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Categoría: Salud (página 45 de 88)

Imperialismo y salud

El día 19 de abril de 2020, escribí un artículo que llevaba por título “¿Vamos del independentismo al nazismo?” en el cual hacía las siguientes consideraciones: “Toda la campaña mediática, apunta a una próxima tentativa de sumisión a los dictados de las corporaciones médico-farmacéuticas para imponer la obligatoriedad de las vacunaciones, o si esta no fuera posible por vulnerar los ya mínimos derechos personales y decisiones que autónomamente pueda tomar cada persona, el establecimiento de un ‘pasaporte de vacunación’ que impedirá el acceso de la persona que no lo lleve a ciertos espacios, ya sean lúdicos o de ocupación laboral o al sistema de enseñanza o de salud. Habrá que ‘demostrar’ la pertenencia a una ‘raza vacunada’ para ocupar un espacio a la sociedad. Todo a mejor gloria de Bill Gates y la mafia médica” (1).

Después de un año de aquellas consideraciones, se ha hecho patente que no eran errores y con ellas, aprovechando el asedio cívico-militar de los estados de excepción, todo un puñado de modificaciones legislativas para favorecer el gran capital: destrucción del sistema de pensiones público, modificaciones en las legislaciones laborales, favorecimiento de absorciones bancarias e industriales, modificaciones de los sistemas de enseñanza, impunidad por los experimentos químico-farmacéuticos en la población, exclusión y muerte política de las personas discrepantes… y la ofensiva más grande nunca organizada para homogeneizar el pensamiento social.

E. Richard Brown (2) publicó en septiembre de 1976 en la revista Public Health Then and Now Public, un análisis que llevaba por nombre “Health in Imperialism: Early Rockefeller Programs at Home and Abroad” (3), en el cual detalla el origen y denomina la perspectiva de las “campañas de salud” organizadas por la Fundación Rockefeller de la siguiente manera: “La actividad filantrópica de los Rockefeller en el terreno de la salud pública fue una continuación de la tradición imperialista”.

Merece la pena extraer ciertos fragmentos literales de este escrito:

“Los programas de salud pública de la Fundación Rockefeller en países extranjeros han tenido por objeto ayudar los Estados Unidos a desarrollar y controlar los mercados y recursos de estas naciones”.

“En el momento de poner en marcha la Comisión Sanitaria en 1909, John D. Rockefeller Sr., y el lugarteniente de su imperio financiero, el pastor bautista Frederick Taylor Gates, ya tenían siete años de experiencia en el sur de los Estados Unidos […] Gates explicó a Rockefeller que por primera vez en la historia del mundo, todas las naciones y todas las islas del océano han quedado realmente abiertas y ofrecen un terreno abierto para la propagación de las enseñanzas y la filantropía de los pueblos de habla inglesa […] Así lo expresaba Gates en su informe a Rockefeller: ‘Nuestras importaciones quedan compensadas por nuestras exportaciones de manufacturas norteamericanas a estos mismos países. Nuestro comercio de exportación está creciendo a grandes saltos. Tal crecimiento habría estado totalmente imposible de no mediar la conquista comercial de tierras extranjeras’ […] Los filántropos de la organización Rockefeller llegaron pronto a la conclusión que la medicina y los programas de salud pública resultaban, por sí solo, mucho más eficaces que los misioneros o los ejércitos para la promoción de los mismos fines. Tanto en las selvas de América Latina como las islas remotas de Filipinas, la Fundación Rockefeller empezó a descubrir lo que los misioneros ya habían captado antes que ellos: que la medicina representaba una fuerza casi irresistible para la colonización de los países no industrializados. El presidente de la Fundación, George Vicent, declaró: ‘Médicos y dispensarios han penetrado últimamente de manera pacífica en ciertas regiones de las islas Filipinas y han demostrado el hecho que, cuando se trata de apaciguar a los pueblos primitivos y suspicaces, la medicina ofrece algunas ventajas respecto a las ametralladoras’”.

En China, por ejemplo, el Peking Union Medical College de la Fundación Rockefeller estaba totalmente bajo el control de personal de la propia Fundación. En 1920 el director residente del PUMC, Roger Greene, insistió cerca de los directivos de la Fundación de Nueva York para que consiguieran que los banqueros estadounidenses ofrecieran un crédito importante al gobierno chino, en concepto de ayuda para la lucha contra el hambre: “Estoy convencido que, tratándose de esta finalidad especial, el gobierno chino aceptaría un grado muy importante de control extranjero sobre el gasto. La experiencia práctica adquirida en la gestión de un préstamo de este tipo podría resultar enormemente valiosa para crear un mejor entendimiento entre los banqueros y el gobierno chino […] Gentes como Rockefeller y Greene comprendían perfectamente que los programas sanitarios de la Fundación Rockefeller estaban vinculados a las necesidades del imperialismo, y deseaban que así fuera.

“Cómo señaló Frantz Fanon, los pueblos colonizados también consideraban la medicina occidental como una cosa inseparable de la colonización. Dentro de la psicología social del imperialismo, someterse a los programas sanitarios de salud de la Fundación Rockefeller significaba someterse a la dominación cultural, política y económica de Rockefeller y de los Estados Unidos. Los programas de salud pública han sido los asociados humanitarios del imperialismo norteamericano durante más de 60 años […] Los programas de la Fundación Rockefeller solo se ocupaban de manera secundaria de los intereses de las poblaciones locales. Su principal finalidad era enriquecer a los propietarios de las plantaciones, minas y fábricas, y en última instancia a las potencias imperialistas extranjeras”.

En las conclusiones decía: “Los programas de salud pública aparentemente humanitarios pueden, como hemos visto, implicar consecuencias opresivas, ya sean intencionadas o no. Corresponde a los profesionales de la salud y a las asociaciones de salud incluir en sus preocupaciones no solo la competencia técnica, sino también de los fines políticos, económicos y sociales de los programas. Podemos examinar los intereses materiales que subyacen en todos los programas de salud pública, ya sean patrocinados por la Fundación Rockefeller, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional o la Organización Mundial de la Salud”.

Este análisis fue el esquema de un libro que escribió posteriormente en 1979 y que lleva por título “Rockefeller Medicine Men: Medicine and Capitalism in America” (4), en el cual amplía extensamente las consideraciones hechas en 1976.

En este libro, Brown afirma que las fundaciones del imperio Rockefeller, tuvieron una influencia fundamental en la creación de una política encaminada a crear, modelar y controlar las instituciones sociales que reproducirían el sistema capitalista. Las instituciones serían sobre todo de medicina.

El eje principal del libro de Brown es un estudio detallado de las fundaciones Rockefeller (General Education Board, Rockefeller Institute for Medical Research y la Rockefeller Foundation) y su participación como impulsoras del actual sistema de medicina que impera en gran parte del mundo. Si bien el eje principal es la práctica médica, su análisis caracteriza el papel del capital financiero en el mantenimiento del control de la sociedad.

Brown señala en el citado libro el “valor social de la ciencia médica como ideología y fuerza cultural” (5), al mismo tiempo que la medicina podría ser utilizada para unificar e integrar la sociedad industrial con valores y una cultura tecnificada, y para legitimar el capitalismo, distrayendo la atención a las causas estructurales y ambientales de la enfermedad. Y, sobre la incapacidad de esta medicina científica cada vez más tecnificada para resolver las necesidades de salud de la población mientras no exista la voluntad política para oponerse al mercado privado de la salud, persistirá la crisis actual de la medicina.

Hoy, en la locura de la pandemia impuesta, están plenamente presentes las consideraciones de Richard Brown pues la población mundial, no solo la de los países periféricos, ha sido colonizada por el gran capital, y en esta colonización han jugado y juegan un papel central las fundaciones multinacionales con apariencia filantrópica: La Rockefeller, Bill & Melinda Gates, la Ford, William J. Clinton, Open Society… todas ellas ligadas al accionariado de las corporaciones químico-farmacéuticas, al entramado militar y a la nueva normalidad basada en el cambio de patrón tecnológico ligado al postmodernismo cultural.

Celia Iriart y Hugo Spinelli publicaron en el Cuaderno de Salud Pública de Río de Janeiro nº 10 de 1994, un interesante artículo que tiene por nombre: “La cuestión sanitaria en el debate modernidad-postmodernidad”, del cual son los fragmentos siguientes:

“Para los posmodernos la realidad tiene un carácter ontológico y postulan que no hay más ser que la realidad efectiva y, por lo tanto, no hay más proyectos transformadores, no hay más sujetos. Esto supone un mecanismo ideológico perverso puesto que si para el sujeto humano no hay otra instancia que el rol social asignado, no puede ser tomado como responsable de los actos que su rol le impone. Esta posición da lugar a situaciones jurídicas como la obediencia debida que, en Argentina, evitó el juicio de numerosos militares acusados por su participación activa en el genocidio de la década del setenta. Desde nuestra perspectiva se impone cuestionar esta concepción puesto que legitima el orden opresivo al cual están sometidas nuestras sociedades”.

“En el campo sanitario, cuestionar a las corrientes neoliberales supone en principio salir de la matriz discursiva impuesta, deconstruir el concepto de realidad con su peso ontológico”.

“Numerosos proyectos están en perspectiva pero debilitados por su lucha cotidiana con el poder. Revitalizar praxis alternativas, a nuestro juicio, solo será posible si quienes las sostienen empiezan a vincularse entre sí permitiendo la emergencia del múltiplo. Este es el lugar donde situamos los procesos democráticos y no en las representaciones parlamentarias”.

“Proponemos sacar a las instituciones sanitarias del falso dilema entre el público/estatal y el privado, pues, dadas las modalidades que asume en la actualidad la acumulación capitalista, en el Estado están armónicamente representados los intereses privados más concentrados. Para lo cual nos parece interesante trabajar la idea de espacio público alternativo, puesto que el estatal es una categoría degradada del público, pues proviene del Estado capitalista, que es esencial y constitutivamente, una relación de violencia y dominación, es decir, un espacio que no quede definido por la propiedad estatal sino para ser un lugar de praxis de sujetos comprometidos con este espacio” (6).

Hoy, varios colectivos, tanto de profesionales sanitarios, como de científicos o de personas autónomas ponen en tela de juicio todo el entramado corporativo, sus mentiras y sus corruptelas. Pero aparte de la coincidencia en este tema, no hay otro elemento que establezca la posibilidad de un nexo común con capacidad política y organizativa para afrontar los retos del nuevo espíritu del capitalismo, como lo definían Luc Boltanski y Eve Chiapello (7).

Hace falta pues, pensar en la formación de un Frente Popular de la Salud contra la nueva normalidad. Nos va la vida en ello.

(1) https://mpr21.info/vamos-del-independentismo-al-nazismo/
(2) E. Richard Brown, Ph.D., fundador y director del Centro de Investigación de Políticas Sanitarias de la UCLA y profesor de la Escuela de Salud Pública de la UCLA
(3) https://ajph.aphapublications.org/doi/pdf/10.2105/ajph.66.9.897
(4) https://books.google.es/books/about/rockefeller_medicine_men.html
(5) Brown, E. Richard, Rockefeller Medicine Men: Medicine and Capitalism in America. University of California Press. 1979
(6) The sanitary question in the modernity-postmodernity debate. Celia Iriart; Hugo Spinelli. Faculdade de Ciências Médicas da Universidade Estadual de Campinas. Brasil, https://doi.org/10.1590/s0102-311×1994000400009
(7) Luc Boltanski; Eve Chiapello. El nuevo espíritu del capitalismo. Ed. Ariel. 2002

Sólo hubo 7 días con exceso de mortalidad en Baleares el año pasado

El estado de alarma se prolonga desde hace más de un año, pero en Baleares sólo ha habido dos periodos con exceso de mortalidad: del 25 de marzo al 3 de abril y del 9 al 10 de mayo del año pasado. En total, sólo ha habido un exceso de mortalidad durante 7 días, según el Sistema español de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo).

En la primera etapa se produjo un exceso de 70 fallecidos y en la segunda 19 fallecidos más de los que se esperaban teniendo en cuenta las estimaciones hechas sobre la mortalidad observada en los últimos diez años.

No obstante, lo más significativo es que en ambos periodos no se sabe la causa de dichas muertes.

El último informe de Mortalidad Diaria del Centro Nacional de Epidemiología publicado esta semana también descarta que haya un exceso de muertes en las Islas asociado a la tercera ola. En consecuencia, no ha habido una tercera ola de nada.

Casi una tercera parte de la mortalidad total de las Islas se ha producido en los asilos de ancianos, donde han fallecido 259 personas.

Como en otros lugares, en Baleares han ido estirando el miedo a la pandemia a base de realizar cada vez más tests y de buscar apestados y contagiados por todos los rincones.

Los ‘expertos’ comienzan a proponer que las mascarillas sean permanentes

“Hemos visto los beneficios de usar mascarillas”, dijo la directora de salud Nicole Alexander-Scott en una comparecencia pública junto a Gina Raimondo, gobernadora de Rhode Island. “Puede haber una nueva forma de normalidad en la que las mascarillas no tengan que desaparecer necesariamente”, añadió (*).

El doctor Leonard A. Mermel, director médico de epidemiología y control de infecciones del Hospital de Rhode Island, se hizo eco de su opinión. Obligar a la población a llevar mascarillas permanentemente era positivo para detener la propagación de otros virus, además del coronavirus.

“Dentro del sistema Lifespan, vemos muchos menos virus respiratorios de los que estamos acostumbrados a ver en esta época del año […] Es impresionante que las estrategias de prevención de covid estén teniendo un impacto en otros virus respiratorios, lo cual tiene mucho sentido: se propagan de la misma manera”, dijo Mermel.

“No me sorprendería que esto se convirtiera en una recomendación de los CDC”, añadió. “Es un precio bastante bajo para tratar de reducir nuestro riesgo y el de nuestros seres queridos que corren un riesgo especial de contraer este tipo de infección”, añadió.

Los “expertos” siguen intentando que las mascarillas permanentes formen parte de la “nueva normalidad”, aunque Fauci reconoció que es de “sentido común” que los CDC empiecen a flexibilizar las medidas sanitarias.

“Quiero decir, si eres una persona vacunada, usando una mascarilla en el exterior, quiero decir, obviamente, el riesgo es minúsculo”, dijo Fauci en un programa de la cadena ABC.

Según el profesor Michael Braungart, director del Instituto Medioambiental de Hamburgo, las mascarillas que se venden al público les exponen a “un cóctel químico frente a nuestra nariz y boca cuya toxicidad o efectos sobre la salud a largo plazo nunca se han probado”.

“Lo que respiramos por la boca y la nariz son, de hecho, residuos peligrosos”, dijo Braungart.

El doctor Dieter Sedlak, director general y cofundador de Modern Testing Services en Augsburgo, también descubrió que las mascarillas contienen fluorocarbonos peligrosos que “son tóxicos para la salud humana y los científicos han pedido recientemente que se prohíban para usos no esenciales.

(*) https://eu.providencejournal.com/story/news/local/2020/12/25/mask-wearing-ri-may-continue-after-covid-under-control/4021655001/

Universidades públicas de Estados Unidos exigen que los estudiantes se vacunen antes de regresar a las aulas

La semana pasada varias universidades públicas de Estados Unidos anunciaron la reapertura de sus instalaciones, tras meses de cursos en línea.

Algunas universidades privadas también anunciaron medidas similares, pero con la ampliación de la política de vacunación obligatoria contra el coronavirus a los sistemas escolares públicos, el número de universidades que exigen la vacunación ha aumentado considerablemente.

La vacunación voluntaria se convierte en obligatoria y el derecho a la salud desaparece: ha surgido la obligación de estar sano.

Las universidades privadas de Brown, Cornell y Stanford exigirán certificados de vacunación a los estudiantes que quieran volver a las aulas y a ellas se unirán los dos sistemas universitarios públicos de California, así como varias universidades de Nueva York, Massachusetts, Maryland y Nueva Jersey.

El anuncio conjunto realizado el jueves por la Universidad de California (10 campus) y la Universidad pública de California (23 campus), es el mayor de este tipo en la educación superior de Estados Unidos.

Incluyendo las universidades privadas, al menos 80 han anunciado sus planes de hacer obligatoria la vacunación para que sus estudiantes vuelvan al campus, según un recuento realizado por The Chronicle of Higher Education.

Otros centros han declarado rotundamente que no exigirán a sus alumnos que se vacunen. Los gobernadores de Utah, Texas, Florida y Montana han firmado órdenes ejecutivas que prohíben a las instituciones públicas exigir la vacunación.

—https://www.dailymail.co.uk/news/article-9521543/Universities-order-students-coronavirus-vaccine-return-classes-fall.html

El confinamiento paralizó el desarrollo lingüístico de los niños británicos

El cierre de las escuelas durante el año pasado perjudicó las habilidades lingüísticas y expresivas de los niños, según un estudio de la EEF (Education Endowment Foundation).

Los datos recogidos de 50.000 alumnos y una encuesta en los colegios ingleses muestran que ha aumentado el número de niños de cuatro y cinco años que necesitan apoyo lingüístico, lo que en el futuro perjudicará su aprendizaje.

Las investigaciones de la EEF indican que las medidas adoptadas para combatir la pandemia han privado a los niños más pequeños de contactos sociales y las experiencias que son esenciales para el desarrollo del vocabulario infantil.

La falta de contacto con los abuelos, el distanciamiento social, la falta de salidas con otros niños y el uso de mascarillas en público han privado a los niños de participar en conversaciones y experiencias cotidianas.

De 58 escuelas primarias encuestadas en toda Inglaterra, el 76 por ciento dijo que los alumnos que empezaron la escuela en septiembre del año pasado necesitaban más apoyo con la comunicación que en años anteriores y el 96 por ciento estaba preocupado por el desarrollo del habla y el lenguaje de los alumnos.

La profesora Becky Francis, directora de la EEF, afirmó que “las escuelas han expresado una enorme preocupación por el habla y el lenguaje de los niños pequeños tras el impacto de la pandemia”.

Las conclusiones de la EEF también se reflejan en los datos de la empresa Speech Link, que ofrece evaluaciones estandarizadas a los colegios de primaria.

Entre los 50.000 niños de cuatro y cinco años que empezaron a ir al colegio en septiembre, un 20-25 por ciento más necesitaba ayuda con las habilidades lingüísticas en comparación con el año anterior, según la empresa. También preocupa el impacto del confinamiento en los niños en edad preescolar.

La ministra de Infancia y Familias, Vicky Ford, dijo que el gobierno había invertido 18 millones de libras para apoyar el desarrollo del lenguaje en los primeros años de vida, lo que forma parte de un nuevo paquete de 700 millones de libras para proporcionar apoyo adicional a los niños que lo necesiten cuando vuelvan a las aulas.

“Esto incluye la financiación para aprovechar los primeros éxitos del programa de Intervención Temprana del Lenguaje de Nuffield y extenderlo a más escuelas, de modo que miles de niños de cuatro y cinco años cuyas habilidades lingüísticas, de comunicación y de alfabetización se han visto afectadas por la interrupción del año pasado se beneficiarán de un apoyo específico”.

El 56 por ciento de los padres estaban preocupados por el inicio de su hijo en la escuela después del cierre en la primavera y el verano. Niamh, que cursa la etapa de Recepción en la Escuela Primaria Ryders Hayes, en Walsall, está adquiriendo poco a poco confianza con las palabras.

Como muchos niños, su vida se ha visto limitada por el confinamiento y su círculo social se ha reducido a su familia más cercana. Eso dejó a su madre, Lisa, ansiosa por empezar a ir a la escuela. “Era una de las más pequeñas del curso y me preocupaba que otros niños tuvieran más experiencia escolar en la guardería o en el preescolar”, explica Lisa.

“Intentamos prepararla lo mejor posible. Le hacía mucha ilusión, pero no conocía a ninguno de los niños de la clase, así que estábamos un poco preocupados”.

“Mi preocupación era que, después de haber estado encerrada todo el verano y no haber salido a jugar con sus amigos, ¿cómo iba a responder a un aula llena de niños nuevos y nuevos profesores?”.

Saly Miner, directora de una escuela, afirma que los problemas de comunicación son “realmente limitantes” para los niños pequeños, sobre todo si no son capaces de expresarse, interactuar con sus compañeros y hacerse entender. “Es absolutamente clave”, dijo. “Se trata de la autoestima y la confianza del niño”.

“Sin eso, no se van a sentir felices, no van a poder crecer, no van a poder obtener todos los beneficios de interactuar con sus compañeros como queremos que lo hagan, e interactuar con el personal”.

“Todas las investigaciones muestran que si un niño tiene problemas con el lenguaje a esa edad, en la edad adulta tiene cuatro veces más probabilidades de tener problemas con la lectura, tres veces más probabilidades de tener problemas de salud mental y de tener problemas de movilidad social, por lo que hacer las cosas bien a una edad tan temprana es, literalmente, clave para el futuro de los niños”.

—https://www.bbc.com/news/education-56889035

Los ayuntamientos británicos contratan patrullas callejeras para que vigilen a los vecinos

En Reino Unido las restricciones sanitarias se acaban el 21 de junio, pero la pesadilla represiva no acaba ahí: los ayuntamientos están contratando patrullas callejeras para que vigilen a los vecinos hasta finales de 2023.

Los ayuntamientos de todo el país están anunciando puestos de trabajo que no empiezan hasta julio, varios días después del llamado “Día de la Libertad” porque es cuando finaliza el toque de queda.

El Consejo del Condado de Hertfordshire ofrece un contrato de hasta 3 millones de libras a las empresas que suministren 60 patrulleros, a los califican como “marshals”, desde el 1 de julio hasta el 31 de enero del próximo año.

El contrato tiene una posible prórroga de un año, lo que significa que la nueva policía paralela seguirá patrullando las calles hasta 2023.

Los patrulleros se encargarán de garantizar el cumplimiento de una normativa de salud pública, que se debería acabar dentro de ocho semanas.

“Sabemos que el virus sigue ahí fuera y lo seguirá estando durante algún tiempo. Desde el año pasado sabemos que el número de infecciones puede cambiar rápidamente, y el gobierno tiene muy claro que debemos planificar en caso de que se produzca una tercera oleada. Sería una negligencia del deber no prepararse para una tercera oleada”, dijo Jim McManus, director de salud pública del Consejo del Condado de Hertfordshire.

Los críticos acusan al gobierno de Boris Johnson de permitir que los ayuntamientos utilicen las subvenciones del gobierno para financiar un programa de vigilancia y control de la población.

El hecho de que la policía paralela vaya a patrullar las calles más allá del 21 de junio es un ejemplo más de que el calendario del gobierno para el levantamiento de las restricciones es completamente falso.

Durante meses el gobierno británico mintió. Prometió que no introduciría pasaportes de vacunación mientras, paralelamente, financiaba en secreto su creación. Ahora ha vuelto a ser sorprendido en otra mentira.

El alarmismo sobre la “tercera ola” y las nuevas “variantes” del virus se utilizará para reintroducir el confinamiento a principios de otoño.

Es muy posible que esta pesadilla no se acabe nunca y cuando unos pretextos se agoten, los “expertos” sacarán otros de su chistera.

—https://www.telegraph.co.uk/news/2021/04/27/army-covid-marshals-recruited-roles-could-last-2023/

El exceso de mortalidad en Reino Unido o cómo es posible demostrar cualquier hipótesis

El problema de las estadísticas es que se suelen falsear y, además, se manipulan haciendo unas comparaciones y dejando de hacer otras. Con una selección cuidadosa de los números, es posible “demostrar” cualquier cosa. No hay más que oír a los “expertos” en la televisión hablando de “incidencia acumulada”, que es el abracadabra de la “cuarta ola” de la pandemia.

Las cifras demográficas de Reino Unido son otro ejemplo de que el dato más fiable al que se puede recurrir para analizar una pandemia es el exceso de mortalidad, que el año pasado fue de 70.000 fallecidos más que el anterior, con un total de unos 600.000.

Por lo tanto, hubo menos exceso de mortalidad que en España y la cifra se reduce aún más si tenemos en cuenta que la población británica es casi un 50 por ciento mayor que la española.

Pero podemos hacer otro tipo de comparaciones. Por ejemplo, el año pasado el porcentaje de muertos en proporción a la población fue de 1.016 por cada cien mil habitantes, también superior al del año anterior, cuando sólo llegó a 893.

Pero a lo largo de toda la década de los noventa y hasta 2004, las tasas de mortalidad británicas fueron superiores a las del año pasado.

A ojo de buen cubero, que son siempre las mejores estadísticas, se pude concluir que, en tres décadas, en Reino Unido la mitad del tiempo la tasa de mortalidad estuvo por encima de la del año pasado y en la otra mitad por debajo.

¿Está la botella medio llena o medio vacía? El lector puede elegir el tramo histórico que más le guste para porfiar con sus contertulios.

En cualquier caso, nadie se preocupó nunca de las razones por las que entre 1990 y 2004 murieron todas esas personas, año tras año, y desde luego nadie habló de pandemia ni de epidemia.

En aquel periodo el gobierno de Londres tampoco impuso ningún tipo de medida restrictiva apelando a razones sanitarias: ni toque de queda, ni mascarillas, ni distancia social, ni hidrogel, ni vacunas…

En los noventa este tipo de informaciones no eran noticia. Salvo los afectados, nadie se preocupó nunca de los muertos, ni de los ancianos, ni de los enfermos, ni de las camas UCI…

Ahora la pandemia lo invade todo y cualquier información se reconduce a ella, como los creyentes ponen a dios en el centro del universo.

La Generalitat de Catalunya emite una alerta interna por los efectos adversos de las vacunas

«Dado el gran volumen de efectos adversos conocidos notificados para con las vacunas de la Covidien-19 mediante el Programa de Tarjeta Amarilla, y para favorecer la identificación de nuevos problemas de seguridad con las vacunas de la COVID-19, le pedimos que a partir de ahora únicamente nos notifique los efectos adversos siguientes:»

Así reza la alerta de seguridad 2021016 emitida por el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluyna en febrero de este año, que pide a los profesionales sanitarios reporten aquellos casos que, tras la inoculación de la vacuna contra el coronavirus produzcan episodios «desconodidos/graves, sobre todo si motivan un ingreso hospitalario, ponen en peligro la vida o tienen un desenlace mortal.»

La nota hace hincapié en que se reporten los siguientes efectos secundarios: «anafilaxia, arritmia, fallo cardiaco, cardiomiopatía de estrés, enfermedad arterial coronaria, miocarditis, muerte súbita o muerte de cualquier causa, síndrome de Guillain-Barré, encefalomielitis diseminada aguda, narcolepsia, convulsión generalizada , meningoencefalitis, mielitis transversa, parálisis facial de Bell, vasculitis cutánea, eritema multiforme, microangiopatía, alteraciones de la coagulación (tromboembolia y hemorragias), trombocitopenia idiopática, artritis aséptica aguda, síndrome del distrés respiratorio agudo, Covidien-19 (enfermedad aumentada tras la inmunización), anosmia y ageusia y daño hepático o renal agudo.»

Fuente: Generalitat de Catalunya

La vacuna de Pfizer ha causado más muertes en Israel que la vacuna de AstraZeneca en toda Europa

Destacados expertos en salud pública han formado un Comité Popular en Israel (IPC) que acaba de publicar un informe detallado sobre los efectos secundarios de la vacuna de Pfizer (*).

Las conclusiones no pueden ser más demoledoras: “Nunca ha habido una vacuna que haya perjudicado a tanta gente”, afirman. Es lógico que el informe haya recibido tan escasa cobertura mediática.

Si las cifras del IPC sobre la tasa de mortalidad entre los vacunados son correctas, las del Ministerio de Sanidad han sido falseadas a la baja en más de 22 veces.

Ningún dato coincide con los informes oficiales. Mientras el Ministerio de Sanidad sólo reconoce 45 muertes relacionadas con la vacunación, el IPC asegura que ha recibido 288 sobre fallecimientos, de los cuales el 90 por ciento ocurrieron en los 10 días posteriores a la inoculación.

Si las conclusiones del IPC son ciertas, la vacuna de Pfizer podría estar asociada a más muertes sólo en Israel que la vacuna de AstraZeneca en toda Europa.

El IPC confirma la correlación entre la vacunación y las muertes: “Existe una fuerte correlación entre el número de personas vacunadas por día y el número de muertes por día, en un rango de hasta 10 días, en todos los grupos de edad”.

También revela que “el riesgo de mortalidad tras la segunda vacuna es mayor que el riesgo de mortalidad tras la primera”.

Pero la muerte no es el único riesgo asociado a la vacunación. “A la fecha de publicación del informe, se han acumulado 2.066 informes de eventos adversos que han llegado al Comité de Investigación Civil y los datos siguen llegando. Estos informes indican daños en casi todos los órganos del cuerpo humano… Nuestro análisis reveló una tasa relativamente alta de lesiones cardíacas, ya que el 26 por ciento de todos los eventos cardíacos se produjeron en personas jóvenes de hasta 40 años, siendo el diagnóstico más común en estos casos la miositis o la pericarditis. También hubo una alta tasa de hemorragias vaginales masivas, lesiones neurológicas y daños en los sistemas óseo y cutáneo. Cabe señalar que un número importante de informes de efectos secundarios están relacionados, directa o indirectamente, con la hipercoagulabilidad (infarto), infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, aborto involuntario, alteración del flujo sanguíneo a las extremidades, embolia pulmonar”.

(*) https://gilad.online/s/2021.pdf

Más información:
— Las vacunas no están obrando milagros ni siquiera en Tierra Santa
— Otro fraude científico para explicar el éxito de las vacunas en Israel

El riesgo de padecer un trombo tras la vacuna de AstraZeneca se ha duplicado en quince días

El riesgo de padecer un coágulo sanguíneo grave tras la vacuna de AstraZeneca se ha duplicado en quince días, según las últimas cifras de la Agencia británica que regula los productos sanitarios (MHRA). Los casos han aumentado de 79 a 168 desde el 8 de abril, y las muertes de 19 a 32.

El riesgo de padecer un coágulo de sangre también ha aumentado de uno de cada 250.000 a uno de cada 126.600, lo que supone un incremento de cuatro por cada millón a 7,9 por cada millón.

A principios de este mes, el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI) aconsejó que se ofreciera a los menores de 30 años una alternativa a la vacuna de AstraZeneca, porque el riesgo ya no supera los beneficios para los más jóvenes.

El JCVI examinará cuidadosamente los nuevos datos para evaluar si el riesgo sigue valiendo la pena para los grupos de mayor edad, ahora que el riesgo de contraer un coágulo de sangre ha aumentado.

La MHRA instó a las personas a buscar atención médica urgente si experimentan un fuerte dolor de cabeza a partir de unos cuatro días después de la vacunación, que no mejora con analgésicos y empeora al acostarse o agacharse.

También aconseja buscar ayuda si el dolor de cabeza iba acompañado de visión borrosa, confusión, dificultad para hablar, debilidad, somnolencia o convulsiones.

El organismo regulador pidió a las personas que estuvieran atentas a una erupción que pareciera un pequeño hematoma o una hemorragia bajo la piel, a la falta de aire, al dolor en el pecho, a la hinchazón de las piernas y al dolor de estómago persistente.

—https://www.telegraph.co.uk/news/2021/04/22/risk-suffering-serious-blood-clot-astrazeneca-jab-doubles-fortnight/

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