por Maurice Papon (condenado en 1990 por crímenes contra la humanidad perpetrados durante el régimen colaboracionista Vichy), contra la población argelina de la región parisina dura todo el otoño de 1961. Para entonces Francia ya había más o menos perdido la guerra, y Charles de Gaulle empezaba a negociar con el FLN.

El día 17 de octubre de 1961, una manifestación pacífica convocada por el FLN contra el toque de queda impuesto sobre los argelinos que vivían en la región parisina por el prefecto de policía Maurice Papon desembocó en una represión brutal, que causó entre 70 y 200 muertos.

El historiador Jean-Luc Einaudi cuenta 200, y 325 argelinos muertos por la policía a lo largo del otoño de 1961. Los argelinos no fueron las únicas víctimas, porque el racismo de la policía hacía que cualquier persona de color (marroquíes y tunecinos, pero también portugueses) fuera detenida, golpeada y asesinada.

Algunas de las víctimas fueron arrojadas al río Sena desde los puentes, tras ser golpeadas hasta la inconsciencia. Los archivos policiales han demostrado que Papon animó a los oficiales a obrar de esa manera; por otro lado, los policías participantes tuvieron la precaución de quitarse el número de placa del uniforme, lo que demuestra una acción organizada.

El 17 de octubre de 1961 las fuerzas policiales bloquearon todos los accesos a la capital, las estaciones de metro, los trenes, las llamadas “portes” (puertas), etc. De aproximadamente 150.000 argelinos residentes en París, se calcula que entre 30.000 y 40.000 se unieron a la manifestación. Las acciones policiales efectuaron 11.000 detenciones y los detenidos fueron transportados por el RATP (autobuses y trenes de cercanías) al Parc des Expositions, centro de internamiento ya usado durante la ocupación nazi.

Los detenidos no sólo eran argelinos, sino también marroquíes, tunecinos, españoles e italianos emigrantes, que fueron enviados a diversos acuartelamientos, el Palais des Sports de la Puerta de Versalles, el Estadio Coubertin, etc.

A pesar de estas detenciones, entre 4.000 y 5.000 personas consiguieron agruparse y manifestarse pacíficamente entre la Plaza de la República y la Plaza de la Ópera, sin incidentes. Pero fueron bloqueados en Ópera, y los manifestantes retrocedieron. A la altura del Cine Rex (actual Rex Club, en los Grandes Bulevares), la policía abrió fuego y cargó contra los manifestantes, causando bastantes muertes.

En el puente de Neuilly (que separa a París de los suburbios) las fuerzas policiales también abrieron fuego, causando más muertos. Los argelinos fueron arrojados al Sena en diversos puentes de la ciudad y los suburbios, principalmente en el céntrico Puente Saint-Michel, justo al lado de Notre Dame y a dos pasos de la Prefectura de policía….

El silencio se mantuvo, en algunos casos, mediante amenazas contra policías que habían sido testigos y podrían haber denunciado a sus compañeros. La masacre fue objeto de ocultación estatal. El presidente Charles de Gaulle dijo que era algo “secundario”. El 8 de febrero de 1962 una manifestación, principalmente de miembros del Partido Comunista y de la CGT también acabó en una masacre (la llamada “masacre de Charonne”, una estación de metro parisina).

En la década de los 90 la Masacre del 17 de Octubre, como es conocida en Francia, llegó a la conciencia nacional. En particular, el testimonio de Jean-Luc Einaudi durante el proceso de Maurice Papon por crímenes contra la humanidad le ayudó a conseguir permiso para investigar los archivos de la policía, a los cuales no había tenido acceso antes (échate a temblar, Rodolfo Martín Villa…).

Papon fue juzgado solamente por los hechos perpetrados cuando era prefecto de Burdeos durante la Segunda Guerra Mundial y siempre negó, a pesar de las pruebas acumuladas contra él por el historiador Jean-Luc Einaudi, su responsabilidad directa en la masacre. El 17 octubre de 2001 el alcalde socialista de París, Bertrand Delanoë, puso una placa en el puente de Saint-Michel para conmemorar la masacre. El 18 de febrero de 2004 se realizó una petición para nombrar a una estación de metro en Gennevilliers como “17 de Octubre de 1961”, en recuerdo de la masacre.

“Aquí ahogaron a los argelinos”, recuerda la pintada

Carta a los sobrecogedores

Bianchi

Me gustaría ofrecer auxilio espiritual, que no acomodo material pues que este va de suyo y es consustancial a la condición de manilargo y varilarguero sobrecogedor dizque sus dineros son fundados, probos y sudados, no sucios ni en entredicho.

Acudo, pues, súbito, en socorro de quien tal vez, por escrúpulo o remilgo, se sienta cohibido, cariacontecido y reconcomido, cual católico preconciliar, por ver que su fortuna crece y se enriquece como maná celestial y le atosigan y se autolacera por mala conciencia con citas impertinentes amén de intempestivas de cariz bíblico-neotestamentario tales como: «¡Ay de vosotros los ricos, porque ya tenéis vuestra consolación!» (Lc.6.24). O la clásica y demoledora que dice: «Es más fácil que un camello entre en el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos» (Mt.19.24). ¿Cómo compaginar la fe con estas «sobrecogedoras» sinecuras sobrevenidas en diferido?

Vayan otras citas bíblicas para serenar almas atormentadas por hormigueos de conciencia (cuando veas un pobre, no te hurgues la conciencia como quien se hurga la nariz, nos reconfortaba el otro día El Roto a los bienhechores de la humanidad toda). Nuestro Señor Jesucristo no fustiga a los ricos por el hecho de serlo: lo que condena es el mal uso de las riquezas. Los ricos pueden ser discípulos del Señor. A los ricos Epulones no los aleja de sí (la expulsión de los mercaderes del Templo fue un mal día de quien no entendía la economía mercantil o economía de bazar de aquella época, y la actual a juzgar por los zocos árabes y mercados persas), sino que, decimos, les advierte del peligro de la abundancia de bienes y les aconseja: «Granjeaos amigos con las riquezas» (Lucas, 16.9). Este es el sentir cristiano, como atestigua el tarsiota Pablo en su carta a Timoteo: «A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en lo inseguro de las riquezas, sino en Dios, que nos provee espléndidamente de todo para que lo disfrutemos; que practiquemos el bien, que se enriquezcan de buenas obras, que den con generosidad y con liberalidad; de esta forma irán atesorando para el futuro un excelente fondo con el que podrán adquirir la vida verdadera».

No caigamos, pues, en el error de condenar a los ricos por el hecho de serlo. Hay hombres con pingüe hacienda que son buenos: trabajan y no se dedican a la buena vida; crean riqueza y empleo y viven limpiamente; son esposos fieles y padres abnegados. No continúo por celo de abrumar al lector.

Buenas tardes.

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