A principios de agosto dos cabecillas del Mosad fueron destituidos de sus cargos, según el Canal 12 israelí. El jefe de inteligencia de la central, que ocupaba el cargo desde diciembre, y el responsable de la oficina encargada de Irán se encuentran entre los afectados, aunque sus identidades no se han revelado oficialmente.
El objetivo del plan frustrado era debilitar al gobierno de Teherán por un método característico: levantar a las minorías del país y el resurgimiento de las protestas. El Jerusalem Post informa que se trataba de una iniciativa conjunta entre el Mosad y la CIA estadounidense, centrada en el envío de mercenarios kurdos a territorio iraní, con apoyo aéreo israelí y estadounidense (1).
Otras revelaciones apuntan a un objetivo más amplio: abrir un corredor al noroeste del país para miles de sicarios entrenados por el Mosad, con el fin de concentrar una fuerza de oposición de decenas de miles de personas en la capital.
Netanyahu presentó esta opción a Trump en febrero, buscando su aprobación para una acción más amplia contra el gobierno iraní. No pudieron materializar el plan.
Roman Gofman dirige el Mosad desde junio. Según el Canal 12, justifica las destituciones alegando la necesidad de rendir cuentas por el fracaso del proyecto. Sin embargo, esta versión es refutada por varias fuentes dentro de la central, citadas por The New Arab, que creen que Gofman y Netanyahu intentan culpar a otros por este fracaso (2).
“El plan no fracasó; simplemente nunca recibió la aprobación de Trump”, dijo una de las fuentes, añadiendo que dicha aprobación dependía precisamente del primer ministro y de su entonces secretario militar, el propio Gofman, antes de unirse al Mosad.
El periódico Haaretz cita a otra fuente cercana al asunto, quien afirma que el nuevo director de la central busca principalmente “ayudar a Netanyahu a desvincularse de la responsabilidad” por la fallida desestabilización de Irán.
Dirigentes militares citados por la prensa israelí, mencionan las tensas relaciones entre Gofman y los dos dirigentes destituidos desde que asumió el cargo. También sugieren una conexión con la próxima campaña electoral de Netanyahu.
Fundado en 1949, el Mosad ha tenido tan solo catorce directores en sus más de setenta y cinco años de existencia, un puesto tradicionalmente caracterizado por una gran estabilidad. La actual ola de dimisiones, que se produce apenas dos meses después de que Gofman asumiera la dirección de la central, contrasta marcadamente con esta continuidad histórica.
(1) https://www.jpost.com/israel-news/article-904817
(2) https://www.newarab.com/news/mossad-officials-sacked-over-failed-iran-regime-change-plot