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Categoría: Salud (página 7 de 88)

Los ‘Navy Seal’ ya no permiten las drogas para ‘mejorar el rendimiento’

Hasta ahora el uso de drogas para mejorar el rendimiento, llamadas PED, se ha tolerado dentro de las Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos (Navy Seal), a diferencia del consumo de otro tipo de narcóticos, como la marihuana, los opiáceos y las metanfetaminas.

Pero en febrero del año pasado murió un comando durante la “Semana del Infierno”, en la cual los aspirantes a Navy Seal deben recorrer más de 320 kilómetros en cinco días, ya sea nadando o corriendo, sometidos a obstáculos cada vez más exigentes y prácticamente sin tiempo de descanso, excepto cinco horas de sueño.

La autopsia del marinero determinó que murió a causa de una “neumonía bacteriana” que no pudo ser tratada a tiempo. Pero el médico forense también constató que padecía “hipertrofia cardíaca”, probablemente debido a la ingesta de testosterona y hormona del crecimiento, sustancias que se encontraron en sus efectos personales.

A causa de ello el almirante Keith Davids, comandante de la Guerra Naval Especial (NSW), ha prohibido las PED. Los comandos marinos serán sometidos a controles antidopaje aleatorios, prohibiéndose el uso de esteroides, hormona del crecimiento y MSRA (moduladores selectivos de los receptores androgénicos). El 15 por cien de los integrantes de una unidad tendrán que hacerse pruebas cada mes.

“Esta iniciativa […] es mucho más que una regulación: es un compromiso firme con la salud, la seguridad y la preparación operativa de cada miembro de la comunidad” de las Fuerzas Especiales de la Armada de Estados Unidos, argumentó el almirante Davids, en un comunicado de prensa publicado el 29 de septiembre.

La sanción prevista en caso de resultado positivo será grave, ya que dará lugar a un procedimiento de “separación administrativa” contra el comando declarado culpable, “ya ​​sea por incumplimiento de las órdenes o por haber cometido una infracción grave”.

Drogados y sumisos (142 estadounidenses mueren cada día por sobredosis de opioides)

En el laboratorio del Dr. Ian Hay de Estados Unidos, donde realicé mis primeras investigaciones en 1993, se estudiaba la posible relación del síndrome de la fatiga crónica con el virus del herpes simple tipo 6 y 7. Cuando pregunté al Dr. Hay cómo se definían los objetivos de la investigación en su laboratorio, me hizo pasar a su despacho y me explicó que, en Estados Unidos, la investigación biomédica está financiada principalmente por los Institutos Nacionales de Salud -National Institutes of Health (NIH)- y que éstos deciden sus prioridades en función de una lista que les proporciona el Congreso de Estados Unidos, y que los congresistas (en su mayoría millonarios) reciben las presiones de los lobbies y lo normal es que cedan ante los más poderosos. Es decir, que las prioridades de la investigación médica en Estados Unidos están ligadas a intereses económicos y políticos que nada tienen que ver con los intereses reales de salud de su población y mucho menos de la población mundial
Teresa Forcades i Vila (1)

Gran parte del problema de adicción a los opioides que vivimos actualmente proviene de la industria médica y farmacéutica
Clara Gil (2)

El comienzo del fenómeno fue el analgésico recetado OxyContin, producido por la familia Sackler a través de su compañía Purdue Pharma que lo introdujo al mercado en 1996 mediante una gran campaña publicitaria presentándolo como un analgésico supuestamente inofensivo.

La oxicodona, comercializada por Purdue Pharma como OxyContin, ya tenía ventas por 1.500 millones de dólares en el año 2002; ahora supera los 3.000 millones. La familia Sackler, propietaria de la compañía se encuentra entre las familias más ricas de los Estados Unidos, según la revista Forbes (3).

La epidemia comenzó con dichos analgésicos. El gran aumento en el número de muertes relacionadas con las drogas en Estados Unidos fue una de las razones por las cuales la esperanza de vida promedio ha disminuido desde 2015, por primera vez desde la Primera Guerra Mundial. La epidemia de opiáceos en Estados Unidos creció hasta tal punto, que el 26 de octubre de 2017, el presidente Donald Trump declaró la emergencia médica.

En el año 2007 Purdue Pharma y tres gerentes fueron procesados bajo la acusación de comercialización agresiva de OxyContin y fueron sentenciados a una multa de 634.5 millones de dólares (4).

En agosto de 2019 un tribunal del estado de Oklahoma condenó al gigante farmacéutico Johnson & Johnson a un pago compensatorio de 572 millones de dólares por las mismas acusaciones de propaganda engañosa de sus opiáceos (5).

En 2019 la farmacéutica Purdue Pharma enfrentó el pago de 12.000 millones de dólares en indemnizaciones por su medicamento OxyContin, y llegó a una conciliación con los demandantes para acogerse a la ley de quiebras de Estados Unidos. En tanto la familia Sackler, propietaria de la empresa, está acusada de evadir dinero de Estados Unidos, para esconderlo en bancos suizos, según señala la Fiscalía de Nueva York (6).

142 estadounidenses mueren todos los días por una sobredosis de opioides como la oxicodona, el fentanilo o la heroína. La crisis de los opiáceos en Estados Unidos se ha convertido en una epidemia sin precedentes. Solo en 2015 los analgésicos en particular mataron a 59.000 estadounidenses. Además, muchos jóvenes ya no pueden trabajar porque son dependientes. Diversas fuentes afirman que el daño económico está cerca de los ochenta mil millones de dólares anuales (7). E incluso la disminución de la esperanza de vida de los estadounidenses blancos puede ser en parte culpable de la crisis de los opiáceos (8).

En Estados Unidos, unos 70.000 habrían muerto por sobredosis de fentanilo solo en 2021 después de un aumento catastrófico en 2020. Las muertes por sobredosis de drogas aumentaron nuevamente a niveles récord en 2021, acercándose a 108.000 (9).

Nadie cuestiona el mercado de recetas porque actualmente es un jugoso negocio de las farmacéuticas y de médicos, que, a cambio de prebendas, recetan medicamentos a base de fentanilo, con el pleno conocimiento de sus consecuencias adictivas. Baste un dato para medir el tamaño del negocio de farmacéuticas y médicos, y el tamaño del problema: en el año 2021, en Estados Unidos, se emitieron 500 millones de recetas a particulares de medicamentos a base de fentanilo. Directivos de la empresa sobornaron a cerca de 68.000 médicos; les ofrecieron comidas, viajes y dinero a cambio de recetar este analgésico. “La industria del fentanilo es tan rica y poderosa que su grupo de presión tiene influencia en nuestro Congreso y en nuestra Agencia Federal de Medicamentos, la FDA”, afirma Marcia Angell, editora en The New England  Journalist of Medicine (10). Lo corrobora Agnus Deaton: “Hay que tener presente que hay cinco lobistas del sistema de salud por cada miembro del Congreso” (11).

El país del mundo con un mayor consumo -medido en ventas a través de la base de datos IQVIA- en 2019 fue Canadá, con 987,6 MME. (miligramos de morfina por 1.000 habitantes y día). El segundo fue Suiza (897,60), seguido de Alemania (879,60) y España, (863,14) (12).

Otro fármaco al cual se debe prestar atención es Adderall, un medicamento para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se trata de una combinación de dos estimulantes, anfetaminas y dextroanfetaminas. Cuando lo toman personas con presunto TDAH, inicialmente tiene un efecto calmante, pero uno de los primeros efectos secundarios nocivos del Adderall es que es adictivo. Pero al parecer poco importa a la mafia farmacéutica con el visto bueno de muchos funcionarios de la educación, ya que Adderall se usa para medicar a niños en edad escolar da partir de 3 años, de cuyo seguimiento y de cuyas secuelas posteriores parece ser que tratan de correr un tupido velo por la falta de informaciones de carácter público (13).

Después de estas consideraciones sobre los efectos nocivos de ciertas sustancias psicoactivas y el entramado que lo ampara, debemos adentrarnos en otro aspecto fundamental: la estrecha relación entre ciencia y poder económico, planificando ambos las medidas para mantener una parte de la población sumisa, alienada, dependiente, enferma… muerta. Pero no para todas las clases sociales, sino preferentemente para aquellos colectivos considerados superfluos.

Es una puesta en práctica de la modalidad eugenésica que proclaman los voceros del Gran Reinicio. Primero los drogamos, después los mantenemos tranquilos, a continuación nos embolsamos enormes cantidades de dinero debido a la dependencia de las substancias que ingieren. Y cuando se agotan sus recursos, los dejamos morir.

Si no somos capaces de crear un frente social que enfrente tanto a los traficantes “clandestinos” de drogas, como a los traficantes “legales” de las mismas (que son todavía más peligrosos debido a su impunidad), estaremos dejando en manos criminales el porvenir de nuestras criaturas y de nuestros jóvenes.

(1) Teresa Forcades Vila. Otras cuatro palabras clave para analizar críticamente un ensayo clínico. Salud Colectiva, vol.7, nº2. 2011 http://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S1851 82652011000200009&script=sci_arttext&tlng=en
(2) http://www.playgroundmag.net/articulos/reportajes/Fentanyl-droga-heroina-negocio-farmaceutico_0_1972002814.html
(3) https://www.zeit.de/wissen/gesundheit/2017-08/opiod-krise-usa-nationaler-notstand-donald-trump-therapie/komplettansicht
(4) https://www.reuters.com/article/us-oxycontin-misbranding/purdue-frederick-pleads-guilty-in-oxycontin-case-idUSWBT00695020070510
(5) https://www.spiegel.de/wirtschaft/unternehmen/opioid-epidemie-johnson-johnson-in-den-usa-zu-millionenstrafe-verurteilt-a-1283786.html
(6) https://www.infobae.com/america/eeuu/2019/09/14/acusan-a-la-familia-propietaria-de-purdue-pharma-de-ocultar-1-000-millones-de-dolares-en-bancos-suizos/
(7) Florence, C., Zhou, C., Luo, F. and Xu, L. 2016. “The Economic Burden of Prescription Opioid Overdose, Abuse, and Dependence in the United States, 2013. Medical Care, 54: 901-906 http://journals.lww.com/lww-medicalcare/Abstract/2016/10000/The_Economic_Burden_of Prescription_Opioid.2.aspx
(8) Anne Case & Angus Deaton, Deaths of despair and the future of capitalism. 2017. Muertes por desesperación y el futuro del capitalismo. Editorial Planeta. 2020
(9) https://www.nytimes.com/2022/05/11/us/politics/overdose-deaths-fentanyl-meth.html
(10) Marcia Angell. The Age of Fentanyl: Ending the Opioid Epidemic Capítulo 7 Rethinking Our Relationship with Opioids and Big Pharma https://www.nybooks.com/articles/2018/12/06/opioid-nation/
(11) https://frdelpino.es/conferencia/conferencia-magistral-anne-case-y-angus-deaton/
(12) https://www.elindependiente.com/vida-sana/salud/2022/03/31/espana-supera-a-eeuu-en-el-consumo-de-analgesicos-opioides-segun-the-lancet/
(13) https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a601234-es.html https://institutonoa.es/adderall-en-espana-que-es-y-cuales-son-sus-efectos-secundarios/

 

China alcanza la gratuidad de la asistencia sanitaria

Mientras en las grandes potencias todo se privatiza, China sigue el camino contrario, a pesar de que hasta ahora no tenía un seguro médico universal. Es una de las pocas noticias buenas que ha traído la pandemia. Ya hay un sistema de salud gratuito que cubre a toda la población.

Xi Jinping se comprometió a dotar a todos los chinos de pólizas de seguro médico y hoy la cobertura ya supera el 95 por cien de la población, un porcentaje muy alto para los estándares internacionales. Mientras que en Rusia cada vez hay más servicios médicos pagados, China se esfuerza por alcanzar la medicina gratuita.

Los ancianos chinos nunca han conocido un seguro médico universal, pero ahora las Oficinas del Seguro Médico han empezado a entregar las nuevas pólizas a los campesinos y les explican su utilización.

Inicialmente fue Chen Zhu, un destacado hematólogo que asumió la dirección del Ministerio de Salud en 2007, quien impulsó la reforma médica. Era un médico rural, de los que en China llaman “médicos descalzos”, porque caminaban hasta las aldeas más remotas para cuidar a los enfermos. No había clínicas para pacientes ambulatorios.

Chen Zhu estudió en Shanghai y luego en París, donde recibió la más alta distinción francesa: la Legión de Honor.

El sistema sanitario se financia con contribuciones públicas y sigue los principios formulados por Nikolai Semashko, el fundador del sistema de salud soviético, basado en la prevención y en la atención primaria de cercanía.

La reforma sanitaria ha acabado con los grupos de presión farmacéuticos. El bajo costo de los servicios médicos se ve compensado por el alto costo de los medicamentos, que a menudo están fuera del alcance de los pacientes comunes.

Las clínicas se coordinan para la compra de medicamentos a fin de que los precios no se disparen. Por su parte, los gobernadores provinciales han presionado para que los medicamentos producidos en su territorio se incluyan en la “lista nacional de medicamentos esenciales”.

Como en otros países, en China los médicos también son corruptos, al menos en parte. Debido a sus bajos salarios, prefieren no acudir a los hospitales privados y defraudan a los pacientes en los públicos. El Ministerio de Salud inició inspecciones masivas en las provincias y desenmascaró todos los casos de colusión entre médicos y pacientes para beneficiarse del nuevo sistema de seguro médico.

Se produjeron despidos masivos de médicos corruptos y se devolvieron al Estado 11.000 millones de yuanes. Después de la purga, el sistema de seguro médico chino empezó a funcionar a toda velocidad.

—https://svpressa.ru/health/article/388376/

Aumenta el número de muertes por hipotermia en Estados Unidos

El calor mata pero el frío mata mucho más. Las muertes relacionadas con el frío están aumentando en Estados Unidos (1). En lo que va de año Nevada ha conocido un número máximo de personas muertas por hipotermia, según la oficina forense del condado de Washoe, cuyos datos reflejan las muertes ocurridas en nueve condados.

Este mes las temperaturas ya han caído por debajo de los 10ºC, lo que anuncia a los habitantes del norte del Estado que muy pronto llegará un invierno crudo.

Según un estudio científico de salud pública, el aumento de muertes por hipotermia comenzó en 2021, cuando Estados Unidos experimentó 1.500 muertes por este motivo (2). Se trata de un marcado aumento con respecto a años anteriores.

Las protestas y movilizaciones para que los mendigos dispongan de una vivienda han comenzado a despuntar. “Esta no es una amenaza lejana”, dijo la defensora de la vivienda Tara Tran durante la reunión del Ayuntamiento de Reno el 13 de septiembre. “Cualquier muerte, cualquier lesión que ocurra debido al frío, debes saber que es completamente previsible y que la prevención comienza aquí”.

Pero hay otro dato muy importante: sólo el 36 por cien de las muertes relacionadas con la hipotermia en Washoe corresponden a personas que viven en las calles, lo que significa que la gran mayoría eran personas con techo y vivienda.

Los servicios sociales del condado de Washoe se muestran reacios a abrir albergues calefactados abiertos las 24 horas antes de la fecha habitual del 1 de noviembre, porque tienen un “costo prohibitivo”, a pesar de que en octubre las temperaturas en el norte de Nevada habitualmente descienden por debajo de los 4ºC.

También se oponen a la apertura de refugios para mujeres y familias jóvenes. A menudo este tipo de centros se llenan más rápido que los grandes refugios comunitarios. Sin embargo, los servicios sociales también rechazan esta propuesta.

(1) https://www.theguardian.com/us-news/2022/oct/04/hypothermia-deaths-of-unhoused-in-los-angeles-rise-sharply
(2) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8744717/

La silicosis mata silenciosamente a los trabajadores de Los Ángeles

Dentro de la hilera de talleres en una zona industrial de Pacoima [Los Ángeles], los hombres trabajaban sobre pesadas losas de piedra moteada, las sierras chirriaban sobre los sonidos del rock en español.

Un polvo pálido se levantó a su alrededor mientras trabajaban. Muchos acudieron sin máscaras. A algunos les salía agua a borbotones de sus máquinas, pero a otros no tenían nada con qué asentar el polvo que se elevaba en el aire.

“Nadie usa agua”, dijo en español un hombre con una gorra de los Dodgers cuando María Cabrera se acercó, sosteniendo folletos sobre la silicosis, una enfermedad incurable y asfixiante que ha devastado a decenas de trabajadores en todo el estado y ha matado a hombres que apenas han alcanzado la mediana edad.

Cabrera, un trabajador comunitario de la organización sin fines de lucro Pacoima Beautiful, lo instó a él y a otros en el sitio de Branford Street a tratar de protegerse. La silicosis puede devastar los pulmones de los trabajadores después de que inhalan pequeñas partículas de sílice cristalina mientras cortan y muelen piedras que contienen el mineral.

La enfermedad se remonta a siglos atrás, pero los investigadores dicen que la creciente popularidad de las encimeras hechas de piedra artificial, que tiene concentraciones mucho más altas de sílice que muchos tipos de piedra natural, ha impulsado una nueva epidemia de una forma acelerada de la enfermedad asfixiante. A medida que el peligroso polvo se acumula y daña los pulmones, puede dejar a los trabajadores sin aliento, debilitados y, en última instancia, sufriendo insuficiencia pulmonar.

“Puedes hacerte un trasplante”, le dijo Cabrera al hombre en español, “pero no durará”.

En California, ha comenzado a debilitar a los trabajadores jóvenes, en su mayoría inmigrantes latinos que cortan y pulen losas de piedra artificial. En lugar de surgir en personas de 60 ó 70 años después de décadas de exposición, ahora está afectando a hombres de 20, 30 ó 40 años, dijo la doctora Jane Fazio, médica de cuidados intensivos pulmonares que se alarmó por los casos que vio en Olive View, Centro Médico UCLA. Algunos pacientes de California han muerto cuando tenían 30 años.

“Son muchachos jóvenes que esencialmente tienen un diagnóstico terminal”, dijo Fazio.

En Pacoima, un padre de 27 años dijo que ahora tiene que apresurarse a regresar a casa desde el parque con su hija de 8 años y su hijo de 5 años porque su tanque de oxígeno comienza a agotarse mientras juegan. Leobardo Segura Meza dijo que ya no podía correr en la cancha de fútbol ni hacer ejercicio como antes.

Tampoco puede trabajar. Durante una década, se ganó la vida cortando, puliendo e instalando encimeras en el condado de Los Ángeles y sus alrededores. Había polvo por todas partes, dijo, y sólo le dieron una máscara antipolvo (que, según dijo, era inadecuada para el trabajo) para protegerse. A veces traía una manguera y trataba de conectarla a la máquina para reducir el polvo, pero no había máquinas que dispensaran agua mientras cortaban, dijo.

Comenzó a sufrir una tos que no desaparecía y se quedó sin aliento al subir las escaleras, dijo. Su peso bajó. En un momento, fue hospitalizado cuando uno de sus pulmones colapsó.

Segura Meza nunca había oído hablar de la silicosis antes de ser diagnosticada. “No existe cura para esta enfermedad. Lo único que pueden hacer es un trasplante de pulmón”, dijo en español.

Lo que teme, dijo, es que a medida que más trabajadores enfermen, “no habrá suficientes pulmones para nosotros”. En una audiencia estatal este verano, Segura Meza dijo que dos de sus compañeros de trabajo ya habían muerto esperando trasplantes.

Para advertir a los trabajadores sobre la amenaza, Cabrera y otra trabajadora social de Pacoima Beautiful, Claudia Vásquez, hicieron su ronda en el estacionamiento del Home Depot en San Fernando, donde trabajadores con camisas de manga larga esperaban a que la gente llegara y les ofreciera trabajo. Pocos habían oído hablar de la enfermedad.

“¿Es muy peligrosa esta enfermedad?”, preguntó un hombre en español, apoyado contra una palmera en el estacionamiento.

Cabrera le dijo que no había cura. Ella lo instó a usar sierras húmedas para limitar el polvo peligroso que se eleva en el aire y respiradores aprobados por NIOSH para evitar respirarlo. Los reguladores de seguridad en el lugar de trabajo han recomendado un conjunto de medidas que incluyen sistemas de rociado de agua, sistemas de ventilación y aspiración para limpiar el polvo, en Además de respiradores protectores para los trabajadores, que cubren toda la cara si los niveles de sílice en el aire son altos.

El riesgo es grave para los trabajadores de la industria: aunque las estimaciones de su prevalencia varían de un estudio a otro, algunas pruebas de detección en Australia han encontrado que aproximadamente 1 de cada 5 trabajadores de la piedra padecía la enfermedad. En California, los reguladores de seguridad en el lugar de trabajo han estimado que de aproximadamente 4.000 trabajadores en la industria en todo el estado, la silicosis afectará a entre 485 y 848, y que hasta 161 podrían morir en última instancia.

Un estudio reciente realizado por médicos de UCLA y UCSF encontró que entre docenas de trabajadores de California que contrajeron silicosis al moler encimeras, casi una quinta parte había muerto. La edad promedio de su muerte fue 46 años. Más de la mitad había sufrido retrasos en el diagnóstico, ya que la enfermedad se confundió con neumonía bacteriana o tuberculosis, y más de un tercio ya tenía cicatrices graves en los pulmones cuando fueron diagnosticados.

El condado de Los Ángeles ha sido un epicentro de la debilitante enfermedad, con 60 de los 83 casos entre trabajadores de mostrador identificados en todo el estado desde 2019 por el Departamento de Salud Pública de California.

El Valle de San Fernando es un centro para la industria de “fabricación” de piedra (aquellos que cortan y pulen las losas hechas por los fabricantes) y los funcionarios del condado también dijeron que la creciente concientización impulsada por Fazio y otros puede haber resultado en mejores informes de tales casos en Los Ángeles. En julio, el estado envió un aviso a los proveedores de atención médica sobre la amenaza, recomendando que los médicos preguntaran si los pacientes enfermos habían trabajado como cortadores de encimeras e instándolos a informar al estado sobre cualquier caso identificado de silicosis.

Los reguladores de seguridad en el lugar de trabajo de California están redactando reglas de emergencia para tratar de proteger a los trabajadores, ya que la piedra artificial ha llegado a dominar la industria de las encimeras. El material también se llama a veces piedra artificial o sintética, hecha con cuarzo triturado unido con resina. El condado de Los Ángeles está explorando la posibilidad de ir más allá y prohibir por completo la venta e instalación de “piedra artificial de sílice”.

Se deben seguir los estándares de seguridad existentes, pero “sentimos que es necesario hacer cambios adicionales a los estándares para hacerlo aún más seguro en el lugar de trabajo”, dijo la Dra. Nichole Quick, subdirectora de protección de la salud del departamento de salud pública del condado de Los Ángeles. .

El departamento del condado ahora está preparando un informe solicitado por los supervisores del condado sobre las opciones para una posible prohibición, así como otros posibles pasos. También se ha asociado con Pacoima Beautiful para brindar divulgación. “Esta es una enfermedad prevenible”, dijo Quick, “y queremos tomar las medidas adecuadas para hacer que estos lugares de trabajo sean más seguros”.

Una pregunta que tiene ante sí el condado (y los reguladores públicos de todo el mundo) es si alguna salvaguardia protegerá eficazmente a los trabajadores que muelen materiales con un contenido tan alto de sílice. La Asociación de Fabricantes de Piedra Aglomerada, un grupo internacional que representa a los fabricantes de piedra artificial, sostiene que sus productos se pueden cortar “sin problemas de seguridad ni riesgos para la salud si se realiza de acuerdo con las mejores prácticas”.

En un comunicado, la asociación dijo que el riesgo no reside en la piedra artificial en sí, sino en el mal cumplimiento de las medidas de seguridad por parte de los fabricantes, argumentando que las normas de seguridad deben “simplificarse y aplicarse rigurosamente”. Los miembros de Stone Coalition, que representa tanto a fabricantes como a fabricantes, dijeron que una prohibición en el condado de Los Ángeles tendría “graves consecuencias económicas” y abogaron por una aplicación adicional de la ley y capacitación sobre seguridad en el lugar de trabajo, especialmente esfuerzos para eliminar el “corte en seco”.

La Federación Empresarial del Condado de Los Ángeles sostuvo que hacer cumplir las normas de seguridad “contribuirá más a prevenir enfermedades, sin afectar negativamente el costo de la construcción en un momento en que Los Ángeles está atravesando una devastadora crisis inmobiliaria”.

Pero Raphael Metzger, un abogado de Long Beach que representa a Segura Meza y otros trabajadores que demandan a fabricantes de piedra artificial como Cambria y Caesarstone por daños y perjuicios, argumentó que los respiradores típicos y otras medidas estándar no son suficientes. Incluso con muchos “métodos húmedos”, los trabajadores pueden estar expuestos a niveles peligrosos de sílice y necesitan protección adicional, según una investigación de NIOSH.

Casi la mitad de los trabajadores que padecían silicosis en el estudio de UCLA y UCSF dijeron que sus lugares de trabajo utilizaban agua para controlar el polvo. Aproximadamente una cuarta parte dijo que siempre llevaban protección respiratoria. Fazio dijo que los estudios han encontrado que en muchas tiendas, el polvo es tan espeso en el aire que los respiradores no pueden filtrar una cantidad suficiente.

Metzger argumentó que el tipo de medidas sofisticadas y costosas que se necesitarían para proteger de manera confiable a los trabajadores que cortan piedra artificial no son económicamente plausibles en una industria donde los trabajadores inmigrantes generalmente trabajan en pequeños talleres y a menudo se les paga en efectivo. La piedra artificial “es demasiado peligrosa para utilizarla de forma segura”, afirmó. “Si hay algún producto industrial que debería prohibirse, ese es ese producto”.

Segura Meza estuvo de acuerdo y lo calificó de “muy mortal”. Vásquez, de Pacoima Beautiful, dijo que cuando ella y Cabrera comenzaron a hablar con los trabajadores sobre la piedra artificial y la silicosis, muchos de ellos preguntaron: “¿Cómo es que no hacen nada con las tiendas que venden los productos?”

En Australia, donde el gobierno está sopesando la posibilidad de prohibir la piedra artificial, un grupo profesional cuyos miembros evalúan los riesgos para la salud de los trabajadores concluyó que la alta concentración de sílice en la piedra artificial dificulta que medidas como el corte húmedo y la ventilación protejan adecuadamente a los trabajadores.

Se necesitan medidas adicionales de protección respiratoria, pero tales sistemas “han estado en gran medida ausentes en este sector”, escribió el Instituto Australiano de Higienistas Ocupacionales. A la luz de esas preocupaciones, recomendó prohibir las piedras artificiales que contengan más del 10 por cien de sílice cristalina, pero dijo que también apoyaría la prohibición de todas las piedras artificiales debido al riguroso cumplimiento necesario incluso a un nivel del 10 por cien.

En California, las normas existentes para proteger a los trabajadores a menudo no se han seguido, descubrieron los reguladores estatales. Cal/OSHA, que ahora se apresura a redactar normas de emergencia para proteger a los trabajadores de California en la industria del corte y pulido de piedra, encontró violaciones desenfrenadas de las normas actuales cuando examinó más de cerca en 2019 y 2020.

A pesar del aumento de la enfermedad mortal, los propietarios de viviendas y otros consumidores que compran encimeras saben poco sobre la amenaza que podría representar para los trabajadores detrás de las superficies de sus cocinas y baños, dijo Fazio. Se estima que la piedra artificial representa más del 60 por cien de los materiales utilizados para las encimeras, dijo la federación empresarial del condado de Los Ángeles, y los investigadores de mercado dicen que se espera que su popularidad aumente.

La piedra artificial “está en todas partes y la gente no tiene idea”, dijo Fazio. Los consumidores “tienen derecho a saber que la encimera que podría ser la más barata… realmente puede estar costando la vida a la gente”.

—https://www.latimes.com/california/story/2023-09-24/silicosis-countertop-workers-engineered-stone

Sudáfrica publica el contrato firmado con Pfizer para el suministro de vacunas contra el ‘covid’

Los tribunales sudafricanos han impuesto a su gobierno lo que en Europa no ha sido posible: la publicación de los contratos firmados entre Pfizer y el gobierno para la compra de las vacunas contra el “covid” (*).

Los contratos ponen de relieve que la vacunación se realizó sin el más mínimo respeto al principio de precaución, es decir, sin los preceptivos ensayos previos. “El producto ha completado los ensayos clínicos de Fase 2b/3 y, a pesar de los esfuerzos de investigación, desarrollo y fabricación de Pfizer, el producto puede no tener éxito debido a dificultades o fallas técnicas, clínicas, regulatorias, de fabricación, de envío, de almacenamiento u otras”.

La vacuna fue improvisada a toda velocidad. No se sabía el alcance de los efectos adversos: “El Comprador reconoce que la vacuna y los materiales relacionados con la vacuna, y sus componentes y materiales constitutivos, se encuentran en rápido desarrollo debido a la situación de emergencia y continuarán estudiándose después del suministro de la vacuna al Comprador en virtud de este Acuerdo. El comprador reconoce además que los efectos a largo plazo y la eficacia de la vacuna no se conocen en este momento y que puede haber efectos indeseables de la vacuna que aún no se conocen”.

Todos son beneficios. La multinacional no corría con ningún gasto: “El comprador es responsable de todos los costos relacionados con la retirada o retirada del mercado del producto en Sudáfrica, incluidos, entre otros, los costos razonables incurridos por o en nombre de Pfizer y sus afiliados o de BioNTech y sus empresas afiliadas […] excepto en la medida en que dicha retirada o retirada del mercado resulte de una mala conducta intencionada por parte del fabricante”.

Tampoco tenía ninguna responsabilidad: “Pfizer no es responsable por la falta de entrega de dosis de acuerdo con las fechas de entrega establecidas en este documento (aparte de lo expresamente previsto en este Acuerdo), y dicha falta de entrega no le da al Comprador el derecho de cancelar pedidos de cantidades de productos”.

Todo lo que aseguraron los medios de comunicación sobre la vacuna de Pfizer era, pues, falso. Nunca un fármaco se inoculó con tan absoluta falta de garantías por parte del fabricante.

(*) https://healthjusticeinitiative.org.za/pandemic-transparency/

El Pentágono no cuenta con una generación de estadounidenses obesos y drogados

El Pentágono rechaza al 80 por cien de los jóvenes estadounidenses que quieren ir a filas debido a la obesidad, el alcohol o las drogas. Cuatro de cada cinco reclutas fracasan debido a un bajo rendimiento físico y sicointelectual. “Son obesos, afectados por el consumo de alcohol y drogas. Inestables y mal educados”, reconoce el periódico RRN Staff.

Los bajos salarios dificultan que la población coma alimentos saludables, especialmente los latinos y los negros, que tienen los mayores porcentajes de obesidad. En 2018 nueve estados de Estados Unidos tenían tasas de obesidad en adultos superiores al 35 por ciento, un nivel histórico.

Unos 17 millones (7 por cien) de adultos y 0,7 millones (2,8 por cien) de adolescentes entre 12 y 17 años son alcohólicos. Más de una cuarta parte de los adultos dicen que ellos o un miembro de su familia han sido adictos a analgésicos recetados u otros opioides ilegales, y casi uno de cada diez adultos ha tenido un miembro de la familia muerto por una sobredosis de drogas.

Sólo el 31 por cien de los estudiantes estadounidenses de secundaria y preparatoria tienen el nivel requerido para el año escolar para el cual se están preparando. El declive intelectual observado en Occidente es una tendencia que predice el futuro de Estados Unidos y de los países vasallos que siguen sus pasos desde 1945.

Desde mediados de los años setenta el nivel intelectual ha caído en picado en los países occidentales. La estupidez se ha apoderado de las universidades. Los profesores idiotizados, contagian sus taras a los alumnos, después de privarles de toda capacidad crítica. Lo mismo ocurre con los periodistas. Las teorías más ridículas campan a sus anchas. Los libros más disparatados acaparan las estanterías de las bibliotecas.

El “Caso Barbie” es un ejemplo de que un icono que antes encarnaba las peores pesadillas del movimiento feminista, ahora es todo lo contrario. Lo cursi está de moda. El mal gusto también, junto con la frivolidad y las banalidades.

A partir de 1972 la CIA experimentó con drogas en las universidades de Estados Unidos para impedir las rebeliones contra la guerra de Vietnam. El propio presidente Bill Clinton se disculpó oficialmente 38 años después por el “daño causado a los jóvenes durante los años setenta”.

Temiendo una explosión social y política de la juventud, los gobiernos hicieron circular drogas baratas en los años setenta. Son un formidable tranquilizante social para las masas. También son el mayor enemigo del pensamiento crítico.

Por el contrario, China estimula a los jóvenes a la escuela, especialmente en materias científicas y técnicas. Uno de cada dos coches eléctricos es producido por los chinos. En Douai se está creando una empresa de coches eléctricos, pero con tecnología china. No debería sorprender que el país asiático ocupe el primer lugar en los mercados del mundo: en 1949 China ganó la guerra del opio contra el imperialismo y el colonialismo.

Año sangriento: las muertes en el trabajo se disparan y las estadísticas oficiales están falseadas

El Ministerio de Trabajo ha difundido una estadística maquillada de la mortalidad en el trabajo que vendría a establecer un «descenso» de fallecimientos respecto al año 2022. El ejercicio pasado, se reconocía que casi 3 personas por día morían en su puesto o camino de él, y este año, la cifra habría bajado a casi 2 diarios, pero el descenso tiene truco. Leer más

La medicina es la industria más rentable para el capital

Las empresas farmacéuticas no tienen nada que ver con lo que eran hace veinte años. Cada vez más grandes y cada vez más financiarizados, se han convertido en máquinas de desviar miles de millones de dólares para redistribuirlos entre los accionistas, en particular entre los fondos buitre de Wall Street.

En menos de medio siglo la industria farmacéutica ha cambiado profundamente. Los fabricantes de medicamentos se encuentran ahora entre las multinacionales más grandes del mundo, junto con las empresas petroleras y automotrices. También son las más lucrativos para las bolsas de valores.

Los medicamentos se ponen en el mercado a precios cada vez más caros. En 2015 Sovaldi, un tratamiento contra la hepatitis C del laboratorio Gilead, se vendió por 41.000 dólares por tres meses de tratamiento. Es el primer fármaco reservado por la burocracia sanitaria solo a una parte de los pacientes potenciales por su precio. Ahora los precios de ciertos medicamentos presentados como innovadores alcanzan el medio millón de dólares. Al mismo tiempo, los recortes de plantilla se suceden. Desde 2009 Sanofi ha tenido cuatro.

Es difícil seguir la evolución de las grandes empresas industriales a largo plazo. Alineadas con el ritmo de los mercados financieros, las multinacionales solo miran hacia atrás uno o dos años. Las sucesiones de fusiones, reventas de filiales o cambios de nombre hacen que las huellas se borren rápidamente cuando se pretende retroceder más en el tiempo. Los propios capitostes borran la memoria de empresas destinadas a reestructurarse permanentemente para cumplir con las reglas de la competitividad.

Muchos beneficios, pocos impuestos

Entre 1999 y 2017 la facturación de las once mayores empresas farmacéuticas (Sanofi, Novartis, AstraZeneca, GlaxoSmithKline, Merck, Eli Lilly, Roche, Abbott, Pfizer, Bristol Myers Squibb y Johnson & Johnson) se duplicó, alcanzando una suma récord de 395.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, el valor de sus activos se multiplicó por 3,3 hasta alcanzar los 873.000 millones de dólares. Sin embargo, el récord lo alcanzaron en 2016: 988.000 millones. Los dividendos y las recompras de acciones, la parte de los beneficios que se devuelven directamente a los accionistas, se multiplicaron por 3,6 hasta los 71.500 millones de dólares en 2017, mientras que los beneficios netos aumentaron un 44 por cien durante el mismo período.

Desde 1990 la facturación acumulada de las farmcéuticas se ha multiplicado por más de seis, sus beneficios por cinco, sus dividendos por más de doce. Para los siete laboratorios que se pueden rastrear desde 1990, los aumentos son aún más espectaculares. Su volumen de negocios acumulado se ha multiplicado por más de seis, sus beneficios por cinco, sus activos por más de doce, así como sus dividendos y recompras de acciones.

Entre 1999 y 2017 las 11 grandes empresas farmacéuticas obtuvieron más de un billón de dólares de beneficios, de los cuales distribuyeron directamente 925.000 millones a sus accionistas en dividendos y recompra de acciones. Detrás de esta cifra principal hay un crecimiento de los dividendos a lo largo de los años. En 1999 los 11 laboratorios redistribuyeron el 57,4 por cien de sus beneficios entre los accionistas. En 2017 la tasa de redistribución fue del 142 por cien. Un récord histórico.

En cambio, el impuesto de sociedades pagado por esos laboratorios se ha mantenido estable, en general, desde 1999, salvo un pico repentino en 2017 debido a Johnson & Johnson, que trasladó parte de sus fondos de paraísos fiscales a Estados Unidos, después de que Trump reformara los impuestos. En 2016 estaba casi exactamente al mismo nivel que en 1999, con algo más de 13.000 millones de dólares. La tasa impositiva promedio de los once laboratorios estaba entre el 26 y el 28 por cien a principios de la década de 2000, cayendo al 19 por cien en 2015 y 2016 (y al 18 por cien en 2017, si excluimos a Johnson & Johnson).

Los sueldos estratosféricos de los directivos

Junto a los accionistas, los otros grandes ganadores del negocios son los directivos de las empresas, precisamente porque su remuneración está en gran medida alineada con las sumas devueltas a los mercados financieros. En 2014 la sucesión entre Christopher Viehbacher y Olivier Brandicourt al frente de Sanofi estuvo marcada por una polémica sobre el importe de las indemnizaciones concedidas al primero, un paracaídas dorado de 4,4 millones de dólares, y el bono de bienvenida de 4 millones concedido al segundo. Brandicourt sigue siendo hoy el directivo mejor pagado de la bolsa de París, con casi 10 millones de dólares de remuneración entre 2016 y 2017. El sueldo es significativamente inferior a sus contrapartes estadounidenses en Pfizer (26,2 millones de dólares), Johnson & Johnson (22,8 millones) o Bristol Myers Squibb (18,7 millones).

En el sector farmacéutico los directivos reciben los salarios más altos en Estados Unidos, por delante de todas las demás industrias. Las sumas pagadas a los cabecillas de los grandes laboratorios a menudo palidecen en comparación con las que pueden recibir los jefes de empresas biotecnológicas más pequeñas como Vertex, Incyte, BioMarin o United Therapeutics. Estas empresas se centran en una pequeña cantidad de moléculas de alto valor agregado destinadas a venderse a precio completo. Leonard S. Schleifer, director de Regeneron, socio histórico de Sanofi con apenas unos miles de empleados, recibió 26,5 millones de dólares en 2017 y más de 28 millones en 2016.

La industria farmacéutica es un monstruo financiero

Si hay una industria que ilustra la creciente influencia de los mercados financieros es, por tanto, la de la medicina. Su accionariado también está dominado en gran medida por los grandes gestores de fondos de Wall Street, con algunas excepciones como la participación de L’Oréal, y por tanto de la familia Bettencourt, en el capital de Sanofi. Estos inversores institucionales sin rostro imponen a las empresas la ley de hierro de los precios bursátiles. BlackRock posee así el 5,7 por cien del capital de Sanofi, el 8 por cien del de AstraZeneca, el 7 por cien del de GlaxoSmithKline, el 7,6 por cien de Pfizer, el 6,2 por cien de Johnson & Johnson, el 6,8 por cien de Merck/MSD, el 6,3 por cien de Abbott, el 6,4 por cien de Bristol Meyers Squibb y 5,8 por cien de Eli Lilly. Esto corresponde a 3.660 millones de dólares en dividendos en 2017. Otros fondos de inversión como Vanguard tienen una fuerte presencia en el capital de los gigantes farmacéuticos y también obtienen miles de millones de dólares de ellos cada año.

A pesar de su inagotable sed de dividendos, estos grandes inversores parecen sin embargo moderados si los comparamos con otros especuladores de Wall Street, también muy activos en el sector farmacéutico, los “hedge funds” (fondos de capital riesgo), que invierten en biotecnología para asegurar el control de patentes estratégicas e, inevitablemente, suben los precios. Son ellos los que están detrás de los escándalos más sonados de los últimos años, como el precio estratosférico de los tratamientos contra la hepatitis C comercializados por Gilead.

En 2015 Martin Shkreli, un joven especulador, provocó un escándalo al multiplicar de la noche a la mañana por 55 el precio de venta de Daraprim, de 13,50 a 750 dólares. Acababa de comprar los derechos exclusivos de este medicamento clasificado como esencial por la Organización Mundial de la Salud, utilizado para tratar la malaria o el sida. Acabó en prisión unos meses después, pero no por un delito contra la salud pública, sino por haber engañado a los especuladores.

De los 25 medicamentos cuyo precio más subió en Estados Unidos entre 2013 y 2015, 20 fueron comercializados por empresas con fondos de capital de riesgo entre sus accionistas. Con el énfasis actual en tratamientos “innovadores” y “dirigidos” para el cáncer, ahora son estos actores los que dan la pauta a toda la industria farmacéutica.

Ya no nay laboratorios sino multinacionales

Los laboratorios farmacéuticos se han convertido en multinacionales y ya no juegan con las mismas reglas. Sus decisiones comerciales están dictadas por los mercados financieros mucho más que por cualquier consideración de salud pública. Las patentes se han convertido en un apoyo para la especulación y un instrumento de chantaje frente a los gobiernos.

Hace diez años la crisis financiera mundial mostró que los bancos se aprovechan de una garantía pública implícita de los gobiernos. Seguros de que los Estados nunca permitirán que se hundan por completo y que si es necesario serán rescatados, como en 2008, por miles de millones de dinero público, no han dudado en dedicarse a actividades cada vez más especulativas, muy rentables, sabiendo que al final el riesgo real seguirá siendo limitado.

El sector farmacéutico también tiene su propia forma de garantía pública: sistemas de seguro de salud y apoyo gubernamental a la investigación. Gracias a esta garantía pública se han convertido en lo que son hoy: monstruos financiarizados que se ponen al servicio de los especuladores en lugar de los enfermos.

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