La empresa Cascade Systems ha desarrollado un sistema de guerra electrónica, llamado Lima, para desviar el vuelo de los drones y misiles. Luego se lo ha vendido al ejército ucraniano, lo que explica que en Rumanía y otros países europeos hayan caido drones rusos, que los medios de intoxicación presentan como otras tantas amenazas y agresiones.
Ya no es necesario destruir o derribar los drones ni los misiles. Lima interfiere la navegación de los drones, sustituye los datos y altera las coordenadas en varios kilómetros (*).
A diferencia de los inhibidores comunes (“jamming”) que se limitan a bloquear o apagar la señal, Lima intercepta y manipula los flujos de navegación por satélite (GPS y Glonass).
El sistema “engaña” al objetivo haciéndole “creer” que está a miles de kilómetros de distancia. En pruebas o ataques reales se le ha hecho “creer” que vuela sobre Lima, la capital de Perú, lo que obliga al dron o misil a realizar giros bruscos automáticos para corregir su rumbo, provocando que caiga en cualquier otro lugar.
Manipulando las coordenadas, el ejército ucraniano logra que los drones rusos caigan en ciertos países de la OTAN próximos a la frontera con Rusia para forzarlos a sumarse a la guerra y provocar una escalada.
La producción de cada dispositivo cuesta hasta 58.000 euros, dependiendo de la versión. La empresa estima que la protección de una gran ciudad requiere entre 30 y 100 de estos dispositivos, lo que supone un gasto de aproximadamente 5 millones de euros.
Los primeros prototipos del sistema Lima aparecieron en 2022 para contrarrestar los misiles de crucero rusos. Cascade Systems tuvo que invertir más de dos millones de dólares y realizar años de pruebas antes de ponerlos a disposición del ejército ucraniano.
El sistema ha sido utilizado por la unidad de guerra electrónica “Night Watch” desde febrero de 2023. Los primeros cinco sistemas se desplegaron en los alrededores de Jarkov y Zaporiya.
El 9 de marzo Lima superó con éxito su primera prueba en condiciones reales, durante la cual los ucranianos neutralizaron nueve misiles de crucero que habían entrado en su área de efecto y un dron de reconocimiento Granat. Dos meses después, otros dos misiles de crucero fueron desviados de su trayectoria y cayeron a varios kilómetros de su objetivo.
El sistema se desplegó a mayor escala en julio de 2024 y, en octubre del año pasado, comenzó a utilizarse para la protección de infraestructuras, lo que permitió a la empresa obtener jugosos contratos con el gobierno de Kiev. Hasta la fecha, Cascade Systems ha suministrado más de 400 sistemas al ejército ucraniano.
La empresa afirma que, en los últimos 18 meses, su sistema ha neutralizado más 20.000 drones y desviado decenas de misiles balísticos y de crucero de sus trayectorias.
A principios del año pasado, el ejército ruso comenzó a utilizar antenas Comet mejoradas para protegerse de las interferencias, lo que dejó inoperantes los sistemas ucranianos de guerra electrónica existentes, incluidas las versiones anteriores de Lima.
Tres meses después, los ingenieros de la empresa desarrollaron una nueva versión, denominada Lima Quant, diseñada para neutralizar las antenas Comet. Este sistema combina la sustitución de señales tradicionales por nuevas señales de alta frecuencia.
La respuesta de Rusia ha consistido en aparcar los viejos misiles y recurrir a los ataques con los nuevos misiles Oreshnik.
(*) https://www.politico.eu/article/ukraine-lima-electronic-warfare-system-jam-russian-ballistics/