Tanto si se firma como si no, el acuerdo entre Estados Unidos e Irán no se va a cumplir en ningún caso, lo que va a originar una situación permanente de “guerra de baja intensidad”. Estados Unidos no sólo ha perdido la guerra sino también la hegemonía en un región estratégica, como Oriente Medio, una situación a la que no se va a resignar.
La experiencia histórica es contundente al respecto: tras la crisis de los rehenes en Irán, Estados Unidos firmó los Acuerdos de Argel en 1981, que jamás cumplió.
En aquel acuerdo, Estados Unidos se comprometió a no intervenir política o militarmente en los asuntos internos iraníes y a levantar el embargo sobre los activos iraníes, así como las sanciones.
A la vista del incumplimiento, Irán ha copiado aquellos acuerdos en los nuevos, casi literalmente.
También es dudoso que las sanciones se levanten, aunque es posible que algunas de ellas se alivien.
En cualquier caso, el memorando de entendimiento confirma que Estados Unidos no ha logrado ninguno de los objetivos que tenía al desencadenar la guerra. Se han reconocido los derechos soberanos de Irán para continuar el enriquecimiento de uranio, con una redacción ambigua: 30 días después de la firma, comenzarán las discusiones de 60 días sobre el uranio, a cambio de levantar las sanciones.
Los arsenales iraníes de misiles balísticos no tendrán límites. Sus relaciones con Hezbollah y otras fuerzas del “eje de la resistencia” se han fortalecido y continuarán en lo sucesivo. Los países árabes del Golfo se están alejando de su antiguo protector y buscan mejorar sus relaciones con Irán.
El vicepresidente J.D. Vance ha confirmado que Irán recibirá 300.000 millones de dólares para la reconstrucción. “Es el tipo de recursos a los que podrían tener acceso, siempre y cuando cumplan con su parte de la obligación”, ha comentado.
Más importante aún, Irán ha obtenido el derecho a controlar, junto con Omán, el Estrecho de Ormuz mediante una adición al artículo 5 del memorando.
En un intento de sabotear el acuerdo, Israel lanzó un ataque contra Beirut e Irán se retiró inmediatamente del memorando de entendimiento y anunció ataques de represalia contra el territorio israelí.
A su vez, Trump condenó públicamente a Netanyahu por el ataque a Líbano e Irán canceló sus represalias. Trump, que estaba absolutamente interesado en el memorando de entendimiento que se firmaría, tuvo que hacer concesiones adicionales. Uno de ellos garantizaba “la soberanía y el respeto de la integridad territorial de Líbano”, que Trump no había aceptado en las versiones anteriores.
Emiratos Árabes Unidos paga 3.000 millones de dólares a Irán
En las últimas escaramuzas de la guerra del Golfo, Emiratos Árabes Unidos, el peón más fiel de Israel en el Golfo, no había sufrido ataques iraníes, a diferencia de Kuwait, Jordania y Bahrein.
Fue a cambio del pago de 3.000 millones de dólares. El estado del Golfo había tomado la posición más contundente contra Irán, presionando a Estados Unidos para que continuara la guerra contra Irán, pero paralelamente estaba negociando un precio.
El pago podría alcanzar los 10.000 millones de dólares y algunas fuentes dijeron a Reuters que eventualmente pagará 20.000 millones de dólares.
El desembolso muestra el importante cambio que ha causado la guerra de Oriente Medio. Emiratos Árabes Unidos se unió a Estados Unidos e Israel para llevar a cabo docenas de ataques contra Irán. También trataron de impedir que Pakistán actuara como mediador para firmar un alto el fuego.
Arabia Saudí tuvo que conceder a Islamabad un nuevo préstamo después de que Emiratos Árabes Unidos exigiera el pago de su deuda como sanción por organizar las reuniones.
La Guardia Revolucionaria iraní es bienvenida
La semana pasada, Emiratos Árabes Unidos dio la bienvenida a miembros de la Guardia Revolucionaria iraní para una reunión con el jeque Tahnoun bin Zayed Al Nahyan, asesor de seguridad nacional de Emiratos Árabes Unidos y vicegobernador de Abu Dhabi.
Esta semana Emiratos Árabes Unidos también envió diplomáticos para participar en conversaciones cara a cara con altos dirigentes iraníes para reducir la tensión, según ha informado Bloomberg. Parece que la reunión se celebró en Teherán para impedir un ataque contra Emiratos Árabes Unidos.
No se sabe si la indemnización pagada a Irán procede de cuentas vinculadas a Teherán, que Abu Dhabi había congelado, o fondos soberanos emiratíes.
Un centro financiero para Irán
Durante décadas Emiratos Árabes Unidos ha sido un centro financiero para Irán, lo que ilustra que los negocios entre ambos países trascendían la rivalidad política. Los iraníes son los principales actores del mercado inmobiliario de Emiratos Árabes Unidos.
Después del inicio de la guerra contra Irán, Emiratos Árabes Unidos plantearon congelar miles de millones de dólares vinculados a Irán, pero nunca hubo ninguna confirmación pública de que hubieran llevado a cabo su amenaza.
El acuerdo entre ambos países permitiría a Irán asegurar la compensación que exigía a cambio de un alto el fuego, al tiempo que permitiría a Trump aparentar que no ha pagado ni un céntimo a Irán.