Cuando Trump pedía la pena de muerte a cinco menores de edad por un delito que no habían cometido

La cineasta Ava Duvernay estrena en Netflix “Así nos ven”, una serie de cinco capítulos basada en un hecho real: la detención de cinco menores del Bronx que eran inocentes y para los que Trump pedía en 1989 la pena de muerte.

La noche del 19 de abril de 1989 cambió para siempre la vida de Raymond Santana, Kevin Richardson, Antron McCray, Yusef Salaam y Korey Wise, cinco chicos negros de Harlem que estaban en el momento erróneo en el lugar equivocado. Algo que la ficción americana ha retratado de distintas formas y en diferentes momentos. Por ejemplo, vimos la premura policial y judicial para cerrar casos, aunque no estuvieran del todo atados, para cubrir unas estadísticas, como muestra la serie The night of.

Trisha Meili, una empleada de un fondo de inversiones de Wall Street, blanca, de 28 años, fue brutalmente atacada y violada la noche del 19 de abril de 1989 en la zona norte de Central Park, en Nueva York. Justo en ese momento, un grupo de niños bajaba al enorme parque desde el Bronx. Unos cometían robos, otros molestaban a los turistas y otros solo iban a ver lo que hacían los demás. El caso es que les detuvieron. Todos eran menores de edad. Su ADN no coincidía con el de la víctima y sus testimonios no tenían ninguna relación con el suceso. La policía tenía prisa. Nueva York tenía una criminalidad muy alta y el suceso se convirtió en mediático enseguida.

El racismo, la brutalidad policial y un sistema xenófobo y clasista destrozaron la vida de estos cinco chavales solo por el color de su piel y por la necesidad de encontrar un culpable al brutal ataque a una joven. Linda Fairstein, fiscal de hierro y métodos dudosos, que en la serie de Netflix interpreta Felicity Hauffman, instó a los agentes para que consiguiera una confesión de todos ellos, aunque fuera con amenazas, violencia, tortura psicológica y mentiras. Daba igual encontrar al verdadero culpable, pero había que mostrar a los neoyorquinos que todo estaba controlado.

A todos les mintieron, les dijeron que alguien les había visto con la mujer, les daban el nombre de otra persona y les decían que alguien les había acusado del crimen. Lo único que tenía que hacer para salir de allí era confesar que sí que habían participado, pero que había sido la persona que les había acusado quien cometió la violación.

El clima fue tremendo. Poco antes una mujer negra fue violada a escasos metros del suceso, pero nadie puso el foco en esa violación; sino en la mujer blanca, que se convirtió en la víctima de toda la ciudad. El empresario por excelencia de aquel momento, Donald Trump, compraba páginas en la prensa pidiendo la pena de muerte para estos chicos inocentes. Por si fuera poco en una entrevista declaró que quería que “los delincuentes de todas las edades tuvieran miedo”. Nada dijo después, cuando en 2001 apareció el verdadero culpable de la violación, un violador en serie que confesó y cuyo ADN sí coincidía.

Los abogados de los “Cinco de Central Park” acusaron a Trump de inflamar la opinión pública, y tras la confesión del violador en 2001, uno de ellos pidió a Trump que “como mínimo” pidiera “disculpas a esta comunidad y a los jóvenes y sus familias”. Las protestas se sucedieron en las afueras de la Torre Trump. El actual presidente solo tuvo una respuesta: «No me importa si hacen piquetes. Me gustan los piquetes». Quien si pidió perdón, y hasta pagó por ello, fue el ayuntamiento de Nueva York, que les indemnizó 25 años después con 40 millones de dólares.

Trump sigue sin pedir perdón, es más en Twitter ha atacado a la directora de esta miniserie, Ava Duvernay. Es una realizadora comprometida con la lucha contra el racismo en Estados Unidos. Su película Selma estuvo nominada a los Oscar, sobre la marcha por los derechos civiles de Martin Luther King. Después indagó en los fallos del sistema judicial y penitenciario de su país en “La enmienda XIII”, que explica por qué la mayoría de presos son negros, debido al racismo estructural de un país que no pone soluciones. Ahora, en “Así nos ven”, vuelve a denunciar esto.

La historia la conoció a través de uno de los chicos, que escribió por Twitter a Duvernay contándole lo que había sufrido. En los cuatro capítulos, la directora mezcla la parte emotiva con el proceso judicial. Todo un ejercicio de memoria histórica que pone los pelos de punta.

https://cadenaser.com/programa/2019/06/10/el_cine_en_la_ser/1560150300_089518.html

Página del New York Times comprada por Trump para pedir el linchamiento de los menores

comentario

  1. La forma en que fabrican falsos culpables salió hace años a la luz con motivo de un español condenado injustamente a la pena de muerte, cuya salvación les costó a los padres años de sufrimiento, lucha por obtener apoyos y fondos para su defensa (años dedicados casi exclusivamente a la lucha por salvar al hijo), que les salió bien pero carísima.

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