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Categoría: Salud (página 35 de 88)

Muere un joven de 16 años tras vacunarse en Italia con Moderna

Acababa de cumplir 16 años la semana pasada. Mosheur Rahman murió el lunes en el hospital dell’Angelo de Mestre (Venecia) por una causa que hasta hoy nadie ha explicado. Su familia ha presentado una denuncia ante la fiscalía solicitando una autopsia.

Rahman llegó a Italia desde Bangladesh, su país de origen, para reunirse con su familia, que lleva años viviendo en Marghera: su padre trabaja en Fincantieri. La muerte del joven conmocionó a la comunidad bengalí, que se reunió frente al Interspar de Via Torino donde, ante al menos 60 personas, su padre y algunos portavoces contaron lo sucedido.

“Era un chico sano”, dijo Prince Howlader, portavoz de la comunidad y familiar del joven. “Hace tres semanas recibió la vacuna Moderna y entonces empezó a sentirse mal. No queremos decir que haya una relación entre la vacuna y la muerte, pero queremos entender lo que ocurrió”. Howlader acompañó a la familia del niño a la comisaría para presentar una denuncia y solicitar una autopsia.

“En las últimas semanas, Mosheur fue tres veces a urgencias porque no se encontraba bien, tenía fiebre y un fuerte dolor de cabeza, pero siempre le mandaban a casa”, continuó Howlader.

Permaneció en el hospital durante una semana y fue trasladado a cuidados intensivos, donde murió. La familia aún no ha recibido ninguna comunicación oficial sobre la causa. “No decimos que sea culpa de los médicos, pero queremos claridad. Queremos entender la causa de la muerte. Hemos oído hablar de la meningitis, pero no se ha dado una explicación clara”.

Los portavoces de la comunidad bengalí han declarado repetidamente que Mosheur era un niño sano y sin problemas de salud. Una de las hipótesis es que padecía una enfermedad que la familia desconocía. Los familiares quieren respuestas claras, porque en dos ocasiones Mosheur fue enviado a casa desde el hospital. Sólo la última vez, la semana pasada, fue ingresado en el hospital dell’Angelo, donde en poco tiempo su estado empeoró hasta el punto de tener que ser trasladado a la unidad de cuidados intensivos, donde falleció a los pocos días.

Nacido en Faridpur (Bangladesh), Mosheur Rahman llegó a Italia hace sólo seis meses. Vivía en Marghera con su madre, dos hermanos (uno mayor y otro menor) y su padre, que llevaba muchos años en Italia. Poco antes de su partida, había dado positivo. Una segunda prueba demostró que era un falso positivo y pudo ir a Italia, donde quería construir su futuro.

—https://corrieredelveneto.corriere.it/venezia-mestre/cronaca/21_settembre_01/venezia-muore-16-anni-ospedale-famiglia-presenta-esposto-bf6ac3e4-0afd-11ec-b713-68e0efe7f497.shtml

Además de las vacunas, dos pastillas diarias de Pfizer contra el coronavirus

La multinacional Pfizer está desarrollando una pastilla contra el coronavirus destinada a complementar las vacunas. Se espera que el nuevo fármaco salga al mercado a finales de año y deberá tomarse dos veces al día.

“El éxito contra el covid19 probablemente requerirá tanto vacunas como tratamientos”, dijo el miércoles Albert Bourla, cabecilla de Pfizer. “Nos complace compartir que hemos comenzado un estudio de fase 2/3 de nuestro candidato antiviral oral -diseñado específicamente para combatir el SARS-CoV-2- en adultos no hospitalizados y de bajo riesgo”.

La farmacéutica ha difundido un comunicado de prensa esta semana en el que asegura: “Si tiene éxito, [el fármaco] tiene el potencial de abordar una importante necesidad médica no cubierta, proporcionando a los pacientes una novedosa terapia oral que podría prescribirse al primer signo de infección, sin requerir hospitalización” (*).

La multinacional describe el fármaco como “una terapia antiviral inhibidora de la proteasa de administración oral en fase de investigación, diseñada específicamente para combatir el covid-19 en participantes adultos sintomáticos no hospitalizados que tengan un diagnóstico confirmado de infección por el SARS-CoV-2 y que no corran un mayor riesgo de evolucionar hacia una enfermedad grave, que pueda conducir a la hospitalización o a la muerte”.

Los medios de comunicación han expresado su entusiasmo por la nueva pastilla, y Pfizer confía tanto en que la pastilla será rápidamente aprobada y ordenada por los gobiernos que, antes de que finalicen los ensayos clínicos, ya ha puesto en marcha una línea de producción.

Otras empresas también están trabajando intensamente en la elaboración de pastillas que se tomarán indefinidamente mientras los gobiernos y los medios de comunicación logren mantener la campaña de publicidad de la pandemia.

Tras las vacunas, las pastillas y el hidrogel llegarán las pomadas contra el coronavirus… El cuento de nunca acabar.

(*) https://cdn.pfizer.com/pfizercom/2021-09/First_Participant_Dosed_in_Phase_2_3.pdf

Corea del norte no quiere vacunas ni aunque se las regalen

A Corea del norte le han ofrecido tres millones de vacunas chinas Sinovac del fondo Covax y las ha rechazado.

No es la primera vez que el gobierno de Pyongyang rechaza vacunas. En julio declinó el envío de unos dos millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, alegando la preocupación por los posibles efectos secundarios, según un grupo surcoreano asociado al servicio de inteligencia del país.

En julio el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, dijo a los periodistas que se había ofrecido a suministrar a Corea del norte su propia vacuna Sputnik en múltiples ocasiones.

El gobierno norcoreano ha expresado sus dudas sobre la eficacia de las vacunas contra el coronavirus. Los medios de comunicación públicos informan con frecuencia de incidentes en Estados Unidos y Europa en los que las personas vacunadas han tenido reacciones adversas.

Hasta el 19 de agosto, el país asiático no había registrado ningún caso de coronavirus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Unas 37.291 personas -entre las que se encontraban trabajadores sanitarios y personas con enfermedades similares a la gripe- han sido sometidas a pruebas y todas han dado negativo, según un informe de situación de la OMS.

No obstante, al comienzo de la pandemia el gobierno de Pyongyang país asiático impuso restriciones sanitarias. Fue uno de los primeros países en cerrar sus fronteras en enero del año pasado.

—https://www.bbc.com/news/world-asia-58408913

Las pandemias modernas siguen el mismo patrón: primero el sida y ahora el covid

Las consideraciones que haré a continuación, están enmarcadas dentro del conjunto de artículos que escribí durante el año 2020 a raíz de la declaración de pandemia mundial por parte de la Organización Mundial de la Salud. Fecha a recordar: 11 de marzo de 2020, como un punto de inflexión en la política mundial. Inflexión que ha trastocado todo tipo de relaciones sociales, económicas, políticas y culturales en todo el mundo.

Si el 7 de Noviembre de 1917 representó un punto de inflexión histórico que hizo tambalear el mundo (“Los diez días que estremecieron el mundo”, escribió John Reed), el 11 de marzo de 2020, en un giro de 180 grados, significó un momento culminante del terror capitalista, el cual ya había realizado una prueba similar en 1980 con el que entonces nombró Síndrome de inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) atribuida a un supuesto virus: el Virus de inmunodeficiencia Humana (VIH), el culpable del cual decían que era el “mono verde” de África. Del mismo modo que ahora el culpable es otro animalillo: el “murciélago” chino.

Desde el año 1969 (1 de octubre) se aceptó la comercialización de un potente antibiótico de nueva generación; el compuesto por Sulfametoxazol y Trimetoprima, de la multinacional Glaxo (1).

Los efectos adversos de este compuesto químico son: hiperpotasemia (nivel elevado de potasio). También candidiasis, dolor de cabeza, náuseas, diarrea y erupciones cutáneas. Pero además se han asociado un conjunto enorme de efectos secundarios de afectación de la medula ósea y las células que aquí se producen como leucopenia, trombocitopenia, agranulocitosis, anemia de varios tipos (megaloblástica, aplásica o hemolítica), metahemoglobinemia (incapacidad de la hemoglobina para transportar el oxígeno), púrpura (manchas rojizas en la piel)… También se ha asociado a la llamada enfermedad del suero que es una reacción de hipersensibilidad parecida a una alergia y con anafilaxis en personas predispuestas. Miocarditis, angioedema, vasculitis alérgica, periarteritis nodosa o lupus eritematoso sistémico, hipoglucemia, hiponatremia, falta de apetito, así como depresión, alucinaciones, meningitis aséptica, convulsiones, neuritis periférica, ataxia, vértigo, acúfenos, mareos, tos, dificultad para respirar, infiltrados pulmonares, glositis y estomatitis, colitis pseudomembranosa o pancreatitis. Trastornos hepatobiliares y produce fotosensibilidad con dermatitis exfoliativa, erupción fija medicamentosa que puede llegar a un eritema multiforme.

Por los datos disponibles, parece que el primer foco de este síndrome surgió en la ciudad de San Francisco en Estados Unidos, entre el colectivo de homosexuales, muy numeroso en esta ciudad. Por los datos recogidos, este colectivo era muy propenso al consumo de drogas al mismo tiempo que la ingesta continuada desde hacía años de Septrin como “profilaxis” ante enfermedades de transmisión sexual.

Las primeras fotografías de supuestos enfermos por el SIDA, que llenaron los medios de comunicación, eran de personas drogadictas y homosexuales con el Sarcoma de Kaposi, una enfermedad cancerosa de la piel que llena de llagas el tejido cutáneo. He aquí uno de los primeros interrogantes sobre la relación de los efectos secundarios del sulfametoxazol y trimetoprima mencionados antes sobre el tejido cutáneo y otras afecciones con el nombrado “síndrome”, es decir un conjunto de síntomas.

La operación posterior fue “inventar” en 1985 un test denominado Elisa para determinar si una persona estaba “infectada” por un anónimo virus que nadie había aislado. Millones, miles de millones de test y autotest inundaron el mundo entero, y el pánico se convirtió en una “normalidad”. Pero la operación no estaba cerrada. A continuación una gran operación creada por los lobbies farmacéuticos consiguió que “científicos” al servicio de los mismos hicieran de caja de resonancia de un producto que decían “salvaría la humanidad”: se trataba de un antirretroviral, el AZT (Azidothymidine) que era comercializado años atrás por el laboratorio Sigma y que a un lado de la caja y con el dibujo de una calavera, indicaba “Tóxico por inhalación, en contacto con la piel o tragándolo. Órganos objetivo: sangre, médula ósea. Si se siente mal, busque consejo médico (muestre el hashtag donde sea posible). Use ropa protectora adecuada”. Y debajo: “Solo para uso en laboratorio. No como medicamento u otros usos” (2).

Y así, en 1987 junto a otro test, el Western Blot, la FDA y los CDC norteamericanos y a su lado los organismos de control de los medicamentos de todo el mundo aprobaron la prescripción de AZT, con el nombre de Retrovir, para aquellas personas que habían resultado “positivas” en los test. Y al cabo de poco tiempo se dio la paradoja que aumentaba la mortalidad. Mortalidad debida a 36 patologías, pero con las órdenes de los “expertos” que si cualquier persona moría habiendo sido etiquetada como “positiva” en los test, a nivel estadístico era catalogada de “muerta a causa del virus VIH”. Desde aquel momento se van contabilizando millones de “casos” en todo el mundo, se van generando miles de millones de beneficios, y todavía es una incógnita el aislamiento del famoso virus, después de cuarenta años. Y las cifras que mueven las corporaciones que se hacen millonarias con este tema, hablan de 35 a 40 millones de infectados y más de cuatro millones de muertes.

El microbiólogo francés Luc Montaigner, joven en aquel momento, y deslumbrado por los elogios de la “comunidad científica” francesa y europea dijo haber “descubierto” el VIH , lo que le valió el premio Nobel. Después de muchos años, en la actualidad, El mismo Luc Montaigner se desdice y afirma que nunca pudo aislar el virus y denuncia todo el entramado alrededor del SIDA. Y la misma “comunidad científica” que lo elevó a los altares en los años 80, ahora dice que está loco, pues afirma la existencia de un paralelismo crítico entre la campaña del SIDA con la actual campaña del COVID.

En un artículo de 1989 en la revista Spin (3), la periodista de investigación Celia Farber entrevistó científicos que afirmaban que el AZT, el primer medicamento antirretroviral aprobado para el tratamiento del VIH, había sido impulsado precipitadamente a través del proceso de aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos a causa de presiones políticas. En su artículo defendía la necesidad de «dar voz» a la pequeña minoría de científicos que en aquel momento que afirmaban que el AZT era peligroso. Farber publicó otro artículo sobre este tema en el 2006 que criticaba la ética de la industria de los medicamentos antirretrovirales (4).

Unos extractos de las entrevistas de 1989: “El 17 de agosto de 1989, los periódicos de toda (Norte) América publicaban en titulares sensacionalistas que el AZT había demostrado ser eficaz en portadores de anticuerpos del VIH, en pacientes asintomáticos y de ARCO (Complejo de síntoma relacionado con el SIDA) en los primeros estadios. A pesar de que uno de los principales intereses del consejo FDA era que se utilizara exclusivamente en casos de personas críticamente enfermas de SIDA, a causa de la extrema toxicidad del fármaco. El Doctor Anthony Fauci, director de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), estaba ahora presionando para extender el radio de las prescripciones.

El mismo día, 17 de agosto de 1989 el gobierno anuncia que 1,4 millones de norteamericanos seropositivos sanos podrán “beneficiarse” del AZT, incluso los que no muestren síntomas de la enfermedad. Nuevos estudios habían “probado” que el AZT era eficaz en la hora de frenar la progresión del SIDA en casos asintomáticos. El Doctor Fauci, líder de la NAIAD, anunció orgullosamente un experimento que se realizaba desde hacía “dos años” el cual había “mostrado claramente” que la temprana intervención mantenía el SIDA a raya.

“El gobierno está dando a conocer hechos científicos antes de que estos estado examinados! Es lo nunca visto”. Esto es increíble, dice el Doctor Joseph Sonnabend (5), uno de los pioneros en la atención a enfermos de SIDA, con una voz teñida de desesperación. Ya no sé qué hacer. Cada día tengo que enfrentarme con una consulta llena de gente pidiéndome AZT. Estoy aterrorizado. Como médico responsable no sé qué hacer. El primer estudio fue ridículo. Es obvio que Margaret Fischl, (profesora de medicina de la Universidad de Miami) la persona que ha realizado los dos estudios, no tiene ni la más vaga idea sobre experimentos clínicos. No me fío de ella. Ni de los otros. Sencillamente, no son bastante competentes. Hemos sido tomados como rehenes por científicos de segunda clase. “Tomar la decisión de decirle a la gente -Si eres seropositivo y tienes menos de 500 células T-4, empieza a tomar AZT- es algo de mucha trascendencia. “Me siento avergonzado de mis colegas”, se lamenta Sonnabend. “Estoy sofocado. Esta es una ciencia de pacotilla. Parece mentida que nadie proteste. Malditos cobardes. El juego se llama ‘protege tu subvención, no abras la boca’. Se trata de dinero… el pretexto para seguir la línea y no ser críticos, cuando es obvio que hay fuerzas políticas y económicas dirigiendo todo esto”.

Cuando Peter Duesberg escuchó las noticias, se sorprendió especialmente de la reacción del presidente del Gay Men’s Health Crisis, Richard Dunne, quién dijo que ahora la GMHC urgía a “todo el mundo a hacerse pruebas” y, por supuesto, todos aquellos que dieran positivo “tenían que empezar el tratamiento con AZT”. “Esta gente se está precipitando en las cámaras de gas”, dice Duesberg. “Qué feliz se habría sentido Himmler si los judíos hubieran cooperado así”.

En aquella operación de ingeniería social, encontramos a un funesto personaje: Anthony Fauci, el corrupto i vil servidor de las multinacionales químico-farmacéuticas, el mismo que actualmente es el paladín de la extensión del terror pandémico y abanderado de las inoculaciones vacunales experimentales. Si en los años 80 fue un emisario de la muerte para miles de personas ¿Qué no será ahora con los mismos discursos e intereses? De todos modos deberemos esperar al próximo mes de Noviembre en que saldrá a la venta un libro de Robert Kennedy Jr. que lleva por título “The Real Anthony Fauci”, en el cual, según el autor “este libro puede desempeñar un papel transformador al exponer al Dr. Fauci como charlatán al mostrar al mundo que el Dr. Fauci, lejos de ser un sanador, es uno de los asesinos en masa más notables de la historia de la humanidad” (6).

Bajo el manto y colaboración científica–sanitaria de los años 80, fue paralelo un gran cambio de patrón tecnológico con la incorporación masiva de los microprocesadores en toda la estructura industrial y de servicios. Para llevarlo a cabo, ante una resistencia social a un empeoramiento de las condiciones de trabajo y millones de despidos en todo el mundo, como medida profiláctica de prevención de posibles disturbios, se instrumentó, con anterioridad, una campaña de terror (en algunos casos físico y en otros mediático) que agrupó aspectos sanitarios, culturales, políticos y económicos que dieron su fruto a 1979 en las elecciones británicas con la elección del programa neoliberal del Partido Conservador Británico y llevado a cabo por su representante Margaret Tatcher.

Una prueba piloto, en la periferia del sistema había tenido lugar en Chile desde 1973, donde por medio de un golpe de estado militar, en un país “occidentalizado” de América Latina se impusieron las recetas económicas que tenían de ser paralelas al cambio de patrón tecnológico, pero que en “Occidente” no podían imponerse de la misma forma pues había que mantener una aparente democracia.

En 1981 este programa neoliberal fue asumido por la sociedad de Estados Unidos dando el triunfo electoral al programa del Partido Republicano llevando a la presidencia del país al mediocre actor de cine Ronald Reagan, mientras al frente de la ONU, como Secretario General había un ex-nazi: Kurt Waldheim, que había sido miembro de la Abwehr, la contrainteligencia militar alemana y corresponsable de crímenes de guerra durante la ocupación de Yugoslavia (7).

Pero este proceso no se dio solo en el área capitalista, sino que impregnó el llamado “bloque socialista” que tuvo su punto de inflexión cinco años después, el 25 de febrero de 1986 en el XXVII Congreso del PCUS, en el cual se apuñaló de muerte el experimento socialista iniciado a 1917 y muy debilitado desde 1956.

La relación entre la “ciencia”, los “expertos”, los “consejos de administración” de las grandes corporaciones, el deleite de “control social” por parte de los gobiernos, acompañado por el entramado militar, forman un todo único en un contexto mundial en el que se concentran en pocas manos la administración global del capital: Fondos de inversión, industria química, farmacéutica, militar, conglomerados de medios de comunicación… contexto en el cual los gobiernos, desnudos de cualquier poder de decisión, tan solo les queda el recurso de la represión hacia aquellos que ponen en tela de juicio todo este entramado y se oponen al estado de las cosas.

Después de un ciclo de cuarenta años, una vez desaparecida la URSS y renunciado a la perspectiva socialista treinta tres naciones con un total de setecientos treinta millones de habitantes (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Estonia, Georgia, Kazajistán, Kirguistán, Letonia, Lituania, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania, Uzbekistán, Yugoslavia, Polonia, Bulgaria, Albania, Rumanía, Hungría, República Democrática Alemania, Checoslovaquia, Mongolia, Kampuchea, Afganistán, Yemen, República Democrática del Congo, Angola, Mozambique, Somalia, Etiopía, Benín). Y manteniendo, formalmente la denominación de “socialismo” en estos momentos en China, República Popular Democrática de Corea, Vietnam, Laos y Cuba. A pesar de que los cambios constitucionales realizados en estos cinco países desde 1990 hasta hoy han incorporado conceptos, premisas, similares a los que se realizaron en 1975 en la extinta URSS y ponen un interrogante sobre la consistencia del socialismo, puesto que una parte cada vez mayor de su economía está en manos privadas y las políticas culturales cada vez más alineadas a las modas del capitalismo occidental.

Las constituciones no son solo un referente jurídico-formal, son por encima de todo, un techo político-ideológico y un fenómeno social objetivo. Las constituciones son una categoría clasista y expresan, por consiguiente, los intereses de la clase dominante, afianzando la supremacía de una clase sobre otra; y como son una categoría clasista expresan la correlación real de fuerzas en la lucha de clases y constituyen, en el escenario de la creación jurídica una expresión de esta lucha en un momento histórico determinado y es por eso que generalmente responden a las relaciones sociales existentes y como tal vertebran y consagran los sistemas. Por todo esto, los cambios constitucionales que se han ido produciendo gradualmente en los países que todavía mantienen el apelativo socialista tenemos que analizarlos si entran o no en contradicción con los presupuestos a largo plazo de la construcción de una sociedad comunista, o por el contrario, se trata de involuciones y/o retornos al sistema de libre mercado con ciertas garantías sociales y algunos elementos de redistribución de la renta. No muy lejos de las propuestas de la socialdemocracia de izquierdas.

Unas preguntas difíciles de contestar son: ¿Que ha pasado? ¿Qué ha fallado? ¿Por qué? Pues todos estos cambios, renuncias,… se han realizado utilizando el legado de Marx, Engels, Lenin, Mao, y tomando prestado un vocabulario lleno de conceptos como “materialismo histórico” “materialismo dialéctico” socialismo científico”…, pero que ha aceptado acríticamente los paradigmas de la “modernidad”, madre ideológica del capitalismo. Entre ellos el concepto de “ciencia” y en consonancia con este, la aceptación de definiciones acordes con los intereses del capital mundial.

A medida que la utilización de las redes de comunicación digitales se han extendido por todas partes, y mayormente controladas por los administradores del capital, quedan pequeños resquicios en los cuales se expresan las voces discordantes, lo cual es considerado un grave peligro para dichos administradores y por ello una preocupación y una locura los embarga: el control y cómo hacerlo efectivo a nivel mundial para evitar cualquier impedimento en el nuevo cambio de patrón tecnológico insertado en la Agenda 2030 aprobada por las Naciones Unidas, organismo representativo no de todos los países del mundo, sino de las grandes corporaciones mundiales, sean estas norteamericanas, europeas o chinas.

Hace años que la orientación política – cultural expresada por los guiones cinematográficos de las grandes superproducciones (“Gattaca” o “Minority Report”) y las series noveladas para adolescentes (ejemplo puede ser “Los juegos de la hambre” o “Battle Royal”) han ido dibujando en el inconsciente de centenares de millones de espectadores y lectores un mundo futuro distópico en el cual cada gesto, cada actividad, cada palabra de las personas podía ser controlada por medio de sistemas digitales a gran distancia, los cuales podían reconocer la cara de cualquiera y en cualquier lugar donde se encontraran. Y como fondo la sublimación y normalización individualista de la supervivencia del más apto. ¡Cualquiera puede convertirse en nuestro mortal enemigo!

¿Cómo empieza este entrenamiento? En primer lugar maximizando el hedonismo y darwinismo, para velar por la “seguridad personal”, dicen. Y así sin prisa pero sin pausa, se incorpora a la vida cotidiana el concepto control. Sistemas de alarma domésticos con videovigilancia para evitar robos, dicen; cámaras en las calles, para hacerlas más seguras, dicen; cámaras a los bares, tiendas, restaurantes, trenes, autobuses, centros de trabajo, centros de estudio, centros de salud, centros de ocio… Todo para velar por nuestra seguridad.

Ser constantemente vigilado, se va convirtiendo en una nueva normalidad, pues se produce un cambio en el cual se trastoca el papel de los policías o voluntarios policiales, que tienen como función espiar las personas pero dentro de una limitación humana: no era posible poner un espía para cada persona, ni un interventor a cada teléfono, o a cada mensaje de texto. Este problema queda resuelto con la utilización de robots programados con algoritmos concretos y capacidad de almacenamiento de datos que escapa al cerebro más fantasioso.

Hasta no hace mucho, el problema era la utilización de estos datos puesto que el gran volumen de las mismas hacía necesario la parcelación por su utilización. Ahora, este año, hemos podido comprobar la existencia de una unidad de actuación a todos niveles: el mismo discurso, las mismas actuaciones, la censura de la disidencia, las mismas fotografías, la misma represión.

Tres ejes de un discurso para sembrar el terror: Un más que discutible cambio climático. Un enemigo mortal llamado virus. Y que cualquier persona puede representar un peligro para las demás. Por lo tanto, para podernos salvar individualmente hay que aceptar un cambio en el patrón tecnológico (la industria 4.0) que lleve incorporada la previsión de control digital de la población mundial, que nos defienda de un supuesto virus y que nos aleje de cualquier proyecto colectivo de transformación social.

Todo esto entra en la lógica del capital y sus sirvientes, pero lo que da escalofríos es el hecho de ver a organizaciones que se jactan de comunistas, defender sumisamente las consignas, propuestas y agresiones del que tendría que ser el enemigo a batir.

Insólito fue el espectáculo de ver los militares, no solo en España, sino en Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña, en todo Europa, aparecer en los medios de comunicación para realizar proclamas de estado de excepción, toques de queda y controles en las calles al estilo de la proclama firmada por el general Milans del Bosch el 23 de Febrero de 1981 en la ciudad de Valencia con los tanques en la calle. Decía así: “Artículo 5.º- Quedan prohibidas todas las actividades públicas y privadas de todos los partidos políticos, prohibiéndose igualmente las reuniones superioras a cuatro personas. Artículo 6.º- Se establece lo Toco de Queda desde las veintiuna a las siete horas, pudiendo circular únicamente dos personas como máximo durante lo citado plazo de tiempo poro la vía pública y pernoctando todos los grupos familiares en sus respectivos domicilios. Artículo 7.º- Sólo podrán circular los vehículos y transportas públicos, así como los particulares debidamente autorizados. Permanecerán abiertas únicamente las Estacionas de Servicio y Suministro de Carburantes que diariamente se señalen. Artículo 8.º- Quedan suspendidas la totalidad de las actividades públicas y privadas de todos los partidos políticos. Por último se espera la colaboración activa de todas las personas patriotas amantes del orden y de la paz, respeto a las instrucciones anteriormente expuestas” (8).

Por pueril que sea el paralelismo podemos afirmar que el objetivo en el año 2020 no era velar por el “bienestar” de la población, sino un golpe de estado “escondido” con todos los ingredientes para crear una psicosis colectiva de pánico, al cual ni se le hizo frente, ni se creó una línea de resistencia. Al contrario, se aceptó el “bando” militar efectuado por el General Villarroya a través de los medios de comunicación el 19 de Abril de 2020: “Sí, hoy se viernes en el calendario, pero en estos tiempos de guerra o crisis, todos los días son lunes. El esfuerzo no cesa por el día del calendario” “Ayer hablé de disciplina en esta rueda de prensa; tengo que felicitar a todos los españoles por la disciplina que están mostrando, todos los ciudadanos comportándose como soldados en este difícil momento… demostremos que somos soldados cada uno en el puesto que nos ha tocado vivir” (9).

Por primera vez hemos podido contemplar, en multitud de países, un despliegue inusitado de militares por las calles en “tiempos de paz” con la excusa de luchar contra un virus. Ni es casualidad, ni los virus se “matan”. Se trata de una puesta en escena de una futura “normalidad” en la cual militares y paramilitares se convertirán en los garantes de la salud pública, entendida esta, a tenor de este despliegue, como la disposición de la población al acatamiento de cualquier medida por irracional que sea. Junto al ejército, la policía nacional (65.000), guardia civil (78.000), policías locales (81.000), autonómicas (27.000), guardia forestal con funciones de policía judicial (6.000), a su lado 1.400 empresas privadas de seguridad con unos 89.500 vigilantes, de los cuales 35.000 con permiso de armas de fuego y, miles de “policías de balcón”, hombres y mujeres que teléfono en mano, estaban a punto de telefonear a la policía si algún vecino o vecina salía de casa a horas prohibidas.

Y, las organizaciones de nombre comunistas o similares, no dieron un paso hacia la clandestinidad para hacer frente a estos atentados contra la sociedad, sino que hicieron público su consentimiento, y en algunos casos incluso reclamando todavía más rigor por lo que respecta a los arrestos domiciliarios.

Tal vez el problema radique en que las organizaciones comunistas posmodernas han aceptado, sin decirlo, el fin de las ideologías y la subordinación de la política a las más bestiales teorías de los “expertos” dejando fuera del debate público y democrático cualquier referencia o disonancia a la opinión de ciertos “científicos”, todo y sabiendo que están a sueldo y órdenes de las grandes corporaciones. Pero, ¿Qué connotación tiene poner toda la vida en manos “de expertos” desde el nacimiento hasta la muerte? Es la renuncia a la autonomía humana y la vía libre al autoritarismo. Nada más alejado del pensamiento de Marx.

La ciencia, no tiene ningún cimiento ontológico en la naturaleza humana. No es la forma “superior” de conocimiento humano. Es la forma de conocimiento que desarrolla históricamente la sociedad occidental en base a priorizar radicalmente los valores de la producción, del trabajo y del control social. Y si la “ciencia” ha aparecido como fuente única de la VERDAD, es consecuencia del hecho que los valores y mitos que incorpora implícitamente, son los valores y mitos DOMINANTES dentro de la sociedad en la cual la ciencia se ha desarrollado.

Cada día, más aspectos y dimensiones de nuestras vidas están controlados, manejados, administrados a partir de un saber científico – técnico desde el cual se determina, sin dejar margen a cualquier otra opción, qué tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer.

Langdon Winner menciona el concepto de “adaptación inversa” (10), es decir, la adaptación de los fines humanos a los medios disponibles. “La gente llega a aceptar las normas de los procesos técnicos como parte esencial de sus vidas. Se produce una alteración sutil, pero global, en la forma y contenido de su pensamiento y de su motivación”.

El paleontólogo marxista Stephen Jay Gould habla de la “ciencia” en estos términos: “El destino de millones de hombres y mujeres ha sido determinado a partir de sucesivas demostraciones científicas… Estas demostraciones han tenido a lo largo de los últimos siglos diferentes grados de sofisticación, desde las medidas de capacidad craneana (hoy desprestigiada como práctica), hasta la más compleja y sofisticada práctica de la medición de la inteligencia, con la cual se sigue midiendo, clasificando y jerarquizando a la población en el capitalismo avanzado” (11).

Y hoy, desde también pretendidas “demostraciones científicas” se quiere determinar el destino de miles de millones de personas en un capitalismo todavía más avanzado que el descrito por Gould, también midiendo, clasificando y jerarquizando la población en función de si se someten o no a irracionales test, inyecciones experimentales o arrestos domiciliarios.

Es por este conjunto de consideraciones que de cuando en cuando hay que volver la vista atrás, e intentar averiguar cuáles son las interpretaciones teóricas que tienen como consecuencia este extraño comportamiento de los integrantes de las organizaciones que se llaman comunistas que, como si fuera un escarnio a la historia, han pasado de luchar para modificar el estado de las cosas, a una defensa y una subordinación total al mismo.

(1) https://cima.aemps.es/cima/pdfs/es/ft/48671/48671_ft.pdf
(2) http://cleanhandss.blogspot.com/2011/03/influencias-los-intereses-economicos-en.html)
(3) Celia Farber. El nacimiento escandaloso del AZT. Spin, Nueva York. 1989
(4) Celia Farber. Fuera de control: SIDA y la corrupción de la ciencia médica
(5) https://www.globalresearch.ca/real-anthony-fauci/5753963
(6) Joseph Sonnabend en 2006 expresó su opinión que altas dosis de AZT habían “matado a miles” durante finales de la década de 1980 y principios de la de 1990. Hasta finales de la década de 1990, Sonnabend continuó afirmando que el tema de las causas del SIDA “permanecía abierto” y que muchos factores podrían estar involucrados. Esto llevó a algunos investigadores y activistas a asociarlo con “negacionistas del SIDA”
(7) https://adst.org/2015/06/the-long-arm-of-history-kurt-waldheim-banned-for-his-nazi-past/
(8) https://cadenaser.com/emisora/2016/02/23/radio_valencia/1456224371_385518.html
(9) https://www.lainformacion.com/asuntos-sociales/coronavirus-frases-miguel-villarroya-ejercito-jemad-soldados-espanoles-moncloa/6553414/
(10) Langdon Winner. Tecnologia autónoma. La técnica incontrolada como objeto del pensamiento político. 1979
(11) Jay Gould. The Mismeasure of Man, 1981.

El padrino que puso el mundo patas arriba con el pretexto de la pandemia: Fauci

Hoy en día, el Dr. Anthony Fauci es un héroe doméstico para media América.

Las empresas farmacéuticas, los funcionarios del gobierno y los medios de comunicación corporativos financiados por las farmacéuticas invocan su nombre para justificar los cierres, las máscaras y las vacunas experimentales. Un reciente editorial de una importante revista médica instaba al Congreso a convertir en delito la crítica pública al Dr. Fauci.

Fomentando su propio endiosamiento, el Dr. Fauci ha declarado que todos los que cuestionan sus pronunciamientos son “anticiencia”.

Pero, ¿quién es realmente el Dr. Fauci? En mi nuevo libro, muestro que el Dr. Fauci ha hecho poco para ganarse el sobrenombre de “médico de América”.

Por el contrario, ha sobrevivido 50 años como el J. Edgar Hoover de la salud pública priorizando sistemáticamente los beneficios de las grandes farmacéuticas sobre el bienestar de sus compatriotas, y mediante el homenaje mercenario a la industria química y agrícola, el complejo militar industrial, el aparato de inteligencia y todos los demás impulsores de píldoras, pociones, polvos, venenos, pinchazos y el estado policial.

Durante más de un año de minuciosa y meticulosa investigación, desenterré una historia espeluznante que destruye el servil giro de los medios de comunicación sobre el Dr. Fauci… y que alarmará a todos los estadounidenses -demócratas o republicanos- que se preocupan por la democracia, nuestra Constitución y el futuro de la salud de nuestros hijos.

En mi libro revelo cómo Fauci ha sido el principal artífice de la “captura de la agencia”, la subversión de la democracia por parte de una industria farmacéutica que manipula a los reguladores como si fueran marionetas.

Ha fracasado estrepitosamente durante sus 50 años de carrera en el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) a la hora de abordar la causa, prevenir o curar las explosivas epidemias de alergias y enfermedades crónicas que el Congreso le encargó que redujera. La pandemia de enfermedades crónicas es su legado perdurable. Esas dolencias debilitan ahora al 54% de los niños estadounidenses, en comparación con el 6% cuando se incorporó al NIAD.

Utilizó repetidamente el fraude, el acoso, la intimidación, la disimulación y la falsificación científica para conseguir la aprobación de medicamentos y vacunas inútiles y mortales. Saboteó tratamientos terapéuticos seguros y eficaces para el sida, mientras promovía fármacos de quimioterapia mortales que casi con toda seguridad causaron más muertes que el VIH.

Transformó el NIAD, que pasó de ser un regulador de la salud pública a una incubadora de medicamentos farmacéuticos para los que él y sus ayudantes de confianza suelen presentar patentes y cobrar derechos de autor. El Dr. Fauci ha reclamado los derechos de patente de la vacuna Moderna por valor de miles de millones de dólares para el NIAD y ha elegido a dedo al menos a cuatro de sus subordinados del NIAD para que reciban 150.000 dólares anuales de los derechos de autor.

Ejerce un control dictatorial sobre el ejército de líderes del “conocimiento y la innovación” que aparecen todas las noches en la televisión para repetir como loros sus ortodoxias y “desacreditar” a sus oponentes, que dirigen sus torcidos ensayos clínicos a nivel mundial y que pueblan los paneles federales “independientes” que aprueban y ordenan medicamentos y vacunas, incluidos los comités que permitieron la Autorización de Uso de Emergencia de las vacunas COVID-19.

Violó la ley federal para permitir que sus socios farmacéuticos sacrificaran y mataran a cientos de niños y huérfanos empobrecidos y de piel oscura en Estados Unidos y África como ratas de laboratorio en experimentos mortales con quimioterapias tóxicas contra el SIDA y el cáncer.

Inventó y armó repetidamente pandemias fraudulentas, como la gripe aviar (2005), la gripe porcina (2009) y el Zika (2015-2016), para vender nuevas vacunas.

Se asoció con el Pentágono y las agencias de inteligencia para llevar a cabo experimentos de “ganancia de función” con el fin de criar superbacterias pandémicas en laboratorios mal regulados de Wuhan (China) y otros lugares, en condiciones que prácticamente garantizaban la salida de microbios convertidos en armas, como el SARS-CoV-2.

Esa es sólo la lista corta.

El Dr. Fauci y su banda de especuladores de la industria farmacéutica y de Silicon Valley -en colaboración con políticos corruptos, agencias federales capturadas y medios de comunicación comprados y descerebrados- han utilizado la pandemia de COVID para sacar miles de millones de las vacunas y otros medicamentos rentables.

Su desastrosa mala gestión ha provocado uno de los mayores recuentos de muertes por COVID entre todas las naciones. El Dr. Fauci ha liderado la cruzada para suprimir remedios funcionales como la ivermectina y la hidroxicloroquina que podrían haber evitado el 80% de las muertes y hospitalizaciones por COVID y haber acabado con la pandemia de la noche a la mañana.

Tenemos que detener al Dr. Fauci y el golpe de estado contra la Constitución, los derechos humanos y la democracia liberal a nivel mundial.

Debido a que este libro amenaza su empresa de vacunas de un billón de dólares, el Dr. Fauci y sus aliados en el cártel médico, los medios de comunicación y los militares lanzarán críticas feroces y utilizarán la censura para desacreditar y silenciar a “El verdadero Anthony Fauci”.

Con su ayuda, este libro puede desempeñar un papel transformador al exponer al Dr. Fauci como charlatán y curandero y al mostrar al mundo que el Dr. Fauci, lejos de ser un sanador, es uno de los asesinos en masa más notables de la historia de la humanidad.

Espero que este libro motive -y movilice- a millones de defensores de la verdad, la salud y la democracia. La fecha de publicación de “The Real Anthony Fauci” es el 9 de noviembre. Al encargar hoy su ejemplar, ayudará a que el libro se convierta en un éxito de ventas y a que disminuyan los poderes de los censores para silenciarme. Gracias.

Robert F. Kennedy Jr. https://www.lewrockwell.com/2021/08/no_author/the-real-anthony-fauci/

El Banco Mundial está fabricando la pandemia en Benin

Lo mismo que en los demás países del Tercer Mundo, en Benin tampoco ha habido pandemia. Las cuentas oficiales de la OMS apenas pueden atribuir 130 muertes al coronavirus, a pesar de lo cual el gobierno ha impuesto el estado de guerra, prohibiendo las reuniones y los actos políticos, culturales y festivos.

En el Tercer Mundo no ha habido pandemia porque no hay un sistema sanitario público consolidado, que es quien crea este tipo de alarmas. Los médicos apenas atienden a determinados sectores sociales privilegiados, que siempre radican en la capital y en alguna ciudad populosa más.

El personal sanitario es el radar que detecta las enfermedades y los fallecimientos. Muchas enfermedades sólo llegan hasta donde alcanzan los trabajadores de la salud, y como lo que no se conoce es como si no existiera, no se puede tratar, y mucho menos curar. En otras palabras, sin un sistema público de salud no se podría vacunar a la población, aunque existiera una verdadera epidemia.

A veces ni siquiera es suficiente con que haya profesionales sino que, además, son necesarios hospitales, laboratorios y equipos médicos, como las PCR. Cuantos más aparatos existan y cuanto más tiempo estén en funcionamiento, más “casos positivos” encontrarán y, en consecuencia, mayor será la epidemia y mejor se ocultarán sus causas, que son siempre las mismas: el expolio de los medios de vida y las condiciones de trabajo y habitabilidad de la población.

Para crear la pandemia en Benin, el Banco Mundial ha implementado un programa de equipamiento médico, poniendo muchos millones de dólares encima de la mesa (*), que tienen un efecto multiplicador: tras ellos llegará más dinero de fundaciones, ONG e instituciones internacionales. Naturalmente, la cobertura ideológica es la de una “ayuda desinteresada”, es decir, beneficencia sin ningún ánimo de lucro porque la salud es siempre lo primero y está por encima de todo.

“La ayuda del Banco Mundial a los laboratorios de Benin ha aumentado la capacidad de realizar test”, dice el comunicado oficial. Desde el mes de abril han puesto en pie 13 laboratorios en un país que hasta ahora carecía de ellos. Ya tienen cámaras térmicas en 15 puntos fronterizos, 89 centros de detección y 5 de tratamiento gratuito. Gracias a las nuevas instalaciones han podido realizar tests a más de millón de personas.

El programa del Banco va acompañado del típico lavado de cerebro a fin de que población sea capaz de ver lo que no existe. Lo llama “estrategia de comunicación y movilización”, con más cien “sesiones de formación” que han impartido en las seis lenguas locales, a fin de que nadie se escape a la propaganda, ni los trabajadores de sanidad, ni los alumnos y profesores de las escuelas, ni los periodistas… Nadie.

Los dólares del Banco pagan el hotel a los viajeros que llegan al aeropuerto para que guarden la cuarentena correspondiente, así como la hospitalización de los “pacientes de covid” que quedan hospitalizados, es decir, que los hospitales ordenan a los médicos que diagnostiquen a los enfermos como “covid” porque de lo contrario no cobran las “ayudas” del Banco.

Con un año y medio de retraso, lo que está haciendo ahora el Banco Mundial en Benin es lo mismo que hicieron en los paises desarrollados al comienzo de la pandemia: suministrar mascarillas para 6.000 trabajadores sanitarios, instalación de dos hospitales prefabricados, 40 armarios para preservar la cadena de frío, 9 ambulancias totalmente equipadas… También han llevado al país africano los primeros aparatos PCR, por lo que no se sabe cómo hasta la fecha lograron sin ellos diagnosticar los “casos positivos”.

Para que la pandemia triunfe en Benin es necesario que los profesionales sanitarios se llevan su parte de la tajada y, hasta el mes de abril, más de 1.900 de ellos se habían beneficiado directamente del “apoyo” del Banco Mundial. El remate de la operación son 30 millones de dólares para vacunar en masa. Por eso no es de extrañar que las subvenciones de la pandemia hayan logrado tantos adeptos. Si con sólo 127 muertos Benin ha logrado este río de dólares, otros países tienen que esperar mucho más. Sólo es cuestión de que los médicos hagan buenos diagnósticos y buscar “casos positivos” debajo de las piedras.

(*) https://www.banquemondiale.org/fr/results/2021/05/14/benin-s-achievement-in-the-fight-against-the-covid-19-pandemic

Mueren dos japoneses por inyectarse las dosis de Moderna con partículas magnéticas fabricadas en España

Dos jóvenes japoneses han muerto tras recibir las vacunas de Moderna que formaban parte de los lotes fabricados en España por la empresa Rovi en Granada.

Dichas vacunas fueron suspendidas tras descubrir partículas contaminantes, según informó el sábado el Ministerio japonés de Sanidad. Se cree que los contaminantes encontrados en algunos viales en Japón son partículas metálicas, informó la NHK, citando fuentes del Ministerio japonés de Sanidad.

Los jóvenes, de unos 30 años de edad, murieron a los pocos días de recibir su segunda dosis de Moderna, dijo el ministerio en un comunicado. Cada uno recibió una inyección de uno de los tres lotes de fabricación española suspendidos el jueves.

Japón suspendió el uso de 1,63 millones de dosis de Moderna enviadas a 863 centros de vacunación de todo el país, más de una semana después de que el distribuidor local, Takeda Pharmaceutical, recibiera informes sobre contaminantes en los viales.

Hasta el 8 de agosto, 991 personas habían muerto en Japón tras recibir las inyecciones de la vacuna de Pfizer y 11 tras recibir la de Moderna. En los casos mortales notificados el sábado, cada uno de ellos tuvo fiebre al día siguiente de su segunda dosis y murió dos días después de contraer la fiebre. Se han notificado reacciones adversas con una frecuencia del 0,01 por ciento para la inyección de Moderna.

El Miisterio de Sanidad tranquiliza a la población asegurando no hay relación de causalidad entre las inyecciones y las muertes. Tampoco hay pruebas de que las vacunas contengan contaminantes, dijo un funcionario de dicho Ministerio a los periodistas. No se han identificado problemas de seguridad o eficacia y la suspensión de los lotes de Moderna fabricados en España sólo fue una precaución.

Fumie Sakamoto, directora de control de infecciones del Hospital Internacional St. Luke de Tokio, también advirtió que no debía establecerse una relación entre las inyecciones y las muertes registradas el sábado. “Puede que sólo haya una relación temporal entre la vacunación y la muerte”, dijo Sakamoto. “Hay muchas cosas que aún desconocemos para sacar conclusiones sobre estos dos casos”.

“En este momento no tenemos ninguna evidencia de que estas muertes sean causadas por la vacuna de Moderna”, dijeron la farmacéutica y su distibuidora en un comunicado difundido el sábado. “Es importante llevar a cabo una investigación formal para determinar si hay alguna conexión”.

Japón ha administrado más de 124 millones de inyecciones de las vacunas contra e coronavirus y tiene a casi la mitad de la población totalmente inoculada.

—https://www.japantimes.co.jp/news/2021/08/28/national/japan-moderna-vaccine-deaths/

Matan a tiros a los perros encerrados en un refugio para imponer el confinamiento en Australia

Varios perros encerrados que iban a ser rescatados de un refugio para animales fueron abatidos a tiros por un ayuntamiento rural de Nueva Gales del Sur, en Australia, en virtud de las restricciones sanitarias, lo que ha alarmado a los defensores de los animales y ha dado lugar a la apertura de una investigación por parte del gobierno.

El Ayuntamiento de Bourke, en el noroeste del estado, mató a tiros los perros para evitar que los voluntarios de un refugio de animales con sede en Cobar acudieran a recuperar a los animales la semana pasada saltándose el confinamiento.

En la localidad no se han producido recientemente “casos positivos” de coronavirus, aunque se han encontrado fragmentos del virus en el sistema de alcantarillado de la zona.

“El Ayuntamiento decidió tomar esta medida para proteger a sus empleados y a la comunidad, incluidas las poblaciones aborígenes vulnerables, del riesgo de transmisión del covid-19”, declaró un portavoz municipal.

El portavoz añadió que el gobierno estaba examinando la matanza para averiguar si se habían infringido las leyes sobre animales de compañía y prevención de la crueldad.

Los voluntarios del refugio estaban angustiados y contaban con medidas de seguridad para manejar a los perros, uno de los cuales era una madre reciente.

La militante de Liberación Animal Lisa Ryan pidió una investigación urgente. “Estamos profundamente angustiados y completamente consternados por esta cruel matanza de perros y rechazamos totalmente las inaceptables justificaciones del ayuntamiento de que esta matanza se llevó a cabo aparentemente como parte de un plan seguro de covid”, dijo Ryan.

En marzo, durante un debate presupuestario, a Shelley Hancock, ministra de Administración Local, le preguntaron si sabía que los ayuntamientos disparaban a los animales para aplicarles la eutanasia. No lo sabía. “Si fuera una práctica, me preocuparía, si se tratara de un gato o un perro”, dijo.

En una respuesta posterior dijo que los ayuntamientos no estaban obligados a informar al gobierno de cómo mataban a los animales a su cargo.

Basándose en las respuestas de la ministra durante la audiencia, Ryan dijo que Hancock era “claramente ajena a la realidad de los graves problemas que afectan a muchas perreras de los ayuntamientos de Nueva Gales del Sur”.

La portavoz de los Verdes para el bienestar de los animales, Abigail Boyd, dijo que el gobierno no había emprendido ninguna acción desde que se plantearon las cuestiones a Hancock durante la audiencia parlamentaria.

“Las perreras municipales son pagadas por las comunidades locales, y está claro que disparar a los perros perdidos y no reclamados alojados en estas instalaciones financiadas con fondos públicos está muy por debajo de las expectativas de los vecinos”.

El portavoz de la oficina municipal dijo que la agencia emitió consejos a todos los ayuntamientos sobre el funcionamiento de las perreras durante la pandemia, incluyendo la modificación de los procedimientos para garantizar la continuidad de estos servicios y mantener la seguridad del personal y los voluntarios.

“También se anima a los ayuntamientos a que sigan trabajando con las organizaciones de realojamiento y los voluntarios para cuidar de los animales”, dentro de las restriccionnes sanitarias, dijo el portavoz.

El 30 de julio el gobierno dijo que las perreras y los refugios de animales podían permanecer abiertos al público y que, como personas implicadas en el bienestar animal, su personal estaba autorizado a trabajar en áreas cerradas.

—https://www.smh.com.au/national/nsw/rescue-dogs-shot-dead-by-nsw-council-due-to-covid-19-restrictions-20210821-p58ksh.html

14 israelíes ‘contagiados’ a pesar de haberse inyectado tres dosis de la vacuna

Catorce israelíes que recibieron la tercera dosis de la vacuna de Pfizer se han “contagiado” de coronavirus al menos siete días después de recibir su refuerzo, según los datos del Ministerio de Sanidad publicados en un informe del Canal 12.

El 30 de julio Israel lanzó oficialmente la tercera dosis de su campaña de vacunación masiva y hasta ahora ha realizado las tres inyecciones a 422.000 personas. La tercera dosis está disponible para los miembros de los grupos de alto riesgo, incluidos los ancianos.

De las 14 personas que recibieron la tercera dosis y que dieron “positivo” al virus al menos siete días después de recibir el refuerzo, 11 tienen más de 60 años y las otras tres son personas más jóvenes, aunque están inmunodeprimidas.

Dos de las 14 personas diagnosticadas como “positivas” al coronavirus menos una semana después de recibir el refuerzo fueron hospitalizadas. El informe no dice si su estado es grave.

—https://www.israelnationalnews.com/News/News.aspx/311368

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