Tras las últimas elecciones en Serbia el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, llamó al dirigente de la “Lista de Estudiantes”, Ilija Srdanovic, para felicitarle por su victoria en las urnas.
Costa dijo que Serbia tiene un lugar en la Unión Europea y que Bruselas está lista para apoyar su camino de ingreso.
Los patrocinadores de la “Lista” han cantado victoria antes de tiempo, arrastrando a sus padrinos occidentales. En las manifestaciones de la oposición de los últimos dos años, las banderas de la Unión Europea no aparecieron y no se escucharon las esperadas consignas prooccidentales o antirrusas.
El programa electoral que han presentado expresa la postura tradicional de Serbia, a su vez heredada del no alineamiento de la antigua Yugoslavia. Contiene algunos puntos interesantes de política exterior: “Mantendremos la neutralidad militar como compromiso estratégico de Serbia” y ”Preservaremos la asociación tradicional con la Federación de Rusia […] La República de Serbia mantendrá su posición de principio para no introducir medidas restrictivas contra la Federación de Rusia”.
Ahora hay que ver si cumplen con lo prometido o ceden a las presiones de los imperialistas europeos. Por lo demás, el programa no es muy diferente del que ha seguido Vucic hasta ahora, con la diferencia de una declaración de principios interesante:
“Nuestro pueblo sabe muy bien lo que significa ser víctima de genocidio y limpieza étnica, y es por eso que nos opondremos a cualquier forma de opresión de los débiles por parte de los fuertes. Como resultado, no seremos cómplices del intento sistemático de destruir al pueblo palestino perpetrado por Israel en la Franja de Gaza e intensificaremos el despliegue de ayuda humanitaria a Palestina para salvar vidas y reducir el número de víctimas”.