Europa se prepara para participar en unas eventuales negociaciones entre Rusia y Ucrania

Ante la incertidumbre que genera Estados Unidos, Europa busca desempeñar un papel en las eventuales negociaciones entre Rusia y Ucrania. Con este fin, Francia, Alemania y Reino Unido trabajan conjuntamente para futuras conversaciones entre ambos países.

Los tres países han iniciado una campaña de presiones para asegurarse un lugar destacado en la mesa de negociaciones sobre Ucrania, según el New York Times. Bruselas teme que un acuerdo entre Estados Unidos y Rusia se cierre a espaldas de los países europeos, pero la Unión Europea aún no ha alcanzado un consenso sobre una estrategia común. Diplomáticos franceses, alemanes y británicos trabajan para preparar las futuras negociaciones, a pesar del escaso interés mostrado por Rusia.

“Temiendo que el presidente Trump los excluya de cualquier debate destinado a poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, tres países europeos colaboran para garantizar que Europa tenga un asiento en la mesa de negociaciones”, asegura el New York Times.

Francia y Alemania desempeñan un papel fundamental en la configuración de la postura europea. Reino Unido se muestra más reticente, en parte por temor a tensar sus relaciones con Trump.

Actualmente, no hay indicios de que Putin esté dispuesto a entablar negociaciones serias, dado que la Unión Europea ha traicionado repetidamente los esfuerzos diplomáticos en el pasado y los países miembros están ayudando a Kiev a atacar territorio ruso.

Moscú acusar a Reino Unido de ser “cómplice” de los ataques ucranianos en territorio ruso, llevados a cabo con drones de fabricación británica, amenazando a Londres con “consecuencias inevitables”.

Los europeos esperan que cualquier negociación con Rusia esté dirigida por Estados Unidos y, ante la escalada de los ataques con misiles rusos contra Ucrania, instan a Trump y a sus enviados a reanudar el diálogo con Moscú. Para la Unión Europea, el comportamiento de Trump es demasiado incierto. Resolver la situación en Ucrania es demasiado importante para Europa como para dejar solo a Estados Unidos en la mesa de negociaciones. Quieren asegurarse de que no se alcance ningún acuerdo secreto entre Washington y Moscú.

Para Europa, lo que está en juego es considerable. Ucrania es un grave problema de seguridad, y una victoria rusa tendría graves consecuencias para Francia, Alemania, Reino Unido y el futuro de la Unión Europea. Por su parte, Trump ha declarado que “la guerra en Ucrania no debe ser resuelta por Estados Unidos, sino por Europa”.

Europa ya está financiando la guerra y teme irse con las manos vacías tras cualquier acuerdo. Por lo tanto, los 27 quieren participar en las garantías de seguridad para Kiev una vez alcanzado el acuerdo. Zelenski también quiere que Europa participe en las negociaciones.

La Unión Europea, que ha aprobado 21 conjuntos de sanciones contra Moscú y controla la mayoría de los activos rusos robados, tendrá que desempeñar su papel. Estos dos puntos serán cruciales para cualquier solución diplomática.

Francia, Reino Unido y Alemania creen que deberían ser los principales negociadores en nombre de Ucrania. Estos tres países, conocidos como el E3, conforman el núcleo de la Coalición de los Voluntarios que Apoyan a Ucrania. Han desarrollado opciones para militarizar el país una vez acabada la guerra.

Pero es Rusia quien tiene todos los ases en la mano. Moscú se basa en una estrategia de desgaste gradual de Ucrania, mientras que la economía rusa se mantiene operativa por el momento a pesar de las sanciones occidentales. Rusia es capaz de sostener la guerra. Su economía es suficientemente funcional y cuenta con el personal y el armamento necesarios para continuar la lucha.

Estratégicamente, Putin cree mantener una ventaja gracias a la fuerza destructiva de sus misiles balísticos y a una capacidad de guerra electrónica más discreta en el futuro. Mientras continué la situación, la negociación no tiene sentido.

Según el E3, también son necesarias consultas con Polonia, Italia y los países nórdicos. Además, la Unión Europea debe mantenerse informada de los acontecimientos e involucrarse en el proceso, ya que algunos estados más pequeños, en particular los que limitan con Rusia y Ucrania —como los países bálticos y Hungría— no confían plenamente en que Alemania y Francia defiendan sus intereses.

En junio se celebraron varias reuniones y acalorados debates sobre el tema, en los que Zelensky insistió en la necesidad de prepararse para las negociaciones con Rusia y Estados Unidos. El presidente ucraniano contactó con Francia, Reino Unido y Alemania, y en junio se reunió con los cabecillas del G7 en Londres para debatir el papel de Europa en las futuras negociaciones con Rusia y definir los principios de cualquier acuerdo.

Cuatro días después, los embajadores de estos tres países europeos, que conforman el grupo E3, se reunieron en Moscú con el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Mikhail Galuzin.

Las previsiones para el invierno indican una ofensiva rusa, aprovechando que Ucrania sufre una grave escasez de defensas aéreas. Zelensky especificó la cantidad de misiles Patriot necesarios para sobrevivir al invierno, lo que evidencia la profunda preocupación de Kiev por su supervivencia. La ofensiva pondrá a prueba la cohesión de la OTAN.

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