Ayer la OTAN difundió la imagen de un submarino ruso de clase Kilo, detectado en el Extremo Norte por el Grupo Marítimo Permanente 1 de la OTAN (SNMG1). El Mando Marítimo de la Alianza dio a conocer la información publicando la imagen de dicho submarino.
Desde hace varios años, la región ártica concentra el esfuerzo de los países miembros de la Alianza para estrechar el cerco a Rusia por mar.
La OTAN presentó la noticia a bombo y platillo, como si fuera un trofeo de guerra. El Mando Marítimo de encabezó su publicación con estas palabras: “Detectado un submarino ruso de clase Kilo en el Extremo Norte, observado por el Grupo Marítimo Permanente 1 de la OTAN (SNMG1)”.
En el organigrama de la OTAN el SNMG1 es uno de los cuatro grupos marítimos permanentes de la OTAN, encargados de mantener una presencia continua tanto en tiempos de paz como en periodos de crisis. Un oficial de la SNMG1 describió el paso entre Groenlandia, Islandia y Reino Unido como la puerta de entrada de las fuerzas submarinas rusas hacia el Atlántico.
A continuación, el mando describió cómo la Alianza rastrea este tipo de buques: “La guerra antisubmarina es un esfuerzo colectivo. Buques, submarinos, aviones y helicópteros de toda la Alianza trabajan juntos a diario para detectar, seguir y, si es necesario, contrarrestar cualquier amenaza bajo la superficie”.
El Mando Marítimo concluyó su publicación aclarando las intenciones de la Alianza: “Nuestra postura es defensiva, nuestro nivel de preparación es creíble y nuestra determinación es clara: disuadir cualquier agresión y garantizar la seguridad de los mil millones de personas que viven en Europa y América del Norte”.
El Kilo es un submarino de ataque con propulsión diésel-eléctrica, diseñado durante la época soviética y posteriormente modernizado. Algunas versiones recientes, denominadas “Kilo mejorados”, pueden lanzar misiles de crucero Kalibr.
Rusia controla más de la mitad del litoral ártico, lo que equivale a unos 24.000 kilómetros de costa.