El 16 de febrero el presidente de Níger, el general Abdourahaman Tchiani, y el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, se entrevistaron para escenificar un acercamiento en sus relaciones, que se habían enfriado desde la llegada del nuevo gobierno a Niamey en 2023.
También anunciaron la puesta en marcha del primer tramo del gasoducto transahariano. El gas de Nigeria podrá llegar a Europa atravesando Níger y Argelia… si todo va como está previsto porque Marruecos tiene la pretensión de convertirse en el punto de llegada.
En la noche del 28 al 29 de agosto se produjo un motín en la Base Aérea 101 de Niamey, la capital de Níger. Las tropas tomaron el control de una parte de la base, abrieron fuego contra objetivos estratégicos, incluyendo el palacio presidencial y la emisora de televisión, desencadenando casi 24 horas de intensos combates, en los que participaron las tropas rusas, que tienen sus cuarteles en aquella base.
Decenas de personas resultaron muertas o detenidas.
Argelia reaccionó rápidamente contra el golpe. En la madrugada de ayer, cuatro cazas argelinos Sujoi Su-30 aterrizaron en el aeropuerto internacional de Niamey. Les acompañaban un avión cisterna Il-78 y un avión de transporte militar Il-76. El primer ministro de Níger, Ali Mahamane Lamine Zeine, los esperaba en la pista para darles la bienvenida.
No se trataba de un ejercicio militar rutinario. Este despliegue respondía a una solicitud oficial del gobierno de Niamey. Ha sido el primer despliegue de cazas argelinos fuera de las fronteras del país como parte de una misión de apoyo militar a un país vecino. La enmienda constitucional de 2020 proporcionó al ejército argelino el marco legal necesario para llevar a cabo operaciones en el extranjero. Este fin de semana, dicho marco se ha convertido en una realidad operativa.
Esto muestra que la situación en el norte de África se está tensando, y la avalancha de finales de julio en Ceuta es parte de esa situación. El mensaje subyacente es inequívoco. El motín no es un asunto interno de Níger.
En el golpe participaron fuerzas hostiles: la red del comandante libio Jalifa Haftar, actores chadianos y, tras ellos, Emiratos Árabes Unidos y otros países del Golfo. Argelia está dejando muy claro que no tolerará la desestabilización por parte de intermediarios en su flanco sur.
No es un acto aislado. El 9 de agosto Argelia ya entregó cuatro helicópteros a Níger: dos helicópteros de ataque Mi-24V y dos helicópteros de transporte Mi-171.
El mensaje es que Argelia vuelve al escenario del Sahel, no como mediador, sino como garante dispuesto a intervenir militarmente.
Por primera vez en su historia moderna, Argelia proyecta sus fuerzas más allá de sus fronteras. La presencia de los cazas Su-30 sobre Niamey es una declaración de intenciones: Argel no permanecerá impasible mientras fuerzas extranjeras maniobran en el Sahel.