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Categoría: Represión (página 62 de 67)

Por fin la policía podrá detener a los apestados, los herejes, los negacionistas y a los que se relacionen con ellos

Esta semana el gobierno de Victoria, en Australia, debate en el Parlamento del Estado un nuevo proyecto de ley que concede a la policía la facultad de detener por la fuerza a los “teóricos de la conspiración”, a los sospechosos de propagar el coronavirus, así como los manifestantes contra el confinamiento y a quienes se relacionen con ellos.

Los manifestantes quedan equiparados a los enfermos. Si se aprueba, el proyecto de ley de medidas de emergencia permitirá a la policía detener a cualquier persona sospechosa de ser de “alto riesgo” o susceptible de propagar negligentemente el coronavirus, ya sea porque esté apestado con el virus o en contacto con una persona apestada.

Un portavoz del gobierno del Estado dijo que la norma también podría aplicarse a “los teóricos de la conspiración que se niegan a aislarse, o a las personas con una grave adicción a las drogas o con enfermedades mentales que carecen de capacidad para ponerse en cuarentena”.

Los detenidos podrían entonces ser colocados en una especie de nuevos campos de concentración que llaman “instalaciones de cuarentena”, naturalmente bajo la estrecha vigilancia de la policía.

En Australia el estado de terror no detiene su maquinaria ni un instante. El domingo la policía detuvo a 74 manifestantes y multó a otras 200 durante una protesta contra el confinamiento en Melbourne.

En cuanto se apruebe la nueva ley ya no habrá sólo detenciones ni multas, sino encarcelamientos apenas disimulados con los ropajes de la cuarentena.

Es algo parecido a la Ley de Peligrosidad Social del franquismo. Los manifestantes se consideran como personas “de alto riesgo” porque propagan el virus.

Junto a los manifestantes encerrarán a los familiares, los compañeros de trabajo, los vecinos, los amigos… y todo el que se ponga por delante.

Los antisistema y seudorrevolucionarios aplaudirán la represión policial añadiéndole el imprescindible toque folklórico de la ecuación “negacionista = ultraderecha”. Se pondrán del lado del terrorismo de Estado, como ya vienen haciendo.

https://www.theage.com.au/national/victoria/people-who-refuse-to-self-isolate-could-be-detained-under-proposed-victorian-law-20200914-p55vm0.html

https://caldronpool.com/victorian-government-pushes-new-bill-to-detain-conspiracy-theorists-anti-lockdown-protesters-and-families/amp/

Un juez federal declara ‘inconstitucional’ el confinamiento en Pennsylvania

Una sentencia de un Tribunal de Distrito de Estados Unidos ha resuelto que la orden del Gobernador Tom Wolf, que obligaba a la población a confinarse en su casa, limitaba el cupo de las reuniones sociales y ordenaba el cierre de todos los negocios “no esenciales”, es inconstitucional (1).

Es un pequeño triunfo en la siniestra era de la “nueva normalidad”. Un grupo de propietarios de pequeños negocios interpuso una demanda contra el Estado porque las medidas adoptadas con el pretexto de la pandemia eran excesivas y arbitrarias y, además, violaban los derechos constitucionales de los ciudadanos.

El juez William S. Stickman ha resuelto a favor de los demandantes (2). El Estado apelará, pero se espera que el fallo pueda sentar un precedente que limite el abuso de poder del gobierno, la “carta blanca” y la imposición de medidas draconianas e indiscriminadas contra la población.

Por grave que sea una emergencia, incluso una emergencia sanitaria, la autoridad del gobierno no es ilimitada, afirma la sentencia. Las libertades protegidas por la Constitución no son libertades condicionales, que se aplican cuando los tiempos son buenos pero que pueden dejarse de lado cuando los tiempos son malos.

La resolución de una crisis no puede reemplazar el compromiso con los derechos fundamentales, añade. La Constitución no puede aceptar una “nueva normalidad” en la que las libertades fundamentales del pueblo se subordinan a unas medidas políticas de emergencia sin límite de tiempo.

La Constitución establece ciertos límites que no se pueden cruzar, ni siquiera en una situación de emergencia, concluye la sentencia.

La decisión de este juez contrasta poderosamente con la ley recién aprobada por el gobierno del PSOE y Podemos que ha eliminado a los jueces ordinarios de las medidas de confinamiento para trasladarlas a los Tribunales Superiores de Justicia de la comunidades autónomas (3).

El PP ha apoyado en este punto a un gobierno “de izquierda” porque, de manera sistemática, a lo largo de la ley marcial, los Tribunales Superiores de Justicia han venido tumbando las decisiones de los jueces ordinarios contra las medidas de los gobiernos autonómicos.

Este verano, un juzgado de lo contencioso-administrativo de Lleida frenó la decisión de la Generalitat de confinar la ciudad y varias comarcas y, tras recurrir la decisión, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dio luz verde.

En Madrid ocurrió lo mismo ante la decisión de prohibir fumar en las terrazas. Un juez ordinario lo frenó hasta que el Tribunal Superior de Justicia terminó dando la razón al gobierno autónomo.

(1) https://edition.cnn.com/2020/09/14/politics/pennsylvania-coronavirus-large-gatherings-court-ruling/index.html
(2) https://drive.google.com/file/d/1FL3Y1kDPricSINHlym0lVIw9hdsvmZmx/view
(3) https://www.20minutos.es/noticia/4382212/0/juzgados-ordinarios-no-podran-frenar-confinamientos-medidas-anticovid/

Vigilancia masiva: la Unión Europea quiere prohibir a Facebook transferir datos de los usuarios a Estados Unidos

Tras el fin del acuerdo de protección de la intimidad, la Unión Europea quiere prohibir a Facebook que transfiera los datos de los usuarios europeos a Estados Unidos porque el espionaje de Estados Unidos pueden utilizar la información para la vigilancia y control.

En julio el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dio por terminado el acuerdo de protección de la intimidad (Privacy Shield) firmado entre Estados Unidos y la Unión Europea que anteriormente había permitido a las empresas transferir datos entre las dos regiones.

La Unión Europea cree que los datos de los europeos, sobre todo de las grandes empresas, no estaban suficientemente protegidos de los organismos de inteligencia de Estados Unidos. Por lo tanto, ha decidido romper este acuerdo, prohibiendo rotundamente la transferencia de datos a través del Atlántico.

El espionaje sobre las empresas e instituciones europeas viene otorgando una enorme ventaja a las estadounidenses, que se benefician de los datos confidenciales que les entrega el espionaje estadounidense de cada uno de los movimientos de sus rivales europeas.

Menos de dos meses después, Facebook está en la mira de las autoridades de protección de datos. El organismo regulador irlandés acaba de abrir una investigación sobre la transferencia de datos de los usuarios de las redes sociales europeas a Estados Unidos.

La sede europea de Facebook se encuentra en Irlanda, por lo que el país se encarga de vigilar los manejos del gigante americano. Si no respeta los acuerdos, la empresa de Mark Zuckerberg puede ser multada hasta con el 4 por ciento de su facturación mundial.

Miles de empresas se ven afectadas por la eliminación acuerdo de protección de la intimidad, pero Facebook está particularmente bajo sospecha por sus vinculos con el Mosad y la Agencia de Seguridad Nacional. En el pasado, la empresa estadounidense ha sido denunciada en numerosas ocasiones, en particular, por el asunto Cambridge Analytica, o la venta de datos a terceras empresas.

Para evitar que el espionaje de Estados Unidos acceda a sus datos personales, la Unión Europea podría prohibir a Facebook la transferencia de sus datos personales a Estados Unidos Por consiguiente, la empresa se vería obligada a almacenar esta información en Europa, lo que complicaría enormemente sus operaciones, ya que actualmente circula entre muchos centros de datos de todo el mundo.

Tras la apertura de la investigación, Facebook protestó porque el Tribunal de Justicia ha permitido que ciertos tipos de contratos legales continúen transfiriendo datos entre los dos continentes a pesar del fin del acuerdo sobre la intimidad. Sin embargo, el regulador irlandés no está de acuerdo y considera que estos acuerdos no son válidos.

Facebook tiene hasta finales de este mes para reaccionar contra la Comisión Irlandesa de Protección de Datos. El regulador tomará una decisión final antes de finales de este año, después de lo cual Facebook podrá apelar.

Otras empresas dedicadas al espionaje, como Google, también dependen en gran medida de la transferencia de datos a través del Atlántico.

Miranda de Ebro: el policía que detuvo a un joven por no llevar mascarilla violó el protocolo y pudo haber provocado su muerte por asfixia

Las imágenes de un Policía Local de Miranda de Ebro hincando la rodilla sobre el cuello de un menor de edad, que supuestamente no llevaba mascarilla, es una violación del Protocolo de Actuación con Menores que deben aplicar obligatoriamente todas las Fuerzas de Seguridad. El policía aplicó un método de tortura que se hizo mundialmente conocido con el asesinato en Estados Unidos del afroamericano George Floyd. Leer más

Paul Robeson: un ejemplo de censura de la música revolucionaria que se ha prolongado hasta hoy

Al comienzo de la Guerra Fría, una chusma racista atacó un concierto de Paul Robeson en las afueras de Peekskill, una localidad del norte del estado de Nueva York. Podemos imaginarnos la agresión con cualquier imagen de la actualidad de Estados Unidos.

Robeson ya no es la leyenda que fue en los años cuarenta. Era hijo de un antiguo esclavo convertido en pastor y una madre cuyos antepasados esclavos se habían casado con indios de Delaware y cuáqueros blancos.

Había nacido en 1896, creció en Nueva Jersey y asistió a la Universidad de Rutgers, que el año pasado celebró el centenario de su graduación con todos los honores. Robeson destacó en todo: en los estudios, en el deporte y en la música.

Hubiera sido un americano perfecto si no hubiera sido negro. Como cantante triunfó en Estados Unidos y en Europa. En la URSS recibió el Premio Stalin. El público nunca había escuchado una voz como la suya.

También era un actor de gran fuerza, una estrella en potencia cuya aura agitaba las visiones de un héroe cinematográfico negro, hasta que las limitaciones raciales de Hollywood quedaron en evidencia.

La Guerra Fría se volvió en su contra. Comenzó la caza de brujas, una operación de gran envergadura para acabar con el más mínimo asomo de cultura progresista en Estados Unidos.

El concierto de Peekskill fue un viraje. Estaba programado para el 27 de agosto de 1949. Mientras sus anfitriones intentaban llevar a Robeson al recinto del concierto, la carretera fue bloqueada y una chusma reaccionaria, que comenzó a gritar consignas racistas y antijudías.

Consiguieron bloquear la llegada del coche en el que viajaba Robeson, destrozaron el escenario, prendieron fuego a las sillas y quemaron una gran cruz al más puro estilo Ku Kux Klan.

Tres días después, la multitud se reunió en Harlem para expresar su apoyo a Robeson. Planearon volver a intentar celebrar el concierto el 4 de septiembre en el mismo lugar.

Los representantes de varios sindicatos, trabajadores del cuero, electricistas, estibadores y almaceneros, tomaron posiciones fuera de la residencia de la familia Robeson en una casa privada antes del concierto. Los veteranos de la Segunda Guerra Mundial se prepararon para cualquier eventualidad.

Los racistas tomaron posiciones con armas largas en una colina cercana, pero Robeson regresó al escenario del concierto rodeado por un cordón de seguridad de los sindicatos. A punta de pistola, Robeson cantó junto con Pete Seeger y otros, comenzando por “Let My People Go!”.

Mientras los espectadores trataban de salir del lugar por un camino estrecho, los racistas golpearon los coches y autobuses con piedras y algunos participantes fueron arrastrados fuera de sus coches y golpeados al grito de “¡Iros a Rusia, judíos y rojos!”

La intoxicación periodística de la época tituló que “¡Robeson se lo había buscado!”. La censura se cebó sobre el cantante comunista. Las organizaciones que decían defender los derechos civiles se apartaron de él y sus conciertos fueron prohibidos. Le quitaron el pasaporte. Su voz fue totalmente silenciada.

Paul Robeson canta ‘Joe Hill’ ante los mineros escoceses en huelga
https://www.youtube.com/embed/B0bezsMVU7c

 

15 detenidos en Melbourne durante una manifestación contra el confinamiento

Las protestas contra el confinamiento se multiplican en todo el mundo. El sábado en Roma miles de personas se lanzaron a la calle para protestar por las restricciones impuestas con el pretexto de la pandemia.

También se celebró otra manifestación en Melbourne por el mismo motivo, donde se produjeron enfrentamientos y la policía detuvo a 15 personas. Otros 150 fueron multados por no llevar mascarilla.

La ley marcial está siendo especialmente implacable en Australia, donde los derechos fundamentales han pasado a la historia y reina el terrorismo de Estado. Las manifestaciones, por ejemplo, están prohibidas.

En Melbourne el confinamiento, que debía acabar la semana que viene, se ha prolongado hasta el 28 de este mes de setiembre. Los vecinos sólo pueden salir al aire libre durante una hora al día y en un área restringida. Por la noche han impuesto el toque de queda.

Pero la dignidad de las personas no se mide por permanecer en casa callados, sino por gritar en la calle, que es lo que hizo en Melbourne una población que ha vencido el miedo y está ya harta.

Los convocantes lo llamaron “El Día de la Libertad”. En las calles se oyeron los cánticos y tras ellos la policía, que hizo un despliegue de efectivos inusual, cargó contra los manifestantes.

Para intimidar, en los días previos, la policía detuvo a varias personas que habían convocado a la manifestación en Facebook, como ya hemos relatado en otra entrada.

Los pececillos (la tecnología de reconocimiento facial del Ministerio de Interior)

“- Si los tiburones fueran hombres -preguntó al señor Keuner la hija pequeña de su patrona-, ¿se portarían mejor con los pececitos?

– Claro que sí -respondió el señor Keuner. Si los tiburones fueran hombres, harían construir en el mar cajas enormes para los pececitos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto plantas como materias animales. Se preocuparían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían todo tipo de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececito se lastimase una aleta, en seguida se la vendarían de modo que el pececito no se les muriera prematuramente a los tiburones. Para que los pececitos no se pusieran tristes habría, de cuando en cuando, grandes fiestas acuáticas, pues los pececitos alegres tienen mejor sabor que los tristes.

También habría escuelas en el interior de las cajas. En estas escuelas se enseñaría a los pececitos a entrar en las fauces de los tiburones. Éstos necesitarían tener nociones de geografía para mejor localizar a los grandes tiburones, que andan por ahí holgazaneando. Lo principal sería, naturalmente, la formación moral de los pececitos. Se les enseñaría que no hay nada más grande ni más hermoso para un pececito que sacrificarse con alegría; también se les enseñaría a tener fe en los tiburones, y a creerles cuando les dijesen que ellos ya se ocupan de forjarles un hermoso porvenir. Se les daría a entender que ese porvenir que se les auguraba sólo estaría asegurado si aprendían a obedecer. Los pececillos deberían guardarse bien de las bajas pasiones, así como de cualquier inclinación materialista, egoísta o marxista. Si algún pececillo mostrase semejantes tendencias, sus compañeros deberían comunicarlo inmediatamente a los tiburones”.

Historias del señor Keuner (Bertol Brecht. 1949, ‘Si los tiburones fueran hombres’)

A millones de personas, como modestos pececillos, o pececillas, a lo largo y ancho del mundo, nos han colocado en inmensas cajas, o cajitas, en caso de los arrestos domiciliarios, nos han colmado de instituciones filantrópicas llamadas bancos de alimentos para que no pasemos hambre, de medicamentos, de bozales, de guantes, de desinfectantes y en algunos lugares más favorecidos incluso se han repartido estipendios en forma de dinero para preservarnos de desvaríos similares a la requisa de lo indispensable para sobrevivir.

A los pececillos más ancianos, que no son de buen roer para los tiburones, se les ha puesto en cajitas minúsculas para que se conviertan en materia orgánica lo antes posible. A los pececillos bebés, se les ha puesto bajo control estricto aseverándoles de los peligros del mar y se les está entrenando a no fiarse de los demás pececillos, pues lo importante es confiar en los tiburones. Tiburones multiformes, unos disfrazados de dibujos animados, otros de maestros, otros de pediatras, otros de agentes del orden, en fin un abanico multicolor para hacer más agradable su presencia.

A los pececillos adultos, se les han realizado todo tipo de pruebas para determinar su estado de salud y que sean tiernos y digeribles. Además para velar por su estado de salud se han puesto en funcionamiento una multitud de espectaculares ingenios como los descritos en el periódico La Vanguardia de 6 de Septiembre de 2020 que dice así: “Un conglomerado formado por seis empresas tecnológicas, tres universidades y el Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL), asesorado y supervisado por el Ministerio del Interior, trabaja desde 2018 en un proyecto único en Europa de control policial con reconocimiento facial que roza la ciencia ficción: agentes dotados de gafas con hardware de realidad aumentada (AR) y de inteligencia artificial podrán distinguir entre una multitud tanto a delincuentes como objetos sospechosos. El programa, denominado AI MARS (Artificial Intelligence system for Monitoring, Alert and Response for Security in events), permitirá rastrear millones de caras por segundo en grandes concentraciones, sean estadios de fútbol, estaciones de transporte, conciertos, centros comerciales, ferias o manifestaciones”.

De este modo, nosotros pececillos y pececillas adultos, podemos respirar tranquilos pues no habrá quien pueda escapar del Gran Hermano que velará por nuestra seguridad y arrestará, aislará, encerrará o vacunará a quien ose perturbar el bienestar de nuestro fondo terrestre para que podamos continuar engordando a los tiburones mayores, aunque siempre quedará un remanente para alimentar a tiburones más pequeños.

En las cajas hay algunos pececillos que a simple vista parecen de un color rojillo, aparentemente contrarios a las cajas, pero curiosamente piden más saborizantes y medicinas para que los tiburones coman más gustosamente y piden más escuelas en donde se enseña a sacrificarse con alegría ante los tiburones. Alegan estos pececillos y pececillas que ya reclamarán cuando estén en las fauces de los tiburones y que de momento lo importante es engordar y aprender aunque lo que comamos y lo que aprendamos no va precisamente a favor de los pececillos ni pececillas.

En el mar, algunos pececillos o pececillas logran escapar de las jaulas y se esconden entre las rocas del fondo marino, son los modernos pececillos cimarrones o cimarronas que desafiando e ignorando las advertencias sobre los peligros que existen fuera de la caja, prefieren ir a otra escuela con maestros pececillos o pececillas enemigos de los tiburones, prefieren escoger las algas que comer antes que los saborizantes recetados por los médicos tiburones. También emiten señales para que los encerrados en las cajas puedan darse cuenta que se vive mejor fuera.

Pero los tiburones, hábiles, saben interrumpir las señales emanadas por los cimarrones, o intentan desacreditar estas señales advirtiendo que donde se está mejor es dentro la caja y que en caso de no hacer caso a estas advertencias pueden recaer enormes desgracias. No es que los tiburones inventen algo nuevo, sino que siguen una tradición ancestral, perfeccionada y refinada por los tiburones europeos a lo largo del mar terrícola. Si consiguen atrapar algún pececillo o pececilla cimarrones, le cortan las aletas o la cola y apenas les dan de comer. No es un plato favorito de los tiburones, no los comen, los dejan en medio de la caja para que todo el mundo los vea y sepan a qué atenerse si hacen caso de los cimarrones.

Los tiburones aprendieron esto de la realeza europea, como el rey Leopoldo II de Bélgica y lo que hacía con los cimarrones que pretendían escapar de las duras condiciones de esclavitud (ver la foto) aunque su estatua presida un emblemático espacio público de Bruselas y que se le considera un modernizador y persona con gran interés en mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos de su metrópoli (Barbara Emerson, (1980). Léopold II: Le royaume et l’empire). Dejando de lado las pequeñeces de cortar manos y pies de los cimarrones congoleños y de ordenar asesinar entre 8 y 10 millones de personas en el Congo, los pececillos belgas de todos los colores estaban felices con él ya que durante su reinado se aprobaron numerosas medidas sociales, como el derecho a crear sindicatos, la prohibición a los niños menores de 12 años de trabajar en las fábricas, la prohibición del trabajo nocturno para los menores de 16 años y de los trabajos subterráneos para las mujeres de menos de 21 años, el descanso dominical y una compensación en caso de accidente laboral. Y como buen tiburón creó la Asociación Internacional Africana (AIA), presidida por él mismo, para promocionar la paz, la civilización, la educación y el progreso científico en África (Africa and the Brussels Geographical Conference, Sampson Low, Marston, Searle & Rivington, Londres, 1877. Biblioteca de la Universidad de California).

Todo y con esto, hay cimarrones y cimarronas, siempre los ha habido, tal vez en otras épocas había más, cuando era más importante cambiar el mundo que no afianzarse con el existente. Pero los tiburones planifican a largo plazo, quedan a la espera que los pececillos y pececillas crezcan sanos y robustos para comerlos mejor, tienen paciencia, los alimentan e incluso cuidan su espíritu y constantemente están haciendo números de cuantos pececillos y pececillas hay, cuantos se necesitan para saciar el hambre, cuantos servirán para convencer a los demás pececillos que los tiburones son buenos, cuantos deberán estar enjaulados permanentemente en pequeños cubículos para servir de ejemplo a los demás, cuantos sobran… Y mientras tanto los pececillos pintados de rojo en lugar de apoyar a los cimarrones e intentar una fuga masiva, se contentan en sentarse delante de una cámara de ordenador y realizar manifestaciones virtuales, cada uno en la cocina de su casa.

Los cimarrones y cimarronas conocen los entresijos de los tiburones y, tienen una perspectiva a largo plazo, no se dejan engañar por las promesas de los tiburones ni por los titubeos de los pececillos pintados de rojo. Simplemente se mantienen firmes en sus ansias de libertad y resistiendo denodadamente para acumular fuerza y conseguir que desaparezcan las jaulas al grito de: El mar es nuestro.

 

 

 

 

 

 

La policía detiene a una mujer embarazada delante de sus hijos por convocar una protesta contra el confinamiento en Australia

La policía australiana ha detenido a una mujer embarazada en su casa, delante de sus hijos, por el “crimen” de convocar una protesta contra el confinamiento en su muro de Facebook.

La detención fue grabada en un vídeo que muestra a la policía entrando en la casa de la mujer, Zoe Buhler, y presentándole a ella y a su marido una orden de registro.

Le informan de que quedaba detenida por “provocación” y le esposan.

La mujer les explica que está embarazada y que debe hacerse una ecografía dentro de una hora, pero la policía mantiene la detención por publicar un mensaje en Facebook convocando a una manifestación contra el confinamiento.

La mujer explica que le encantaría borrar su publicación, pero uno de los policías le responde que “ya ha cometido el delito”. Luego le informa de que la orden de registro les autoriza a “incautar todos los ordenadores y todos los dispositivos móviles que tenga”.

La mujer se echa a llorar y afirma: “No me di cuenta de que estaba haciendo algo malo, es ridículo”.

No es la primera australiana a la que han registrado su vivienda y que ha sido detenida por organizar una manifestación. Dos días después, la policía detuvo también en su vivienda a James Bartolo, otro organizador de las protestas contra el confinamiento.

En Australia la ley marcial aprobada con el pretexto de la pandemia otorga a la policía la facultad de retirar a los niños de la custodia de sus padres para garantizar el cumplimiento de las normas sobre el coronavirus.

La policía de Melbourne ha anunciado que utilizará drones de vigilancia para capturar a las personas que no lleven mascarillas y para rastrear los coches y bicicletas que se desplacen a más de 5 kilómetros de sus domicilios.

También han concedido a la policía la facultad de entrar en los hogares de las personas sin una orden judicial, así como de realizar controles puntuales de cuarentena.

Mientras tanto, otro video de Australia muestra a un hombre detenido por estar en el jardín de su vecino y negarse a identificarse.

En Australia como en España, el terrorismo de Estado ya está en marcha y no sería posible sin el silencio y la complicidad de unos colectivos y medios absolutamente domesticados y serviles hasta la náusea que, para lavar sus responsabilidades, se dedican a denostar a los críticos.

https://www.youtube.com/watch?v=9D1bb2XULB8
https://www.heraldsun.com.au/news/opinion/rita-panahi/rita-panahi-heavyhanded-police-tactics-missing-at-crucial-point-of-fight-against-coronavirus/
news-story/fce47c601a51f1bdd850c0da1bb57c9a

La crisis conduce a la privatización de la policía en más de 40 países capitalistas

Candice Bernd

Cuando a finales de mayo las movilizaciones contra el terrorismo policial comenzaron por primera vez en Chicago, los teléfonos de AGB Investigative Services empezaron a sonar. Esta empresa de seguridad privada emplea a más de 750 matones y entre sus clientes se encuentran instituciones públicas, empresas y personas con dinero para contratar guardaespaldas y entrenamiento con armas.

AGB se ha inundado de peticiones de propietarios de negocios que temen que las manifestaciones puedan tener como objetivo sus tiendas y mercancías. Los residentes ricos del norte de la ciudad temen por sus urbanizaciones cerradas. La propia ciudad de Chicago quiere complementar sus propias fuerzas policiales con seguridad privada.

En un fin de semana de junio, Chicago entregó 1,2 millones de dólares a AGB y a otras dos empresas de seguridad privada para proporcionar más de 100 guardas desarmados “para proteger las tiendas minoristas, los supermercados y las farmacias locales” en el sur y oeste de la ciudad. El contrato era temporal, pero Tifair Hamed, vicepresidente de la empresa, dice que la ciudad puede utilizar los servicios de su empresa de forma permanente.

El negocio ha crecido alrededor de un 25 por ciento desde mayo, tanto en el sector de la vigilancia empresarial como en los servicios de formación en el porte de armas. Las horas de trabajo de los guardias apostados frente a las tiendas, subestaciones de servicio eléctrico y edificios comerciales han aumentado. La clientela de la empresa se ha ampliado para incluir hoteles. Busca contratar tantos guardianes como sea posible.

Sin embargo, la decisión de la alcaldesa de Chicago, Lori Lightfoot, de contratar guardias de seguridad privados para patrullar la ciudad suscita preocupación, en particular porque los guardias de seguridad privados no están sujetos a las mismas medidas de rendición de cuentas que la policía.

Chicago no es la única ciudad que depende cada vez más de las empresas de seguridad privada para complementar las patrullas policiales en el contexto de las movilizaciones en respuesta a la violencia racista perpetrada por la policía. Portland y Oregón, también han recurrido a empresas de seguridad privada contra las movilizaciones. El año pasado, la ciudad aprobó un contrato de 10 millones de dólares con G4S Security Solutions para la seguridad del ayuntamiento.

Al igual que Chicago, Portland tiene un impuesto especial para los propietarios de inmuebles en ciertos barrios comerciales que incluye la policía, el transporte, el borrrado de pintadas y la seguridad privada. Pero una auditoría publicada el mes pasado mostró que no controla la manera en que las empresas privadas se gastan el dinero que perciben.

Tres empresas de seguridad privada contratadas por los municipios tratan a los indigentes con más dureza que a los demás. Los inquilinos tienen poco que decir en sus barrios porque están controlados en gran medida por los dueños de los negocios y las empresas. La ciudad ni siquiera recogió las quejas contra los guardias de seguridad de los distintos barrios.

El DHS (Ministerio de Interior) también ha contratado empresas privadas para sofocar las protestas de Portland. Una unidad del DHS desplegada este verano por el gobierno de Trump, el FPS, Servicio de Protección Federal, una policía de seguridad uniformada, moviliza 13.000 efectivos en todo el país mediante contratos con empresas de seguridad privada.

El FPS gasta 1.500 millones de dólares en “respuestas a incidentes” para contratar guardias de seguridad para controlar multitudes en propiedades federales, como los sitios y edificios que el FPS protege en Portland. Muchos de los contratistas del FPS son de empresas de seguridad como Triple Canopy, que se fusionó en 2014 con Erik Prince’s Academi, antiguo Blackwater, el ejército privado más grande del mundo que ha actuado en Irak y Afganistán con estatus de inmunidad.

Los matones privados aumentan en otras ciudades importantes como Nueva York y Seattle a medida que los comerciantes contratan protección privada para sus negocios ante las movilizaciones contra el terror policial. La demanda de guardias de seguridad en todos los mercados es mayor que nunca a causa de las protestas populares. La policía privada ha llegado para quedarse.

El número de matones al servicio de las empresas de seguridad ha comenzado a superar al de policías del sector público después de que se recortaran muchos presupuestos como consecuencia de la crisis económica de 2008. Los recortes no dieron lugar a una disminución de las plantillas de policías, sino más bien hacia la privatización.

Hay más de 1,1 millones de guardias de seguridad privada en Estados Unidos, en comparación con 666.000 policías. El número de efectivos privados supera a los policías en más de 40 países.

Al menos 13 ciudades de Estados Unidos han recortado la financiación de los presupuestos policiales o reducido el número de sus efectivos desde que Minneapolis encabezó la movilización contra el racismo, que en junio condujo a la disolución del departamento de policía de la ciudad. Otras también han iniciado los recortes.

En los últimos meses las ciudades que han recortado los presupuestos policiales han visto una afluencia de guardias de seguridad privada. Los empresarios los sustituyen por matones a sueldo. El ayuntamiento de Minneapolis ha sido criticado por gastar 4.500 dólares diarios en contratar guardias privados para su propia protección después de votar para disolver la fuerza policial municipal de la ciudad.

El recurso a guardias de seguridad privados como alternativa ha aumentado en los distritos escolares locales, donde las juntas reemplazan a los trabajadores de los servicios escolares por guardias de seguridad.

En junio, por ejemplo, la Junta de Educación de Minneapolis canceló sus contratos de seguridad escolar con el Departamento de Policía de Minneapolis. Al mes siguiente, publicó 11 ofertas de trabajo para “especialistas en apoyo a la seguridad pública”, cuyas responsabilidades llegan hasta la intervención en las peleas.

Las fuerzas de policía privadas ya patrullan los campus universitarios. La Universidad de Chicago tiene su propio departamento de policía, con jurisdicción sobre más de 65.000 vecinos de Chicago. Puede registrar, multar y detener a los ciudadanos lo mismo que cualquier otra policía.

Los disparos realizados por los matones de seguridad privada rara vez se investigan o incluso se denuncian. La mayoría de los organismos públicos no exigen que los guardias de seguridad privados les informen de los disparos con armas de fuego y en los enfrentamientos con los matones privados, los ciudadanos llevan las de perder, exactamente igual que con la policía.

Los matones tienen exactamente los mismos pleitos ante los tribunales que la policía pública, por violación de los derechos civiles, uso excesivo de la fuerza o tiroteos. Los que disparan a quienes huyen de los centros comerciales, urbanizaciones y aparcamientos rara vez son sancionados, incluso en los Estados en que las empresas de seguridad están obligadas a presentar informes relacionados con las armas de fuego.

Los organismos públicos encargados de supervisar a las empresas de seguridad privada sólo intervienen cuando un guardia armado ha sido condenado por los tribunales. A los matones no les revocan el permiso de armas.

Las obligaciones legales destinadas a la policía policía no se aplican a los matones. No se puede obligar a una empresa privada a que abran sus archivos al público, aunque desempeñen funciones públicas.

Las empresas privadas recopilan información sobre la vida particular de las personas, e incluso información que un autoridad pública no puede obtener. Luego la información la venden a la policía, cuyos miembros suelen trabajar en la clandestinidad y a tiempo parcial como matones.

Truthout, 1 de septiembre de 2020

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